Wiii otro mas..un monton de gracias a quienes leen mi historia, me emocionan sus reviews y saber que les gusta *-* perdón si quedo algo flojo pero las cosas se pondrán mejores, espero, sin mas ahí les va la historia.

T/N: tu lindo nombre.

T/A: tu sensualon apellido

C/C: color de cabello.

C/O: color de ojos.

C/P: color de piel.

C/PR: color preferido

/: significan estúpidas interrupciones por mi..que no puedo evitar hacer.

*: aclaraciones que espero dar al final.

Advertencias: en este fic tsuna y sus guardianes tienen 17 años, dino 20, hibari 18 y los guardianes de la primera generación junto a secondo vongola son parientes de la 10°. (Todos ellos tienen entre 24 y 30 años)y este cap. Contiene OC c:.

Tu edad es de 17 años y ahora comienzas a descubrir ciertas cosas.

Katekyo hitman reborn no me pertenece, es de la gran amano akira…si fuera mío seria un harem donde todos ukean a tsuna ¬3¬.

No lo podías creer, miraste todo a tu alrededor, y parecía un campo de guerra, hasta creíste que era el fin del mundo, pero estabas mas impactada por otra cosa.

Tu hermana supuestamente había caído mas alguien de cabello rubio opaco le detuvo en el aire, sujetándola con cuidado.

-q…quien..-murmuraste con un hilo de voz.

-po…portador de la nube-suspiro aliviada la chica a tu lado.

-por..tador de la nube?-volviste a balbucear mirando muy atenta lo que pasaba, viste llegar mas personas, pero todo comenzaba a ponerse borroso para ti.

-t..¡T/N-SAN!-escuchaste tu nombre de parte de la chica a tu lado, mas no podias reaccionar, te balanceabas de un lado a otro y sentiste algo recorrer tu brazo izquierdo, inconscientemente llevaste hasta ahí tu mano y tus ojos se abrieron mas de lo normal.

-sangre..-susurraste y miraste hacia el frente con las pocas fuerzas que te quedaban.

-chrome…cuídala-dijo una figura igual a hibari..solo que tenia el cabello de otro color, depositando suavemente a tu hermana en el "suelo" a tu lado, intentaste tocarla mas perdiste el equilibrio cayendo y quedando espalda con espalda con tu hermana.

-maria-balbuceaste y comenzaste a ver mas oscuro y borroso.

-T/N-SAN..-gritaba la chica con desesperación, el otro solo miraba.

-/N-SAN-…empezabas a escuchar cada vez mas bajo.

-san…-fue lo ultimo que escuchaste en modo de susurro antes de caer en la completa oscuridad.

-(/o.o)/-

Cuando abriste tus ojos no estabas en tu habitación, pero no te importo, te sentías cansada, y querías cerrar los ojos nuevamente, mas un par de voces al otro lado de la cortina te lo impidieron.

-¿como esta?-era una voz suave, de un hombre.

-esta mejorando, aun no sabemos que fue lo que le paso-hablo otra persona, su voz era gruesa pero calmante a la vez.

-y maria?-pregunto nuevamente el primer hombre, ma…ria?... pensaste entrecerrando tus ojos.

-AH..MARIA-exclamaste recobrando la consciencia, tu voz alerto a las personas, ambos pasaron la cortina y te miraron, uno era pelinegro, algo viejo, y tenia una bata consigo, asumiste que era el medico.

El otro era mayor, pelinegro, vestía traje y tenia el cabello corto y algo despeinado.

-como se siente-pregunto el mas viejo.

-me..siento mejor..que paso?-preguntaste mirando a los dos mayores, el de traje suspiro y susurro algo al medico, el cual dejo la "habitación" dejándolos solos.

-señorita t/a..mi nombre es Romario, un gusto-dijo el hombre inclinándose levemente, recordaste algo.

Cuando estaban con dino, maria menciono algo sobre Romario, y dino sobre sus subordinados, lo mas lógico ahora en tu ya ida mente, era que este es el tal Romario.

-t/n…llámeme por mi nombre por favor-pediste intentando sentarte en la cómoda cama, ahora notaste donde estabas, no estabas en un hospital, pero tampoco en tu casa.

-bien señorita t/n…debe estar preguntándose donde esta?-adivino tus pensamientos.

-s..si..pero me importa mas…donde esta mi hermana-preguntaste mirándolo fijamente, el hombre te sonrió cálidamente.

-tranquila, la señorita maria se encuentra en perfecto estado, pero en este momento se encuentra en otro hogar-dijo Romario acercándose a la puerta, temiste que se fuera, no querías estar sola.

-e..espere-murmuraste y el abrió la puerta por donde se desplomo un bulto con una rubia cabellera.

-dino-san?-el mencionado se levanto con una sonrisa mientras rascaba su nuca.

-romario, déjanos solos por favor-miro al pelinegro y este asintió con su cabeza dejando nuevamente la habitación.

-que bueno que despertaras t/n-chan-te dijo sentándose a los pies de la cama.

-donde esta maria-preguntaste con un semblante serio, el borro su sonrisa remplazándola con una cara seria.

-esta bien-dijo sin mas-no quiero saber como esta..bueno si pero..quiero saber donde esta-el otro miro hacia el suelo.

-esta con…en un lugar seguro-viste como sus manos se apretaban en un puño, mas su cara estaba levemente roja celos? Pensaste mirándolo fijamente cosa que el noto.

-pasa algo?-te pregunto, y tu le tocaste la frente, extrañándolo-q..que..haces?-balbuceo.

-no no no..dino-san esta celoso-dijiste mientras fingías que escribías en tu mano, el otro se puso mas rojo que antes.

-c..celoso?..claro que no-casi grito, pero mantuvo su compostura.

-entonces?-preguntaste y el miro a otro lado, sonreíste triunfante, habías dado en el clavo.

-esta con hibari-san?-el otro asintió levemente-algo asi..esta en su casa, pero no a su cuidado-ladeaste la cabeza extrañada, no entendías nada..nuevamente.

-pues..ah..recuerdas ayer?-pregunto y te tensaste, claro que recordabas, y no creías que lo olvidarías tan fácilmente.

-que fue eso?-preguntaste y el otro hizo un extraño sonido con la boca /como cuando aspiran con los dientes juntos/ .

-tu hermana dijo que ella te explicaría, pero quiero que sepas…que estas a salvo, no solo yo, si no también otras personas no dejaran que nadie te lastime-te dijo con una sonrisa y te sonrojaste sin saber.

-(/o.o)/-en otra parte-

Maria abría con cierta pesadez sus ojos mientras se sentaba, notando que no estaba en su casa, preocupándola por ti, mas al notar donde se encontraba, se sonrojo sin dudarlo, estaba en una habitación conocida, en una cama conocida, de alguien conocido.

-herbívora-hablo alguien desde la puerta sobresaltándola, dirigió su mirada al lugar y noto como un par de "carnívoros" la miraba como si fuera la cosa más increíble del mundo.

-hi…hibari-san..Alaude-san- balbuceo, los mencionados se miraron y entraron a la habitación, maria suspiro, ahora venia lo peor.

-por que-dijo con fría voz el pelinegro-te arriesgaste de esa manera-termino por decir el rubio, el cual era de unos 23 años, la morena bajo la cabeza con notable pena.

-ellos…la atacaron por mi culpa..me descuide mucho-murmuro, el pelinegro suspiro, y luego el otro.

-eres aburrida-dijo Alaude, maria levanto la cabeza sorprendida, y vagamente dolida-a..aburrida?-pregunto, y el otro asintió.

-dejaste que te hirieran fácilmente, eres una simple herbívora- adivino el pelinegro los pensamientos del mayor, un leve dolor en el pecho de la menor se hizo presente, le dolía que la persona que el gustara la viera así de común e inútil.

-fuera-dijo el rubio al pelinegro.

-solo por que eres mi hermano-dijo con un semblante serio y camino a la puerta por donde salió, mas no se fue.

