-¿Entonces en normal?- dijo mientras temblaba en la silla y ellas le habían explicado lo que pasaba -¿Entonces pasa todos los meses? ¡Que horror! ¡Y me duele a horrores el estomago! ¡Quiero que pare!- y rompió a llorar desconsolada otra vez. Ty Lee y Mai suspiraron rodando los ojos.
-Ya pasara, solo son tres días- trató de consolar la de la trenza, más la de la de la cicatriz lloro con más fuerza.
-¿¡Tres días con este dolor?!- grito antes de volver ocultar su cara en sus manos, Ty Lee le dio algunas palmaditas en la espalda para calmar a la histérica joven.
-Eso quiere decir que eres fértil- dijo normalmente Mai haciendo que Zuko la mirara.
-¿Es decir para los bebes?- ellas asintieron y el ex príncipe se limpió las lagrimas -¿Para hacer bebes? ¿Como terminan ahí adentro?- dijo señalando su abdomen mientras fruncía el ceño. Ambas la miraron sorprendidas.
-¿¡No sabes como se hacen los bebes?!- gritaron las dos juntas, Zuko suspiro.
-¿Ustedes creen que buscando al avatar me iba a pregunta como se hacían? ¡Papá me hecho antes de esa clase! ¡No se como se hacen! Solo se la versión infantil de que el padre es la abejita, poliniza a la madre que es la flor y se hace el fruto que es el bebe ¿Como llega lo polinizado a la panza de la madre? No tengo idea- dijo confundida haciendo que las dos chicas se miraran incrédulas.
-¡Vamos a darle las clases que se perdió!- salto con una gran sonrisa Ty Lee.
-Hurra- dijo Mai con una mirada sombría, ella no quería explicar algo que un joven como Zuko debería saber.
A la mitad de la conversación llamada "mujer a mujer" Zuko salió corriendo de la habitación, escapando de las explicaciones tan gráficas de Ty Lee, más la joven salió corriendo tras él.
Ambas corrieron por más de la mitad del castillo, hasta que Zuko entro a una de las habitaciones y la cerro con fuerza apoyándose en esta y deslizándose hasta el suelo, para su suerte la joven paso de largo.
-¿Zuko?- dijo una voz conocida que hizo que la joven levantara la mirada y viera al moreno, sonrojándose furiosamente.
-¡J-Jet!- tartamudeo mientras se paraba, Jet le medió sonrió ayudándolo.
-¿De quien escapabas?- preguntó curioso, Zuko rodó los ojos.
-De Ty Lee y sus explicaciones grafiquistas- dijo haciendo una mueca y haciendo reír al libertador.
-Desde ayer que no te había visto- de pronto ambos recordaron el incidente del otro día y repelieron sus miradas con las mejillas sonrojadas.
Ambos se miraron de reojo.
-Bueno, creo que debo volver- dijo algo incomodo Zuko mirando hacia la puerta, Jet asintió de forma silenciosa y el ex príncipe le medió sonrió mientras salía. Cuando una puerta los separaba ambos suspiraron.
Zuko mientras caminaba se preguntaba como haría para decirle lo que sentía y así volver a la normalidad cuando le avergonzaba tanto que cualquiera lo viera en esta forma, ni siquiera podían hablar normalmente o como lo hacían antes del hechizo. Además, aunque trataba de no pensar en eso, Jet podría atraerse hacia él siendo ella y solo porque era una ella, pero esta forma no era la verdadera y... Zuko bajo la mirada antes de adentrarse a otra habitación para deshacerse un rato de todos, muchas cosas se le pasaban por la cabeza y quería estar sola por unos momentos.
Maldición, parecía una chica con un amor imposible, solo le faltaba empezar a comer helado de fresa para la depresión. Se reto Zuko a si mismo mientras se recostaba en la cama y pasaba la mano por las mantas ¿Porque el amor tenía que ser tan difícil? ¿Porque TODO en su vida debía tener complicaciones? ¿Que acaso los espíritus lo odiaban? Miro al cielo despejado desde la cama y entrecerró los ojos.
