Encuentro revelador
Había pasado un mes desde el encuentro desastroso, el mismo tiempo que Rachel llevaba en su nuevo trabajo, casi no había tenido audiciones porque no era temporada de estrenos, pero el archivo la tenía bastante entretenida. Lo que hacía básicamente era separar por años cada documento, escanearlo, hacer algunas correcciones y crear carpetas en la computadora dividiendo y organizando todo, después los mandaba por e-mail al correo del Señor Evans, papá de Sam y este los subía al sistema de la compañía. Prefería ir a la oficina de 6 de la tarde a 10 de la noche, así no había tanta gente, no le preocupaba su seguridad conocía la zona, su casa estaba a muy pocas cuadras de ahí, además Jhon el guardia de la empresa era amabilísimo y cortés. Cualquier otra persona odiaría su lugar de trabajo pero ella se había ambientado, estaba 4 pisos debajo de la entrada principal, sólo tenía una ventana chiquita que daba hacia el pasillo y montañas de papeles a su alrededor, ella había sacado provecho de cada espacio añadiéndole algo de luz y siempre llevaba su i-pod con bocinitas, así, al oír la música se inspiraba y hacía las cosas más rápido, muchas veces hasta bailaba o cantaba solita. Siempre llegaba a su lugar de trabajo en el elevador, pero cortaban la energía de este a las 10 en punto así que con frecuencia le tocaba subir las escaleras a la hora de la salida, ella veía el lado amable del problema pensando que subir era su sesión de ejercicios y que terminaría con unas piernas de miedo.
Ese día, a punto de terminar su turno, estaba preocupada, Sam no había parado de insistir en que volvieran a salir, ella siempre se excusaba con compromisos falsos pero Jhon le acababa de anunciar por el intercomunicador que el joven Sam Evans estaba esperándola fuera del edificio, pensó en quedarse más tiempo y pedirle a Jhon que le dijera a Sam que iba para largo, así se iría y ella podría salir tranquila pero lo pensó mejor y resolvió salir con él y hacerle entender de una vez por todas que le interesaba sólo como amigo. Empezó a guardar sus cosas cuando oyó que el elevador bajaba, se apresuró pues si lo alcanzaba, esa noche no tendría que subir sus históricos 48 escalones a la libertad. Vio que las puertas se abrían y corrió sólo para ver como el elevador se cerraba y chocar con el hombre que menos esperaba…el olvidado inútil del aeropuerto.
Finn no supo cómo reaccionar, por venir checando algunas estadísticas en su i-pad no se fijó que el elevador lo bajó hasta el último piso subterráneo, un lugar de su empresa que ni siquiera conocía, entonces sintió como un pequeño cuerpo chocó con él, pensó que tanto trabajo ya le estaba haciendo mal ¿estaba alucinando a la imprudente del aeropuerto en su oficina? O ¿realmente la imprudente del aeropuerto estaba en su oficina?
Rachel tomó aire, si el inútil estaba ahí era porque trabajaba ahí ¿no? Y seguramente sería algún directivo así que no le quedó más que volver a decir la frase con la que se presentó días atrás
-Lo siento- susurró con esa voz pequeñita y tierna
-¿es lo único que sabe decir?- Finn al oír la voz, entendió que no estaba alucinando y no le pasó desapercibida la repetición de palabras de la imprudente
-no…yo…-quiso explicarse pero fue interrumpida
-¿quién es usted? ¿Qué hace aquí?
-Mi nombre es Rachel…Rachel Berry y yo…
-¿Es espía de Quinn?
-¿espía? ¿Quién es Quinn? No conozco a nadie llamado Quinn… yo…yo trabajo aquí
-¿aquí?-Finn se tranquilizó al sentir sincera la ignorancia sobre Quinn, analizó con la vista el lugar, eso era un ratonero y si no sabía que tenía un ratonero, menos que tenía a alguien trabajando ahí -y ¿qué se supone que hace usted aquí?-preguntó en realidad curioso
-perdón pero no entiendo porque debo contestar sus preguntas-respondió Rachel retándolo
-porque soy el dueño de todo lo que hay en este lugar-contestó Finn altivo pero tratando de contener la risa, en serio le producía algo extraño que alguien le contestara de una forma tan retadora
Rachel quiso que se la tragara la tierra, ahora entendía la advertencia de Sam, claro que el gigante que tenía enfrente era un tirano, se imaginó de nuevo sin empleo y cerró los ojos
-Finn Hudson-dijo alzando la voz, sobresaltando a Rachel- le daría una tarjeta de presentación pero supongo que mi nombre ya le dio una idea de lo que hago aquí…ahora su turno ¿qué hace usted aquí Rachel?
