Hola hola hola, como estamos gente bonita y genial, aquí les traigo otra historia más, bueno de hecho es una adaptación de un fic, con el mismo nombre, solamente yo pedí permiso para poder hacer la adaptación de dicho fic, claro que colocando algunas parte de mi propia autoría.
Sé que no debo subir otras historias hasta no terminar mis otras historias, pero no pude aguantarme a la tentación, con mis otras historias, ya estoy trabajando en nuevos capítulos, y tengo pensado subirlos todos de jalón, como regalo por su enorme paciencia, se me acabaron las vacaciones TT_TT, pero bueno seguiré subiendo algo tardado, así que no digo una fecha exacta
Para aclarar antes de tiempo la pareja que verán en este capítulo y tal vez los próximos (StiLu) no me gusta para nada, pero para esta historia es necesaria.
Bueno ahora vamos al disclaimer
Disclaimer:
-Los personajes no me pertenecen, le pertenecen a su creador Hiro Mashima, si no ya hubiera hecho muchos momento Nalu, Gale, Jelza y Happy/Charle
-Los personajes como se habrán dado cuenta tienen OC
-La historia original no me pertenece, le pertenece a su creadora Eien Li, cualquier duda que tengan sobre la historia pueden preguntarle a ella
** Personaje **: POV
BLa bla bla : Llamada por teléfono
Bla bla bla : Flashback
Bla bla bla: Cancion o otra cosa
Capítulo IV: El maldito beso
* * Natsu * *
Comenzaba una nueva semana de trabajo. Con Lucy nos habíamos visto un par de veces, aunque no muchas como yo hubiera querido, ya que el novio de ella apareció de sorpresa y como nunca se quedaría un mes completo.
El tipo había salido de vacaciones y no dudó en venir donde mi amiga. Ella estaba muy feliz con él y yo tuve que comerme la frustración de verles cómo se besaban apasionadamente en ciertas ocasiones.
Intentaba por todos los medios concentrarme en otra cosa, como la televisión y el programa de competencias, que por cierto era un asco, pero me llenaba de rabia ver como el imbécil le metía la lengua a Lucy alcanzando, como si no fuera demasiado, su garganta.
De hecho ahora me encontraba en esta situación. Lucy se le había ocurrido la genial idea de invitarme a cenar con ellos, a lo cual me negué rotundamente, pero ella me había dicho que quería incluirme en su vida y que por favor hiciera un esfuerzo.
No tuve más remedio que aceptar y ahora me encontraba sentado en un sofá individual y la pareja feliz muy abrazados en otro.
Jellal me había dicho si podía ser más idiota y masoquista, que cómo soportaba tanto y sólo pude encogerme de hombros.
Y ahora que lo pienso, ni yo tampoco sabía por qué era tan estúpido de estar aguantando semejante espectáculo. De reojo miré a Lucy que suspiraba como por enésima vez en lo que llevaba el maldito beso.
Veía cómo sus manos se enredaban en el cabello de la nuca de Sting y cómo las manos de éste sujetaban fuertemente su cintura. Al ver la escena sentí envidia.
Sí, envidia de que fuera a él a quien besara y no a mí.
Suspiré profundamente y pensé en que ya no podría resistir más. Así que me puse de pie, dejé el control remoto en la mesa de centro y caminé en dirección a la puerta.
-"Hey Lucy me voy" – Dije molesto colocando la mano en la puerta – "Nos vemos" –
Mi amiga cortó el beso y me miró sorprendida – "¿Te vas? ¿Por qué?" –
Por primera vez me dieron ganas de gritarle lo primero que se me venía a la mente, decirle que era una tonta por fijarse en él, por no estar siquiera un minuto pendiente de mí y dejarme como cual idiota mirando la escenita de enamorados.
También me dieron ganas de decirle que la amaba, que nadie lo haría como yo que conocía todo de ella, que podríamos a llegar a ser felices si me diera la oportunidad…
Pero todo eso quedó ahí… en mi mente.
-"Porque sí" – Respondí secamente – "Creo que tienes mejores cosas que hacer y yo debo ver temas del trabajo" –
Ella se acercó mirándome aún confundida, pero yo desvié la mirada para que no fuera evidente lo ofuscado que me sentía.
