Capitulo 4

"¿Nuestro nuevo amigo el Guildmaster?"

Ya han pasado tres días desde mi misteriosa llegada a este mundo habitado solo por Pokémon, era extraño, pero Hasumi parecía bastante preocupada y alerta de cualquier cosa que Hayley intentará hacer ¿Siempre había sido así? Bueno… ese no era mi problema, además ya tenía los míos propios; por más que lo he intentado, aun no he logrado recordar algo de mí vida como humano, no me molesta realmente el hecho de estar en un lugar como éste, aun sin causa alguna, tengo esta extraña sensación de que éste lugar es mejor, aun así… realmente quiero saber si soy realmente un humano o un Pokémon que se escapó de un sanatorio mental, quiero saber… ¿Quién soy en realidad?

Ahora nos dirigíamos hacia la Guild [NA: Perdonen por mezclar idiomas en palabras como "Gremio" y "Líder del Gremio" ¿Tal vez quedan mejor en ingles?] la cual resultaba encontrarse en la cima de un otero al final del pueblecillo, el día anterior había logrado convencer a Hayley de que lo dejáramos así, realmente me había tomado las cosas a la ligera; pero ella estaba hablando muy enserio; Tampoco es que tuviera más opciones; además sería una buena forma de pasar el tiempo… y ganar dinero; al escuchar eso de Hayley me dio un escalofrío; algo como "¡¿Whaa?! ¡¿Aquí también?!" Y pensándolo mejor… se tornó de un momento a otro en una buena idea; así que aquí estaba ahora… cubriéndome en vano del fuerte sol que relucía tras la pequeña edificación de la Guild, es que viéndolo mejor… no parecía haber nada allí.

Oye Hayley… ¿Estás segura de que no nos equivocamos de lugar? – Le pregunté indeciso, no me terminaba de convencer de que esa fuera la Guild de la que ella me hablaba.

¿Huh? ¡Ya verás! – Respondió sonriente, parecía bastante animada por el simple hecho de dirigirnos hacia allá, pero aun así…

Al parecer una de las pocas cosas que me habían quedado de mi anterior vida como humano era… "Odio las sorpresas" Pero ese no era un rasgo me ayudara mucho a recordar, así que me limité a hacer una cara larga y a seguir "arrastrándome" por las buenas hasta la edificación; A todo esto… ¿No había dicho que era una buena idea?

Y así permanecimos hasta el final del camino, Hayley hablaba con Hasumi en voz baja y de vez en cuando miraba hacia atrás; donde estaba yo; para cerciorarse de que no había escapado, aunque bueno, dicha idea no había pasado por mi mente si no hasta ese momento; pues de nuevo; no tengo a donde ir, y si no fuera por Clefairy y Vulpix, realmente no tengo idea de que estaría haciendo ahora; en otras palabras: "Solo lo hago por que se los debo…" Sí, era lo más acertado… eso creo.

Pasaron algunos minutos; y sin que me diera cuenta terminamos por llegar a la entrada de la PokéGuild, ahora que me fijaba bien una escalera de madera se podía divisar al fondo. - Que rustico. – Dije en voz baja.

Hablas como si vinieras de algún lugar mejor. – Respondió Clefairy.

Bueno…

No lo tomes por el lado equivocado, no me interesa. – Me interrumpió secamente.

No tenía ni la más minima idea de cómo tomarme eso, así que simplemente pasé de dicho comentario, desde esta mañana sentía una extraña melancolía y molestia, ¿quizá estaba empezando a volverme nihilista?

Alcancé a tiempo a darme cuenta de que había comenzado a caminar solo, me detuve para mirar hacia atrás, dirigiéndome a mis dos compañeras. - ¿Qué pasa? – Les pregunté.

¿Piensas entrar así como así Treecko? – Respondió a mi pregunta la Pokémon rosa.

Pues claro… ¿Cómo piensas entrar entonces? – Continué con la conversación; sudé una enorme gota ante tal pregunta.

Sin decir ni una palabra más ella comenzó a caminar a la entrada, yo mientras tanto me encogí de hombros y me hice a un lado, pero ella amablemente me empujó hacia delante, hasta que ambos entramos al lugar. Decidí ser el primero en bajar las escaleras, pues algo me decía que si no lo hacía yo; alguien terminaría por tirarme al piso de abajo sin siquiera molestarse en ver que tan lejos estaba. Me fijé que la siguiente escalera era de piedra, y tenía forma de caracol; pero supuse que éste era más bien el lugar indicado, por lo que sin esperar a mi compañera di unos cuantos pasos hacia delante para observar el lugar; de la misma forma que afuera, habían dos tablas de anuncios en cada esquina, ambas tenían forma de una estrella enorme; además cada tabla estaba llena de Pokémon que ojeaban cada una de las hojas que ahí se encontraban pegadas; Hayley finalmente me alcanzó y observó el lugar también.

