CAPÍTULO IV
BATALLA EN LA BASE SUBTERRANEA
Amy miraba constantemente alrededor para ver el momento en que llegara Sonic. "Que no le pase nada… que no le pase nada" repetía sin cesar en su mente. De pronto la voz del Dr. Eggman la sorprendió.
—Imagino que quieres ver a Sonic.
—Tanto como quiero dejar de verte a ti —dijo Amy cortantemente.
—Bueno, me alegro de poder cumplir uno de tus deseos.
—¿Qué quieres decir?
El doctor sonrió maliciosamente y oprimió un botón en su consola. De pronto, del tubo que conectaba al techo con la burbuja de cristal empezó a salir un gas amarillo.
—Es hora de dormir —dijo Eggman antes de soltar una carcajada siniestra.
Tan pronto como pudo, Amy se tapó la boca y la nariz pero fue demasiado tarde ya que inmediatamente comenzó a sentir una pesadez similar a la que sintió cuando la atacaron unas horas antes. Aún seguía débil y le fue mucho más difícil mantenerse despierta. Los chillidos de Cheese le destrozaron el corazón mientras intentaba golpear la burbuja, aun a sabiendas de que no serviría de nada. En poco tiempo, los dos quedaron inconscientes.
(…)
El elevador bajó durante un buen rato y a medida que bajaba, la temperatura subía cada vez más. Sonic y sus amigos no movían ningún músculo pues los cuatro robots se mantenían en las esquinas del elevador vigilándolos a todos.
Cream no se atrevía a mirar a Emerl. No podía creer que ese robot que antes había sido su amigo, ahora fuera tan frio con ella. Seguramente el Dr. Eggman le había alterado la personalidad de alguna forma.
Rouge volteó la mirada para ver el radio-transmisor que tenía en la mano izquierda.
—No te molestes en intentarlo —dijo Emerl sin voltear a verla—. Esta base está protegida por un campo magnético que repele todas las señales. No podrás comunicarte con nadie mientras estés aquí.
Eso tomó a Rouge por sorpresa. "¿Cómo pudo ver lo que estaba haciendo?", pensó.
Después de un tiempo, el elevador empezó a aminorar su velocidad hasta que se detuvo por completo frente a una reja de metal. La reja se abrió permitiéndoles el acceso a un pasillo con paredes de metal y una puerta al fondo. Emerl y Obsid fueron los primeros en salir.
—Después de ustedes —dijo Saphr. Su voz robótica era ligeramente más aguda que la de Emerl.
Todos salieron del elevador seguidos por Saphr y Dimond, quien, una vez afuera, oprimió un botón e hizo que el elevador volviera a subir. El pasillo ante ellos era largo, angosto y estaba mal iluminado, sin embargo no se veía descuidado como las instalaciones que estaban en la superficie. Al llegar a la puerta, Emerl tecleó una contraseña en un pequeño panel y la puerta se abrió dando paso a un nuevo cuarto.
Sonic y los demás entraron al cuarto y se quedaron impresionados. Era un cuarto circular con paredes metálicas relucientes. A diferencia del resto del complejo, estaba muy bien alumbrado. En el techo colgaba una gran lámpara apagada y enfrente de ellos en la parte de arriba había un amplio ventanal que daba a lo que parecía una sala de control.
De pronto un aparato que tenía Tails en la muñeca comenzó a dar pitidos.
—¿Qué sucede? —preguntó Chris.
—Este es mi rastreador de Esmeraldas Caos —dijo Tails—. ¿Pero entonces?
—¡Miren! —exclamó Vector señalando hacia arriba.
Todos quedaron boquiabiertos. Alrededor del cuarto había siete pilares de metal con una pequeña burbuja arriba. Adentro de cada burbuja había una Esmeralda Caos.
—Tiene todas las Esmeraldas —exclamó Rouge.
—¡Cielo santo! —dijo Chris.
—¿Qué pasa? —preguntó Tails.
Chris no contestó. Tenía la mirada fija en la lámpara apagada que estaba al centro del cuarto. Todos voltearon a ver y se dieron cuenta que no se trataba de una lámpara. Era una burbuja de vidrio dentro de la cual estaban tendidos Amy y Cheese.
