START A RIOT
Las piezas en el tablero habían tomado su lugar, Gotham había sobrevivido a la lucha por el poder en el bajo mundo. Sofía Falcone se había coronado como la nueva dueña de la ciudad y con el respaldo de sus aliados quiere reconstruir el imperio de su familia, pero los monstruos que acechan en la sombras solo habían despertado al percibir la sangre en las calles.
Un fantasma ronda las calles de Gotham consumiendo no solo la vida de jovencitas también removiendo heridas que no terminan de sanar.
Como detener a un enemigo que conoce cada instante de tu vida y lo utiliza en tu contra.
CAPITULO 4
"A través de los ojos del gato"
Las horas se convirtieron en días desde que visitaran el bar de las sirenas, las calles habían estado calmadas casi como si no fueran el campo de caza de un lunático.
Desde su espacio en la estación las cosas empezaban a cobrar vida, eran apenas las 6 de la mañana y apenas estaban saliendo los encargados del turno nocturno. Estaba en la estación desde las 4 de la mañana, tratando de armar su línea de tiempo.
Desde la primera víctima hasta la última todas eran chicas de un aspecto común, con vidas sencillas, brillaban por si mismas; las familias no habían tenido tiempo de reportar la desaparición de muchas de ellas porque eran padres trabajadores que tenían turnos largos, no podía decirse que descuidados solo con una vida complicada. El asesino buscaba chicas que fueran un blanco fácil sin ser algo obvio(los blancos más faciales eran las prostitutas).
Miro el libro en la esquina del escritorio, después de su visita al bar en remodelación había hecho su propia investigación sobre la chica de azul, Selina Kyle.
Un vistazo al expediente confirmo porque estaba sentada en esa barra, había anotaciones a lo largo de los años sobre robos y problemas con seguir las reglas, a los tiernos 17 era un expediente interesante si se tomaba verídico algunas de las acciones que eran solo sospechas por los detectives. En la carpeta del expediente una foto tomada cuando estuvo en un orfanato era prueba de que esos brillantes ojos verdes y una estela de pecas, serian la perdición de cualquiera.
El día que la vio en el bar había captado su atención como ella no parecía preocupada de ver policías en absoluto, en cambio había charlado con el tratando de decidir si el sería un problema o no, de inmediato le recordó al personaje de ese libro y no dudo en buscarlo, esperaba que le hiciera gracia su idea.
-Supongo que eres nuevo en esto niño-Una voz rasposa lo saco de sus divagaciones, se levantó de inmediato tirando el café sobre su camisa. Un hombre de mediana edad le devolvía la mirada aunque podría decirse que más con pena.
-¿Puedo ayudarlo en algo?- Su torpeza se volvería legendaria a este paso.
-Busco al…Capitán Gordon- El sombrero hacia lucir al hombre como sacado de una época donde había ley seca, su rostro se veía cansado y olía a cigarro. El capitán Gordon siempre llegaba temprano pero en ocasiones se demoraba dando rondas por las zonas más problemáticas de la ciudad antes de llegar a la oficina.
-El capitán no tarda en llegar, quiere hacer alguna denuncia…
-En realidad…-El hombre miro las fotos en el escritorio-Esto es sobre las chicas que han estado apareciendo por la ciudad
-Es un caso en progreso no puedo dar detalles
-Creo que vamos a trabajar de cerca…-Saco una foto de su bolsillo, una chica de cabello rubio y sonrisa dulce le devolvía la mirada, justo el tipo del asesino.-Su nombre es Lynn Prescott desapareció hace dos días, regresaba de su práctica de baloncesto.
-¿Lo ha contratado la familia?-Era la primera vez que alguien venia buscando a alguna chica que encajaba con el perfil de las víctimas.
-Más bien, un amigo de la familia, sus padres son buenas personas-Lo decía con una pesadumbre que se palpaba.
-Está seguro que ella no está con alguna amiga o familiar
-Hijo, dame un poco de crédito, esta niña no se iría de casa y por lo que escuche en las calles este desgraciado es rápido.
-Espero que este equivocado, por cierto soy el detective Spencer James-El hombre lo estudio un poco.
-Harvey Bullock-Spencer no pudo más que sentirse como un tonto, era el ex capitán, una mirada rápida a la comisaria le decía que había escogido la hora de salida de turnos porque todos estaban reportándose a su zona y no prestaban atención a los escritorios.
