Disclamer: Beyblade, aunque quisiera, no es mío, sino de Takao Aoki. Yo sólo hago esto como pasatiempo usando sus personajes sin ánimo de lucro.


Capítulo IV: Una Esperada Reunión

Al fin había llegado al puente, a eso de las 9:55. Alguien ya se encontraba sentado en ese lugar. Un chico de 13 años, con pelo castaño que cubría sus ojos, un par de anteojos en su cabello, vestido de camisa, corbata (ambas verdes) y un short café claro. Llevaba una computadora sobre sus piernas, al mismo tiempo que saludaba al ruso.

–Llegas a tiempo, Kai. He estado aquí desde las 9:30, para recopilar algunos datos. El Sr. Dickenson me dio los nombres de los equipos, así como las sedes del torneo. Aunque es extraño, hay un nuevo grupo de beyluchadores, que por lo más raro que parezca, no existe información suficiente para crear una estrategia contra ellos.

–Hum… Kenny ¿de qué lugar son?

–Te sorprenderás cuando te lo diga. Su póstuma participación fue desde la última competencia a nivel individual. Hace tiempo que no se contaba con su presencia en los torneos. –De repente el chico sonrió – ¡Oh mira, ya viene Max!

– ¡Hola chicos! –los saludó el rubio con gran alegría. –Perdón por llegar un poco tarde, pero recibí una llamada de mi mamá.

– ¿Qué le paso? –Dijo el Jefe con temor – ¿Algo malo?

–Kenny, eres la esperanza personificada. –Contestó con ironía el ruso. –Prosigue, Max.

–Solo me llamó porque los PBB All Starz tienen un nuevo integrante en su equipo. –Meditó un momento, recordando. –Además, existe un nuevo grupo de beyluchadores de…

–Latinoamérica ¿no es cierto?

–Si –el americano observó con asombro al japonés. – ¿Cómo lo sabes, Jefe?

–Porque si no me equivoco, precisamente es lo que Kenny trataba de informarme antes de que llegaras. –Terció Kai. –Hum, escuché algo acerca de esos deportistas. Al fin consiguieron calificar a la liga.

–Ahora recuerdo, durante el torneo del año pasado, para ver quienes representaban a los PBB A. S., habían algunos latinos que compitieron. Ninguno poseía bestia bit alguna. –Comentó Max. –Yo mismo me enfrenté a una chica llamada Luvia, antes que lo hiciera con Emily. Fue una batalla difícil, sin embargo, la vencí. Kai ¿qué te sucede?

–Eh, Nada. – respondió. Pero no sonaba convincente, pues su rostro reflejaba la sorpresa de haber escuchado tal nombre.

–A propósito, Jefe ¿quién será nuestro líder?

–Eso aún no lo sé Max. Pero el Sr. Dickenson vendrá por eso de las once. Me comentó que la decisión sería tomada en la sede mayor de la BBA. –Viró su mirada a su reloj de bolsillo, consultando la hora. –Qué raro, son las diez con cincuenta, ni Tyson, ni Hilary ni Daichi aparecen.

–Les dijimos "a las diez", y éstos se toman la libertad de llegar a la hora que se les antoje.

–Ja, ja, ja. –Rió Max – Apuesto que Hilary los está esperando porque se levantaron tarde…

–…O quizás porque no terminan de comer. –mencionó Kenny.

–…O ambas. –Agrego el ruso –Miren, hablando del rey de Roma…

Fijan su mirada a la carretera cercana al puente, viendo a una chica de pelo castaño, engalanada con un short café y blusón azul cielo, de cabello corto y castaño, acelerando a un par de muchachos Ésta misma les gritaba, mientras que ellos, no le hacían caso alguno. Uno de ellos, el más pequeño, de 10 años, traía puesto un pantalón de mezclilla roto por una pierna, playera sin mangas de azur tenue, era pelirrojo y bostezaba. Por otro lado, un joven de 16 años, que vestía un pantalón marino, playera amarilla, con una especie de saco rojo. En su cabello índigo había una gorra de color rojo y añil.

–Vaya chicos, haciendo enfadar a Hilary desde temprano.

–Eso ya es costumbre, Max. –Interrumpió Kai, con cierto enojo. – ¿A qué se debe su tardanza?

– ¡Este par se despertó hasta las diez para las nueve! –Gritó enardecida, mirándolos con odio. – Además de que se devoraran el desayuno que el abuelo les sirvió, éstos se prepararon un segundo "aperitivo". –Comentó con enfado la chica – ¡Estuve esperándolos por una hora!

– ¡Ya basta Hilary! –Gritó Tyson – ¡A ti nadie te pidió que nos esperaras! –En tono tranquilo se dirigió a su amigo de anteojos. –Bien, Jefe ¿por qué nos pediste que viniéramos temprano, no pudiste aguardar hasta que llegara Rei?

