"Por favor Doctor dime donde vamos." Preguntó por cuarta vez consecutiva Jackie Tyler. A veces, el Doctor se preguntaba como era posible que Rose fuera realmente su hija.

"Ya te lo he dicho, vamos a encontrarnos con Rose." Contestó el Doctor mientras seguía presionando botones y de vez en cuando dando a algunos con el pequeño martillo que siempre tenía a mano

"¿Pero por qué no ha venido ella a verme a mi como siempre? No me digas que le ocurre algo malo a Rose. ¿Está enferma? Seguro que tiene la gripe o algo así. Espera un momento, ha cogido algo en alguno de los planetas a los que habéis ido últimamente y por eso no me lo quieres decir."

"Bueno, coger no sería la palabra adecuada." El Doctor intentó no reír, no era el mejor momento para gastar ninguna broma, Jackie no estaba para bromas, pues no sabía lo que le ocurría a su hija y con eso no se jugaba. "Vale lo siento. No tranquila, Rose no está enferma, pero es un poco complicado y está con unos buenos amigos."

"¿Amigos? ¿Desde cuando tienes amigos a los que me quieras presentar? Doctor todo esto es muy extraño y si no me dices donde está mi pequeña…"

"Hemos llegado. Se que no es el sitio más acogedor del mundo, pero Jack sabe lo que hace para mantener un sitio secreto y sobretodo seguro." Sin esperar respuesta de Jackie, el Doctor se quitó la gabardina, la colgó sin prestar atención a donde caía y salió de la TARDIS.

"Doctor espera, ¿A dónde vas?" Le gritó Jackie, pero le siguió fuera de la nave. Se quedó parada justo a su lado y durante un momento no supo que decir. Aquello era imponente, parecía salido de una película de ciencia ficción, pero al mismo tiempo parecía ser un sitio completamente terrestre.

De repente un ruidos sonó en lo más alto de la sala, Jackie miró en esa dirección y cuando vio cruzar al terodáctilo creyó que estaba soñando. "¿Tenías que hacerlo verdad?" Jackie miró al Doctor sin saber con quien estaba hablando.

"Me gusta sorprender a los invitados, sobretodo si se trata de la familia." Jackie siguió la voz, le impresionó, tanto por el eco que se produjo a su alrededor como por la sensualidad con la que pronunciaba esas palabras. Entonces lo vio allí arriba, apoyado sobre la barandilla, aquel hombre tan apuesto y atractivo le estaba sonriendo.

"Jack por favor, estabas hablando de la madre de Rose, ¿podrías dejar de ligar por un momento y decirle a Rose que su madre ha venido?"

"Para tu información, no estaba ligando, tan sólo estaba siendo amable y educado con las visitas." Jackie se sintió aliviada porque ninguno de los dos hombres se diera cuenta de la decepción que se había dibujado en su rostro, ¿tan difícil era que un hombre se fijara en ella? "Jackie Tyler ¿verdad? Bienvenida a Torchwood tres, espero que te sientas cómoda aquí." Ella asintió sin quitarle la vista de encima al capitán. "Ahora comprendo de donde ha sacado Rose y enorme atractivo y por cierto una sonrisa encantadora sonrisa."

En cuanto Jack desapareció Jackie se echó a reír como si de una colegiala se tratara. El Doctor se la quedó mirando, no había cambiado nada desde que la conoció y mucho menos en lo que se refería a la necesidad de tener un hombre cerca.

"¡Mamá!" Rose apareció corriendo escaleras abajo y en cuanto llegó hasta su madre se lanzó a sus brazos y se echó a llorar. Jackie miró al Doctor esperando una explicación pues hacía mucho tiempo que no veía así a su hija. "Menos mal que has venido, te echaba tanto de menos, sobretodo con los meses que me esperan."

"¿Doctor?"

"Bueno supongo que será un buen momento de que tengáis un rato de madre e hija, yo mientras tanto voy a ver si Jack necesita algo." El Doctor no tenía miedo a nada, ni siquiera la muerte era un problema para él, pero Jackie Tyler era mucho más que eso y si lo juntaba al hecho de los sentimientos desbocados dentro de Rose, la combinación resultaba explosiva para él.

"Ah no, no seas cobarde, si vamos a decirle que vamos a tener un niño, bueno una niña más bien a mi madre, tu también formas parte de esto, así que te vas a quedar aquí."

"¿Cómo has dicho? ¿Desde cuando estás embarazada? ¿Y desde cuando tu y el Doctor…? No eso no me lo digas, pero ¿Estás embarazada y me lo dices así?" Rose dio un paso atrás y fijó la mirada en el suelo avergonzada. "Por el amor de dios Rose, hace meses que no nos vemos ¿y la única forma que tienes de decirme que voy a ser abuela es esa?"

"Jackie, por favor." Ella interrumpió al Doctor.

"No Doctor, no te metas en esto porque es algo entre mi hija y yo." El Doctor guardó silencio durante un momento, mirando una escena que no le gustaba nada. Jackie no tenía ni idea de lo que estaba ocurriendo por el corazón de su hija y la trataba como siempre, cuando él sabía muy bien que eso era justo lo que no debía hacer. "Rose…"

El Doctor se puso en medio y un segundo más tarde notó las manos temblorosas y amedrentadas de Rose alrededor de su cintura, como si le estuviera agradeciendo su gesto. "Jackie, no ha sido la mejor forma de decírtelo pero tienes que saber un par de cosas antes de enfadarte con Rose."

