Disclaimmer: Los personajes no me pertenecen y la trama es mitad mía y mitad de MTV
"Teen Mom"
Isabella's. prov.
-Lo siento- sollocé cayendo de rodillas sobre el suelo.
Las lágrimas me impedían ver lo que sucedía a mí alrededor y mis sollozos eran tan fuertes que era lo único que mis oídos podían escuchar.
Sentía como si me estuvieran desgarrando el pecho de una forma brutal y sanguinaria. Podía ver un profundo abismo enfrente de mi que se estaba tragándose mi futuro, ahí se iba mi sueño por ir a una excelente universidad, adiós a mi carrera como empresaria, a mi vida de soltera privilegiada, adiós a todo lo que un día soñé con tener …
Adiós a mi vida perfecta.
- Tranquila, amor- me susurro mientras me levantaba del suelo y me apretaba con fuerza entre sus brazos.
Me aferre a su cintura con fuerza para que aquel abismo que se estaba llevando todo no me llevara a mí también.
-No llores más, Bells. Todo ira bien…- me consolaba mientras acariciaba mi cabello.
Poco a poco me fui calmando hasta que mi respiración se volvió regular y mis ojos dejaron de llorar.
Al fin sentía una calma después de haberlo sacado todo.
-Voy por algo de agua- dijo parándose con cuidado.
Me hice un ovillo en el sillón y recargue mi cabeza contra el respaldo. A los pocos segundos regreso con un vaso de agua. Bebí un poco para calmar la resequedad de mi garganta y me hundí entre sus brazos.
-¿Quieres contarme bien lo que pasó?-
Asentí y suspire.
-¡Dios, mamá es que fui una idiota! Sabía que debía protegerme pero aun así no lo hice y ahora todo se va por la borda. ¡Que estúpida!-
-Tranquila, hija. Todos cometemos errores en nuestras vidas, y lamentablemente te toco cometer un muy grande pero aquí estoy, sabes que estoy aquí para apoyarte siempre-
Sonreí.
-Gracias. Te quiero-
-Yo también hija, yo también-
Me levante y le di un beso en la mejilla antes de ir hacia mi cuarto y tirarme a la cama, donde nuevas lagrimas volvieron a llenar mis ojos.
Toda mi vida ha dado un giro de 180 º grados en menos de dos semanas.
Soy Isabella Swan, tengo dieciocho años y vivo en Phoenix, Arizona desde los cinco años con mi madre Reneè Swan.
Les contare más a cerca de mi para que entiendan como va mi absurda y estúpida historia.
Mis padres Reneè y Charlie Swan se conocieron cuando ambos tenían dieciséis años en un viaje que hizo mi madre a Seattle, Washington lugar donde vivía mi padre. Anduvieron durante todo el verano y cuando era hora de que mi madre se regresara, mi padre le pidió la estúpida "prueba de amor" y claro que mi madre de ilusa se la dio, quedando embarazada de mí y huyendo junto con mi padre a un mini pueblito llamado Forks.
Mis padres no se amaban tanto como para soportar un embarazo y todas las obligaciones que traían, por eso, cinco años después de que yo naciera mi padre nos abandono dejando a mi madre por un largo tiempo muerta en vida. Después de eso nos venimos a vivir aquí a Phoenix con mis abuelos maternos quienes murieron cuando mi madre volvió aparecer en sus vidas y con una bebe en sus brazos. Bueno fue una muerte literal ya que murieron en verdad cuando yo tenía quince años.
Tuve una infancia feliz y tranquila. Mi madre empezó a trabajar como maestra de primaria y me saco adelante con mucho esfuerzo por que también estudiaba arquitectura. Logro recibirse y ahora es una buena arquitecta dándonos una mejor vida. Nunca volvió a salir con nadie.
Yo estaba estudiando el último año de preparatoria y me iba bastante bien. Era una de las chicas más populares del colegio y la capitana del equipo de porristas, tenia miles de chicos detrás de mi pero yo solo me fije en uno: Jacob Black, mi ex novio durante cuatro años.
Jacob era el estereotipo de hombre perfecto. Alto, piel morena, musculoso, cabello oscuro y rebelde, sonrisa perfecta y pícara, futbolista, amable, caballeroso, protector, gracioso, bueno perfecto. O eso creía yo.
En verdad Jacob Black era un maldito cretino. El muy gilipollas me embarazo y luego negó que mi hijo era suyo tachándome de una completa puta para luego huir como el maldito marica es.
¡Jacob Black es un maldito hijo de puta!
-Idiota- rugí levantándome de la cama y metiéndome al baño.
Necesitaba salir para aclarar todo y olvidarme de ese maldito por un momento.
