CAPÍTULO 3
La semana siguiente pasó rápidamente, Shaoran y yo volvimos a la normalidad totalmente, sin incomodidades en absoluto, ahora era genial. Me encantaba mi nueva escuela, Tomoyo y yo nos habíamos hecho grandes amigas y comencé a andar con su grupo de amigos también, todos eran muy amables.
Todo el mundo era agradable conmigo en la escuela desde que tenía amistad con el Sr. Popularidad. Shaoran tenía su habitual encanto protector alrededor de mí y tenía la sensación de que estaba advirtiendo a los chicos que se mantuvieran lejos pero aun así ¡todavía seguían acosándome! Los rechacé amablemente.
Hoy era viernes otra vez. Me senté en las gradas con Rika y Tomoyo, estaba usando la camiseta de Shaoran de nuevo. Realmente estaba tratando de mirar el juego esta vez, Shaoran había estado tratando de enseñarme algunas de las reglas que iba a ver pero todo iba tan rápido que no podía seguir el ritmo.
-Hey, nunca llamaste- dijo una voz mientras alguien se sentaba junto a mí, reconocí la voz inmediatamente, Daiki.
Me volví hacia él y trague saliva mientras pensaba que decirle.
-Hmm, tenía cosas importantes que hacer- dije intentando sonar convincente.
-¿Qué puede ser más importante que salir en una cita conmigo?- dijo como si estuviera un poco confundido de que lo rechazara de nuevo. Sonreí para mí misma, claramente no estaba acostumbrado al rechazo, su expresión era perdida.
-Lavar mi cabello. Pasear al perro. Limpiar la casa. - bromeé.
-Bueno, no sabes de lo que te perdiste- dijo con una sonrisa arrogante.
Sólo sonreí y dirigí mi mirada al campo.
Se inclinó más cerca.
-Sabes, realmente me gustan los desafíos- susurrô en mi oído incomodándome otra vez. -¿Estás ocupada esta noche?- preguntó con una sonrisa, asentí en respuesta sin quitar la vista del juego.
-¿Y mañana?- preguntó, asentí con la cabeza de nuevo.
-¿Y supongo que el día después de eso?- dijo con un suspiro. Asentí de nuevo.
-No voy a rendirme, vendré aquí cada semana y te invitaré a salir hasta que digas que sí- dijo pasando un dedo por mi pierna lentamente. Me volví hacia él apartando su mano rápidamente.
-Lo siento.- dije avergonzada e irritada por su accionar hace un momento- Honestamente, estás perdiendo tu tiempo, ¿quiero decir, siquiera recuerdas mi nombre?- pregunté mirándolo, asintió con la cabeza y se veía un poco dolido.
-Por supuesto que lo hago Sakura, no he sido capaz de dejar de pensar en ti desde el pasado viernes- dijo frunciendo el ceño como si estuviera admitiendo una debilidad.
-Mira Daiki, tal vez no lo sepas pero sólo tengo dieciséis- dije intentando que entrara en razón, él jadeó un poco desconcertado.
-¡Oh mierda! ¿En serio?- preguntó sorprendido mirándome con los ojos como platos.-Creí que tenías dieciocho - dijo negando con la cabeza lentamente mirando el suelo.
-En verdad lo siento- dije volviéndome hacia el juego esperando que eso terminara la conversación, no fue así.
-Entonces acabas de cumplir dieciséis o...- su voz se fue apagando, mirándome esperanzado.
-Ehh no, cumpliré diecisiete el primer día del próximo mes- respondí confundida.
Su rostro se iluminó de inmediato.
-Ok bueno, entonces sólo te queda un año- dijo con un guiño.
¿Qué significa eso? ¿Un año para qué? Le di una mirada inquisitiva, esperando una explicación pero él sólo se rió.
-¿Mm..Un año de qué?- pregunté sin entender.
-¿Sabes cómo voy a llamarte de ahora en adelante?- preguntó ignorando mi pregunta.
Negué con la cabeza.
-Jailbait- dijo con una sonrisa.
-¿Jailbait?- pregunté sin entender.