–Con lo puntual que eres, si Kenny lo hubiera hecho; habrías venido hasta las dos de la tarde.

–Kai tiene razón. –El joven de la gorra iba a protestar, pero la mirada del ruso lo detuvo. –Miren, ya son las once y cinco. –El pequeño miraba su reloj. –Rei arribará a eso de las doce y media. Deberíamos irnos.

–Chicos, podríamos ir…

– ¡No, Tyson! –dijeron todos al unísono.

–Dejen de pelear, muchachos, ya que volverán a ser de nuevo un equipo. –Mencionó una voz detrás de ellos.

– ¡Oh, Sr. Dickenson! –Exclamó con sorpresa El Jefe –Perdone, había olvidado que vendría con nosotros. –Dijo, algo apenado.

–No te preocupes, Kenny. –Expresó con tranquilidad el anciano, mirando a los jóvenes. – Ahora que ya estamos todos, podemos ir a recoger a Rei. –Se dirigió a un vehículo y agregó. –Suban al autobús.

Ninguno de ellos se había percatado de la llegada del carro. Sin embargo, lo abordaron. Durante el trayecto hacia el aeropuerto, los chicos iban platicando de varios temas, con lo cual, el joven ruso no participó en la conversación. A eso de las doce con diez minutos, entraron a las instalaciones de la terminal de las aeronaves.

Todos trataban de no aburrirse, pero el pequeño Daichi comenzaba a impacientarse y Tyson no hacía más que quejarse. Era veinte para la una, el vuelo proveniente de China aterrizaba sobre la pista. Más tarde, los pasajeros de dicho avión, entraban al edificio. Vislumbraron a su amigo entre la gente, quien los saludaba y se dirigía a ellos en ese momento…

–Hola, chicos ¿cómo les va?

–Ay, gracias a Dios que llegas, Rei. –Mencionó la muchacha con alegría. –Ya me estaba volviendo loca con este par de niñitos, –señaló a Tyson y a Daichi, –haciéndole a una la vida imposible.

– ¿Oh, en serio? –El pequeño pelirrojo rió. –Yo pensé que ya lo estabas, Hilary.

–Buen punto, Daichi. –Agregó un tercero.

–Muy gracioso, Tyson. –Expresó la joven con molestia. –Me muero de la risa.

–Ya chicos, dejen de pelear. –interrumpió Rei

–Será mejor que volvamos a casa. –añadió Max

–Además, durante la travesía, puedo hablarles acerca de la información que he recopilado. –dijo Kenny.

Cuando regresaron al autobús y empezaron la marcha hacia su destino, el Jefe les pidió un poco de su atención, sobre la forma en que se celebraría el torneo.

–Verán chicos, fueron 8 equipos los que obtuvieron el paso al campeonato mundial, conformados por integrantes de 5 jugadores, más un suplente, si lo desean. Cuentan con un representante, que puede ser el entrenador y/o el líder.

–Excepto nuestro grupo, no tiene ni uno ni el otro. –El moreno observó al anciano. –A propósito Señor Dickenson, ¿Quién de nosotros será quien dirija al equipo?

–Bueno, Tyson, como ya les había comentado Kenny, la organización de la BBA de Japón sometió a votación.

– ¿Será de nuevo Hiro?

–No. Tu hermano ha regresado con tu padre, para auxiliarlo en excavaciones en Egipto. Debido a esto, finalmente se decidió que el campeón nacional representará al equipo.

– ¿Kai? –dijeron los chicos al unísono

–Sí

– ¡Ay, no es justo! tener de nuevo al amargado al mando.

–Pues será mejor que te acostumbres de nuevo, Tyson. Te espera un arduo entrenamiento.

– ¡Qué bueno que es él el líder! –Exclamó Hilary. – ¡Porque si tú fueras el capitán este equipo se vendría abajo!

–Ejem, ejem. –Tosió Kenny, evitando que Tachibana y Granger iniciaran a pelear. –Continuando con esto, habrá ocho sedes alrededor del mundo; en siete se llevará a cabo las beybatallas para determinar a los dos grupos, los cuales se enfrentarán a las finales.

– ¿En qué países se celebrará el torneo? –preguntó Daichi

–Hum, la primera ronda será en México. Después nos dirigiremos a EUA. El tercer lugar será Francia. Luego a Inglaterra. Habrá un descanso de una semana. Egipto es el siguiente punto. China es el sexto y Rusia es el séptimo. Las finales se jugarán aquí en Japón, en la ciudad de Kyoto. Se dará un descanso de tres días antes del enfrentamiento.

– ¿Cuáles son los equipos restantes? –preguntó Max

–Se han dividido en dos bloques, el conjunto "A" lo conforman los White Tigers X, Los Blitzkreig Boys, PBB A. S. y los Dark Hunters

– ¿Es el equipo latino?