-solo me ve como una herbívora?-pregunto la menor al rubio, el otro le miro sin cambiar su semblante, mas este se suavizó un poco, solo un poco.

-si..es lo que eres…-el dolor seguía creciendo de apoco-pero-agrego-eres mi herbívora-continuo dejando congelada a maria, había escuchado bien?.

-c..como?-musito sonrojándose mortalmente.

-tsk..ya lo dije-hablo con molestia, sin mas se acerco y tomo de ambos brazos a la chica, acercándola un poco a el.

-a..alaude-san?…-murmuro la morena, el otro comenzó a acortar distancias, sus rostros se acercaban cada vez mas, pero.

KRACH…se escucho de afuera de la habitación, Alaude suspiro y se alejo de la menor, la cual estaba estática, congelada, piedra en su lugar, sin contar que no tenia nada que envidiarle a un tomate .

-vístete pronto, tu bolsa esta en el comedor-dicho eso salió de la habitación.

Apenas salió, maria dejo escapar todo el aire de sus pulmones, el cual estuvo aguantando todo este tiempo, inconscientemente llevo sus dedos a sus labios y los toco levemente.

Cuando cayo en consciencia de lo que acababa de pasar, volvió a adquirir aquel tono rojizo en su cara ¡ALAUDE-SAN CASI ME BESA..WAAAA! cayo de espaldas en la cama y comenzó a lanzar todo al techo, aun no lo creía, después de todo el rubio tenia a muchas mujeres siguiéndole, era imposible que se fijara en ella, era lo mismo con el pelinegro, sufría por los hermanos hibari.

Mas no imagino que fue cierto pelinegro, quien "accidentalmente" dejo caer una de sus tonfas en la ventana del pasillo rompiéndola.

-(/o.o)/-devuelta al improvisado "hospital"-

-por favor t/n-chan..no corras tan rápido-gritaba un rubio al cual arrastrabas por toda su "casa" aun no creías que no te perdieras, era ENORME.

-sigo insistiendo en que le ves de pequeño a una mansión-le hablaste con molestia, no estabas perdida, pero no encontrabas la salida, lo cual era lo mismo mas nunca lo admitirías.

-hahaha…es que con mis subordinados se me hace cada vez mas pequeña-hablo con gracia, tu solo sonreíste y seguiste corriendo, mas aun te preguntabas, ¿Cómo aun no se cae?, de acuerdo a tu pequeña conversación de hace cinco minutos atrás, dino no era muy, listo que digamos.

-mini flash back.-

Te encontrabas terminando de arreglar tus pertenencias, las cuales eran tu mochila, y tu uniforme, traías un pantalón azul, una playera roja y tu cabello atado en una coleta baja, cortesía de rosa, una de las cocineras mas jóvenes de dino, casi parecía ser unos 3 años mayor que tu solamente, mas en ese momento entra Romario con una leve sonrisa fraternal en el rostro.

-Romario-san..que tal-sonreíste y el hombre se acerco para ayudarte con tu bolso.

-t/a..t/n…necesitaba advertirle sobre algo-comento con cierta gracia, le habías permitido que te llamara de esa manera mas no parecía acostumbrarse a llamarte por tu nombre.

-dígame?-preguntaste mientras caminaban por los pasillos, el rasco su nuca levemente.

-pues..es sobre el boss-le miraste dándole a entender que continuara.

-pues..el resulta ser algo torpe cuando no estamos sus subordinados cerca, aun que intenta mejorar no puede, es por eso que quería decirle que tuviera cuidado-cuando termino su explicación reíste recordando cuando les conto sobre su "pelea" en la azotea con hibari.

-claro..no se preocupe-le respondiste con una sonrisa, el te miro satisfactoriamente y subió tu maleta a un auto deportivo rojo, no te diste cuenta en que momento llegaron a las afueras de la mansión, mas estabas feliz, te llevarían con tu hermana la cual estabas ansiosa ya de asegurar que estaba bien, mas cuando dino apareció por la puerta con un paquete de dulces amarillos recordaste algo importante en tu habitación, así que corriste a toda velocidad puertas adentro rogándole a kami-sama que nadie haya entrado al lugar donde te quedabas, mas por obras desconocidas, agarraste a dino y lo metiste a la mansión contigo, y ahora corrían por toda la mansión.

-fin mini flash back-

-ya la veo-gritaste emocionada, ahí estaba la habitación, mas un hombre de cabello castaño estaba por abrir la puerta, uno de los subordinados de dino pensaste, mas te tensaste al recordar lo que olvidaste, con una fuerza que ni tu sabias que tenias, arrojaste al pobre dino contra el castaño, ambos gritaron cuando chocaron y tu pasaste por encima de ellos entrando a la habitación y cerrando la puerta con seguro apenas estabas adentro.

-i…itte..-murmuraba el castaño perdiendo la consciencia, definitivamente tenias la misma actitud de tu hermana el primer día, mientras buscabas algo en la habitación, recordando que esta estaba ordenada pero poco duro cuando la nación de t/n ataco, y tirabas todo por los aires, dino recordó con una gran sonrisa algo.

-flash back de dino-

-por favor…Quieta maria-chan-suplicaba un dino de 17 años a cierta pelinegra de 13 años-¡nunca me atraparas con vida!-gritaba la otra mientras colgaba de cabeza a un árbol.

-te puedes lastimar-decía el otro con un tono fraternal-dino-san…no me trates como a tu hija-decía la otra con las mejillas levemente sonrojadas mientras bajaba del árbol y cruzaba sus brazos.

-pero por que no quieres ser como mi hija?-preguntaba con curiosidad-acaso..maria-chan no cree que puedo ser un buen padre?-fingió secarse algunas lagrimas, la menor le dio un zape en el brazo.

-cla...claro que serás buen padre…baka Dino-dijo haciendo un adorable puchero, el otro no resistió mas y le agarro las mejillas apretándolas como toda una abuelita.-pero entonces?- volvió a preguntar, la otra se sentó bajo la sombra del árbol del que antes colgaba para ocultarse del sol.

-pues por que si fuera tu hija, no me podría casar contigo-dijo como si fuera lo mas lógico del mundo, a pesar de tener 13 años, se comportaba como una niña d años.

El oji miel no evito sonrojarse a mas no poder-ca..casarnos?-tartamudeo y la menor asintió.

-sip..dino-san será la linda esposa de maria-dijo sonriéndole tiernamente al rubio, el cual rio nervioso y sonrojado.

Mas cayo en cuenta de las palabras de maria y una venita salió por su frente-¿¡E..ESPOSA!?-la menor asintió.-soy un chico..tu serias la esposa-dijo recostándose a su lado.

-nop..dino-san es torpe así que maria será el novio que lo protegerá y evitara que se mate-continuo con una sonrisa, el otro sonrió con ternura al mirar a la chica como cerraba sus ojos.

-aun que sea torpe…te protegeré-murmuro al notar como maria dormía, acaricio levemente su cabello y se durmió igualmente.

-fin flash back de dino-

-¡YATTAAAAA!-gritaste sosteniendo una curiosa prenda amarilla entre tus manos.

Cuando te cambiaste de ropa interior, sin querer tiraste lejos tu brasier, y por error lo olvidaste, mas ahora te sentías aliviada de que ya estuviera a salvo, lo guardaste en tu bolso de mano y saliste de la habitación encontrándote con una graciosa escena.

El pobre castaño, al cual le aventaste a dino, estaba bajo el rubio con una cara de inconsciencia épica, mientras dino miraba al techo con una boba sonrisa, miraste a tu lado encontrándote con un Romario el cual tenia un facepalm, reíste sin poder evitarlo.

Al final, dino y Romario te llevaron a una casa linda, ni muy grande, pero tampoco pequeña , de dos pisos–de quien es?-preguntaste mas te encontrabas sola en el auto, ambos estaban abajo /Romario y dino :c/, suspiraste pesadamente y bajaste, el rubio se acerco a la puerta tocándola y se agacho de inmediato, no entendiste su reacción, no hasta que una tonfa voladora salió por el cristal de la parte posterior de la puerta, ahora entendías de quien era la casa.

