"Odio este lugar"
Siempre lo había pensado, era como si cada parte de mi cuerpo lo gritará. Aquel lugar no era mi hogar y se puede decir que jamás llegó a serlo. Siguiendo el día a día, obedeciendo cada regla. Nunca había quejas de mi, nunca había un no de mi parte, cual corderito seguía las órdenes, cual niño bueno jamás me quejaba. ¡ahm! tan aburrido... tan mecanicistas...
Oye...eres tan injusto, tú lo sabías pero jamás me decías nada, eras tú el único que me entendía pera jamás me lo contabas.
Era como si pudieras escuchar mis gritos desde el centro de mi alma, como si supieras lo que sentía con solo verme. ¡¡Hey dime!! ¿como sabías que sufría?, ¿como sabías que necesitaba a alguien?, Y peor aún, ¿como sabías que te necesitaba?
"Por que te amo"
Era obvio que acabaría dependiendo de ti, que necesitara de tus abrazos, de tu dulce aroma, de esos hermosos ojos y aquella seductora boca.
"Yo te amo, Yuuri"
¿Sabías que yo igual te amaba?, Sabías que te necesitaba hasta el punto de no poder ser yo mismo. Eras mi todo, mi alegría y mi dolor, mi razón de seguir aquí, mi razón de encontrar un hogar en este ciudad. Dime Yuri, cuando fue que comencé a depender tanto de ti y, cuando tú de mí.
Yuri yo.. y-o..
- Te necesito-
Había despertado de nuevo llorando. Ya se había cansado de pasar por ello pero era inevitable no soñarlo, era como si sus demonios vinieran a recordarle el por qué sigue aquí y el por que jamás escapara de este infierno.
Esa era la nueva vida de Yuuri Katsuki, despertar, comer algo ligero, divagar por horas pensando en la nada hasta que la noche llegara para volver a dormir. Su mente era un mar de dudas y respuestas, no sabía cuanto tiempo había pasado desde su partida, ni mucho menos le importaba saber cómo estaba el mundo ahora. El suyo se había detenido hace tanto que ver a los demás sólo le generaba un asco insoportable, no toleraba ver a la gente y tener que sonreír, poner una cara de idiota miéntras les decía "estoy bien", todo era tan ruidoso, un bullicio cuyo a lo lejos una voz lo llamaba. Acaso era él
Poco a poco y sin darse cuenta, Yuuri moría en vida.
-No puedes seguir así- Fue lo último que Viktor le dijo antes de perder todo contacto con él. Aún se sorprendía por la forma tan calmada del peliplata, actuando tan inocente como si fuera una víctima más, cuando en realidad había sido el causante de todo.
- No..., Yo inicie todo...-.dijo Yuuri para si mismo- Aceptando algo que no debía aceptar, haciéndole caso a mis más bajos instintos cuando tú solo veías por mi, cuidabas de mi.
¡Como diablos pude hacerte esto!, como diablos pudiste actuar como si nada tantos meses, sonriendo de forma tan calidad como si nada pasara; besándome con pasión cuando sabías que yo lo besaba; haciéndome el amor cuando yo lo hacía con él.-
"Porque te amo"
Yo también te amo, yo también te ame- Yuuri se derrumbo poco a poco, mientras se escuchaba el sordo ruido de una taza quebrándose- Lo siento, lo siento, pero ahora ya no puedes volver. Lo siento, solo te dañe...-
Era un día cálido para aquella bella pareja, tomados de las manos con tanto afecto, parecía que las preocupaciones se disipaban con solo verlos. Una pareja única dirían algunos; una pareja perfecta, otros llegaban a mencionar. Una pareja que envidiar
-Hey cerdito, alguna vez has pensado en los universos paralelos.-
-¡Ehh!, ¿A que te refieres con paralelo?- Contesto un confundido Yuuri mientras se acercaba a las olas.
