Otro capítulo mas..!=D en este hay un poquitito mas de acción para su deleite..xD espero les guste..!

Elistenia: el fic esta divino.. espera al final.. ya vienen Maryse y otros..xD sigue leyendo..!

DaniBeltran28: Malec es lo que mueve al mundo..xD actualizo usualmente los domingos.. ten paciencia..!xD ahora a leer y a dejar review..!

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Capítulo 4..!

-Y ahora, en la alfombra roja! Jocelyn Fray! Su vestido fue hecho por el mismísimo famoso diseñador Magnus Bane! Aquí viene!- el reportero se quedó sin palabras al ver a Jocelyn Fray salir de la limosina negra. Al principio solo se observó una pierna con zapatos de tazón color crema, después vino el vestido, y entonces el rostro de la mujer. Se podían escuchar los jadeos impresionados de la audiencia, seguido por los clicks de todas las cámaras enfocándose en ella- oh Dios mío! Señoras y señores, Magnus Bane ha hecho el trabajo de su vida esta vez! Miren eso!- siguió el reportero, balbuceando emocionado cuando la señora Fray caminó orgullosamente por el pasillo mientras todas las mirabas se dirigían hacia ella.

El color principal del vestido era un suave tono de crema, pero estaba cubierto de encaje dorado y la falda era hecha en capas muy parecía a la que había usado Isabelle para su primera sesión fotográfica. El borde y la cintura estaban cubierto de miles de pequeñas líneas de encaje con purpurina, que atrapaban la luz de los flashes de las cámaras y la reflejaban hacia la multitud, haciéndolo lucir como si estuviera cubierto de diminutos diamantes. Su falda estaba llena de vida, moviéndose suavemente junto a su nueva dueña. Las mangas eran tres cuartos y en los bordes tenía una delgada línea de encaje que bajaba hasta la mano de la señora Fray. Por último, había una banda del mismo encaje sosteniendo sus rojos rizos, brillando hermosamente hacia las cámaras. Era una obra maestra.

Alec apagó el televisor y se giró para mirar al creador de esa obra maestra. El mismo que había creado la bufanda que llevaba puesta en ese momento.

Magnus estaba fuera de servicio, dormido en el piso de su cuarto de trabajo. Un segundo después de que la señora Fray recogiera el vestido, había ido a esa habitación y había colapsado. Respiraba lentamente con los labios ligeramente abiertos.

Técnicamente tenían una sesión de fotos en media hora, pero Alec no tenía alma para despertarlo. Así que, lo mas silenciosamente que pudo, se levantó y salió de la habitación. Se encontró con Izzy en el probador y le dijo lo que Magnus quería que se pusiera, dándole el broche dorado que se había puesto en la primera sesión. Combinaba con el traje verde y amarillo. Hicieron la sesión rápidamente, ambos sabían que era exactamente lo que Magnus quería reflejar con esa ropa, y trabajando juntos lo lograron enseguida.

-Entonces, se quedaron aquí trabajando sin parar, por una semana?- preguntó Isabelle en tono suave.

-Si, necesitaba toda la ayuda posible- dijo Alec, mirándola, mientras llevaba un árbol falso al closet donde guardaban la escenografía.

-Pasó algo entre ustedes dos?- preguntó la chica, lanzando la pregunta al aire como si no fuera la gran cosa.

Alec dejó caer el árbol, que cayó sobre su pie y maldijo, se fue un poco hacia atrás.

-No seas estúpida, Isabelle! Es mi jefe!- volvió a tomar el árbol y lo lanzó brutalmente al closet, cerrando la puerta con más fuerza de la necesaria.

-Entonces por qué estas tan a la defensiva?- sonrió Isabelle, poniendo una mano en su cadera. Viendo la horrorizada mirada de su hermano, suspiró y se acercó a él- Alec, no tiene nada de malo.

-Basta! Isabelle, solo... basta.

La sonrisa de Isabelle desapareció ante el tono de su hermano.

-Alec, esta bien- se acercó y le dio un suave abrazo y luego lo soltó- hazme caso, si? Solo por esta vez?

-... de ninguna manera- Alec sonrió un poco y ella devolvió la sonrisa.