-Sip, porque si sigues luciendo tan malditamente hermosa probablemente conseguirás lanzarme a prisión- dijo dejando de sonreír, de hecho se veía un poco triste.
Mi rostro se tiño de rojo al instante por su declaración.
-Entonces, será mejor que no intentes nada- dije mirando el juego de nuevo intentando ocultar mi rostro de él.
-Si, quizás debería- creí escucharlo murmurar mientras se ponía en pie y se alejaba.
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Un mes después era mi cumpleaños. Me di la vuelta para salir de la cama pero Shaoran envolvió sus brazos con fuerza alrededor de mí trayéndome de vuelta hacia él.
-Feliz cumpleaños Sakura bear- chilló en mi oído, sonreí y él alcanzó un lado de la cama y sacó un pequeño presente.
Tenía una enorme sonrisa así que me incliné y lo besé en la mejilla.
-Gracias Shaoran pero no deberías haberme comprado nada- dije tomando el regalo.
Rodo los ojos.
-Lo sé, lo sé, pero me gusta ir de compras para tu cumpleaños así que tienes que aguantarte- dijo riendo. Me reí también y arranque el papel de regalo que revelo una caja de joyería rectangular de terciopelo rojo.
Miré a Shaoran.
-Dime que no te gastaste un montón de dinero- dije suplicante.
-No me gaste un montón de dinero Sakura, sólo ábrelo- dijo suspirando.
Respiré profundamente y abrí la caja, dentro había un hermoso brazalete dorado, tenía un pequeño pétalo de cerezo de oro que colgaba del broche, lucia como un pequeño diamante incrustado en él. No podía hablar, era tan hermoso, tan perfecto. Sentí mis ojos llenos de lágrimas.
-¡Oh Mierda! ¿No te gusta? ¡Puedo cambiarlo! …- dijo jalándome hacia él y frotando mi espalda.
Retrocedí y lo mire.
-¡Por supuesto que me gusta! ¡Me encanta! Gracias, es hermoso, simplemente perfecto para mí- dije besando su mejilla.
Él se rió y frotó la parte trasera de su cuello.
-No es nada. Pensé que te gustaría. Lo vi y sólo pensé que tenía que conseguirlo para ti, en realidad lo compre hace tres meses, quería dártelo entonces- dijo sonrojándose un poco.
Sonreí y saqué el brazalete de la caja tendiéndoselo.
-¿Podrías ponérmelo?- pregunté dándole una sonrisa, él puso sus dedos alrededor de mis muñecas. Podía sentir el calor subiendo por mi brazo mientras mi respiración se aceleraba, lo mire, tenía la mandíbula apretada firmemente en señal de concentración. Contuve el aliento y aparte la mirada de su hermoso rostro tratando de detener a mis hormonas.
¿Por qué no podía dejar de mirar a mi mejor amigo? Las cosas habían estado tensas recientemente, no incomodas ni nada pero simplemente no podía dejar de mirar a Shaoran de una manera que realmente ni yo misma entendía. También me molestaba cada vez que trataba con otras chicas. En serio necesitaba conseguir control sobre mí misma, éramos amigos nada más que eso.
Él lo abrochó y entonces se apartó de mí velozmente como si lo quemara.
-Voy a hacerte algo para desayunar ¿ok?- dijo saliendo de la cama sin mirarme.
-¿Por qué no vamos a desayunar? Estoy de humor para una dona glaseada- dije sonriendo mientras el arrugaba la nariz con disgusto.
-Donas con chocolate- dijo mirándome con una sonrisa. Este era un viejo argumento en el que nadie ganaba así que me reí.
-Y en vista de que es tu cumpleaños voy de compras- dijo, mientras me metía a la ducha.
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Salí de la escuela para ver a un enorme grupo de chicas chismeando en torno a la puerta.
-¡No puedo creerlo! ¡Es taaaaan caliente!
-Creo que morí y fui al cielo.
-Mmm, él es delicioso.
