Capítulo 4
Misión o Justificación
Notas del autor: ADVERTENCIA, este capítulo tiene tintes dark y gore, esperamos no sea ofensivo para nadie.
Agradecemos tus reviews fantasía, este fic DEFINITIVAMENTE no es para chicos, por ello la clasificación M gracias.
TAVATA Y ARKEN ELF
Las cosas no siempre resultan como deseamos, no siempre son perfectas, pero así es la realidad.
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A veces no se necesitan palabras para comprender lo que otros quieren comunicarnos, una sólo mirada; un solo gesto puede darnos a entender los conceptos que buscamos; es eso o la intensa necesidad de justificar nuestras acciones.
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Avalanche estaba de pie en el interior de su nave, vigilando los controles que dirigían el dispositivo manteniéndolo firme en ese infinito espacio. Como un objeto diminuto ante una cruda realidad.
Las figuras de aquellas estrellas a o lejos le traían algunos recuerdos de situaciones que parecían formar parte de una mera ilusión, mientras trataba de buscar la justificación a lo que el resto de la misión exigía. Su código de honor era imperativo, pero también el respeto por aquellos que así lo merecían.
-Cuantas decisiones, cuantos sucesos y todo se define a un momento de decisión, una palabra, un hecho. Es increíble que el destino de tanto recaiga en una simple reflexión.
Sus ópticos recorrieron nuevamente la tablilla que reposaba en sus manos, un reporte escueto pero con suficiente información como para comprender lo que había pasado. Su primer oficial había levantado el telón ante el resto de aquella fracción a la cual representaban. Pero al hacerlo les había comprado algo de tiempo.
-El momento para proceder es ahora, o no tendremos una segunda oportunidad- Pensó abriendo un canal con su teniente quien se encontraba concentrado en las últimas actualizaciones de su nueva compañera de equipo.
-¿Falta mucho?- Pregunto admirando ese mensaje nuevamente. Con ese toque frío tan característico de su amigo.
-No hay dudas al respecto ¿cierto?- Se dijo imaginando la forma de transam con su actitud seria y decidida. Como la última vez que lo vio.
La respuesta del Impala no tardo en llegar, irrumpiendo sus pensamientos. –No Jefe estamos casi listos, no hemos hecho pruebas, pero se que todo esta perfecto así que podemos hacerlas en campo- Afirmo su teniente.
-No hay que ser confiados, ¿No podrías hacer algún test virtual de menos?- Prosiguió su líder, era bueno siempre estar prevenido. Su larga vida en batalla se lo había enseñado del modo difícil.
-Vamos Comandante, ¿Acaso duda de mis excelentes habilidades?- Le cuestiono Impulse en un toque juguetón.
-Es importante- Replico el Ferrari, haciendo hincapié en esa exclamación.
-Okay, okay, ni porque lo instale yo, realizaré una prueba rápida y le confirmare cuando estemos listos para la acción- Se oyó la respuesta antes de cortar toda transmisión.
Avlanche tan solo suspiro invocando su paciencia. El joven Autobot era un buen combatiente y un ingeniero capaz, pero su personalidad era demasiado impredecible para él.
-Confío en tus habilidades amigo mío- Comento –Pero he comenzado a dudar de las mías- Finalizo abriendo un breve archivo de datos que marco un punto importante en esa decisión, el mismo que ahora motivaba proseguir con el Talion.
Al momento las imágenes volvieron con fuerza mientras sus ópticos continuaban cerrados, volviendo a ese momento una vez más, escuchando esa voz en su procesador como s todavía estuviese ahí.
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(Flashback)
-¿Lo haces por honor ó por venganza?- se escucho esa dulce, delicada pero a la vez firme voz.
El Ferrari reconoció ese tono de inmediato, centrando su atención en esa nueva presencia que le acompañaba.
-Mi señora, lo hago porque el nuevo Prime no ha ganado su título como debe ser- Contesto sin aflicción en esas palabras. No comprendía como lo había descubierto. Pero si existía alguien capaz de guardar semejante secreto; era ella. Con esa fortaleza que la hacia resaltar ante el resto de sus tropas.
-Como el antiguo Prime- Pensó el comandante sin revelar tal expresión. Su chispa se estremeció levemente al hacer ese breve comparativo, pero era verdad, cada situación aclaraba con eficacia el porque de su relación.
-Recuerdo que después de que Jazz nos dijera que él había muerto no lo creía del todo- Comento el espadachín otorgando su propia explicación. Una justificación para esos actos, la verdad tras aquello que muchos reconocerían como el Talion.
-Sabía que Jazz no tenía ningún motivo para mentir o jugar con ese tipo de situaciones, él perdió demasiado ese día. El silencio alcanzo ese momento, otorgando un momento de respeto para los que no estaban más entre ellos.
-Al escucharlo, de inmediato comprendí que decía la verdad- Prosiguió recuperando su voz, tratando de identificar lo que la guerrera estaba pensando. -Pero aun así tenía que verlo con mis propios ópticos, debía corroborar que cada oración era real-Confirmo.
El visitar la cripta fue devastador, pero fue suficiente para hacerme ver la terrible realidad- Finalizo el guerrero carmesí esperando el juicio de aquella guerrera conocida como Elita One.
El Ferrari centro toda atención en ella, esperando la respuesta a ese juicio que seguramente invadía sus pensamientos momentáneamente.
-No contestaste- Replico al fin, después de unos instantes.
¿Cuántos puntos había recorrido en ese lapso de tiempo, el comandante no tenía idea, pero entendía que sería imposible dar rodeos sobre la verdad.
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Avalanche…
Era cierto, mis comentarios tan sólo evadían las respuestas que buscaba, era imposible escapar de ella. Tenía que decirle lo que me motivaba.
Enfoque de nuevo la mirada en su ser antes de hablar. Adoptando ese gesto serio, tan propio de mi primer oficial.
-Honor- Exclame finalmente manteniendo mi mirada firme en la de ella, no estaba dispuesto a retroceder, no después de todo que había sucedido, ¿Quería decir esto que en verdad estaba mal?, ¿Qué mi chispa exigía un pago a cambio de mi unidad? No… yo estaba seguro de que no era el caso.
- No me mueve la venganza, no busco solamente una maldita venganza- Argumente con un toque de ira en mi voz justificando esos actos. -Maldición olvide que estaba hablando con ella, espero perdone mi léxico- Pensé esperando una reprimenda por adoptar tal actitud ante su presencia. Pero no fue así.
Elita no estaba molesta, pero había algo más que no le dejaba continuar.
-Tal vez por eso vino aquí, buscando aquello que le impedía proseguir. Su sonrisa no transmitió alegría, sólo comprensión, pero detrás pude percibir la tristeza que enjaulaba, ocultándola con esa débil máscara tan delgada como el papel. Yo entendí a donde quería llegar.
-Ya lo sabía; eres transparente ¿lo sabes?- Afirmo la joven tomando asiento, - Optimus te apreciaba.
-Era sorprendente, yo no podía decir el nombre del antiguo Prime sin sentir ese dolor interno, y ella. ¡Ella!, uno de los seres que más ha sufrido su pérdida, lo dice como si él solo estuviera ausente y regresara en unos días. Primus, en verdad ella es un ejemplo para todos.
-Lamento mi expresión anterior, señora- dije imitando sus movimientos para sentarme a su lado.
