Have you ever seen the rain?

Disclaimer: Sakura card captor no me pertenece, solo soy dueña de mi imaginación y de esta historia, en la cual utilizó algunos de los personajes de las Clamp

Capitulo 4

Syaoran.

Me sentía tan estúpido, si eso era, un idiota y yo que me consideraba un caballero.

Me limite a mirar por la ventana, este país y su mal clima, me ponían aun más de malas, ahora no me sorprendería entender porque algunos alemanes eran tan fríos.

El sol que había estado brillando hace unos minutos simplemente desapareció, y se oculto detrás de unas pesadas nubes, como riéndose de mí, y ahora parecía una mala jugada, pronto comenzó a llover.

Nuestro salón por estar en el segundo piso, gracias a la ventana podía ver a la gente que caminaba cerca de la escuela, cerré los ojos pesadamente al ver como caían las gotas por la ventana, y escuche una voz muy débil en el fondo de mi cabeza susurrándome "mi bello cerezo, ayer observe la ciudad, escuche la lluvia caer, me susurró tu nombre, vi gente correr pero no estabas tú la, luna nos separo y no nos dimos cuenta", al parecer era mi voz, que con este clima se ponía a inventar cosas.

Hay que ser claros, para empezar ¿Quién sería mi bello cerezo?, en segundo lugar ¿de quién me separe? Digo está claro que el haber venido a Alemania, era por otras razones, y si me separe de alguien, a lo mucho habría sido de mi madre y mis hermanas pero nadie más, sin embargo mi corazón me decía que me estaba ocultando algo ya que el grado de nostalgia que tenía era demasiado, me sentía vulnerable.

En ese instante al abrir los ojos, la vista que me ofrecía la misma ventana era similar a mis pensamientos, la gente corría a resguardarse de la lluvia, podía escuchar claramente el susurro de la lluvia al golpear las ventanas y el techo, era un sonido que definitivamente me relajaba, pero sabes que algo anda mal cuando tus pensamientos y la realidad se hacen tan similares que no sabes distinguir entre lo que inventa tu cabeza y lo que es real.

El instinto me decía que si unía lo que mis pensamientos a lo mejor podría encontrar alguna verdad oculta:

1.- Estaba lloviendo, podía escuchar a la lluvia y efectivamente podía ver gente correr.

2.- Alguien faltaba, si así era, Kinomoto, que no parecía tener intenciones de regresar al salón.

3.- También podía ver la ciudad

Pero nadie me susurro ningún nombre, la luna no me ha separado de nadie, de verdad que me estoy comportando de una manera extraña, suspire, el aire llenó mis pulmones pero no sentí nada, no encontré el alivio que tanto buscaba, y como buen Li no podía permitirme divagar a un nivel tan subjetivo cuando tenía otras responsabilidades que atender, decidí olvidarme completamente de mis conclusiones para seguir divagando en otro tema.

Si lo pensaba bien Kinomoto no había regresado después de nuestra pequeña conversación, y su amiga de cabellos negros parecía extrañada, la cual me observó por un largo rato y creo que intuyó que la ausencia de su amiga tenía que ver conmigo ya que también se dio cuenta de la bolsa rosa, encima de mi mesa.

-Tomoyo Daidouji- la peli negra no perdía el tiempo, antes de comenzar las clases se presento muy amablemente

-Li, Syaoran Li

-Es un gusto joven Li- comentó la peli negra- veo que conociste a Sakura

-¿Huh?- pregunte algo confundido, la verdad es que no le estaba poniendo atención e ignore su pregunta, pero ella en lugar de contestar se limito a indicarme con su mirada que se refería a la extraña bolsa en mi mesa –ah! Si, Kinomoto ¿amiga tuya verdad?

-Sí, es mi mejor amiga y además es mi prima

No tenía nada que comentar, simplemente asentí muy ligeramente con la cabeza para hacerla ver que la escuchaba.

- No eres de aquí ¿verdad?- ese comentario me tomó por sorpresa, no sé ¿Cómo lo había notado? Era cierto que soy chino pero ninguna de mis facciones me podrían delatar, siempre me habían dicho que parecía todo pero no un chico asiático.

Nunca le di importancia, mi madre y mis hermanas y toda mi familia tampoco eran así, aunque sus ojos eran levemente rasgados en lugar de darles ese aspecto asiático, las hacía ver más femeninas ya que parecía parte de su maquillaje, parecían tener los ojos delineados, si esa era la descripción, que encajaría con sus rasgos, pero tenía que preguntarle, mi curiosidad era demasiada, esta chica era demasiado intuitiva.

-Así es, soy extranjero, vengo de Hong Kong, eres muy observadora Daidouji- le conteste intentando ocultar un poco mi sombro. Detestaba la sensación de ser analizado por alguien, me hacía sentir como un libro que todos podían llegar y leer, la joven me observó con esos ojos amatista que tenia, como sorprendida de llamarla por su nombre, era como si hubiera esperado que se me olvidara.