-También le gustas a Magnus; créeme, lo se.

-Como?

Isabelle le revolvió el cabello a su hermano, un habito de cuando eran mas pequeños.

-No lo vez, niño bobo? Él solo tiene ojos para ti. Por qué crees que viene a las sesiones? O que te dejó elegir a la modelo que quisieras sin siquiera conocerme? Cuando entra en la habitación siempre te busca a ti. Y recuerdas la línea morado y azul? Oh Dios mío, Alec. Esa línea esta hecha para ti!

-Quiere ponerme un vestido?

-No seas tonto. Lo inspiraste! Hizo toda esa ropa gracias a ti! Eres especial!- exclamó Isabelle, sonriendo emocionada- Alec, no lo entiendes? Le gustas! Le gustas de verdad!

Alec se le quedó mirando, sus ojos azules muy abiertos mientras procesaba la información.

-La única pregunta, Alec, es si a ti también te gusta?- preguntó finalmente la chica, suavizando su tono de voz.

-... si.

-Entonces que diablos estas haciendo aquí? Ve y sal con él! Vayan a cenar! Vean una película! Salgan!- exclamó Isabelle, empujando a su hermano por la puerta para sacarlo del set y después cerrándola con fuerza detrás de él.

Alec se giró, dispuesto a regañar a su hermana por azotar la puerta de esa manera, cuando Magnus asomó la cabeza por la puerta de su cuarto de trabajo.

-Que demonios está pasando?- preguntó Magnus, su cabello revuelto apuntando en todas direcciones.

-Lo siento, no es nada, vuelve a dormir- dijo Alec acercándose a él, sintiéndose terriblemente nervioso. Aun recordaba la noche anterior, había besado a Magnus en la mejilla; su estomago estaba hecho nudos. Y eso que ni siquiera había sido un beso, beso! Ahora hablar con él era peor, ya que no tenían la presión del vestido sobre ellos. Magnus salió de su cuarto de trabajo y se acercó a Alec, sonriendo aun adormilado.

-Es esa la bufanda que te hice?

-Si, no hay forma de que yo me comprara algo así- dijo Alec, y se regañó mentalmente al darse cuenta de cómo había sonado eso- quiero decir, no puedo elegir accesorios decentes ni aunque mi vida dependiera de eso.

Magnus rió, tomando la bufanda y jugueteando con ella.

-Bueno, tienes buen ojo para la belleza, tus fotos son algunas de las mas impresionantes del país. Lo digo en serio!- añadió al ver que Alec lo miraba incrédulo- capturas la vida en las cosas que se supone no deben estar vivas. Haces que mi trabajo tome vida cuando lo fotografías. En verdad, no estaría aquí de no haber sido por ti.

Las palabras de Isabelle resonaban en la mente de Alec, provocando un sonrojo masivo en él.

-Claro que no. Tú hiciste esas prendas, yo solo tomé un par de fotos.

-Bueno, piénsalo como quieras- dijo Magnus encogiéndose de hombros- pero esas "fotos" son lo que me ayudaron a crecer tanto, Alexander.

-Es Alec, en realidad.

-Que?

-Mis amigos me llaman Alec.

Magnus parpadeó antes de sonreír.

-Alec, sí, eso definitivamente te queda mejor que Alexander.

La forma en la que Magnus decía su nombre lo hacía sonrojar mas.

-Si, ok, erm... creo que me voy a casa por que no he ido desde el miércoles. Nos vemos mañana?

Un flashazo de decepción se dejó ver en los ojos de Magnus, pero se fue tan rápido como apareció.

-De acuerdo, dile hola a tu gato por mi!

-Lo haré- sonrió Alec- probablemente me sisee o algo- tomó su mochila antes de añadir- oh si, terminamos una sesión fotográfica justo ahora, puedes ir a casa y dormir propiamente, si quieres.

-Que? Cuando pasó eso?- preguntó Magnus, luciendo sorprendido.

-Bueno, terminó justo cuando la puerta azotándose te despertó- respondió Alec- no te desperté por que necesitabas dormir. Lo siento.

Magnus sonrió y después miró la puerta del set.

-Oh, oh, bien...

-Nos vemos mañana- sonrió Alec antes de irse, sus dejos jugueteando con la bufanda sin prestar atención.