-No te preocupes- Contesto, -Tanto tiempo en servicio, me hace no asustarme; malo que fueras decepticon, esos si se saben unas cuantas más interesantes- Prosiguió recogiendo el primer objeto que encontró en ese viejo escritorio mientras jugaba con el mismo, girándolo mientras le observaba de manera analítica.
-Sabes- dijo sin mirarme actuando de un modo poco común, ella no era evasiva y eso era justo lo que estaba haciendo en ese momento.
-Si hubieras dicho venganza, yo misma te hubiera pedido su cabeza en bandeja de plata- Susurro levemente levantando la vista- Sé que debemos lealtad al nuevo Prime, pero…- Su voz disminuyo aún más de tono mientras su mirada se fijaba en el muro frontal, como si el resto de la oración fuese demasiado para decir de frente.
-Ultra Magnus me ha contado como sucedió todo cuando su chispa se extinguió- Finalizo
Ahora era yo, él que no podía levantar la vista de mi data pad. Evitando por sobre todo esa mirada, no sabía si era capaz de enfrentarla de manera directa, me bastaba escuchar cada palabra cubierta de ese sentimiento de tristeza que enmarcaba su realidad.
-Me dijo como hubo alguien que hipócritamente se lamento de perderle. Y ahora sin remordimiento alguno sigue al nuevo Prime como si nada de lo que marco ese fatídico ataque hubiese pasado- Elita apretaba los puños con fuerza, estaba más que molesta, estaba furiosa, se sentía frustrada, traicionada, igual que yo. Creo que ambos compartimos algunos puntos de vista después de todo.
-Si Optimus no lo hubiera prohibido, yo misma hubiera proclamado el Talion… - Afirmo, revelando todo lo que sabía. –Lo haría contra ella- De inmediato comprendía a donde quería llegar.
Sus reacciones estaban más que justificadas, sus decisiones eran adecuadas, ¿Cierto?, Primus ¿Por qué no podemos entender lo que sucede?, ¿Por qué el dolor de todos esos acontecimientos no nos dejan descansar? Yo se que no puedo detenerme, debo seguir adelante, no sólo por mi, si no por todos los que aún reposan sobre mi espalda. Pero esto…
Baje mi cabeza, enfocando mis extremidades inferiores. Debía decirle la verdad. Incluso alguien como yo tenía límites, los que él había hecho más que claros en ese código que perseguía.
-No ataco ni a mujeres ni a niños- dije recordando tales normas. Me sentía apenado, deseaba poder brindarle esa salida, deseaba regresarle en parte la paz que merecía, pero aquí estaba nuevamente atrapado en esas normas morales que dictaban mis actos una vez más.
-Ya lo sé- Susurro sin enojo en su voz - Yo tampoco o haría; ningún Autobot lo haría- Afirmo regresando a su calma de siempre.
Me dispuse a contestar, pero escuche nuevamente su voz, permitiéndole finalizar.
-Pero existen otras soluciones, hay criaturas que si lo harían a cambio de algo más- Comento observando mi reacción. Yo le mire extrañado. -¿A dónde quería llegar?- Me pregunte cuando ella saco un data pad. El cual dejo en mis manos.
-Es información confidencial- Exclamo dirigiéndose a la salida de ese lugar deteniéndose en la puerta. Su espalda era lo único que alcancé apercibir antes de que se marchara para siempre de ahí.
-Se que él regresará, solo ten un poco de fe-
Esa oración me dejo paralizado, con el archivo en mi mano entras su figura se desvanecía de mi vista perdiéndose en la inmensidad de aquella calle recubierta con rostros desconocidos en aquel lugar.
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Avalanche admiro por última vez el mensaje del segundo, no debían perder más tiempo. Kilt se estaba arriesgando demasiado como para aplazar esa misión más tiempo.
-Impulse, nos marchamos, el tiempo apremia y Kilt ha dado el golpe inicial en casa- Confirmo el Ferrari antes de marcar nuevamente el curso de entrada. Las pruebas podían esperar.
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Kilt camino por los pasillos de la Base de manera despreocupada, la seguridad había aumentado desde el incidente. Rodimus Prime había desaparecido de vista desde el incidente. Los rumores afirmaban que se trataba de un ataque depresivo, mientras lloraba la muerte de su más fiel consejero. Otros decían que estaba planeando un gran contraataque contra Galvatron y sus Decepticons. Lo que fuese no lo prepararía para el siguiente golpe.
El transam deseo por un momento que su comandante estuviese ahí, para ver el caos que esa mala organización estaba provocando.
Sin pensarlo prosiguió dirigiéndose a la oficina de su único amigo del lugar, pasando al lado de algunos grupos quienes le miraban con seriedad pero evitaban emitir comentario alguno.
De inmediato el deportivo negro sospecho que los rumores estaban mal.
Kitt llego al lugar tocando levemente.
-Adelante- Se oyó la exclamación al otro lado de la puerta, por el tono parecía que su ocupante no había tenido un muy buen día.
El francotirador acceso, bloqueando la entrada en cuanto tuvo oportunidad, esa plática era privada después de todo.
-Veo que la situación no mejor ¿Algún comentario?- Cuestiono el Transam consiente de la reacción que su nuevo aliado podía mostrar. Sobre todo ahora que conocía la identidad de ese objetivo, el mismo que él ayudo a eliminar.
-No debía entrometerte- Susurro con un toque de culpabilidad en su chispa, él sabía los riesgos, conocía la razón de ese hecho, pero la Silverado no tenía porque cargar eso en su conciencia después de todo.
Adannos detuvo sus actividades para levantar la mirada enfocando sus ópticos azulados en el carmesí de su amigo. El visor no estaba presente, revelando la honestidad tras esa disculpa.
-Descuida, a veces las cosas son así- Respondió la camioneta, desactivando los sistemas de seguridad que marcaban su oficina.
-Veo que la vigilancia ha aumentado-Prosiguió el deportivo. Sus puertas se levantaron levemente mostrando su aprensión.
-Si, ambos sabíamos que sucedería- Contesto el vehículo todo terreno. –Sin embargo no es eso lo que me mantiene preocupado- Continuo levantándose de su escritorio para recorrer el lugar lentamente con pasos firmes. –Es el rumbo que están tomando las investigaciones, como sabrás la versión oficial afirma que fue un sekeer el que ataco a Kup; pero otro grupo, mínimo si tú quieres pero existente asegura que tiene algo que ver con el Talion- Afirmo la Silverado con un toque de preocupación.
-He hecho hasta lo imposible por desviar la atención de los posibles culpables, pero creo que no soy el único que pudo deducir en parte la coincidencia en tiempos con tu llegada- Explico.
Al momento Kitt comprendió el porque de los susurros y miradas a su llegada, ¿Serían esos oficiales quienes sospechaban de él?
-Me lo imagine- Contesto el transam con indiferencia atrayendo de inmediato la atención de su amigo.
-Ya veo- Murmuro, -¿Tienes idea de lo que sucedería si te descubren?- Le cuestiono la camioneta con ese tono serio, tan propio de él.
-Lo se- Confirmo el francotirador, -Cuando acepte esta misión estaba completamente consiente de lo que podía suceder, conocía los riesgos que corría a la perfección, por lo que algo así no me toma por sorpresa-Finalizo cruzando sus brazos optando por tomar esa posición despreocupada.