-¡hibari-san..no hagas eso por favor!-escuchaste la voz de tu hermana y de inmediato corriste a la puerta, apartaste con un manotazo a dino, el cual callo en unos arbustos, tu mente al escuchar eso imagino cosas no muy aptas para horario infantil y de inmediato actuaste.

De una fuerte patada, que ni tu sabias que podías hacer, derribaste la puerta encontrándote de frente con tu hermana, la cual traía un delantal de cocina y una cuchara en su mano derecha, sin evitarlo tus ojos se cristalizaron levemente.

-¡maria!-sollozaste y te lanzaste a abrazarla, ella de inmediato te abrazo-estas bien..no me asustes de esa manera-sollozabas en su pecho y ella re reconfortaba con leves caricias en tu pelo.

-tranquila..estoy bien…te prometo que te explicare todo-dijo y le miraste, tenia una sonrisa maternal en su rostro y asentiste levemente con la cabeza, de pronto dirigiste tu mirada escaleras arriba, donde se encontraba un pelinegro mirando todo con cierto aburrimiento pero al mismo tiempo una con una leve sonrisa.

-¡TU!-gritaste señalándolo, dino te miro casi azul, temía por ti, maria solo te miraba sin entender, caminaste escondiendo a tu hermana en tu espalda-¡QUE LE HACIAS A MI HERMANA PERVERTIDO!-gritaste y la que se encontraba atrás cayó de espaldas, claro si no fuera por un sensual dino que amortiguo su caída.

El mencionado solo sonrió burlonamente y bajo lentamente las escaleras-yo..nada- miro levemente hacia el comedor, donde otra sonrisa se formo en sus labios, dirigiste tu mirada al lugar donde se encontraba mirando, encontrándote con la misma figura de anoche.

-ohhh..tu eres el chico que salvo a mi hermana ayer-dijiste sonriéndole, el otro solo bufo y camino a la cocina.

-salvo?-pregunto tu hermana incorporándose.

-sip…anoche cuando…-detuviste tus palabras y levantaste de golpe la playera de la pelinegra, ganando varias reacciones de los presentes.

Dino, cayo mientras se cubría el rostro, Romario tapo sus ojos, hibari sonrió divertido, y misteriosamente un aura oscura salió desde la cocina.

-¡ahh me alegra que estés bien!-te emocionaste al notar que el lugar de la cadera de tu hermana no había ni una cicatriz, su brazo estaba bien, solo tenia una venda, mas no notaste la situación que ocasionabas.

-t…/n..-murmuro tu pobre hermana, la miraste y su cara tenia un color rojo carmesí, sin contar que sus ojos brillaban por la vergüenza.

-¡perdóname maria..no me mates!-gritaste asustada, mas ella solo "huyo" a la cocina, te extrañaste por su reacción y caíste en la cuenta de que hibari se encontraba en el lugar, reíste por lo bajo y caminaste siguiéndola.

-¡maria!-llamaste desde el living, de pronto sentiste como algo se acercaba a tu cara, te agachaste y una sartén paso hasta estrellarse por la ventana, ahora si temías por tu vida.

Al final te pusiste de buenas con tu hermana, utilizando claro un soborno, y le ayudaste a cocinar.

Luego del almuerzo tu y maria platicaban animadamente, hibari estaba en la cocina junto a Alaude, cocinando nuevamente y dino platicaba con Romario.

-dino-san?-escucharon una voz desde afuera, y como si de tu casa se tratara fuiste a atender.

-ya voy-avisaste y abriste la puerta encontrándote con cierto castaño.

-¡tsuna-san!-sonreíste y el otro solo cuando salió de la sorpresa, atino a abrazarte, sonrojándote sin mas.

-estas bien-murmuro mas para si, te sonrojaste mucho mas y lentamente correspondiste su abrazo.

-¡Awwwwwwww..t/n y tsuna-san!…que lindo-escuchaste a tus espaldas, te volteaste rompiendo el abrazo y tu hermana sonreía mientras apretaba la cuchara con ambas manos, miraste a sus espaldas y viste a un dino que sonreía con ternura, a un hibari que los miraba burlonamente, y a un rubio que cortaba muchas verduras, ignorándolos.

-¡MA..MARIA-SAN..NO DIGAS ESO!-grito tsuna completamente rojo, tu hermana rio y tu igual, el castaño resultaba ser muy…

-¡SILENCIO TSUNA-UKE!-le grito tu hermana con una sonrisa, eso mismo, te quito las palabras de la mente, el pobre oji avellana se derrumbo lentamente al suelo mientras imaginariamente flechas con la palabra "uke" se le clavaban en el orgullo.

-herbívoros- escucharon nuevamente, se congelaron ante la frialdad de esas palabras.

-hi..bari-san-reiste nerviosa-hibari-san…pasa algo?-tu hermana intento sonar fuerte, mas su voz tembló-HIEEEE HIBARI-SAN..NO NOS MATE-chillo por ultimo tsuna.

-ma ma kyo-san-trato de calmarlo dino, y el mencionado aumento su aura oscura.

-aburrido-murmuro Alaude antes de salir por la ventana, una gotita cayo por tu sien, que raros eran más aun asi te agradaban.

-por perturbar la tranquilidad de mi hogar, los morderé hasta la muerte herbívoros-su vos sonó tan aterradora, que de un momento a otro se encontraban corriendo por las calles de namimori, todos siguiendo al pobre uke del grupo.

-apresúrate tsuna-uke..que ya nos alcanza-dijiste y el otro chillo mas fuerte mientras apresuraba el paso.

-dino-san...!ARRE!-dijo tu hermana mientras se montaba al rubio, el cual con un ligero sonrojo le sujeto de los muslos para que no callera.

-oh…tsuna-uke…!arre igual!-emocionada te arrimaste al castaño, el cual se coloro hasta las orejas mientras corría.

-dame-t/N..ni siquiera puedes correr, que vergüenza-dijo tu hermana mientras acariciaba levemente la cabellera del rubio.

-¡callate!..tu tampoco corres-le acusaste mientras dino se apresuraba al lado de tsuna mientras aun corrían, con ustedes a caballito.

-eso es por que tengo demasiado estilo para correr-sonrio con una falsa arrogancia, reíste con ella, con nostalgia, extrañabas estos momentos.

-¡UNA CARRERA AL EXTREMO!-escucharon de un lado, ambas dirigieron su mirada al lugar encontrándose con cierto peliblanco-¡ACEPTO EL RETO EXTREMADAMENTE!-grito mientras corría junto a ustedes, tu espíritu competidor se apodero de tu cuerpo y te bajaste de tsuna adelantándolo.

-¡UNA CARRERA HASTA LA CASA DE SAWADA!-grito mientras estiraba uno de sus brazos hacia el frente-¡pero no se done queda!-te alarmaste y de pronto un felino paso corriendo pasándolos.

-¡SIGUELO!-escuchaste a tu hermana, no entendías que era pero aun así lo hiciste y ahora…corrías intentando pasar al desconocido, mas tenias el presentimiento de haberlo visto antes.

-HIEEEE ¡DESTRUIRAN MI CASA!-chillo tsuna al notar como corrían lanzando todo lo que se interponía por su camino.

-tsuna-uke..no exageres-dijo maria mientras aun era cargada por dino-¡no me llames uke!-dijo con un leve sonrojo a lo que la chica rio.

Ambos hombres corrían tras ustedes tratando de no perderlos de vista, mas una pequeña bolita de espinas que paso a su lado, recordó su terrible destino si se detenían.

-esfera de espinas-escucharon murmurar al pelinegro, y apenas esas palabras fueron pronunciadas, una pequeña luz apareció tras ustedes y aquella pequeña bolita, comenzó a crecer.

