Re: Legado del Emperador Celestial

Los derechos de los animes que use no me pertenecen.

Lo que te está atormentando es el miedo...— una lagrima bajo por uno de los ojos del semidiós— Hablar Normal.

"Todos cambiaron su mirada"— pensó el viejo zorro al notar a sus compañeros— Pensamientos.

Capítulo 4: Los Ojos del Dolor

Naruto abrió sus ojos, mirando el techo con cierto cansancio.

Levantándose lentamente, sentándose en la cama, Naruto miro a su alrededor.

El semidiós estaba en su habitación, por lo tanto, estaba en su hogar.

Llevando su mano a su cuello, Naruto masajeo un poco la zona afectada por la mordida de Orochi.

Susanoo le había contado varias cosas de Yamata no Orochi, las cosas que no salían escritas en las leyendas y esos aspectos.

Lo más relevante que Susanoo le conto fue el letal veneno de Orochi, un veneno capaz de contaminar el alma de la persona en la cual era inyectado.

Por esa razón, debería haber muerto.

Literalmente el veneno de Yamata no Orochi era capaz de deshacer el alma, por lo tanto, una muerte segura.

¿Por qué no estoy muerto?— se preguntó Naruto sacando la mano de su cuello, solo para olfatear un poco, sintiendo el aroma a humo y cigarrillos, escuchando la conocida voz de su tío de paso.

Porque eres el maldito bastardo más afortunado que pudo pisar la tierra. Por eso sigues vivo.— gruño Susanoo, estando sentado en el sofá de la habitación de Naruto, teniendo un cigarrillo en su boca— Escucha, Naruto…Lo que te ocurrió no fue bonito.

Me mordió Orochi porque me descuide.— dijo Naruto con un suspiro y ceño fruncido.

¡Eres un idiota!— grito Susanoo enojado, dando una fuerte calada a su cigarrillo— ¡Ya perdí la cuenta de cuantas veces te dije esto! ¡Deja! ¡La! ¡Arrogancia!— el Dios del Mar señalo a su sobrino al terminar de hablar— ¡Yo siempre llevo cuentas, Naruto! ¡Pero por tu culpa la he perdido!

Oye, oye…Estoy vivo, ¿No?— dijo Naruto encogiéndose de hombros, levantándose de la cama para notar algo muy importante—… ¿Quién me vistió?

Estaba solo en un bóxer violeta, por lo tanto, alguien debió sacarle el anterior bóxer que Naruto estaba completamente seguro era de otro color.

…Ahh...— Susanoo suspiro sobándose las sienes— Amaterasu.

Naruto se estremeció abrazándose a sí mismo.

El rubio no sabía porque, pero en su mente, una parte de ella, estaba seguro de que Amaterasu abuso de él de alguna manera. Que fuera su tía esa persona solo agregaba más diversión/terror al asunto.

Naruto…Como tu dijiste, estas vivo…Por pura suerte, sobreviviste a la inyección del alma de Yamata no Orochi.— Naruto abrió sus ojos al escuchar las palabras de Susanoo.

¿Eh?— Naruto abrió sus ojos, creyendo haber escuchado mal— ¿Qué dijiste?

Para que asimilaras el veneno, tuvimos que introducir el alma de Orochi en tu cuerpo.— dijo Susanoo lentamente, exhalando el humo y notando los ojos incrédulos de Naruto— Nosotros no tenemos una cura exacta para el veneno de Orochi…solo un medicamento que retrasa lo inevitable. Tarde o temprano morirías de todas formas. Yo quise cambiar eso.

Así que...— Naruto, aun con sus ojos abiertos por la incredulidad, llevo su mano a su pecho— Ahora…tengo el alma de Yamata no Orochi en mi cuerpo.

Levantándose del sofá, Susanoo tomo un espejo de mano del escritorio que estaba en la pared de la habitación.

Mira tú cuello, el lado izquierdo.— dijo Susanoo entregándole el espejo a Naruto, causando que el rubio lo tomara lentamente.

Con eso, Naruto llevo su espejo sobre su hombro izquierdo, viendo una especie de tatuaje en la zona de su cuello.

Era como tres comas negras, estando en la zona izquierda de su cuello.

Lo sorprendente es que Orochi ha estado callado desde que sellamos su alma en ti.— dijo Susanoo con seriedad en su voz, mirando a su sobrino con ojos serios y deductivos— Naruto…has tenido un sueño raro…con serpientes o algo similar.

No...Un sueño normal y corriente.— dijo Naruto aun mirando el tatuaje.

¿Qué es normal y corriente para ti?— pregunto Susanoo curioso, notando como Naruto se sonrojaba levemente.

…No quieres saberlo.— susurro Naruto bajando el espejo, teniendo una sombra sobre sus ojos.

Tienes razón, no quiero. Solo lo dije para hacer conversación.— dijo Susanoo mirando hacia la puerta, solo para caminar increíblemente sin hacer ruido.

Abriendo la puerta, dos seres cayeron al suelo.

Tsukuyomi se levantó inmediatamente, teniendo un leve sonrojo en su rostro y cruzándose de brazos.

Ite...— susurro Amaterasu sobándose la nariz, al ser ella la que golpeo su rostro contra el suelo, solo para levantar la mirada y señalar enojada a su hermano— ¡Oye! ¡No tenías que hacer eso! ¡Maldito loco de las batallas!

Susanoo se encogió de hombros, saliendo lentamente de la habitación.

¡Espera, Nii-San! ¡No te vayas…!— suplico Naruto con cierto miedo por quedarse solo con sus tías— ¡Por...! — Naruto noto como Amaterasu y Tsukuyomi lo miraban profundamente— Favor...— susurro Naruto haciéndose muy pequeño.

Ne…Naruto-Chan.— Amaterasu se sentó al lado de Naruto, colocando una mano en su hombro y causando que Naruto se estremeciera silenciosamente— ¿Estas bien?

Si.— Tsukuyomi también se sentó al otro lado de Naruto, causando que el semidiós quedara entre medio de ambas diosas— Cuando colocamos el alma de Yamata no Orochi en ti…dejaste de moverte y…pensé que...— la voz de la diosa lunar se perdió en un susurro débil y tembloroso, bajando la mirada en el proceso, causando que Naruto dejara de lado el temor para voltear y mirar a la Diosa de la Luna.

Tsuku-Nee...— dijo Naruto llamando la atención de la diosa lunar— Lamento no haber cumplido mi promesa.— susurro Naruto moviendo sus manos para tomar las de su tía, apretando y ofreciendo consuelo— Prometí devolverte el collar sin que Nii-San tuviera que cargarme o algo similar…y al final termine desmayándome.— una sonrisa triste apareció en el rostro de Naruto, sintiendo lágrimas en sus ojos— Doy vergüenza, ¿Verdad?

¡¿Qué dijiste!?— grito Amaterasu con enojo, causando que Naruto volteara la cabeza para mirarla y que Tsukuyomi también lo hiciera— ¡Naruto-Chan! ¡Tú no das vergüenza!

No pude vencer a Orochi cuando prometí hacerlo.— susurro Naruto bajando la mirada, mirando sus manos solo para apretar fuertemente sus puños, tanto que se volvieron blancos— Si no tengo mis promesas… ¿Qué tengo? No soy nada...

Nos tienes a nosotras.— dijo Amaterasu rápidamente, abrazando el costado de Naruto y causando que el semidiós levantara la mirada asombrado— Sin importar que hagas, sin importar cuantas veces pierdas, siempre nos tendrás a tu lado...No nos iremos jamás, siempre estaremos juntos…eso es lo que quieres, ¿Verdad?

Si…es lo que quiero.— susurro Naruto inconscientemente, causando que Amaterasu sonriera complacida.

Además...Dijiste que no eras nada…Te equivocas.— Amaterasu coloco sus manos en las mejillas de su sobrino, acariciándolas y mirándolo con amor en sus ojos— Eres Uzumaki Naruto...el hombre que yo amo.

Naruto libero un jadeo al escuchar esas palabras.

… ¿Qué?— susurro Naruto al escuchar esas palabras finales, viendo como Amaterasu sonreía con un sonrojo en sus mejillas.