-Señor, espero que esta chica no este con el…
-En esta ciudad es lo más probable- No era pesimista era solo la voz de la experiencia.
El museo era uno de esos lugares donde podías jugar a pretender, cada persona en las salas tenía su propio itinerario y se movían en función de ello, era sencillo observar a cada uno de ellos.
Por días este había sido su espacio para desaparecer, desde la visita de los policías Bárbara y Tabitha habían discutido demasiado, como siempre Tabitha se preocupaba como se tomaría Sofía la visita de Gordon , no era un secreto que la señora Falcone tenía sus asuntos con el capitán.
Aquel día en particular el detective que acompañaba a Gordon realmente no se parecía a ningún policía que hubiera visto. Era alto y algo desgarbado más como un estudiante que como un oficial, el cabello desordenado le hacía ver descuidado y la formar en la que la había tratado fue muy diferente a la que estaba acostumbrada, el ser veía genuinamente interesado en ella.
Ser el centro de atención de alguien aún se sentía extraño y a la vez se sintió correcto, normalmente se sentía insegura siempre tratado de tener la ventaja, midiendo el peligro y las intenciones sin embargo ese día en la barra fue agradable.
Se sentía algo entusiasmada por la apertura del bar, quería ver si el detective le llevaría las flores, nunca un chico le había dado flores incluso Bruce se había abstenido de ello por eso se había atrevido a pedirlas al detective.
Sentada observando los vitrales era fácil sentirse como una persona normal, olvidar todo aquello que le preocupaba, había visto mucho los diarios en los pasados días y solo sentía una inquietud que la perturbaba, porque sentirse amenazada por algo que sabía que iba a suceder.
Las palabras de esa noche aún tenían eco en ella "somos lo mismo" una parte quería creer que era verdad, que eran lo mismo, que en algún punto estaban conectados de manera irrefutable que las cosas que los separaban solo eran un simple escalón sin embargo sus palabras no se transformaron en acciones.
Después del desastre que había ocasionado su madre todo entre ellos se había tornado doloroso y difícil, sabía perfectamente porque le gustaban los vitrales del museo y la molestaba de sobre manera buscar refugio en algo tan tonto, le recordaban a las hermosas ventana multicolores de la antigua mansión Wayne.
De nuevo la imagen del detective la sorprendió, él tenía unos imposibles ojos azules que resaltaban con el cabello revuelto y castaño, la camisa un poco arrugada y la corbata mal anudada le daba un aspecto inofensivo casi infantil.
A plena vista en esta galería del museo era un chica más en la espera de que algo suceda y cambie el rumbo de todo, pero quizás ese hecho fortuito ya había sucedido sin que se diera cuenta.
Al llegar a la comisaria supo que algo estaba fuera de lugar, al entrar a la oficina se dio cuenta que, en la silla frente a su escritorio estaba su antiguo compañero Harvey Bullock, no tan desgastado como se esperaría en su retiro, junto al antiguo detective estaba el nuevo perfilador del departamento. Spencer revoloteaba en torno a Harvey compartiendo datos sobre sus teorías y evidencias encontradas.
-Harvey-Saludo a su amigo con un leve asentimiento de cabeza, se sentían años desde la última vez que lo había visto.
-Veo que ya ha empezado a caerse el techo sobre esa cabeza dura tuya-Esas palabras dichas por alguien más estarían teñidas de desdén pero de Harvey se sentían en un tono de preocupación genuina.
-Spencer, podrías
-Antes de que te deshagas del niño-La expresión de Spencer fue clara, se sentía avergonzado de que un policía con mas experiencia lo considerara solo un chico, era evidente por como sus mejillas se pusieron rojas.-Esto es una visita oficial, estoy buscando a una chica desaparecida y creo que es tu asesino-
-Harvey…
-Me lo debes, déjame ver de cerca el caso, además el niño necesita alguien que lo cuide, solo míralo-El mortificado Spencer parecía a cada minuto más apenado-Sabes que no puedes dejar que ese lunático siga suelto.
Un golpe en la puerta interrumpió, la cabeza de Maggie la operadora de los llamados se asomó.
-Capitán-La sorpresa de ver a Harvey la saco de su concentración pero se recuperó – Señor, han encontrado otro cuerpo.
-Dile al forense que lo veré en la dirección, en que zona de los Narrows
-No es en esa parte de la cuidad, es en el hotel Belle Monico.