De pronto retumbó en el cuarto una voz amplificada por una bocina.
—Hola a todos. Bienvenidos a mi humilde morada.
—¡Eggman! —exclamaron todos.
El doctor estaba parado a la ventana del cuarto de control con un micrófono en la mano derecha, la izquierda atrás de la espalda y con una sonrisa maliciosa y desagradable en el rostro.
—Qué bueno que pudieron venir. Veo que ya conocieron a mis Cuatro Colosos.
Todos voltearon a ver a Emerl y los otros robots.
—Ese es un nombre muy pretencioso para un montón de basura —dijo Knuckles.
—Ya verás cómo cambia tu opinión en un momento —dijo Eggman.
—¿Qué les hiciste a Amy y a Cheese? —preguntó Sonic agresivamente.
—Tranquilízate mi roedor amigo, tan solo están dormidos. Mira.
Eggman oprimió un botón y en pocos segundos Amy y Cheese se despertaron. Amy volteó alrededor y exclamó:
—¡Sonic!
—¡Amy! —exclamó el erizo azul—. ¡Déjalos ir ahora mismo, Eggman!
—Me temo que no puedo hacerlo —dijo el doctor—. Primero todos ustedes tienen que ayudarme con un pequeño experimento.
De repente el doctor puso su mirada en Chris.
—Vaya, vaya, pero si es la pequeña peste. Debí imaginar que algún día ibas a regresar a molestar. Pero esta vez tú también me vas a ser de utilidad.
—La única vez que te ayudé fue cuando mi vida y la de mis amigos dependía de ello —dijo Chris.
—Pues creo que esta vez tampoco tienes muchas opciones, a menos que no te preocupe lo que pase con Amy.
Chris apretó los puños y miró a Eggman con furia en los ojos.
—Eso pensé —dijo el doctor.
En la cabina de control, Eggman dejó el micrófono y se dirigió a sus secuaces robots.
—Enciendan la maquina ahora.
—Sí, doctor —dijeron Decoe, Bocoe y Bokkun al unísono.
Los tres robots teclearon varias claves en los paneles de control que tenían frente a sí. En seguida en uno de los monitores apareció un letrero que decía "SISTEMA ACTIVADO" y junto a él un medidor digital que en ese momento marcaba cero.
"Excelente" pensó Eggman quien volvió a tomar el micrófono y se dirigió de nuevo a sus adversarios.
—Muy bien, ¡que comience el experimento!
Eggman oprimió un botón y se abrió una compuerta en la pared por la cual salió una multitud de robots, algunos caminando y algunos volando. Los que salieron caminando eran naranja con gris, de forma redonda y aspecto algo cómico. Algunos traían unas armas de fuego del mismo color y algunos traían largas lanzas de metal y escudos.
Los robots que venían volando eran de dos tipos. Unos eran también redondos, tenían pequeñas alas y eran de color verde o amarillo. Otros eran parecidos a una medusa y se movían flotando. En total eran aproximadamente cincuenta robots.
—Les presento a mis creaciones —dijo Eggman—. Los naranja son los Robo-Peones, los voladores son los Flappers y las medusas son los Klagen.
Todos se pusieron en guardia al ver venir a la horda de robots. Para sorpresa de todos, Emerl y sus compañeros se hicieron para atrás. Chris abrió su traje, sacó su espada y se ajustó la funda al cinturón.
—¿Una espada? —preguntó Tails sorprendido.
—Así es. Esta vez traigo algunos trucos nuevos bajo la manga —respondió Chris.
—Impresionante —dijo Espio.
—Muy bien, vamos a recordar cómo se siente ser joven —dijo Chris para sí mismo.
El grupo de robots se quedó parado a unos pasos de Sonic y los demás. Sonic sonrió divertido.
—Francamente esperaba algo más que tus juguetes Eggman.
El Dr. Eggman también sonrió desde su cabina.
—Estos "juguetes" son más poderosos de lo que crees Sonic.