–Si

– ¿Quién es su líder? –preguntó Hilary

–No lo sé, no hay muchos datos sobre él. Lo único que sé es que su nombre es Alex, y ha empezado a jugar apenas un año. Max ¿podrías preguntarle a tu madre, si ella posee información sobre ellos?

–Mmm… tal vez, si creo que me comunicaré con ella.

– ¿Quiénes conforman el bloque "B"? –añadió Daichi.

–Bueno, aparte de nosotros, se hallan los Majestic, los Justice Bladers (1), y el Batallón F (2).

– ¿Cómo jugaremos contra todos ellos?

–Primero nos enfrentaremos al bloque "A". A partir de la quinta ronda, nos batiremos contra los del grupo "B". Los equipos que obtengan el mayor número de victorias, serán aquellos que se enfrentarán en las finales y ahí se definirá al campeón mundial. Mmm, creo que eso es todo ¿alguna pregunta? –nadie contestó y se volvió a sentar en su lugar.

Empezaron de nuevo a hablar, ahora sobre el campeonato, alineaciones, entrenamientos, mejoras en los blades, pero ni Rei ni Kai participaron en la charla. Por su lado, el chino sacaba de su maleta el pequeño cuaderno verde. Volvía a hojearlo, cuando, sin querer, el ruso miró a su amigo. De pronto, algo se le vino a la mente…

–Luvia –pensó. –Max había mencionado que hace un año se enfrentó a una chica. –Retiró su mirada de su compañero. –Hum, me resulta familiar ese nombre ¿aunque que posibilidades habría si fuera ella? –En su mente cruzaba lo siguiente: el nombre no es común. –Tal vez una simple coincidencia…

Pero él jamás creía en las casualidades, sino que solamente en lo inevitable que el destino le ponía enfrente. Volvió a fijar su mirada al joven oriental. Estaba cansado, incluso, en ese momento bostezaba. Kai se levantó de su asiento, se dirigió hacia Rei, mientras éste último dormitaba en su lugar.

–Vaya, vaya, así que Kon ha viajado al mundo de los recuerdos. –dijo en voz baja y se sentó a un lado de su amigo.

– ¡Eh…Ah eres tú Kai! –Contestó en tono soñoliento y le dirigió una sonrisa. –Hacía tiempo que no me llamabas por mi apellido. Supongo que lo dices por esto –le muestra el cuaderno. –Si, tienes razón, extraño demasiado a mi dulce neko

–Sigues nombrándola así, después de tantos años. ¿Tienes alguna noticia de ella?

–La última vez que me escribió fue hace unos meses, justame­nte cuando me encontraba en la aldea. Oye ¿qué es eso que traes en el bolsillo? –preguntó, mientras guardaba la libreta en su mochila.

–Una carta. –Dijo con sequedad, mientras la sacaba de su pantalón.

– ¿De alguna de tus tantas admiradoras? –expresó en tono burlón, viendo que el ruso la guardaba en el otro bolsillo.

–No. –Respondió con cierto enfado. –Sabes que odio recibir ese tipo de correo.

– ¿Entonces de quién es?

–De una amiga de la infancia. –Al ver la cara de confusión de su amigo, agregó. –De mi hermana. Hace tiempo que no me escribía. –Cambió de tema drásticamente. –A propósito, Rei, ¿en dónde te vas a alojar?

–No quiero causarle problemas al Sr. D., durante el torneo de hace tres años, me mudé temporalmente a su casa. Tampoco quiero darle molestia alguna a Tyson, con Daichi…

–El abuelo Granger tiene más que suficiente y hasta le sobra. –Completó de manera burlesca el joven ruso. – ¿Por qué no te quedas en mi casa? –El chino se sorprendió con la invitación. –Supongo que es mi turno…

–Oh, Kai, yo no podría; no quisiera causarte molestias. –Expresó con pena Rei.

–No lo es. –Lo miró de reojo. –Al menos, sólo eres tú. No imaginaría tenerlos a todos ahí.

–Gracias, Kai.

El joven ruso regresó a su lugar. Cuando volvió su mirada a su amigo, éste yacía dormido, recargado en la ventana, con su mochila entre sus brazos.


(1) Es el equipo de los Bega Bladers, pero me pareció correcto que cambiaran el nombre, debido a que BEGA ya no existe.

(2) Tanto el Batallón Bhartez como la Dinastía F, se unieron, para completar el equipo. Más tarde hablaré de ellos.


Lechucería Hiwatari

Vaya, que líos me doy reeditando todos mis fics. (Me alegro que de éste, tenga más capítulos corregidos). En fin, no hay nada nuevo en este apartado, empero espero que les guste. Como hace tiempo ya mencioné, andar en es difícil, debido a mi carrera.

En este capítulo, recibí dos reviews, de mi amiga Physis y de Aniat Hikoui. Les agradezco que se tomen la molestia de leer este escrito, que aún falta quitar errores.