Me bañe y me vestí con un mini short café y una blusa de tirantes beige mas mis típicas sandalias plateadas de brillantes. Me peine mi cabello ondulado en una coleta alta y algunos cabellos sueltos y salí de mi habitación.
Pase por el cuarto de mi mamá para avisarle que iba a salir pero la encontré dormida. Me acerque a ella y vi que la almohada estaba mojada, era obvio que había estado llorando. Le di un beso en la frente y salí
Como siempre en Phoenix, el sol estaba en el centro del cielo alumbrándonos con todo su esplendor.
Empecé a caminar por la banqueta mientras miraba hacia todos lados, tratando de encontrar algo con que distraerme.
Los enormes arboles con sus hojas amarillentas que se descolgaban de sus ramas para bailar con el viento y caer formando una alfombra de colores en el suelo, me ofrecían algo de sombra y paz.
Seguí paseando hasta llegar a un parque donde me encontré la mayor de las sorpresas.
Estaba Jacob con una mujer morena muy acaramelados en una banca. La furia empezó a atravesarme las venas, quemándome. Trate de respirar profundo pero el tornado que se estaba dentro de mi me lo impedía.
Y la gota que derramo el vaso fue una pelota de beisbol que me golpee en el brazo de forma inesperada.
-¡Ey, lo siento!- grito un hombre enorme de cabellos negros.
Me voltee y lo mire majadoramente. Me había dolido, y mucho. Tome la pequeña pelota y me acerque con paso decidido hacia el grupo de jóvenes que jugaban dispuesta a reclamarles.
-Amiga, lo siento, en verdad no quería pegarte- volvió a repetir el chico enorme.
-¡Tu!- grite señalándolo.
-Ey, tranquila, tengo un bate que puedo usar en mi defensa- dijo enseñándome un grueso y duro bate de madera.
Una idea cruzo por mi cabeza.
-Préstame tu bate- dije tendiéndole la mano.
-¿Qué?-
-Vamos, dame tu bate ahora-
El joven me miro confundido pero asintió y con lentitud puso el pesado instrumento en mi mano. En verdad pesaba y se veía tan poderoso y fuerte, capaz de destrozar una pequeña y putrefacta cabecita.
-Gracias. Te lo regreso enseguida- dije dándome la media vuelta.
Me fui acercando a Jacob pero cuando estaba pocos pasos de el, decidí que no me convertiría en una asesina de animales. No, yo amaba a los animales y no los iba a despedazar.
Tome aire y me di la media vuelta encontrándome a poca distancia del convertible de Jacob, una hermosa sonrisa se formo en mi rostro.
Me acerque con paso lento mientras jugaba con el bate entre mis manos. Cruce la calle y me plante enfrente del hermoso auto negro de asientos de piel cremas.
-¡Muere, Black!- grite alzando el bate por arriba de mi cabeza e impactándolo con fuerza contra el vidrio del auto.
Una, dos, tres veces hasta que este quedo echo pedazos. Seguí con el capote de metal, cuatro enormes abolladuras quedaron marcadas, dos en cada puerta, destroce los espejos retrovisores.
Como lo esperaba, la alarma empezó a sonar. Rápidamente deje tirado el bate y corrí hacia un callejón oscuro.
¡Mierda! El callejón no tenía salida. Me recargue contra una pared y cerré los ojos.
¡Piensa, piensa! Me repetia una y otra vez. Resople y golpee con mi puño la pared, fue ahi cuando me di cuenta de las escaleras traseras de los departamentos que se encontraban a lado del callejon.
Sonrei y empeze a subir deprisa pero con cuidado los escalones. El ruido de las patrullas y los gritos desenfrenados de Black me ponian mas nerviosa. Cuando llegue al quinto piso sentí que mis piernas flaqueaban, provee con abrir la ventana que estaba a mi lado y gracias a dios estaba abierta. Sin pensarlo dos veces me metí.
-¡Bendito sea!- susurre aliviada.
-¿Quien esta ahí? ¿Jane?- dijo una hermosa voz.
Me voltee asustada para ver donde me encontraba pero justo cuando di la media vuelta, resbale y para tratar de sostenerme tome la orilla de la cortina de baño que para colmo de destrabo y se vino al suelo junto conmigo.
-¡¿Quien diablos eres!- grito un hombre desde la regadera.
Abri los ojos rapidamente y me encontre con el cuerpo desnudo de un dios griego. No pude evitar recorrer su escultural cuerpo con la mirada, sus abdominales perfectos, sus fuertes brazos hasta que llegue a su rostro; quijada fuerte, pomulos resaltados, labios carnsos y rojos, cabello rebelde y cobirzo mas unos ojos verdes preciosos. Todo eso era el claro ejemplo de la perfección.