Adannos lo miro incrédulo pero no lo mostró del todo buscando cambiar de estrategia. La verdad es que el si estaba sumamente preocupado por lo que podía suceder, la vida de su amigo estaba en juego y él se veía tan indiferente al respecto que no pudo evitar sentir un aire de tristeza en su chispa.
-¿Por qué es que alguien acepta una clase de misión así sin importarle las consecuencias?, No es sólo por convicción, también debe existir algo más profundo, algo que lo evoque a seguir a pesar de todo, algo que justifique el ignorar a la muerte de tal manera.
-¿Por qué lo haces realmente?- Pregunto el todo terreno resignado. Cierto él conocía en parte la historia, lo que había motivado esa situación desde el principio. Pero…
-¿No te importa tu vida?- Susurro esperando alguna explicación de parte del transam, pero este no emitió ninguna cosa más allá de un simple gesto de resignación.
Adannos era un aliado importante, como jefe de seguridad de la base podía facilitar las cosas, pero si intervenía demasiado podría ser peligroso. No es que el mecha no fuera inteligente, al contrario… Hasta ahorita había podido despejar sospechas hacia su persona, pero tarde o tempranos esas voces serían escuchadas por alguien más y eso podría complicar las cosas. Pero aún no terminaba su papel en ese lugar, tal vez la sugerencia era que escapara antes de que existiese algún cargo real, pero no podía hacerlo. Él había hecho un juramente y su papel aún no concluía.
-No es que no me importe, pero es mi deber. Yo no renuncio tan fácilmente- Exclamo el francotirador finalmente.
-¿Cuánto tiempo necesitas?- Prosiguió la Silverado, entendiendo el mensaje.
-No necesito que te entrometas más- Respondió el transam con un toque agresivo.
-No estoy preguntando si lo necesitas o no, solo necesito saber cuanto- Dijo el oficial algo resentido, pero trabajando por evitar revelar más de lo que ya lo había hecho.
-Descuida no debes preocuparte por tu seguridad; si me atrapan nunca sabrán nada sobre ti- Comento Kitt con indiferencia.
Adannos no pudo evitar sentirse un poco decepcionado por esas palabras, -¿Qué rayos te sucede?- Afirmo tomándolo de los hombros para enfocar su mirada una vez más, -¿No ves que no es eso?, quiero ayudarte a terminar esta misión, no importa si estoy más adentro o no, yo al igual que tú tome una decisión, debo admitir que fue un poco sorpresivo que fuera Kup el objetivo, pero entiendo las razones; no juzgare en vano, sólo dime el tiempo y lo conseguiré- Exclamo el 4x4 sin dejar ir a su amigo.
Tal vez el tiempo de conocerse era corto, pero por alguna razón amos parecían entenderse bien y el joven oficial no deseaba perder esa amistad así como así, después de todo él no era de los que sacrificaban a los suyos por su propio bienestar, una regla que su líder había violado, lo que lo llevo apoyar ese plan en primer lugar.
-No lo se- Murmuro el deportivo negro desviando la mirada, arrepentido de haber retractado su visor, tras él cual podía ocultar todo con facilidad, tras esa voz de frialdad e indiferencia. –Debo esperar las instrucciones de mi comandante, aunque estoy seguro de que no tardarán en actuar- Prosiguió evitando a su amigo. –La situación empeorará- Finalizo alejándose lentamente.
-En un rato, tendremos una junta con Prime, tratare de conseguir que se descarte la teoría del Talion, si no es posible entonces buscare retrasar las investigaciones el mayor tiempo posible- Confirmo la camioneta.
-Al parecer aún hay algunos que conocen sobre las viejas normas- Comento.
-Si, es lógico- Afirmo Kitt preparándose para marcharse.
-No estas sólo, espero que realmente veas eso- Se oyó la oración del oficial de seguridad al momento deteniendo los pasos de su amigo.
-Cuando esto termine, si aún vivimos es posible que jamás podamos volver a pisar este lugar, ¿Estas consiente de eso?- Le cuestionó el francotirador.
-Estoy consiente- Respondió su amigo.
Kitt sonrió al comentario, percatándose de la lealtad y el valor que poseía su amigo.
-Gracias- Finalizo saliendo de la oficina.
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Un arma es una extensión del guerrero, no solamente es una herramienta, es una parte de su ser.
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-Somos tan diferentes, yo sigo un código, ella ordenes; pero, ¿acaso no es lo que yo hacía al servicio del Prime?-
Avalanche sabía que era el momento de iniciar su operación. La nave se encontraba en tierra, mientras esperaban el momento oportuno para atacar.
-Sí, seguía órdenes, pero siempre tuve la opción de decidir y de tomar la responsabilidad de mis actos en mis propias manos, ella solamente ha sido programada para seguir órdenes como un buen autómata, ¿seré yo el responsable de sus acciones? Primus, ¿Por qué no contestas cuando busco en ti respuestas?- Se pregunto mientras observaba a la guerrera practicar su arte marcial mientras se adaptaba a esas recientes modificaciones.
Su figura no había cambiado mucho, excepto por cierta cabina, alas y motores extra que parecían integrarse perfectamente a la forma femenina que mantenía.
Un ser peligroso y atractivo. Toda un arma mortal.
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Nightbird practicaba con su espada, era como si no quisiera fallar, como si quisiera cobrarse con el primero que encontrara el tiempo que los humanos la tuvieron prisionera. Un pensamiento que no necesitaba muchas explicaciones, después de todo ellos le habían otorgado la vida, para después robarle toda libertad, juzgándola sin darle oportunidad de defenderse.
Eso si era venganza pura.
El comandante le permitió algo de privacidad saliendo de la pequeña sala para dirigirse a la cabina principal, donde tomo asiento observando una de sus armas, -Si ellas pudieran hablar, por Primus cuanto hubieran contado- Susurro para sí, admirando ese filo mortal el cual se ocultaba con el carmesí de la pintura evocando esa imagen tan temida por la raza humana, el mismo croma de ese líquido vital al que llamaban sangre, la misma que las recorrió hace poco en ese rescate.
-Las vas a usar o solo las vas a desgastar con tanto mirarlas- pregunto Impulse de pronto, sacando a Avalanche de su ensimismamiento.
Al parecer el piloto había estado observando sus movimientos esperando algún comentario de su parte, pero al notar esos ópticos enfocados en el arma, no pudo evitar intervenir. Era demasiado tentador como para ser ignorado.
-¿Tú las usarías?- Preguntó el comandante mirando al chico de azul, obteniendo un gesto de confusión de su parte, - ¿Las usarías contra ella?-Continuo con su interrogatorio.
El joven guerrero se sintió un poco contrariado por la pregunta, ¿Desde cuando su comandante era tan profundo en esa clase de situaciones? -Tonto, tonto- Se reprocho. –Avalanche siempre había sido así, reflexivo, serio, pensativo, guardando infinidad de cosas para él. Generalmente era Kitt quien recibía esa clase de preguntas de su parte, no él, por eso lo había tomado por sorpresa. Sin embargo no por eso podía justificar la falta de respuesta a una pregunta tan importante como esa.
-Soy un guerrero señor, mi trabajo es seguir ordenes del modo más eficiente, sin embargo eso no evita que deje de ser un Autobot y por lo tanto tenga principios, yo respeto los suyos he incluso los admiro, por eso se que usted comprende los míos- Respondió el Impala con la mayor seriedad posible.