¿Qué hay en éste lugar que atrae a tantos Pokémon? – Le pregunté yo.

Nuestro nuevo empleo Treecko. – Respondió serena. – Aunque las cosas no se ven muy bien por aquí…

¿A qué te refieres? –

No hay más de ocho Pokémon en éste lugar, creo que a lo mucho significa que hay 4 equipos tomando trabajos, la tabla de anuncios está repleta y no hay indicios de que venga alguien más. – Explicó ella.

¡Bueno! Con respecto a eso… es que la cantidad de trabajos a aumentado drásticamente, y muchos de los equipos exploradores ya están trabajando en ellos por lo que todo ha sido un enorme lío. – Una Chansey interrumpió nuestra conversación, llevaba una bufanda de color azul oscuro y una insignia alada y dorada pegada en ella. -

Vaya… ¿y a que se debe el aumento drástico de trabajos? – Pregunté con curiosidad.

A saber… las cosas han estado tan liadas que hasta la Guildmaster y su equipo se han puesto manos a la obra. – Respondió con una sonrisa y "encogiéndose de hombros."

Ya veo… - Musitó mi compañera y comenzó a meditar en silencio.

Chansey tomó la palabra nuevamente. – Desde hace poco la cantidad de Pokémon agresivos a aumentado drásticamente, ¡Ya prácticamente no cabe nada más en la tabla de Pokémon al margen de la ley! – Decía con bastante preocupación, moviéndose de un lado a otro, sinceramente parecía más una obra de teatro que cualquier otra cosa.

He escuchado que eso se debe a aquellos cristales que cayeron hace poco… - Comentó Hayley. - ¿Es cierto que esos cristales que cayeron del cielo son los responsables de todo lo que está sucediendo? – Chansey no respondió.

Ahora me confundí; ¿Cómo podrían unos simples cristales sacar de control a otros Pokémon? Estaba a punto de preguntar algo cuando escuché a mi compañera musitar algo. – Muchos Pokémon están en peligro en éste momento, es por eso que quiero ayudarlos… - Lo dijo en voz muy baja, apretando sus patas; fue bajo; pero yo entendí claramente lo que quiso decir, y fue solo en ese momento cuando comencé a entender un poco porque Hayley quería formar un equipo de exploración; y aun aunque no fuera así…

Nosotros… venimos a registrarnos como un Equipo de Exploración. – Decidí hablar esta vez; Chansey me miró sorprendida, de la misma forma que mi compañera; Di un paso hacia delante, con expresión sería y mirada de decisión. Yo también; así como Hayley siento que debo ayudar a esos Pokémon; de la misma forma que ella y Hasumi me ayudaron a pesar de que existía la posibilidad de que pudiera estar afectado por el Lacryma...

S-Sí! ¡El tonto de Treecko tiene razón! No importa cuan duro sea el trabajo, queremos registrarnos. – Apoyó Clefairy mis palabras; espera… ¡¿Qué?!

No puedo simplemente aceptar niños así como así; pero... – Se excusó Chansey negando con la cabeza. – Sus ojos me reflejan que pueden demostrarme que estoy equivocada; cosa que espero que así sea… entonces… mi nombre es Aria, les llevaré hasta donde está la Guildmaster, y si todo sale bien… seguramente estarán hoy mismo trabajando. – Nos dijo la sonriente Aria.

Tanto Clefairy como yo asentimos, Chansey nos dio la espalda y comenzó a bajar por las escaleras en forma de caracol, se detuvo y nos hizo una seña para que le siguiéramos; luego de eso continuó su camino tranquilamente.

Oye Treecko… -

¿Qué sucede Hayley? -

… Supongo que hiciste un buen trabajo convenciéndola… – Dijo recuperando sus aires de mandona e inmediatamente siguió los pasos de Chansey.

Realmente me cuesta entenderla… - Dije sudando una enorme gota. – ¿Supongo que esa es la forma de Hayley de decir "Lo siento"? ¿Es que es tan difícil pronunciar esas dos simples palabras? – Me quejé conmigo mismo y suspiré; al menos ya somos un Equipo de Exploración… - Y dicho esto comencé a seguir a ambas Pokémon.