Dije que te amo, idiota.— dijo Amaterasu acercando su rostro al de Naruto, causando que el rubio abriera sus ojos sorprendido cuando la diosa solar se acercó tanto que sus alientos se mezclaban.

Pero antes de que sus labios pudieran unirse, alguien tiro del brazo de Naruto, alejándolo antes de que Amaterasu pudiera cumplir su cometido.

¿Eh?— Amaterasu miro a Tsukuyomi, notando como ella estaba con una sombra sobre sus ojos— Me había olvidado de ti... ¿Por qué no te vas y nos dejas solos para divertirnos?

Naruto...Yo también te amo.— soltó Tsukuyomi de repente, causando que Naruto volviera a abrir severamente sus ojos en estado de shock— Te amo más que la Mocosa del Sol.

¡Yo te amo más que la Vieja Bruja!— grito Amaterasu señalando a la mayor de los tres hermanos, que gruño al ser llamada vieja.

Naruto miraba entre Tsukuyomi y Amaterasu, que se lanzaban insultos y gritaban, tratando de hacer que la otra se fuera.

¡¿Qué prefieres, Naruto-Chan!?— Amaterasu sonrió con arrogancia mientras que señalaba su cuerpo— ¡Este cuerpo joven y esbelto!— la diosa solar sonrió sensualmente mientras que acariciaba un poco sus curvas— ¡O esa Vieja Bruja!

Fue en ese momento que Tsukuyomi no resistió más ser llamada vieja.

¡Ya basta!— grito Tsukuyomi mientras que la luz lavanda cubría cada centímetro de su cuerpo.

La luz lavanda cejo a Naruto y Tsukuyomi por unos instantes, solo para que cuando el resplandor se esfumara, el semidiós se ahogara en su saliva.

En el lugar donde estaba Tsukuyomi ahora había otra persona. Alguien totalmente diferente. Más hermosa si era posible.

Era una mujer delgada y hermosa, siendo sus rasgos físicos paralelos a los de Tsukuyomi, teniendo una piel absolutamente blanca, cejas, pestañas y cabello plateado brillante, ojos violetas brillosos, pero su pelo no estaba atado en un moño, ahora estaba suelto y era ligeramente ondulado en las puntas, llegándole hasta media espalda. Los mechones que enmarcaban su rostro ahora eran más largos, llegándole hasta los hombros y siendo un poco ondulados. El peinado que llegaba no dejaba al descubierto su frente, si no que ahora tenía un mechón cubriéndola. ("Mirajane de Fairy Tail, solo que imagínenla con las características que escribo")

Pero hubo unos cambios en ella.

Ahora ella era más pequeña, tal vez 1.65, por lo tanto, median lo mismo. Naruto creía que ahora sus senos no eran tan exageradamente enormes como antes, siendo solo un poco más pequeños, pero a pesar de ello, seguía teniendo grandes caderas y estrecha cintura. Pero que sus senos fueran solo un poco más pequeños no hacían que la diosa lunar fuera menos bella, porque Naruto pensaba que Tsukuyomi era absolutamente hermosa ahora.

En términos de ropa, la Diosa de la Luna seguía usando un Kimono, solo que en diferentes colores, siendo que ahora el Kimono era plateado con diversas flores lavandas en el cuerpo, llevando un Obi turquesa oscuro.

Naruto miraba a su tía con sus ojos bien abiertos, lamiéndose los labios secos.

¿Q-Qué opinas…?— pregunto Tsukuyomi suavemente, teniendo una voz plagada de nervios y timidez que la hacían lucir adorable y bella en opinión de Naruto.

Tsuku-Nee...— susurro Naruto sonrojándose profundamente— Te ves…muy hermosa.

Tsukuyomi sonrió complacida al escuchar esas palabras, moviendo levemente su cabeza para mirar a su hermana asombrada.

¿Y…?— dijo la diosa lunar con una sonrisa presumida— Ahora ya no tienes la excusa de la diferencia de edad...No tienes nada contra mí, Mocosa del Sol.

A...— Amaterasu admitía algo. Su hermana era jodidamente sexy. Una parte de ella, la cual estaba plagada de un deseo y lujuria que harían palidecer a Afrodita, gritaba para que se acercara a su hermana para tocar esa piel blanca y brillante, que tenía la apariencia de ser muy suave y deseosa. Pero sacudiendo la cabeza fuertemente, Amaterasu sonrió forzadamente mirando a su sobrino— Bien…esta es la misma situación de hace años, Naruto-Chan... ¿A quién elijes?

Naruto volvió a abrir sus ojos ante esas palabras, mirando entre Amaterasu y Tsukuyomi con asombro, sin creer que estaba en la misma situación que hace unos años.

Al igual que hace unos años, la respuesta es la misma.— dijo Naruto cerrando sus ojos y bajando la mirada.

¡Pero esto se resuelve fácil!— grito Amaterasu enojada caminando hacia su sobrino para tomarlo de los hombros— ¡¿A quién amas más!?— Amaterasu sacudía suavemente a Naruto, causando que el niño apretara los dientes— ¡Solo tienes que decirlo! ¡Dilo y ya!— Amaterasu sacudía a Naruto sin cesar— ¡A!— otra sacudida— ¡Quien!— otra sacudida— ¡Amas!— otra sacudida— ¡Mas!

¡Las amo a las dos!— grito Naruto fuertemente con sus ojos cerrados. Seguramente su grito fue oído por todo el santuario.

Amaterasu se detuvo al escuchar eso mientras que Tsukuyomi coloco una de sus manos en su boca para cubrirla.

Naruto levanto la mirada, mostrándole a la diosa solar como sus ojos estaban húmedos.

¿Acaso no lo entienden?— pregunto Naruto en un susurro, mirando entre Amaterasu y Tsukuyomi— ¡Las amo a las dos! ¡No puedo decidir!— mientras que gritaba, las dos diosas miraban a Naruto asombradas— ¡¿Creen que no siento lo mismo que ustedes?!— ante eso, las diosas afilaron sus oídos— ¡Pues lo siento! ¡Y duele!— eso causo que los ojos de las hermanas se abrieran— ¡Cuando estoy contigo siento que mi cabeza da vueltas, me cuesta respirar, no controlo mis movimientos! ¡Me duele el corazón!—mientras que hablaba, Naruto miraba a Tsukuyomi, teniendo unas cuantas lagrimas bajando por sus ojos, al igual que la diosa lunar— ¡Con Ama-Nee es lo mismo! ¡Siento que mi corazón duele! ¡Siento que es el día más feliz de mi vida! ¡Pero me duele saber que ambas me aman y yo no puedo escoger a ninguna!

La Diosa del Sol abrió sus ojos, sintiendo su garganta seca, mirando a su sobrino con shock. Todo mientras que Tsukuyomi pasaba por los mismos síntomas.

Si eligiera a una...— Naruto tomo aire fuertemente, mirando a sus tías con lágrimas en sus ojos— La otra…La otra estaría mal...Sufriría, lloraría, estaría triste...— Naruto trago aire, secándose las lágrimas solo para gritar— ¡Prefiero luchar de nuevo contra Orochi! ¡Prefiero luchar contra dios! ¡Prefiero luchar contra todos los demonios del infierno! ¡Prefiero cualquier cosa antes que ver a una de ustedes triste!

Con eso, Naruto miro a Tsukuyomi y Amaterasu, teniendo sus ojos rojos e hinchados, solo para chasquear la lengua sintiendo más lágrimas en sus ojos, volteando para salir de la habitación.

Naruto estaba sentado en el jardín de su santuario, mirando el follaje.

Sus ojos aún estaban rojos e hinchados, se notaba el conflicto en su interior y exterior.

Ahora el semidiós estaba vestido, siendo esa vestimenta un Kimono negro con Obi violeta, teniendo unos pantalones Hakama iguales de negro que el Kimono. No usaba sandalias ni calcetines.

Desde que tuvo memoria, siempre ha amado a Tsukuyomi y Amaterasu.

Al principio, ese amor solo se limitaba al cariño fraternal que un niño siente hacia sus hermanas mayores.

