Rumbo al Sur

IV. La Flecha

Es una mañana calurosa, el sol esta en su cenit. No ha pasado un día desde que aquel pistolero y su religiosa acompañante continuaron su viaje en busca del tren a Santa Maria. Caminado por una cañada estaban cuando de pronto

-¡Aghhhhh!- Grito Darien cayendo del caballo. Una flecha le había atravesado el hombro izquierdo. Intento sacar la flecha sin éxito. Segundos después, en lo alto de la cañada, apareció un gran número de indios. Serena prontamente encamino su vestía hacia donde estaba aquel. Este, como pudo, desenfundo el revolver, apunto y dijo

-¡Quítese de mi línea de fuego Hermana!

-¿Puede matarlos con una pistola?-Dijo ella a lo que el solo bajo el arma, mientras ella sacaba la cruz que traía en sus vestiduras.-Guárdela. Son Yaquis salvajes y paganos, pero la iglesia ha logrado convertir algunos.- Dicho esto, ella levanto la cruz a la altura de su rostro, mientras el enfundaba de nuevo el arma.- ¿Puede subir al caballo?-Pregunto

-L-lo intentare.- Dijo el con un gran esfuerzo mientras se ponía de rodillas sobre el suelo

-Avíseme cuando lo haga.-Dijo ella mientras movía el crucifijo hacia donde se encontraban los hombres aquellos.-Tenga cuidado de no mostrar dolor ni debilidad.-Decía ella mientras el con gran esfuerzo montaba al caballo.-No se queje cuando estemos cerca ¿Se montó?

-Ya.-Contesto el. Comenzaron a avanzar, y a acercarse a los Yaquis. Uno de estos estaba punto de lanzar otra flecha, ahora contra ella, pero el jefe lo detuvo y a una orden suya, todos se fueron. Luego de esto, la hermana condujo al caballo de él herido hasta un árbol. Ayudo al hombre a desmontar y lo dejo bajo la sombra del mismo. Después, el le indico que recogiera un poco de musgo que había a la orilla del riachuelo.

-"¡Un día yo mate a un señor, y muerto estuvo mejor!"-cantaba el.-Ah, trajo el musgo.-Dijo cuando la hermana se acerco a él con su sombrero lleno de musgo

-Si.-Dijo ella arrodillándose junto a él

-Evitara que la carne se pudra

-¿Pero que debo hacer con el?

-Ah! Se lo indicare paso a paso.-Dijo él mientras tomaba otro trago de whisky.-Primero debo emborracharme más de lo que estoy. ¿Cuánto tiempo paso desde que me dieron?

-Me lo pregunto hace diez minutos

-¿Y que me contestó?

-Como una hora

-De acuerdo. Haga una ranura en la vara de la flecha. Profunda para que…pueda pasar la pólvora

-¿Pólvora?

-Pólvora. Así es. Eso cauterizara la herida por dentro

-Aaah-Dijo ella entre sorprendida y aterrada

-No se si la flecha esta cerca de mi corazón... pero no lo creo. Hay mujeres que dicen que mi corazón no esta donde debería. Bueno, corte ahora…y no se preocupe…si…grito un poco.-Serena solo lo veía aterrada, pero comenzó a hacer la ranura.-Vamos hermosa hermana que salvo mi vida de esos…malditos yaquis…no querrá arruinarme el trato.-Dijo para después tomar otro trago de licor, y continuo cantando.-"Un pastor yo conocí si si"…aghh…se que no es una linda canción pero es la única que se me lo suficiente para cantarla…

-No me importa que cante.-Dijo Serena sumergida en su labor

-Tiene un hermoso carácter…"Un pastor yo conocí si si, que me hablo del paraíso so so…por mi…" Quiero otra botella.-Dijo tirando la botella vacía al suelo.-Mas whisky…aghh.- Y acto seguido la hermana se levanto y saco de las monturas otra botella de licor

-Ya solo queda esta botella.-Dijo ella quitando el corcho con los dientes

-¿Solo una?

-Si.-Dijo dándole la botella, y continuando con su labor

-Ah… es muy malo hermana…siento mucho no poder compartirla Hermana. Usted debe estar consciente

-Ou

-"y después de ese pastor el comisario llego hecho bala por doquier y mato a su mujer. El pastor lo excomulgo y al diablo lo mando, ese si que era un pastor "…dese prisa

-Termine.-Dijo ella exhausta

-No esta mal.-Dijo el viendo de reojo hacia el hombro

-Y ahora que.- Dijo ella pasando el brazo por su sudorosa frente

-Corte la vara, justo aquí.-Dijo mostrando con el brazo

-¿Cortarla?

-Si .- Acto seguido, ella comenzó a pasar el puñal por alrededor de la vara

-¿La corto ya?