-"¿Estas molesto?" – Me susurró acercándose levemente a mi rostro.
Rodé mis ojos exasperado, me encantaba que fuera despistada y todo pero justamente ahora esa virtud/ defecto me tenía estresado.
-"Estoy cansado y mañana tengo que trabajar temprano" –
Me miró a los ojos insistentemente, pero en ningún momento hice contacto visual con ella. Vi cómo se acercaba a su novio y le decía algo que no alcancé a oír. Al parecer no era bueno porque noté que el tipo fruncía el ceño y me lanzaba una mirada de odio.
Aunque yo no lo hacía nada de mal, poco me importaba que supiera lo mal que me caía. Lucy le dio un beso fugaz en los labios y volvió conmigo.
-"Vamos a hablar" – Más que una petición fue una orden y me tomó de la mano guiándome hacia la salida.
No puse resistencia aunque debería haberlo hecho porque cuando noté que me llevaba hacia mi departamento me solté de un golpe de su agarre.
Ella se volteó a mirarme y frunció el ceño.
-"Explícame que te pasa Natsu" – nuevamente estaba usando ese tono autoritario que estaba comenzando a molestarme.
-"Nada, sólo quería irme al departamento" – Al parecer mi vista estaba más entretenida observando los números del ascensor marcar.
-"No te creo" – Repuso ella –"Estuviste normal durante la tarde, porque tampoco puedo decir que estabas contento hoy con nosotros ¿o me equivoco?" –
-"No, sabes que me carga estar de sobra y hoy fui prácticamente el violinista de ustedes ¿A qué ahora deseas que te toque una pieza?" – Mi tono irónico salió a la luz y simplemente ya no podría controlarlo.
"No seas ridículo Natsu, sólo quería pasar una tarde con dos de mis personas más importantes, ¿Acaso no te habías dado cuenta?" –
Puse una mirada de compasión bastante mal actuada –"Que consideración de tu parte Lucy" –
-"No tienes por qué ser tan pesado Natsu ¿Acaso te cae mal Sting? ¿Es eso?" –
Como decirle con sutileza que el tipo me caía fatal, pero simplemente no podía hacer eso. Lucy ante todo era mi mejor amiga y yo no estaba haciendo las cosas fáciles. Además enojándonos sólo conseguiría alejarla más de lo que ya estaba.
-"No Lucy, tu novio no tiene nada que ver con esto" –
-"Entonces ¿Por qué estás molesto?" – Su voz se suavizó y logró alcanzar una de mis manos.
Aquel gesto desarmó todo mi enojo y la odiaba por eso, porque era capaz de manipular, sin siquiera darse cuenta, mis emociones.
-"No me gusta estar de más Luce" – Respondí suspirando profundamente – "Sé que tienes ahora un novio y quieres pasar tiempo con él, sólo que me ha costado acostumbrarme a la idea" –
Ella parpadeó confundida sin entender muy bien lo que le estaba diciendo.
-"Tener que compartirte ha sido lo peor que me ha podido pasar" – Dije sin más – "Ahora no estás conmigo siempre y eso me ha puesto celoso" –
* * Lucy * *
No pude evitar sonrojarme al escuchar las palabras de Natsu.
¿Cómo podía admitir así de fácil que estaba celoso?
-"Y-yo…" – Las palabras no me salían porque simplemente no sabía que decirle.
Su dedo índice levantó mi rostro por el mentón – "No tienes que dar alguna explicación, soy yo el que no sabe qué hacer" –
Su sonrisa sincera y sus ojos verdes oscuro brillando no lograron tranquilizarme en lo absoluto.
-"Lucy" – la voz de Sting me sobresaltó. Me giré rápidamente y noté su rostro enfadado – "Estoy esperándote" –
-"S-sí" – Miré a Natsu que suspiró profundamente.
-"Ve Luce, después hablaremos" –
Natsu siguió su camino hacia el departamento y yo me acerqué a Sting quien me tomó de la mano y me llevó a rastras hacia la puerta. Cuando entramos sólo escuché el gran portazo que dio mi novio.
