Pensaba con discreción mientras se arreglaba para la usual patrulla nocturna acerca de sus sentimientos. En la soledad de su habitación y con todas las situaciones que había vivido en su vida estaba segura de ua cosa
Estaba completamente encantada por Donatello, aquella tortuga escualida e inteligente, le atraía demasiado, aunque no quería arriesgarse a llamar a ese sentimiento algo tan fuerte como la palabra amor por el momento
Ella era consciente de que Donnie ya debía haberlo intuido pues con sus diversas charlas y momentos juntos además de los entrenamientos (arreglados para estar junto a él) habían creado una confianza mutua, y aumentado su interés por él
April y Casey habían salido a una fiesta de su escuela por lo cual no estarían patrullando y Mikey estaba con los mutanimales por lo cual la ronda de patrullaje se había dividido en parejas, convenientemente ella junto a el mas alto de los Hamato
-deberiamos volver, esta tranquila la ciudad así que no hay mucho que hacer- opinó Donatello
Karai asintio sin mucho entusiasmo, eso significaría que pronto se separarían por lo cual viendo la silueta del mutante frente a ella ideó una frase para el momento
-quien fuera sombra para estar todo el día a tu lado-
Donatello se sobresalto y un color rosado pinto sus mejillas, volteo frente a Karai quien lo veía con una sonrisa que no sabría decifrar
-esta bien, ¿de qué se trata esto Karai? últimamente me has dicho esw tipo de frases y me gustaba mas cuando bromeabas de otras formas-
-ten por seguro que de broma tiene poco, me gustas Donatello y mucho- admitio sintiendo su cara arder pero con una sonrisa sincera aún permanente en su rostro
El mutante se congelo por un momento y el sonrojo que tenía se hizo más fuerte -¿e-es por eso que me dices esas frases?-
-en parte sí y no, lo hago para llamar tu atención, sueles ser muy despistado a pesar de tu inteligencia, pero si me dejas continuar y en un futuro aceptar mis sentimientos te asegurare que te querré y protegere tal y como lo mereces- camino hacía la tortuga que aún no reaccionaba, procesando las palabras en su gran mente - piensalo ¿sí? y cuando estés listo dime tu respuesta- dicho esto la kunoichi se retiró presurosa a la guarida y específicamente a su habitación
Su corazón latía con locura, detestaba sentirse de esa manera. Durante mucho tiempo le enseñaron que los sentimientos eran una debilidad y el expresarlos ante los demás siempre se asemejaba a una manguera a presión que no tenía control en como descargarse
Ni si quiera se despidió de nadie, en la comodidad de su cama y con la protección de sus cobijas se preguntaba, ¿había sido correcto confesarse?¿cambiarían las cosas entre los dos?¿la rechazaría recién entrada la mañana?¿le dejaría de hablar?
De pronto un enojo se instalo en ella, ¡porfavor! ella fue Karai Oroku, del poderoso clan del pie, era actualmente hija del gran Hamato Yoshi la cual ahora pertenecía a una hermosa familia y que la caracterizaba su valentía y terquedad, su talento y habilidad, si las cosas se ponían tensas arreglaría el asunto y solucionaría lo que se avecinara, por que su nombre era Karai
Con dicha confianza recién instaurada logró conciliar el sueño, algo muy diferente en el caso de el pobre Donatello quién se encontraba cuestionandose su misma existencia
