Finalmente actualizo este fic cuando se debe(?

Ahora mismo me voy a responder un role-play, y luego voy a seguir escribiendo, en serio(?

Ya se acerca el fin DDDDDDD:

Bueno, no(?)

ADVERTENCIA: Estás leyendo un fanfic de SoFiLeXa, la tukki de Guarenas. ¿Te crees capaz de soportar tanta subnormalidad? Pues lees bajo tu responsabilidad. Y si no, HUYE, HUYE COMO UNA PERRA LOCA WN.

.

Me quedé observándole por un rato, a ver si siquiera se dignaba a moverse. Mire la tablet sólo por un segundo, y cuando regresé mi vista hacia él ya se había ido. Me encogí de hombros dedicándome por primera vez en la semana a revisar las cámaras y controlar el orden dentro del establecimiento como se supone que debía hacer para cumplir correctamente mi trabajo, encontrándome una vez más con ese extraño y siniestro cartel de mi oso versión oxidada. Y de nuevo al quitar la vista de la pantalla, él estaba ahí, sólo observándome, como yo a él.

-¿Harás algo más que sólo quedarte ahí o esto va para rato? –Cuestioné fastidiada.

-Estaremos varias horas aquí –Respondió con calma mientras yo gruñía como zombie, o estudiante universitario, es lo mismo.

Cuarto problema: Winnie the Pooh.

-Entonces él nos asesinó a todos. Pero ¿Recuerdas el asesinato anterior? –Yo estaba boquiabierta mirándolo totalmente asombrada, y mi cuerpo sólo dio para asentir tontamente con la cabeza. La historia sobre su origen era tan poco creíble, tan fantasiosa, tan trágica, tan dramática, pero tan... Real, aunque no lo pareciera- Pues su alma había poseído el cuerpo de una marioneta, y de esa forma pudo salvarnos, ayudando a nuestras almas a poseer los cuerpos en los que ahora estamos atrapados. Y no descasaremos hasta obtener nuestra venganza.

-Por eso matan a los guardias... –Susurré cerrando la boca antes de que me tragara una mosca. Él asintió calmadamente.

-Pero a ti ya te conocimos, sabemos que ni aunque lo intentaras y te lo propusieras con todas tus fuerzas lograrías siquiera matar una cucaracha –Tal parece que sólo mi apariencia de niña inofensiva lo llevó a tan precipitada conclusión errónea. Claro que si me lo propongo podría matar a una... Bueno, a una cucaracha no, esas me dan asquito... Pero podría matar una mosca... Sí, a una mosca.

-¿Y el asesino anda suelto? –Me decidí a preguntar luego de varios minutos de incómodo silencio en los que me estuve debatiendo mentalmente si hacer la pregunta o no. Luego de su explicación, pensé que tal vez podría incomodarle tal cuestión. Contrario a toda reacción mala de su parte, sólo se encogió de hombros.

-Aún estamos aquí. Eso indica que, efectivamente, sigue con vida –Tragué saliva, estaba más incómoda yo de lo que él pudiera aparentar.

-Oh, bueno, eso es... –Aclaré mi garganta- ¿...Interesante...? –Él se encogió de hombros y yo preferí mejor callarme.

Creo que hace llamarse Golden Freddy, con toda la razón del mundo. Me pregunto por qué no ha intentado matarme. Digo, ya son las cuatro, lleva horas aquí, el tiempo se me ha pasado casi volando. Mejor para mí, menos tiempo rodeada de coyotes, patos y liebres. Me ha explicado todo lo que pasó en la pizzería y de dónde vienen ellos, una historia bastante interesante a decir verdad.

Aunque ya me ha explicado muchas cosas, aún tengo algunas dudas, más específicamente sobre Freddy que sobre todos ellos, pero tengo que disimularlo.

-Y, bueno... ¿Cómo se llevan ustedes? Ya sabes, cómo conviven, y eso... –Sí, ese es mi intento de camuflar mis verdaderas dudas bajo una simple pregunta.

-¿A qué te refieres? -¿Cómo que a qué me refiero, oso con esteroides? Quiero saber si algo me obstaculiza el trabajo de llegar fácilmente a Freddy y relacionarme un tiempo con él hasta que tenga el valor de confesarle mis sentimientos y que seamos felices por siempre ¿Qué no es obvio?

-Es decir, cómo se relacionan entre ustedes ¿Entiendes? Si son amigos, si se llevan bien o mal, no lo sé... –Intenté una vez más.

