Satolink manda un gran saludo a todos los lectores y agradecimiento por sus reviews, son lo máximo chicos:

Katari hikari chan: A tdos nos ha pasado de leer historias en el bus XD gracias, espero te siga gustando

Alex Daniel: Muchas gracias, me alegra saber que te guste mi forma de escribir, si Hipo es una ternurita todo tímido, un saludo.

Corazon de Nephilim: Gracias, exacto los matrimonios arreglados son de lo peor, ¡amo juego de tronos! Y en cuanto a 50 sombras nunca lo he leído, no se me antoja la historia XD jajaja gracias por tus palabras y espero te siga gustando.

Denice H.F. Gracias, exacto, siempre hay padres así que quieren que los hijos obedezcan en todo.

Comenzamos y aquí Jack hará algo que podría lastimar a Hipo:

Capítulo 4

Mavis

Sus padres se salieron con la suya, la fiesta estaba por realizarse, Hipo hablaba poco con los padres de Jack, con respeto como estaba tan acostumbrado Hipo, ellos e preguntaron de su vid ay él tuvo que responder a todas las preguntas, por un momento ellos se sintieron orgullosos de su hijo.

–Dime Hipo, ¿te gustaría estudiar? –preguntó Norte.

–¿Estudiar?, la verdad sí pero yo no me considero apropiado para eso –mencionó Hipo.

–Estudiarás, Jack nos dijo que sólo estas como chico de compañía, en sí un amigo, llamaremos maestros particulares para que te den clases, además cuando Jack se case con Mavis ya no te necesitará –comentó la madre de Jack.

–¿Se casará el amo Jack? –preguntó Hipo con tristeza.

–Sí, por eso es la fiesta de hoy, celebrar el compromiso con Mavis, ¿no te lo había comentado Jack? –preguntó Norte.

Hipo guardó silencio ante esa información, se despidió de los padres de Jack para salir, desde la mañana no había visto a Jack, éste le había informado que estaría ocupado todo el día arreglándose para la fiesta, Jack estaba comprometido, no sabía si sentirse alegre por el peli blanco o triste, debía aceptarlo, le dolía saber eso más cuando recordaba el beso de ayer. Llegó a la alcoba del oji azul, decidió tocar.

–Adelante –se escuchó dentro de la habitación. Hipo entró y vio a Jack arreglándose con un traje azul frente a un espejo.

–Hola am… Jack –comentó Hipo.

–Hola Hipo, ¿cómo estás? –comentó Jack sin siquiera mirarle ya que estaba muy ocupado intentando arreglarse la corbata.

–Bien muchas gracias, veo que le cuesta ponerse la corbata –comentó Hipo.

–Siempre las he odiado, pero mi padre me pidió verme bien para la…

–Fiesta de compromiso –interrumpió Hipo asustando a Jack y provocar que lo mirara–. Sus padres me lo dijeron, felicidades amo, seguramente la chica ha de ser muy hermosa y muy afortunada.

Hipo se acercó a Jack para ayudarle a ponerse la corbata, estaban a escasos metros de distancia.

–No sabía que sabías usar corbatas –comentó Jack algo sonrojado.

–Cuando nos ofrecían, a veces nos hacían vestir de etiqueta, así aprendí –comentó Hipo al terminar de arreglar la corbata–. Se ve muy bien.

–Deja de hablarme de usted pequitas, ya te dije que podías llamarme por mi nombre, ya sabes después de… –Jack se sonrojó un poco al recordar que besó a Hipo.

–No se preocupe por eso, perdón, no te preocupes por eso, no le comentaré nada a tu futura esposa –sonrió Hipo.

Esa respuesta preocupó a Jack, si tan solo Hipo supiera que no deseaba casarse, le tomó de la barbilla y le sonrió para después besarle, ese fue un pequeño beso ya que Hipo no pudo responder por la sorpresa.

–Jack, ya llegó el conde Dracul y su hijo, sal –escuchó a su padre al otro lado de la puerta destruyendo el momento, Jack se separó del castaño molesto por la interrupción.

–¡Voy! –gritó algo molesto asustando a Hipo–. Lo lamento, espero verte en la fiesta.

Jack salió dejando a Hipo solo en la habitación, el oji verde estaba sin palabras ante la actitud de Jack, debía admitirlo le gustaba Jack, en pocos días de conocerlo le gustó, no fue amor a primera vista, era solo que Jack le trataba de modo que nunca nadie más lo había hecho. Pero Jack se casaría y no podía hacer nada más que sufrir en silencio, decidió ir a la fiesta y apoyar al joven. Al bajar vio ya varias personas riendo y hablando, la música sonaba gracias a la orquesta invitada, a lo lejos vio a Jack hablar con dos señoritas, una de cabello negro corto, pálida y otra rubia de ojos verdes como los de él un poco más alta que la otra, una de ellas seguramente era la prometida y tenía que admitirlo, ambas chicas eran bastante hermosas. Se acercó Norte con otro señor de ropa negra y pálido, seguramente el conde Dracul, quien sabe que les dijeron a los chicos y Jack sacó a bailar a la chica de cabello negro con desgana, la orquesta empezó a tocar una canción que Hipo recordaba, Waltz for the moon, canción con la que había bailado con él el día de ayer, ahora comprendía, él fue una ayuda de baile para hoy, se limitó a observar la escena al igual que todos, pero sintió que Jack no bailaba con la misma alegría.

