Hi ~

¡Vengo a traerles el último intro!

Es la última presentación de OCs antes de que comience la historia y la aventura :3

Qué lo disfruten...

DISCLAIMER: Soul Eater NO me pertenece.


Intro 3: Un Perfecto Desperdicio de Talento

Se escucharon leves golpes en la puerta del director de la Academia Shibusen.

- ¿Me pregunto para qué nos habrá mandado llamar Kid-sama? - Preguntó una chica de cabellos púrpuras, vestida con ropas algo góticas.

- No te impacientes, Rox. Talvez ha logrado por fin convencer a alguien en el salón para que haga equipo con nosotros. ¡Sería genial! - Planteó un muchacho bajo una gorra roja. - Es que ya vamos perdiendo muchas misiones por no tener equipo…

- ¡O talvez quiere mostrarnos su nuevo traje de gala! - Dijo entusiasta una segunda chica, esta vez algo más pequeña y de cabellos rosados - ¡Yo también puedo mostrarle la ropa que compré!

- Ugh, habló la fresa. - Agregó Rox con un tono de voz aburrido - Emma, ¿de verdad crees que el Shinigami-sama de América del Sur te va a llamar a su despacho para discutir sobre moda?

La puerta se abrió de repente y se escuchó la voz de Kid-sama hablar desde el fondo del salón.

- Rodro-kun, ya puedes pasar con tus compañeras.

- Ok, chicas, ahora compórtense, por favor. - Pidió Rodro a las chicas que lo acompañaban. La más pequeña respondió con un sonoro "OK", mientras que la chica gótica sólo cruzó los brazos al momento que rodaba los ojos.

Avanzaron por el largo pasillo hasta llegar a la oficina de Kid-sama: perfectamente simétrica, por supuesto. Al llegar al salón encontraron a Kid-sama sentado tras su escritorio con los codos apoyados en la mesa, los dedos de ambas manos entrelazados y usándolos como soporte para apoyar su quijada.

- ¿Todo bien, chicos?

- Sí, señor. Todo bajo control. - respondió nervioso Rodro.

- ¿Ah, sí? Eso no es lo que he oído por ahí… - Insistió Kid-sama - Pero ese no es el punto. Los he llamado aquí porque tengo una misión que encargarles. ¡LIZ! ¡PATTY!

Las deathscythes acompañantes del Shinigami-sama de América del Sur entraron en el salón cargando un espejo alto.

- ¡HOLA PATTY-SAMA! - Saludó con un entusiasmo exagerado, Emma. La deathscythe la saludó de igual manera lo cual formó un cuadro curioso: Parecían madre e hija.

- ¡Ehhh...chicas! - Interrumpió Kid-sama - ¿Les importaría si nos concentramos un poco?

Recobrando la atención de los presentes, Kid prosiguió a tiempo que las imágenes aparecían en el espejo.

- Necesito que vayan a la selva. Hay un antiguo demonio que últimamente está provocando muchos problemas, creemos que ha comenzado a moverse por órdenes de alguien más. - Mientras Kid hablaba aparecieron imágenes de pueblos destruídos y cuerpos destrozados. - El Chullachaqui está aprovechándose del hecho que los pueblos en el Amazonas están aislados y está atacando con todas sus fuerzas. Lo que más me preocupa es que entre los cuerpos no encontramos a ni uno sólo de los niños, creemos que los están secuestrando con algún mayor propósito.

- ¿Cuándo partiremos? - Preguntó Rodro atento.

- Ayer.

Ya en selva peruana, el equipo caminaba rumbo al primer pueblo.

- Ay, no puedo creer que tenga que caminar por tanto lodo... - Se quejaba Emma - ¡Recién ayer me compré estas botas!

- Ugh, ya camina y no molestes. - Le reprochó Rox con los brazos cruzados.

- Ehh...chicas - Comenzó Rodro con un gesto nervioso e incómodo - Había algo de lo que quería hablar con ustedes...

- ¡IGUANAAAAAAA! - Emma comenzó a correr mientras perseguía a una pequeña iguana que se escabullía entre las plantas.

Rox se golpeó la frente con una palma y comenzó a seguir a su hermana menor.

- ¡MALDITA SEA, EMMA! ¡NO OTRA VEZ! - La chica gótica se iba perdiendo de vista rápidamente.

Rodro estaba totalmente perplejo.

- Etto...¿chicas?