Pero Naruto no entendía por qué dejo de sentir ese cariño.

Esa pérdida de amor fraternal empezó a los diez años seguramente, cuando descubrió que significaba lo que hacían en el rio él y Amaterasu.

Lo que hacían era indebido. Un niño y su hermana mayor no deberían hacer eso. Pero a pesar de ello, a Naruto le encantaba.

A los doce, empezaron los sueños.

Sueños donde Naruto haría cosas con sus tías que un niño no debería hacer. Sueños donde los "juegos" en el rio dejarían de ser llamados juegos. Cosas que harían que él se sonrojara y dificultara el pensamiento.

Sin darse cuenta, esos sueños plagaron parte de su crecimiento, fue solo a los trece que Naruto aprendió a controlarlos.

En resumen, la parte plagada de hormonas en su mente le estaba jugando bromas enseñándole imágenes de sus tías desnudas y haciendo cosas que no deberían estar haciendo.

Lo peor de todo era que Naruto quería hacer eso. Quería volver esos sueños realidad. Deseaba hacer todo lo que soñaba con sus tías. Su corazón se lo suplicaba.

Su corazón pedía a gritos que dejara de lado el acto del hermano menor adorable para pasar a ser un hombre. Que besara a sus tías, las tocara, acariciara, hacer que ellas pierdan el aliento bajo sus manos.

Soy peor que un pervertido.— dijo Naruto mirando el cielo con una sonrisa divertida.

Si, tienes razón, Naruto.— Susanoo apareció detrás de Naruto, colocando una de sus manos en su hombro para palmearlo— Ciertamente…Eres peor que un psicópata.

Dije pervertido.— Naruto miro a su tío enojado.

Que yo sepa, soñar lo que tu sueñas es lo primero que hacen los psicópatas antes de cometer los asesinatos.— Susanoo miro a su sobrino con sabiduría.

Sabes mucho de los psicópatas...— afirmo Naruto mirando a su tío con ojos estrechados— ¿Tu no serás uno?

Me he hecho esa pregunta hace mucho tiempo...— suspiro Susanoo mirando el cielo—Por eso te la responderé con otra pregunta.— bajando la mirada, Susanoo miro a su sobrino— ¿Matar a alguien sin pestañar te convierte en psicópata?

…Depende porque razón lo hagas.— dijo Naruto volviendo a mirar el cielo, suspirando mientras que bajaba la mirada para mirar su mano— Yo…mataría a cualquiera que los amenazara…tal vez duela…pero no me importa. No me importa lo que piensen los demás. Yo me llenaría las manos de sangre con tal de protegerlos a ustedes.

Entonces ambos tenemos las mismas razones para matar.— dijo Susanoo llamando la atención de Naruto— Ambos mataríamos para proteger a quienes amamos...

¿Eso nos convierte en psicópatas?— pregunto Naruto confundido, obteniendo un encogimiento de hombros de Susanoo.

Ni idea.— Susanoo saco un cigarrillo, encendiéndolo mientras que notaba como Naruto miraba el follaje— ¿Qué miras?

A ella.— dijo Naruto señalando los arbustos, causando que Susanoo mirara la vegetación— Me pregunto porque no sale de su escondite.

Ordénaselo.— Susanoo miraba los arbustos con seriedad, teniendo unos ojos deductivos— Ordénale que salga de los arbustos.

Naruto se encogió de hombros, sin tener nada que perder por lo que Susanoo le decía.

Oye... ¿Serpiente?— dijo Naruto algo confundido y dudoso— ¿Podrías dejar de espiar para salir y venir aquí?

Sorprendentemente, algo paso luego de que Naruto terminara de hablar.

Una serpiente salió de los arbustos, midiendo unos tres metros y siendo de un color verde claro. Sus ojos eran verdes y serpenteaba rápidamente hacia Naruto.

Naruto miro eso asombrado, solo para que Susanoo tomara su muñeca y la bajara hacia el césped.

Con eso, la serpiente se metió por la manga del Kimono de Naruto, causando que Naruto riera un poco, más cuando el reptil empezó a reptar por su cuello.

Fue con eso que Susanoo afilo la mirada.

Quédate quieto.— dijo Susanoo llevando una de sus manos a la boca de su sobrino, causando que el rubio estuviera a punto de cerrar su boca, pero el Dios Guerrero se la tapo— Cuando digo que te quedes quieto, te quedas quieto, ¿Entendiste?— gruño el dios con enojo, lo que provoco que Naruto asintiera rápidamente.

Susanoo destapo la boca de Naruto, solo para abrirla y mirar los colmillos del semidiós.

…Tus colmillos son más largos.— dijo Susanoo con cierto asombro, abriendo exponencialmente la boca de su sobrino para buscar más rasgos anormales, a pesar de que Naruto gruñía de dolor e incomodidad— ¿Notas algo diferente además de tus colmillos?— Susanoo seguía buscando por la boca de Naruto, impidiendo que el niño hablara— Oye, habla.— ordeno el dios comenzando a fruncir el ceño, sin notar como Naruto movía sus manos tratando de sacar las manos de su boca— ¡He dicho que hables!— gruño Susanoo soltando la boca de Naruto para golpear su cabeza, causando que el semidiós cayera al suelo con humo saliendo de su cabeza— Idiota.— suspiro negando con la cabeza.

Levantándose lentamente y sobando su cabeza, Naruto estaba por gritarle a su tío de enojo, pero se detuvo al sentir unas lamidas en su mejilla.

Al mirar su hombro, el rubio noto como la serpiente aun permanecía a su lado.

Siento…una especie de conexión con ella.— Naruto se mostró algo inseguro, moviendo su mano para acariciar la cabeza del reptil— No sé cómo explicarlo…

¿Recuerdas que Orochi podía controlar a las serpientes?— dijo Susanoo con un asentimiento, recibiendo otro de parte de Naruto— Tal vez esa habilidad paso a ti...No solo eso...— una mirada deductiva se formó en los ojos del Dios del Mar— Creo que podrías ser parte dragón.

Eso es sorprendente.— dijo Naruto asombrado, dejando la serpiente en el suelo para que esta se le quedara mirando— P-Puedes irte...— Naruto se mostró algo dudoso de darle órdenes a un reptil, pero a pesar de las dudas, el animal obedeció a su nuevo líder.

Creo que esto significa algo nuevo que debes entrenar.— dijo Susanoo exhalando algo de humo— Lo primero...— pero Susanoo no pudo seguir gritando cuando escucho un gran grito y un rayo de luz invadió el jardín.

¡Susanoo-Sama!— era un Nue, una quimera japonesa teniendo la cabeza de un mono, el cuerpo de un mapache, patas de tigre y una serpiente por cola— ¡Hay problemas! ¡Kyoto está siendo invadida!

Los ojos de Naruto y Susanoo se abrieron al escuchar esas palabras.

¡Vámonos ahora!— grito Naruto saltando al lado del Nue, siendo seguido por Susanoo.

Con eso, los tres seres desaparecieron en un destello de luz amarilla.

...

En un destello de luz amarilla, la Nue, Naruto y Susanoo aparecieron dentro de un gran salón japonés, lo que destacaba era que varios ciudadanos, Youkai, estaban acostados en camillas, estando heridos y siendo atendidos por otras criaturas mitológicas que tenían talento en la medicina.

Lo que impacto a Naruto era que unos pocos estaban cubiertos por sábanas blancas.

¡¿Qué está pasando aquí!?— grito Susanoo con severidad, llamando la atención de todos.

Susanoo...— una voz seria y enojada se escuchó, causando que Susanoo y su sobrino miraran en la misma dirección.

Era un hombre mayor, teniendo piel blanca y ojos con pupila rasgada de color rojo al igual que su cabello. Ese cabello era largo, despeinado y algo puntiagudo, llegándole hasta los omoplatos.

Su vestimenta consistía en un Kimono blanco bajo un Haori rojo con destalles dorados, teniendo sandalias Geta en sus pies y una Katana enfundada en su cintura.

Lo que más destacaba del hombre eran sus orejas rojas de zorro en su cabeza y nueve colas en su espalda igual de rojas.