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Alec se dejó caer en el sofá, suspirando feliz. Había pasado mucho tiempo desde que había podido sentarse y hacer absolutamente nada. Miró el reloj, los números iluminados marcaban las 10:03 pm. Debería irse a dormir pronto, pero no podía. Había tenido un día grandioso, y la noche también pintaba que sería grandiosa. Llevaba una simple camisa con cuello V, un poco arrugada en el área del abdomen, y llevaba puesta la bufanda que Magnus le había hecho, y unos jeans azul oscuro, un poco sueltos en la parte baja. Había sido un día muy agradable; había llegado a casa y había dado el saludo de Magnus a Iglesia, sin tener ningún incidente. El gato estaba ahora hecho un ovillo en el cojín enseguida de él, ronroneando en su sueño. El teléfono sonó, sorprendiendo a Alec. Se lo llevó a la oreja, sosteniéndolo con el hombro.

-Hola?

-ALEC! SOY YO! OH POR DIOS, PASÓ!- alguien gritaba del otro lado de la línea, causando que Alec maldijera y soltara el teléfono. La voz siguió gritando emocionada mientras él recuperaba su teléfono, mirándolo extrañado. Solo cuando la persona dejó de gritar para tomar aire, pudo volver a ponerse el teléfono al oído.

-Magnus?

-SIIIIII!

-Por favor, deja de gritar en mi oído!

-Oh! Lo siento- rió Magnus, su voz sonaba demasiado emocionada para ser esas horas. Alec rodó los ojos y volvió a recostarse sobre el sillón.

-Como conseguiste mi numero?

-Hnm? Oh, Isabelle me lo dio.

Por supuesto. Alec suspiró.

-Entonces puedes decirme, en tu voz tranquila, que es lo que te emocionó tanto?

Magnus chilló nuevamente, sonando como un niño de cinco años.

-OhDiosmio, Alec, está pasando! Ella cumplió! Ya tengo personas llamándome acerca de los planos y como quiero que todo este exhibido y los looks que les enviaré y...

-Magnus! Que es lo que esta pasando?

-TENDRÉ MI PRIMERA TIENDA INTERNACIONAL! EN LONDRES!

Una pequeña sonrisa se formó en los labios de Alec y una burbuja de felicidad comenzó a inflarse mas y mas en su pecho.

-Es en serio?

-Si! Oh por dios, Alec! Esta pasando! De verdad está pasando! Pensé que tardaría mas, pero ella estaba tan contenta con el vestido que ha hecho de mis tiendas su prioridad! Puedes creerlo?!

-Es fantástico!- rió Alec, la felicidad dentro de él creciendo a cada segundo- wow, felicitaciones! Esto es enorme! Sabía que podías hacerlo.

-Bueno, creo que eras el único- dijo Magnus soltando una risita, parecía estar flotando sobre una nube- oye! Vayamos a celebrar!

-Que?

-Anda! Vamos a beber algo!

Alec lo dudó.

-Tenemos trabajo en la mañana...

-Y? Soy el jefe, recuerdas? Me puedo presentar a la hora que sea, y te daré permiso de llegar tarde también! Vamos, Alec! Por favor?!

-Bueno... oh que diablos, de acuerdo. A donde quieres ir?

-Conoces el bar llamado Blue Fire? Vamos ahí. Es genial y no va mucha gente, es tranquilo y las bebidas son increíbles!

-Te creeré- sonrió Alec- te veo ahí en una hora.

Magnus simplemente rió, demasiado feliz antes de colgar, dejando a Alec negando con la cabeza, riendo en silencio.

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El bar era justo como Magnus había dicho; tranquilo, con pocas personas. Suave música sonaba en las bocinas y las personas reían y platicaban bebiendo sus cervezas. Era un lugar agradable; todo lucía algo viejo y olía a pino y papel quemado. Las personas bromeaban y reían y el cantinero parea conocer a Magnus personalmente, por que les dio una mesa algo apartada de todas las demás.

