. . . . . . . . . . . . . . . .Bella Pov. . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Había subido a mi habitación, pero bajé a la cocina a sacar algo para comer ya que me había dado hambre.

-Emmet...-.

Asomé mi cabeza por el marco de la puerta, y ahí estaba Edward, hablando por teléfono. Hoy prácticamente no era mi día, no lo digo por la boda sino que es otra cosa, sospecho que es solo lo que las mujeres hacemos.

-Llama a todos, hoy habrá "reunión"-.

Con que con una reunión, a mí me da que es una fiesta.

-Hoy -hizo una pausa supongo que para escuchar lo que decía Emmet-A las...-esta vez hizo una pausa para mirar el reloj que estaba en la pared -7 p.m.-.

Perfecto, notase el sarcasmo, ahora tendría que vigilar por horas sin tener que dormirme. La cafeína solucionaría esto último, pero tendré que vigilar de todos modos. Y si me salgo de control yo la casa estará patas para arriba. Pero a decir verdad hace mucho que no voy a una fiesta.

-¿Con que con una reunión, eh?-le dije caminando hacia la heladera-¿No pensarás hacerla aquí, verdad?-y yo auto invitándome.

-Ehh...-eso es un sí.

-Tú limpiaras TODO-dije resaltando la palabra "todo", y tomando una soda.

-¿Dónde hay vasos?-preguntó, ignorando mi comentario.

-Allí-dije señalando a una puerta de la alacena.

-¿Me ayudas?-dijo haciendo un puchero.

Gruñí siempre hacia esa cara de cordero a medio morir y siempre funcionaba.

Lo ayude a preparar todo y él fue a una tienda a comprar cosas. Al cabo de un rato volvió.

-Prométeme que no te vestirás de manera provocativa-dijo poniendo las bolsas sobre la mesa.

-No prometo nada -dije corriendo hacia mi habitación.

Creo que gruñó.