Kurama.— Susanoo deshizo su cigarrillo en chispas eléctricas, mirando seriamente a su amigo.

Síganme.— con esas palabras, Naruto y Susanoo empezaron a seguir al zorro, que los llevo al exterior del santuario.

Al llegar, Naruto vio como varios grupos de criaturas de la mitología japonesa los esperaban, que gritaron en ovación al ver al Dios de las Batallas.

¡Todos…!— con ese grito de Kurama, todos los Youkai se pusieron atentos— ¡Al ataque! ¡Hagan retroceder a nuestros enemigos! ¡Prioricen la seguridad de los civiles!

Con eso, las criaturas empezaron a correr, moviéndose y alejándose del santuario.

No puedo explicarles todo ahora. Lo hare más tarde. Pero en este momento...— Kurama se acercó a Naruto, colocando una de sus manos en su hombro— Necesitamos tanta ayuda como sea posible...

¿Qué debo hacer?— pregunto Naruto lentamente, obteniendo una respuesta inmediata.

¡Ve al sur de Kyoto!— grito Kurama con seriedad, señalando en la dirección sur— ¡Cualquier enemigo que veas! ¡Derríbalo y trata de salvar a todos los civiles que puedas!

¡Sí!— grito Naruto empezando a correr en la dirección que Kurama le ordeno.

Corriendo y saltando, utilizando la electricidad para aumentar su velocidad, Naruto miraba como varios grupos de civiles huían y escapaban.

Los ojos de Naruto se abrieron al ver a su primer enemigo.

Lo que tenía en frente de sus ojos no podría llamarse hombre. Ni siquiera debería ser algo que se acercara al panteón japonés.

Era un ser cubierto de pelaje marrón, midiendo más de dos metros, tal vez dos metros y medio. En su cabeza un par de cuernos se encontraban, grandes y afilados, cuernos de toro. Su cuerpo estaba repleto de músculos y unas cuantas cicatrices, perfectamente visibles porque la única prenda de vestir que llevaba era una falda blanca con detalles marrones. Sus pies eran pezuñas, una cola de toro colgaba en su espalda baja y llevaba una espada en una de sus manos peludas, una gran espada de un solo filo que estaba cubierta de sangre. ("Traten de imaginarse un minotauro a lo Danmachi")

Minotauro...— susurro Naruto apretando los dientes al ver la espada manchada por la sangre de personas inocentes.

Electricidad salió de la mano de Naruto, entrando al suelo y sacando Arena de Hierro, formando la tradicional espada negra que vibraba y cortaba como si de una motosierra se tratara.

La furia en Naruto solo aumento al ver lo que estaba atrás del minotauro.

Dos Nekomata, ambas muertas y abrazando a un niño, un Tanuki ("Mapache").

Saliva escapaba de la boca de la criatura mitológica por la presión de sus dientes, solo para que un gran rugido escapara de su boca mientras que empezaba a correr, rompiendo el suelo con sus pisadas y preparando una embestida digna de un toro.

Cuando el toro estaba a punto de llegar, Naruto salto sobrevolando a la bestia salvaje, causando que el animal se detuviera alzando la cabeza tratando de encertar a Naruto con uno de sus cuernos, más el resultado fue solo su cuerno derecho cortado.

Cayendo detrás del minotauro, este giro con su espada en un corte horizontal, pero Naruto detuvo el corte con su espada negra, impidiendo que el arma del toro furioso pudiera llegar a golpearlo.

Como la Espada de Arena de Hierro vibraba con una potencia superior a la de una motosierra, esta comenzó a introducirse en el cuerpo de la gran espada del minotauro, causando que la bestia gruñera y gritara retrayendo su arma.

Con eso, el minotauro trato de golpear a Naruto con su otra mano, pero el rubio esquivo el golpe fácilmente. Seguido del golpe, provino un corte que Naruto bloqueo golpeando la espada enemiga, causando que esta se rompiera aún más que antes.

Un corte derecho se dirigió hacia Naruto, causando que el rubio volviera a bloquearlo, solo para tener que bloquear otro golpe izquierdo y mirar hacia arriba para ver un ataque descendente que hizo que el semidiós retrocediera esquivando.

Sabiendo que la espada era solo de un filo, Naruto piso la espada, ejerciendo fuerza hacia abajo para evitar que el minotauro pudiera levantarla, lo que provoco que el animal tratara de levantar inútilmente su espada y viera como un corte de la espada negra se dirigía a su rostro.

Levantando su mano izquierda, el minotauro gruño de dolor cuando la espada le cortó la mano desde la muñeca hacia arriba, además de que el mismo corte también llego a tajar el ojo y cercenar el cuerno restante.

Lo siguiente que paso fue algo que Naruto no espero.

El minotauro alzo su mano cortada, haciendo que la sangre manchara el rostro de Naruto y cegándolo por unos instantes, solo para sentir un poderoso golpe en su mejilla que lo hizo despegarse del suelo y salir despedido hacia atrás, chocándose con una tienda y levantando una nube de polvo.

Levantándose lentamente, Naruto llevo su mano a su mandíbula, moviéndola un poco por el dolor.

Al menos no me saco un diente...— dijo Naruto escupiendo un poco de sangre.

Por ser un semidiós, hijo de un dios y una semidiosa, Naruto tenía un alto grado de regeneración, siendo tan potente que podía curarse de heridas leves y graves en cuestión de segundos o días respectivamente.

Pero Naruto estaba sintiendo algo extraño.

El Hijo de Indra sintió como el golpe de la mejilla le había aflojado un diente al menos, pero esa sensación, más la del golpe en su espalda producto de chocar contra una pared, desaparecieron segundos después de levantarse.

¿En dónde estábamos…?— pregunto Naruto empezando a caminar, escuchando solo un enorme rugido de parte del minotauro.

Comenzando a correr, el minotauro destruía el suelo donde pisaba, acercándose cada vez más a Naruto y al momento de llegar, elevo su espada para bajarla tratando de acertar un poderoso golpe, pero Naruto esquivo rodando y pasando al lado de las pezuñas del animal, moviendo su espada para cortar su rodilla, haciendo que la bestia cayera al suelo sosteniéndose en una rodilla.

El minotauro chillo de dolor al sentir el daño y al caer, vio como la espada negra estaba frente a sus ojos.

Naruto tenía un rostro conflictivo, pero luego unas imágenes aparecieron en su cabeza.

"Kunou…"— pensó Naruto al recordar a la niña que era la hija de su padrino y madrina— "Yasaka…Kurama"

Puede que un minotauro no resultara problemas para Yasaka y Kurama ya que ambos eran los líderes de la fracción Youkai y eran los Kitsune más fuertes que había, pero a pesar de ello, el minotauro seguramente buscaba la muerte de ambos.

Rápidamente, Naruto levanto su espada y la bajo, cortando la cabeza del toro y machando de sangre la pared.

Un suspiro escapo de la boca de Naruto mientras que pensaba.

"¿Yo soy…?"— pensó Naruto quitándose la sangre de los ojos con la manga del Kimono— "¿Soy un psicópata?"

Tiempo después

Kurama y Susanoo miraban los diversos Youkai heridos con diferentes expresiones.

El Kitsune mostraba un rostro de enojo mientras que el dios solo fumaba, pero sus ojos mostraban todo el enojo que sentía.

Kurama...— el zorro volteo la cabeza para mirar a su amigo— Entre las cosas con las que luche…habían Naaga, minotauros, quimeras…Rakshasa...— gruño lo último entre dientes.

Las coincidencias no existen...— Kurama se cruzó de brazos, mirando con seriedad al dios— Ellos deben ser parte del mismo grupo que me mencionaste hace años.

Pero…aun aumentado sus números.— Susanoo se mostró serio, dando una calada enojada a su cigarrillo— Hace seis años...eran solo un pequeño grupo...Pero ahora eran tantos que casi toda Kyoto tuvo que luchar.

¿Quiénes creen que sean?— pregunto Kurama dejando de mirar a su amigo para caminar y mirar a las criaturas heridas y en algunos casos, muertas.

