El tercer sello.
Capítulo 4. A salvo.
-¡sostén esto, presiona!- dice Twilight, entregándome un trapo y colocándolo contra mi ojo, no podía creerlo, por unos instantes creí que se trataba de una alucinación provocada por la falta de sangre circulando por mi cerebro- no podía ser ella, no podía ser quien me estaba ayudando a salir…. Esto debe ser un sueño… o ya estoy muerto- pensaba mientras colocaba mi garra contra mi ojo y hacia presión en la herida.
Mi vista estaba borrosa, estaba muy desorientada, apenas y si lograba distinguir su rostro, estaba a instantes de volver a desmayarme.
-¡no te duermas! ¡Resiste!- me dice ella mientras se quita la capucha y me envuelve en esta.
Mis recuerdos de este punto no son muy claros, solo recuerdo como era cargado a través de los pasillos del castillo, rápidamente, me estaba desangrando y mi mente no estaba al cien en ese entonces, no tarde en desmayarme debido a la pérdida de sangre.
El silencio predomino en mi mente, creí que había muerto, eso esperaba, no soportaría estar en este mundo, ya no me quedaba nada, la esperanza que tenia de escapar de esta dimensión fue destruida, ahora si continuo con vida, significara que estaré atrapado aquí para siempre, aun si logro escapar de este castillo, nunca poder regresar a mi hogar, quien sabe que es lo que hay afuera, no quisiera saberlo, si mi final está cerca, quisiera que llegara ya, no quiero seguir sufriendo.
Despierto un par de días después (no estoy seguro de cuantos exactamente) me ardía demasiado el ojo, y sentía algo de picazón debajo de los vendajes que lo cubrían por completo. Miro a mi alrededor y me doy cuenta de que me encontraba en una especie de cueva, esta estaba repleta de cajas y cajas de pergaminos antiguos, cientos de telarañas en el techo, no estaba muy seguro, pero creo que ya conocía este lugar, quizás no lo supe en ese entonces por los muchos pergaminos que se encontraban regados por donde quiera, pero este lugar era uno de los túneles que conectaban con el laberinto de cristal que se encontraba debajo de Canterlot.
Me levanto de lo que parecía ser una cama improvisada, echa aparentemente de paja seca y algunos pergaminos rotos. Yo, aunque algo adolorido y desorientado me dirijo a una mesa en donde se encontraban varios apuntes sobre hechizos, pero eso no era lo que llamo mi atención, si no otra cosa, mire la letra, las delicadas curvas en las "s" el delicado y fino trazado de cada palabra, yo reconocía esta letra.
-¡Twilight!- dije exaltado es ahí cuando entre en cuenta de que no fue un sueño -¡en verdad, ella estaba aquí, ella me salvo!- pensaba esperanzado, miro en todas direcciones, buscándola con la vista, pero ella ni siquiera se encontraba en la cueva.
Me recargue a una pared para intentar estabilizarme y poder recobrar el equilibrio, respiraba agitadamente, pues esto era algo duro para mí, pues mi cuerpo aún se encontraba agotado, pero no me importaba, si Twilight se encontraba aquí tenía que encontrarla, ya no porque me ayude a salir, si no para poder ver una cara conocida y amistosa, algo dentro de mi sentía la necesidad de encontrarla y así sentirme seguro aunque no sea verdad.
Una vez que me sentí un poco mejor, sin pensarlo corrí por los túneles buscándola, pero ella no se encontraba, ya más adelante era el laberinto de cristal donde sería muy fácil para cualquiera perderse o los túneles que llevaban de vuelta a la superficie en Canterlot, donde seguramente si salía era más que seguro que me capturarían de nuevo.
Me detuve al encontrar una salida del túnel, esta estaba bloqueada por una pared de madera, yo medio empujo la pared de madera y es entonces que me doy cuenta de que esto era un librero de gran tamaño, el cual obstruía esta salida, al darme cuenta de esto inmediatamente retrocedo y entro en cuenta.
-Spike… pero que idiota eres- me decía a mí mismo. Pues entre en cuenta de que si aún me encuentro dentro del castillo de Canterlot, si alguien o algo me veía no tardarían en enviar a esos lobos por mí, estaba tan segado por la emoción de por fin estar al lado de Twilight que no me puse a pensar por un solo instante en el peligro que me asecha.