- ¡Apresúrate o la perderemos completamente de vista, Rodro! - Gritó Rox sin detenerse.

Rodro emprendió la carrera por donde Rox había desaparecido. Corría a todo lo que le daban las piernas, notando como se desdibujaban los árboles a sus lados, pero no lograba ver a ninguna de sus compañeras. Antes de poder darse cuenta, el piso firme se volvió una cuesta por la que se resbaló y cayó rodando varios metros abajo. Cuando recobró el equilibrio se sacudió las ropas ahora llenas de lodo y al ver las palmas de sus manos las vió llenas de sangre. Abrió los ojos totalmente por la sorpresa y luego hizo una mueca de asco.

- Eww...

Al incorporarse por completo notó que donde había caído habían varios esqueletos humanos, se veían frescos y destrozados, por lo que prefirió seguir avanzando para alejarse del hedor. No pasó mucho tiempo para cuando vió a Rox parada dándole la espalda.

- ¡Rox! ¡Aquí estás! - Se acercó más a ella y notó que examinaba algo con la mirada - ¿Qué ocurre?

- Llegamos al primer pueblo. - Rox señaló delante de ellos y se veía apenas unas precarias construcciones y humo negro que aún salía de entre las casas.

Rodro y Rox se dirigieron caminando hacía el pueblo, que evidentemente tenía señales de haber sido atacado. Un hedor general invadía cada rincón del pueblo, hedor a los que ambos muchachos no fueron indiferentes.

- ¿No notas nada extraño, Rodro? - Preguntó la chica de cabellos púrpuras.

- Sí, en realidad. - Aceptó el técnico - Todo este desastre no puede haber sido hecho por un sólo demonio... - aventuró la conclusión, luego recordó algo importante. - ¿Emma?

- No te preocupes por ella. - Dijo la gótica - No sé dónde está, pero estará bien, te lo aseguro. Puede parecer tonta y despistada pero es muy fuerte.

Caminaron por el pueblo hasta que notaron la puerta de lo que debe haber sido una enorme casa. A Rodro le llamó la atención al instante, por lo que decidió ingresar con Rox. Ni bien pisaron el umbral, el técnico notó que al fondo de un destrozado salón principal, había un niño encogido, como escondiéndose.

- ¿Hola? - Tanteó Rodro. No hubo ninguna respuesta, pero acercándose más notó que el pequeño estaba temblando. Aún se encontraba con vida.

- Ten cuidado, Rodro.

- Hey, pequeño...todo está bien ahora. - Indicó Rodro inclinándose para tocar al niño - Vengo a sacarte de aquí.

El niño levantó el rostro y tenía ojos de un rojo brillante, y al sonreír se le vieron colmillos afilados. Apenas el técnico notó ésto, el pequeño se le tiró encima para atacarlo.

- ¡Ugh, tiene que ser una broma! - Reclamó Rodro estirando los brazos para mantener al niño demonio lejos de su rostro. - ¡Lo siento, pequeño!

Rodro concentró energía en sus manos y golpeó al pequeño con las ondas de su alma. La pequeña criatura salió despedida un par de metros hacia la pared.

- ¡Rox!

- ¡Sí! - Rox se transformó en energía y un segundo después estaba convertida en una flecha descansando en la mano derecha de Rodro, quién la utilizó como lanza para atravesar al pequeño demonio que ya se disponía a atacarlo nuevamente. Ahora sólo estaba suspendida una pequeña alma roja. Rox volvió a su forma humana y cuando estuvo suficientemente cerca del alma la tomó entre sus manos y la estrechó hasta desaparecer.

- Bien, ya son 64 almas. - Dijo Rox limpiándose las palmas de las manos en los jeans púrpuras - Deberíamos averiguar dónde está Emma, ¿no? No vaya a ser que le de una sobredosis por esmalte de uñas o algo así.

Tras reírse un poco, Rodro asintió sin producir sonido alguno y junto con Rox salieron del edificio. Al hacerlo se encontraron con una escena verdaderamente sorprendente: Emma estaba rodeada de por lo menos 20 niños iguales al que se encontraba en el interior de la casa.

- ¡Miren, chicos! - Llamó Emma con su usual tono de voz entusiasmado. - ¡Los ojos de todos estos niños BRILLAN!

