Capitulo 4.
"La melodía de Terry."
Candy pasaba por las calles de Nueva York con su queridisimo amigo Archie que ya hacia insistiendo por mucho tiempo.
-Archie, ¿conoces estos lugares?
-Solo un poco. La verdad me gustaría poder saber mas sobre ese lugar. Es esplendido.
Candy solo lo miro sonriendo, estaba emocionada por su paseo con su primo quería conocer el lugar, la otra ve que vino no se pudo dar la oportunidad aunque ella quisiera. Anhelaba un paseo así con Terry aquella vez que vino a visitarlo, pero, después de lo de Susana nunca seria posible.
-Y a donde me llevas Archie?
-Primero iremos a comer. Después veremos a donde nos guía esta gran ciudad.
- ¿Sabes Archie?...- dijo Candy sin voltearle, solo viendo el horizonte.
-Me agrada tu comañia.- La chica sonrió después de eso.- Seria un gusto que Annie pudiera estar aquí también
Al escuchar eso Archie no pudo evitar sentir decepción, Candy amaba a Annie, y Archie estaba dispuesto a hacer todo por Candy, es por eso que decidió cuidar a Annie desde el momento que Candy le dijo.
-Lamentablemente no esta aqui Candy, asi que, ¿Que te parece si nos divertimos los dos? Ya habrá muchos días en que podamos estar todos juntos en Chicago.
-Tienes razón Archie. Estos paseos me recuerdan cuando aun eramos mas pequeños. ¿Los recuerdas? Stear al volante causando un caos y tu y yo riéndonos. Fueron momentos muy agradables y muy buenos.
Continuo hablando Candy ya que Archie solo la vio por unos segundos, y volteo de nuevo hacia el volante.
-A veces llego a pensar... ¿Que pasaría si Stear siguiera con nosotros? o como hubiera cambiado todo si Anthony no hubiese caído de ese caballo.¿No lo crees Archie?
-Todo seria mejor Candy. Te lo aseguro.
Candy solo se dispuso a bajar su cabeza, le había traído una nostalgia enorme pensar en esos dos chicos y sus recuerdos cuando era niña.
-Como ah cambiado todo Archie.. Mirame.. ¡Ahora soy una dama! ¿Como pudo llegar esto a ser posible?- Candy rió y continuo.- Recuerdo que hacia lo posible para no defraudar al abuelo William. Pero no pude mas, estando en el Colegio San Pablo...Yo.. No pertenecía ahí, las razones por las que me quede sin protestar fueron mis queridos primos..Tu y Stear.- Candy se pauso por un momento.- Y.. También Terry.
Archie se congelo a escuchar su nombre. Candy rara vez lo mencionaba y menos lo hacia recordando cosas del pasado. Siempre intento esquivar el tema o fingir que no le importase.
-Candy..
-Dejame continuar Archie..- Sonrió Candy.
Archie solo se tranquilizo al verla feliz.
-Cuando me fui del Colegio sabia que los iba a volver a ver, y así fue, no se como hayan estado los días en el colegio y nunca me atreví a preguntarles, pero sabia que tenían a su compañía. Tu tenias a Annie y Stear tenia a Pattie, eso me ponía mas tranquila. En fin cuando decidi ser enfermera sabia que no iba a continuar siendo parte de la familia, no tendría la aprobación de la tía, así que decidí ya no ser parte de la
familia y solo usar mi nombre de Candice White, el tio abuelo William nunca dio su aprobación de ya no ser mas una Andley pero al tía así, ella jamas me aprobaría en su familia. Ya al descubrir que el tío abuelo era el mismísimo Albert, que había sido y es un hermano para mi me alegro de verdad. De ahi en adelante las cosas cambiaron. Albert seguía queriendo que sea una dama y aquí estoy.
Candy sonrio muy alegre.
-Creo que por fin me he podido acostumbrar a esta vida, aparte tengo mas tiempo para estar contigo, con Albert y con Annie, eso es no se si estoy siendo buena dama, o la mejor.
-Eres la mas hermosa dama Candy.
Candy no pudo evitar ponerse roja
-Archie que dices... No es verdad.
-Para mi lo es. Tu eres la mas hermosa dama que he tenido el placer de conocer.