-HIEEEE ESTAMOS MUERTOS-grito tsuna.

-tsk…!ROMARIO!-grito dino, mas el otro estaba tras hibari, sin poder avanzar, siendo rodeado por aquellas bolitas amenazándolo.

-¡no pasara!-grito tu hermana y saco de su bolsillo una bolita de cristal, era del tamaño de una perla y era transparente, en su mano derecha apareció un guante completamente negro, con un extraño símbolo en la palma.

Con cuidado agarro aquella bolita entre sus dedos índice y medio de la mano derecha, al mismo tiempo que de un salto corrió frente a dino acercándose cada vez mas a aquella esfera de espinas que crecía cada vez mas.

-¡llama de la niebla, puente de humo!-grito la chica al momento que la bolita se ilumino, al interior de esta una llama color índigo comenzó a nacer girando en la bolita, luego de eso una especie de puente se formo con humo blanco pasando por encima de la esfera, maria subió corriendo mientras aun la bolita brillaba, y algo en su muñeca igual.

Dino la siguió y por ultimo el chillón de tsuna, apenas terminaron de cruzar el puente desapareció, junto con los tres que se perdieron por un callejón.

Para hibari seria fácil seguirlos y morderlos hasta la muerte, mas tenia asuntos pendientes con cierto rubio.

-¡CASI PIERDO AL EXTREMO!-grito el peliblanco mientras tu te tirabas jadeando al suelo.

-ahhhh eso fue…

-¡EXTREMO!-interrumpió el chico y tu le miraste con una sonrisa levantándote y afirmándote del muro.

-un..ah..gusto soy…t/n-hablabas intentando recuperar tu ritmo respiratorio.

-¡MI EXTREMO NOMBRE ES SASAGAWA RYOHEI, Y MI LEMA ES AL EXTREMO!-se presento estirando ambos brazos al cielo, tu sonreíste, su lema no te sorprendía.

-eres..linda al extremo-susurro y le miraste sin haber escuchado- que cosa?-preguntaste y este negó con las manos.

-nada nada..eres rápida.. ¡unete a mi club de boxeo!-te pidió agarrando tus dos manos, tu sonreíste nuevamente, no tenias fuerzas, pero si ganas de pelear.

-¡claro!-tu respuesta le sorprendió, siempre que le pedía a alguien, se negaban por ser débiles, definitivamente eras única para el, se sonrojo un poco y tomo tu mano izquierda alzándote con ella, eras mas baja.

-¡INCREIBLE!-grito al aire, volviste a sonreír y escuchaste pasos a lo lejos.

-t/n/t/n-san/t/n-chan-te llamaron, maria, tsuna y dino, con el mismo orden, los miraste y los tres se acercaron.

Oni-san?-murmuro tsuna llegando a su lado, el peliblanco sonrió-¡sawada!-"saludo" a su manera.

-sempai-le saludo tu hermana, le miraste y el otro le acaricio levemente el cabello.

-sempai?-murmuraste al oído de tu hermana, la cual se sonrojo avergonzada-e..el me enseña boxeo, y tengo que ser formal ya que es mayor que yo-te explico y diste un pequeño grito.

-¡yo igual estoy en el club de boxeo!-le dijiste emocionada, viste como sonrio y empezó a dar mini saltitos.

Al rato de tanto parloteo apareció una dulce mujer castaña, que traia a tres niños con ella, los cuales entraron corriendo dejándola llena de bolsas.

-ara ara tsu-kun..quien es ella?-le pregunto al castaño en un murmullo, la miraste sonriendo mientras dino, ryohei y Romario se iban, quedando solo tu, maria y tsuna.

-oka-saaan-suspiro cansado el castaño, sonreíste ante la reacción.

-un gusto soy t/n-te presentaste con una leve reverencia.

-oh..pero si eres muy linda-dijo tocando levemente tu cabello, te sonrojaste un poco y le sonreíste.

-muchas gracias..em..-no sabias su nombre aun, lo que ella noto.

-soy nana, la mama de tsu-kun-te explico con una sonrisa, te inclinaste levemente.

-un gusto nana-san-ella apoyo una de sus ,su mano izquierda en su mejilla y movió la derecha arriba y abajo.

-ara ara t/n-chan, puedes decirme mama-sonrio nuevamente, le sonreíste y asentiste.

-claro, mama-estabas tan entretenida hablando que no notaste como un castaño te miraba embobado.

-oh!..hola maria-chan-saludo a tu hermana.

-hola mama-sonrio ella, mientras entraba a la casa ayudando a cargar la bolsas.

-t/n-san..perdona por eso-hizo referencia a su madre, tu negaste con la cabeza.

-no te disculpes, es una hermosa mujer y muy agradable-respondiste y el castaño sonrio dulcemente.

-ahora veo de donde saliste tan guapo-se te salió, y al escucharte el castaño tomo varios colores de rojo.

-¡ BROMA, BROMA!-le gritaste sonrojándote y agitando tus manos frente a ti, ambos se miraron y se largaron a reir como tontos.

Que..linda sonrisa pensó tsuna mientras aun sonreías.

-gyajajajaja, el gran lambo tiene tus dulces, subordinada mía-escuchaste una voz y luego, algo paso frente a ustedes hasta estrellarse en la pared.

-HIIIIEEE..LAMBO -grito tsuna, dirigiste tu mirada al lugar de donde provenía esa cosa y miraste que tu hermana estaba con el ceño fruncido y tenia el pie derecho en alto, lo cual indicaba que tu tonta hermana había sido.

-ay maria-murmuraste y caminaste hasta tsuna, el cual tenia en frente a una cosa peluda.

-que es..-no terminaste ya que de esa cosa, salió a la vista un pequeño cuerpo, era como un humano, pero vestido de vaca, tenia un gran afro, mas sus ojos los tenia cerrados.

-tengo..que..calmarme-murmuraba bajo, te acercaste a el y le acariciaste levemente la cabeza, amabas a los niños y este no seria la excepción.

-te llamas lambo no?..tranquilo lambo-san..no llores-le consolaste bajo la asombrada mirada del castaño a tu lado.

-quien eres tu?...acaso quieres ser la subordinada de lambo?-pregunto el chico abriendo sus grandes ojos, eran de un verde brillante, muy lindo.

-subordinada?..claro lambo-san…seré tu subordinada-le dijiste al niño, el cual salto a tus brazos y luego se monto en tus hombros.

-gyajajajaja, levántate, mas alto-ordenaba tu "jefe", y tu con una gran sonrisa obedeciste.

-como ordene boss-el chico se afirmo con un extraño, para tsuna, cuidado de tu cabeza, parecía abrazarla.

Tsuna-san?-preguntaste y el pobre castaño, seguía mirando fijamente a donde antes estabas inclinada, estaba como "en vola", asi que decidiste ignorarlo.

-lambo-san..quieres dulces?-le preguntaste y sacaste cuidadosamente unos dulces amarillos, los cuales dino te dio, viste como los verdes ojos del muchacho se iluminaban con emoción.

-SIIII LAMBO QUIERE DULCES-grito intentando alcanzar tus manos, mas tu te alarmaste.

-lambo-san..puedes caer-el chico se balanceaba en tus hombros y lo que temías paso, el chico se fue de boca hacia delante, tu tenias en las manos los dulces y no tenias tiempo de reaccionar.

Cerraste tus ojos por instinto, luego vino un golpe algo hueco, y pronto un fuerte llanto.

-lambo-san…Perdóname-gritabas debido a sus llantos, los cuales alarmaron a tsuna.

-ah…lambo..t/n-san..no te preocupes..Siempre le pasa-intento calmarte el chico ya que tu rostro reflejaba preocupación, y mucha.

-claro que no esta bien, por mi culpa cayo y-no terminaste ya que el chico de su cabellera, saco lo que parecía una bazuca.