—Eso está por verse —respondió el erizo.
Todos esperaron en posición de guardia. Chris tenía su espada en las manos y Espio ya tenía listos un par de Kunais. De pronto el Dr. Eggman rompió el silencio.
—De acuerdo mis robots… ¡AL ATAQUE!
(…)
Los robots se abalanzaron sobre Sonic y sus amigos. Todos se separaron y comenzaron a responder al ataque. Sonic realizó su ataque giratorio sobre un grupo de peones, derribándolos a todos. Sin embargo se pusieron de pie y siguieron atacando. Sonic los ignoró y se lanzó hacia la esfera de cristal donde estaba Amy, pero a medio vuelo recibió desde la cabina de Eggman una fuerte descarga eléctrica que lo tumbó en el suelo.
—No seas tramposo, Sonic —dijo Eggman por el altavoz—. Primero tienes que ocuparte de mis robots.
—Me las vas a pagar, Eggman —dijo Sonic entre dientes. Inmediatamente continuó su ataque sobre los robots y esta vez sí logró destruirlos a todos.
—¡Resiste Amy! —gritó antes de atacar a otro grupo de robots.
Por su parte, Knuckles arremetió contra otro grupo y logró destruir a unos cuantos con sus puños, pero un peón le lanzó un rayo con su arma y lo lanzó despedido hacia atrás. Knuckles se levantó y se sacudió la ropa.
—Felicidades, acabas de ganarte una paliza.
Knuckles se lanzó contra el robot esquivando los rayos que le seguía lanzando y le clavó el puño en la cabeza causando que volara en pedazos.
Mientras tanto Chris se había metido en una escaramuza con dos peones con lanzas. Con ayuda de su espada, el muchacho esquivaba con cierta facilidad las estocadas de los robots, sin embargo, no tenía tanto éxito en atacar, ya que los robots se cubrían continuamente con sus escudos.
De pronto hubo un choque de metales con uno de los robots. Chris se zafó con una patada y mandó al robot al suelo. Mientras ese robot se levantaba, el otro arremetía contra él. Chris miró como los dos robots se lanzaban en su contra y justo un momento antes de que sus ataques conectaran, dio un salto hacia delante haciendo que los dos robots chocaran entre sí y explotaran.
En otra parte, Rouge usaba su patada de tornado para acabar con uno de los robots voladores, sin embargo en ese momento llegó otro y la derribó con una descarga eléctrica. Al ver esto, Tails exclamó:
—¡Cream, Charmy, vamos!
Usando sus colas, orejas y alas respectivamente, los tres se elevaron por los aires y se lanzaron contra el grupo de Flappers que atacaban a Rouge. Algunos robots les lanzaron rayos láser y otros usaron descargas eléctricas, pero ninguno dio en el blanco. Charmy que era el volador más ágil llamó la atención de los robots y logró hacer que algunos se dispararan entre sí y se destruyeran. Tails y Cream, por su parte, usaban golpes y patadas para tratar de derribar a los robots y lograron distraer al que estaba atacando a Rouge. La murciélaga se levantó y remontó el vuelo.
—Gracias chicos.
En ese momento todos vieron como Knuckles salía volando.
—Ve a ayudar a Knuckles —dijo Tails—. Nosotros nos encargamos de éstos.
—De acuerdo —respondió Rouge volando hacia donde había caído Knuckles.
—No me digas que te vas a dejar vencer por unos pedazos de metal oxidado —dijo Rouge aterrizando frente al equidna.
—Sólo estaba calentando —dijo Knuckles poniéndose de pie.
—Así me gusta —dijo Rouge guiñando un ojo.
Ambos se lanzaron al ataque y lograron destruir a varios robots.
—Vamos a ver quién destruye más —dijo Rouge.
—De acuerdo —dijo Knuckles antes de atacar a otro grupo de robots.
Por su parte, Vector y Espio se encontraban rodeados de Robo-Peones con pistolas láser.
—Espio, ya sabes que hacer —dijo el cocodrilo.