–¿Te diviertes? –escuchó a su lado.

Miró a la misma chica rubia de cabello largo con una enorme sonrisa.

–Mucho gusto, creo que sí –respondió Hipo.

–¿Cómo te llamas?, yo me llamo Rapunzel y soy amiga de Mavis, la prometida de Jack, seguramente tú eres Hipo, ¿no? Jack nos habló de ti, que eres su chico de compañía –comentó la dama.

Hipo asintió un poco avergonzado al saber que Jack había hablado de él.

–Dime, ¿hace cuánto tiempo conoces a Jack? –preguntó la chica.

–Menos de una semana, él me… me conoció hace poco –comentó Hipo intentando ocultar su realidad.

–Ya veo, bueno yo conozco a Mavis desde que éramos niñas, es una chica bastante linda, ¿no crees? –Rapunzel observaba a la chica bailar con Jack y sus ojos se iluminaban al verla.

Por un momento Hipo pensó que aquella chica estaba enamorada de la otra por como la miraba.

–Ven, vamos a bailar –comentó Rapunzel tomando de la mano a Hipo para jalarlo a la pista de baile.

–No creo que sea apropiado, además no sé bailar –comentó Hipo.

–Yo te enseño –rio la chica y así llegaron a la pista de baile la chica animada con un Hipo muy apenado al sentir la mirada de todos y comenzó el baile, Rapunzel guió a Hipo–. Vaya, sí eres algo bueno.

Siguió el baile y Jack los observó y los celos llegaron al ver a Hipo bailar con la otra chica, más al ver al chico sonreír, Hipo estaba bailando con alguien más, por un momento apretó la mano de Mavis.

–¿Sucede algo? –comentó Mavis al sentir la presión.

–Nada, sigamos –respondió de forma seca.

Sus celos lo gobernaban poco a poco.

–Jack, dime, ¿me quieres para casarte conmigo? –preguntó Mavis un poco asustada.

–Nuestros padres lo decidieron, así que se hará lo que ellos digan –mencionó molesto ignorando todo menos a Hipo.

Mavis no siguió la plática, la música se detuvo y Rapunzel agradeció a Hipo con una pequeña reverencia y después le dio un beso en la mejilla provocando sonrojo en el joven y en Jack el deseo de matar a esa chica y de llevarse a Hipo lejos de ahí.

–Gracias –dijo Mavis y Jack se retiró.

La fiesta siguió, Hipo platicó un rato con Mavis y Rapunzel, las chicas se llevaban bastante bien, había algo más que amistad, Hipo podía asegurarse de eso, temía a la vez por eso, si Jack estaba enamorado de Mavis y ella no, seguramente él sufriría.

–El próximo mes nos casaremos –comentó Mavis con un toque de tristeza–. Será mejor irnos Rapunzel, ya es tarde, avisemos a mi padre, hasta luego Hipo, un placer conocerte.

Las chicas se alejaron y se fueron a despedir de los demás, Hipo decidió subir a la alcoba que Jack le había entregado, ya al llegar al pasillo se percató que todas las luces estaban apagadas, no le sorprendió todos estaban abajo y ya era muy tarde. Abrió la puerta de su habitación, la cerró al entrar, prendió la luz y en su cama había alguien.

–¡Ay dioses! –exclamó Hipo asustado, se trataba de Jack quien lo miraba muy serio–. Ja, Jack, pensé que estaría en la fiesta.

–Sigues hablándome de usted –comentó Jack mientras se acercaba al chico.

–Lo lamento, se me olvida –comentó Hipo.

–Ya veo, dime, ¿te divertiste? –preguntó Jack ya a escasos metros del chico.

–Sí, fue divertido, felicidades por su… tu compromiso nuevamente

–Y dime, ¿te gustó bailar con Rapunzel? –preguntó Jack con voz molesta que Hipo no pudo describir.

–Ha decir verdad sí, es una señorita muy linda, al igual que su futura esposa –comentó Hipo.

–¿Te gusta?

–¿Disculpa? –Hipo no supo que pensar de esa pregunta.

Jack le tomó de la cintura y con la otra mano le tomó de las mejillas para que le viera, Hipo estaba asustándose.

–Que si te gustó Rapunzel, ¿te gustaría ser su pareja? –preguntó el peli blanco de forma celosa.

–No, es una chica muy linda pero no –respondió Hipo–. ¿Te sucede algo?

–Hipo, recuerda que yo te compré, soy tu dueño así que de una vez te digo que no te permito que andes con nadie, ¿entendido?, nunca te casarás y nunca pondrás tus ojos en alguien –Jack estaba muy celoso.

–Sí, sí Jack –comentó Hipo con tristeza ante esa orden.

Jack aprovechó y besó el cuello de Hipo, lo saboreó e Hipo liberó un pequeño gemido ante eso.

–Jack, por favor, no deberías hacer esto –chilló el castaño.

Jack lo llevó a la cama para acostarlo y posicionarse sobre él.

–¿Por qué no? –preguntó Jack.

–Porque está comprometido y…

–Eres mi chico de compañía así que tú harás lo que te pida –comentó Jack–. Así que quítate la ropa.

¿Qué les ha parecido? Un saludo y nos leemos pronto.