-HIIIIEEEE LAMBO, NO LA BAZUKA DE LOS 10 AÑOS-grito alarmado el castaño, tu lo mirabas sin entender, creías que era un juguete, eso hasta que salto dentro de esta y luego una pequeña explosión se escucho, luego de eso una gran cantidad de humo rosa apareció por todo el lugar.

-QUE ERA ESO..DONDE ESTA LAMBO-SAN-te asustaste, luego sentiste una mano apretando levemente la tuya, miraste al responsable y ahí estaba, todo sonrojado, tsuna, el cual te sonreía dulcemente.

-tranquila t/n-san..no pasa nada-sus palabras extrañamente te calmaron, y otros gritos aparecieron.

-¡¿que mierda paso?!-y esa quería amiga..era tu dulce hermana, la cual tenia una boca tan fina.

-ara ara..que fue eso tsu-kun-y esa era nana…te asustaste, ellas estaban aquí, sin contar que habían mas niños en la casa, y casi protectoramente, te metiste dentro del humo rosa.

-¡t/n-san!-te grito tsuna, mas tu camino se interrumpió por algo, y ese algo era alguien.

-oh!...joven t/n…que bueno verte-te sonrio aquella persona, tu lo miraste, entre sonrojada, y nerviosa.

Y como no estarlo, ese chico tenia el cabello negro y levemente húmedo, tenia una toalla alrededor del cuello y traía unos vaqueros color caqui, su torso estaba desnudo y levemente mojado, sin contar que tenia buen físico, no el mas extraordinario, pero le quedaba perfecto además de unos lindos ojos verdes, o al menos ese era el que mostraba, el otro lo tenia cerrado estilosamente, además que tu al momento de frenar, casi caes y el chico te sujeto, y por instinto posaste tus manos en aquel pecho húmedo.

-¡otona lambo-escuchaste gritar al castaño, te volteaste levemente y ya el humo no estaba.

-o..otona lambo?-pregunto extrañada tu hermana quien se asomaba lentamente.

-joven vongola-saludo el pelinegro, estabas mas sorprendida que nadie, tsuna le había llamado lambo, pero eso era imposible, lambo era un dulce pequeño, no semejante chico play boy.

Pero lo que mas te extraño, es que le llamara vongola, ósea no que su apellido era sawada?.

-que haces TU aquí?-pregunto con un tono de molestia tu hermana, la miraste y luego al chico, quien le sonrió levemente.

-que tal joven omarrie-saludo nuevamente, AHORA SI NO ENTENDIAS NI PITO.

-omarrie?...quien eres-le preguntaste incorporándote para luego alejarte de el, quedando frente a el.

Lambo rasco levemente su noca.

-pues yo soy-su habla se vio interrumpido por una femenina voz desde las escaleras.

-¡ROMEO!-grito alguien y lambo salió despavorido por la puerta, dejándote con una poker face.

-romeo?-murmuraste, acaso todos se cambiaban de nombres?, tus pensamientos se fueron interrumpidos por una chica pelirosa que paso corriendo frente a ustedes, mientras cargaba lo que parecía ser una ensalada….¿una ensalada?.

Corriste fuera de la casa, seguida por sawada, tu hermana y una pequeña niña con traje chino y su cabello en una trenza.

-¡poison coking, ensalada de la luna!-grito la mujer mientras le tiraba la ensalada, nuevamente tu poker face volvió, el pelinegro la esquivo por poco y el platillo se perdió por una cerca.

-BIANCHI NO-grito sawada siguiendo a la tal Bianchi mientras revisaba con nervios sus bolsillos.

-vamos t/n..sera divertido-te dijo con entusiasmo tu hermana, sin entender la seguiste, confiabas en ella.

-maria..que pasa-pedias entre jadeos, mientras corrias tras una gran fila de personas y seguida por perros.

Misteriosamente iba el tal "romeo", Bianchi, tsuna, maria y tu, pero ahora los seguía una cantidad de perros chihuahua, haciendo gritar a tsuna.

-hahaha..no es divertido-intento cambiar el tema mientras sacaba un guante de su bolsillo y te lo lanzaba, con cuidado lo tomaste y la miraste.

-para que quiero un pinche guante-te alarmaste, no llevaban ni 2 minutos corriendo peor ya estabas cansada y los condenados perros te seguían aun.

-solo póntelo, y no te lo quites-ordeno y obedeciste, luego de eso se volteo impidiéndote ver lo que hacia, pero luego una gran luz salió frente a ella obligándote a cerrar los ojos.

-¡guau!-ladro un perro y tu inconscientemente gritaste.

-¡kyaa!-tropezaste y ya esperabas los filosos dientes del animal, pero nunca llegaron, solo sentiste los brazos de alguien, levantaste la mirada y te encontraste con una blanca y larga cabellera.

-¡q..q…que!-te asustaste y luego el chico te miro, te sonrió levemente mientras aun corrían, pronto pasaron cerca de tu hermana la cual te giño el ojo y te levanto el pulgar.

-t/n-san-dijo tsuna, lo miraste y tenia una vista calmada, sus ojos anaranjados te miraban, tu sin querer sonreíste, su aura era de tranquilidad, pero poco duro ya que avanzaron aun mas, llegando donde la tal Bianchi.

Miraste hacia delante y estaba lambo corriendo por su vida, mientras la chica le lanzaba comida que con suerte y esquivaba.

-bi..Bianchi-san-la llamaste mas te ignoro y seguía lanzando comida, de un curioso tono purpura, a aquel muchacho.

-¡Bianchi-san!-le gritaste y esta se detuvo de golpe, creíste que seguirían corriendo pero se detuvieron al mismo tiempo que ella.

Le dirigiste una mirada al joven que te sujetaba, pero tenia una seria mirada al lugar de donde venían, vieron a tsuna legar corriendo a su lado, pero no a maria, y estabas preocupada, ósea, la dejaron atrás con una manada de 25 perros mínimo, y aun que fueran pequeños, tu hermana odiaba maltratar a los animales y eso lo tenias bien claro.

Peor lo que te sorprendió es que el joven te bajo y te sonrio, notaste sus ojos y te sorprendiste aun mas, el chico tenia una heterocromia que era igual al gato de maria, estabas sin creerlo y el joven rio levemente.

-ya lo noto joven t/n?-pregunto y tu con la boca sema abierta asentiste, su voz era grave y relajante, parecía tener unos 18 años nada mas, era alto y delgado, su piel era blanca y se veía muy suave, su cabello era hasta la cadera y lo llevaba atado en una cola, todo blanco y vestía con unos pantalones negros y una playera purpura, igual a tu hermana ese día en el techo de la escuela.

-Bianchi-san-hablo con preocupación tsuna, ahora lo notaste, la chica estaba inconsciente en el suelo, te asustaste, acaso tu le habías echo eso?.

-la llevare a casa-dijo tsuna y asentiste, miraste como le dio una mirada algo molesta al joven y luego corría a casa, con una gran velocidad, pero no te importo, seguías tratando de asimilar lo que pasaba.

Primero, un niño sacaba un arma y aprecia un hombre con el mismo nombre .

Segundo, una mujer aparece y le comienza a lanzar comida.

Tercero, misteriosamente aparece una cantidad enorme de perros siguiéndolos.

Cuarto, un chico extraño te salva de los "mortales" chihuahuas .

Quinto, tsuna se comportaba como todo un seme.

Sexto, el chico que te salvo era la copia humana del gato de tu hermana.

OSEA QUIEN ESTARIA BIEN.

No lo aguantabas más.

-¡Kirei!-esa era la voz de tu hermana, suspiraste con un alivio increíble incluso mas que el de la mañana al ver que tu hermana venia sin ningún rasguño, pero si tenia su muñeca levemente roja.

-espera..Kirei?-miraste al chico el cual miraba como tu hermana corría, una sonrisa se formo en sus labios, y tu como una loca, lo tiraste al suelo.

-¡QUIEN ERES ACOSADOR!-gritaste y tu hermana se comenzó a reír como loca, y como no si la cara del pobre chico era una de sorpresa y miedo puro.