Rodro y Rox se quedaron sin habla y casi con la boca abierta. Los pequeños niños demoníacos centraron su atención ahora en los dos recién llegados, y no demoraron mucho en iniciar el ataque.

- ¡Maldita sea, Emma! - Reprochó Rox - ¿Podrías por una vez dejar de ocasionarnos problemas?

- Basta chicas. - Dijo Rodro en un tono totalmente serio - Arco y flecha... ¡AHORA!

Emma pasó entre los pequeños demonios en forma de energía mientras se convertía en el arco, y al llegar se encontró con que Rox ya se había convertido en su complemento para iniciar el ataque.

- ¡DISPARO MÚLTIPLE! - Decenas de flechas salieron del arco y comenzaron a atravesar uno a uno a los pequeños demonios, que a diferencia del niño en el interior del edificio, no fueron vencidos tan fácilmente.

- ¡Demonios! El dividirme en muchas flechas me impide acabarlos instantáneamente- Lamentó Rox en el reflejo de la flecha.

- Pero es la única forma que tenemos de aguantarlos por ahora, ¿verdad, Rodro?- Preguntó el reflejo de Emma en la mitad del arco.

- Sí, es cierto. - Aceptó Rodro - Pero no podemos detenerlos eternamente. Tarde o temprano nos terminaremos cansando.

- Usemos la resonancia de almas, Rodro. Los destruiremos a todos de un sólo golpe. - Sugirió Rox.

- Tienes razón, es hora de usar la... - El discurso de Rodro fue cortado repentinamente producto de un golpe recibido en la nuca.

Rodro soltó sus armas para no caer con ellas, las cuales regresaron a sus formas humanas. Pero ya se encontraban fuera del rango de alcance de su maestro, quien fue atacado cada vez por más niños demonio

- ¡Malditos renacuajos! - Rodro intentaba defenderse golpeando a algunos de los niños demonios con las ondas de su alma, pero no conseguía nada tomando en cuenta la gran desventaja que llevaba en cuanto a números.

- ¡Conviértete en arco, Emma! Te usaré para abrirme paso. - Ordenó Rox.

- ¿Es que nunca pides por favor? - Reclamó la peli-rosada.

- No si se trata de ti. - Respondió la chica gótica.

- ¿Ves? ¡Siempre lo haces!

- No lo haría si usaras el cerebro.

- ¿De nuevo agarrándome de tonta?

- ERES tonta...

- ¡MALDITA SEA! - Gritó Rodrigo a todo pulmón - ¡¿PUEDEN DEJAR SUS DIFERENCIAS DE LADO POR UNA VEZ? ¡VUELVAN A SER POR UN MOMENTO EL GRAN EQUIPO QUE ERAN CUANDO ME ESCOGIERON COMO MAESTRO! - Uno de los niños demonio mordió a Rodrigo en el cuello, dejándolo inconsciente.

Emma y Rox sólo necesitaron mirarse la una a la otra para saber que comenzarían a actuar como un equipo. Rox tomó forma de flecha que Emma usó para eliminar a un par de niños demonios que se le venían encima. Al hacerlo Emma corrió y cambiaron de forma en el momento preciso para que Rox pudiera abrirse paso usando la forma de arco de su compañera. Algunas de las almas que segundos antes Emma había conseguido al destruir a los niños, usando la forma de flecha de Rox, aún flotaban alrededor. Y con un último y firme golpe sobre los demonios que custodiaban a su maestro, logró liberar a Rodro de sus pequeños atacantes.

Cambiaron sus formas una vez más y Emma lanzó a Rox sobre quienes atentaban con acercarse, lo que le dio tiempo para girarse hacia su maestro e intentar despertarlo.

- ¿Por qué...? - Balbuceó jadeando Rodro - ¿Por qué cada vez que ustedes actúan como un equipo, yo estoy inconsciente o al borde de la muerte?

Rox, quien regresaba corriendo hacia ellos, gritó:

- Bien, bello durmiente, es hora de ponerse serios, ¿no crees?

Ambas armas dejaron sus formas humanas y Rodrigo, quien acababa de reincorporarse, ya lucía su arco y flecha.

- ¿Listas, chicas?

- ¡Sí! - Dijeron al unísono.

¡RESONANCIA DE ALMAS!

