JiJiJi, otro "One-shot" que en realidad está encadenado a uno más antiguo.
Ok, vale, esto ya no son oneshots! XD Pues lo cuento como historia.
En fin, como les prometi aquí esta la noche mágica de los Reyes Magos.
-MiA-
NOCHE DE REYES MAGOS
- No sé por qué diablos tenemos que hacer esto... -Kurogane llevaba un buen rato quejándose.
- Por Syaoran y Sakura... -Mokona se posó en su cabeza.- Eso es evidente.
- ¡Pero si esos dos saben de sobras que los Reyes Magos no existen!
- ¡Es el echo de regalarles algo los que importa! -Fye se giró hacia él amablemente.- Si no empezarán a recordar sus años pasados allí en Clow y la nostalgia se apoderara de sus pobres corazones. -Acabó dramatizando como si fuera la fin del mundo.- JaJaJa ¡Vamos Kuropapi a comprar regalos para los niños! -Señaló un callejón con un montón de tiendas y él y Mokona se adelantaron.
- ¿COMO ME HAS LLAMADO? -Kurogane les persiguió sable en mano.
Estuvieron unas tres horas rondando y comprando regalos. Para Syaoran un libro verde y dorado de historia de muchos países que contenía estupendas imágenes de lugares alucinantes. Para Sakura compraron unos adornos de pelo muy monos y unos zapatos rojos con la cara de un muñeco en al hebilla (La cara de Kero).
Al terminar ya era muy oscuro y se fueron directamente hacia casa. Cuando llegaron Sakura y Syaoran ya dormían.
- Estupendo, ya duermen. –Fye sacó la bolsa con los regalos.- Podemos prepararlo ahora.
- ¡Me parece bien! –Dijo Mokona.
Mokona abrió los ojos y saltó al centro de la habitación mas grande de la casa. Abrió su bocaza y de ella salieron un montón de regalos que se posaron suavemente sobre el sofá.
- ¿Que es todo esto? No recuerdo que comprarás nada más Mokona.
- Esto son regalos para todos de parte de alguien que nos quiere mucho.
- ¿Para todos? –Fye se señalaba sorprendido.
- Sí, sí, para vosotros también hay!
Ahora en la sala había un montón de paquetes con sus nombres.
- Yo no puedo esperar a mañana. –Mokona se abalanzó hacia los regalos.- Vamos, sólo uno. ¡Abrimos uno hoy y mañana el resto!
- Sííííí!
Mokona cogió una pequeña cajita y se la entregó a Fye.
- ¡Pero tu hoy tienes que abrir este! –Mokona le miró sonriente.- Este es mi regalo.
Fye cogió la pequeña cajita y se abrazó a Mokona.
- Graaaaacias Mokona!.¡Que buena eres!
- ¡Tu no hace falta que abras nada hoy! –Le dijo a Kurogane.
- Tsk Tampoco es que me haga ilusión abrir algún regalo.
Fye abrió la cajita muy sonriente y cuando se dio cuenta de lo que había dentro se lo escondió debajo de la camisa rápidamente.
- ¡Vamos, que hay, que hay!
- ¡Cállate Mokona, si el regalo me lo has echo tú sabes de sobra que es! –Fye se sonrojó y se sentó con las camas cruzadas.- ¡Sólo pretendes hacerme pasar vergüenza!
- ¡JAAA! –Kurogane se rió sarcásticamente desde una esquina de la sala.- ¿TÚ vergüenza? Ya me dirás porqué tendría que pasar TÚ vergüenza.
Mokona se abalanzó encima de Fye y se metió en su camisa, luego salió triunfal por el cuello con el regalo en la mano.
- ¡Por esto! –Lo que Mokona mostraba como un trofeo era ni nada más ni nada menos que...
- ¿Que es esto? –En el país de Kurogane aún no existian.
- Se llama condón ninja tonto. –Mokona le echó el sermón mientras Fye intentaba recuperar y esconder su regalo de las manos de Mokona.
Kurogane alargó la mano y agarró el presente. Se lo acercó y leyó lo que había escrito.
- Cho-co-la-te. –Kurogane se lo quedó mirando algo inexpresivo.
- Tiene sabor y todo. –Mokona se acercó al ninja mientras Fye se ruborizaba cada vez más.- Yo te lo explico Kuroñón, los condones sirven para poder tener relaciones con quien TÚ quieras da igual de que sexo sea. –Remarcando la última frase. Kurogane empezó a pillar el concepto.
-¿PERO QUE REGALO ES ESTE MANJUU? –Kurogane se lo quitó de las manos con vergüenza y Fye lo cogió y se lo volvió a esconder.
- ¡Y además si es de chocolate lo disfrutas más! –Dijo triunfalmente Mokona.
- ¿Y para que necesita tener sabor algo como...? –Kurogane se dio cuenta de lo que estaba diciendo y de porqué tenían sabor y se ruborizó a más no poder.
- Uaaah, que sueño... –Mokona le lanzó un beso con mucha malicia y luego se fue.- Me voy a dormir que mañana hay que abrir regalos.
Y allí plantados se quedaron Fye y Kurogane a un metro de distancia y completamente sonrojados. Fye echó unos pasos atrás y se sentó en el sofá. En ese momento de silencio y vergüenza Kurogane no podía recordar nada más inapropiado que la noche que estuvieron justamente en ése sofá.