Luego de bajar las escaleras de piedra llegamos a un segundo piso, las escaleras parecían continuar, pero parecía que habíamos llegado justo al lugar que debíamos, había una enorme ventana en forma de circulo del lado derecho, y del lado izquierdo habían otras tablas de anuncio, pero estas parecían de un color diferente a las de arriba, ya que; mientras que las de arriba eran amarillas estas eran plateadas; estaba a punto de pregunta; pero decidí guardármelo para más tarde ya que nos dirigíamos más exactamente hacia una puerta doble de madera al fondo.

Nuestra guía se hizo a un lado, dejando paso libre al camino que nos guiaría a… - Tras esa puerta se encuentra la Guildmaster, no se dejen engañar por su apariencia; y les deseo mucha suerte. Clefairy permaneció en silencio allí, dirigí mi mirada hacia ella. – Quien lo diría… ¿Estás asustada?

Claro que no Treecko, ¿Es que no piensas? – Me regañó ella e inflando sus mejillas comenzó a caminar, inspirando un aire de confianza alrededor de ella.

A veces es insoportable… pero realmente me agrada su actitud. – Pensé largando un suspiro, aunque esta vez no era exactamente de resignación.

Guildmaster Room - Salón del Guild Master

Lentamente abrimos la puerta del salón, había una alfombra azul en el suelo y las paredes del salón estaban llenas de estrellas con fondo plateado, y así como el tapete, las paredes eran de color azul oscuro. El lugar daba la extraña sensación de encontrarse en medio de un cielo estrellado cosa que causaba bastante tranquilidad.

A los costados en las paredes habían estantes de madera con varios tipos de pergaminos y cofres en el suelo muy cerca de estos, algunos hasta se encontraban desenrollados encima de dichos cofres. Cerré los ojos y lancé un suspiro de tranquilidad, pero por otro lado mi compañera caminó directamente hasta el fondo de la habitación; donde hay un enorme escritorio con una vela y una especie de sillón tras éste.

Hayley se colocó en frente del escritorio; seguida de mí. – Disculpe… ¿Es usted el líder del gremio? – Dije yo; temía que si Hayley hablara… termináramos en la lista negra del gremio o en una especie de cacería en la que nosotros vendríamos cumpliendo el rol de presas.

Ese soy yo. – Respondió secamente, parecía estar ocupado en algo importante. - ¿Qué se les ofrece?

¿Pues que no es obvio? ¡Queremos formar un equipo de exploración!

Si claro, buena broma niños, pero si quieren ayudar de verdad sería bueno que no me estorbaran. – Respondió el Pokémon de manera tranquila, aun así el filo de sus palabras no se perdió. – Si no tienen nada más que hace aquí váyanse.

¡O-Oye! – No pude pronunciar nada más, puesto a que por una parte tenía a Hayley agarrada para que no fuera a darle bofetadas al Guildmaster, pero por otra parte también quería ayudarla.

Me acerqué al escritorio y apoye mis patas en éste con fuerza, llamando nuevamente la atención del Pokémon. – Tenemos lo que se necesita para formar un equipo de exploración. – Hablé decidido, Clefairy permaneció detrás. La silla se movió un poco hacia la izquierda. – Humm… interesante… entonces no les molestará que los ponga a prueba.

Claro que no, ¡Cerraremos ese hocico tuyo! ¡Solo dí que quieres que hagamos! – Retomó la palabra Hayley acercándose al escritorio.

Está bien… quiero que vayan al bosque del Lago Susurro y exploren el lugar; he escuchado que varios Pokémon agresivos se están reuniendo ahí; me gustaría saber cual es la causa. – El Pokémon simplemente hizo un ademán y volvió a lo suyo. – A su izquierda… encontrarán lo que necesitan, aunque estoy seguro de que será una perdida; después de todo solo son niños que crees que es un juego.

Hayley se enojó más, tanto que tuve que arrastrarla hasta la salida junto con la bolsa que nos señaló el Guildmaster; una vez fuera…

PokéGuild - Pokégremio

Grrr… ¡No puedo creer que se haya burlado de nosotros! – Refunfuñó Clefairy bastante enojada.

No es que podamos hacer algo al respecto… - Dije con un suspiro. – Pero si podemos demostrarle que está equivocado.