Mis informantes han reunido información.— Susanoo camino un poco, colocándose al lado de Kurama— Por lo que pude ver…son miembros de diversas fracciones, desertores. Aquí también ha habido unos cuantos en desertar.

Si...— Kurama apretó su puño tanto que se volvió blanco.

Todos desertan…se unen y causan caos...Solo así.— gruño Susanoo con enojo, causando que Kurama lo mirara— Nosotros no somos los únicos a los que han atacado.

¿En serio?— pregunto Kurama asombrado.

Ya ha habido ataques en India, China, Asgard y varios lugares más...— enumero Susanoo ante la mirada sorprendida de Kurama— Los responsables de los ataques eran miembros de varias fracciones…grecorromana, hindi, nórdica, egipcia y la lista sigue y sigue.

¿Cómo es esto posible?— pregunto Kurama sentándose en el suelo, mirando con tristeza los cuerpos de sus súbditos.

No lo sé...Lo único que puedo asegurar ahora es que ellos…ellos son rebeldes.— dijo Susanoo lentamente, sentándose a la par de su amigo— Tendremos que hacer algo al respecto.

¿Querido?— pregunto una voz suave, causando que Kurama abriera sus ojos.

¡Yasaka!— grito Kurama levantándose y volteando, notando como su esposa se acercaba— ¡No traigas a Kunou aquí!

Si…ya he visto varios de los cuerpos en el templo.— Yasaka miro tristemente al suelo, teniendo pequeñas lágrimas en sus ojos— Esto…no pudo haberse evitado, ¿Verdad?

Los invasores sabían las rutas de patrullaje…sabían de la barrera...— gruño Susanoo levantándose y mirando con calma a Yasaka— O tenemos traidores en nuestras filas, o como yo creo, los rebeldes tienen miembros del Shintou en sus números.

Susanoo-Sama...— dijo Yasaka respetuosamente, mirando a su alrededor y buscando a alguien— Escuche a Rokumaru decir que Naruto-Kun ha venido contigo… ¿Dónde está?

Debe estar por venir.— dijo Susanoo calmadamente, notando la preocupación en Yasaka.

¿No podría estar herido?— pregunto Yasaka con preocupación en su voz, recibiendo una risa de Susanoo.

¡Jajaja!— el Dios Guerrero rio fuertemente, siendo atentamente observado por Kurama y Yasaka— El mocoso no está herido…Solo debe estarse retrasando.

¿Cómo estas tan seguro?— pregunto Kurama con curiosidad por la alta confianza de Susanoo en Naruto.

Porque Naruto ya peleo contra Orochi y gano.— los ojos de Yasaka y Kurama se abrieron ante esas palabras— Pelear contra simples soldados debería ser sencillo para él...— a pesar de su confianza y sonrisa, un suspiro escapo de la boca del dios— Aunque…creo que le falta experiencia para salir limpio de un combate.

Yasaka estaba a punto de sugerir buscar a su ahijado, pero no pudo hacerlo cuando vio al niño subir por las escaleras, aunque estaba cubierto de sangre.

Yasaka no sabía si esa sangre era suya o de alguien más.

¡Naruto-Kun!— grito Yasaka empezando a correr hacia el niño, atrapándolo para evitar que se cayera.

Kurama y Susanoo se acercaron lentamente al niño, notando la sangre en su cuerpo.

No es mía...— susurro Naruto llamando la atención de Yasaka, Kurama y Susanoo.

¿De qué hablas?— pregunto Yasaka preocupada— Debemos curarte de inmediato antes de que...

La sangre…no es mía.— dijo Naruto levantando la mirada, mostrándole a sus familiares sus ojos que eran menos brillosos que antes— No estoy herido.

Susanoo miraba la ropa de su sobrino con ojos deductivos, acercándose para caminar alrededor del semidiós.

Ese Kimono negro estaba manchado de sangre y la única ruptura de ropa relevante era un corte en su espalda, uno muy largo que debió ser profundo si su experiencia no lo engañaba.

Kurama...— el zorro miro al niño al ser llamado por este— Trate de salvar a todos...— pequeñas lagrimas estaban en los ojos de Naruto mientras que el semidiós miraba al Kitsune— Pero…no pude hacerlo.

No se puede salvar a todos en el mundo...— dijo Susanoo notando como Naruto se limpiaba las lágrimas, solo para que más bajaran— Eso es algo que lamento no haberte enseñado.

Tranquilo, Naruto-Kun...— dijo Yasaka tomando la mano de Naruto, llevándoselo y alejándolo de la zona de heridos— Ahora preparare un baño y me ayudaras a jugar con Kunoh, ¿Quieres?

Naruto asintió con la cabeza, siendo llevado por Yasaka lejos de la zona de guerra.

Tiempo después

Un joven saltaba entre los árboles, moviéndose a una velocidad atronadora.

La vestimenta del niño era una camiseta de violeta de mangas largas, pantalones vaqueros azules y zapatillas blancas con franjas negras.

Naruto corría por el bosque, rompiendo el suelo donde pisaba y teniendo desesperación pura escrita en su rostro.

Si Naruto creía que las malas noticias se habían terminado, se equivocó rotundamente.

Poco después de llegar a su hogar, Naruto y Susanoo recibieron la noticia de que Himejima Shuri fue asesinada por miembros de su propio clan.

Fue al escuchar esa noticia que Naruto escapo de su casa, sin escuchar nada más y emprendió su viaje hacia el hogar de Shuri y Akeno.

Con su alta velocidad sobrenatural, Naruto estaba seguro que podria llegar en poco tiempo.

"¡Falta poco…!" grito Naruto en sus pensamientos, sintiendo un arder en sus ojos porque de ellos lagrimas caían— "¡Akeno-Chan!"

Flash Back

¿Esto es…un niño?— un Naruto de cinco años se encontraba frente a Shuri, estando al lado de Kushina, que tenía una sonrisa divertida.

Ara…Kushina, ¿Naruto-Kun no sabe de las niñas?— pregunto Shuri con diversión igual a la de Kushina.

Una niña, Naruto...— corrigió Kushina con una sonrisa, acariciando el cabello de Naruto y tomando su pequeña mano— Akeno-Chan es una preciosa niña.

La pequeña Akeno estaba despierta, mirando a su alrededor con curiosidad y tratando de atrapar lo que sea que se le acercara con sus manos.

Siendo guiado por su madre, Naruto sintió como Akeno atrapaba sus dedos, solo para enfocar sus ojos violetas en los suyos azules eléctricos.

Una sonrisa apareció en el rostro de Akeno, causando que Naruto tambien sonriera.

¡Es linda!— grito Naruto con una gran sonrisa, causando que Shuri y Kushina rieran— ¡Kaa-Chan! ¡Yo también puedo tener un bebe!

Tendrás bebes cuando seas mayor.— atrapando a Naruto en un abrazo, Kushina levanto a su hijo restregando su mejilla contra la del niño— ¡Cuando crezcas me darás muchos nietos! ¿Verdad?

Fin del Flash Back

Más lágrimas caían de los ojos de Naruto, aumentando el ardor.

Saltando entre los árboles, Naruto vio la casa de Shuri a la distancia, por lo que sonrió esperanzado.

Al llegar a la puerta entrada del santuario, Naruto camino por el jardín, mirando una de las entradas a la casa, solo para saltar y romperla.

Estando dentro de la casa de Shuri y Akeno, Naruto miro a su alrededor, caminando por el hogar de sus amigas y buscando a Akeno.

¡Akeno-Chan!— grito Naruto entrando a la habitación— ¡Shuri-Sa…!— Naruto se detuvo al ver algo que lo hizo congelarse en su lugar.

Dos grandes manchas de sangre estaban en el suelo.

El cabello de Naruto cubrió sus ojos, sintiendo el inmenso ardor en sus ojos.

Lagrimas caían por las mejillas del Hijo de Indra, todo mientras que el niño apretaba sus puños, tanto que se volvieron blancos.

Sin que el semidiós lo notara, la lluvia comenzó a azotar el suelo y los truenos empezaron a escucharse.

Naruto levanto la mirada al escuchar gritos fuera de la casa, por lo que rápidamente, salió del santuario, rompiendo la pared y viendo el jardín vacío.