-Aja.-Inmediatamente serena trozo la vara en dos.-¿Cuánto tiempo ha pasado?.-Dijo tomando otro trago de licor

-Más de una hora

-Ah…el maldito tren…el tren viene en camino. Lo se….Ayúdeme a subir…para sentarme bien.-dijo, y ella obedeció, el puso una mano sobre su cuello y cuando ya lo hubo sentado bien, quedaron frente a frente, el dijo.-Usted es una hermosa mujer, hermana Serena. Se siente como una hermosa mujer y huele como una hermosa mujer

-Basta Señor chiba.-Dijo ella con el rostro bajo

-No puedo evitar decir que…la primera vez que la vi… usted estaba casi desnuda.-continuo diciendo el sin quitar su mano del cuello de la mujer

-Debe olvidarlo

-No puedo olvidarlo mi hermosa hermana. No quiero olvidarlo…Cada noche cuando nos recostamos uno junto al otro me la imagino así y…quisiera estirarme y tocarla… sostenerla y sentirla…

-Lo perdono porque se que si no estuviera ebrio no hablaría así

-Tal vez…Tal vez así es, pero no puede impedir que un hombre desee…como desearía que no fuera una monja

-Basta Señor Chiba

-De acuerdo.-Dijo el viéndola a los ojos y después retiro el brazo.-Déme la pólvora de la bolsa de mi montura.-Ella se levanto y busco en la montura.-No se me acerque hasta que le diga.-Dijo el sacando un puro de su bolsillo y prendiéndole fuego.-Ponga un poco en su mano…y deje la bolsa allí.-Dijo mientras Serena colocaba un poco de pólvora en su mano.-La ranura. Llénela bien.-Dijo el, a lo que ella comenzó a llenar la ranura que había hecho en la flecha con el polvo negro.-Así esta bien… y ahora, la parte difícil…debe ser en el momento preciso. En cuanto encienda la pólvora…empuje la flecha y pásela por el otro lado

-¡Hay!... ¿Y con que la empujo?

-Saque…el cuchillo; la parte plana en la flecha…pegue con la pistola; por favor hermana, pegue con fuerza…debe salir derecha

-¿Qué pasara si no sale?-Dijo ella con voz quebrada y viendo los "instrumentos" que debía utilizar

-Será mejor que salga…porque si no sale…la flecha se romperá dentro mió; y se que usted es una buena sepulturera pero…

-Bien, ya entendí…pero que hago con el musgo

-Tape la herida…por ambos lados…métalo unos dos centímetros; ahora…un ultimo trago y…dependerá de usted.-Dijo empinado la botella.

La hermana se levanto y se retiro unos centímetros de el. Tomo su crucifijo, se persigno y comenzó a hacer una oración con el crucifijo en su rostro

-¿Esta rezando por mi?

-Eh...Si

-Valla. Debo estar realmente ebrio…No puedo creerlo, me parece un gesto tierno.- Dijo él, a lo que ella dejo su crucifijo y regreso a su lado.-Y otra cosa, la pólvora estallara cuando la encienda. Así que tenga cuidado. Ahora…cargue los animales. Partiremos cuando me saque la flecha.- Dicho esto, ella se arrodillo y tomo el cuchillo y la pistola, el tomo el puro y pregunto.- ¿Lista?- Ella solo asintió con la cabeza, el prendió la pólvora y ella pego en el cuchillo con la pistola, empujando el palo que salio del otro lado, provocando que Darien cayera de lado por el dolor. Ella prontamente se puso de pie, se coloco tras el y halo con fuerza la madera. El produjo un gemido y quedo inconsciente. Ella tomo la botella de whisky y bebió, después, coloco el musgo y con un trozo de manta, inmovilizo el hombro. Tiempo después, ella se acercaba halando las bestias

-Sr. Chiba.-Dijo acercándose a el. -Sr. Chiba. Se olvida del tren con las provisiones francesas. Debe hacerlo explotar.

El abrió los ojos, estaba algo confundido

-¿Cuánto ah pasado?

-Horas

-¿Qué?

-Se desmayo.

-Pero…porque no me despertó.-Dijo el apoyándose en el árbol para ponerse de pie

-Bueno, es que yo creí…

-¿creyó? Al diablo con lo que creyó. NO puedo creer lo que ha hecho. Me defraudo hermana.-Dijo el dirigiéndose a su caballo, seguido por la hermana, que solo veía como trataba de montar

-¿Por qué no se sube al caballo?

-Porque…-Dijo el y después apoyo el pie en una piedra, subió al caballo y a punto estaba de caer, cuando ella lo detuvo

-Esta demasiado ebrio. Tendré que montar con usted. Sosténgase bien.-Dijo ella subiendo al caballo.-Apóyese contra mi. Vamos.-Dijo ella colocando sus brazos alrededor de los de el.-Haga que su caballo se mueva

-Ah…es agradable estar en los brazos de una linda monja. ¿Usted que dice hermana?- Dijo el al mismo tiempo que el caballo comenzaba su marcha, seguido por las otras dos bestias

-La iglesia lo permite por su seguridad pero…no piense propasarse.

-Le pido disculpas Hermana. Sinceramente


Esperemso les halla agradado este capitulo.

Ahora bien, vamos con los agradeciemientos.

Marinlucero-chiba: Me parece perfecto que ya hallas ubicado la etapa en que se situa esta historia, por lo tanto, ya tendras una idea de los "porvenires" de esta tortuosa pareja. (no sobra decir, que espero tú comentario)

aya-starmoon: Gracias por tú comentario, esperemos, como bien dices, seguir mejorando, y seguir contando con tú lectura y comentarios.

Sailor Fan: Me parece magnifico que sigas leyendo. Por la emoción y el romance, no desesperes. Pronto tendremos alguanas sorpresitas. Es más, consideralo promesa de campaña.

Moon-Chiba: Como dijera el gran PV: Muy agradecida, muy agradecida, muy agradecida; de que hayas tomado un poco de tú tiempo en leer esta (si) loca historia. Esperemos, y siga siendo de tú agrado. Y como siempre, "estaremos" esperando tús comentarios.

Y de igual forma, muy agradecida a todos aquellos que han leido y que por una u otra razón, no han podido dejar su comentario.

Hasta pronto

Senshivisa