Aun así yo seguía un tanto impaciente, y aun si decido buscarla por otro túnel, eso era igual o más estúpido, no importaba cual sea el camino que tome entraba bajo el riesgo de que me perdiera o me capturaran de nuevo, así que decidí mejor esperar, (después de todo aun me sentía algo mareado y adolorido por mi ojo lastimado) es entonces que decidí regresar al rincón donde hacía poco desperté, no me tomo mucho en llegar, solo tuve que bajar el túnel y no tarde en encontrar la cueva donde estaban todos los pergaminos usados.
Me recosté y me puse a pensar en todo lo sucedido, recordando las palabras de ese niño mientras colocaba mi garra en mi maltrecho ojo lastimado, por barias horas estuve solo en la oscuridad cosa que me dio tiempo y calma para reflexionar sobre todo lo sucedido.
-¿Cómo es que esto paso?... si este es un universo paralelo al mío… así como lo fue el de aquella escuela…. Hay había otros humanos…. Que se asemejaban a muchos de nuestros amigos y conocidos…. Si este es otro universo paralelo al mío… ¿significa que….? Esto es muy confuso…. No estoy seguro de como este mundo llego a este estado… pero algo me dice que no tiene demasiado tiempo así- pensaba mientras miro en dirección al techo,
Pasan barias horas, yo me impaciento un poco, y el silencio seco de la cueva me perturbaba un poco, quería ir a buscarla, pero mi sentido racional me decía que lo mejor será esperar, y seguir esperando. En eso por el aburrimiento me levanto y camino hasta los pergaminos, empezando a revisarlos.
Entre los pergaminos venían barios hechizos, era evidente que la Twilight de esta dimensión era igual de estudiosa que la que yo conozco pero… ¿Por qué esconderlo? Dado a ser un lugar secreto, esperaba que entre los pergaminos encontrara algún indicio de que ella estaba intentando algo para resolver esto, pero la mayor parte de los hechizos descritos entre todos estos pergaminos eran de magia de nivel si bien no muy bajo, no eran nada que uno usaría para detener el mal que azota este mundo, muchos de estos hechizos la Twilight que yo conozco aprendió hacia años, cuando era una estudiante de la princesa Celestia.
Revisar todos estos hechizos ya conocidos me hacían recordar aquellos tiempos en los que yo era el asistente de Twilight y le ayudaba con el aprendizaje de sus hechizos, ayudándole con los libros, haciendo un listado de orden de lo que ella iba aprendiendo, jeje, recuerdo como ella de un día para otro aprendía un hechizo nuevo, y así en solo cuestión de un par de meses habíamos terminado con varios libros de hechizos básicos, nos divertíamos bastante con esto, ella aprendía rápidamente y yo sentía que era de gran ayuda.
Al ver todo este desorden sentí la necesidad de limpiar un poco y ordenar los pergaminos, tantos papeles tirados por donde quiera, maltratados y teniendo un muy bajo nivel de orden…. Que es lo que está pasando, la Twilight que yo conozco era ordenada y detallista al extremo… si esta era la misma… o al menos una versión similar de ella ¿Por qué hay tanto desorden? Eran barias de las ideas que bombardeaban mi cabeza, no podía dejar de divagar en todo esto, en lo diferente y al mismo tiempo parecido que eran este mundo con el mío, quería pensar que este mundo era un lugar diferente al mío… pero por otro lado con el poco tiempo que he estado aquí, me he dado cuenta de muchas similitudes, mismas que las cuales no me permitieron percatarme de que me encontraba en una dimensión completamente diferente cuando recién llegue, este mundo esta corrompido por la oscuridad, pero cada vez estoy más convencido de que este mundo no era así antes.
Pasan otro par de horas y es entonces que finalmente escucho unos pasos venir por uno de los pasillos, al principio me emocione, pero en eso por unos instantes la idea de que no era ella si no otro ser paso por mi mente, asustándome nuevamente, no sabía qué hacer en caso de que fuera un lobo o algún otro poni que no fuera ella, por lo que rápidamente me oculte detrás de las cajas y espere a que quien sea que estaba bajando llegara.