-"¿Qué ha sido todo eso Lucy?" – Preguntó Sting molesto – "Si no hubiera llegado a tiempo…" – Dejó su frase a medio terminar.
-"Natsu y yo sólo estábamos conversando, no estábamos haciendo nada malo" – Repuse molesta
-"Pues no es lo que se notaba" – Respondió fastidiado.
-"¿Qué intentas decir? No estábamos haciendo nada" –Sus ojos rodaron con exasperación – "Estoy diciendo la verdad Sting" –
Pasó por mi lado y se sentó en el sofá colocando una pose defensiva, sin embargo en ningún momento volvió a mirarme.
Moví mi cabeza negativamente y de verdad quería arreglar las cosas, pero al parecer Sting no estaba pensando en lo mismo. Me acerqué hacia él y me puse a su lado, sin embargo, él parecía estar ignorándome por completo. Lentamente posé mi mano sobre la suya.
-"Lo siento" – Hablé sabiendo que estaba escuchándome – "No quería que te enfadaras" –
Sting volvió su vista al frente y lentamente la fijó en mi rostro. Sentía como sus orbes azules me escudriñaban buscando quién sabe qué cosa.
-"No puedo evitarlo Lucy" – Respondió entrelazando sus dedos con los míos – "Vi como lo mirabas y eso me puso furioso. Parecías estar hipnotizada por ese idiota" –
Sus palabras me tensaron por completo y me mantuve en silencio.
-"No escuché nada de su conversación pero estaban tan serios que…" Cerró sus ojos y apretó mi mano con fuerza.
-"¿Qué...?" – Quería que terminara la frase y por segunda vez me dejó con la duda sobre sus palabras.
Me abrazó con fuerza como si me fuera a desvanecer - "¿Por qué no te vienes unos días conmigo a Extalia? Así planeamos tu traslado definitivo" –
Me sorprendí ante su proposición – "P-pero…" –
-"Sería bueno que pasaras unos días conmigo, ya que pronto tendré que marcharme y créeme que cada vez me cuesta más despedirme de ti mi Lucy" –
-"No puedo Sting, pronto será el cumpleaños de Erza, no me perdonará si falto a su fiesta" –
-"Está bien" – Dijo desanimado – "Creí que sería buena idea estar más tiempo juntos" –
-"Lo sé Sting" - Reposé mi cabeza en su hombro cerrando mis ojos, no obstante los abrí casi de inmediato al pensar en lo que me había dicho Natsu.
-"Me ha puesto celoso"-
¿Cómo puedes decir eso tan tranquilo?
Después de aquella pelea con Sting no supe en dos semanas de Natsu. No contestaba mis llamadas ni tampoco hacía sus habituales visitas por mi departamento. No entendía muy bien qué lo había hecho esfumarse.
Aunque después recordé que él estaba saliendo con Yukino Aguria y que quizás eso no le dejaba tiempo para mí. Estaban a punto de acabarse las vacaciones de Sting, aunque había prometido volver para asistir conmigo al cumpleaños de Erza.
Estaba cocinando mientras pensaba en ello, cuando unos brazos rodearon mi cintura.
-"Hmm, eso huele exquisito" – La voz de Sting susurrando en mi oído me provocó cosquillas – "Veo que no he tenido mal ojo contigo, eh" –
Giré mi rostro para intentar mirarlo – "¿O sea que sólo estás conmigo porque cocino bien?" – me hice la ofendida, sin embargo estaba sonriendo.
-"Claro, y porque eres hermosa, divertida, lista y porque me quieres" – Apoyó su mentón en mi hombro y me estrechó con más fuerza – "Porque me quieres ¿cierto?" –
Su pregunta me tensó por completo y no porque no supiera la respuesta sino porque presentía que Sting sospechaba que en mi interior las cosas no andaban muy bien que digamos.
-"Pues claro, bobo ¿o creerías que estoy contigo porque sí?" –
-"Hermosa" – Me dio un beso en la mejilla y me soltó – "Pondré la mesa por mientras" –
Seguí picando las verduras de manera ausente. La verdad es que nos llevábamos bastante bien con Sting, congeniábamos en todo y poco a poco íbamos conociendo los gustos del otro, aun así sentía que nuestra relación no estaba del todo completa.