Al parecer estaban adulando a un chico. Todas ellas estaban mirando en la misma dirección. Con curiosidad, entrecerré los ojos en esa dirección también. Asumí que Shaoran o alguno de sus amigos estaba parado allí porque generalmente garantizaban el mismo tipo de reacción de su pequeño grupo de fans de la escuela. Pero en cambio vi a Daiki. Estaba apoyado contra su auto. Llevaba una camiseta blanca, chaqueta de cuero negro, vaqueros a medida y zapatillas. Debía aceptar que se veía apuesto.
Sacudí la cabeza y me aleje para ir a buscar a Shaoran, estaba en una larga practica de fútbol esta noche así que tenía que esperarlo como una hora.
Mientras cruzaba el estacionamiento rumbo al campo Daiki me gritó.
-¡Hey Jailbait!- dijo corriendo para alcanzarme.
Me giré y sonreí nerviosamente. Todas las miradas estaban dirigidas a mí. ¿Por qué a mi?.
-Hola ¿qué haces aquí?- pregunté educadamente.
-Quería desearte feliz cumpleaños- dijo simplemente, sonriendo.
-¿Cómo sabes que es mi cumpleaños? Sólo nos hemos visto dos veces- dije confundida y mirando alrededor rápidamente para asegurarme de que nadie escucho que hoy es mi cumpleaños, no estaban lo suficientemente cerca por lo que solté un suspiro de alivio.
-Me lo dijiste la última vez que te vi- dijo buscando en su bolsillo y sacando una pequeña bolsa.
-¿Recuerdas eso? ¿Desde hace un mes?- pregunté sorprendida.
Se rió entre dientes.
-Puedo recordar cosas ¿sabes? No soy sólo una cara bonita- dijo con un guiño.
Sólo reí ante su comentario.
-Aquí, te traje esto- dijo tendiéndome una bolsita. No sabía qué hacer.
-¿Me trajiste un regalo?- pregunté acercándome a él para tomarlo, asintió y me miro mientras tire de la cuerda y la vacié en mi mano. Una pequeña rosa roja de metal cayó en mi mano, era muy bonita.
-Es un amuleto para tu celular, sé que no es mucho pero a las chicas les gustan este tipo de cosas ¿no? Y sabia que no tenías uno así que... -su voz se fue apagando y lucia incómodo. Sonreí.
-Es muy lindo, gracias Daiki- dije dándole una sonrisa de agradecimiento.
-Pásame tu teléfono- dijo tendiendo su mano, se lo di y él tomo el pequeño amuleto, paso la cuerda a través e hizo un nudo, dándome el teléfono de vuelta.
Se veía realmente lindo en mi teléfono rojo.
-Quizás ahora cuando uses tu teléfono, te acuerdes de mi y me llames- dijo inclinando la cabeza hacia un lado. Sonreí de nuevo.
-Gracias- susurré avergonzada.
- No fue nada ¿Entonces, que harás para tu cumpleaños esta noche?- preguntó mirando sus pies.
-Ehh, no mucho en realidad, Shaoran vendrá y creo que mi mamá y mi padrastro traerán una tarta o algo así- dije arrugando la nariz con disgusto.
-¿No quieres que Shaoran venga o no te gusta la tarta?- preguntó riéndose entre dientes.
-¿Oh vamos, a quien no le gusta la tarta?- preguntó sonriendo.
-Oh, entonces no quieres que Shaoran venga- dijo meneando las cejas.
-Es sólo… simplemente no me gustan los cumpleaños, la tarta, lo de cantar- dije arrugando la nariz.
-¿Por qué no?- preguntó luciendo genuinamente curioso, suspiré realmente no quería hablar sobre toda la cosa de papá dejándome en mi cumpleaños así que en cambio solo me escogí de hombros.
-Gracias por el amuleto es muy lindo de tu parte - dije girándome para caminar hacia el campo de nuevo. Él agarró mi mano deteniéndome.
-¿Necesitas que te lleve a casa?- preguntó sonriendo.
-Ehh, no gracias Shaoran me llevará, sólo tengo que esperar a que su práctica termine- dije girándome para irme de nuevo.
-¿Tienes que esperar hasta las cuatro y media?- preguntó con los ojos como platos mientras miraba su reloj.
-En realidad, hasta las cinco, deben ver algunas jugadas nuevas para los cuartos de final, o algo así- dije con un gesto de no tengo ni idea.