"Quiero que tú te des cuenta de lo mucho que te quiero" Imagenes de Fye venían a la cabeza de Kurogane. "Te quiero..." ¿Porqué tenía que recordarlo en ese momento? "¿Aún no te has dado cuenta?" Esos besos tan deliciosos... "Para mí no son simples rollos de una noche" Esas caricias... "Yo ya tengo suficiente"
Kurogane notó un ardor en su interior. Algo que le quemaba y le sofocaba. Entonces Fye se levantó del sofá y se cruzó con él.
- Ya es tarde, mejor me voy a dormir... –Dijo algo cabizbajo y aún sonrojado.
Pero Kurogane alargo la mano y cogió a Fye por el brazo evitando que se fuera.
- ¿Que te pasa? –El mago contestó sonriente pero sorprendido.
- No... –Kurogane alzó al cabeza y miró a Fye directamente a los ojos.- No lo sé...
El ninja alargó el otro brazo alcanzando al rubio por la nuca y acercándolo a él. Le besó, sólo un momento, un arrebato nada más, pero le besó. Antes esto Fye quedó pasmado delante suyo, completamente inmóvil.
- Ah... –El mago se llevó un dedo a los labios.- ¿No... sabes?
Kurogane le dio la espalda. Aún estaba más sorprendido de él mismo. Se ruborizó y empezó a preguntarse. "¿Pero que diablos estoy haciendo?"
Fye sonrió para si mismo y se acercó a la espalda de Kurogane. Lo rodeo y lo abrazo con sus manos.
- ¿Puedo ayudarte a saberlo?
Lo soltó y dio tres pasos para quedar frente a él. Fye se abalanzó sobre el ninja, le rodeó el cuello con sus brazos y le devolvió el beso, pero esta vez mucho más apasionado. Kurogane se encontró de nuevo en la misma situación que hacía cinco noches, y cuando quiso darse cuenta había caído otra vez a los encantos de Fye. No sólo estaba correspondiendo ése beso si no que también lo agarró por la cintura y acercó más sus caderas.
El deseo les guiaba, Kurogane estiró a Fye sobre el sofá, no podía dejar de acariciar todas las partes de su cuerpo. Era tanta la pasión que antes de que se diera cuenta le estaba quitando la camiseta al rubio. Cuando el torso de Fye ya estaba completamente desnudo, el ninja tiró la camisa a un lado y entonces el regalo de Mokona cayó al suelo al lado del sofá. Kurogane se detuvo un momento y se alzó un poco. Lo vió al lado del sofá y lo cogió con una mano. La respiración del japonés volvió a la normalidad. Fye se lo cogió de las manos.
- Dámelo a mí. –Se lo acercó un poco a la boca.- A ti no te gusta el chocolate.
Kurogane se dio cuenta de todo lo que estaba pasando, una vez más su deseo fue más fuerte que su cabeza, se había dejado llevar como en las otras ocasiones. Giró un momento la cabeza hacia otro lado y luego se incorporó. Posó una de sus manos sobre las de Fye, deteniéndole.
- Mira... –El ninja desvió la mirada.- Guárdalo... Mejor.
Fye se quedó mudo y pasmado, pero más dolido que no sorprendido.
- Bueno tampoco hay por qué... –Intentó arreglarlo el mago.
- No en serio. –Kurogane le miró directamente a los ojos con una expresión muy seria.- Algún día tiene que acabar esta tontería.
Sin decir nada más se alzó muy despacio, cogió la camisa de Fye y se la tiró suavemente cubriéndole la cabeza. Luego se fue y sólo se oyó cómo la puerta de su habitación se cerraba.
Fye poco a poco se quitó la camisa de encima. "Algún día tiene que acabar esta tontería." Las palabras resonaban en la cabeza del mago. Empezó a atarse la camisa mientras una fina y fría lágrima recorría su pálida mejilla.
- Esta tontería... –Fye cerró los ojos y se echó atrás, quedando tumbado sobre el sofá.
oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
A la mañana siguiente lo encontraron dormido allí, junto con todos los regalos alrededor. Le despertaron y le dieron un paquete para que lo abriera. Todos abrían ilusionados sus regalos. Kurogane estaba en un rincón de mal humor como siempre, sin alegrarse mucho pro los presentes que recibía. Fye es día, como tantos otros, sonreía y se reía con Mokona divirtiéndose con cada uno de los regalos. Una risa falsa... Y triste.
Own... que mal me sabe dejarlos así hasta... O-O San Valentin! Jopeees:(
Seguro que hay alguien que lo ha adivinado, los regalos eran de Yuuko.
Para Syaoran una brújula/reloj del tiempo con un monton de agujas que no se entendían. (Syaoran si que las entendía claro)
Para Sakura un vestido que Tomoyo le hizo llegar a Yuuko, y de Yuuko una vara rosa con una estrella dorada a un extremo. Es un vara que en xxxHolic "sólo hace lucecitas". (Sí la auténtica vara de Card Captor Sakura) A Sakura le hizo mucha gracia pero no sabe para que sirve. XD
A Kurogane le regaló una capa de viaje, negra, evidentemente, y una espada de juguete que no le hizo mucha gracia. (risas)
A Fye le regaló un libro de recetas echo por Watanuki y una preciosa camisa bordada en azul marino y plata. (Un detallazo que se cobrará la tía)
Y para Mokona un montón de chorradas que sólo ella disfruta, y una colección de muñecos de Sakura, Syaoran, Fye y Kurogane en pequeñito! (me encanta)
Bueno... Hast al apróxima celebración... :'(