Por aquí se fue la cría del ángel negro.— los oídos de Naruto temblaron al escuchar esas palabras, más sin embargo, estaba completamente solo.

Mirando hacia la puerta Torii del santuario, Naruto empezó a correr, rompiendo el suelo y alejándose de la anterior casa de Shuri y Akeno.

Llegando a las escaleras que llevaban al santuario, Naruto vio como un grupo de hombres vestidos con Kimono y Hakama, llevando espadas Katana en sus manos, estaban bajando las escaleras.

Oye...— los hombres se detuvieron al escuchar unas palabras, volteando sus cabezas para ver como un joven estaba bajo el arco Torii del santuario, lo curioso del joven eran sus ojos, brillantes en la oscuridad y por la sombra de su cabello— Ustedes…dijeron algo sobre Akeno.— afirmo Naruto lentamente, escuchando un grito de inmediato.

¡¿Qué sabes de ese monstruo!?— grito uno de los hombres dando pasos al frente, acercándose cada vez más a Naruto, que despedía chispas eléctricas de su cuerpo.

¡Oigan! ¡Tengan cuidado!— grito uno del grupo, alguien más alejado y con un rostro más maduro y serio— ¡Ese niño…! ¡Ese niño no es normal!

¡Es solo un mocoso!— grito el mismo hombre con una sonrisa presumida, estando de pie frente a Naruto y tratando de llevar su mano al cuello del semidiós.

Los demás humanos solo escucharon el sonido de un millar de aves, luego un grito de dolor y lo siguiente que vieron les helo la sangre.

Una mano cubierta de electricidad salía del pecho de su compañero, manchando de sangre el suelo y causando que todos vieran como el hombre temblaba de dolor.

¿Q…ue…?— susurro el hombre escupiendo grandes cantidades de sangre, mirando hacia abajo por la poca diferencia de altura y viendo como el niño lo miraba con unos ojos rojos con dos comas en ellos, además de tener una especie de patrón de tatuajes como fuego sobre su rostro y cuello.

¡Lo ven!— grito el hombre maduro, teniendo un rostro serio y algo atemorizado— ¡Ese niño es igual que la mocosa del ángel caído! ¡Seguramente son parientes!

La Arena de Hierro comenzó a salir del suelo, formando la espada negra que vibraba diez veces más rápido que una motosierra.

En un instante, Naruto decapito al hombre, lo que causo que tanto el cuerpo como la cabeza cayeran rodando por las escaleras y que todos los demás se asustaran por ver la cabeza de uno de sus amigos cayendo frente a sus ojos.

¿Quiénes son ustedes?— pregunto Naruto bajando lentamente las escaleras, pasando la punta de su espada por el suelo, cortándolo con solo el leve tacto.

El hombre maduro dio unos pasos al frente.

¡Nosotros somos miembros del clan Himejima! ¡Mi nombre es Himejima Yonosuke!— grito el conocido como Yonosuke, teniendo un rostro serio y determinado.

¿Dónde está Akeno?— como el cuerpo del anterior hombre decapitado también cayo unos escalones, Naruto lo piso, pero su espada fue diferente ya que la Espada de Arena de Hierro seguía cortando la tierra, dividiendo en el proceso al hombre sin cabeza.

La hija del ángel negro...— dijo Yonosuke lentamente, causando que Naruto se detuviera— La estamos buscando.

¿Por qué razón?— con esas palabras, Naruto se detuvo, esperando una respuesta.

¡Para matarla! ¡Por supuesto!— el que hablo no fue Yonosuke, sino un joven miembro del clan Himejima.

…Eso pensé.— los ojos rojos de Naruto brillaban en la oscuridad, eso más la mano izquierda relampagueante de Naruto, los tatuajes negros cubriendo su rostro y su espada azabache, daban una visión terrorífica para los Himejima.

¡Todos!— Yonosuke alzo su mano con su Katana, señalando a Naruto— ¡A por el niño!

Con eso, un grito colectivo se escuchó por los miembros del clan Himejima ya que todos empezaron a correr con sus espadas Katana en sus manos, con el objetivo de asesinar al niño que mato a su compañero de clan.

Aun con el sonido del millar de aves en su mano, Naruto empezó a correr hacia sus enemigos.

El primero en llegar llevo su espada con destino a una estocada al rostro de Naruto, pero el rubio solo siguió corriendo, moviendo su cabeza para pasar al lado de la Katana y clavar su mano izquierda en el pecho del Himejima, causando que este escupiera sangre.

Sacando rápidamente su mano, Naruto levanto su espada, bloqueando un tajo descendente, solo para mover su espada y cortar en un movimiento la Katana.

El joven del clan Himejima abrió sus ojos en shock por ver su propia Katana ser cortada por la espada negra, solo para gritar de dolor al sentir la espada negra clavarse en su estómago.

Sosteniendo su Satetsuken en el pecho de su enemigo, Naruto salto aun con su espada en su mano, dividiendo en dos el cuerpo del hombre de la cintura para arriba, incluida su cabeza, mostrando la mitad de su cerebro y varios de sus órganos internos.

El salto de Naruto hizo que el semidiós pasara sobre su anterior enemigo que ahora era carne dividida en dos, solo para conseguir acertar una patada en el rostro de otro Himejima, haciendo que uno de sus dientes volara.

Dos espadas se dirigían hacia su cuerpo, una al pecho y la otra al cuello, lo que causo que Naruto se agachara profundamente, haciendo un barrido con su pie y consiguiendo acertar a uno ya que el otro fue lo suficientemente listo y experimentado como para saltar y retroceder.

La persona que fue víctima del barrido de Naruto empezó a caer, solo para sentir como la mano relampagueante de Naruto entraba en su pecho, haciéndolo escupir sangre.

La mano de Naruto toco el suelo, solo para que el cuerpo de la victima de Naruto también lo hiciera.

Sacando su mano del cuerpo de la persona muerta, Naruto miro a su alrededor, mirando a los Himejima asustados y temerosos, que no se atrevían a avanzar por temor a la muerte.

Pero uno de ellos no fue así.

Yonosuke corría con su espada en alto, liberando un grito de guerra desde su pecho y acercándose cada vez más a Naruto.

Cuando el hombre maduro llego, bajo su espada en un corte descendente, solo para que Naruto se moviera hacia la izquierda y rápidamente clavara su mano en el pecho de Yonosuke.

El Himejima más viejo escupió sangre por ello, además sintió como una fuerte patada se clavaba en su estómago, haciéndolo despegarse de la mano de Naruto y mandándolo a volar, chocando contra uno de sus compañeros.

¡Ma-Mato a Yonosuke-San!— grito un joven en sus veinte años, temblado de miedo por ver como uno de sus guerreros más experimentados moría.

¡Yo me largo!— grito otro joven volteándose para comenzar a correr, pero en un instante, Naruto apareció frente a sus ojos, clavando su espada en su pecho.

De aquí no sale nadie...— dijo Naruto aun con su cabello cubriendo su rostro pero teniendo unas cuantas manchas de sangre en su cara.

Los gritos de miedo, dolor y sufrimiento de los Himejima sonaro por todo el bosque, pero a pesar de ello, nadie los escuchaba.

Todo porque dos mujeres siguieron a Naruto antes de que este cometiera el asesinato en masa.

Solo quedaba un hombre y esa persona estaba apoyando su espalda en un árbol, teniendo a Naruto frente a sus ojos.

Las heridas cubrían el cuerpo del Himejima caído, teniendo un ojo morado y algo de sangre saliendo de su boca.

El sonido de una patada impactando contra el rostro del humano se escuchó en la zona.

¡Basta! ¡Te lo suplico!— grito el joven con dolor y miedo, sintiendo solo otra patada.

Shuri-San seguramente suplico también.— dijo Naruto lentamente, pateando otra vez el rostro del humano, solo que esta vez su pie entro en su boca, sacándole un par de dientes— Dime… ¿A ella se le otorgo clemencia? Habla ahora que aun puedes.

El hombre chillaba y balbuceaba palabras inentendibles porque el pie de Naruto se alojaba dentro de su boca.