-No es algo difícil de notar, todos cuando se presentan solo dicen su nombre, no se molestan en decir su apellido, tu lo mencionaste primero y luego tu nombre, y por si fuera poco podías haberme llamado por mi nombre como los demás, pero no lo hiciste, supongo que aquí nadie notaria la diferencia ya que no lo acostumbran como nosotros, Li- terminó dándome una sonrisa, como obviando su deducción- ¿Sabes dónde está mi prima?

-¿Por qué habría de saberlo?- conteste, y otra vez la chica obvio su pregunta señalando con su dedo, la bolsa que estaba en mi escritorio, y yo simplemente volví a negar con mi cabeza indicando que no tenía idea de donde estaba ella

-Como sea, tu tampoco eres de aquí, al igual que tu prima ¿me equivoco?

-No, estás en lo correcto, no eres tan despistado como pareces Li, venimos de una pequeña ciudad llamada Tomoeda que está en…

- En Japón ¿no es así?

-Efectivamente, ¿Cómo lo sabes?

-Yo…- afortunadamente me vi interrumpido con la entrada de nuestra maestra de matemáticas y tutora de todos los grupos de segundo de preparatoria.

Susane Müller, mejor conocida como Frau Müller (Señora Müller), su interrupción a nuestra pequeña conversación me salvo de una ridícula explicación, ya que en realidad no tenía ni la más mínima idea en qué país podría estar Tomoeda pero mi cerebro parecía saberlo bastante bien. Daidouji tomo su asiento, una fila adelante de mi, junto a donde debería estar su mejor amiga.

-Syaoran Li- la profesora me llamaba terminando de pasar asistencia.

-Presente- conteste sin ganas

-Bien jóvenes, bienvenidos a un nuevo ciclo escolar, se que ayer se esperaban una introducción a sus materias, maestros y compañeros, pero como pudieron ver, en este colegio nos gusta que el primer día de clases, tengan tres horas de escuela –la voz de mi maestra taladraba el fondo de mi mente, y ella prosiguió- Los primeros 45 minutos escucharon las reglas a respetar, indicaciones para los nuevos y recibieron sus libros, las otras dos horas las podían haber usado para conocer a los demás pero es normal que nadie lo haga por múltiples razones.

Nos indico acerca de nuestro proyecto, el primer proyecto bimestral, el cual consistía en realizar un programa de actividades que involucrara todas nuestras materias para demostrar lo que habíamos aprendido en toda nuestra vida estudiantil, Frau Müller nos indico que para el final de esta semana, deberíamos entregar la primera parte.

Según esto sería una manera de medir nuestros conocimientos, así después de la evaluación nos dividirían en el segundo semestre en diferentes cursos conocidos como "OK" o también llamado "Leistungsvorkurs" o estaba también el "Gk" también llamado "Grundkurs" pero que si la diferencia no era demasiada entre unos y otros se harían cursos combinando.

Todos los "Ok" y "Gk" estudiarían lo mismo pero a ritmos diferentes, ya que según el programa del colegio por ser un Gymnasium Schule deberíamos obtener solo lo mejor de lo mejor y aprovechar nuestras capacidades al máximo y esta era una herramienta para lograrlo.

La segunda parte de nuestro proyecto consistía en hacer la presentación final de nuestro programa con sus resultados, en el día de puertas abiertas, que tanto padres como alumnos interesados en ingresar a la escuela visitarían nuestras exposiciones.

-Bien chicos, ahora diré al azar a los grupos, la señorita Naoko con el joven Stefan, Philip con Rika, Michael con Lara, Alexander con Emily, Heike con Peter, Tomoyo con… veamos… tu compañero aun no llega, se integrara a nosotros a partir del Lunes que viene- Frau Müller le sonrió a Daidouji y prosiguió dando los equipos hasta que llego mi turno

-Veamos… Mmmph… Syaoran con…

-Dígame Li, por favor- la interrumpí

-Oh! Es cierto, perdona- la maestra dijo asintiendo con la cabeza como haciéndome saber que no se volvería a equivocar – bien, jóvenes se me olvidaba mencionar que por cuestiones de respeto y costumbres, por favor han de referirse a sus compañeros por sus apellidos, solo ellos podrán indicarles cuando llamarlos por sus nombres- señalando con su larguirucho y regordete dedo hacia donde se sentaba Daidouji, Kinomoto y yo

-Volviendo al tema joven Li, ¿tiene idea de donde está su compañera?- ahora apunto con su barbilla al asiento de la castaña, "¿por qué debería saberlo? ¿Por qué todos me preguntan a mi?" Pensé, es decir no por venir de países vecinos significaba que lo tenía que saber o que nos llevábamos pero como era mi culpa que no estuviera ella ahí y no meterla en más problemas mentí.

-Sí, ella… ella está en la enfermería, se sentía un poco mal antes de iniciar las clases, por eso no está aquí- pude notar que con estas palabras los ojos de Daidouji se pusieron como platos, y la preocupación empezaba a mostrarse en sus ojos, simplemente sin mirarla negué con la cabeza y pareció entender que estaba mintiendo

-Muy bien joven Li, si tú lo dices- Frau Müller me miró sospechando que no decía la verdad- ya que usted está al tanto de su situación, podría ver ¿cómo se encuentra? E infórmele que ella será su compañera de trabajo para el proyecto y no regrese sin ella.