En ese momento, Espio lanzó al aire una estrella ninja. Cuando los robots se distrajeron, sacó de su manga una esfera negra y la estrelló contra el suelo creando una nube de humo negro. Los robots comenzaron a buscarlos a ciegas hasta que se escuchó una explosión. Espio les había lanzado estrellas explosivas a una parte del grupo y Vector se encargaba de derribar al resto con sus puños.
Los pocos robots que quedan en pie pudieron salir de la nube de humo y ubicaron al cocodrilo y al camaleón a unos pasos de ellos. Inmediatamente se lanzaron al ataque.
—¿Estás listo Vector?
—Siempre lo he estado.
De la mano derecha de Espio salió disparado un dardo que tenía amarrada la punta de la cuerda del carrete que tenía en su muñeca. Cuando el dardo se clavó en una de las paredes, Espio saltó hacia el otro lado rodeando al grupo de robots con la cuerda hasta que quedaron inmovilizados.
—¡Ahora Vector!
El cocodrilo tomó mucho aire y de su hocico salió una bocanada de fuego que incineró a los robots.
—Mucho cuidado porque soy peligroso cuando se me calientan los ánimos —dijo Vector haciendo una señal de victoria.
Mientras tanto, en el aire, Tails y Cream lidiaban con dos robots voladores.
—Cream, tú distrae al de la derecha —dijo Tails—. Tengo un plan.
—Bien.
Cream voló hacia la derecha y atacó a uno de los robots. El otro hizo el intento de ir tras ella pero Tails lo detuvo por atrás y se agarró de él.
—¿A dónde crees que vas?
Tails sacó de su bolsa una navaja y abrió la tapa del robot. Después de reconectar algunos cables, lo dejó libre.
Mientras tanto Charmy se había rodeado de más Flappers. Uno de ellos se lanzó hacia él, pero Charmy fue más rápido y también se agarró del robot, el cual, controlado por el abejorro, comenzó a dispararle a los otros robots. Cuando llegaron más, Charmy sostuvo al que tenía agarrado por las alas.
—Hora de bailar.
Charmy comenzó a girar a gran velocidad y lanzó al robot que tenía en los brazos, haciendo que chocara contra otros y destruyéndolos a todos. Sin embargo, pronto se vio rodeado de nuevo.
—Ustedes no se rinden, ¿verdad?
En ese momento escuchó el grito de Tails.
—¡Charmy, cuidado!
El robot que Tails había saboteado se dirigía a toda velocidad hacia ellos. Charmy voló lo más rápido que pudo hacia arriba mientras el robot saboteado se estrelló contra los demás causando una fuerte explosión.
—Rayos, eso estuvo cerca —dijo Charmy—. ¡Tails, ten más cuidado!
—¡Lo siento! —gritó Tails.
Charmy volteó hacia abajo y vio como Cream lograba estrellar a uno de los robots contra el suelo. Sin embargo, Cream no se fijó en el peón que corría hacia ella con su lanza en alto.
—¡CREAM! —gritó Charmy.
Al oír el grito, Cream volteó a su alrededor y vio al robot que corría a toda velocidad hacia ella. Su única reacción fue tratar de cubrirse, pero justo cuando iba a recibir el golpe, Tails cayó sobre el robot con una fuerte patada. El robot salió volando y chocó contra la pared haciéndose pedazos. Charmy suspiró con alivio y siguió peleando contra otros robots.
—¿Estás bien Cream? —dijo Tails tomándola por los hombros.
—Sí, muchas gracias… ¡Tails, cuidado!
Tails giró de inmediato y vio a uno de los robots que parecían medusas acercarse a gran velocidad. Tails trató de conectar un golpe pero falló. En seguida, Tails sintió algo extraño. Su cuerpo se sintió más ligero. Sus pies se elevaron y quedó atrapado en un campo de fuerza dentro de los tentáculos del robot. Trató de sacudirse pero fue inútil.
—¿Qué pasa?... ¡No me puedo mover!
De pronto se escuchó la voz del Dr. Eggman de nuevo.
—Olvidé decirles un detalle sobre mis Klagen. Una vez que te atrapan ya no te dejan ir.
—¡Tails! —exclamó Cream.
