Weno ya os traigo el siguiente capitulo, espero q lo disfrutéis y q dejéis review o
Ojos de soledad
Capitulo: Un pasado que no quiero recordar
- Eilan, nunca te avergüences de llorar. Llorar no es malo, lo único malo es la causa por la llores.
Aquellas palabras le llegaron al corazón a Eilan, las lágrimas por fin salían a la superficie liberándose de la oscuridad.
Eilan sabía que tan sabio consejo no se habría dado si estuviese enfadada con ella.
Necesitaba a alguien, siempre lo había necesitado y por fin lo había encontrado, Gaara era ese alguien
Se abalanzó sobre él cogiéndolo por el cuello y llorando en su hombro.
Gaara se sentía confuso, nunca se había sentido tan útil, de esta manera sabia que la chica no lloraría sola como él, sino que tendría alguien apoyándola.
Eilan se fue separando poco a poco de Gaara y sus lágrimas decidieron dejar de salir.
- Gaara, me gustaría pedirte algo…
- Dime.
- Nunca he tenido un amigo… me gustaría que fueses mi amigo.
El viento golpeando las paredes rompió el silencio que cubría la habitación y Gaara le contestó.
- Los verdaderos amigos no son amigos de palabra, son amigos de hecho. Cuando dos personas se ayudan mutuamente en todo y se preocupan por el otro, eso es un amigo.
-Yo quiero que seas mi amigo; solo tú puedes entender como me siento.
Los dos podían oír como el viento golpeaba fuertemente las paredes de la casa cuando de repente la luz de la habitación comenzó a fallar y de repente hubo un apagón.
- Tranquila Eilan, en los días de tormenta son usuales los apagones en esta aldea.
Pero Eilan ya no lo escuchaba, un trance se había apoderado de ella, ya no escuchaba nada de su alrededor; ahora estaba en otro lugar de su pasado que ella creía haber enterrado en el fondo de sus recuerdos.
Flash back
La familia de Eilan estaban en el jardín: el padre, la madre, su hermano y su hermana mayores y Eilan. Todos le habían pedido a Eilan que hiciera madurar las cerezas del árbol porque estaban en invierno y a todos les hacía ilusión comer cerezas el día del cumpleaños de Eilan.
Todos estaban muy alegres incluso Eilan, era de noche y después de aquella demostración todos comieron cerezas a gusto. Mas tarde todos se fueron a dormir y la madre de Eilan le dijo.
- Recuerda Eilan que no debes dormirte, sino nos pondrías en peligro a toda la aldea.
- Sí mama.
Su madre le puso una mano sobre la cabeza de esta
- Muy bien cariño, si te entra hambre han sobrado cerezas, están en la cocina.
- Gracias mama.
Todos se fueron a dormir, ella se quedó sentada en el sillón de la sala de estar leyendo un libro no muy complicado de leer, puesto que solo tenía tres años.
Estaba muy cansada, jamás había gastado tanto chakra, el libro se le resbaló de las manos y sus parpados se cerraron sin querer.
En unos segundos estaba levantada, ella podía ver todo lo que ocurría y todo lo que hacía, como de normal, solo que, no era ella quien controlaba su cuerpo, ella no podía dirigir su cuerpo a voluntad. Intentó mover su mano, pero no le respondía.
-"¡Mama!¡Mama!¡Ayudame!"
Por mas que gritaba, sus llantos no se oían en ningún lugar.
De pronto vio como su hermano mayor bajaba por las escaleras, seguramente iba al cuarto de baño.
- "¡Vete!¡Huye!¡No quiero hacerte daño!"-pero los gritos no salían de su boca
- Hola hermana, voy al baño que no me aguanto más. Buenas noches
Pero una sonrisa se dibujó en la cara de la pequeña Eilan, que alzó la mano derecha dirigida por la bijuu Naptal e hizo un pequeño movimiento que hizo que de la maceta mas cercana saliera una dura yedra que cogió a su hermano por el cuello y lo ahogó en unos instantes.
- "No"-lloraba Eilan- "¿porque me haces esto, Arima, hermano."
Poco a poco el cuerpo de Eilan dirigido por Naptal mató a toda la familia y mas gente de la aldea hasta que el Kage consiguió despertarla y rehacer el sello que ocultaba a Naptal.
Pero para asegurarse de que todo aquello no se repitiera ocultaron a la pobre niña en un oscuro y húmedo calabozo a pesar de que la niña jurara en llantos que no dejaría que volviera a ocurrir.