-Oh Archie.- se puso aun mas roja y se empezo a reir timidamente.- Pero, esa es Annie. Annie es realmente una hermosa mujer y una exelente dama. Tienes suerte Archie.
-¿La tengo en verdad?- Pregunto Archie al no poder evitar hablar sarcásticamente.
-¿Que pasa Archie?
-Nada Candy. Mira que ya llegamos, vamos a comer. ¿Después a donde te gustaría ir?
Archie cambio totalmente el tema y a Candy no le pareció extraño.
-Podemos ir a un parque que esta por aquí. verdaderamente es hermoso, lo había visto antes en mi camino hacia la estación de tren pero nunca pude ir. ¿Te parece si vamos?
-Lo que diga usted bella dama.- Le volvió a guiñar el ojo. Eso le gustaba de el. Su forma de ser era increíble, un tanto coqueto pero gracioso, a Candy le gustaba mucho la actitud que llevaba el joven Archie.
Terminaron de comer y se dirigieron al parque, Candy tenia razón en eso. Era hermoso.
-¡Es hermoso! A Albert le hubiera encantado venir a aqui. A la otra le damos nuestra invitación ¿no lo crees?
-Si Candy, pero recuerda que hoy es nuestro ultimo día aquí en Nueva York y después de eso volvemos a Chicago.
Candy se desanimo al recordarlo. No quería irse de aquí, aun mas sabiendo que su querido Terry estaba ahí. No lo podía ni podría ver pero le gustaba la idea de que quizás donde ella estaba pisando el piso.
-Tienes razón. Que lastima. Albert no se hubiera perdido de esto por nada.
-Lo se Candy, pero de seguro ahorita anda disfrutando su estancia en Nueva York como nosotros.
Candy asintió y después de eso inmediatamente se fue a trepar a un árbol.
-Aun no has cambiado ¿eh? Sigues siendo traviesa.-Archie rio
-Hace mucho que no trepo uno. Anda ven conmigo.
Y así Candy y Archie disfrutaron su ultimo día de estancia en Nueva York.
Por otro lado de Nueva York, estaba Albert que se había decidió en ir a una cantina que se encontraba cerca de su hotel.
Se sentó en una silla y hablándole al cantinero le pidio que le trajera un whisky.
-Aquí tiene señor.
-Gracias.
Albert volteo a ver a la gente que se encontraba ahí, había de todo tipo, desde personas altamente importantes a cualquier ebrio consumido por el alcohol.
A lo lejos escucho una conversación que no pudo evitar poner atención. Estaban hablando de Terruce Graham.
-Desde que su comprometida murió a estado diferente ¿no crees Robert?
-Así es, pero no le veo lo malo, su mejora cada vez es mas grande. Es muy exitoso.
-Como usted.
-Basta ya, estamos hablando del joven Terry.
- Sin duda. El esta destinado a ser un excelente y famoso actor y tiene razón usted, al decir que su mejora es notoria. Sin embargo no muestra sus emociones como debería. Y no me refiero al teatro. Cuando llego Robert, usted me hablo que su cara lo decía todo, estaba hecho para ser un actor y el lo hacia con un propósito. No lo tiene como cuando llego, es diferente a como era hace unos 3 años aunque ah avanzado muchísimo, tiene éxito tras éxito, puede ser por que lo lleva en la sangre.
Terry debe a encontrar su propósito y entonces, todo el cambiara. Estoy seguro.
-Tienes razón. Ahora si me disculpas tengo que retirarme, me esperan para un ensayo.
-Nos vemos luego Robert.
-Con permiso.
Albert estaba feliz que Terry sea un buen actor y anhelaba enserio que el joven que hablaba sobre el se diera cuenta que sus sentimientos son profundos. Aunque no los demostrase ahí estaban y siempre estarían.
Al final, Albert decidió retirarse y volver al hotel y dio la casualidad que llego justo en el momento donde llegaron Candy y Archie. Candy salto entusiasmada hacia Albert y le dio un abrazo. Y entonces le empezó a platicar sobre su día y el lugar a donde fueron.
-Me alegra que se la hayan pasado muy bien y sin duda pequeña, la proxima vez que venga no me pierdo ese lugar del que hablas por nada y te llevare conmigo. ¿Te parece?
Candy solo asintió emocionada. Y después volteo hacia Archie.
