Hola, hola. Yo y mi graciosa forma de consentir a mis lectores xD. Pero bueno, les traigo otro capi que espero les guste, es ligeramente más largo que los demás y tiene MUCHA explicación. Creo xD. Pero tiene un pequeño regalo para NinaCat19. Gracias, cariño eres genial.
Pero también recuerden que yo los amo a TODOS! ok? Son lo máximo xD Y tal vez según sean sus preferencias pueda hacer un capi a sus gustos. Eso me encantaría, así que no olviden dejar reviews con lo que les gusta y lo que no, Sí?
Ahora, sin más preámbulos, aquí el capitulo:
Capitulo 4: Quédate junto a mi
El cielo estaba oscuro ya, y la mayoría no hubiera adivinado el motivo de aquel espantoso ruido.
"¡Un dragón!" Grito alguien no identificado mientras corría por su vida en las calles de Magnolia. Y es que ni siquiera si el mismísimo Zeref hubiera llegado en persona y les hubiera dicho que iba a enviar a Acnologia a atacarlos se lo hubieran creído.
Para que la voraz bestia no destruyera toda su amada Magnolia, Fairy Tail tuvo que hacer lo impensable. Y todo el gremio salió huyendo cuando habían captado la atención del titán. No por cobardía, sino para alejarlo de los ciudadanos. Porque sabían que si iniciaban una batalla ahí seguramente se derramaría mucha sangre inocente.
Una vez que estuvieron en las afueras de la imponente ciudad cuyos habitantes gritaban horrorizados, el maestro decidió que no podrían enfrentarlo así como estaban. Entonces la Heartfilia tuvo una idea: Si utilizaba a géminis para copiar al maestro en su forma titán y alejar a la bestia a el lugar más lejano posible, esto les iba a dar tiempo para planear algo, por lo menos esperar a que Gildarts regresase y pedir ayuda a otros gremios como Sabertooth quienes recientemente se habían declarado aliados de Fairy Tail. Pero lo que la Heartfilia no podía hacer era copiar a un mago tan poderoso como lo era Makarov. Entonces la respuesta llego literalmente caída del cielo. Justo frente a ellos la nueva y mejorada "Christina" hacia su debut con el Trimens sobre ella. Ichiya saltó cayendo de golpe a la tierra quedando con la cabeza enterrada en ella. Hibiki conocía un tipo de magia en el que se utilizaba magia "prestada" para que el usuario intensificara su poder. En este caso: Lucy. En un intento por no ser destruidos porque Makarov no se encontraba bien de salud por obvias razones, Hibiki utilizo esta magia para que todos drenaran las suyas y podérselas dar a Lucy para que las utilizara de apoyo. Con toda la magia acumulada la Heartfilia no tuvo problema en traer a géminis del mundo espiritual y que este se transformara en Makarov.
Y como si por arte de magia (Nótese el sarcasmo) fuera, Acnologia siguió al falso Makarov hasta lo más lejos posible. Rápidamente Levy dedujo que lo más lejos que podría llegar géminis seria hasta las ruinas de donde alguna vez se encontró la torre del cielo. Eso les daría al menos unos tres días, si tenían suerte, para planear los preparativos para la lucha contra Acnologia… La lucha definitiva.
Makarov, es su frágil estado, decidió que se formaran grupos para ir a cada gremio aliado y los que eran neutros, e intentar convencerlos de luchar contra el feroz devorador de islas. Mientras el maestro se iba a quedar con Porlyusica. Obviamente Natsu, Gray y Happy querían que Lucy fuera con ellos. Pero una mirada a la Scarlet bastó para que esta los golpeara y les dijera que ella estaría mejor con Laxus. Al final Lucy fue con Raijinshu.