No necesitaba un si o un no, ya tenía su respuesta.
Eso mismo creí- contestó finalmente Avalanche levantandose- Ahora vamos. Nightbird esta ansiosa y nuestro objetivo esta en posición.
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Arcee y Daniel habían logrado lo que tanto querían un momento de relax fuera de la base Autobot, fuera de las ordenes de Rodimus Prime, aunque si hay que decir la verdad, la femmebot tenía una actividad muy relajada con respecto a sus obligaciones, las cuales solo se centraban en la mayoría de los casos a actuar de niñera de los pequeños Daniel y su inseparable Willy.
En esta ocasión el niño había recurrido a unos cuantos pucheros y sollozos para que su padre y el mismo Rodimus aceptaran que él y Arcee pasaran un buen rato de ocio en los alpes suizos de la Tierra, pero vamos, ya que era hijo único y que era el humano favorito del nuevo líder autobot ¿Quién podía negarle algo al angelito?
-No te alejes demasiado Daniel- dijo la robot rosa al niño que jugaba felizmente entre la nieve.
Daniel había pasado toda la mañana haciendo muñecos de nieve mientras disfrutaba del paisaje frío
-Mira Arcee es Frosty- Dijo el niño señalando la figura blancuzca que había creado, pero como la chica no entendía que Frosty es un muñeco de nieve que habla en los cuentos navideños humanos, no le siguió el juego y el pequeño decidió hacer su propio ejército de Rodimus de nieve. Después de que el chico había hecho unos cinco Primes que más parecían el mencionado Frosty, decidió buscar cualquier cosilla que pudiera encontrar entre la nieve, alejándose un poco de su niñera. Por su parte Arcee se había distraído un poco al ver como unos humanos jóvenes bajaban a toda velocidad con sus esquís disfrutando la delicia de la panorámica que tenían alrededor.
-Si fueras más grande, deberíamos jugar a eso- dijo señalando a los jóvenes- ¿no lo crees Daniel?-Pregunto sin percatarse de la falta de respuesta. -¡Sería muy divertido!- Afirmo emocionada, -¿Daniel?- Repitió encontrándose con el silencio y una serie de figuras de nieve medio deformes.
Arcee se preocupó un poco al no ver al pequeño humano cerca de ella, a unos cuantos pasos se encontraban sus Rodimus de nieve, pero no había señal del pequeño por ninguna parte. Una alarma en su interior se encendió, similar a la de una madre humana, debía encontrarle cuanto antes.
Sin embargo el niño se mantenía demasiado metido en su mundo sin importarle la distancia que había recorrido en su exploración. Primero encontró una piña de pino y pensó en ponerle un poco de miel de maple y unas cuantas semillas para que los pajarillos comieran, después encontró una piedra en forma de cabeza de oso lo cual lo hizo olvidar la piña y tirarla por ahí, pero lo que más le fascino encontrar fue una pequeña liebre que saltaba alegremente por ahí ajena a los problemas y vicisitudes de la vida humana.
El pequeño mamífero llamo la atención del niño el cual se comenzó a alejar más y más de donde se encontraba Arcee hasta que paso lo que debía pasar… Daniel se había perdido.
La joven Autobot recorría las cercanías gritando el nombre del pequeño tanto como sus vocalizadores eran capaces, sabía que no corría peligro de ningún Decepticon, pero de cualquier forma se preocupaba de que un pequeño de su edad estuviera solo, además la tarde iba avanzando y el niño comenzaría a sentir frío, los humanos no son tan resistentes como lo son los Cybertronianos, ese era otro factor más para aumentar el nivel de estrés de la guerrera.
Para entonces Daniel comenzó a sentir mucha hambre, la cual fue acompañada por el miedo al ver que ya no reconocía el camino que había seguido al perseguir y perder a la liebre, de pronto pensó en su guardiana y al no verla hizo lo que cualquier niño de su edad hubiera hecho… se sentó en un tronco y comenzó a llorar.
Cerca de ese punto el pequeño grupo de Avlanche avanzaba hacia las coordenadas marcadas. El comandante aún mantenía algunas dudas al respecto, más al notar el gesto medio serio de su teniente.
-Impulse, no es necesario que participes en esto- Comento deteniéndose. Los otros dos mechas le siguieron permitiéndole continuar. –No te estoy haciendo a un lado, es sólo que ella- comenzó señalando levemente a Nightbird es la indicada para esta misión, una batalla justa eso es todo lo que buscamos- Afirmo.
El impala suspiro algo deprimido, las cosas no siempre son perfectas y los sacrificios necesarios. Todos los presentes entendía la responsabilidad por esos actos, él ya no era una chispa inmadura; sabía que su comandante sólo deseaba hasta cierto punto protegerlo, era en parte el trabajo del líder, pero…
-De acuerdo, esperare en la nave- Contesto -Pero no creas que te has librado de mí, no puedes protegerme siempre Avlalanche, he visto cosas tan horribles como tu en la guerra, así que no me espanta nada de lo que pueda suceder- Argumento
-Nunca quise insinuar eso- Se defendió el Ferrari.
-Bien, mi trabajo esta hecho, esperare a bordo y no tarden- Finalizo e joven Autobot alejándose.
Nightbird por su parte comenzaba a segur un rastro como todo perro de caza ignorando a los otros dos, ella tenía sus propios planes.
El espadachín tuvo que correr para alcanzar a la guerrera quien se alejaba con habilidad.
La ninja recorría un camino predeterminado por su procesador, era espeluznante pensar en que podían convertir los Decepticons la tecnología humana, ella era el ejemplo perfecto.
Los árboles nevados eran derribados por ella como si se trataran de simples figuras de papel. Avalanche tuvo que reconocer que su acompañante era un arma mortífera, con unos cuantos estoques podría terminar con ese bosque sin el menor remordimiento.
De pronto algo llamo la atención del mecha, unos sollozos, pucheros de niño.
No se ufano del éxito tan rápido de encontrar al objetivo, sabía que donde estuviera el niño humano estaría el blanco principal, sólo esperaba hubiera oportunidad de que el chiquillo saliera ileso, Avalanche giro un poco para ver a Nightbird, era atemorizante ver a la mecha silenciosa, con ese brillo de triunfo en los ópticos, era un cazador que ha encontrado a su presa…
……………………..
A dormir angelito, es el tiempo de soñar…
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En Cybertron la situación iba de mal en peor, Adannos acababa de salir de la junta; la discusión había tomado un tono más peligroso cuando el tema del Talion se menciono.
Aunque la cara de ignorancia de Rodimus había hecho que valiera la pena. Una leve sonrisa paso por el rostro de la camioneta antes de desvanecerse con la misma velocidad.
Después de esto él había exigido una explicación al respecto, pero al oír acerca de esas viejas leyes se negó de inmediato a que algo así fuese posible en sus filas. -Los Autobots no son así-Argumento al momento negando la posibilidad, lo que le facilitaría un poco el trabajo a la Silverado, pero no podía confiarse el general que menciono ese hecho no dejaría pasar las cosas tan fácil, estaba seguro de que iniciaría una investigación personal.
-Prime ni siquiera tiene idea de lo que realmente sucede a sus espaldas, podríamos matarnos el uno al otro de la manera más atroz y él seguiría negándolo- Pensó el oficial caminando hacia el ventanal que flanqueaba el pasillo de la estructura. Abajo los preparativos para el adiós eterno de Kup estaban en proceso.