Rachel reaccionó -Archivo y organizo los documentos…
-¡ya recuerdo!- otra vez no la dejó terminar- Evans me dijo que contrataría a alguien para poner en orden los documentos de mi padre pero no me imagine que los documentos estaban en este sitio…ni a alguien como usted trabajando aquí
-¿cómo yo?
Rachel tenía la mirada baja y eso a Finn no le estaba gustando nada así que la tomo de la barbilla para que alzara la vista y le respondió
-Cómo usted…imprudente, respondona, agresiva, gruñona, retadora…la lista de sus virtudes es interminable
-¿Y por qué cree que alguien como yo no podría trabajar en un lugar así?-dijo Rachel tratando de contener su ira
-Por que cuando la conocí me dio la impresión de ser una niña mimada, de mundo, no de un agujero como este
-¡Creí que le había parecido una ladrona!-Rachel había tratado de morderse la lengua, pero lo dijo
-¡También eso!-dijo Finn volteándose para que no lo viera sonreír, en realidad le divertía el carácter de la imprudente-Cómo sea Rachel, está usted aquí y supongo que es porque necesita el trabajo, así que hágalo bien y no tendrá problemas-dijo Finn mientras se daba la vuelta para picar el botón del elevador
-no va a bajar-dijo Rachel mientras Finn ponía cara de no entender-el elevador-aclaró- ya pasa de las 10 y a las 10 en punto le cortan la energía
-¿de verdad?-dijo Finn volviendo aplastar el botoncito-y ¿cómo sale usted de aquí?
-Por las escaleras-respondió Rachel con un tonito burlón hacia la ignorancia de su jefe, ya se le había pasado el susto después de que Finn había dado a entender que conservaría su trabajo.
-Yo…yo he tenido juntas después de media noche y el elevador aún sube- explicó Finn
-Supongo que eso sucede porque los empleados saben que usted permanece en su oficina y lo dejan en función, pero créame, en otras circunstancias no opera después de la hora, trataré de hablarle a Jhon, a ver si puede avisar que está aquí para que su elevador venga por usted- dijo Rachel dirigiéndose a su escritorio y tomando el teléfono
-¿Usted ya va de salida? –preguntó Finn
-Sí
-Entonces, déjelo, subamos las escaleras
Rachel quiso matarse, subir sus 48 gloriosos escalones acompañada por ese ser que despreciaba más que a nadie iba a ser una tortura pero obedeció, no tenía opción. Tomó de nuevo su abrigo y bolso y le indico a su jefe la puerta de las escaleras… Había que reconocer que el inútil era un caballero, sostuvo la puerta para ella y la hizo pasar primero, comenzó a subir en silencio sintiendo los pasos de él detrás y empezó a acelerar el ritmo de sus pasos hasta que lo oyó decir
-¿Siempre tiene usted tanta prisa?
Volteó y lo vio escalones abajo, la verdad es que Finn además de grandote era un poco llenito, Rachel no lo imaginó haciendo ejercicio en su vida y sonrió, era cierto en su necesidad de huir lo había dejado muy atrás. Se detuvo y contestó
-No, no siempre, hace un instante corrí justamente porque quería alcanzar el elevador y en el aeropuerto quería despedirme de una amiga…
-Y ahora… ¿la espera su novio?
Rachel quiso decir que qué le importaba pero le pareció más divertido decirle que sí, él al oír la respuesta simplemente guardó silencio hasta que por fin llegaron a la salida. Finn se quedó preguntándole a Jhon porqué no servía el elevador después de las 10, el hombre le empezó a explicar y Rachel dijo un ¡Buenas noches, hasta mañana! De manera general y salió, él alcanzó a ver que saludaba a un hombre…se le hacía tan familiar…
-Jhon… ¿ese era Sam Evans?
-sí señor Hudson, justamente él
Finn chocó un puño contra el recibidor… ¿qué hacía ese imbécil con ella? Y ella como pudo ser tan cínica, dijo que no conocía a Quinn y Sam era el mejor amigo de Quinn…
Awww,,,,choque Finchel y por fin ya saben uno y el otro sus verdaderos nombres…¿qué creen que tenga que ver Quinn? Se recibe con mucho agrado cualquier comentario… Ya no tengo reserva escrita de capítulos así que no sé cuando vuelva pero nos leemos pronto. #HappyBirthdayLeaMichele… ok ya me traumé esto no es twitter pero ya lo puse ahí y en mi face y mi skype… no me quería quedar con las ganas de ponerlo también aquí.
