Bueno, antes de empezar a leer me gustaria decirles una cosita: ¡FELIZ 2010! Espero que hayan disfrutado este año y hayan conseguido todos sus propositos, y que el año que nos espera sea muchisimo mejor para todos. Espero que haya sido un buen año para ustedes y que se diviertan esta noche y sean muy, muy felices. Ohh!! y no se olviden de la ropa interior roja (era eso no? No me estoy confundiendo con otra fiesta ¿cierto? xD) ¡Disfruten del último dia del año!

Y ahora, les dejo el capitulo =D


¿¡Por qué no podía hacer yo eso!? ¿Por qué no podía mostrarle a Anna que Edward era mio y que jamás lo tocaría? Ug, que frustración.

-Bueno, ¿Dónde está el piano? – dijo mi querida prima, poniendo toda su atención en Edward.

Caminamos hasta el piano y Edward se sentó, rápidamente Anna se puso al lado de Edward, donde, "casualmente" de nuevo, me sentaba yo. Decidi quedarme de pie, poniéndome frente a él y apoyándome en el piano. Reconocí la canción de Esme.

Anna estaba absorta en los movimientos de Edward. ¡Oh, vamos! Solo le falta babear. La dulce música se fundió con otra melodía poco a poco. Mi canción, mi nana.

-Esta es preciosa.

-La compuse pensando en Bella. – dijo Edward mientras me miraba a los ojos. Nunca tendría palabras para describir lo hermosa que era la música. Me sentia más querida cuando miraba a Edward disfrutar tocando la pieza que compuso para mi. Solo para mí. La última nota sonó y una sonrisa, mi preferida, de Edward me alegro mi dia.

-¿Tienes más? Sería estupendo si improvisases – la mano de Anna fue directa a la rodilla de Edward. Un odio extremo me estaba invadiendo. Esto se estaba pasando de madre. Me acerqué a Edward.

-Ahora vengo, voy a la cocina. En seguida estaré aquí- dije, mirando a Anna. Después de eso, igual que había hecho Rose, me agache y besé a Edward. Oi como Anna carraspeaba.

Me dirigí a la cocina, Esme estaba preparando limonada. Me agarré con fuerza a la encimera, agradeciendo no tener la fuerza de un vampiro, mas que nada, no quería destrozarle la casa a Esme.

-¿Qué pasa cielo? – dijo la vampira con cara de corazón preocupada.

-Anna me está sacando de quicio. ¡Está coqueteando con Edward! ¡Y de una forma demasiado evidente!

-Bella, quizás ella no se de cuenta. A lo mejor, ella hace lo mismo con sus amigos.

-Oh, no Esme, lo que ella hace no lo hace con nadie, a no ser que lo quiera para fines más…íntimos- dijo Rosalie, apareciendo en la cocina, abriendo el frigorífico y sacando un bote de nata montada. – Esme, quería a Emmet, no le miraba queriendo ser su amigo. Por eso le he parado los pies.

-Entonces Bella- dijo Esme- aclárale las cosas, habla con ella. Rose ¿para que quieres ese bote?

-Ehhh…es que Emmet quiere jugar a los cocineros…ya sabes, cada dia le gusta una fantasía distinta ¡Yo no se que le daban de comer en su época! – y, riendo, Rose se dirigió hacia su cuarto.

-Cada dia me sorprenden más, ¡si no se la van a comer! Bueno Bella, no te agobies ¿vale cariño? ¿necesitas algo?¿puedo ayudarte?

-No Esme, creo que voy a seguir tu consejo, hablaré con ella, haber que tal sale la cosa. – cogí los dos vasos de limonada- Yo los llevo.

Estuve pensando en la posibilidad de escupir al vaso de Anna, lo único que me echó para atrás fue Esme. No quería avergonzarla. Cuando miré hacia el piano, vi como la mano de Anna, la que antes estaba en la rodilla de Edward, ahora se posaba en su hombro. Estaba peligrosamente más cerca de él.

-Esme ha preparado limonada. – le entregué a Anna el basó el que se vació rápidamente.