Los equipos se formaron como quisieron, no midiendo fuerza y elementos. Una vez en el tren, junto con Raijinshu, Lucy empezó a sentirse mal. Todo lo veía borroso y no podía soportarlo más. Así que Laxus pago por un vagón entero con habitación para que la Heartfilia descansar, porque todos sabían de que la causa de que ella se encontrase así era porque géminis seguía huyendo del dragón, pero utilizaba la magia que le había sido drenada a la chica; Y eso, al mismo tiempo, así que su magia descendiera drásticamente causándole unas dolencias terribles.
"Luego de dos horas, oblígala a que fuerce el cerrado espiritual. ¿Me oíste bien? Podría constarle la vida el mantener la puerta abierta más de lo necesario" Le había dicho Hibiki a Laxus cuando vio que este iba a ser el encargado de cuidar a la rubia. Ciertamente, solo había pasado una hora. Pero era completamente necesario que Lucy aguantara, les podría costar la vida a miles de personas sino lo lograba. Pero es que al Dreyar se le hacía condenadamente frustrante en ver como la chica hasta se mordía la lengua para no agonizar de dolor.
Salió del vagón en el que ella se retorcía en la cama porque ya no soportaba verla.
-¿Cómo esta Lucy-san? –Cuestionó Freed al ver salir a su "jefe" de la habitación.
-Empeorando –Contesto el Dreyar haciendo todo lo humanamente posible para que sus compañeros no vieran su tristeza.
Para su suerte, su equipo estaba demasiado embelesado en sus pensamientos propios como para fijarse en los gestos de él.
Una vez llegaron a su destino, un moderadamente grande, pueblo en las montañas llamado Kardia. Buscaban un gremio abierto recientemente, hace unos diez años. Bueno, necesitaban toda la ayuda posible. Y les habían comentado que aunque el gremio era reciente poseía magos con habilidades sorprendentes.
Fueron a una posada en donde pidieron varias habitaciones, sin embargo solo tenían servicios por cabañas en ese momento, pero estas contaban con varias habitaciones, cocina y demás; Laxus envió a Raijinshu a hablar con el maestro de ese gremio mientras él se quedaba con la rubia para medir el tiempo y que esta no sufriera tanto. La chica estaba recostada en la cama en posición fetal escondiendo el rostro bajo una almohada la cual tenía abrazada.
-Tranquila, Lucy… -Murmuro el rubio mientras le acariciaba la cintura –Solo unos minutos más –Tampoco es que esperara recibir ninguna respuesta.
Y así fue, unos diez minutos después de eso, se habían cumplido las dos horas. Cuando el nieto del maestro le autorizó cerrar la puerta, la pobre mujer lo hizo casi con desesperación.
-¿Quieres algo? Lo que sea ¿Comida, agua? Te lo traigo –Ofreció el Dreyar al ver que la chica empezaba a sacar su cabeza de la almohada.
-Tengo el cuerpo adolorido –Murmuro la chica mientras se sobaba las piernas, las cuales tenía adormecidas. Por la cabeza del rubio paso una idea que tal vez no fuese tan mala. Después de todo, era por su bien.
-¿Sabes? –Cuestionó de repente –Estamos solos -Susurro muy cerca de su oído mientras suspiraba. Esto hizo que a la Heartfilia se le pusieran lo vellos de punta. ¡¿Realmente quería con ella justo después de haber pasado por aquello?! Él observó su rostro un momento, estaba completamente roja. Pero no decía nada, era como si ella… Quisiera. Pero sabía que no podía dejarla más adolorida o la chica no sería capaz ni de caminar después. Entonces acercó su rostro al de la chica y le dio un beso, solo presionó sus labios contra los de ella, sabía tan condenadamente bien que quiso darle otro, y otro… Y así hasta que decidió que iba a continuar.
Bajo dando besos por su barbilla y cuello. Pasó su fuerte brazo por debajo del delicado cuerpo de la chica. Acostado de lado mientras seguía dándole besos en el cuello y bajaba por su escote. Ella por otro lado suspiraba a cada beso que acertaba, tenía la piel tan sensible al tacto y el rubio hacía maravillas con los labios.