-"¿Y cómo que tu amigo no ha venido a fastidiarnos?" – Preguntó mientras dejaba los cubiertos sobre la mesa – "Hace unos días que no se pasa por acá" –
Me giré para verlo y no pude evitar sentirme nostálgica – "Natsu tiene novia, lo más probable es que ahora esté con ella" –
Sting se sorprendió y observó mi rostro ensombrecido, frunciendo el ceño – "¿De verdad tiene novia?" –
-"Sí, es una chica con la cual salió hacía un tiempo" – Respondí volviendo al trabajo de las verduras.
-"Vaya" – Dijo Sting – "Así que el descarado tenía una novia escondida" –
-"Sting, Natsu no es ningún descarado" – Respondí colocando las verduras en la mesa. –"Simplemente ya tiene con quien estar" –
Sentí su mirada cuando me volteé a buscar los platos y no dejó de hacerlo hasta que me senté.
-"¿No comes?" – Dije inocentemente, aunque sabía que Sting se había quedado con más de una pregunta en su mente.
-"Claro" – Respondió
* * Natsu * *
Había decidido no volver a ver a Lucy durante un tiempo. Era necesario para mi sanidad mental dejar las cosas tal cual estaban, ya había hablado suficiente la última vez que nos vimos y por poco casi le digo lo que siento.
No sabía si odiar o no al tipo por habernos interrumpido, pero al parecer el destino no quería que Lucy supiera de mis sentimientos.
-"Natsu, ¿me estás escuchando?" – Volví a la realidad al escuchar la voz de Yukino. Parpadeé confundido fijando mi vista en su rostro que mostraba una sonrisa irónica – "Tienes esa costumbre de quedarte en la luna" –
-"Lo siento ¿Qué decías?" –
Estos días sin Lucy me había refugiado en la compañía de Yukino, con quien el tiempo se pasaba un poco más rápido de lo normal. Sabía que en cierta forma estaba utilizando a la chica para no volver a mi capricho, pero al parecer a ella no le disgustaba en absoluto.
-"Te preguntaba si irías a la fiesta de la que me contaste" –
-"Sí, aunque no tengo ganas la verdad" – Respondí desanimado – "Sólo iré porque Erza es la novia de mi amigo, nada más…aunque pensándolo bien podría ganarme una golpiza por parte de ella si no voy" – pensó esto último el pelirosa, al recordar como era su amiga peliroja.
-"Y también estará Heartfilia ahí" –
Fruncí el ceño con desagrado al pensar que ella estaría ahí con su novio. Había optado por contarle la verdad de mis sentimientos a Yukino, ya que en una de nuestras salidas, ella había intentado lograr algo conmigo por lo cual tuve que detenerla y decirle la verdad.
Al principio se había disgustado, pero pronto me dijo que ella ya lo sabía, que era bastante obvio y que mi rostro me delataba por completo. Ahí entendí el por qué Sting me sacaba de mis casillas cuando nos juntábamos los tres, el muy condenado debía de saber que estaba interesado en Lucy.
-"Lo sé, por eso mismo quisiera saber si te gustaría ir conmigo, Jellal estará pendiente de su novia y claramente no deseo andar solo por ahí" –
Yukino se largó a reír – "¿Y tú crees que las chicas no se te acercarán? ¿Acaso me estás tomando el pelo al decirme que estarás solo? Está claro que eso no pasará mi querido Natsu" –
Sonreí torcidamente porque Yukino tenía razón, las chicas se me acercaban bastante, sin embargo a la que yo quería estaba prácticamente inalcanzable en estos momentos.
-"El encanto Dragneel no es poca cosa, querida" – Respondí con autosuficiencia guiñándole un ojo
-"Que patán puedes llegar a ser Natsu" – Repuso divertida – "Aunque lo admito, sigues estando tan guapo como antes" –
Aquel comentario no me causó vergüenza alguna, sino todo lo contrario. Me largué a reír porque esa chica era tan igual a mí que sus palabras no lograban sonrojarme.