La verdad es que, de los animatrónicos con los que he hablado, probablemente Golden es el único que me cae bien.

Claro, tenía que ser la versión creepy de Winnie the Pooh.

O de los ositos cariñositos. Adoro los ositos cariñositos.

En fin, tal vez Golden no representa un problema para mí. Él sólo ha estado ahí, respondiendo calmadamente a todas mis preguntas. En este momento me parece que está analizando su respuesta, buscando bien con qué palabras decírmelo.

El punto es que, quizá no es un problema, sino al contrario. Tal vez es mi única solución. Tal vez sólo él pueda ayudarme a alcanzar mi meta actual.

-Debo decir que... Eso no es de tu incumbencia –Por fin se dignó a comentar, con una sonrisa arrogante. Me entraron unas inmensas ganas de golpearlo, en serio.

-¡¿Y once asesinatos sí son de mi incumbencia?! –Grité casi horrorizada. Tenía que ser anormal para responderme con que "no era de mi incumbencia" luego de explicarme todo su origen.

-Sí, trabajas aquí, tienes derecho a saber el pasado de la empresa.

-Pues también tengo derecho a saber el presente y cómo se relacionan los animatrónicos...

-No, no tienes derecho a eso.

-¡¿Por qué no?! –Estaba preparada para cualquier respuesta de su parte. De seguro me contestaría con algo absurdo, y yo le lanzaría en la cara que ellos básicamente son trabajadores de este lugar, y como yo también lo soy, tengo derecho a saber cómo se relacionan mis compañeros de trabajo. ¿Cómo puede negar algo tan jodidamente cierto como esto? Jaque.

-Porque no somos trabajadores, si es lo que estás pensando –Lo señalé con la boca abierta intentando buscar una excusa para eso, pero obviamente no la tenía- Técnicamente no existimos, o nadie lo sabe. El gobierno no sabe que vivimos, no somos personas, no ganamos un sueldo por lo que hacemos, no somos trabajadores. Somos atracciones y no es de la incumbencia de una simple guardia de seguridad nocturna qué tipo de mantenimiento le dan a las atracciones -...Buena jugada, ahora déjame mover a mi Dama.

-Por lo mismo, soy una guardia de seguridad, mi ocupación es protegerlos de cualquier peligro. Tengo derecho a saber lo que hacen mientras yo no los miro, porque cualquier cosa que hagan podría representar un peligro para el local –A ver cómo sacas a tu Rey de esta.

-Sin embargo, tú único trabajo es vigilarnos durante la noche, cuando se supone que no nos movemos. Quien tiene esa obligación de "protegernos de cualquier peligro" son los guardias del turno diurno y los empleados de mantenimiento, no tienes excusa.

-¡Pero...!

-De cualquier manera, si no se me pega en gana decírtelo ¿Qué va a hacer una enana contra mí? –...Y Jaque Mate para mí. Decidí cerrar mi boca y mirarlo con una expresión infantil de enojo cruzada de brazos. No importa cuántos conceptos pensara para contrarrestarle, no podía contra él. Golden se dio la vuelta dándome la espalda- Y deja de pensar en ajedrez, seguro ni sabes jugar –Se desvaneció ante mis ojos dejándome sencillamente anonadada.

¡¿Es un demonio o algo por el estilo?!

¡¿Ha estado todo este tiempo leyéndome el pensamiento el muy maldito?!

¡Qué hijo de puta!

Y así fue como llegué a la conclusión de que no puedo confiar en ningún robot. Ninguno.

Debí aprender algo de las películas.

Y al final, por supuesto que ese mendigo oso es un problema para mí. ¿Y si está presente en este momento? ¿Y si me lee el pensamiento? ¿Y si se aparece cuando me confiese ante Freddy? ¿Y si lo arruina todo? ¿Y si no lo acepta?

¿Y si hacemos un muñeco?

Dejaré la droga. Pero en un lugar donde la recuerde, porque después se me pierde. Y mira que está cara.

Mi celular sonó. Lo tomé suspirando y salí de mi oficina.

.

Golden Freddy hijueputa :'v

Do you wanna build a Mangle~? Bueno, ya :v

Espero hayan disfrutado, recuerden dejar sus sensualones reviews kawaiis:3

Y caerle a piedras a Angely y a Simbalaika(?)

Bueno, a Angely no tanto, a Simbalaika sí porque ella me pega(?

OMG, llegó mi mami del mercao :0

Sayonara!