Capítulo 4: Decisiones
Estaba totalmente harto de mi trabajo, en todos los aspectos. Sin embargo, sabía lo importante que era este trabajo si quería mantener a mi familia. Pero ya me estaba hartando el hecho de que mi jefe me presionara tanto todos los días.
Entonces, dejándome llevar de un impulso y del momento, comienzo a regresar dónde está mi jefe mientras de mi boca sale un fuerte suspiro.
—Veo que cambiaste de decisión –expresa mi jefe mientras me ve regresar.
Sin embargo, comienzo a ignorar lo que me decía mientras tomo todas mis cosas del escritorio, abro mi menú de inicio y lo guardo todo en mi inventario. A lo cual procedo a salir de la oficina mientras le doy la espalda a mi jefe.
—Mi familia es más importante para mí, mucho más que su estúpida compañía –exclamé mientras salía.
Salía de la oficina con una sonrisa en la cara mientras detrás de mí, se encontraba mi jefe con una cara de furia. Nada me detendría ver la actividad de mi hija, ni siquiera un poco de dinero extra. Si continuaba trabajando ahí, definitivamente me volvería loco.
Aunque mientras iba caminando hacia la escuela de mi hija, comienzo a pensar en todo lo que acababa de pasar. Entonces, comienzo a caer al suelo mientras coloco las manos en mi cabeza y gritando: ''¿Que rayos acabo de hacer?''. Pero ya era demasiado tarde, no me quedaba de otra que olvidar eso y conseguir pronto un nuevo trabajo.
Caminaba y caminaba hasta que por fin había llegado a la escuela de Yui. La actividad ya había empezado, pero todavía no había llegado el turno de mi pequeña. Me encuentro a Asuna quien me había reservado un asiento a su lado.
—Lograste llegar a tiempo, de verdad estoy contenta por eso –exclama Asuna mientras me besa en la mejilla.
—Sí, logré pedirle un permiso a mi jefe –exclamé mientras me culpaba por dentro y me temblaban las manos.
¿De verdad le había mentido a mi esposa? No podía creerlo, siempre he sido totalmente sincero con ella. Sin embargo, si le digo la verdad tal vez no siga viviendo para buscar otro trabajo.
Entonces, ya había comenzado la actividad y es el turno de mi hija. Comenzó a cantar junto con dos sus amigas que tenían la misma edad. Ni idea del nombre de ellas dos, solo sé que ahí estaba mi hija.
Comenzaron a cantar una canción muy linda. Asuna suele cantarle esta canción para que duerma pero a mí siempre se me olvidaba la letra. Cuando empezaron a cantar, trataba de cantar la canción en voz baja junto con ellas aunque no tenía ni idea de la letra.
—Estas cantando mal la canción Kirito-kun –expresa Asuna mientras me golpea con el codo.
Entonces, para dejar de pasar tanta vergüenza, dejo de cantar y comienzo a concentrarme en la presentación. Además, ya todos los padres tenían su cara fijada en mí mientras cantaba. ''Twinkle, twinkle little star, how I wonder what you are?''10
Escuchaba una y otra vez la letra de esa canción de cuna, mientras salían de la hermosa voz de mi pequeña hija. Tanto había crecido, que no me había dado cuenta. Ya sabía cantar en inglés y había hecho amigas.
Ese día fue muy bonito, el estar junto con mi hija y mi esposa. Todo fue muy agradable y salimos a las 7 de la noche de la actividad escolar. Cuando llegamos a casa, Asuna procede a preparar la cena mientras que Yui se quita su uniforme escolar.
—Kirito-kun, ¿me puedes ayudar en la cocina por favor? –exclama Asuna.
—Claro –exclamo mientras procedo a ayudarle.
Comenzamos a picar unas cebollas entre otras cosas. No nos gustaba cocinar de forma digital, por más sencillo que fuera. Teníamos la opción de sacar nuestros ingredientes del inventario y proceder a cocinarlos en poco tiempo pero tenía el problema de que su sabor no era muy bueno. Debido a eso preferíamos cocinar a la antigua con más dedicación y tiempo.
Terminamos que preparar la cena y nos sentamos en el comedor para cenar en familia. Más tarde, procedemos a acostar a nuestra querida hija en la cama y darle su beso de buenas noches. Luego, procedo a salir de la habitación e ir a dormir junto a Asuna.
— ¿De verdad crees que no me darás mi beso de buenas noches? –Contesta Asuna mientras me acaricia —Me alegra de que hayas logrado ir a ver a Yui, aunque tu trabajo casi siempre te lo impide. Te amo, buenas noches.
—Buenas noches – exclamaba sin saber que más decir.
Lentamente se durmió, por lo que al rato procedo a salir de la cama y ponerme algo de ropa. Y salgo de la casa en camino hacia el lago.
— ¿Qué rayos voy a hacer ahora? –me decía una y otra vez.
Cada vez que Asuna me decía que me amaba, me sentía muy culpable por lo que ocurría. No tenía idea de cómo iría a mantener a mi familia sin mi trabajo. O mejor aún, ¿Cómo consigo trabajo?
Observaba el lago mientras veía como la luna se reflejaba en el agua, a la vez que las luciérnagas volaban cerca. Era ya la medianoche y no había nadie en el lago. Mientras pensaba en lo que haría, procedo a tirar piedras para hacerlas saltar en el agua. Alguna idea tenía que ocurrirme, y me sentía culpable de ocultarle algo tan importante a Asuna.
Pero ya estaba harto de mi trabajo anterior y extrañaba la vida que llevaba antes cuando peleaba con monstruos y jefes de piso. También, pensé en lo contenta que estaba mi hija imaginándome como un espadachín cuando me mostró su dibujo.
Ya no quería tomar llamadas y en verdad que deseaba poder darle lo mejor a mi familia. De repente, como si hubiera sido un impulso, deslicé mi dedo en el menú de opciones.
Comienzo a ver que tengo poco espacio en mi menú así comencé a borrar todas las mangas y animes que tenía en mis carpetas. Puedo verlo online, eso ya no es problema. Solo dejé One Piece y Shingeki no Kyojin. Y unos cuantos capítulos de Digimon que le gusta mucho a mi hija. Borré también todas las carpetas de mi trabajo, el cual ya no tenía. Y comienzo a borrar números telefónicos viejos. Entre esos contactos, encontré de repente el número de Agil.
Estaba desesperado y harto de trabajar tanto, por lo que sentí el fuerte impulso de llamarlo. Seleccioné su número y lo llamé, pero después de sonar una cuantas veces me mandó al correo de voz. Ya era tarde en la noche pero lo volví a llamar unas 3 veces más, tenía que hablar con él esa misma noche.
— ¿Qué parte de deje su mensaje no entiende? –contesta Agil gritando.
—Lo siento Agil, sé que llamé muy tarde –exclamé preocupado.
— ¡Oh! ¿Kirito? –Exclamó —No te preocupes ¿Cómo te puedo ayudar?
—Pues, estoy sin trabajo y quiero aceptar la oferta que me diste. Estoy decidido a volver a ser un espadachín y de esa forma darle más dinero a mi familia.
—Excelente, me sorprende que Asuna haya cambiado de parecer –expresa Agil.
—Ella aún no lo sabe –exclamé avergonzado.
—Entiendo. Bueno, al final tú eres el que tomas la mejor decisión para tu familia. Hablaremos en la mañana, toma el portal hacia el piso 35 y yo te estaré esperando allá – exclama Agil dándome las instrucciones.
Así lo hicimos, a pesar de que ella no estuviera de acuerdo, haría lo posible por darle lo mejor a mi familia.