-Necesito los consejos de tío- suspiro rendida, pero sabía que las cartas podrían tardar mucho en llegar y que esta vez no contaba con su presencia. Se acurruco y se dijo a si mismo que tenía el derecho de ponerse depresiva y verse débil, después de todo había sido fuerte suficiente tiempo por toda su vida y nadie lo estaba viendo. Y si alguien lo encontraba sumido en la depresión, le echaría la culpa a su cambio de cuerpo y que todo era culpa de las hormona femeninas.
Día tres:
-¿¡Pero porque no estas haciendo nada?!- Nevay le gritó al moreno que caminaba en círculos por su habitación, la ángel refunfuñaba al notar que nada estaba pasando entre ellos por su indecisión, se preguntó si el amor siempre era tan difícil de conseguir.
-¡Es que no se que hacer! El puede creer que me acercó porque es chica, porque el sabe mi pasado de "picaflor"- dijo haciendo las comillas, Nevay rodó los ojos.
-¡Eres la persona más segura que conozco Jet! ¡Jamás dudaste a la hora de atacar, venciste a un montón de soldados del fuego, fuiste líder de un grupo y los entrenaste! ¿¡y no puedes pedirle al príncipe una cita?! ¡No lo puedo creer!- dijo cruzándose de brazos mientras sentía que una gota estilo anime le aparecía en la cabeza.
-Es complicado- suspiro el libertador mientras se sentaba en la cama y miraba su reflejo en las espadas -Yo soy un campesino, un guerrero, pero campesino fin al cabo... ¿Que puedo darle yo que no tenga ya?- suspiro mirándose detenidamente haciendo que Nevay resoplara frustrada, ya empezaba la etapa "no soy lo suficiente bueno para él"
-Eres bueno besando o eso creo, tienes experiencia- pico haciendo gruñir levemente al moreno y que guardara sus espadas.
-Pero... ¡No es lo mismo!- dijo parándose y frunciendo el ceño -Y saber besar no conquista a nadie- Jet se cruzó de brazos y la miro serio -No se si lograre hacerlo antes del lunes- suspiro esta vez mirando a la ventana, Nevay sentía ganas de arrancarse los pelos.
-¡Encerrado en esta maldita habitación no lograras nada! ¡Ve a la maldita puerta de su habitación a vigilar, como hacías antes! ¡VEEEEE!- grito histérica haciendo rodar los ojos al moreno.
-Esta bien, pero eso no ayuda de nada- dijo mientras volvía a agarrar sus espadas y salía de la habitación, dejando sola a la ángel que apoyo su cabeza en sus manos.
-¡Estos humanos son complicados! ¿¡donde quedaron los tiempos donde nosotros tirábamos flechas y los dos enamorados se juntaban?! ¿¡donde esta la simplicidad de la vida?!- grito sin poder contenerse bastante frustrada de no haber logrado aun su trabajo.
A la noche Nevay seguía molesta, Zuko no había salido de la habitación en todo el día sin dejar a entrar a nadie sumido en la etapa "no se que hacer, no quiero ver a nadie" y Jet tan solo seguía pensando si tocar la puerta para hablar con ella, para luego arrepentirse y quedarse ahí vigilando. A la joven se le hacía difícil ver en ellos a los anteriores príncipe Zuko y a Jet, el jefe de los combatientes de la libertad.
Día cuatro: equipo avatar
Era temprano cuando un sirviente deslizo una carta por debajo de la puerta para avisarle a Zuko de que el equipo avatar vendría en pocas horas.
El ex príncipe tomo la carta entre sus manos y suspiró mientras la leía, iba a tener que salir, suficiente auto compasión y depresión había tendido el día anterior, además tenía que cumplir con sus obligaciones el día de hoy. Se levantó tratando de no mirarse al espejo y agarró uno de los cepillos que le había dejado Ty Lee el día anterior, miró por unos segundos las opciones de ropa que tenía para ponerse y se decidió por un vestido al estilo de los que usaba su madre. Se dejo el cabello lacio suelto y se puso algunos adornos para que se quedara acomodado. Se miro al espejo y medio sonrió, no se veía mal, no necesitaría maquillaje o pedirle ayuda a Ty Lee o a Mai.