La encerraron durante tres años y todos los de la aldea quisieron aplazar su día de salida por lo que salió ya cuando cumplió los ocho años.
En el calabozo de Eilan…
- Cinco hormigas caminan en fila, mato la última- Eilan estrujó su dedo contra el suelo de arena en el que corrían las hormigas en fila mientras cantaba casi en susurros-y quedan cuatro. Cuatro hormigas caminan en fila…
- Eilan, hoy es el día.-dijo el ninja que vigilaba todas las noches
Eilan lo miró con unos ojos fríos llenos de soledad que no tenía antes de entrar allí.
El kage abrió la puerta, este era el momento que ella anhelaba. Justo cuando abrieran esa puerta sus poderes ya no estarían sellados con esos estúpidos pergaminos.
Dio un paso al frente saliendo de allí mirando la cara del kage.
- Estas… -dijo en un susurro- muerto
En seguida salió de aquella arena del suelo una gran rama que traspasó al kage por el pecho y a todos aquellos que intentaron pararla.
Cuando salió a la superficie se encontró con que todas las casas tenían las puertas y ventanas cerradas e incluso había algunas que tenían pegados pergaminos de protección.
Mucha gente intentó volverla a llevar al calabozo, pero no consiguieron ni tocarla, ella veía sangre por todas partes, muertos y más muertos y esta vez no era Naptal quien mataba, sino ella. Aquella era la venganza, su venganza por haberla encerrado cinco años por un crimen que ella no cometió.
Cuando la poca gente que quedaba en la aldea decidió que atacarla era inútil se dirigió a su antigua casa y cambió su ropa rasguñada y pequeña por algunas prendas de su fallecida hermana mayor que yacían en el armario de esta última.
A partir de aquel día ya nadie intentó parar sus pasos y nadie quiso acercarse a ella.
Fin flash back
Eilan despertó como quien despierta de una trágica pesadilla y se vio con que la luz había vuelto un segundo antes de ella despertar y ella seguía sentada allí. Le invadieron unas terribles ganas de matar, necesitaba aquel olor cálido de la sangre de otros sobre sus mejillas.
Gaara vio como al volver la luz, a Eilan le había ocurrido algo: tenía la piel mas pálida que de normal, los labios se le habían vuelto de un rojo carmesí, las pupilas se le habían alargado formando semejanza con las de un gato y las orejas parecía que se estuvieran haciendo mas amplias y puntiagudas.
Gaara se imaginaba lo que le estaba pasando: el bijuu la estaba excitando para matar.
Así al chico no se le ocurrió nada más que decirle:
- Debes contener esas ganas de matar, a no ser que quieras que tu amigo te hiera para pararte los pies.- dijo esto golpeándole con el dedo índice en la frente.
La piel y los labios de Eilan volvían a su color habitual, las orejas volvían a ser pequeñas y redondas y sus ojos dejaban de ser como los de un gato.
- No puedo controlarla, si no me ayudas la historia se volverá a repetir.- Gaara la miraba un poco sorprendido mientras ella hablaba- yo… ¡No quiero volver a matar por su culpa!
Se hizo el silencio durante un largo minuto…
- Eilan, yo no puedo ayudarte en eso. Solo tú puedes hacer algo. Deja de decir que no puedes hacerlo y habla de una vez con Naptal. Llega hasta un acuerdo con ella, hazle caso de vez en cuando, enséñale cosas que ella jamás haya visto, y a cambio que no se entrometa en tu vida a no ser que la necesites. Sin ese acuerdo tu poder esta al mínimo y te causa muchos problemas. No te creas que eres la única que tiene problemas con su bijuu, ellos tienen demasiada maldad y si tú absorbes su maldad lo único que puede causarte es dolor.
Estuvieron los dos en silencio unos minutos…
- Gracias por lo que me acabas de decir, creo que me será muy útil a partir de ahora.
Eilan se levantó, se sacudió las rodillas y se dispuso a irse de aquel ambiente tan incómodo.
- Espera… te dejas el libro que has elegido- dijo Gaara
Eilan se giró y alargó la mano hasta la del chico, que le estaba acercando el polvoriento libro.
Por fin, acerco lo suficiente la mano hasta llegar a coger el libro, al hacer este movimiento estuvo en contacto con la mano de Gaara unos segundos. Algo le paralizó el cuerpo, no podía moverse; ella sabía que no era el bijuu, ni tampoco la arena de Gaara, ¿Qué era aquella sensación, nunca la había experimentado.