- o -

Jack entró en el dormitorio que hasta hacía poco tiempo había sido sólo suyo su santuario, en el que ninguno de sus subordinados entraba bajo ninguna circunstancia. Pero el cuarto no estaba vacío y el capitán ya se había acostumbrado a eso y sobretodo no le disgustaba.

Se sentó en la cama y acarició la mejilla de Ianto, que se movió y suspiró en voz baja. "Buen trabajo." Medio dormido, Ianto se quedó mirando al capitán sin decir nada, pues al principio no supo de lo que estaba hablando. "Con la base, está impecable, perfecta igual que todo lo que haces siempre." Se inclinó hacia su compañero y le besó con ternura en los labios.

"Me he quedado dormido, pero al menos a valido la pena, espero que Jackie se sienta cómoda."

"No te preocupes no creo que se dedique a mirar las cajas de pizza que vamos dejando por ahí. La noticia de que va a ser abuela creo que la va a tener entretenida un buen rato." Jack se tumbó en la cama junto a Ianto y nada más hacerlo, su compañero apoyó la cabeza sobre su pecho. Jack sonrió, jamás había pensado, hasta que había conocido al joven Ianto Jones, que podría sentirse tan a gusto en una auténtica relación de pareja.

"Si te pregunto algo ¿crees que podrás ser completamente sincero conmigo y evitarás cualquier tipo de sarcasmos innecesarios para ocultar tus verdaderos sentimientos?" Preguntó Ianto sin pararse a respirar, por miedo a que Jack le cortara con un beso o alguna carantoña que terminara con ellos haciendo el amor y Ianto sin poder preguntarle lo que quería.

"Claro, lo que sea. Tu sólo dispara."

Ianto respiró hondo un momento, le había costado mucho tiempo llegar a ese momento y ahora que estaba allí no lo iba a desaprovechar por miedo a la respuesta de Jack.

"¿Estás enamorado de mi? Ya se que me quieres pero necesito saber si realmente estás o no enamorado de mi."

"Ianto…"

"Jack por favor, ya hemos pasado por esto muchas veces y después de ver al Doctor y Rose, necesito saber si puedo esperar conseguir contigo una relación parecida, sincera y comprometida contigo."

"Lo siento…"

"Oh dios mío." Ianto se levantó rápidamente, no estaba preparado, por mucho que había pensado en ello, para un rechazo tan directo. Jack apenas había dudado a la hora de empezar a hablar, lo tenía claro y él no se había dado ni cuenta. "¿realmente esto no es más que un juego para ti?"

"Ianto por favor, escúchame." Jack fue tras él y aunque Ianto intentó alejarse, Jack lo retuvo con fuerza, incluso temió llegar a hacerle daño. "Ianto por favor, ¿tan cruel crees que puedo llegar a ser que estoy contigo por hacerte daño y te pregunto si me quieres para lastimarte?"

Ianto siguió mirando a la pared, no quería que Jack le viera en ese momento y descubriera su mayor miedo, el que había tenido desde que había comenzado su relación con el capitán, aquel que había guardado en su interior por temor a que Jack le dejara.

Entonces notó sus manos rodeando su cuerpo y atrayéndolo con cuidado. No lo podría resistir por mucho tiempo, no se podría mantener sereno notando su olor, su aroma aquel que estuvo a punto de hacerle perder la razón durante su primera misión juntos.

"Jack necesito que seas sincero conmigo, porque no creo que…"

"Te quiero." Ianto se quedó sin respiración, clavado en el suelo, pensando que había sido su imaginación quien había dicho eso y no el capitán. Pero entonces notó su boca posarse sobre su cuello y depositar un dulce y tierno beso. "Ianto te quiero como hace mucho tiempo que no quiero a nadie."

"Lo dices en serio."

"¿Por qué no lo iba a hacer después de todo lo que hemos pasado juntos? ¿Qué pasa? Vamos dímelo, me has pedido sinceridad y se que me estás escondiendo algo."

"No te escondiendo nada." Ianto se dio la vuelta por fin, mostrando los ojos inundados de lágrimas a Jack. "Es sólo que desde que te fuiste con el Doctor, cuando me dejaste aquí solo, me di cuenta que no sería capaz de sobrevivir sin ti."

"Ianto…"

"No, no lo digas, ya me siento bastante avergonzado por llorar delante de ti de esta forma tan tonta, que no se ni porque lo estoy haciendo, pero no lo puedo evitar. Acabas de decirme que me quieres y estoy contento, más que eso, pero no puedo dejar de llorar ¿Crees que estaré sufriendo los mismos efectos que Rose?" Ianto se echó a reír, pero el capitán no hizo lo mismo, sino que se quedó completamente serio. "¿Qué pasa he dicho algo?"

"Creo que si joven Jones, has dicho algo." Jack se apoderó del rostro de Ianto y le besó con fuerza. "Eres muy listo y eso me encanta de ti, vamos seca esas lágrimas que esto le va a encantar al Doctor."

Jack se dio la vuelta y se dispuso a marcharse, sin embargo miró atrás y vio allí a Ianto. Dos veces no iba a cometer el mismo error, por lo que alargó la mano y con dos zancadas, Ianto el alcanzó y la tomó.

"¿Juntos hasta el final?"

"No se de lo que estás hablando pero si, juntos hasta el final." Jack rodeó la cintura de su compañero y le besó otra vez antes de salir de la habitación.

"No estás embarazado Ianto, aunque no me importaría ver a un pequeño Ianto o a un pequeño Jack por ahí." Ianto sonrió ante esa imagen. "Pero tienes razón, creo que tienes los mismos síntomas que Rose."