Un vistazo a las caras de Harvey y Spencer le confirmo que no había escuchado mal, el asesino había cambiado su M.O, se estaba saliendo de control.
-Maggie dile a señor Fox que nos vea en la escena y que lleve todo lo necesario para hacer un registro a profundidad.
-Te dije que no era sencillo sentarse en la silla.
Al llegar al hotel todo parecía ser un día normal, al parecer se habían encargado de ser lo mas cuidadosos al notificar el incidente.
El asesino había tomado un rumbo inesperado en su forma de operar, contrario de sus anteriores acciones, el crimen había sido en un lugar muy concurrido y por demás llamativo, algo había alterado su rutina.
Al llegar a la suite donde estaba el cuerpo aún se percibía una inusual normalidad, se preguntaba como harían cuando llegara el forense con todo su equipo pero sospechaba que no era la primera vez que el hotel manejaba una situación así.
En la puerta estaba el gerente del hotel con una expresión entre preocupación y molestia.
-Capitán, confiamos en que nos pueda ayudar a que esta situación se mantenga de bajo perfil-Fue lo primero que salieron de sus labios, se veía tenso.
-Tratare de hacer lo posible, me acompañan los detectives Bullock y James, necesitamos saber si han hecho algo a la escena del crimen, quien lo…-Antes de que el capitán terminara, el hombre lo interrumpió y rápido abrió la puerta de la habitación.
-No hemos tocado nada desde que nos dimos cuenta de la situación, aquí esta Sussan la camarera que se encarga de este piso.
Sussan estaba sentada en una silla cerca de la ventana temblando como una hoja en el viento, con su uniforme impecable, a mujer estaba pálida y mortificada.
-¿El cuerpo donde esta?-Bullock no parecía interesado en los detalles. El gerente saco un pañuelo y abrió la puerta que daba a una lujosa recamara, ricamente decorada. Ahí en el diván de la habitación cerca de la venta, recostada de manera delicada estaba ella como si estuviera descansando.
Esta vez el asesino la había vestido con una hermosa ropa de dormir, seguía siendo inquietante la dedicación que les ponía a sus víctimas, el cabello cobrizo en rizos marcados, la piel blanca casi etérea sin embargo sus ojos estaban abiertos creando de la ilusión de que estaba contemplando algo en la distancia.
Bullock cruzo la habitación con zancadas pesadas, se arrodillo y saco la fotografía de la chica que estaba buscando, se escuchó su respiro de alivio cuando confirmo que no era Lynn Prescott.
Procedieron a revisar la habitación pero al igual que en las escenas de los callejones y barrios bajos, el asesino había sido cuidadoso y limpio. Todo tenía un lugar y razón al menos en su mente, el Capitán había entrevistado a la mucama que parecía cada vez más cerca de un ataque de nervios.
Este nuevo escenario tenía un significado especial o esta chica era especial, que cambio en el ambiente significaba que estaba escalando en sus intenciones o que toda la cautela había sido inútil y el ya buscaba un perfil mas notorio.
-Señor necesito que me diga a nombre de quien está esta habitación, la mucama dijo que esta habitación siempre esta alquilada-El gerente solo se puso rojo por la molestia y miro de manera acusadora a la mucama.
-Es imposible poder dar esa información Capitán, nuestros clientes confían en que les demos un valor especial a su intimidad- El hombre claramente estaba abordo con la empresa, eso lo podía respetar, pero si había la más mínima posibilidad que el asesino fuera el misterioso cliente tenían que saber el nombre.
-Solo voy a repetirlo una vez más y si no coopera será llevado a la comisaria por obstrucción de la justicia y no saldremos por la puerta trasera-La amenaza pareció surtir cierto efecto, la expresión del hombre se vio ensombrecida.
-No puedo darle esa información y arriesgarme a que alguien se entere que divulgamos datos de los clientes-Se veía realmente mortificado.
-Haremos esto de una manera discreta, si la persona que contrato la suite no está involucrada no lo mencionaremos para nada.
El gerente dio un respiro profundo y hablo, pero nadie en esa habitación estaba preparado para lo que salió de su boca.
-La suite esta siempre disponible para Bruce Wayne-Spencer vio los rostros del Capitán Gordon y el detective Bullock ponerse blancos, ciertamente no el nombre que esperaban.