De pronto, de la cabeza del robot salió un pequeño cañón de pistola.
—¡Cream, corre! —gritó Tails
El Klagen empezó a disparar rayos láser, los cuales Cream trató de esquivar. Eventualmente Cream encontró la oportunidad de atacar al robot con una patada, pero eso causó que Tails recibiera una descarga eléctrica.
—¡Oh no! ¡Tails! —dijo Cream al darse cuenta de lo que había pasado.
—No te preocupes por mí, Cream —dijo el zorro—. ¡Atácalo!
El robot continuó disparando y Cream no hacía más que evadir sus ataques. "No puedo atacarlo directamente porque lastimaría a Tails", pensó. "Debo encontrar una forma de regresarle sus ataques"
De pronto se escuchó una explosión, Espio salió disparado y cayó cerca de Cream.
—¡Espio! —gritó Cream mientras corría a ayudarlo.
—Estoy bien, Cream —respondió el camaleón poniéndose de pie y regresando al lugar de la explosión. Sin embargo, al hacerlo, uno de sus relucientes Kunais cayó al piso. Cream lo recogió y vio su reflejo en el arma ninja. "Esto debe servir."
Cream regresó a donde estaba el Klagen que tenía a Tails.
—¿Qué esperas, pedazo de chatarra? ¡Atácame!
—¡¿Cream, que estás haciendo?! —exclamó Tails.
El robot se preparó para un disparo sobrecargado. Tails volvió a gritar:
—¡Cream, vete de aquí ahora!
Pero Cream no se movió. Por el contrario, permaneció parada apretando fuertemente el Kunai. De pronto el robot lanzó su disparo. Cream inmediatamente puso el arma ninja frente a sí misma. El disparo dio de lleno sobre el Kunai y Cream lo movió de manera que el rayo regresara al robot que lo había disparado. El Klagen comenzó a sacar humo y chispas y su campo de fuerza se desactivó, dejando caer a Tails al piso.
Tails inmediatamente se puso de pie y corrió en dirección opuesta. Alcanzó a lanzarse sobre Cream para evitar que la explosión del Klagen les hiciera daño.
—¿Estás bien? —preguntó Tails.
—Sí, ¿y tú?
—Estoy bien —dijo Tails sonriendo—. Gracias a ti.
Cream también sonrió y se mordió levemente el labio inferior. Sentía sus mejillas calientes.
—Bueno… vamos a seguir —dijo ella después de unos instantes.
Ambos se pusieron de pie y corrieron hacia otro grupo de robots. Mientras corrían, Tails notó que él también había enrojecido. Había recordado la vez que se había encontrado en una situación similar con alguien más.
"Ahora no es el momento", pensó. Inmediatamente Tails se sacudió el pensamiento de la cabeza y se concentró de nuevo en la batalla.
(…)
Desde la sala de control, Eggman y sus robots seguían con detalle la pelea desde una pantalla.
—¿Todo en orden? —preguntó el doctor.
—Todo va de acuerdo a lo planeado —dijo Decoe.
—Hasta ahora el despliegue de poder ha sido moderado y ya tenemos el veinte por ciento de la energía que necesitamos —dijo Bocoe.
Eggman miró el medidor digital que mostraba justamente esa cantidad, la cual subía algunos decimales con cada golpe que daban Sonic y sus amigos.
—¿Qué hay de la unidad de almacenamiento?
Esta vez nadie contestó.
Eggman, Decoe y Bocoe se quedaron mirando a Bokkun, quien estaba sentado frente a uno de los paneles con las manos suspendidas arriba del teclado y mirando la pantalla con la boca entreabierta. En la pantalla se vio la imagen de Cream rechazando un rayo que le había lanzado un Klagen y después se vio como Tails cayó encima de ella para protegerla de la explosión.
—¡BOKKUN!
El robot prácticamente saltó de su asiento e inmediatamente volteó a ver a Eggman con mirada apenada.
—Sí doctor…
—Te hice una pregunta —refunfuñó el doctor.
—Lo siento doctor, no lo escuché —dijo Bokkun mirando el suelo.