-a..acosador?-se sonrojo un poco.

-¡POR QUE ERES IGUAL AL GATO DE MI HERMANA…YA SE..TE ENTERASTE QUE ERA ZOOFILICA Y TE QUERIAS VER IGUAL A EL!-gritaste y la risa de tu hermana ceso, pero el sonrojo del chico aumento.

-luego de un rato de huir por tu vida por todo Namimori en un parque cercano-

-dame-t/n…el es..mi gato-te explicaba tu hermana sentada en una banca, a su lado estaba kirei, parado y atento por los alrededores.

Ahora si, no lo aguantaste y comenzaste a darte pequeñas bofetadas, ganándote una póker face de tus dos acompañantes.

-q..que haces?-balbuceo tu hermana, y tu diste un grito.

-WAAAAAA ESTO NO ES NORMAL-gritaste a todo pulmón.

-cállate por favor, te explicare lo juro-dijo tu hermana, tu asentiste y empezaste a escuchar atentamente su explicación.

Te conto que todos los que conocías, eran pertenecientes a una poderosa famiglia mafiosa, los vongola, y ahora comprendías el por que lambo llamo así a tsuna, también te conto sobre la bazooka de los 10 años, un arma de la famiglia bovino, hacia un cambio temporal de 5 minutos con tu yo del futuro, y en el caso de lambo, el joven que conociste era lambo de 15 años, te conto sobre los cavallone, la familia de dino, te conto sobre las llamas, los anillos vongola y que ella ahora era perteneciente a la famiglia vongola, y la razón por que quería que fueras con ella a vivir.

-por seguridad?-ella asintió-si…dino-san fue por mi ya que tengo una llama muy especial, la llama neutra-te explico y Kirei saco de su bolsillo un pequeño saquito azul turquesa, del cual tu hermana saco seis bolitas de cristal, cada una con un color de brillo diferente.

-neutra?-preguntaste saliendo de la sorpresa, misteriosamente no te asustaba, te emocionaba todo esto-si..neutra, las llamas dependen de la herencia familiar, pero yo logre desarrollar una llama neutra, al no tener descendencia, no tenia idea de lo que significaba, ni siquiera yo sabia que la tenia no hasta que dino-san fue por mi y me entreno, muy duro cabe recordar-te explico y asentías con asombro.

Maria noto tu mirada y sonrió, tenias una cara de curiosidad enorme así que continuo.

-mi llama es..una que puede imitar a todas, pero lo malo es que dependiendo el poder de la llama, mi energía se disminuye, por eso crear la llama del cielo, podría matarme-te explico y te tensaste.

-pero…no puedo sin estas-te enseño aquellas bolitas y tu las tocaste, sonreíste, la que tocaste brillo un tanto, de color purpura.-como sirven-preguntaste ya con mucha mas curiosidad, viste como miro el cielo, el cual comenzó a nublarse, ya atardecía, el dia paso mas rápido de lo que hubieras querido.

-te hablo de inmediato, déjame llamar a tsuna-san..debe estar preocupado-te dijo y asentiste, ella se levanto y se alejo un poco sacando su teléfono, dejándote sola con el peliblanco.

-y…como es que eres una persona-preguntaste y el chico se sento a tu lado, estaba por abrir la boca pero lo interrumpiste.

-pero antes..si eras un gatito…donde esta tu cola y tus orejas-le preguntaste, si..el manga de nekoko* te afecto demasiado.

-haha..pues..si aun las tengo, pero están ocultas gracias a una ilusión, no puedo dejar que nadie las vea-contesto mostrando una cadenita con un lazo atado en el final, era indigo y pequeño, pero brillaba levemente.

-ohh…ilusión?-preguntaste nuevamente pero el negó-eso lo explicara maria-sama-la llamo tan tiernamente, que te dieron ganas de abrazarlo.

-pues..soy una persona gracias a la caja de omarrie, que ella activo hace unas horas-explico haciendo referencia al brillo de cuando eran perseguidos, tenias muchas preguntas que aclararías después, ahora tenias curiosidad por aquel neko, que miraba como tu estúpida hermana hablaba por teléfono.

DIME TU SECRETO MARÍA pensabas con una sonrisa, ya traía loco a dino, por lo que escuchaste, de tsuna, también traía loco a Alaude y ahora a Kirei.

-oye kirei-san…quieres saber algo?-preguntaste y el chico movió su cabeza en signo de que continuaras.

-maria me presento a su novio-mentiste y viste como los finos ojos del joven se abrían mas de lo normal, se puso algo cabizbajo y te pregunto.

-sabes..como se llama?-su voz se quebró un poco y no pudiste seguir mas con esto, era una gran mentira que estaba lastimando al de ojos bicolor.

KIREI-SAN..NO LLORES POR FAVOR-gritaste y le abrazaste, el otro se sorprendió pero correspondió.

-espera..por que me dijiste eso?-te pregunto entre el abrazo y te tensaste, ahora temias que te odiara.

-pues…quería asegurar algo y ahora lo se-respondiste con una sonrisa, separándote del chico, el cual se sonrojo levemente.

-que linda-hablo bajo, tu no lo escuchaste ya que seguías riendo.

-y que era eso?...-pregunto y suspiraste-que…si maria te gustaba-el se sonrojo un poco y sonrio.

-si..me gusta mucho-lo miraste sorprendida, dino lo había negado y Alaude parecía negarlo igual, este chico era sincero.

-que lindooooo…pero sabes ella—ya lo se…siempre le habla sobre el-te interrumpió y te sentiste mal-no te sientas asi por favor, yo con estar a su lado soy feliz-hablo con una dulce sonrisa, otro uke mas kyaaa pensaste sonriendo, al poco rato llego tu hermana y comenzó a llover.

-mierda…yamamoto-san..que malo eres-susurro mientras se cubría la cara de las gotas, según ella yamamoto era alguien muy risueño y el guardián de la lluvia, cosa que aun no entendías, ya esperabas conocerlo ya que el día en el tejado no se presento por razones aun misteriosas.

-vámonos-dijo con una sonrisa el chico tomándolas a cada una con un brazo, te asustaste a un principio pero luego lo disfrutabas, con una gran agilidad, el joven saltaba de techo en techo, hasta llegar al departamento algo mojados, el apenas entro volvió a ser un felino y corrió a la estufa, la cual estaba misteriosamente prendida.

-que lindo-murmuraron ambas al mismo tiempo, al verlo ronronear echo toda una bolita en la estufa, se miraron y rieron levemente para acomodar el sofá frente al aparato calentador.

Ahora con una tasa de chocolate caliente y una manta, estabas lista para saber toda la verdad.

-bien..continua, que quieres saber-te sonrio tu hermana y lo pensaste un poco.

-como se activan..no no mejor, como son las llamas-ella sonrio un poco y dirigió una mirada al felino, que ronroneaba.

-te mostrare, estas se activan mediante la determinación, debes tener una meta fija, para poder activar todo tu poder, para eso están los anillos-explicaba mientras asomaba por su mano un brazalete, el cual reflecto una imagen frente a ti, te sorprendiste pero no mucho, ahora nada lograría sorprenderte como esto.

-estos, son los anillos vongola-te mostro una imagen de los anillos, los cuales tenían un signo climático en el centro- la lluvia, la tormenta, la niebla, el rayo, la nube y el cielo-explico mostrándote cada una, el del cielo decía con palabras grandes y claras "vongola".

-pero..y tu anillo?-pregunto mirando tus manos, pero no había nada.

-pues…como mi llama es neutra puedo usar cualquier anillo, pero como no pertenezco a vongola, con ayuda de una amiga, logre crear estas perlas, las cuales son como los anillos, además también tengo este brazalete-mostro su mano derecha donde un brazalete que decía vongola en toda la parte delantera brillaba con la luz del fuego.

-oohh..-exclamaste con emoción, ella sonrio y continuo.