Lo único que me gustaba de la presencia de Anna es que tenía la excusa de que hoy no podía hablarse de la boda, estaba prohibido. La tarde pasó, en los momento en que Edward y yo podíamos estar juntos el tiempo pasó demasiado rápido, mientras que, cuando Anna nos interrumpía, que eso era la mayoría de las veces, el tiempo me parecía no pasar. Rosalie y Emmet habían vuelto, unidos por las caderas. Jasper tenia a Alice encima suya, mientras que Esme esperaba que Carlisle llegara del hospital, no debía de tardar, hoy salía pronto.

Veíamos la tele, sin verla en realidad. Solo tres personas le prestaban atención y dos eran amantes del programa. Anna volvia a tener el control remoto y puso, de nuevo, aquel canal de cambios en las personas, que habia puesto anteriormente en mi casa. Alice lo veía, y de vez en cuando soltaba quejas sobre lo mal que le conjuntaban los atuendos, o las formas de los zapatos. Rosalie también estaba al tanto, pero solo veía, nada de comentarios. Esme se levantó, supongo al oir como el coche de Carlisle venia. En unos minutos el cabeza de familia entró por la puerta, depositando un casto y suave beso en los labios de su esposa.

-¿Cómo están chicos? – preguntó, cuando entro al salón.

-De un divertido…- dijo Emmet, simulando que se dormía. Mire a Anna ¿no se atrevería ella a…?

-¡Hola, soy Anna!- sin dar opción se levantó del sofá y casi corrió para darle dos besos a Carlisle ¿Qué hacia besando a mi casi suegro?

-Hola, yo soy Carlisle – le decía mientras que quitaba sus manos de las de Anna. ¿Se daba cuenta ella de que era un hombre casado, con hijos y mayor, mucho mayor que ella? No, estaba claro que no. Miré a Esme, juraría que ahora mismo estaba recordando lo que le dije esta tarde.

-Es hora de irnos. – Dije levantándome y tirando de Edward. Quería llevarme de allí a Anna antes de que se abalanzara contra Jasper y Alice le arrancara los brazos, o algo por el estilo. Por suerte, Alice lo vería antes de que ocurriese, por lo tanto Edward también y podría salvarse, y yo quedaría libre de daños y castigos por parte de Charlie, entonces Anna se iria para nunca más volver. Nunca más.

-Bella – No, dejame soñar otra vez por favor… Era Edward el que tiraba de mi ahora. Acepté y me puse al lado de Anna.

-Tenemos que irnos – le dije, cogiéndole la mano y arrastrándola

-Ha sido un placer – dijo mi prima, casi en un suspiro

-¡Igualmente! – oí gritar a Rose. Edward sonrió y meneó su cabeza. Me pregunté quien estaría pensando algo gracioso.

Subimos al coche, esta vez yo fui delante, Anna no lo pidió. Me sorprendió que se mantuviera callada durante todo el trayecto. Edward nos abrió la puerta a las dos y nos acompañó hasta la puerta cuando llegamos

-¿No te vas a quedar? – preguntó Anna, con un puchero en la cara

-No, debo ir con mi familia

-Bueno, pero vendrás mañana ¿no?- preguntó. Mantente serena. No quería que Edward viniese a mi casa mientras Anna estaba en ella, pero me parecía peor pasar un dia entero sin él sabiendo que puedo tenerlo a mi lado. Así que me comí el sufrimiento y dije:

-vendrás ¿verdad?

-Si, mañana estaré aquí. – esperaba a que Anna se metiese dentro, nos dejara algo de espacio. En cambio, estaba parada frente a nosotros, esperando a que nos separásemos.

-Bueno, pues, eso, te veo mañana. Te quiero. – dije, incapaz de decirle un te amo por la mirada que notaba detrás de mi, casi oprimiéndome, obligándome a entra dentro ya.

-Te amo Bella- las mejillas se me encendieron y me rubor se expandió. Aun notaba a Anna mirándonos.

Abrí la puerta, dejando que Anna pasara primero.

-¿Qué tal lo han pasado chicas? – preguntó Charlie cuando entramos. Mi tía Cathy ya no estaba, se habia marchado y volveria en … espera, espera ¿¡cuando volvería!? No habia podido preguntarle cuanto tiempo se quedaría Anna, Charlie me habia dicho un dia, que mañana por la mañana se irían pero Anna habia dicho "estos días". En plural, muchos, más de mañana…me imagine lo que eso quería decir, más de la seductora Anna.