Abrió la puerta sigilosamente y noto que a un costado estaba el moreno haciéndola medio sonreír, bueno, era bueno saber que por lo menos alguien había estado cumpliendo sus deberes aunque sean solo estar ahí. Respirando profundo para no verse perturbada y salió llamando la atención del ex libertador quien la miro curioso.
-¿Decidiste salir?- preguntó medio sonriendo y poniendo su trigo en su boca, Zuko rodó los ojos ante esa acción y asintió levemente.
-El equipo avatar vendrá de visita, necesito ordenar algunas pocas cosas antes de recibirlos- habló mas segura de lo que se encontraba, había pedido que no le contaran nada de la situación en la que se encontraba a nadie y de seguro ninguno de sus invitados lo iban a saber, los sirvientes tenían una estricta "ley de silencio" como la llamaba Jet.
-Bueno- sonrió nuevamente Jet -Debo acompañarte- susurro muy cerca de su oído haciéndola estremecer, el moreno sonrió ante esa reacción y tomo su mano -Vamos- murmuro mientras Zuko asentía tratando de controlar su rubor.
Luego de algunas horas el equipo avatar bajaba de Appa algo extrañados de que la que los recibiera en la entrada fuera Mai y no Zuko.
-Zuko se sentía mal esta mañana- explicó la pelinegra mientras caminaba por los jardines -Pero los estará esperando adentro- sonrió levemente.
-Esperó que este mejor, si es molestia podría recibirnos más tardes- hablo Aang dulce como siempre, mas Mai negó con la cabeza.
-Él los recibirá en el salón- dijo normalmente mientras los jóvenes se miraban entre ellos.
-¿Es cierto que Jet esta en su guardia personal?- habló Katara, hacía rato que el equipo avatar no se volvía a juntar y había rumores que no sabían si eran ciertos o no.
-Si, Jet es hombre calificado y muy bueno en sus espadas, creí que sería bueno tenerlo entre nuestras lineas- medio sonrió Mai.
-Creímos que Jet estaba muerto- hablo Toph frunciendo el ceño -No estaba nada bien la última vez que lo vimos- agregó negando con la cabeza.
-Por suerte se salvo y hasta ahora a tenido un gran desempeño- dijo normalmente mientras entraban al salón, al estar ahí vieron a una extraña joven de perfil hablando con el libertador.
-¿Pero quien es ella?- exclamaron los chicos, era un chica muy bella había que aceptarlo, pero sus parejas fruncieron el ceño, todos quedaron con la boca abierta cuando la joven se dio vuelta a mirarlos.
-¿¡Zuko?!- gritaron todos incrédulos.
Nevay se quería golpear la cabeza contra un poste, con la llegada del equipo avatar Zuko y Jet no habían tenido tiempo para hablar, y por lo tanto no podían decir sus sentimientos ¿¡Que acaso el mundo la odiaba?! ¿¡Que tenían los espíritus contra su trabajo?! La chica miro hacia el cielo y gruño tachando el día.
-Otro día perdido- suspiro.
Día cinco: de compras
Zuko no había querido explicarles el verdadero motivo por el cual "apareció" siendo una chica, simplemente les dijo que por un hechizo y que los médicos habían dicho que era temporal, pero por mientras conservaría esta forma.
Al otro día Katara y Ty Lee tuvieron la misma perfecta idea, horrorizando completamente a Toph y a Zuko.
-¡Día de compras!- dijeron al unisimo mientras sonreían con todos los dientes.
-¡No! ¡Ya hemos pasado por esto Katara y de vuelta te digo no!- dijo furiosa Toph antes de encerrarse en el baño, Zuko sabía que no valía la pena resistirse cuando dos chicas tenían la misma idea y solo se sentó en la cama suspirando.
-Yo no quiero salir así- dijo señalándose, ambas chicas rodaron los ojos pero luego la castaña sonrió bellamente.
-¡Yo tengo la solución! Nadie te reconocerá, veras- dijo mientras la sacaba de la habitación a buscar otra que también tuviera baño porque algo le decía que debía dejar que Suki y Katara se hicieran cargo solas de Toph, después de todo eran mas amigas que ella con la joven ciega.