Sacando su pie de la boca del Himejima, Naruto miro al joven.

¿Dónde está Akeno?— pregunto Naruto lentamente, escuchado un grito.

¡No lo sé! ¡En serio no lo sé!— grito el adolescente adolorido y atemorizado, siendo mojado constantemente por la lluvia.

Mirando a su alrededor, lagrimas bajaban por los ojos del Himejima al ver los cuerpos de sus amigos y compañeros inertes y mutilados, pero el joven no tuvo tiempo de seguir observando a sus amigos cuando la Arena de Hierro salió de la tierra, formando la espada negra.

¿Dónde? ¿Esta? ¿Akeno?— pregunto Naruto lentamente, acercando su espada al cuello de su prisionero.

¡Que no lo sAHHHHHH!— un agónico grito de dolor escapo de la boca del joven al sentir su brazo derecho ser cortado.

Eso fue por no responder mi pregunta.— dijo Naruto con frialdad y crueldad en sus ojos rojos, lo que provoco que liquido empezara a escapar por la ropa del joven. Naruto sabía que ese líquido no era la lluvia— Responde. ¿Dónde está Akeno?

¡Mataron a la esposa del caído! ¡Luego nos llamaron para que viniéramos!— Naruto alzo una ceja ante esa información.

Es cierto que tú no estabas aquí cuando esto pasó...— dijo Naruto moviendo lentamente su espada negra— Pero debes tener una idea de lo que ocurrió…Te ayudare a recordar.— con eso, Naruto clavo la punta de su espada en el brazo restante del humano, metiendo su espada de poco a poco y causando que el joven gritara de miedo y dolor— Todavía te queda un brazo y dos piernas.

¡Es-Estas loco...!— chillo el niño mirando a los ojos rojos de Naruto, causando que el semidiós se detuviera un instante.

Puede ser.— dijo Naruto sacando su espada del brazo del Himejima, solo para levantarla.

¡Lo único que sé es que Baraqiel mato al asesino de Shuri y que la niña huyo! ¡Nosotros debíamos encontrarla para matarla! ¡Eso es todo! ¡Ya basta por favor!— el joven Himejima tenía sus ojos cerrados con lágrimas cayendo de sus mejillas, las gotas de lluvia impactando contra su cuerpo y limpiando la sangre.

Naruto detuvo su espada al escuchar esas palabras, solo para rápidamente decapitar al hombre, teniendo su cabello cubriendo sus ojos.

Soltando su espada, Naruto empezó a caminar, la lluvia azotando su cuerpo y limpiando la sangre fresca en su ropa, sus tatuajes retrocediendo y volviendo a su cuello como si fueran marcas de fuego.

El semidiós se dirigía hacia la casa de Akeno y Shuri, sin notar como en el arco Torii dos personas lo esperaban.

Naruto...— Tsukuyomi en su nueva apariencia susurro débilmente, notando como Naruto se detenía.

Naruto-Chan...— al igual que su hermana, Amaterasu hablo suavemente.

A pesar de ello, la sombra seguía sobre sus ojos, pero a las dos diosas les resultaba fácil ver los ojos rojos de Naruto.

Vamos a casa…debes descansar.— susurro Tsukuyomi acercándose para colocar suavemente su mano en el hombro de su sobrino— Nosotros buscaremos a Akeno.

No.— dijo Naruto empezando a caminar— Debo buscar a Akeno.

Nosotras te ayudaremos...— dijo Amaterasu tratando de detener al Hijo de Indra, pero a pesar de ello, el nieto de Izanagi siguió caminando, tanto que se perdió por el bosque.

Tiempo después

Varios grupos del clan Himejima fueron cruelmente asesinados luego de ese día, siendo esos grupos exploradores que buscaban a Akeno para acabar lo empezado con Shuri.

Naruto no se detuvo ni por un segundo de buscar a Akeno, deteniéndose solo pocas veces para comer y beber cuando el hambre y la sed le impedían mover su cuerpo.

Ese día nació una leyenda entre los japoneses.

La leyenda de Kyōgan no Ko ("Niño de Ojos Malvados").

Un niño que merodeaba por el bosque, siempre cubierto de sangre y teniendo unos ojos iguales a los del líquido vital.

Incluso la policía busco a ese niño cuando uno de sus agentes literalmente lo vio, pero sus intentos de encontrarlo eran en vano, por lo tanto, lo calificaron como una leyenda más de Japon con destino de aterrorizar a los niños que jugaban fuera de casa y querían entrar al bosque.

Naruto siguió matando a cada Himejima que se encontraba, interrogando al último superviviente, hasta que se encontró con noticias que lo alegraron infinitamente.

Akeno fue rescatada por un clan de demonios de las Tres Fracciones.

La felicidad y alegría que sintió en ese momento causaron que Naruto dejara vivir al pobre Himejima, aunque ese hombre no resulto tan afortunado porque le faltaba un brazo.

Fue ese día que Naruto regreso a casa.

Luego de vaciar la nevera de su cocina y tomar un merecido baño, Naruto salió al jardín, llevando un simple Kimono violeta sin sandalias, ni Hakama o calcetines.

Quería descansar por el largo tiempo que llevaba en búsqueda de su amiga.

Por fin regresas.— dijo la conocida voz de Susanoo a su derecha, lo que provoco que Naruto mirara a su lado para ver como su tío se sentaba con su clásico cigarrillo en su boca— Has causado mucho revuelto…Kyōgan no Ko.

Si…lamento eso.— dijo Naruto suavemente, notando como Susanoo lo miraba curioso— ¿Qué pasa?

Tsukuyomi y Amaterasu me dijeron que cuando te vieron la primera vez…dabas miedo.— Susanoo observaba con curiosidad a su sobrino— ¿Por qué el cambio?

Akeno-Chan ya está bien...— dijo Naruto con una débil sonrisa formándose en su rostro— Ya no tengo motivos para seguir preocupado o enojado.

Cuando escuchaste la noticia… ¿Qué sentiste?— pregunto Susanoo lentamente, causando que Naruto mirara el cielo.

Estaba preocupado.— respondió Naruto inmediatamente— Temía no volver a ver a Shuri-San y Akeno-Chan de nuevo...Temía que ellas estén muertas o algo peor...

¿En qué pensabas?— Susanoo miraba a su sobrino con ojos deductivos.

Pensaba en cada momento que pase con Akeno-Chan…Pensaba en todo lo que vivimos juntos...Pensaba en encontrarla y salvarla.— Naruto miraba el cielo, sin notar como Susanoo abría levemente sus ojos.

Kyōgan no Ko es un nombre que te queda bien.— dijo Susanoo mirando con asombro los ojos de su sobrino, sacando de su funda su espada para mostrarle el filo a Naruto— Mira tus ojos.

Obedeciendo lo que Susanoo dijo, Naruto miro sus ojos, abriéndolos levemente al notar el cambio.

El tradicional azul eléctrico desapareció, volviéndose rojo sangre y teniendo dos comas girando alrededor de la pupila.

¿Y esto…?— pregunto Naruto sin poder disminuir su asombro por el cambio en sus ojos.

Puede que no lo notaras, pero te seguí un poco mientras que hacías de asesino psicópata.— dijo Susanoo notando como Naruto lo miraba atentamente— Vi tu movimiento.

¿Esto?— alzando su mano, electricidad la cubrió, empezando a sonar como un millar de aves— Lo invente sobre la marcha.

Algo muy poderoso y peligroso.— dijo Susanoo viendo la mano relampagueante de su sobrino, notando la mirada expectante que el adolescente tenia mientras que deshacía la electricidad en su mano— Por lo que vi en como lo usas…naturalmente este ataque seria inefectivo porque tiene sus defectos.— viendo el asentimiento del joven semidiós, Susanoo continuo— Para empezar, este ataque está destinado a ser en línea recta, algo que tú puedes manejar por tu alta velocidad. Pero para una persona normal este ataque resultaría muy difícil porque su visión queda reducida a un túnel, impidiendo que pueda reaccionar a un contrataque por parte de su enemigo.— dando una calada a su cigarrillo, Susanoo volvió a hablar— Durante tus peleas, vi como tu básicamente ignorabas eso. Podías reaccionar a un contrataque y movimientos de tus enemigos a pesar de que tu velocidad te lo impediría. Por esa razón llegue a una teoría.