Magnus iba ya por su tercera cerveza y Alec apenas si llevaba la mitad de su segundo té helado Long Island. Ambos se sentían un poco mareados, Alec un poco mas debido a que no tenía mucha experiencia bebiendo, como Magnus. Habían pasado la noche hablando del éxito del vestido, ninguno de los dos creía lo que estaba pasando.

-Tal vez todo esto es un sueño- suspiró Magnus, tomando otro trago de cerveza- un sueño muy, muy bueno.

-Nah, usualmente no sueño tan buenas noticias- dijo Alec antes de dar un trago también, comenzaba a sentirse un poco mas mareado.

Magnus soltó una risita y se bebió todo lo que le quedaba de cerveza.

-Entonces! Puedes decirme de donde vienes?

-Por que? Esperas seguirme a casa?- dijo Alec con una sonrisa, el té que bebía estaba soltando su lengua y haciendo que se relajara. Su jefe era muy divertido, era una persona de lo mas agradable.

-Tal vez- ronroneó Magnus y después rodó los ojos- en realidad siento curiosidad.

-Brooklyn- Alec jugueteó con su vaso- aun vivo ahí, obviamente. Que hay de ti? Siempre has sido un Neoyorkino?

-De hecho no. Nunca fui de un "país" en especifico. Siempre viajaba mucho- Magnus ordenó otra cerveza. Descansó el mentón sobre su mano, estudiando a Alec con ojos entrecerrados, esos exótico ojos- nací en Indonesia, pero crecí en Europa. Vine aquí cuando estaba por cumplir los 17 y no me he ido desde entonces. Me enamoré de la ciudad.

Alec sonrió.

-Que suerte tienes, siempre he querido visitar Europa.

-Que parte?

-Todos lados!- rió Alec, recargándose en el respaldo de su silla, sus ojos brillantes- Inglaterra, Paris, Italia, Alemania, España, los Países Bajos...

Magnus sintió que sus labios se curvaban en una sonrisa al mirar a Alec describir todas los lugares en los que él ya había vivido, con expresión emocionada, sus ojos estaban perdidos en otro mundo.

-Bueno, te digo desde ahorita que todas esas son excelentes opciones- ronroneó antes de dar otro trago a su cerveza- personalmente, me encantaría ir a África.

-África?

-Si. Creo que sería muy divertido, ir a un safari y ver a todos esos animales- Magnus pasó su dedo por la botella de cerveza, quitando la pequeña capa de agua que se formaba. Examinó la gota que se había formado en la punta de su dedo y después lo presionó contra sus labios, lamiendo su dedo antes de volver a tomar la botella. Magnus estaba consciente de la mirada de Alec siguiendo su dedo, y sonrió para sus adentros- y también Islandia.

-Islandia?- parpadeó Alec, apartando la imagen que se le había vendió a la mente al ver a Magnus llevarse su dedo a la boca.

-Dicen que es hermoso- suspiró Magnus- amo la belleza de la naturaleza, me inspira mucho más que cualquieras de las falsas cosas plásticas hechas por el hombre- se enderezó en su lugar, de pronto sus ojos estaban encendidos- no lo odias? Lo falso que es todo? Los edificios, los artefactos, y en especial las personas? Me molesta eso más que nada, lo obvio que es. Lo falso que es utilizar un uniforme como mascara.

Alec asintió.

-Se a lo que te refieres. Es por eso que no tolero a la mayoría de las modelos- sonrió ante la sorprendida mirada de Magnus- quiero decir, algunas son amables, esas son la excepción, pero la mayoría de ellos... Dios, es como ver posar a un maniquí. Son tan plásticas, típico de una modelo; delegadas, rostro bonito, cabello perfecto, ojos vacios, montón de maquillaje. Tendría mejor suerte fotografiando una roca! Al menos las rocas si muestran alguna expresión facial!

Magnus lanzó la cabeza hacia atrás soltando una carcajada, sin poder evitarlo. La forma irritada en la que Alec había hablado y los movimientos de sus manos, y el brillo animado que había en sus ojos. Magnus quería tener un poco de tela y aguja e hilo para plasmar todo eso en lo que mejor sabía hacer.

-Estas en lo correcto- rió, calmando su urgencia- nunca antes había escuchado que alguien lo dijera de esa manera.