-No se que harás Ty- suspiro Zuko mientras era sentado en una silla enfrente del espejo, la joven Kyoshi sonrió mientras sacaba varios tipos de maquillaje haciendo que Zuko frunciera el ceño.
-Cuando salgamos la gente no te reconocerá, ambas con Suki iremos pintadas como guerreras Kyoshi, así no se notara tu cicatriz y nadie sabrá que eres tu- dijo mientras ponía manos a la obra, el ex príncipe suspiro mientras notaba como la chica pintaba su cara toda de blanco.
Una hora después las cinco chicas salían acompañadas por Jet, ya que Mai se quedaría en el palacio y tenían que llevar a alguien de la guardia real. Obviamente todas ignoraban, a excepción de Ty Lee, que esto era tan solo parte de un plan.
-Primero iremos a ver un joyería, luego...- hablaba bastante feliz la maestra agua mientras Toph fruncía el ceño y se cruzaba de brazos, Zuko llevaba una cara de querer irse y Jet ya se había aburrido del monologo de las tres chicas que si estaban interesadas en salir.
-Deberían salir entre las tres en vez de obligarnos a todas a salir- dijo la maestra tierra mientras resoplaba bastante molesta.
-Estoy de acuerdo- dijo Zuko mientras gruñía levemente. Jet rió divertido ante eso y paso una brazo por la cintura de la maestro fuego haciéndola sonrojar.
-¿Por...- susurro Zuko tratando de no mostrar su nerviosismo, Jet señalo levemente a unos chicos que estaban mirándola y habían tenido intención de acercarse antes de que el moreno hiciera esa acción, al notarlo el ex príncipe rodó los ojos sonriendo levemente.
-Mai me dio ordenes de que nadie se acercara a ti- dijo Jet divertido pegándola a él, contento de haber encontrado una excusa para su comportamiento. Zuko solo le medio sonrió apoyándose en él.
Nevay, quien los miraba de lejos casi daba saltitos de felicidad, este día no había sido un día perdido del todo, prácticamente habían vuelto a sus insinuaciones y coqueteos discretos comunes, pero por lo menos se habían dado la mano y abrazado, y eso era un gran paso si lo veía de cierta manera, además de las demostraciones de celos que le encantaban a la ángel.
Sin duda este había sido un buen día.
Día seis: Sentimientos
A la mañana siguiente los del equipo avatar tuvieron que irse cada uno para su lado, así que Zuko no tuvo tiempo para quedarse acostada hasta tarde. Pero se sentía bien, ayer en el pueblo había sido un hermoso día y sabía que debía agradecerle a Mai por haber hecho que Jet las acompañara, aunque no lo quisiera decir o admitir le daban cierta ilusión esas demostraciones de celos.
Aunque ahora que analizaba todo con detenimiento, notaba que Jet desde hacía rato se comportaba así aun cuando era él, ambos también tenían sus "juegos" de coqueteos discretos pero de eso ninguno parecía darse cuenta. Zuko se preguntó si siempre se habían comportado así, Jet siempre había sido una persona amistosa pero casi siempre encontraba la forma de conversar con él, siempre se veía pendiente, muchos podían creer que era por su trabajo de guardia, pero Zuko se empezaba a preguntar si no era por algo más ¿Acaso estaba imaginando cosas? Aun cuando era un chico Jet siempre tenía la escusa perfecta para abrazarlo o ponerle una mano en el hombro, para darle un beso en la mejilla o para algún contacto. Zuko se removió un poco mientras seguía analizando varios de sus recuerdos ¿Acaso podía ser que Jet le correspondiera? ¿O estaba leyendo mal todas sus acciones? A veces solía hacer eso, no sabía como darse cuenta del porque del comportamiento de alguna persona y erraba al sacar una conclusión precipitada. Se miró al espejo unos segundos y respiro profundo, hoy era su ante ultimo día y la solución mas fácil que se le ocurría era decirle de frente, pero había una posibilidad de rechazo, aun no estaba decidido que haría.