Por uno de los túneles entra Twilight, yo doy un suspiro y salgo de mi escondite.
-despertaste- me dice ella llegando con un par de libros y una caja consigo- no te preocupes… aquí no te encontraran esos lobos-esta suspira y sin dirigirme la mirada se dirige a una mesa y toma uno de los pergaminos para ponerse a leer.
-si… bueno….- digo, ella me mira, prestando especial atención en mi ojo vendado, esta suspira.
-recuéstate en la cama… tengo que cambiar tus vendajes- me dice ella con inexpresividad, yo sin objeción hice lo que ella me dijo.
-esta toma algunos materiales que tenía en una caja, entre los cuales se encontraban unas vendas, un líquido para desinfectar y otro para anestesiar.
-haber… déjame ver…- me dice ella mientras con cuidado retiraba los vendajes de mi ojo, sentí un intenso ardor por unos instantes.
-creo que la hinchazón ya bajo- me dice ella mientras con su magia levita una linterna y la apunta contra mi rostro, yo por mero impulso cierro ambos ojos.
-por favor… abre los ojos, necesito ver- dice ella y yo obedezco abriendo el ojo lastimado, para mi triste verdad no veía la luz, no con ese ojo, estaba siego.
-¿no ves la luz?- dice ella.
-no…- digo un poco asustado..
-el daño fue muy serio…. Apenas logre evitar que el ojo se infectara…. Hice todo lo que pude, lo siento- me dice ella.
-no… no importa…- le digo con inexpresividad.
Ella aplica el desinfectante sobre mi ojo lastimado, cosa que me ardió por unos instantes, pero ella me detuvo para impedir que hiciera algo indebido, como tocar mi ojo con mis garras sucias. Ella me coloca una nueva capa de vendas ya para terminar.
-es poco lo que he leído sobre medicina… pero creo que te mejoraras… pero… dudo que recuperes la vista de ese ojo- dice ella con pesar.
-si… me lo temía- pensé en ese momento.
-toma… necesitas comer algo- dice ella sacando una pieza de pan viejo de la caja que ella había traído consigo- sé que no es mucho… pero es lo único que pude traer- me dice ella.
-no… no importa está bien…..- digo y es en eso doy un alarido de sobresalto a encontrarla a ella sin sus alas de alicornio, en todo el rato que ella me atendió solo la había visto de frente, pero a hora que se había volteado note que era una unicornio común y no solo eso, tampoco tenía su marca pese a ser una yegua madura, su costado estaba en blanco, creo que esto fue lo que más me sorprendió, el que no tuviera su marca.
-¿Qué pasa? ¡¿Te duele el ojo?!- me dice ella preocupada volteando rápidamente en dirección hacia con migo.
-no… no tienes alas…. Ni tampoco marca….- digo exaltado.
-bueno…. Soy una unicornio… no un Pegaso….- me dice ella con extrañeza.
-pe… pero… ¿y tú marca? ¡¿Por qué no tienes tu marca?!- digo aun sorprendido.
-no la tengo…. Muchos no la tienen… solo los más viejos y unos pocos jóvenes la logran obtener- me dice ella con pesar.
-¿qué? Pe… pero cómo es posible….- digo confundido, no podía entender esto, quizás pueda entender el hecho que ella no tenga alas, pues en mi universo apenas ha pasado un año desde ese suceso… pero el que no tenga marca sin duda me dejo en shock, ¿Qué es lo que está pasando? Las marcas aparecen cuando un poni descubre su talento especial ¿Qué acaso nunca lo descubrió? ¿Qué está pasando? No creí que esto llegara a ser posible, Twilight una poni sin marca…. Nunca llegue a oír algo así.
Por más que le pregunte e insistí porque me contara y aclarara mis dudas, ella no me responde nada, y en cambio me pide que guarde silencio que no tiene mucho tiempo para estudiar, esta saca un libro sobre teorías del tiempo y el espacio y se pone a leerlo las siguientes horas, yo por unos instantes quise interrumpirla y hacer que contestara mis preguntas, pero ella no me respondía y solo hablaba para pedirme por favor que guardara silencio, finalmente me calle cuando ella me lo pidió con severidad, yo me sentí apenado y no dije nada más por el resto del tiempo que ella estuvo hay con migo.