-Huh- Alec se terminó su té, un pequeño sonrojo había aparecido en sus mejillas. Ordenó otra bebida ladeando su cabeza mirando a Magnus- tengo una pregunta personal, si no te importa.

-Adelante, lo que sea!- le dijo Magnus, sonriendo mientras frotaba sus manos una contra la otra, preparándose.

-Por que yo? De todas las personas, familia y amigos, a quienes pudiste llamar para celebrar; por que a mi? Quiero decir, me la estoy pasando genial, no me malinterpretes, pero solo me lo preguntaba- Alec miró la sonrisa de Magnus desaparecer y su mirada se ensombreció un poco.

-Bueno... para ser honesto, fuiste la única persona que se me vino a la mente. Te considero un buen amigo, y esta también es en parte tu victoria, así que me pareció perfecto celebrarlo juntos. También, quería verte de nuevo- Magnus jugueteó con la botella de cerveza, una pequeña sonrisa en los labios.

Alec le sonrió, levantando su vaso.

-Por nuestra victoria?

-Si! Y por muchas mas!- le sonrió Magnus, chocando su botella con el vaso y después ambos dieron un gran trago a sus bebidas.

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-Ohhhh Dios. Por que bebí tanto?!- dijo Alec arrastrando las palabras, inclinándose pesadamente sobre Magnus, quien simplemente soltó una risita.

-Por que te reté a beberte tu vaso entero en menos de un minuto!- dijo Magnus antes de tener un pequeño ataque de hipo- me dejaste impresionado!- ayudó al ebrio fotógrafo a llegar a su departamento, inspeccionándolo curioso- tienes un lindo lugar.

-Psh, apuesto a que el tuyo es mejor- dijo Alec, parpadeando sorprendido- como llegue aquí?

Magnus buscó en los bolsillos de Alec para encontrar las llaves, encontrándolas y después abrió la puerta.

-Las damas primero.

-Entonces entra tu- gruñó Alec, antes de zigzaguear dentro. Se las arregló para llegar al sillón, dejándose caer mirando el reloj- Magnus... son las tres de la mañana!

-Y?- sonrió el diseñador, entonces un par de ojos amarillos llamaron su atención, lo miraban con sospecha- aaww! tu gato!

-Cuidado, es un bastardo cruel- murmuró Alec.

Magnus se acercó a acariciar al gato, y después pegó un brinco cuando Iglesia soltó un zarpazo en su dirección, abriéndole tres pequeñas líneas en la piel del dorso de su mano- ouch!

-Lo vez?- Alec se puso de pie y se acercó, tomando la mano de Magnus entre las suyas, examinando el rasguño- ah, apenas si alcanzó a rozarte. Estarás bien. Iglesia una vez me mordió tan fuerte que necesite puntadas.

-Dios, pero que le hiciste?

Alec sonrió.

-Le di un baño- caminó, aun sosteniendo la mano de Magnus, e hizo que el diseñador se sentara en el sillón- espérame aquí, iré por algo para eso- después desapareció por una de las puertas.

-Buena suerte!- le dijo Magnus antes de notar a Iglesia subiendo a la mesa de centro, mirándolo fijamente con cara de pocos amigos- que fue lo que hice?

Iglesia siseó.

-De acuerdo!- dijo Magnus levantando las manos- me rindo!

Cuando Alec regresó, su gato estaba profundamente dormido sobre la mesa de centro y Magnus lucia complacido con él mismo.

-Acaso noqueaste a mi gato?

-No, simplemente llegamos a un acuerdo- dijo Magnus seriamente, después siseo cuando Alec roció la herida con desinfectante.

-No seas bebe- lo regañó Alec, después limpió las líneas rojas y puso un vendaje para cubrirlas- listo, creo que sobrevivirás.

Magnus sonrió, levantando su mano herida para apartar los mechones oscuros de los ojos de Alec, acercando sus rostros en el proceso.

-Gracias, doctor- susurró con una sonrisa.

-Ten más cuidado la próxima vez- murmuró Alec, sus rostros estaban a solo centímetros. Al final fue él quien se rindió, inclinándose y poniendo sus labios sobre los del diseñador. Jadeó suavemente cuando un cálido sentimiento comenzaba a invadir todo su cuerpo.