¡¿Podemos?! ¡Debemos callarlo! ¡Treecko! ¡Que hay en la bolsa! – Me ordenó, su actitud volvía a ser algo intimidante de nuevo, justo como la Clefairy que conocí.

Con prisas abrí la bolsa, habían dos mapas: uno era de la ciudad y sus alrededores y el otro de los lugares fuera de esta, casualmente el Bosque del Lago Susurro no estaba realmente lejos, quizá esa era la mayor preocupación del Guildmaster sobre dicho lugar. También había una especie de medalla, de forma redonda y al parecer con puntas en la parte de arriba, los lados y los costados de abajo, además de estar pegada a lo que parecían dos alas; y por último dos manzanas y algunas botellas.

Luego de sacarlas y contarlas; eran 5 en total. Volví a guardar todo, exceptuando la medalla y el mapa observé a mi compañera. - ¿Eh? ¿Qué miras? – Me preguntó confusa. – Tú eres la jefa del equipo. – Le dije; ella hizo un ademán con las patas y se dirigió a la escalera. – Nos vamos ya; entre más rápido escuche a ese idiota sentado pedirnos disculpas mejor.

Afueras

Hasumi nos esperaba afuera, bajo la comoda sombra de un árbol; quizá eso significaba que el equipo solo seríamos Hayley y yo, desenrollé el mapa el cual parecía un papiro, el ya tan mencionado lago estaba al Suroeste de Pueblo Hoja Otoño; Separé mi vista del pergamino y me dirigí a las dos hermanas. – Oye Hayley, no está tan lejos como pensé… si nos vamos ahora llegaremos en… 15 minutos. – Le comenté a mi compañera de equipo, ella asintió.

¿Huh? ¿Ya tan rápido tienen su primera misión? – Preguntó curiosa la hermana menor.

Sí. – Respondimos al unísono. – Digamos que es la primera…

Ah… ya veo. – Respondió ella algo desanimada; ¿Aunque no se supone que debería ser a lo contrario?

Clefairy solo hizo un ademán para que le siguiera; y eso hice, aunque no desvié la mirada de Vulpix, quien ahora intentaba reír. – ¿Recuerdas que hablamos de los cristales…? Dicen que pueden corromper la mente de los Pokémon y hacerlos agresivos. – Me habló Hayley a modo susurro. – Es eso lo que le preocupa… aun a Hasumi.

Ahora varias cosas comenzaban a tener sentido… como el hecho de que Hayley se mostrara tan "amable" y nerviosa en el momento en el que nos conocimos, así como cuando conocí a Hasumi. – Y aun así… ellas me ayudaron a pesar de eso.- Pensé; ahora que comenzaba a entender ese tipo de cosas…

Oye Hayley… - Susurré. - Gracias…

Treecko… ¡Ayer te dije muy bien que no olieras esas plantas!

Caída estilo animé… Totalmente confirmado; Hayley aun seguía teniendo la propiedad mágica de dañar cualquier momento en el que me sintiera bien (?) Cerré los ojos y suspiré, esta vez sí que agotado; y eso que aun la misión no comenzaba. Pero una cosa si espero… y esa es… que no tenga que contar con el sentido femenino de Hayley una vez más.

Lugar Desconocido…

Y bien, ¿cómo te fue? – Preguntó una silueta.

Excelente Jefe; estoy seguro que pronto los tendremos en nuestras patas. – Respondió la otra.

Eso espero… Preparen todo; les daremos una bienvenida que jamás olvidarán… Heh.

15 Minutos Después…

Bosque del Lago Susurro: Entrada…

Bien… es aquí. – Le dije a Hayley señalando el sendero que llevaba al interior del bosque.

Por fin llegamos. – Respondió soltando un suspiro.

Entre más rápido encontremos la causa por la cual los Pokémon se están volviendo agresivos aquí mejor. – Hablé mientras guardaba el mapa.

Ella asintió y los dos comenzamos a adentrarnos al bosque, el lugar parecía demasiado pacifico como para decir que se trataba de un lugar habitado por Pokémon malvados, de hecho hasta inspiraba un aire de tranquilidad y confianza en todo el ambiente; como si nada malo pudiera pasar en éste lugar. – Tengo esa extraña sensación… de que nos están observando Hayley…

Bah, debe ser el efecto de esas plantas que oliste, si que estás mal Treecko; ¿y hacerlo justo antes de la misión? ¡Que irresponsable!

Debo hacerle más caso a mis instintos que a la Chatot que tengo de compañera…

Por cierto... Juraría que nos habían dicho "LA" GuildMaster...