-Gracias por este día Archie, verdaderamente me la he pasado excelente, estoy muy contenta. Gracias.
-Un gusto Candy, ya extrañaba nuestros paseos.
-Bueno, me tengo que retirar,buenas noches chicos, tengo que preparar mi equipaje para mañana, tengo un desastre.- Rió.-Gracias a los dos. Con permiso.
Candy se retiro a su habitación no si antes ir a la de su Tía y despedirse y darle las buenas noches.
-Mañana a primera hora en la mañana Candice. Buenas noches.
-Descanse tía.
Al fin llego a su habitación y se recostó en la cama quería estar a solas un momento, pero eso solo duro 5 segundos por que enseguida tocaron su puerta.
-Pase.
-Señorita Candice, le he venido a preparar el baño, espero no ser mucha molestia.
-No te preocupes Anna. Pasale.
Candy no se movió de su cama estaba muy agusto, volteando hacia el techo, pensando en su vida.
-Señorita su baño esta listo. Me retiro.
-Gracias Anna, nos vemos mañana.
-Buenas noches.
-Buenas noches.
Candy se tuvo que levantar de su cama que estaba tan cómoda y quejándose se metió al baño. De menos ahi también podría pensar.
Candy estaba pensando en la Tia abuela, en como la había llegado a aceptar y como era posible ya ser una dama. Esos pensamientos abarcaron su mente todo el día. Dejo de pensar en ello cuando a lo lejos escucho una melodía, era una armónica. Era la melodía de Terry o de-menos así ella la llamaba.
Salio rápido del baño y se puso su ropa para dormir. Su habitación por suerte tenia una buena vista hacia las calles de Nueva York desde su ventana. Asomándose no encontró a ningún cuerpo moviéndose, sin embargo seguía escuchando la melodía, no pudo encontrar de donde venia pero sin embargo por alguna razón se tranquilizo al escucharla. Era una hermosa melodía de su instrumento favorito. Candy le había revelado ser su instrumento favorito a Terry un día en el colegio. Ella no quería que Terry fumara, y menos en su segunda colina de pony, así que decide dársela esperando que Terry la aceptase y tocase.
No creo que aun la tenga Terry. pensó Candy.
-De seguro ahora esta muy ocupado y se ha olvidado de ella. Pero no importa mientras la haya tenido un momento me pone feliz.
Candy abrió la ventana para que la música entrara desde fuera y se pudiera escuchar mejor. Acto seguido de esto, se acostó y quedo dormida con la dulce melodía, con buenos recuerdos.
Terry se encontraba arriba de un edificio, tocando la melodía que alguna vez aprendió solo para Candy, tocarla siempre lo llenaba de tranquilidad y le hacia volver a los grandes momentos que vivió con ella.
Tan solo quisiera tenerla aquí una vez mas.- se repetía en su mente.- Candy.. Tarzan pecosa.. Los dias del Colegio San Pablo nunca volveran.. Pero, me resulta tan difícil asimilarlo. Cuantas veces eh soñado en volverla a encontrar, en pensar que esto solo es un sueño. Susana arruino mi vida, pero la respetaba, si tan solo hubiera sido yo el del accidente...Hubiera sido menos sufrimiento.. Ahora, estoy solo, de nuevo. Como hace unos años antes de ese día en el barco, que la vi por vez primera y supe que era para mi. Me ayudo en tanto, no era solo mi amiga, era el amor de mi vida.
Terry seguía tocando la armónica pero no pudo evitar soltar una lagrima. El en verdad estaba solo.
Termino de tocar la melodía que alguna vez causo sensación en Candy y guardo su armónica. Era la misma que ella le había la única cosa que tenia de ella. La extrañaba y estaba seguro que iría por ella. Lo intentaría una vez mas.
Se bajo de ese edificio en el que se subió y sacando la armónica de nuevo se animo a tocar por las calles hasta llegar a su apartamento.
Terry no había cambiado nada en su apartamento, al menos algunos muebles. El fichero de Romeo y Julieta seguía ahí, no había logrado quitarlo después de 3 años, Candy había puesto su nombre ahí diciendo que de menos podía ser Julieta en el fichero. Para Terry ella era su única Julieta y si tendría que morir por ella lo haría, con tal de estar a su lado.