Estaba muy confundido, esta Twilight era algo diferente a la que yo conozco, era más reservada y seria… ahora que lo pienso… creo que antes de que tuviera amigas ella era así con todos solo que nunca le preste mucha importancia porque ella pese a ser una antisocial con todos, con migo era diferente, ella era ella misma con migo, nunca se ocultaba o reservaba…. La cabeza me duele de tanto pensar, una idea sobre otra me perturban, no podía aclarar mi mente, pese a estar todo en silencio, no podía dejar de pensar….. En la intriga que me tiene el que sean tan diferentes…. Sé que algo le paso a ella… algo que no me quiere decir… quizás porque no me tiene la confianza y el amor que la Twilight de mi mundo me tiene… pero otra interrogante se abre entonces…. Si yo no significo nada para ella ¿Por qué cuando pedí ayuda ella fue la única que me abrió la puerta? ¿Por qué intento salvarme de ese lobo que estaba a punto de arrancarme la cabeza? ¿Por qué me saco del calabozo?
Pasaron las siguientes horas, ella leyendo un libro tras otro, y luego de eso, esta se pone de pie.
-buenas noches- me dice con severidad.
-em… bu… buenas noches…- le digo.
-una cosa…. Creo que no es necesario recordarte que no salgas de esta cueva… hace un par de días se percataron de tu desaparición del calabozo, te están buscando, si te quedas aquí no te encontraran, puse un hechizo el cual hace que tu aroma no salga de la cueva, mientras estés aquí dentro, no te encontraran- me dice ella con inexpresividad es entonces que se da la media vuelta y me deja.
-es… espera…- le digo, pero ella no me hace caso, sigue caminando y sale de la cueva, yo me recuesto y al día siguiente ella regresa, esta vez con algo que me provocó una larga sonrisa de lado a lado, mi mochila.
Ella me la entrega, yo me quedo atónito, y al mismo tiempo aliviado por tener mi mochila de regreso, estaba tan feliz que no logre evitar saltar sobre ella y abrasarla como signo de agradecimiento.
-¡muchas Gracias!- le dije.
-em…. Si…. la recogí y oculte antes de que los lobos la encontraran- me dice ella con seriedad.
-gra… gracias…- le digo con una ligera sonrisa y ya soltándola, inmediatamente abro la mochila y saco las fotografías, asegurándome de que estén a salvo, me quede mirándolas por un largo rato, y no pude evitar soltar una ligera lagrima de felicidad ante esto, esto me había recobrado la poca alegría que me quedaba, el tener estas fotografías en mi poder reanimaban mis deseos por seguir viviendo al recordar lo dulce y alegre que puede llegar a ser la vida.
-cuando mire las fotos…. – dice ella mirándome con seriedad- Por un tiempo pensé en ti… eras un enigma que quería resolver…. Esa yegua con la que estas… soy ... - me dice ella, refiriéndose a la fotografía en donde yo aparecía de bebé con ella de potrilla.
-em... bueno….- respondo en un tono poco audible mientras miraba la fotografía una vez más.
-al principio…. No podía creerlo…- dice ella mientras se levanta y empieza a buscar algo entre sus papeles- todo me pareció una locura…. creí que eras alguien más…. Pe… pero no eres mi Spike ¿verdad?- dice en vos baja y un poco depresiva.
-yo…. No… no lo sé…- digo- todo es muy confuso-
-mi Spike se me fue arrebatado cuando solo era un bebé dragón de 8 meses… creí que eras el…. Y luego miro las fotografías que tenías dentro de tu mochila…- dice ella con seriedad, sin embargo por unos instantes pude percibir un ligero tono melancólico, ella se mantenía de espaldas, por lo que no pude ver su rostro en ese momento, esta aparentemente seguía buscando algo entre los papeles de una mesa- vi la primera fotografía, la enmarcada…. Con ella casi di por sentado de que eras tú…. Estaba muy feliz… y luego miro la otra fotografía….-
-estas...- digo al notar lo que parecía ser una lagrima brotar de su mejilla.