-¡Estupendamente tio! Hemos ido a casa de Edward y he conocido a su familia ¡Son todos geniales! ¡Esme me ha preparado una limonada que estaba buenísima! ¿Tu los conoces tio?

-Sí, son muy agradables todos – estaba claro, por la forma en que lo dijo, a quien excluía.

Fui hacia la lavadora, tenía que hablar con Charlie ya.

-Papa, ¿puedes venir un segundo? Necesito tu ayuda – mi padre vino a regañadientes, pues estaba viendo un partido en la televisión

-¿Qué quieres Be

-¿Cuánto se va a quedar? – le corté rápidamente

-Seguramente hasta el Lunes, a Cathy le ha surgido un inconveniente. Quizá Lunes o Martes no se, hasta que Cathy lo tenga todo resuelto. – No podía ser, no habia una fecha confirmada.

-Está bien- dije, intentado sonar lo más alegre que pude, y mintiendo fatal.

-¿es que pasa algo con Anna? – pregutó Charlie, demasiado observador.

-No, todo está bien. ¿Tienes algo para lavar? – pregunté, cambiando de tema.

-No- dijo saliendo, dirigiéndose hacia el salón

Fui hacia la cocina, dispuesta a preparar la comida, esperando que la tarea fuese realmente difícil y que tuviera que dedicarle mi esfuerzo y mi concentración, así podría dejar los problemas a un lado. Por "suerte" Charlie habia pedido unas cuantas pizzas. Las calenté y las lleve al salón. Cogí un trozo de comida y me senté en el suelo, viendo el partido.

-Las pedi – dijo, referiendose a la comida- porque veía que probablemente se os hacia tarde, y no quería que te pusieses a cocinar tan tarde.

-Gracias papá.

Seguimos comiendo, hasta que termine llena. Guardé la pizza sobrante.

-Me voy a la ducha – dije, sin ganas algunas.

-Bella- me llamó Anna- he visto que tienes ordenador ¿puedo utilizarlo?

-Claro, no hace falta que me preguntes – bueno, por lo menos, en algo tenia educación.

Subí con ella, le encendí el ordenador, cogí lo necesario y me metí en el baño. El agua me quemaba, pero era una sensación relajante. Me lavé el pelo con mi shampoo preferido. Salí de la ducha y me puse el pijama. También me seque el pelo. Cuando lo recogí todo fui hacia mi cuarto. Vi a Anna demasiado cerca de la pantalla.

-¿Robert Pattinson y Kristen Stewart?- pregunté

-Los conocerás ¿verdad?

-Él era Diggory ¿cierto? Y ella la niña de la habitación del pánico. – apunté, creo que no fallaba.

-¡Sí! – exclamo. Me estuvo contándome todos y cada uno de los pasos que habían dado aquellos actores, más unos cuantos más. El nombre de alguno se me quedó, como el de Kellan, o el apellido Rathbone. Me acordaba porque en Phoenix habia un compañero de clase que se llamaba y apellidaba así. Me sorprendió que Anna pudiese memorizar todo aquello. Es como si se hubiese aprendido la biografía de cada uno.

Apagó el ordenador y se puso el pijama, de nuevo, como si yo no estuviese allí. Hice lo mismo que habia hecho esta mañana, aparté la vista, dándole intimidad.

-No me importa que me mires, pero si a ti te incomoda, puedo irme al baño.

-Tranquila, si yo lo hacia por ti, para darte privacidad. – Me gire y me estiré en mi cama.

Mientras me duchaba, habia estado pensando en como hablar con Anna, como empezar la conversación, eso, sin duda, seria lo más difícil.

-Eh, Anna, ¿Cuántos novios has tenido? – ella ya se habia puesto el pijama y tumbado en su colchón. Miro hacia arriba, pensando.

-Bueno, novio serio unos 9, creo. Luego he tenido aventuras y rollos todos los fines de semana- abrí los ojos. ¿¡Qué!? Tenia un año menos que yo.

-Pero, cuando tenias novio, los fines de semana ya no tendrías…mm, rollos – aventuré.

-Bueno, intentaba que no se fijaran mucho en mi, pero no podía evitarlo, alguno caia fijo.- no sabía como seguir.