-Así… -Susurro el chico -¿Te gusta? –Ella no dijo nada.
Lucy sintió cuando él posaba su mano libre sobre su estomago, la llevó hasta el inicio de su blusa y metió la mano debajo. Al mismo tiempo que subía sus caricias por la cintura de la Heartfilia, subía su camisa también. Decidió que su camisa estorbaba pero sin que ella se sentara la fue jalando hasta librarla de la misma.
Tenía que darle crédito al hombre, la estaba tratando tan delicadamente como podía. Con solo un movimiento de dedos, Laxus utilizó la mano que tenía en la espalda de la chica para desabrochar su brasier haciendo rebotar sus pechos y lo lanzó. Ella solo soltó un pequeño grito ahogado por la sorpresa, vaya que el hombre tenía experiencia. Bajo su boca casi con ansias hasta su pezón y lo succionó. La chica se sentía en el cielo, aquel rubio no se andaba con miramientos e iba directo a donde ella le gustaba. Sintió como levantaba su cuerpo con un solo brazo y profundizaba la succión, ella cerró fuertemente los ojos. Posó su mano sobre el otro pecho y con dos dedos pellizco su pezón, dejó ir una pequeña descarga eléctrica sobre el mismo, y Lucy tembló. El Dreyar ahora estaba encima pero se apoyaba sobre sus rodillas. Luego de un rato dándole atención a los pechos de ella, empezó a bajar por su abdomen dando besos mojados. A estas alturas la Heartfilia ya tenía los ojos acuosos por la excitación y un pequeño hilillo de saliva salía por la comisura de sus labios. Él llego hasta su vientre. Jaló su falda con cuidado hacía abajo, pero el Dreyar no se andaba con rodeos y decidió bajar de una vez sus bragas. Dejándola completamente desnuda.
La chica elevó su rostro intentando ver que hacia él. Lo último que recuerda haber visto fue la cabeza del rubio entre sus piernas, y su rostro hundido directamente en "ese" lugar. Placer, puro placer. Sus músculos se tensaron mientras ella dejaba escapar un fuerte gemido. Y es que el Dreyar usaba labios, dientes y lengua en esa faena. El hombre tuvo que sujetar las piernas de ella para que no le siguiera apretando la cabeza, y se las sostuvo con firmeza para intentar profundizar su boca en su centro.
Lucy no dejaba de gemir mientras el hombre hacía maravillas en su interior: Chupaba, besaba, lamia, succionaba, presionaba y hacía todo lo humanamente posible para dar placer.
-¡Laxus! ¡Así, así! –Gemía la chica con la cara completamente roja.
Justo cuando pensó que no podía existir placer mayor que ese, el Dreyar metió dos dedos en su húmeda cavidad. Moviéndolos de arriba abajo y tocando todo su interior, empezó a sacar y meter sus dedos a una vertiginosa velocidad. Ese hombre ¡Sabía! Cambio su boca por sus dedos para meter su lengua otra vez en la cavidad mientras con sus dedos ya humedecidos restregaba el clítoris de ella.
-¡Ah! ¡Joder! –Grito la chica en un momento de desespero.
Y es que en realidad nunca había pensado que el Dreyar se decidiría a darle sexo oral para aliviar su dolor. Pellizco su clítoris como lo había hecho con sus pezones y dejo ir otra descarga eléctrica. Sentía aquella grandiosa sensación aproximarse, el orgasmo ¡Qué alguien le diera un trofeo, condecoración o premio a ese hombre, por favor! Cuando en pleno clímax dio un fuerte y prolongado gemido mientras con sus manos apretaba la cabeza de Laxus contra su sexo. Se vino directamente en la boca de su amante. Luego se dejo desfallecer sobre la cama completamente, con la respiración agitada y sintiendo los espasmos recorrer su cuerpo una y otra vez. Por supuesto ya había soltado al hombre.