-no conozco a esas ponis… pero… tu apareces en ella y también… una yegua idéntica a mi…. Por mucho tiempo mientras dormías y cuidaba de ti intente entender que estaba pasando, di mil vueltas al asunto intentando comprender esto, no parecía tener lógica…. Y luego en un sueño… la respuesta vino a mi…. Una muy simple… tan simple que creí que era una locura… pero… creo que es la única opción- dice ella con seriedad - pero antes de darlo por echo… quisiera hacerte unas preguntas-
-si…. Está bien…- digo un poco incómodo y confundido.
-¿tu nombre es Spike?- dice ella con inexpresividad.
-si… ese es mi nombre…- dije suspirando.
-¿Cuál es el nombre de esa yegua que te abraza en aquella fotografía donde eres un bebé?- dice ella.
-Twilight… Twilight Sparkle- digo.
-ese es mi nombre…. Tú no eres mi Spike…. Tú eres el Spike de alguien más… alguien de otra dimensión ¿verdad?- me dice ella con melancolía.
-supongo que estas en lo correcto…. Termine perdido en un portal…. Desperté en este mundo…- dije, estaba sorprendido, ella lo dedujo sola, lo que me indicaba que ella era más parecida a la Twilight de mi mundo de lo que creía.
-los portales dimensionales son muy raros…. ¿fue creado o encontraste uno abierto?- dice ella.
-creo que lo segundo…. Pero ya no importa ya…- dije suspirando.
-¿Por qué?- me dice ella.
-por qué el portal fue destruido por ese niño…- respondo.
-si eso es verdad…. No creo poder ayudarte a regresar a tu mundo…. Los portales dimensionales son difíciles de crear… requieren de mucho poder y aunque he leído que es posible crearlos… creo que requeriría de ser más poderosa que Nightmare Moon para poder lograrlo- me dice ella con seriedad.
-lo se…. Desde que presencie como destruían el espejo…. Perdí la esperanza de regresar a casa- digo inexpresivo.
-bueno… lo... - dice ella pero de repente guarda silencio al encontrar algo entre los muchos lo que parecía ser una vieja fotografía arrugada, la cual se le queda mirando con nostalgia y tristeza. Su rostro cambio inmediatamente de uno severo e inexpresivo a uno melancólico y triste, fue tan repentino el cambio que esta se deja caer de rodillas y empieza a llorar.
-¡Twilight te pasa algo!- le digo exaltado y preocupado.
-¡mi Spike…. Mi Spike…!- dice esta entre lágrimas, yo volteo a ver la fotografía que esta sostenía y me sorprendo mucho al verla, en esa fotografía se encontraba ella misma de potrilla sosteniendo a un bebé dragón muy similar a mí, la fotografía era muy similar a la que yo tenía en el marco, la única diferencia era el contexto, la ubicación de donde se tomó la foto, esta aparentemente se tomó en la cocina y yo era un recién nacido o algo así, pues detrás de ella se veía la mesa desenfocada, y sobre de esta se encontraba lo que parecía una manta y los todos del cascaron de un huevo.
-me lo quitaron…- dice ella entre lágrimas.
-lo… lo siento…- digo intentando consolarla, en eso ella me abraza fuertemente y yo le correspondo el abraso, quedándonos así por un largo rato, mientras ella intentaba calmarse, pero siempre que parecía que estaba por hacerlo, de repente seguía llorando, posiblemente recordando a ese bebé dragón que se le fue arrebatado, pese a mi curiosidad por saber más detalles sobre esto, decidí contenerme pues no quería que se pusiera peor de lo que ya estaba.
Luego de un rato, Twilight por fin se calma y yo la suelto.
-¿te sientes mejor?- le digo preocupado, ella me asiente con la cabeza en señal de afirmación.
Twilight toma la fotografía con su casco y la coloca contra su pecho abrasándola fuertemente, como si tuviera entre sus cascos a aquel bebé dragón que se le fue arrebatado, el verla así, me recordó como la Twilight de mi mundo me cuidaba siempre.… Es entonces que por fin lo entiendo…. por mucho tiempo veía a Twilight como una amiga o incluso una hermana…. Pero ella quizás.… No me veía así…. nunca me vio así… quizás para ella... yo era como su hijo.
-¿Cómo era?- me dice ella.
-¿Qué cosa?- le digo.
-tu mundo…. Ella... ¿Cómo era?- me dice ella con un poco de melancolía y curiosidad.