-"Tú no te quedas atrás Yukino, sigues igual de hermosa y atractiva" –
-"Eso lo sé, cariño" – Tomó su vaso y lo alzó – "¿Qué te parece si brindamos por ello?" –
Alcé mi trago y choqué con el de ella –"Salud entonces" –
Después de haber bailado un rato con Yukino decidimos que era momento de ir a casa. La acompañé hasta su hogar y me dirigí hacia mi departamento. Eran las tres de la mañana cuando figuraba subiendo por el ascensor.
Salí caminando hacia mi puerta cuando vi a Lucy sentada, apoyada en la pared con los ojos cerrados.
"¿Lucy?" – Ella abrió lentamente sus ojos y me observó.
"Natsu" – Se puso de pie restregándose sus esmeraldas – "Estaba esperándote" –
Caminé hacia ella y abrí mi departamento. Entramos y se sentó en el sofá.
-"¿Qué ocurre?" – Expresé lanzando un bostezo – "Estoy un poco cansado" –
-"Quería conversar contigo sobre un asunto" – Dijo sin despegar su vista de mí – "Estuve esperándote hace un rato y supuse que habías salido, pero me había propuesto conversar esto hoy" –
-"¿Tan importante es? ¿No podemos esperar hasta mañana?" –
Lucy empuñó sus manos – "Sé que estás cansado, que tuviste una cita genial y lo siento por ser tan cargosa" – Sus palabras estaban cargadas de molestia e ironía
-"¿Qué pasa?" – Expresé sentándome en la mesa de centro y quedando frente a ella.
Al ver mi cercanía instantáneamente se hecho hacia atrás desviando su mirada – "Sólo quería saber cómo estabas, hace días que no sé de ti y quise saber si estabas bien" –
-"Estoy perfectamente" – Respondí pasándome una mano por mi cabello desordenado – "He estado ocupado por eso no he tenido tiempo de ir a verte" –
-"Claro" – Dijo casi en un susurro – "Ahora que estás con Aguria tienes otras cosas" –
Claramente había pasado tiempo con Yukino, pero no como para no ir a ver a Lucy, aunque no tenía intenciones de aclarar este punto por lo que asentí en silencio. La miré detenidamente y noté que el brillo de sus ojos había desaparecido.
-"¿Marcha todo bien?" – Sabía a lo que se refería y era mi supuesto romance con Yukino.
-"Normal" – Me encogí de hombros despreocupado – "Nada relevante la verdad" –
-"Ya veo" – Dijo cansinamente.
Se formó un silencio tan incómodo entre nosotros que me sentí nostálgico al notar como lo nuestro había cambiado radicalmente. Quizás era tiempo de que me dejara de tonterías y le dijera la verdad.
Pero… ¿Y si ella no reaccionaba como esperaba? Todo estaría perdido, aunque pensándolo bien, las cosas ya se estaban poniendo mal, así que me arriesgaría.
-"Lu…" – La llamé tomando sus manos entre las mías. Ante ese gesto se sobresaltó, sin embargo no hizo ademán de cortar el contacto – "Sé que últimamente he estado extraño, que no he sido un buen amigo" –
Sus ojos me miraban expectantes invitándome a seguir.
-"También sé que piensas que estoy en un romance con Yukino, pero déjame decirte que eso no es verdad"-
Abrió sus ojos sorprendida – "P-pero si tú y ella…" –
-"Eso lo dedujiste sola, en ningún momento dije que era cierto" – Aferré aún más sus manos en un intento de armarme de valor – "Porque ella no puede gustarme, si es otra chica la que me interesa" –
La vi tragar pesado, pero no emitió ninguna palabra.
-"Lucy yo…" – Mi corazón latía desbocado, sentía que en cualquier momento se me saldría.
Miré sus labios entreabiertos y no sé qué en momento fui acercando mi rostro al de ella, notando como nuestras respiraciones se mezclaban. Acaricié su mejilla y no dejé de mirarla esperando que ella me diera alguna señal buena o mala.