-Si seras tonto, ya sabes, esas ideas de que en otro mundo ya estas muerto o te convertiste en un escritor famoso en lugar de un patinador, eres un soldado,o naciste siendo un príncipe. Mmm.. Otro mundo donde no eres tú.-
-¡Aaah!, ¿un mundo alterno?.-
-¡Sii!, pero no solo un mundo, sino un universo de mundos alternos. Dime alguna vez te has puesto a pensar que serías en esos mundos - un brillo parecieron en sus ojos- imagina que en un mundo soy el gobernante supremo, que fuera capaz de tener el mundo a mis pies y ver como todos me obedecen, no sería genial yo de dictador, todos podría apreciar mi grandeza. Wooow, ¡Seria más que increíble!...no que ahora, estoy con un cerdo en una playa de quinta-bufó con lo último-
-jejeje, Yurio estás demente, aunque no, nunca había pensado algo así. Además que tiene de malo estar aquí conmigo-Yuuri dijo eso mientras ponía una cara de puchero.
-No tiene nada de malo. Si no me gustará no estaría aquí, tooontoo- Dijo eso mientras una bella sonrisa se poso en sus labios.
-Yurio eres un tramposo, es como si supieras que decir y cuando decirlo- dijo eso mientras enseñaba su lengua- Pero sabes, ahora que lo mencionas me gustaría saber más sobre los mundos alternos, quisiera saber si tú yo y mi yo se encontraron y ahora son felices gobernando el mundo.
-¡iuugg! Cerdo tonto, tenías que arruinarlo con tu cursilería.-hubo un silencio- Pero descuida... -Se acerco lentamente a Yuuri, hasta posar sus manos en las mejillas ajenas, se encontraban tan cerca que sus alientos chocaban- ...sea el mundo que sea, nosotros siempre terminaríamos juntos- Poso sus labios en el castaño, mientras una ola de emociones recorría su cuerpo. Estar con él lo ponía mal.
-Por que te amo, que no me importa la distancia, ni el tiempo, yo siempre te buscaría a ti y solo a ti, Yuuri...
Suspiro mientras levantaba poco a poco los trozos de porcelana, sabía que no debía recordarlo, pero como diablos le dices a tu cerebro que borre los recuerdos que más amas, que más añoras. Vio detenidamente la hora, aun tenía oportunidad de ir al centro de la ciudad por algunos alimentos, podía pasear por un momento y al mismo tiempo evitarse problemas con algunos conocidos a la vista. No lo dudo más y buscó una suéter, agarro sus llaves y algo dinero.
A pesar de casi oscurecer, las calles de San Petersburgo se encontraban llenas de gente, al parecer todos amaban salir por las noches de verano y sentir el aire fresco de los alrededores. Comenzaba a sentir un dolor de cabeza insoportable, pero él había decidido salir, así que solo debía soportar un poco más.
Hey cerdo, no camines cerrando los ojos
-Aquí vamos de nuevo, escuchando cosas que no- Suspiro mientras sentía un escalofrió recorrer su cuerpo.
No seas tan despistado, idiota
-¡Jum!, Cuanto más me seguirás cual vil alma en pena, es que acaso amas hacerme sufrir- Yuuri se detuvo en seco antes de cruzar la avenida, el dolor en su cabeza aumentaba mientras un leve mareo se hacía presente. Se sintió aturdido escuchando el sonido de los carros, la gente reía fuertemente, demasiadas voces, demasiado ruido.
-Estorbas, cerdo- Su corazón se detuvo en un golpeteo, eso no había sido producto de su imaginación, lo había escuchado fuerte y claro a su alrededor. Levanto la cara esperando encontrar al culpable de tales palabras, todo parecía ir en cámara lenta, podía ver como caminaba a lo lejos. Era él, estaba seguro que era él, esa forma de andar, esa sudadera característica de animal print. No era equivocación, era él, su rubio, era su..
-Yuri- Katsuki avanzo sin miedo, no le importaba más que llegar a él, se olvido de todos mientras sus pasos aceleraban. A lo lejos se escuchaba el ruidoso claxon de un auto, y de un momento a otro un jaloneo lo regreso a su mundo.
-¡¡Yuuri!!¿Que diablos te pasa?, el semáforo estaba en rojo, acaso quieres que te atropellen, no hagas ese tipo de cosas- Un chico de piel morena se lo decía mientras una cara de total preocupación se posaba en su rostro. Sin embargo el mayor lo ignoro, seguía sin entender que había pasado, mientras que los latidos de su corazón se relajaban.
-Yuri, Yuri ¿Eras tú?- Suspiro mientras su mano se poso en su pecho- Por favor dime que eras tú.
"Hey Cerdo, alguna vez has pensado en los universos paralelos"