Adannos observo a los trabajadores un momento notando algo inusual en el grupo. A lo lejos la figura de un transformer desconocido caminaba misteriosamente hacia las bodegas, su paso era tranquilo, pero algo e esa postura indicaban que no todo estaba bien.
-¿Qué rayos?- Se pregunto pensando en contactar a su amigo, pero hacer algo así en medio de una base no era muy conveniente, por lo que opto por la última opción. De inmediato corrió hacia la salida más próxima, imaginando lo peor.
Muchos de los guardias le saludaron a su paso, pero por el momento tenía algo más en mente.
Kitt salio de su área de trabajo, sacudiendo el polvo acumulado en su armadura, -A veces el negro no es el mejor tono para algo así- Murmuro para sí, frotando una de sus puertas.
-Es elegante claro, pero tiene que ser tan sucio- Continúo metido en su labor, cuando un sonido llamo su atención. De inmediato el francotirador omitió todo comentario posterior dirigiéndose a un punto más seguro; los instrumentos de limpieza permanecieron en su posición mientras el transam aprovechaba el negro de su estructura para camuflajearse en el interior de la bodega.
Los ópticos disminuyeron levemente su brillo, para evitar la detección. El deportivo negro sabía que esa actitud sería sospechosa, que iba en contra de toda lógica, pero al mismo tiempo el instinto de auto conservación pateaba en el interior de sus sistemas con fuerza.
Los sucesos del ataque en T - D lo habían hecho más paranoico para situaciones así, por lo que confío en esos instintos optando por refugiarse, en caso de no ser nada grave siempre podía librarse con una buena excusa, después de todota tensión en la base ocasionaba que muchos de los presentes actuaran de un modo similar.
El Cybertroniano desconocido camino por las bodegas, recorriendo todo mientras hacía un rastreo, de inmediato localizo los instrumentos abandonados a las afueras de la bodega, una maldición se escucho de pronto, confirmando las sospechas del francotirador.
-No tiene buenas intenciones- Pensó observando al ser sin dar a conocer su posición.
Adannos se acerco sacando su arma con cautela adoptando un método menos llamativo, sus puertas viraron levemente ocultándose en su espalda por un momento mientras su dueño apuntaba al desconocido.
-Rango y número de identificación- Comando fríamente cortando cartucho para informar al mecha que no estaba sólo. El otro cybertroniano escucho todo virando para abrir fuego al momento, la Silverado, giro rápidamente para evitar el disparo, contraatacando de inmediato. Los Autobots no tiran a matar, pero estaban en código amarillo, por lo que un ataque de esa índole podía justificar la exterminación de una chispa por parte de un oficial.
La puntería fue exacta desactivando al ser de inmediato, el atacante sabía lo que buscaba, era obvio que sus intenciones no eran buenas, pero imposible saber si conocía la razón por la que Kitt estaba en ese lugar, no podía arriesgarse a que descubrieran algo por un descuido. La solución más adecuada era el exterminio de esa chispa quisiese o no.
-Sólo espero que no sea Autobot- Murmuro acercándose al cuerpo el cual comenzaba a perder tonalidad poco a poco.
El transam salio de su escondite estupefacto, el presencio todo, pero jamás se imagino esa clase de acción de parte de su amigo. -¿Hasta donde estaban dispuestos a llegar?, él creyó que hasta el final, pero esos actos confirmaron que el oficial de seguridad también.
-Me salvaste- Susurro aproximándose a la Silverado, quien analizaba al desconocido algo desconcertado.
-No hay signos de ninguna especie, podría haber sido Decepticon o Autobot, pero más bien aparece un neutral, lo cual es extraño, digo ¿Qué haría un neutral e un lugar así con esa clase de intensiones?, peor aún ¿Cómo diablos entro sin ser detectado?, esto no es bueno- Comento la camioneta.
-¿Crees que haya sido algún contrato?- Se integro el francotirador a la platica.
-No lo se, deberé llevar el cuerpo para un análisis, no se porque pero creo que no somos los únicos con trabajos internos- Afirmo el todo terreno.
-Al parecer Rodimus tiene más aliados de los que imaginamos- Comento el deportivo con sinceridad.
-No estoy seguro si esa es la razón, algo no cuadra, por alguna razón creo que cierto general esta involucrado- Argumento Adannos con seriedad. Al parecer no piensa esperarse y quiere seguir sus propias reglas, lo gracioso es que según él sigue con claridad las ordenes de Prime-Dijo con preocupación.
-Es la primera advertencia- Finalizo la camioneta guardando su arma.
-Tal vez, pero no me marcharé, esa clase de inconvenientes son comunes en casos como este, además si me voy eso solo demostrara que lo que esos rumores afirman es verdad, algo que no puedo permitir- Contesto Kitt. –Aunque sea realidad- Finalizo sonriendo levemente.
-Sabes, eres el ser más descarado que haya conocido- Replico la Silverado levantando el cuerpo.
-Eso porque no conoces a Impulse- Susurro el francotirador ayudándole, - Déjame, yo me encargare, no quiero que haya más problemas, sólo mantén ese perfil bajo- Prosiguió el oficial acomodando al mecha para alejarse.
Tal vez podía parecer que no sería importante algo como eso, pero no todos los días acabas con la vida de algún enemigo, Adannos no dijo nada, pero algo en su interior, un remordimiento se hizo presente. Era un Autobot después de todo.
El transam no dijo más, sólo esperaría la confirmación de su comandante para levar a cabo la parte final de su participación. Lo que sucediese después de eso, estaba en manos de Primus.
-No es que no me importe mi vida Adannos, es que ya perdí casi todo lo que me ataba a esta realidad.
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En la tierra los miembros del grupo parecían haber localizado a la carnada. Aunque para Avlanche eso no era del todo justo. -No es correcto usar a un niño de ese modo- Comento, pero su acompañante simplemente ignoro sus palabras.
Daniel levanto la cabeza y dejo de llorar al escuchar el crujir de una rama muy cerca de él. No pudo evitar gritar de miedo al encontrarse con la magistral figura de un Cybertroniano frente a él, tal vez convivía mucho con ellos, pero este Mecha en especial era completamente desconocido.
Sus cromas negros combinados con una mirada fría en inexpresiva, sólo le hico relacionarle con un Decepticon.
Esas terribles criaturas sanguinarias que no pensarían dos veces en acabar con su vida. El terror se apodero del joven humano quien continuo gritando mientras trataba de alejarse. De inmediato e comandante se adelanto a la guerrera tratando de tranquilizar al niño.
-Por favor, cálmate pequeño- Exclamo con un toque gentil y amigable, -No estamos aquí para hacerte daño- Prosiguió levantando sus manos imitando esos movimientos humanos de sumisión.
-Dime, ¿estas solito?- Le pregunto levemente. Pero el chico no contestó, tenía miedo, mucho miedo. Si esos robots no eran Decepticons ¿Por qué no los conocía?
Repentinamente el espadachín levanto la vista para hacer una rápida revisión del perímetro, pensando en alguna estrategia para alejar a la guerrera de jovencito.
-No se encuentra aquí, -Exclamo, -Es mejor que hagas un reconocimiento…- Prosiguió cuando un dolor en su costado lo hizo detener la oración, la marca de un disparo era visible, un arma no humana, si no del mismo origen que ellos. El Ferrari cayó de rodillas al suelo mientras se recuperaba del impacto. Un golpe directo que no tenía razón de existir.
