Smiles


Disclamier: Percy Jackson y los olímpicos no me pertenece, es de Rick Riordan.


—¿Y allá eso en serio es normal? — Preguntó Rachel, sorprendida. —¿Los padres de verdad besan a sus hijos en la boca?

Nico se encogió de hombros como toda afirmación. Rachel había conseguido un televisor y un DVD para ver algunas películas en su cabaña días antes y como planeaba fugarse a Italia en medio año, había instado a Nico a buscar películas italiano para aprender de su cultura. Nico era más bien el tipo de chico que escucha y no del que explica pero Rachel quería respuestas y él no tenía que censurarse antes de contestarle a ella.

—Sí, lo es. — Afirmó. — Los padres besan a sus hijos en la boca, y entre algunos amigos cercanos puede también ser costumbre.

—Oh, qué raro. — El oráculo opinó. — Aquí por eso te demandan por acoso sexual o perversión de menores, qué sé yo.

La película siguió y a cada rato ella trataba de balbucear alguna frase que escuchaba en un intento vano de aprender el idioma. Nico no sabía por qué ella se había encaprichado con el italiano, siendo un idioma únicamente hablado en su país de procedencia, y no en otros como el español que estaba tan mundializado. Pero allí estaba ella, preguntando y repitiendo como si no tuviera nada mejor que hacer. Él salía del Inframundo varías veces para ir a verla, y eso había incluido un viaje a varios alquileres de películas para encontrar material decente.

¿Por qué casi todas las películas que llegaban allí desde Italia eran pornográficas o trágicas hasta la depresión?

— ¿Cómo es que comen tanta pasta y están tan flacas? — Ella preguntó, más para sí misma que para él, de modo que no contestó.

Rachel estaba absorta en la película y no lograba aparatar los ojos de los subtítulos. Él no necesitaba de ellos, el idioma natal no se olvida. No importaba cuántos años pasaran el italiano era tan parte de él como las sombras o la seriedad. Rachel, por otra parte, no parecía comprender el idioma en lo más mínimo salvo por expresiones aisladas. Pero era un gran progreso para el solitario "bellissimo" que soltaba algunos días.

Y ella era hermosa, rescató. Llevaba días dándole vueltas al asunto, hasta que finalmente había llegado a la conclusión mientras la esperaba en su cabaña admirando el retrato de su sonrisa. Le gustaba Rachel, y había sido más difícil de admitir que el hecho de que, en algún momento, le había gustado Percy. Porque Rachel era su amiga más auténtica, la única persona que tenía permiso para acercarse a él y rozarle el alma. Rachel nunca lo dañaría, y lo comprendía a un nivel que nadie antes había alcanzado.

Porque Rachel no quería que él hablara más, o tomara sol, o se desenvolviera con facilidad en grupos grandes. No. Rachel lo aceptaba como el chico inseguro, oscuro, introvertido y melancólico que era. Con las efímeras felicidades que ella había eternizado en aquel cuadro al oleo que lo seguía a todas partes. Y le intimidaba la idea de arruinar todo eso porque, por cierto, ella aún era el oráculo y cabía la posibilidad de que cambiara de opinión en los siguientes meses.

Si ella se iba a Italia con él, como Rachel planeaba, a engancharse algún italiano sensual… bueno, él no era precisamente sensual, pero era italiano. Y ella merecía la verdad. Soltarle en ese momento que le gustaban las mujeres también habría sido sólo para que ella comenzara a sospechar, o podría simplemente soltarle un típico "me gusta una chica que no conoces". Pero dudaba de su capacidad para sostener una mentira ante ella, que lo conocía más que nadie vivo.

¿Qué le sugeriría Bianca? Ella siempre hablaba de ser honesto consigo mismo y con los demás. Pero nunca encontraba un camino directo en sus andares. Lo mejor, sopesó, sería esperar a que Rachel tomara sus decisiones y luego actuar en consecuencia.

Mio caro— Ella murmuró. — Suena raro.

—Hay otras expresiones. — Agregó.

—¿Una que te guste en especial, como equivalente? — Apuntó.

Amore mio, si es una pareja, es mejor. "Caro" es querido, puede ser usado en varios tipos de amor.

Amore mio. — Repitió ella, y luego asintió.

Nico no podía evitar, de una u otra manera, que cada vez que ella le hablaba en italiano una fibra sensible le temblara. Era extraño, nadie le hablaba en italiano cuando él hablaba un inglés perfecto.

—¿Por qué quieres aprender italiano? — Preguntó, finalmente, cuando terminaron la primera película.

Rachel estaba luchando contra la lectora de DVDs cuando él preguntó eso. Ni siquiera volteó a mirarlo cuando respondió.

—Te escuché un par de veces hablarlo y… no lo sé, tú debías ser italiano. — Confesó. — Un idioma bello pero escaso… ¡Y quiero ir a Italia! ¿Cómo podría engancharme un italiano sensual si no hablo italiano?

—Se nota que nunca fuiste a Italia. — Nico comentó.

—¿Por qué? — Ella dijo, mirándolo finalmente.

—Porque no necesitas saber ni una palabra en italiano para que uno de ellos te invité a salir.

—¿Ah, no?

—No, con tener buenos pechos basta.

Rachel se tiró a reír entre los cojines. No era usual que Nico bromeara, pero él tenía sus momentos donde su acidez no era hostil, y un poco de su sarcasmo le venía bien en un comentario audaz. Ella se sentó a su lado y le puso reproducir a la película.

Mio caro, es mejor que aprenda italiano entonces. — Bromeó. — Porque buenos pechos, yo no tengo.


Re corto, pero advertí previamente que el largo de los capítulos no es uniforme. Lamento la tardanza, pero estaba ocupada y de viaje y para colmo enferma. Pero espero que les guste.

Gracias a Nyaruko - San y a amandacastellanos por sus agradables comentarios.

Con respecto a la bisexualidad de Nico, pues el algo que hasta ahora no es muy definido. Siempre cabe la posibilidad, hasta que Rick escriba que Nico no tiene ninguna clase de inclinación a las mujeres, e incluso entonces, yo seguiré pensando que podría ser. Porque, vamos, Nico no puede quedar solito el resto de su vida, no con toda esa alma sensible y dulce. Me niego. Y si es homosexual un día me sentaré y diré "nunca he escrito yaoi... pero para todo hay una primera vez". He dicho (?)

¡Gracias por los follows, también! :) No esperaba tener más de dos o tres comentarios, ni hablar de followers.

Besos.