¿Cuál?— pregunto Naruto curioso y expectante.

Tus ojos son especiales.— dijo Susanoo con un asentimiento, ganando una mirada asombrada de Naruto— Ellos te permiten ver y seguir los movimientos de tu oponente.

¿Cómo estas tan seguro?— pregunto Naruto confundido, notando como su tío sacaba dos cuchillos de su espalda.

Mírame y haz lo que yo.— Susanoo hablo con calma en su rostro y voz mientras que comenzaba a jugar con su cuchillo de manera rápida e increíble, asombrando a Naruto, que se impresiono aún más porque él también podía copiar los mismos movimientos— No solo verlos y seguirlos…copiarlos de igual manera.

Las comas de los ojos de Naruto giraban mientras que el semidiós imitaba los movimientos del cuchillo de Susanoo, causando que el dios asintiera con la cabeza.

Dejando de jugar con el cuchillo, Susanoo coloco su mano en la cabeza de su sobrino, para volver a asentir luego de unos segundos.

Parece que estas enviando inconscientemente tu Energía Divina a tus ojos.— dijo Susanoo con calma característica, causando que el rubio abriera levemente sus ojos— Entonces tus nuevos ojos se activan mediante el suministro de Energía Divina que envías hacia tus ojos. Desactívalos.

¿Cómo?— pregunto Naruto confundido.

Deja de enviar la energía hacia tus ojos.— gruño Susanoo soplando humo.

Con eso, Naruto cerro sus parpados, solo para después de unos segundos volver a abrirlos mostrando sus ojos, que volvieron a su tradicional azul eléctrico.

Bueno...Puedes ver las cosas mejor, más lento que los demás, apreciar hasta el más mínimo detalle de algo.— enumero Susanoo las habilidades de los ojos de Naruto— ¿Qué otra cosa pueden hacer?

Yo…cuando estaban activados…yo podía ver tu Energía Divina.— dijo Naruto algo dudoso, lo que provoco que Susanoo mirara con curiosidad al niño— No solo la tuya...porque podía ver plácidamente la magia de los Himejima.

Ya veo…ver energías.— dedujo Susanoo con un asentimiento— Algo muy útil...Creo que tengo un nombre para tus ojos.

¿Cuál?— pregunto Naruto con una sonrisa divertida.

Estaba pensando en Sharingan.— Naruto abrió sus ojos algo asombrado ante el nombre que Susanoo dijo.

Wow…me gusta.— dijo Naruto con una gran sonrisa—Entonces se llamaran Sharingan.

Tengo un último regalo para ti por hoy.— dijo Susanoo levantándose.

¿Cuál fue el primer regalo?— pregunto Naruto con una ceja alzada.

Idiota. Permitir que tus ojos se llamen Sharingan fue tu primer regalo.— dijo Susanoo deshaciendo su cigarro en chispas eléctricas, causando que Naruto riera levemente.

Con eso, Susanoo entro a la casa, solo para salir con una Chokutou en su mano.

¿Una Chokutou?— dijo Naruto ciertamente asombrado.

Las Chokutou siempre te han gustado, ¿Verdad?— Susanoo se encogió de hombros, notando el asombro en Naruto.

Pero…no es una espada normal.— dijo Naruto activando su Sharingan, viendo la energía que desprendía la espada— Energía Santa...

Esta es la Kusanagi no Tsurugi…solo que con un cambio de diseño.— dijo Susanoo con una leve sonrisa, causando que Naruto se acercara para tomar la espada con una mano y balancearla un poco.

Es increíble...— susurro Naruto mirando la Espada Santa con fascinación, solo para mirar a su tío con una gran sonrisa— ¡Gracias! ¡Nii-San!— pero la sonrisa se perdió cuando penso en algo importante— ¿Cómo repararon la espada?

No metimos toda el alma de Orochi en ti.— Susanoo solo volteo, empezando a caminar— Con una parte del alma de él, conseguí reparar la espada.

Con esas palabras, Susanoo se fue, dejando solo a Naruto, que miraba su espada sin ser consciente de los pasos que no eran del Dios Guerrero.

Naruto.— Naruto abrió sus ojos al escuchar esa voz.

Tsuku-Nee.— dijo Naruto volteando rápidamente para encontrarse con los ojos de la diosa solar, pero ella no estaba sola.

Naruto-Chan.— Amaterasu estaba junto a su hermana.

Ama-Nee.— Naruto gano una mirada algo avergonzada mientras que miraba a sus dos hermanas mayores— Lamento haberlas…dejado ahí…Es que...

Lo entendemos.— dijo Tsukuyomi acercándose a Naruto para abrazarlo suavemente, apoyándose en su hombro por su igual estatura— Estabas enojado y tenías todo el derecho de estarlo.

Solo...Solo no vuelvas a hacerlo, ¿Si?— esta vez fue Amaterasu la que hablo, abrazando a Naruto al igual que su hermana— Tenía miedo…tenía miedo que te perdieras en tu furia y que dejaras de ser el mismo.

Yo también sentía lo mismo.— Tsukuyomi apretó su abrazo, solo para sentir una de las manos de su sobrino rodeándola.

Amaterasu al igual que su hermana sintió una mano rodeando en un abrazo.

Lo lamento…en serio lo lamento.— dijo Naruto abrazando a ambas mujeres fuertemente— Tratare que lo que ustedes vieron nunca se vuelva a repetir.

Los tres se quedaron en silencio, abrazándose y siendo observados por Susanoo a la distancia.

El dios solo negó con la cabeza mientras que volteaba y comenzaba a caminar, dejando atrás la conmovedora escena.

Nota del autor:

Gracias por leer.

Voy a dar un aviso muy importante, uno que cambiara el futuro de esta pagina/canal/usuario o como quieran llamarlo.

Escuchen…Hay que admitirlo.

Tengo historias buenas y malas. Las buenas seguramente puedan contarse con los dedos de una mano, las malas son el resto de dedos y unas cuantas manos.

Cuando empecé a escribir, yo solo era un fanático de Naruto que le gustaba ver a ese personaje en diferentes animes con diferentes características. Pero no me di cuenta de que eso le quitaba las características originales al personaje.

Por eso he decidido algo.

Una reescritura masiva pero sin Naruto, ¿Entienden?

Algunas historias se quedaran, porque en esas historias hay aspectos del mundo de Naruto, como por ejemplo, esta historia, Re: Legado del Emperador Celestial, se quedara. Porque en esta historia es un Naruto con Sharingan, Mangekyou y Rinnegan, Doujutsu sacados del mundo de Naruto.

Las historias que tengan varios aspectos del mundo de Naruto, como Doujutsu y cosas que marquen al anime y manga de Naruto, se quedaran. Las demás se irán.

Les diré algunas de las historias que tendrán una reescritura con un personaje Oc:

Rojo Carmesí.

Un Dragon Slayer Oscuro.

Re: Estrellas que Iluminan mi Cielo. Que por cierto, esta historia será una reescritura que en lugar de ser un personaje Oc el protagonista, será el propio Shirou Emiya. O sea, que esta historia será un Cross entre Fate y DxD.

El Lobo Demonio de la Estrella del Mañana, que cambiara de título y pasara a ser llamada Estrellas del Mañana.

Gato Salvaje.

Mar Furioso.

Un Corazón Forjado en el Hielo.

El Demonio del Cielo.

Cazador Negro.

Como dije, historias que tengan características que marquen al anime y manga, se quedaran. Como por ejemplo, Media Sangre, que es una historia con los Bijuu y cosas del mundo de Naruto que ustedes no han visto y que aparecerán. No les puedo decir porque eso sería spoiler. Lo único que les digo de Media Sangre es que hay tema de dimensiones.

Creo que las de arriba son todas las que serán reescritas.

El motivo de la actualización ultra rápida era porque quería decirles esto además de que quiero llegar rápidamente a Grecia y que ustedes la vean a ella.