Se rió.
-Realmente no sabes nada de fútbol ¿verdad?- dijo agarrando mi mano y tirando de mi hacia su auto. ¿Qué está haciendo ahora? ¿Este chico está loco?
-¿Qué estás haciendo Daiki? No necesito que me lleves a casa- dije confundida mientras abría la puerta del pasajero para mí.
-Ok, eso está bien pero puedo llevarte por una hora y media y luego traerte de regreso a la escuela antes de que la practica termine- dijo con una sonrisa mientras me quitaba el bolso de las manos y lo lanzaba al asiento trasero. En serio no debería ir con él, casi no lo conozco y tiene una mala reputación. ¡Pero honestamente parece un chico muy gentil!
Obviamente él podía sentir mi indecisión.
-Prometo que no voy a intentar nada contigo Jailbait, palabra de scout, sólo quiero comprarte una malteada por tu cumpleaños- dijo señalando el auto con una sonrisa deslumbrante. Tome una respiración profunda y me metí en el auto, él cerró la puerta con una risita. Le gustaba salirse con la suya.
Nos condujo en silencio, su auto era lindo, no tengo ni idea sobre autos así que no sabía de qué tipo era pero estaba limpio. De hecho, me sentí muy relajada considerando que estaba sola en un auto con un chico mayor del que casi no sabía nada y nadie sabía dónde estaba. ¡Oh no, en serio esto es una mala idea! ¿A dónde me lleva? Justo en ese momento se detuvo en un pequeño restaurante.
Salimos y el mantuvo la puerta del restaurante abierta para mí.
-Gracias- dije con una sonrisa.
-Puedo ser un caballero cuando quiero, sólo que no quiero serlo muy a menudo- dijo con una sonrisa descarada, entré y me senté en una de las cabinas.
Se sentó frente a mí mientras la camarera se acercaba, dándole una sonrisa muy seductora.
-Bueno, hola ¿qué puedo hacer por ti?- preguntó mirándolo.
-Quiero un batido de chocolate con helado extra y... ¿Jailbait?- dijo mirándome y levantando las cejas.
La camarera arrastró sus ojos lejos de Daiki y me miró dándome una cara de desprecio.
-Ehh, quiero una malteada de fresa por favor- dije encogiéndome de hombros, me sentía incomoda, la mujer se veía como si quisiera golpearme o algo.
-Ponga helado extra en el de ella también - dijo volviéndose hacia mi.- Déjame todo a mí esta vez- dijo con un guiño sonriendo. La mujer le sonrió de nuevo pero él estaba muy ocupado llegando al otro lado de la mesa para notarlo.
Tomo mi mano y sólo me quedé allí en estado de shock, quiero decir Este chico es grande para mí. ¿Por qué esta sosteniendo mi mano? Tiré de mi mano de regreso poniéndola en mi regazo, se veía un poco herido pero sonrió para cubrirlo.
-Entonces ¿qué recibiste por tu cumpleaños?- preguntó con una sonrisa.
-Bueno, aparte del amuleto para mí celular, mi mamá y mi padrastro me dieron un teléfono nuevo y Shaoran me dio este brazalete- dije agitando mi muñeca para hacerla brillar cuando atrape el sol. Extendió una mano y sostuvo mi muñeca suavemente llevándola hacia él para poder verla.
-Es bonita- dijo sosteniendo mi mano de nuevo.
Trate de apartarla de nuevo pero él frunció el ceño ligeramente y agarro mi mano un poco más fuerte- ¿por favor?- dijo en voz baja, lo mire a los ojos y pude sentir como me estaba ablandando. Deje de luchar y lo deje sostener mi mano.
La camarera vino y coloco nuestras bebidas dándome otra mirada asesina mientras se alejaba. Tome un enorme trago de mi malteada y ¡oh que rica estaba!
-Creo que es la mejor malteada que he probado- dije tomando otro sorbo.
Asintió.
-Sí pensé que te gustaría- dijo con un guiño.
-Así que ¿cuántos años tienes exactamente?- pregunté tomando una cuchara para poder comerme el helado que estaba flotando en la cima de mi malteada.