—Te pregunté si estaba funcionando la unidad de almacenamiento.
—Sí doctor, la acabo de revisar y está funcionando correctamente.
—Pues serás tú quien deje de funcionar si no pones atención cuando te hablo —dijo Eggman dando la media vuelta y regresando al ventanal.
Bokkun también giró su silla de nuevo y siguió trabajando, sin embargo ocasionalmente miraba la pantalla. En una de esas, vio a Cream destruir algunos robots con una fuerte patada. "Al menos no le pasó nada," pensó con alivio.
Mientras tanto, Eggman miraba la pelea a través del ventanal. De repente su mirada se desvió primero hacia las Esmeraldas Caos que centellaban tranquilamente, ignorantes de lo que pasaba a su alrededor. Después vio la esfera donde la eriza rosa no despegaba las manos del cristal y miraba con preocupación la melé que se desplegaba debajo de ella. El Dr. Eggman no pudo ocultar una sonrisa de satisfacción.
(…)
Sonic y los demás siguieron atacando y destruyendo robots hasta que poco a poco se fueron acabando. Sonic se lanzó al ataque contra el último grupo que quedaba y utilizando su ataque giratorio, creó un tornado alrededor de los robots que hizo que salieran volando por los aires.
—¡Tomen esto, hojalatas inútiles!
Antes de que los robots cayeran al suelo, Sonic usó su ataque dirigido sobre ellos y logró destruirlos a todos.
Sonic cayó al suelo y vio que sus amigos también habían acabado con el resto de sus atacantes.
—¡Lo logramos! —exclamó Cream.
—Eso le enseñará a Eggman a no meterse con nosotros —dijo Knuckles.
De pronto se escuchó por las bocinas un aplauso pausado y Eggman se asomó de nuevo por su ventana.
—¡Felicidades! —dijo el doctor—. Lo hicieron mejor de lo que esperaba.
—Muy bien Eggman, ya acabamos con tus chatarras —gritó Sonic—. ¡Ahora devuélvenos a Amy y Cheese!
—No te me adelantes Sonic, nadie ha dicho que ya terminaron —dijo Eggman—. Esos robots solo fueron el aperitivo. Ahora viene el plato fuerte.
Eggman oprimió un botón que hizo que saliera una descarga de electricidad de la cabina y golpeara a todos menos a Sonic mandándolos a volar hasta la parte trasera del cuarto. Sonic trató inmediatamente de ir tras ellos, pero en ese momento se levantó a la mitad del cuarto una pared de vidrio muy grueso que dejó a Sonic separado de sus amigos.
—¡Sonic! —gritaron varios de ellos corriendo hacia la pared.
—¿Están todos bien?
—Sí, estamos bien —contestó Tails.
—Esperen, voy a romper esto.
—No tiene caso Sonic —dijo Eggman—. Esa pared de vidrio es en extremo fuerte. Además tus amigos tienen una pelea diferente a la tuya.
Del otro lado de la pared, los Cuatro Colosos, que hasta entonces habían permanecido inmóviles, caminaron y se pararon de espaldas a la pared de vidrio.
—Ya entiendo. Así que ahora nos toca pelear contra ustedes —dijo Knuckles golpeando sus puños—. No te preocupes Sonic, nosotros nos encargamos de ellos.
Dimond soltó una risa burlona.
—Pobre iluso, cree que puede vencernos.
—Por si no te has dado cuenta, somos más que ustedes —dijo Knuckles.
—Ocho contra cuatro me parece un buen número —dijo Dimond.
—Van a pelear dos contra uno —dijo Eggman—. Ustedes decidan contra quien.
—Muy bien, pues yo pelearé contigo —Le dijo Knuckles a Dimond.
—Yo también —dijo Rouge—. Vas a necesitar a alguien que te cubra las espaldas.
—Como tú quieras, pero yo puedo cuidarme solo —dijo Knuckles aparentando no darle importancia.
De pronto Cream dio un paso adelante.
—Yo pelearé contigo, Emerl —dijo con tono decidido.
—He esperado esta revancha por mucho tiempo —dijo Emerl.