-Ehh…y ¿tienes novio ahora?- pregunté . Que diga que sí, que diga que sí.

-No, ahora estoy soltera, esperando al hombre de mis sueños- No, está esperando al mio. No me pidio explicaciones de por qué le preguntaba todo aquello, seguramente, le encantaría contarme todo lo que le habría sucedido.

-Vale, pero te gustara alguien. – Pues claro que le gusta alguien. ¡Todos lo Cullen! Estoy segura de que si le dejaran se lo montaría con todos ¿Yo había dicho eso?

-Mmm, creo que sí. – me pregunté que pasaría si le presentase a Mike. Oh, tendría que hacerlo. Ella se obsesionaría con él, Mike al final, como es mi prima, para acercarse más a mi le seguiría el rollo, hasta que se casasen, se marcharan de la ciudad y se hiciesen viejecitos, luego tendrían una apacible muerte. Me parecía un plan estupendo.

-¿De quién? – dije con cuidado.

-Ah, no te lo digo- dijo, sonriendo.

-Anna, puedes confiar en mi.

-Es que, Bella,¿ te puedes enamorar de más de una persona a la vez? – suspiró. Oh, si, yo era la indicada para este tema. Era como si mi mente hubiera pulsado un botón y dijera ¡Jacob!¡Jacob!

-Bueno, puedes querer a más de una persona a la vez…pero, uno siempre estará más en tu corazón, dependerás más de uno que del otro. – miré hacia la ventana. La noche era oscura. ¿Edward estaría fuera, escuchando?- ¿Te importa si abro la ventana? –Anna me contestó con la cabeza. Me levante y abrí la ventana. Entrecerré los ojos, esperando ven a una sombra entre los arboles.

-Bu

-¡¡¡¡¡Ahhhhhhhhhhhhh!!!!! – me tiré al suelo del susto, las carcajadas de Edward se perdían en dirección al bosque.

-¡Bella! ¿Qué te ha pasado? ¿Has escuchado eso?

-¿Eso que?- dije, levantándome del suelo

-He oído como alguien se reia.

-Seria alguien que pasaba por la calle Anna, no te preocupes por eso. – volvimos a nuestra cama. Estaba pensando en que podía preguntarle ahora, para acercarme más al tema que quería trata, pero Anna fue más rápida que yo.

-Bella, explicame eso de que la novia de Emmet esté viviendo en su casa. ¿Qué dicen los padres de ella? ¿Le han dejado sin más? Que locura…- miré de nuevo hacia el exterior, pidiendo que un ángel me salvara ¿Qué podía decirle? Intenté ceñirme a la verdad, a la verdad que creían en el pueblo.

-Todos son adoptados. Biológicamente no son hermanos- Anna abrió los ojos. Creia saber que se le estaba pasando por la cabeza, Esme y Carlisle aparentaban ser jóvenes y ya tenían adoptados a 5 adolescentes.

-Ah, ¿ y sus padres no se oponen? – me preguntó.

-No. – seca y directa al grano. Nada de explicaciones.- Anna querría preguntarte una cosa.

-Suelta- dijo ella, acurrucándose.

-¿Te costó mucho robarle el novio a tu amiga? – no me atreví a preguntarle si le gustaba Edward. De todos modos, esta pregunta tampoco estaba tan mal

-No, fue…fácil. Te recuerdo que el también me quería. – intenté armarme de valor. Cogí aire y el golpe de una mano en la puerta hizo que expulsara todo el aire guardado.

-Señoritas, es hora de irse a la cama.

-Pero tio…

-Tu madre me ha dicho que no te acuestes tarde, y luego me pregunta y yo no se mentir- admitió Charlie.- Buenas noches chicas.

Charlie apagó las luces y quedamos a oscuras.

-Bueno, mañana seguiremos hablando.

-Vale- dije, dándole la espalda y metiéndome dentro de la cama.


Gracias, gracias, gracias por su apoyo!!!!

Ann.-Stryder y 3a'liss gracias!!! ¡¡son geniales!!

En el proximo capitulo, ¿creen que Edward se resistira a entrar en la habitacion de Bella? ¡Claro que no! xDD

¡Un beso!

¡ Gracias por darme un poquito de vuestro tiempo !

¡Feliz año nuevo!

aL.