-Cumplí veintiuno hace dos meses- dijo frunciendo el ceño luciendo un poco molesto por algo.
-¿No te gusta tener veintiuno?- pregunté riendo.
-No me importa la edad, es sólo que espere mucho tiempo para encontrar a alguien que me gustara y cuando finalmente lo hago ¡ella es jodidamente más joven que yo, ni siquiera es legal!- dijo resoplando y clavando la pajita en su batido con fuerza.
-¿La conozco?- pregunté con una sonrisa.
-No es una broma Sakura – gruño fastidiado sobresaltándome, creo que tiene temperamento.
-Lo siento, no quise hablarte de esa manera, es sólo que esto es tan frustrante- dijo apretando mi mano suavemente.
No sabía que decir ya que yo no estaba bromeando, así que ambos miramos la mesa.
-Entonces, dime algo más sobre ti- sugirió levantando la mirada con una sonrisa fácil.
-¿Qué quieres saber?- dije saboreando mi malteada de nuevo, agradecida por la conversación, no me gustaban los silencios incómodos.
-Hmm, ¿Qué tipo de música te gusta? ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre? ¿Cuál es tu color favorito? Ese tipo de cosas- dijo agitando su mano libre alrededor.
-Bueno, no tengo un género musical de preferencia, me gustan los deportes e ir al cine, sé que suena aburrido pero me encanta leer y mi color favorito es el rosa- dije sonriendo.
-¿Qué hay de ti? ¿Estás en la universidad o algo así, trabajas?- pregunté.
-En este momento trabajo en un depósito pero en realidad no quiero hacer eso así que siempre estoy buscando algo más- dijo encogiéndose de hombros.
Hablamos durante aproximadamente una hora y luego pago nuestras bebidas, tomo mi mano para ayudarme a salir de la cabina, lo que me gano otra mirada de la camarera. Ella se puso frente a él y puso la mano sobre su pecho.
-¿Puedo tener tu número?- pregunto seductoramente, pasando su dedo por sus abdominales.
Él se rió entre dientes y alzó nuestras manos entrelazadas.
-¿En serio? ¿Piensas que tienes una oportunidad cuando estoy sosteniendo su mano?- pregunto negando con la cabeza y empujándome hacia la salida.
Ella me dio una mirada asesina. Él no parecía amilanado en lo más mínimo, me saco por la puerta y abrió el lado del pasajero para mí.
- Pensé que ella iba a matarme o algo así- dije.
Se rió entre dientes.
-¿Preferías que le dé mi número para ser cortes?- preguntó sonriendo.
-No, pero podrías haber dicho simplemente no gracias o algo, no necesitabas meterme en esto- dije riendo.
Llegamos a la escuela con cinco minutos de sobra, se detuvo en el estacionamiento casi vacío ahora.
-Entonces ¿Crees que podría tener tu número?- pregunto parecia un poco nervioso al respecto. Parecía amable, no aparentaba ser lo que me habían dicho de él en lo absoluto.
-Daiki no se qué quieres de mi pero…- dije con un encogimiento de hombros sintiéndome incómoda.
- Apenas te veo ¿Por favor, puedo tener tu número? ¿por favor? Una cita eso es todo, realmente me gustas- dijo interrumpiéndome y mostrando suplica en su mirada.
Mordí mi labio y pensé al respecto. Supongo que no haría mucho daño. Sólo está pidiendo una cita, no es como si fuese algo malo. Mi mente voló a Shaoran él se volvería loco si salia con Daiki. Obligué a todos los pensamientos sobre Shaoran a salir de mi mente ¿Por qué estoy pensando en Shaoran de nuevo? Sólo es mi amigo, no necesitaba su permiso para tener una cita con un chico.
-¿Jailbait?- dijo sacándome de mi debate mental.
-Ehh… sí está bien..- dije tomando el teléfono que estaba tendiéndome ahora. Tenía una enorme sonrisa que mostraba todos sus dientes y no pude evitar sonreírle de vuelta. Esto habia sido divertido así que la cita podría ir bien también. O quizás ni siquiera me llamaría, quizás conduciría lejos y borraría mi número. Quizás sólo estaba preguntando para ver si podía conseguirlo para un reto o algo así.