Estaba ta embobada que no me di cuando se enrollo en una toalla y me tomo del brazo para sacarme de su baño arrastrada, lo unico que sentí fue el comodo sillon de piel bajo de mi.
-¿Estas bien?- pregunto amablemente.
Sacuí la cabeza discretamente y me aclare la garganta.
-Si, si gracias. Siento todo esto, en verdad- empeze a hablar mientras me dirigia hacia la salida- Soy una tonta, me equivoque de ventana. Fue un gusto conocerte.
Sin desviar la mirada de su rostro abri la puerta. Estaba por darme la vuelta cuando vi a Jacob y unos policias venir hacia aca tocando puerta por puerta, me volvi a meter al departamento y cerre la puerta tras de mi.
-¿Sabes? Tu departamento es muy acogedor ¿Te importa si me quedo?- invente mientras me sentaba de nuevo en el sillón.
-Este ... yo ... ¿esta bien?-
Sonreí nerviosamente y empeze a jugar con mis manos.
Unos toquidos en la puerta hizieron que me sobresaltara y pegara un grito.
-Somos la policia abra la puerta ahora- se escucho que decian en el pasillo.
Como bala me levante y me puse delante de la puerta impidiendo que abriera.
-¡No, por favor no abras!- le suplique en voz baja.
Me miro interrogante.
-¡Estas huyendo, eres una criminal!- exclamo señalandome con su dedo.
-No, bueno algo asi. Di que no me has visto, te lo explicare luego, por favor-
Asintio y me señalo que me fuese a esconder a la cocina. Corri rapidamente.
-Buenos dias, oficiales. ¿En que puedo servirles?- escuche su dulce voz.
-Estamos buscando a una muchacha de cabello castaño y tez palida ¿la ha visto?-
-Bueno vi a una el otro dia en el supermercado ...-
-No, creo que no es a la que buscamos pero quisieramos revisar su apartamento-
Mi corzón se acelero al escuchar eso y me hize mas chiquita tras la pared.
-¡No! Oficiales, bueno, tengo a alguien esperandome. Ustedes saben; nescecidades de hombres- dijo como si fuese un secreto.
-¡Claro, claro! Entonces cualquier cosa llamenos, por favor. Con permiso- escuche que dijeron y de ahi nada.
Espere unos minutos más y cuando estaba dispuesta a salir sentí una calida mano en mi cintura.
-No te iras sin contarme la verdad- dijo el hombre en mi oido.
-Eh ... yo ... ¡Ni te conosco!- exclame safandome de sus brazos.
-Edward Cullen, un placer-
-Bella Swan- dije estrechando su mano.
-¿Ahora ya?-
-Esta bien, pero solo si te vistes-
Mir confuso su cuerpo y se rió. Su risa era una hermosa melodia.
-Creí que te agradaba así- dijo haciendo una ridicula pose y me guiño un ojo.
-Te prefiero vesitdo- mentí entre risas.
-Conste, luego no te quejes. Vuelvo enseguida- dijo desapareciendo por el pasillo.
Suspire ante la rara situación. Estaba en la casa de un guapo desconocido pero que sentía que lo conocía de toda la vida huyendo de Jacob. ¡Wow! enserio sonaba desquiciado.
Camine lentamente hacia el sillón y tome asiento mientras esperaba a Edward.
-¿Quieres algo de beber?- me pregunto.
-No, gracias-
-Bien, sueltalo- dijo tomando asiento a mi lado.
Baje la mirada y deje que unos mechones de cabellos me cubiera el rostro.
-Estoy embarazada- ni siquiera se por que eso fue lo primero que solté.
Sus ojos se abieron desmesuradamente y se ahogo con la bebida.
-¡Suena como si yo fuese el padre!- exclamó divertido.
Una parte de mi se emciono en pensar que en vez del cretino de Black fuese Edward el padre de mi hijo. Sería un pequeño de cabello cobrizo y ojos esmeraldas con sus mejillitas sonrojadas y la sonrisa traviesa como la de su padre ... ¡Esperen! ¿Que diablos me pasa? Conosco a Edward desde hace menos de una hora y ya estoy pensando en como seria como padre de mis hijos.
-Tienes la suerte de no serlo ...- bromee con una sonrisa.
-Mas bien, la mala suerte ¿no?-
-¿Qué?- pregunte confundida.
Lo siento! se que habia puesto una cosa diferente pero no se me agrado mas esta :)
En verdad espero que lo comprendan. Gracias x todo!
¡Tan tan tan!
Gracias a todos por sus Reviews y demás apoyo! Me hacen demasiado feliz.
Espero que les haya gustado.
Un besote y abrazote