Por su parte, Gaara, al ver que la chica no se movía, dijo:
- ¿Piensas pasarte lo que queda de noche como una estatua?
En decir eso, Eilan reaccionó. Rápidamente apretó su mano contra el libro y se lo acercó hacia sí.
- No…-sus pómulos se coloraron, cosa que Gaara no pasó por alto-…voy… a leer.
- Yo voy a ver que libros hay por esta biblioteca.
Eilan salió por la puerta confundida, ¿Qué le había ocurrido?.
- "Naptal, ¿Cómo has podido paralizar mi cuerpo, si yo no estaba dormida?"
- "Yo no puedo paralizar tu cuerpo, puedo moverlo por mi cuenta, pero solo si estas dormida .Tú te has paralizado"
- "¿Cómo voy a hacer yo tal cosa? Yo muevo siempre mi cuerpo a mi antojo a no ser que tú te entrometas."
- "Por una vez que no hago nada y me tienes que culpar de ello"
- "Demuéstralo"
- "¿El qué?"
- "Si no me haces nada, me ganaré tu confianza"
- "¿Nada como qué?"
- "Nada como enviarme imágenes de mi pasado que no quiero recordar. Nada como excitarme para que ataque."
- "¿Y yo que gano con tu confianza?"
- "Cuando me pidas algo razonable te lo concederé?"
-"Trato hecho. Mi primera petición es que leas, quiero saber de que trata este libro"
Así pues, Eilan comenzó a leer sentada en el suelo, debajo de una lámpara de pie que emitía un fino alo de luz.
Gaara se sentó allí en la biblioteca a pensar en lo ocurrido.
- "Tal vez debería ayudarla…"
- "Que chica mas inútil"
- "Un bijuu como tú puede llegar a ser muy molesto"
Shukaku emitió una risa malévola dentro de la cabeza de Gaara.
- "¿Conoces a la bijuu Naptal?"
- "Sí, es una bijuu con forma de gata"
-"De gata…por eso sus ojos y orejas tomaban semejanza con las de un gato"
-"Sí, era la bijuu Naptal de tres colas. Era conocida porque cuando alguien se le acercaba no lo atacaba directamente. Siempre le decía que le perdonaría la vida si le concedía un deseo"
-"¿Qué tipo de deseos pedía?"
-"Normalmente eran cosas imposibles que la persona no conseguía y de esta forma ella acababa matando a la persona en concreto."
-"¿Tubiste alguna relación de amistad o enemistad con ella?"
-"No, nosotros, los bijuus no teníamos amistad entre nosotros. Igualmente nunca hubiese entablado una amistad con ella. Es muy arrogante y orgullosa."
- "Como tú"
- "No te conviene insultarme"
Estuvieron callados durante un momento
- "¿Crees que debería ayudarla?"
- "Yo no lo haría, puede ocurrir algo"
-"¿Qué puede ocurrir según tú?"
- "Que ingenuo eres, tu hermano Kankuro era un poco mas espabilado a los catorce años en ese sentido"
Gaara sabía que Shukaku no se lo iba a decir aunque se lo pidiera, así, que para no darle el gusto se calló y no le habló más durante toda la noche
Weno, ¿Qué tal? ¿os ha gustado? Expresadlo en el review porfis.XD
Ha estado un poco triste el pasado de Eilan pero es que hace poco vi Elfen Lied y se me ha pegado.XD
Normalmente me gusta dejarlo en un momento mas intrigante pero al ver que ya iba por la página 9 del word una parte de mi dijo: Ten cuidado Nutry, a ver si te cansas.XD
Paso a contestar reviews(las pocas que me dejáis ToT)
Dark Pam: gracias por el review, me alegro que te gustara el capítulo y espero que te haya gustado este y continua pronto con tu fan fic, que tengo ganas de seguir leyéndolo. XD
Kisame Hoshigaki: ¿Qué esperabas: que sugiriera unos libros sin haberlos leído antes XD? Sí, me gusta leer y esos libros son los que mas a dentro me han llegado. Te agradezco tu review y espero que te haya gustado el capítulo.
Snoop-Hinata: bueno, he tardado lo mío pero esta vez tengo excusa, estuve unos días ingresada en el hospital y, obviamente, en el hospital no hay ordenadores XD. Gracias por el review y espero que te haya gustado este capítulo.
Oscurity: ¡Tú, ¡Pikachu, ¡Agumon! ; ¡me estas rayando con tanto bla! Si no me escribes ningun BLA en este review te grabo el cuarto dvd XD…muajajajaja, q malvada soy XD