El niño quedo entre sus grandes manos pero sin daño alguno. El chico observo el gesto del deportivo carmesí quien sólo lamento esa actitud.
A lo lejos Arcee observaba el resultado de sus actos, ella actuó sin pensar, al escuchar el grito de Daniel quien se encontraba con dos Mechas había sido más que suficiente para abrir fuego. Ella pensó que los Decepticons habían llegado para tomar al humano como rehén en alguno de sus sucios planes.
Actuó como una madre protectora y no como un soldado, lo primero que pensó fue en que el niño estaba perdido sino hacía algo drástico, y en lugar de alejar a los dos desconocidos del pequeño humano. Hizo un tiro de advertencia, pero el lugar donde había apoyado el pie estaba más resbaloso que la demás superficie del terreno, y al momento de hacer fuego, resbalo haciendo que el impacto no fuese una advertencia, si no un golpe directo al blanco.
Avalanche había sido derribado.
Arrodillado como se encontraba se dio cuenta que fluía un poco de energon por su costado, no era grave, pero si producía pequeñas descargas de dolor lo que evito que se moviera de esa posición.
Nightbird había desenvainado al ver al comandante caer, ella tenía una deuda y no podía permitir que muriera sin pagarla. Desafortunadamente de no ser por eso se hubiera lanzado contra el niño sin pensarlo. Su odio contra los humanos era más que supremo, pero el Autobot bloqueo inconscientemente al jovencito.
- Si tan sólo el Ferrari no hubiera quedado como escudo sobre el pequeño humano- Se dijo algo frustrada dirigiendo su atención al siguiente blanco. La Autobot rosa, ella había hecho el disparo, ¿Eso la convertía en caza permitida? ¿O debía esperar órdenes del espadachín?
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Todos los niños bonitos, de este mundo soñaran…
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Momentos después Avalanche se puso de pie, mirando con asombro a la Autobot, -¿Quién hubiera pensado que ella ejecutaría un acto tan imprudente y deshonroso?
-¡Es que no pensaste en la seguridad del niño!- le grito exaltado - ¿y si le hubieras matado? – Prosiguió regañándola.
Arcee estaba confusa, estaba apenada de sus acciones, pero por otro lado, ese instinto de proteger a Daniel se sobreponía a cualquier otra orden que transmitiera su procesador.
-¡Aléjense de él, Decepticons!- gritó la sin bajar su arma.
-¡Decepticons!- Replico el Ferrari incrédulo - ¿Decepticons? – Continuo molesto, -Niña, si fuera un Decepticon ya estarías muerta.- Argumento dejando en claro la situación.
- ¿Es que acaso tanto ha cambiado el Universo? ¿Acaso han olvidado todo lo que él enseño? – Pregunto angustiado al viento.
La guerrera de cromas rosados avanzo un paso; los dos desconocidos no se alejaban en lo absoluto de Daniel, eso la ponía muy nerviosa.
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¿Es que acaso es cierto? ¿Es una pesadilla? Primus, deseo despertar, ¿Por qué todo en lo que creía se ha perdido? ¿Por qué nosotros mismos hemos olvidado que era el honor?
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-Tus acciones, no me permiten tomar otras acciones, Arcee- susurro el comandante con decepción - Vienes con nosotros por las buenas, o por las malas- Comando. No era una pregunta, era una orden.
-Si no son Decepticons, son traidores- Respondió la bot rosa alterada, su ceguera no le permitió apreciar la insignia que el Mecha vestía en su pecho, o la expresión de tristeza que embargo su rostro al oír tales acusaciones, cual traición a sus creencias, a todo lo que defendió como ideal.
- ¡Aléjate del chico!- Grito la guerrera al momento.
Avalanche bajo la vista lentamente cada palabra cercenaba más esa herida, revelando todo lo que se había perdido, no era una simple vida olvidada, era toda una era de enseñanzas, vorns de conocimiento perdido, abandonado en una tablilla, en un escrito olvidado para jamás retornar.
El Autobot observo al niño quien había quedado entre ellos dos. Ella podía haber perdido esa fortaleza que la distinguía como verdadero guerrero, pero no él. ¿Es la justificación que estabas buscando?- Se pregunto agachándose con lentitud, sin miedo a que la robot rosa hiciera otro disparo. Si lo hacía él no sería responsable de la seguridad del pequeño, si no ella.
Arcee como se esperaba, no hizo nada que pusiera en peligro al joven humano. Esa vida estaba fuera de discusión.
El niño no pudo evitar que Avalanche lo tomara entre sus manos, pero la delicadeza del movimiento tan sólo lo hizo dudar sobre el extraño. Sus dedos rozaron el cuerpo suavemente, controlando esa fuerza mortal, transformándola en un toque compasivo. Como el que Optimus alguna vez mostró.
-Lo ves- Comento con suavidad- no tengo nada en contra del pequeño. Una vida inocente no debe pagar por los errores de otros, menos la de un jovencito que apenas comienza a descubrir las maravillas del mundo. –Afirmo con convicción. Sin embargo hay una razón por la que hemos venido y preferiría que fuera del modo menos violento- Prosiguió cambiando el tono de voz mientras dirigía su atención a la chica de cromas rosados.
Ahora lo diré amablemente, - ¿nos acompañaras por las buenas o por las malas?- Pregunto el guerrero carmesí sin bajar al chico quien continuaba en sus manos sentado sin recibir daño alguno.
Arcee bajo su arma, y levanto las manos en señal de derrota.
Nightbird, encárgate- ordeno Avalanche agradeciendo la actitud.
La ninja avanzo con cautela, algo en la expresión de la otra chica no le convencía del todo. A penas llegar cerca de Arcee para someterla, la bot, se transformo a su modo alterno haciendo que la guerrera oscura se distrajera momentáneamente. Arcee sabía que debía salvar a Daniel de esos dos, que sino Decepticons si traidores, pero antes tenía que ponerlos fuera de combate.
Si alejaba aquella que parecía ser más mortífera podría tener oportunidad de encargarse del otro quien a pesar de ser un mecha imponente, estaba herido.
El automóvil rosa arrancó a toda velocidad. Nightbird giro para ver a Avalanche, esperando esa autorización.
-Dale alcance- puntualizo el comandante permitiendo a la guerrera actuar.
Era momento de probar esas modificaciones realizadas por las manos de Impulse. Para asombro de Daniel, Nightbird se transformo en un avión militar F117 Nighthawk cortesía de su nuevo equipo –una elección personal del Impala quien pensó que iría bien con su diseño original. Un avión excelente para no ser detectado por los radares tanto humanos, como cybertronianos.
Arcee avanzaba con gran velocidad, olvidando la poca fricción en los neumáticos para evitar derrapar en esa clase de terrenos; por su parte Nightbird con ese modelo aéreo no tenía ningún problema para darle alcance entre los pinos que aparecían a cada momento entre ellas dos.
Avalanche observo como las dos mechas comenzaban esa persecución, no era difícil imaginar los planes de la Autobot, su procesamiento no estaba siendo el de un soldado, era más una madre humana un terrible error en esa clase de situaciones, uno que podía implicar la diferencia entre la vida y la muerte.