-estos..son los anillos shimon-mostro unos anillos diferentes-son, la naturaleza, el fuego, el hielo y la tierra-mirabas atentamente, mas tenias nuevas dudas.

-quienes son los guardianes…quien es el cielo-preguntaste-quien..eres tu en vongola-mirabas el brazalete.

-pues…yo en vongola, soy la guardiana de los elementos-dijo con una sonrisa, la miraste sin comprender.

-de los..elementos?-preguntaste y ella asintió-sip…el guardián de los elementos, debe ser compatibles con todo-

-debe acompañar a la lluvia, en su incesable goteo de calma y limpieza, al mismo tiempo debe ayudar a la tormenta en su destrucción del mal pasado, y amenguar su ira.

Debe ayudar a la niebla, para guiar en un mejor camino, guiar al rayo para lograr una potente electricidad, pero a la vez calmarla, a la nube, para cuidar a la famiglia desde la lejanía, y por ultimo al cielo, para ser el soporte que todo lo cuida-termino de contarte, con una sonrisa, tu la mirabas sin creerlo, nunca creíste que ella seria tan poderosa-pero-

-hace poco descubrí, que puedo..perdón..podemos ser mas poderosas-ladeaste levemente la cabeza sin comprender-mas poderosa?-ella asintió.

-mi llama no esta completa-dijo y tu abriste un poco mas tus ojos-como?-

-si…mi llama esta completa cuando tu y yo, estemos juntas tanto en armonía y poder-se levanto y trajo consigo la grabadora que dino te dio en la mañana-de donde—dino-san me la entrego…no la e visto asi que veamos-te interrumpió y se sentó nuevamente a tu lado abrazando sus piernas mientras dejaba la grabadora en la mesita de café.

-como..quieres que la escuchamos así?-la mirabas incrédula y ella sonrió, tomo de su bolsillo una perla, totalmente blanca y transparente.

-esta..es para comunicarnos, mira esto-acerco la perla al aparto y este como si fuera un imán, la atrajo con rapidez.

-waaaa-suspiraste al momento en que una figura apareció de ella.

-quien es?-preguntaste, era un chico con un cabello muy igual al de tsuna, solo que era mas claro, no pasaba de los 21 años y sus ojos eran de un hermoso color azul, vestido formalmente de negro con una larga y elegante capa.

-es giotto-san…yo trabajo para el-tu la miraste, era increíble este mundo.

-pero si tienes 16 años?...eres una enana –dijiste formando con tu boca la forma de un tres para reír ante su reacción (algo asi -3-).

-pues aun asi trabajo, y la paga es buena-ahora entendías, como podía pagar semejante departamento.

-y…para que es el supuesto mensaje-preguntaste y ella miro el holograma-eso lo sabremos ahora-su brazalete ilumino una llama negra y blanca, débil, pero cálida a la vez, y el mensaje comenzó.

-maria-san…espero estés bien, yo en unas semanas volveré a Italia-dijo sin rodeos, su voz era calmada y gentil-le pedí a dino que le entregara este mensaje a tu hermana, ya que acepto tu petición, ella será entrenada por la 10° generación, para poder perfeccionar su llama, tu igual recibirás entrenamiento por mis guardianes-dijo mientras se sentaba en un sofá rojo.

-¡ENTRENAMIENTO!-gritaste alarmada, pero maria pareció ignorarte completamente, su cara era seria.

-giotto-san-no continuo por que el holograma pareció adivinar sus pensamientos.

-se que debes estar pensando que no es buena idea, pero ellos ya comenzaron a moverse, al no haberte entrenado correctamente fuiste herida en la batalla de ayer, se que estarás preocupada pero ella estará bien, mandare a knuckle para que la cuide, no dejara que se sobre exija, pero sabes que es la única manera de que este a salvo-termino dándole una mirada seria, temias hablar, solo escuchabas atenta.

-como supiste que-fue interrumpida por giotto, su voz sono diferente, enojada tal vez?.

-fue Alaude…por que no me dijiste-ahora parcia que era una llamada por teléfono.

-no era necesario…sabes que con mis llamas del sol puedo-fue interrumpida nuevamente-¡que no era necesario…era muy necesario..sabes que es peligroso que uses tus llamas!-hablo enojado, te encogiste en el sofá con temor.

-pero..yo..-tartamudeo, ahora el holograma creció, tanto como una persona normal.

-kyaa-gritaste atemorizada, el joven te miro y sonrió levemente, luego se acerco y se inclino frente a ella, que mantenía la cabeza baja.

-será su decisión…ok?-maria asintió y giotto te miro sonriendo-dime t/n-tu te incorporaste lentamente.

-quieres…ser parte de vongola?-te estiro una de sus manos, aun que sabiendo que es un holograma, comenzaste, temerosa, a estirar tu mano hacia giotto, pero una sensación horrible vino a tu cabeza dé repente.

No…no puede ser el.. pensabas con temor, pronto tu vista se puso en blanco, completamente, sentiste como caíste de espaldas y pronto todo fue negro.

Cuando abriste tus ojos estabas en tu cama, arropada, y a tu lado sentada estaba tu hermana, te sentaste pero oh! Sorpresa, no estaba sola.

-t…tu?-intentaste sonar normal, pero tu voz se quebró un poco, la persona que estaba a su lado la conocías?..pero claro que la conocías, por desgracia.

-t/n…quería hablarte..por que te fuiste sin avisarnos, tuve que dar un largo viaje hasta llegar a ti, dime por-lo interrumpiste con un gran puñetazo, que por desgracia no fue fuerte, aun estabas débil por esa decaída.

-¡t/n!-grito tu hermana, obviamente sorprendida, tenias una actitud "santa" para ella.

-¡por que lo dejaste entrar!-le gritaste a tu hermana señalando al chico que estaba tirado en el suelo sobando su mejilla roja.

-dijo que te conocía-dijo mirando ahora con desconfianza al pobre muchacho.

-¡claro que lo conozco..me hizo la vida imposible en (tu país) y creí que nunca lo volvería a ver!-estabas exaltada, en la preparatoria, conociste al chico.

Era el típico rubio de ojos verdes, todas las chicas suspiraban por el, y tu por desgracia, no eras la excepción, y al parecer el chico lo noto y saco provecho de eso.

Eras lista, no la mejor, pero tus notas eran buenas, entonces un día paso lo que no creíste, tu amor de secundaria te invito a salir, te pidió que fueras su novia con la condición que hicieras sus trabajos, tareas y todo, de el y amigos, y tu segada por lo que creías era amor, aceptaste.

Te sobrecargo hasta el punto que tus notas bajaron, y cuando no podías cumplir mas con sus trabajos, el te dejo, con una humillante forma, grabándolo todo y subiéndolo a la red social de la escuela. Tu corazón joven e infantil, se rompió en pedazos, al igual que cada ves que lo veías o escuchabas de el, un dolor en el pecho y la cabeza aparecía, horriblemente.

Tiempo después el chico desapareció y pudiste continuar todo normal.

Pero ahora.

-el fue?-susurro tu hermana, ladeaste levemente la cabeza sin haberla escuchado-¡ASI QUE EL FUE!-grito ahora tu furiosa hermana, te asustaste de esa reacción.

-¡te matare!-grito y retrocediste hasta la cama, ella saco de su chaleco una caja negra, estiro su mano derecha y junto la caja con su brazalete, del cual llamas negras y blancas comenzaron a fluir, la caja comenzó a brillar y salió lo que parecía ser un pequeño hurón, negro y blanco.

-senshi*…pesadillas del infierno-hablo con una seria voz, dándote la espalda, de inmediato el hurón comenzó a correr al sujeto que salió corriendo de la habitación.

Escuchaste el cristal de la cocina romperse, salió por la ventana de seguro pensaste, e intentaste caminar pero tu hermana te detuvo.

-senshi…-el animal apareció por su hombro, en ningún momento lo viste regresar, pero ahora te sentías a salvo, pero el sentimiento de temor, seguía aquí.

