Conejito inocente
Los adultos son realmente extraños, o al menos lo son sus papás y Mione.
Toda su vida le habían explicado que tenía que confiar en sus padres y no guardar secretos con ellos, fuera bueno o lo malo él tenía que contarles todo lo que le pasara.
Por eso, por más que le daba vueltas en su cabeza, no entendía por qué su papá se enojó cuando le contó que le había dicho a su mami de la casa nueva, quizá si le hubiera advertido que era una sorpresa para ella entonces habría guardado el secreto.
Él solamente compartió con su mamá, lo orgulloso que se sintió cuando su papá lo tomó en cuenta para decidir qué casa comprar para regalársela a Mione, fue algo muy cansado, pues visitaron muchos lugares antes de decirse por ese lugar en especial.
Tampoco entiende porque Mione se puso pálida y su papá casi se ahogó con el jugo de naranja, cuando el fin de semana que se vieron para desayunar, les dijo que quería que su mamá también se mudara con ellos a la nueva casa.
Por más que les explicó que no quería dejarla sola en la mansión porque se iba a poner triste y que ni él ni Hugo tenían problema en compartir habitación, ninguno de esos raros adultos aceptó su idea, a pesar de que era algo magníficamente genial, porque así estarían todos juntos ¿qué podría salir mal?
¿Acaso Mione no se había quedado a dormir muchas veces en la mansión? Así su mamá se daría cuenta de toda la diversión que se perdió por haberse ido de vacaciones cuando Hugo, Rose y Mione se quedaban con ellos.
Incluso quizá ella podría explicarles porque su papá era realmente cuidadoso en poner varios hechizos para bloquear y silenciar la puerta de la habitación en donde dormía con Mione; recuerda que una mañana los tres se levantaron muy temprano, casi de madrugada, para despertarlos con una de las bromas que el tío de Hugo le había regalado, pero por más que trataron de abrir la puerta no lo lograron, así que no les quedó más remedio que regresarse a su cuarto a dormir un rato más; después cuando les preguntaron que estaban haciendo y porque bloquearon la puerta, no respondieron y cambiaron de tema dejándolos con la duda.
Aunque su papá le explicó las razones del por qué su mamá no podía irse a vivir con ellos, él seguía sin entenderlo muy bien, si hasta su papá siempre le decía que su mami era perfecta y Mione era realmente agradable, cariñosa y amable, por lo que era claro que se iban a llevar muy bien, a las dos les gustaba mucho cocinar y ninguna se enojaba mucho, solo poquito y siempre por causas justificadas, es más, Mione no se enojó esa vez que sin querer le dijo "mamá".
Recuerda bien que fue por la emoción del momento, todos estaban juntos en la playa y él, Hugo y Rose regresaban corriendo del agua hacia donde estaban sus papás, gritando "mamá", fue un viaje muy bonito porque habían estado muy contentos.
Ese día, le dijo que si quería podía llamarle "mamá", que a ella eso le encantaría porque lo quería mucho, igual que a Hugo y a Rose, incluso su papá estaba tan feliz que les dijo a sus amigos que si querían, cuando vivieran en la casa nueva, a él también podían decirle "papá", en esa ocasión hasta se le olvidó que su mami no los pudo acompañar.
Era muy lindo ver que cuando su papá estaba con Mione siempre se veía muy feliz, en cambio, si estaban solos en la mansión con su mamá, se quedaba callado, casi no platicaba y el ambiente se ponía muy triste, casi como si estuvieran rodeados de dementores.
Por eso estaba muy contento de que todos iban a vivir juntos ¡fiesta todos los días!
No importaba que Mione le hubiera dicho que tenía que ir al colegio muggle, sacar excelentes calificaciones y cumplir con las tareas que le fueran asignadas en casa, como a Hugo y Rose, además de ayudar a cuidar a su nuevo hermanito o hermanita que llegaría pronto a casa, pues para él eso era nuevo, ya que en la mansión siempre había elfos que hacían todas las tareas y su mami le había dicho que iría a la escuela hasta que cumpliera once años, cuando le llegara su carta de Hogwarts.
—Sexta fiesta anual de Pascua—
Por fin empezaba a disfrutar de las fiestas de Pascua que organizaba su mamá, aunque al inicio tuviera que estar junto a ella y su papá recibiendo a los invitados, era una fiesta muy bonita, pues podían cargar y jugar con los conejitos encantados y buscar muchos huevos de chocolate.
Además ese día era especial, pues su papá le dijo que después de la fiesta se irían a vivir a la nueva casa con Mione, Hugo y Rose, también le prometió que iban a hacer una pijamada en la sala, viendo películas de terror y comiendo palomitas ¡Como le gustaban esas noches!
En cuanto vio llegar a Mione junto con sus amigos corrió a recibirlos y sin esperar a que le dieran permiso los llevó al jardín para empezar a recolectar los huevos de pascua, comieron mucho y bebieron limonada con mucha azúcar, había sido un día agotador, al atardecer Mione se acercó a despedirse y decirle que si quería lo verían después en la casa nueva, tomó a Hugo y Rose para desaparecerse desde el jardín.
Al quedarse sin sus amigos, fue a buscar a sus papás a la mansión, cuando los encontró los dos se veían otra vez tristes y callados en la biblioteca, siempre pasaba eso cuando estaban juntos.
Pero lo asustó un poco el ver que su mami estaba llorando, rápido se acercó a ella para abrazarla y consolarla ¿se habría caído o cortado un dedo? Él sólo lloraba cuando algo así le pasaba, o a lo mejor comió muchos dulces y ahora le dolía el estómago.
Aun abrazado a su mamá, su papá empezó a platicar con él diciéndole muchas cosas que ya sabía —aunque no las comprendiera del todo—, como que él quería mucho a su mamá, pero que como en el corazón no se manda entonces se había enamorado de Hermione y que por eso había llegado el momento de que como el niño grande que era tomara una decisión: quedarse en la mansión o irse a vivir con él a su nuevo hogar.
Le dijo que si elegía quedarse él nunca lo iba a dejar de visitar, que los fines de semana podría irse a la nueva casa, donde tendrían pijamada y que no tendría que acudir al colegio muggle ni hacer tareas del hogar.
También le dijo que si elegía irse, podría regresar a visitar a su mamá muchos días ¡todos los días! si así lo deseaba y que se quedaría a dormir con ella cuantas veces quisiera.
Volvió a preguntar porque su mamá no podía irse a vivir con ellos, pero no le respondieron, solo su mamá lo abrazó muy fuerte y siguió llorando, su papá se veía triste otra vez, eso nunca le pasaba con Mione.
Él no sabía qué hacer.
FIN
¡Hasta aquí los Conejitos de Pascua!
Una gran disculpa porque no habrá capítulo en donde Draco discute con Astoria, pero es que desde el inicio planee sólo una participación por personaje —cuatro conejitos— donde cada uno diera su punto de vista con relación a la fiesta anual de Pascua, por lo mismo no pude escribir uno en donde interactuaran juntos, pero en un futuro en algún otro fic, habrá una discusión entre ellos, es un promesa.
Muchas gracias a todos por invertir su tiempo en leer mis locuras, mil gracias a Amanda Leslie y Lila por sus reviews, también a aquellos que la página de FanFiction me los identifica como "guest" —lectores que no inician sesión— y a mi lector "trabajoso".
También gracias a quienes pusieron esta historia entre sus favoritas, mi corazoncito se emociona por tal lindo detalle.
Finalmente, dense una vuelta por el Foro el Mapa del Mortífago, es un lugar genial, con participantes que tienen mucho talento en esto del mundo fic!.
Con amor
Dousy Black