-Eso… -Alcanzó a decir la chica entre jadeos –Fue tan… Laxus… -Terminó sorprendiendo ligeramente al rubio que se relamía los labios mirando sensualmente a la rubia. Se veía tan condenadamente erótica así: Desparramada en la cama con todo el cabello esparcido, su cuerpo perlado de sudor y su pecho subiendo y bajando a gran velocidad por su respiración. Al poco rato el sueño le ganó a Lucy. Porque esas eran las intenciones del Dreyar. Solo la arropó y le dio un último beso, en la frente. Para luego apagar la luz y dejar tranquila a la chica que ya ni se acordaba del dolor.
Un rato después llego Raijinshu a reportar, como esperaban sus aliados habían respondido afirmativamente a la propuesta. Y es que Acnologia también tenía cuentas pendientes con ellos. Solo necesitaban un par de días para preparar todo e irse, aquello no representaba un problema porque con Fairy Tail habían quedado en encontrarse en tres días.
Luego de un par de horas de sueño Lucy despertó, decidió que ya estaba mejor. Se levanto adormecida sintiendo el cuerpo mucho más relajado y como sus pies descalzos temblaban ante el frio piso de la habitación. Se puso una camisa de Laxus, total, esta le llegaba por encima de las rodillas. Camino por un pequeño pasillo hasta una habitación que estaba levemente alumbrada por una lámpara de escritorio. Dentro de la misma era lo que se podría deducir como la sala de estar, allí se encontraba Laxus sentado leyendo unos papeles.
-Así que ya despertaste –Murmuro con una pequeña sonrisa viendo a la chica con su camisa, se veía tan sensual. -¿Tienes hambre? –Pregunto cuando la vio acercarse.
-Si… -Dijo aún un tanto adormecida. Se veía tierna, porque se restregó un ojo con la muñeca. –Creo que quiero leche con… cereal, pero no sé de cual. ¿Hay de chocolate? –cuestiono inocentemente la chica sin saber que por la cabeza del rubio pasaban miles de recuerdos no aptos para menores de la noche en la que ella le había pedido leche pero "de otra".
-Claro… -Mencionó él señalando una puerta, la cocina. –Hay de lo que gustes, pero Ever trajo lasaña si quieres –Al mencionar el platillo se le despertó el apetito, decidió acompañar a la Heartfilia por una porción.
Ella ya estaba sacando la bandeja de comida cuando sintió al Dreyar detrás, no pudo evitar tener una sensación en el vientre bajo. Su cuerpo reaccionó a la cercanía del que según este, era su pareja. ¡Vaya forma de reaccionar! Por lo perspicaz que era el hombre se dio cuenta y solo atino a abrazarla por detrás apoyando su barbilla en la cabeza de esta.
-Vaya forma de encontrarlos –Una voz femenina los saco a ambos de su mundo, Evergreen –Tranquilos, no estoy diciendo nada –Dijo para luego cubrir su sonrisa con su abanico, tal vez la rubia no recordaba que solo llevaba puesta la camiseta de su jefazo.
Lucy miró sorprendida como todo Raijinshu estaba en la cocina y cada uno tenía una reacción diferente. Genial, ahora tenían material para joderle la vida. Pero estaba bien, después de todo... Ellos ya la habían aceptado.
Ja! Qué les pareció? Alguien se quiere reír de mi por haber hecho el peor lemon jamás visto? (Lo sé, nunca se me dio bien v.v) Pero bueno, ¿qué le voy a hacer? Espero que por lo demás les haya gustado, sí? Intentare subir lo más pronto posible. Tan pronto reciba reviews *¬* jaja
¿Un review, por caridad? ¿Un review por el amor de Dios? ¿Alguien? ¿Usted lector, un reviewsito para su hermana? ó.ò!