Daniel no dejaba de pensar en que había sido mala idea alejarse de Arcee, ahora estaba en serios apuros por ignorar esas eternas advertencias, encontrándose atrapado con este desconocido. El cybertroniano rojo no parecía ser malvado a pesar de las afirmaciones de su guardiana, pero quien era él para juzgar lo que era verdad. Sin embargo podía intentarlo, después de todo era un Autobot, ¿Cierto?
El pequeño estaba a punto de sugerirle que le dejara en el piso cuando éste a pesar de estar herido, tomó con la mano libre las espadas que protegían su espalda dejándolas caer al piso, para usarlas como si fueran skies, buscando seguir el rastro de las dos guerreras.
-Este recorrido puede ser un poco agitado, debes sostenerte con fuerza- Exclamo el Ferrari entrecerrando su puño para proteger al niño, mientras ignoraba el dolor de esa herida al hacer esa clase de esfuerzos.
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La voluntad de un guerrero es grande, como sus principios, no busca fama o reconocimiento, no busca justificación ni excusas, sólo se limita a seguir lo que cree correcto conforme a sus convicciones.
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Puedes correr, pero no esconderte.
Era claro que la fembot rosa llevaba todas las de perder, mientras ella estaba desperdiciando su energía intentando distraer a esa mecha loca que la perseguía, Nightbird estaba calmada jugueteando con su víctima, disfrutando de esa figura alterna por primera vez.
La señal en el radar de la aeronave se encendió indicando que Avalanche estaba a punto de darles alcance, no dejaría que el espadachín interviniera con sus conceptos ridículos de honor y justicia, era confuso seguirle con esos comentarios acerca de esas viejas deudas, mientras sus actos le traicionaban al momento de enfrentar al humano y la chica. Era momento de terminar con ese juego.
Sin ningún miramiento, lanzo un misil el cual no acertó en su supuesta presa, creando una onda expansiva cercana que proyecto al vehículo por los aires impactandose contra un enorme pino lo que provocó que la robot rosa terminará momentáneamente fuera de línea y con un terrible golpe en el cofre.
Avalanche llegó cuando Nightbird ya había recuperado su forma normal y sonreía en silencio con ese brillo en los ópticos que la delataba.
La nave había disfrutado la sorpresa de Arcee al no ser capaz de transformarse antes de dar de lleno con el árbol, admirando con orgullo su desastroso trabajo.
-¿Qué fue lo que hiciste?- Le cuestiono el Ferrari al momento, mientras el niño en su mano comenzaba a llorar.
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A veces creemos hacer lo correcto, a veces pensamos que nuestra decisión es la indicada, que todo hecho esta justificado. Pero no siempre es verdad…
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El comandante no podía tolerar eso durante mucho tiempo, seguir la recomendación de sus líderes era una cosa, pero permitir que esa venganza marcara cada acto con violencia y agresividad, no era correcto. Tal vez el otorgarle esas habilidades a un ser como ese había sido un gran error, uno con el que tendría que cargar por la eternidad.
-Detente de inmediato, ya has hecho bastante por hoy- Exclamo el espadachín con seriedad, su mano mantenía al humano a salvo, mientras observaba de modo retador a la nave transformer.
-¿No era eso lo que querías?, ¿No buscabas venganza por esas acciones? O eran sólo palabras para justificar tu cobardía- Pensó la robot de cromas oscuros. No existían remordimientos en su mente, ni procesador, para ella no había culpa que detuviera sus acciones ni batallas con sentido más allá de la diversión. Esa era su verdadera naturaleza, la que los Decepticons habían detectado, la misma que los humanos programaron en ese cerebro artificial.
-NO puedes retractarte ahora comandante, no puedes y yo me encargaré de que eso se haga realidad-
La ninja aprovecho el estado del guerrero carmesí quien herido y con su mano inhabilitada por la molesta presencia del humano no podría hacerle frente así como así sin llevar las de perder.
-Debiste traer al chico hiperactivo, violaste tu primera regla de la sobre confianza y por eso hay que pagar-
Un par de golpes derribaron al Ferrari sacándolo de línea por el momento.
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Arcee encendió los ópticos poco después, había cambiado su modo alterno sin saber cómo permitiéndole a Nightbird tomar una serie de previsiones… la joven rosada estaba encadenada por las muñecas y los tobillos pero su preocupación moraba en el niño humano más que en ella.
¿Dónde estaba Daniel se preguntaba buscando al chico a su alrededor?
Jamás actúes sin pensar, esas malas decisiones pueden llevarte a perder más que una batalla, pueden llevarte a perder la guerra.
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-¿Dónde estará Arcee?- Se pregunto el niño.
Avalanche se encontraba a su lado, semiconsciente en el piso, su herida parecía haber dejado de sangrar, pero su estado no mejoraba, el fío comenzaba hacer de las suyas en el Ferrari quien a pesar de su debilidad continuaba observando la forma del chiquillo.
-¿Por qué no me dejas ir?- preguntó Daniel finalmente.
El comandante enfoco lo mejor que pudo su vista en el pequeño humano quien comenzaba a sollozar una vez más.
-El informe decía que lloraste cuando él murió- susurro el espadachín con dificultad- Tal y como lo haces ahora- Continuo más para sí que para el humano, -¿Por qué lo haces? ¿Por qué lloras en realidad?- Pregunto entrecerrando sus ópticos cuando una nueva onda de dolor recorrió su estructura.
-Porque tengo miedo- Contesto el jovencito secando sus lágrimas.
-Yo también he sentido miedo- Exclamo el Ferrari, -Tuve miedo cuando supe que no existiría un backup, cuando comprendía que mi unidad había sido abandonada a su suerte en medio de una guerra infernal, cuando mis tropas, mis amigos y hermanos comenzaron a caer a mi alrededor, sufriendo por esas terribles heridas, a manos de nuestros enemigos, porque yo… Les había fallado.
Era mi responsabilidad, lo era y fallé, murieron por mi falta de atención, por eso falle. Murieron frente a mí y no pude hacer nada, ni siquiera pude derramar una lágrima por ellos, ni siquiera una.- Comento con dolor, esas vidas, extintas por ese error, por esa mala decisión, por haber creído en aquel que ahora era su líder, por pensar que significaban algo.
- Pero tú humano, lo hiciste, lloraste por él, cuando agonizaba- Afirmo cambiando drásticamente el rumbo de esa dolorosa conversación… -y poco después…- Cada palabra era difícil de pronunciar, sus fallas estaban cobrándose caro - Lo olvidaste…Siguiendo al nuevo Prime sin siquiera recordarlo, no lo entiendo, no entiendo la naturaleza humana. ¿Por qué expresar esos sentimientos para olvidarlos así de fácil?, Como es posible que alguien sea tan poco importante como para no conservar siquiera lo que trato de enseñarles.
-Mi código de honor no me…permite hacerte daño…pequeño…Conn…conmi… conmigo estas seguro, no te…alejes si quieres vi…vi…vivir- Susurro finalmente, el comenzaba a salir de línea nuevamente, pero mientras el niño se quedará con él su vida no correría peligro, sólo le quedo rogar a Primus porque le permitiera esa oportunidad.
La última vez que había pedido, fue el día que murió Jazz.
Daniel no sabía que era lo que el robot desconocido le decía, que tenia que ver él con el antiguo Prime y con Rodimus, Hot Rod era su amigo, en su mente de niño, el pequeño no entendía a donde quería llegar el mecha con sus advertencias. .