-maria?-murmuraste y ella avanzo un par de pasos, pronto un gran corte se hizo presente en su cabello, le corto la parte delantera dejándola hasta el cuello, la parte trasera aun larga.

-¡cuidado!-gritaste pero sentiste como unas calidad manos tomaban tus hombros.

-t/n-chan..sera mejor que te quedes quieta-murmuro a tu oído, te volteaste lentamente encontrándote con Kirei, el cual miraba hacia el frente, con un rostro serio.

-por que?..que esta pasando?-te alarmaste y tu hermana dirigió levemente su mirada a ti.

-Kirei..vista de llamas-el mencionado asintió y poso delicadamente sus manos en tus ojos, una llama blanca apareció en el contorno de tus ojos y miraste a tu alrededor, quedando estática.

Estabas rodeada de hilos, y todos según tu reciente información, eran llamas de la tormenta.

-Kirei..llama a tsuna-san…que venga por t/n-el otro asintió y te solto lentamente y con una gran agilidad salió por el ventanal de tu habitación.

-¡maria yo no me ire y..-tu oración fue interrumpida por una fría mirada que recibiste departe de tu hermana, mas estabas sorprendida por otra cosa, sus ojos, los cuales eran marrón, casi negro, estaban de un rojo carmesí, grandes y recargados con ira, en su frente, se movía levemente una llama blanca y negra.

-si quieres ayudar..ve con el, te enseñara a ser fuerte, y podrás ayudarme..te prometo, que estaré bien-a pesar de la dureza de sus palabras había una gran cantidad de preocupación por ti y temor.

-b..bien…pero—aquí tienes…-te interrumpió y te entrego un anillo, azul.

-para que?-preguntaste.

-te ayudara en tu entrenamiento, es el anillo de nuestra famiglia..los Omarrie….con determinación lo abrirás, tu ayuda estará en tu arma y tu potencial crecerá con ellas, ahora vete-termino de decir y su hurón, que estuvo descansando en su hombro, se movió rápidamente por todo tu alrededor y los hilos de llamas desaparecieron, pero tu vista aun seguía.

-cuidate-murmuraste antes de salir corriendo por el ventanal.

No lo notaste pero ella sonrio antes de que agujas comenzaran a lloverle del pasillo, las esquivo con facilidad y se lanzo a luchar, contra aquel intruso.

-contigo-

Seguías corriendo con miedo, dirigiste una mirada a tu casa y notaste como personas, iguales a las que viste ayer en la escuela comenzaban a prenderle fuego a la casa.

-¡no maria!-gritaste dándote la vuelta, pero unas blancas manos te apresaron por los hombros.

-¡Kirei…maria ella…!-ella esta bien..es parte de vongola lo recuerdas?-te dijo con una sonrisa, y te levanto en brazos para comenzar a alejarse rápidamente del lugar, cerraste los ojos con algunas lagrimas y te abrazaste al pecho del peliblanco.

Al poco tiempo, sentiste como eras dejada en otro par de brazos, abriste tus ojos y miraste hacia arriba, ahí estaba, tsuna con una mirada llena de preocupación, hablaron un par de cosas y el peliblanco desapareció.

-tsuna-san-murmuraste mientras entraban en su habitación, nana no estaba, Bianchi y los niños tampoco, estaban solos.

-d..dime t/n-san-miraste como nervioso buscaba algunas cosas y pateaba un par de otras, si no estuviera de espaldas, notarias el gran color rojo de sus mejillas.

-que pasara con mi hermana-el castaño te miro, y tu mirada estaba apagada, el otro inconscientemente tiro todo lo que sus brazos tenían y te dio un reconfortante abrazo, sonrojándote por completo, cuando correspondiste el otro relajo sus hombros.

Que..calido pensaste mientras apoyabas tu cabeza en su hombro.

-no te preocupes..ella fue entrenada por el mejor…-te alentó y asentiste lentamente.

-tsuna-san-volviste a hablarle, sin romper el abrazo, el pronuncio un lento "mhh" para darte a entender que te escuchaba.

-se que eres el cielo de vongola-ahora se tenso, y tembló levemente.

-p..por favor..no pienses mal de mi-te extrañaste-por que habría de hacerlo-ahora el rompió el abrazo y se sentó en sus piernas, frente a ti-por que..según se…la mafia es considerada..malvada-hablo algo bajo, pero entender, tu negaste con tu cabeza y el te miro a los ojos, tus ojos habían recobrado el brillo que tenían el día que te conoció.

-mi hermana esta en la mafia, y ella no es mala..ademas..me explico todo-dijiste con una gran determinación, la que tsuna noto brillando en tus ojos c/o, el sonrio levemente.

-que..bien-murmuro para si, mas una voz sono por la habitación oscura.

-ciaossu-se escucho una voz aguda, como de un bebe-¡reborn!-grito el castaño exaltándote.

-silencio dame-tsuna…tienes visitas-viste como un gran martillo verde golpeo al pobre castaño en la cabeza, en ves de preocuparte reíste un poco.

-por..que estas en la forma de la maldición?-pregunto el castaño, aun no veías a la persona por la oscuridad.

-por que asi no me pueden rastrear…estúpido tsuna-dijo y con esa voz de bebe, se te hacia tan dulcemente chistoso.

-pues…que quieres?-pregunto el castaño a su ex tutor.

-contigo?..nada…yo vengo de parte de giotto-dijo sonriente.

-¡de giotto-san?/de oni-san?!-preguntaron los dos al mismo tiempo, se miraron y negaron, ya habría tiempo para preguntas.

-silencio dame-tsuna-nuevamente el martillo apareció y le dio en la cabeza, y otra vez reíste.

-si..ahora t/n..ya decidiste?..-pregunto y ladeaste levemente la cabeza a un lado, haciéndote ver tierna, para el ex –arcobaleno.

-quieres unirte a vongola?-una luz amarrilla rodeo una pequeña figura en el suelo haciéndola crecer, aun no la veías bien pero gracias a la luz de la ventana podías notar unas rizadas patillas acompañadas de una fedora.

-¡¿HIEEE QUE DICES REBORN..A VONGOLA?!-chillo tsuna, pero ambos lo ignoraron, te concentraste en la mano que el tal reborn te estiraba, lo pensabas detalladamente, claro sin saber que cierta persona en la habitación sabia todo lo que pensabas, con una sonrisa digna del gato Cheshire.

-yo…

Chan chan chaaannn..*musiquita dramática de fondo* okno..perdonen si es un desmadre y las faltas de ortografía, me llevaron al oculista y la desmadre me pusieron unas gotas y no veo ni la rechingada…mis pupilas están gigantes *ya parece gato* okna..espero les gusteee *-*

Senshi: significa soldado.

Kirei: creo que no lo dije..significa hermoso (hay si esta divino ya dibujare algo)

Bueno..explico algunas cosas:

Los Omarrie..es algo totalmetne de mi absurda imaginación :V.

El hurón de maria es algo asi como el animal de bel pero..mas pequeño..y…tierno(¿

Y eso es todo por ahora..creo

Yo fuera(¿..

Contestando reviews.

Sheblunar: pos pos….ya lo viste ewe..siii tan lindo dinoooo *-* pero no preocupes…ya vendrá lo lindo para el espero no te decepciones con este desmadre.

Yuya kinomoto: o dio que me sonroja(¿ okna graciaaas espero te guste *-* kisses y bessos(¿

Y esos son todos wiii *se va girando*

Por cierto, preparo algunos one-shots o two-shots con oc o lectora, espero si alguien tiene algún pedido, no solo de khr :3 saludooos.

Ah..recuerdo..tienen dos opciones.

1°- aceptar entrar a vongola e irte inmediatamente con reborn a un lugar misterioso (uuu misterio)

2°- negarse a ir y conocer otra famiglia que te entrenara, indirectamente con vongola.

Y 3°- negarse y no aceptar ninguna ayuda, lograras conocer a otra persona importante.

Ciao ciao.