* * Lucy * *
Natsu había acercado su rostro peligrosamente al mío. Mi cabeza me decía que huyera, que eso no estaba bien, pero mi corazón me gritaba fuertemente que me quedara quieta y esperara.
No despegué en ningún momento mi vista de sus bellos ojos verdes oscuros y sólo era consciente de los latidos de mi corazón y esa sensación de que todo está dando vueltas.
Sentía la cálida respiración de mi amigo y su mano en mi mejilla, pero sabía que eso no era suficiente.
Cuando noté que sus labios se acercaban lentamente, recordé que nunca nos habíamos besado y millones de dudas se apoderaron de mí. Natsu era un experto en la seducción, pero yo no.
-"N-Natsu…" – Susurré. El me seguía mirando intensamente hasta que posó sus labios en los míos de manera suave.
¡Dios, estaba siendo besada por Natsu Dragneel!
Cerré mis ojos y me dejé llevar, al principio fue una leve caricia, pero pronto su boca comenzó a moverse buscando más de mí. No sé en qué minuto abrí mis labios que se acomodaron perfectamente a los de él.
Su beso fue aumentando de intensidad y su lengua buscaba la mía casi con desesperación. Lo abracé colocando mis manos en su nuca, sacando su bufanda y acariciando su cabello rebelde. Lo oí suspirar al momento en que se sentaba junto a mí en el sofá.
Su mano viajó a mi cintura y me atrajo hacia él en un gesto posesivo. Me sentía morir, tanto tiempo esperando esto que me parecía casi irreal lo que estaba viviendo. Sin embargo, mi mente astuta empezó a forjar un miedo terrible.
¿Y si Natsu sólo quería agregarme a su lista de trofeos? Había sido la única que no había caído en sus redes hasta ahora. Además nunca había mostrado interés en mí, quizás ahora que estaba con Sting…
¡Maldita sea, Sting!
Me separé bruscamente de Natsu que se sorprendió ante mi reacción.
-"Lucy" –
-"E-esto, no…" – Me levanté de un salto y le di la espalda – "No puede ser esto Natsu, prometimos nunca besarnos… ¡Lo prometiste!" – Le grité al momento que mis ojos se llenaban de lágrimas.
"Lucy, escúchame" – Natsu había puesto una mano en mi hombro, pero me volteé asustada, aunque eso fue peor, porque ver su rostro preocupado y aún más al ver mis lágrimas correr por mis mejillas.
-"Esto no tenía que pasar" – Dije tapándome el rostro con mis manos – "Tu y yo somos amigos" –
-"Esto tenía que pasar Lucy, tu y yo queríamos que pasara" – Su tono de voz era seguro pero no concordaba con el brillo de temor que mostraban sus ojos.
-"Y-yo no quería" – Mentí – "Ahora que le diré a Sting, él…" –
Natsu volvió a acercarse pero no se lo permití. Di unos rápidos pasos hacia la puerta abriéndola.
-" no te vayas" – Me suplicó – "Conversemos" –
-"Ahora no puedo Natsu, simplemente no puedo…" Salí corriendo hacia las escaleras hasta llegar a mi departamento y cerrar de un portazo. Me quedé apoyada en la puerta hasta quedar sentada en el suelo.
Había engañado a Sting, pero eso no era lo que me preocupaba del todo, sino haber disfrutado de aquel maldito beso que mi mejor amigo me había dado.
Bueno aquí termina este capítulo, como ya habrán dado cuenta, por fin Natsu tomó al Dragon por los cuernos, y se atrevió a dar el paso y besar a Lucy…ahora que la rubia, salió huyendo que les esperara a ambos, seguirán con su amistad, y olvidaran lo que paso, los espero en el siguiente capitulo
Llamado…VI Reencontrándonos
Adelantos
-Había intentado contactarme con ella sin resultados. Se negó a responder mis llamadas, como tampoco abría la puerta cuando iba a verla.
-"¿Invitación?"
-"Es el número ocho" – Respondí sin dejar de ver los huevos revueltos – "¿Por qué preguntas?"
Se mantuvo durante unos segundos así y se separó lentamente. Sus ojos brillaban con intensidad y aunque no quisiera admitirlo era muy hermosa.
¿Merezco algún Review?