Jet también estaba en su habitación pensando en los últimos acontecimientos, Zuko jamás había rechazado alguna atención de él, no parecía enojado o molesto cuando se le acercaba demasiado. El moreno medio sonrió, le encantaba hacerlo sonrojar, porque sabía que era uno de los pocos que podían. Negó un poco con la cabeza mientras se recostaba en la cama pensativo, realmente quería decirle de una vez lo que sentía porque después de todo seguir fingiendo lo estaba matando, pero no sabía como hacerlo o como hacer para no tener riesgos de perderlo. Pero jamás en su vida había habido algo sin riesgos, pero aun no estaba seguro de como decírselo.
Ese día había sido el más normal desde que Zuko se volvió chica, el ex príncipe almorzó, merendó y cenó en el comedor acompañado de la pelinegra y el moreno. También había estado haciendo sus deberes de Señor del fuego y había estado encerrado en su despacho por largas horas tratando de terminarlos. Había sido un día muy ocupado para todos ya que estuvieron de aquí para haya en el castillo. Aun así Jet podía decir que tuvo algunos acercamientos, habían sido pequeños pero habían sido acercamientos al fin y al cabo, y sobretodo Zuko no los había rechazado, eso le daba un poco más de confianza pero no sabía si la suficiente.
Zuko también se había dado cuenta de esos acercamientos y se preguntaba si habían sido casualidades o a propósito, aunque varias cosas estaban pasando a su favor no sabía si decirle aun sus sentimientos al libertador sería buena idea.
Nevay los estuvo viendo por todo el día algo aburrida, esperaba que terminara de una mejor manera y mejor para los dos, pensaba mientras veía los colores dorados del atardecer. Cuando estos terminaron apareció en su forma invisible en la habitación de Zuko, mirando al ojidorado que estaba recostado sobre su cama mientras parecía mirar el techo pensativo.
-A este paso van a ser abuelos y jamás habrán tenido nada- gruño sin que nadie la escuchara bastante exasperada y cruzándose de brazos.
Zuko levantó la mirada cuando escucho que alguien toco la puerta, respondió un simple pase mientras se sentaba en la cama normalmente, no se había cambiado el vestido aun así que seguía vestida con el vestido de su madre.
-Hola- saludo el moreno mientras entraba sorprendiendo un poco a la joven de la cicatriz, pero luego le sonrió levemente.
-Hola ¿Que haces?- dijo mientras se acomodaba el cabello para atrás, Jet medió sonrió.
-Vengo a hablar- dijo encogiéndose de hombros mientras se quitaba el trigo de la boca, Zuko asintió y le señalo el lugar al lado de ella. Ella lo miro expectante, esperando que el libertador empezara a hablar del tema que quería. Jet se pasó la mano por el cabello en un gesto nervioso y volvió a mirarla a los ojos, el moreno jamás se había sentido así en toda su vida, temiendo que las palabras no pudieran salir se inclinó hacia el ex príncipe y acarició con dulzura su mejillas antes de atrapar los labios ajenos en un beso.
Nevay se tapó la boca para no gritar un ¡Si! Y arruinar el momento que parecía de cristal, en vez de eso los miro con grandes ojos brillantes mientras corazones invisibles empezaban a caer al rededor.
-Pero...- murmuro Zuko cuando se separaron haciendo que la ángel frunciera el ceño ¡no, no, no! Ahora no estaban para ponerse a hacer preguntas, pensó mientras hacía una mueca.
Más Jet lo cayó con otro beso.
-Shhh- pidió mientras se separaba levemente de ella y notaba el interrogante en los ojos dorados -Me vienes interesando desde Ba Sing Se, no importa si eres chico o chica sigo sintiendo lo mismo por ti- susurró antes de volver a inclinarse hacia ella, Zuko correspondió el beso mientras ambos se abrazaron.
Nevay volvió a sonreír feliz de completar su trabajo e iba a quedarse un rato más cuando notó que ellos no se iban a parar en besos, así que bastante avergonzada desapareció reapareciendo en el jardín, no tenía intención de verlo haciendo algo más que a ella no le interesaba.
Bueno, mañana ya los vería y los felicitaría.
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El siguiente es el epilogo XD y si es Yaoi, porque Zuko vuelve a ser chico. Espero que le haya gustado.
Este capitulo es algo largo porque el epilogo es corto.