Magnus gimió y se acercó más, enredando sus manos en el cabello y camisa de Alec, pegándolo mas a su cuerpo. Por la forma en la que estaban sentados, Alec estaba prácticamente sobre él, presionándolo contra el sillón. Hizo un pequeño sonido de placer cuando la lengua de Alec recorrió su labio inferior y después abrió sus labios dejando que la lengua del fotógrafo entrara.

Alec sentía como si una llama se hubiese encendido dentro de él mientras Magnus lo besaba profundamente. Le quitó el aliento y sintió que su cuerpo ardía por el contacto del hombre debajo de él. Gimió en lo profundo de su garganta y lo recorrió un escalofrió cuando la mano de Magnus se escabulló por debajo de su camisa. Se sentía asombroso, nada comparado con los besos que había dado antes, dejaba a Alec deseando mas. Se apartó un poco, mirando los desenfocados ojos de Magnus, hermosos tonos de verde y dorado, y recorrió su pecho con una mano, sintiendo, sorprendido, el firme cuerpo debajo de la ropa.

Ante el contacto de la mano de Alec, la cabeza de Magnus se fue hacia atrás, un ligero suspiro dejando sus labios mientras dejaba que esas manos exploraran su cuerpo. Se sentía mucho mejor de lo que había imaginado, y deseaba que lo tocara mas y mas. Magnus murmuró algo al sentir que los dedos de Alec comenzaban a desabrochar los botones de su camisa, abriéndolos casi todos, hasta llegar a la parte baja del abdomen. Levantó la mirada y casi gruñe ante lo que vio.

El cabello de Alec estaba hecho un lio, su camisa estaba levantada hasta la mitad del torso. Pero eso no era lo que había excitado tanto a Magnus. Los ojos azules de Alec estaban oscuros de deseo, ardiendo con la misma intensidad que los de Magnus. Alec se inclinó y presionó sus labios en la clavícula del diseñador, mordiendo lo suficientemente fuerte como para dejar una marca, y después lamiendo el área cuando Magnus jadeó ante el repentino dolor. Bajó las manos lentamente rozando los pezones endurecidos antes de dirigir su boca hacia ellos también, lamiendo uno de ellos y pellizcando el otro.

-Alec...- gimió Magnus, tirando del corto y negro cabello. Se sentía tan bien, con la cerveza y el placer nublando sus sentidos, y no quería nada mas que dejar que Alec siguiera tocándolo y saboreándolo. Pero, una pequeña parte del cerebro de Magnus aun estaba sobria; así que se las arregló para apartar suavemente al fotógrafo.

-Que sucede?- preguntó Alec, sin aliento. Estaba sonrojado y con los labios hinchados. Magnus gimió por lo bajo, odiándose a sí mismo.

-Estas ebrio, no me sentiría bien aprovechándome de ti.

-Y que si yo quiero que te aproveches de mi?- susurró Alec, sus ojos oscureciéndose aun mas.

Magnus tomó un gran respiro, intentando calmarse y tomar conciencia de las cosas. Deseaba a Alec, quería aprovecharse de él y quería que esa fuera la mejor noche de su vida, pero también quería que fuera la mejor noche para Alec.

-No puedo. No esta noche. Me lo agradecerás en la mañana- se enderezó y tiró del fotógrafo para acercarlo a él, besándolo profundamente de nuevo antes de retirarse- ve a dormir, y no te preocupes por ir a trabajar mañana, de acuerdo?

Los ojos azules estudiaron a Magnus desde detrás de una capa de deseo y alcohol. Después de descubrir que Magnus hablaba completamente en serio, Alec se apartó, dejándose caer sobre el sillón, sonriendo derrotado.

-De acuerdo, nos vemos mañana- miró a Magnus levantarse y abotonarse la camisa, sonriéndole al mirarlo a los ojos una vez mas, después lo miró marcharse. Alec suspiró y se recostó sobre el sillón, de pronto se sentía completamente exhausto. Sus ojos se cerraron poco a poco y lo último que recordó fue un par de ojos verde y dorados, guiñándole seductoramente.

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Si Alec.. ebrio eres un aventado..!xD Creo que Magnus lo emborrachara todos los días..xD espero sus Reviews..=D