—No sé lo que te hicieron. Yo sé que tú no eres así pero no me queda otra opción.
—Entonces yo también pelearé —dijo Tails—. No puedo dejarte sola.
—Tails… —Cream sonrió fugazmente y luego volvió la mirada hacia Emerl—. ¡De acuerdo!
—Que tierno… me dan ganas de llorar —dijo Emerl burlonamente—. Debo decirles que no soy el mismo de antes. Sus ataques combinados no servirán esta vez.
Eggman habló de nuevo.
—Les advierto que mis Colosos son más poderosos de lo que aparentan y cada uno tiene una habilidad diferente. Ustedes ya conocen la de Emerl. Les dejaré descubrir las de los otros.
—Muy bien, Charmy. Tú y yo pelearemos contra el de los cuernos —dijo Vector señalando a Saphr.
Charmy hubiera preferido pelear junto a Cream, pero decidió que no era buena idea discutir en ese momento.
—De acuerdo jefe.
—Van a arrepentirse —dijo Saphr.
—Supongo que eso nos deja a nosotros dos contra el último —le dijo Espio a Chris.
—Me parece bien —respondió Chris preparando su espada.
Obsid, que tenía los brazos cruzados, no hizo el más mínimo movimiento.
—Bien, ahora que ya se pusieron de acuerdo me toca arreglarme contigo Sonic —dijo Eggman—. ¡Decoe, Bocoe, Bokkun! ¡Ya saben que hacer!
—¡Sí doctor! —contestaron los robots.
Los tres teclearon velozmente en sus computadoras y la compuerta por la que antes había salido la multitud de robots se volvió a abrir, pero esta vez salió un solo robot. Era parecido a los Robo-Peones pero de tamaño colosal y de color rojo brillante y plateado.
Tenía una cabeza pequeña con dos orificios como cañones haciendo las veces de ojos y un pequeño foco apagado en la frente. Lo más impresionante era que en lugar de mano derecha tenía una gigantesca bola con picos.
—Te presento a mi última invención. Lo llamo el "Egg Breaker"
Sonic y los demás se quedaron impresionados. El robot se veía sumamente peligroso y Sonic iba a enfrentarlo solo.
—Bueno, dicen que mientras más grandes son, más fuerte caen —dijo Sonic aparentando despreocupación—. Lo que sí me sorprende es que seas tan ególatra y te esfuerces tanto por hacer a tus robots tan feos como tú.
—Puede que no sea muy estético, pero tú tampoco lo serás una vez que haya acabado contigo.
—Eso ya lo veremos —dijo Sonic.
Pero el erizo tenía otra preocupación. La burbuja seguía ahí con Amy y Cheese. Era posible que salieran lastimados si no tenía cuidado. Sonic volteó a ver a Amy y ella le devolvió una mirada de aflicción.
—Si yo fuera tú, tendría cuidado con esa esfera —dijo Eggman—. Tiene sensores de movimiento que al ser activados le dan una descarga eléctrica a quien esté adentro.
Sonic se quedó parado apretando los puños y viendo a Eggman con una mirada furiosa.
—De acuerdo —dijo el doctor—. ¡Que empiece el segundo asalto!
(…)
Notas del Autor:
Este capítulo quedó un poco más corto para poder dividir en dos la pelea y que no fuera demasiado tedioso para ustedes.
Esta es mi primera escena de batalla, así que espero que les haya gustado. Los robots que aparecen son tres de los clásicos del Sonic Heroes. Los Robo-Peones son los "Egg Pawns" (esos gorditos que se parecen a Eggman), los Flappers son los que vuelan y lanzan rayos y seguramente los que jugaron el juego ya saben cuáles son los Klagen, sólo que aquí les agregue el detalle que electrocutaban al que estuviera adentro para hacerlo más interesante. En cuanto al Egg Breaker, es uno de los jefes del Shadow the Hedgehog.
No se pierdan el próximo capítulo para ver la pelea con los Cuatro Colosos y el desenlace de la pelea de Sonic, les garantizo que va a estar bueno.
¡Por lo pronto me despido!