-Será mejor que me vaya, Shaoran saldrá pronto- dije saliendo del auto.
-Bien, te llamaré- dijo mientras yo cerraba la puerta del coche. Hacía frío así que jale de mi saco alrededor de mi mientras caminaba hacia el campo. De repente mi teléfono comenzó a sonar, mire la pantalla, decía Daiki, fruncí el ceño ¿Cuándo metió su número? ¡Oh sí, lo grabo en mi teléfono la primera noche durante el juego!
-¿Hola?-respondí.
-Sólo comprobaba que me diste el número correcto- dijo y se rió antes de colgar, me reí también mientras cerraba mi teléfono, mire la pequeña rosa y sonreí mientras lo ponía de vuelta en mi bolsillo.
-Hey Sakura bear- Shaoran llamó cuando llegué al campo, corrió hacia mi y echó un brazo alrededor de mi hombro pero salte lejos velozmente.
-De ninguna manera, mira cómo estás- dije horrorizada mirándolo, estaba cubierto de barro, sudor y hierba. Se miro a si mismo y se rió, entonces levantó la cabeza y me miro con un brillo malvado en los ojos. ¡Oh no! Inmediatamente sabia que iba a cubrirme de algo asqueroso. Me di la vuelta y corrí, podía escucharlo detrás de mi, riendo. En unos pocos pasos me agarro por detrás y frotó su cara en mi cabello.
-¡Ew! ¡Shaoran!- me queje riéndome, él solo se rió y lanzo su brazo alrededor de mi hombro llevándonos fuera del campo.
-Lo siento, tuviste que esperarme, es una suerte que esperes dentro, se esta poniendo frío aquí afuera- medito, acercándome más a él.
Abrí la boca para decirle que había estado con Daiki pero nada salió ¡No es nada sólo díselo Sakura! Respire profundamente, sabiendo que no iba a gustarle el hecho de que hubiera pasado tiempo con el chico del que me dijo que me mantuviera alejada.
-Entonces ¿Qué película quieres ver esta noche?- pregunto justo cuando estaba apunto de hablar.
-Um, no lo había pensado ¿que hay de Luna Nueva?- Dije y él gruño.
-Cielos ¿El cambia formas de nuevo? ¿No has tenido suficiente de él ya?- se quejo haciéndome reír camino a las duchas de los vestuarios.
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Tal y como pensé que lo harían, mi mamá y el Sr. Fujitaka sacaron una tarta después de la cena y me cantaron el feliz cumpleaños. Mire a Shaoran, no estaba cantando, sabía que no me gustaba. Él nunca cantaba feliz cumpleaños para mi pero estaba sentado allí con una enorme sonrisa en el rostro mientras yo hacia una mueca y me retorcía incomoda por la atención. Incluso me hicieron soplar las velas.
Vimos Luna Nueva de nuevo y Shaoran como el chico dulce que era no se quejo ni una vez, a pesar de que ya lo había hecho mirarla unas seis veces. Justo cuando estábamos acomodados en la cama para ir a dormir mi teléfono sonó. Mire la pantalla un mensaje nuevo de Daiki. Presione leer.
"Hey sólo quería decir buenas noches
¿Quizás podría llevarte a una cena
o a una película mañana?
Daiki ;)"
Me reí por su insistencia.
-¿Qué es tan gracioso?- Shaoran pregunto poniendo sus brazos detrás de su cabeza. Acomodándose en mi cama como si fuese la suya.
-Ehh... Nada sólo es Rika, eso es todo- respondí insegura del porque le estaba mintiendo.
Cerré mi teléfono y me acosté junto a él como siempre. Mañana sería un nuevo día.
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CONTINUARÁ
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Notas:
Jailbait: Persona que aunque es joven y menor de edad para tener relaciones, es físicamente madura y lo suficientemente bien desarrollada para dar la impresión de que ya es adulta y de estar en edad de consentimiento sexual. Por lo cual si el hombre no se da cuenta a tiempo cae en la trampa "bait" y va a la cárcel "jail" de ahí la palabra.