El Arco y Flecha pasaron a tener una forma de ballesta notablemente más grande y moderna. Rodro, con una sonrisa en el rostro, se burló:

- ¡Prepárense, cochinos renacuajos! ¡Ahora recibirán nuestro gran ataque! - Antes de que Rodro terminara de hablar, se escuchó la voz de Emma que alegremente gritaba:

- ¡CHAO BEBE BYE! - Y así la enorme ballesta fue disparada para arrasar con todos los niños demonios de un sólo disparo y despejar el área por completo. Ya lo único que podía verse era el montón de almas rojas que estaban regadas en el campo.

Ambas armas volvieron a su forma humana y antes que Rodro pudiera decirles nada, ya habían comenzado a discutir. De nuevo.

- ¡¿Por qué siempre dices esa estupidez cuando vamos a soltar nuestro mejor ataque? - Gritó colérica Rox. - ¡Todos pensarán que Rodro y yo somos igual de fresas que tú!

- Bah, no voy a estar oyéndote. - Bostezó Emma - Iré a recolectar la mitad de las almas para poder buscar animalitos bonitos.

Emma comenzó a alejarse de sus compañeros, lo que fue aprovechado por Rodro para hablar con Rox.

- Dale un respiro, Rox. A mí tampoco me gusta cómo suena eso, pero ya no quiero más problemas.

- Mira, Rodro, es que de verdad me aburre que...

- ¡AAAH! - El grito de Emma interrumpió la explicación de Rox y cuando ella y Rodro se giraron a ver el motivo de aquel grito, pudieron ver a Emma sometida por un demonio alto, delgado, con dos cuernos como de carnero y las patas de un fauno, con la diferencia que en el caso de este demonio estas patas estaban disparejas. Se trataba del verdadero Chullachaqui.

- Deberían prestarle más atención a su compañera. - Dijo con una voz chillona e irritante- Alguien podría secuestrarla. - Y sumergiéndose en la tierra, quedaron fuera del alcance de Rox y Rodro, que por más que escarbaron no pudieron seguirles el rastro.

= De regreso a Shibusen =

- Rodro, deja de dar vueltas en círculos porque terminarás por marearme. - Reclamó Rox bastante más calmada que el maestro de armas.

- Daré tantas vueltas como quiera. ¡No me jodas! - Respondió Rodro a la defensiva.

- ¿Qué te ocurre? Sabes que Emma estará bien...

- No, ¡NO LO SÉ! ¡¿ENTIENDES? ¡ES TU HERMANA Y MI MEJOR AMIGA LA QUE ESTÁ PERDIDA! - Gritó Rodro colérico - ¡SE SUPONE QUE SOMOS AMIGOS Y QUE ME DIRÍAS POR QUÉ ESTÁS TRATANDO A EMMA ASÍ ULTIMAMENTE! ¡NO SE SUPONÍA QUE ESTO OCURRIRÍA!

Rox se sorprendió, pero contestó serena.

- Me acaban de quitar a la mitad de mi mundo, ¡pero desesperarnos no nos ayudará en nada!

Tras eso, Rodro se sentó al lado de su compañera y enterró el rostro entre sus manos.

- Si le pasa algo no me perdonaré.

En ese instante, la puerta del pequeño cuarto de la enfermería en donde estaban se abrió e ingresó Kid-sama.

- Aquí estás, Rodro...

Rodro se incorporó y comenzó a explicarse.

- Lo siento, Kid-sama. Acepto toda la responsabilidad por este hecho. De verdad que yo quería seguirla buscando por mi cuenta, pero usted insistió en que yo volviera. - Rodro comenzaba a sudar en frío - Dígame lo que tenía que decirme en persona para poder partir cuanto antes.

- Cálmate, Rodro. - Insistió Kid-sama - No creo que nada de lo sucedido haya sido tu culpa, así que deja de lamentarte.

- ¿Ah, no?

- Absolutamente no. - Dijo Kid girándose hacia la puerta que aún mantenía abierta - Entren por favor.

Cuatro jóvenes ingresaron al pequeño cuarto y se le quedaron mirando al técnico.

- Te presento a tus nuevos compañeros de equipo. - Se trataba de los equipos de R-kun y Anee-chan.


Wahhh!

Ya todos los técnicos se ven las caras.

¿De qué manera reaccionarán? x3

¿Querrán ayudar a Rodro? ¿Encontrarán a Emma? Y en todo caso...¿por qué se la llevó el chullachaqui?

Todas las respuestas en los siguientes capítulos.

Sigan leyendo ~

R&R, pretty please? :3