Disclaimer: Bleach y sus personajes pertenecen a Kubo Tite. Esta historia no tiene fines lucrativos, únicamente usé sus personajes para entretenerme y para entretener a otros.
Advertencia: Los one-shots son independientes unos de los otros.
Hi!
Gracias por sus comentarios, me d mucho gusto leerlos y saber que les gusta lo que escribo.
Por fin actualizo este jeje ojala les guste. Gracias de antemano y saludos!
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"Nada Mejor Que Lo Real"
"La única verdad es la realidad"
(Anónimo)
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Tema IV
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*~ Siempre ~*
El pelinaranja entró de regreso a la habitación de la morena con una taza de té caliente en sus manos, con sumo cuidado la dejó sobre el buró y se sentó en la orilla de la cama, al lado de ella.
—Ahí está el té que pediste— Le comunicó con mucha seriedad, contemplándola. Tenía que ser honesto consigo mismo, el no haberla visto por mucho tiempo y el hecho de volver a reencontrarse de nuevo le volvió a rememorar el pasado que juntos alguna vez tuvieron como pareja, gratos momentos que no podía sacar de su cabeza a pesar de tener a alguien en su vida.
Rukia, en silencio y con cuidado se incorporó, tomó la taza de té entre sus manos y bebió un poco del brebaje.
— ¿Qué te pasa? Estás toda rara… como si no te hubiera dado gusto verme de nuevo— Le comentó con el ceño fruncido, mirando por encima de su cabeza.
—No es eso… sólo que… esperaba a otra persona— Lo miró de reojo, siendo honesta, aunque no quiso precisar el nombre de esa otra persona, realmente no entendía porqué él había venido a su auxilio en vez de la persona a la que se podía decir le correspondía, a Renji, su novio desde hace ya unos meses.
—Entiendo… pero por algo pasan las cosas ¿no crees? Por alguna razón estoy aquí… contigo— Enfatizó con tono serio.
—Pero no deberías…— Fue la contestación emotiva de la pelinegra, si bien después de su relación las cosas nunca volvieron a ser iguales, Ichigo debía tener mil cosas más importantes por hacer que estar ahí, cuidándola, alguna vez le dijo que no era co-dependiente, que se podía cuidar por sí sola… además, no tenía que adjudicarse responsabilidades que no debía.
— ¿Y porqué? — Preguntó serio.
La morena no quería ser grosera y estaba buscando las palabras correctas para decírselo, para que no se indignara o cosas por el estilo, sin embargo el tono del teléfono celular del ojimiel retumbo en toda la estancia, Ichigo al instante miró la pequeña pantalla y al saber de quien se trataba se irguió en toda su estatura y contestó.
—Bueno… Inoue— Se detuvo a escuchar la voz al otro lado de la línea, una voz suave y dulce, mientras caminaba lentamente por lo largo y ancho de la estancia.
—Tuve una emergencia— Ichigo continuaba dando contestaciones a las cuestiones de la dama con la que hablaba, Rukia era simple oyente.
—No creo regresar, así que no me esperes— Así finalizó la llamada, Rukia se sorprendió de las palabras dichas por el ojimiel, estaba dispuesta a discutirle.
— ¡Qué! — Soltó el ojimiel al notar como Rukia lo observaba con sorpresa y odio contenidos, no entendía porque estaba tan impertinente.
— ¡¿Quién te crees que eres para dejarla plantada? Deberías estar con ella… con la persona que quieres! — Le espetó molesta, no lograba comprender porque el ojimiel abandonaba a aquella mujer que en casa lo esperaba.
La pelinegra más allá de estar molesta por lo que el pelinaranja había hecho a quien podía decir su novia, estaba enojada porque el pelirrojo no estaba con su persona, y no habría llegado a tomarle tanta importancia a su ausencia si no fuera por su accidente automovilístico, Renji no había tenido la delicadeza de ir por ella a la clínica donde le atendieron, no se había ni asomado, ni siquiera una llamada, nada. ¿Qué clase de amor era ese?...
El ojimiel se acerco lentamente, se sentó al borde de la cama al costado de ella, se miró en sus ojos azul-violetas y le respondió.
—Te lo dije en el pasado y te lo repito ahora por si se te olvidó, no me importa lo que opines. Estoy aquí, contigo porque me importas— Así lo creía él, Rukia siempre sería importante y sentía que debía estar con ella.
—Eres tan molesto…— Le dijo sin más, él siempre hacía lo que le venía en gana y no podía ni reprochárselo —pero gracias— añadió, aunque esta vez no quiso hacerlo, porque realmente estaba muy agradecida de venir a su auxilio.
Ichigo sonrió un poco, ella no tenía remedio, siempre quería hacerse la dura en los momentos en que más necesitaba ayuda, que bueno que su persona estaba a su lado, para hacerle saber que siempre que le necesitara y sin importar que sucediese, estaría a su lado.
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Tema V: "Nuestro Lazo"
Sinopsis: [AU] "A pesar de haberse divorciado, aún los mantenían unidos un lazo especial lleno de esperanza"