Avalanche quedo temporalmente fuera de línea. Daniel aprovecho el momento para escapar, pensando en buscar a su guardiana Arcee, ella lo debía salvar.
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Es bueno escuchar el consejo de aquellos que te rodean, por algo lo habrán de mencionar.
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Nightbird estaba frente a Arcee, el comandante había dicho que ella ejecutaría este blanco, ya que él no podía atacar a mujeres y niños, la responsabilidad finalmente recaería en él, pero ella se divertiría mientras tanto.
-Pobre e inocente Autobot, con tantos problemas de conciencia como todos los de su tipo.
-¡Déjame ir, monstruo!- le gritaba con insistencia su prisionera, forcejeando para tratar de escapar. Sin importar el golpe que se había llevado, entendía que debía liberarse e ir al rescate de Daniel, temía lo que le pudiera estar haciendo el traidor carmesí en ese momento. SI tan sólo hubiese sabido la verdad.
Nightbird escuchaba todo lo que la chica le gritaba, pero no contestaba, simplemente no podía hacerlo. Pero ya que ella era caza permitida, se divertiría…mucho.
De su compartimiento trasero, el que parecía una mochila, lo primero que saco fue un látigo de siete colas. Arcee trago aceite al ver el arma en su mano. Tal vez debio poner más atención antes de actuar. Ahora ya era tarde para eso.
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Se dice que cada uno se busca su propio castigo, ¿Será esto verdad?
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En la nave Impulse jugaba con la computadora tratando de pasar el tiempo, él estaba aburrido, pero respetaba la decisión de su amigo. Eso no evitaba que se preguntará que es lo que el par estaría haciendo, ya llevaban un buen rato, sin comunicarse.
-Tal vez la chica dio más problemas de los que imaginamos- Pensó recargándose en la consola.
-Espero que sea eso y no alguna falla en el sistema de Nightbird, según yo estaba todo perfecto, pero ha, todos podemos equivocarnos de vez en cuando- Continuo ideando un sin fin de posibles situaciones en su hiperactiva mente.
-Bueno si fue eso, creo que el comandante me va a dar un par de cocos después de todo, Ups- Río el Impala volviendo a concentrarse en su juego de video.
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A veces es mejor no saber…
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¿Cuántos latigazos había recibido en un lapso tan corto de tiempo? No estaba segura, tanto que su estructura comenzaba a mostrar leves rasgos de energon corriendo levemente. Por su parte Nightbird continuaba azotando sin piedad gozando de cada ataque como si fuese el último.
De pronto, dejo de atormentarla cuando entre las heridas comenzaron a asomarse los circuitos, la guerrera rosada pensó que con eso había terminado. Estaba muy equivocada. La ninja sacó otro nuevo juguete de su interminable arsenal, revelando las filosas cuchillas con malicia.
El grito de Arcee rompió el silencio de la tarde, Nightbird la estaba usando de tiro al blanco. -¿Por qué?-cuestionaba con voz cansada -¿Por qué?. Pero sus súplicas no eran contestadas, sólo el silencio mortal de esa cazadora salvaje.
El humano se encamino, buscando a su guardiana, deteniendose por un momento para admirar por ultima vez la imponente figura del Traidor, como Arcee lo llamaba. Era un Autobot, pero tal vez no era tan malo.
-Lo siento- Comento el niño internándose en la nieve nuevamente.
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La joven de cromas rosados mostraba infinidad de heridas en su chasis; las estrellas ninja de Nightbird estaban clavadas por diversas partes de su cuerpo, ¿Por qué no la exterminaba y ya? ¿Por qué esa criatura, ese monstruo estaba disfrutando ese tormento?
Su mente debilitada he incoherente no le permitía ver la realidad.
- ¿Quién podía saber cuanto había pasado la pobre Nightbird a manos de los humanos? Cuánto tiempo niña cuanto ¿A manos de los decepticons? Ahora esa robot de color rosa lo pagaría, pagaría por todo lo que hicieron, por robarle su vida, su libertad, por condenarla sin razón, por todo pagaría.
La nave escucho unos gemidos a la distancia, lo que detuvo sus movimientos, no había señal del Ferrari a la distancia, pero el sonido era más que real. Oh si a veces el destino es amable entregándonos lo que nos corresponde, es a lo que muchos conocen como justicia divina
Internamente Arcee rogaba a Primus porque Rodimus acudiera, pero al darse cuenta que ella misma le había dicho que no había nada de que preocuparse sabía que estaba sola. Su procesador comenzó a temblar de miedo y su chispa se encogió de terror al ver a esa mortífera ninja caminar a paso lento pero decidido a donde se encontraba; puso a sus pies un receptáculo de energón y con su fría mirada comenzó a desenvainar su espada, El segundo blanco estaba sólo y cerca, ahora era su oportunidad.
-Arcee gritó pero el sonido no salió de sus labios, cuando con un corte tan profundo como letal, rápido y sanguinario degolló a la pobre seguidora de Rodimus sin permitirle exclamar ese dolor que la aquejaba.
Había fallado, una simple misión y había fallado. ¿Por qué?, ¿Por qué?.
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Energón por energón.
El recipiente estaba lleno.
Era hora de buscar al humano.
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Entre sueños de colores y entre nubes de algodón dice la oración.
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Daniel escuchó como se acercaba alguien, y con anhelo esperaba que fuera Arcee. De inmediato grito alegré revelando su posición. Pero cual fue la sorpresa al encontrarse con algo que jamás imagino. La ninja camino hacia la criatura con velocidad, el niño sabía que no podía esperar algo bueno de ese ser, su estructura metálica estaba cubierta por energon, uno que obviamente no podía ser suyo. -¿Qué le había hecho a Arcee?- Se dijo aterrado.
Nightbird miro al niño con todo su odio y rencor, Avalanche estaba inconsciente lejos del lugar, el torpe mocoso se había alejado otorgándole la oportunidad que ella esperaba. La nave sonrió bajo su máscara… el niño no tenía quien lo protegiera ahora.
Humanos tontos creyeron que podían detenerla, encarcelarla.
Daniel entendió que se encontraba en grave peligro, intento correr, pero ella se adelanto a sus movimientos ¿Qué podía hacer un niño contra semejante rival?
Tan rápida como nadie hubiera sido capaz la transformer oscura tomó al niño entre sus manos sin importarle los sollozos y lamentos del pequeño; cuando Daniel se dio cuenta que ella comenzaba a cerrar cada vez más las manos, lloró con todas sus fuerzas arrepentido, jamás debió pedir salir de casa, jamás debió alejarse de Arceee, jamás debió ignorar la advertencia del Ferrari.
Cuantas oportunidades le brindo el destino, y él las rechazo. Todo esto era su culpa, sólo su culpa. Los llantos desesperados del pequeño atravesaron el lugar, resonando con el eco, entre perdiéndose en la frialdad de la nieve.
A Nightbird le fastidio el sonido que emitía el pequeño humano y sin miramientos… cerro de golpe sus manos.
El río de carmín corrió veloz por el suelo, marcando el blanco con carmesí.
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A dormir angelitos… es el tiempo de soñar.
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Notas del autor: Comprendemos que el capítulo fue un tanto oscuro, una disculpa si alguien se ha ofendido con este capítulo. Sus autoras TAVATA y ARKEN ELF.