"Maldición, definitivamente sabe que estoy mintiendo" me dije en mis pensamientos, con pesadez me levante de mi lugar y arrastrando los pies me dirigí a la puerta, no sin antes ver a Daidouji intentando ocultar un ataque de risa de su parte, sobre esta situación, pero regresaría con Kinomoto, y no les daría el gusto, ni a ella ni a nuestra maestra.

Cerré la puerta del salón, metí las manos a los bolsillos y comencé a caminar mirando al piso, ¿cómo la convencería de regresar al salón conmigo? Y ¿dónde la encontraría? O mejor aún ¿Cómo íbamos a trabajar en equipo? ¡Vaya! Y yo que jure que ayer había sido un día complicado.

Mientras me dirigía a las escaleras, caminando por el pasillo me percate de lo solo y apartado que estaba ese lugar del resto de la escuela, lentamente podía sentir como se iba poniendo más frio conforme llegue al primer pisos, primero pensé que había sido por culpa de la lluvia, después el pulso se me disparo, me puse muz alerta, tenía la sensación de que una ligera electricidad que no me incomodaba en absoluto al contrario sentía un calor que parecía darme fuerza y si mi confusión no fuera demasiada podía asegurar ver una tenue luz verde envolviendo mi cuerpo.

Busque a mi alrededor algo que me indicara a que se debía todo este cambio, pero no había nada ni nadie que pareciera indicarme algo "No es momento para jugar al detective" pensé, tenía que encontrar a Sakura y regresar a clases.

Volví a mi caminar, pero vi una sombra sin forma alguna que parecía que quería que la siguiera, estaba tan desconcertado que mi cerebro no pensaba claramente como para saber si era realidad u otro juego de mi mente, de cualquier manera la seguí.

Sin darme percatarme, ya no me dirigía a la biblioteca, si no al jardín trasero, donde perdí a la sombra, a pesar de que estaba lloviendo pero había aminorado ahora era más bien una ligera llovizna, salí al jardín.

La llovizna era algo agradable, a unos cuantos de mi vi algo en el suelo llamo mi atención, me acerque para investigar mejor el objeto que resaltaba del verde pasto, al recogerla pude verla mejor, era una pequeña rama de algún árbol del jardín.

Esta pequeña rama dividida en dos ramificaciones, donde en las puntas había dos grandes y hermosas flores de cerezo.

Instantáneamente se me escapó una sonrisa a los labios, con curiosidad toque una de las flores, no parecía real, es verdad que en la escuela había un par de arboles de estos, pero a ninguno le quedaba alguna flor.

La razón de esto era que estábamos a unas semanas de iniciar otoño, así que por lógica ningún árbol las tendría hasta que fuera el festival de las flores de cerezo, que celebraba su florecimiento, entre las últimas semanas de febrero e inicio de Marzo. "¿De dónde salió esta rama?

Envolví con sumo cuidado a las bellas florecillas con mi pañuelo y las guarde en mi bolsa, el saber que tenia a estas pequeñas conmigo me daba una rara sensación de felicidad.

Levante mi vista del pasto, y pude visualizar a la castaña que tanto había estado buscando, la contemple, se veía muy tranquila a diferencia de su apariencia de ayer y hoy en la mañana, por un pequeño instante pude mirar esa bella sonrisa que tan celosamente habían guardado sus labios, jure que era la primera vez que la veía pero, se me hacia tan familiar su sonrisa que no cabía en mi asombro.

-¿Qué quieres?- me pregunto

-Nada, me mandaron a buscarte porque no regresaste, además está lloviendo y Frau Müller la tutora…

-Bueno, aparte de obviar la lluvia que es apenas una brizna, ya me dijiste lo que me tenias que decir, ahora vete, aun no tengo deseos de regresar a clases, así que buen día- terminó por decirme, y su expresión era tan graciosa que no pude evitar reírme, era muy extraño, ¿Cómo era que esta chiquilla me cambiaba mi humor tan rápido sin hacer nada en especifico?

La manera en que se comportaba se me hacía demasiado graciosa, pero también supuse que no era justo seguirla haciendo enfadar, ya la había fastidiado bastante y si tenía que trabajar con ella, no querría tener un ambiente pesado.

-Vamos Kinomoto, sonríe, y si no piensas regresar lo entiendo- dije haciendo una pausa para ver su expresión de incredulidad- pero en ese caso me tendré que quedar aquí contigo- y con eso me senté cerca de ella, sonreí aun mas ante su expresión de sorpresa

-Sigo sin verle la gracia, y sonreiría si no tuviera que aguantarte a ti, y como tú lo dijiste está lloviendo, te puedes enfermar digo no es que me importe pero a ti debería importarte, sin olvidar mencionar que tus repentinos cambios de actitud son MUY molestos.

-Lo siento- esta vez lo decía en serio y dejaría de lado las tonterías- Esta mañana te ignore cuando intentaste disculparte y eso no es muy caballeroso de mi parte, y no pude agradecerte por…- ¡RAYOS! Había olvidado totalmente ver que había adentro de la bolsa que me entrego entonces le diría ¿gracias por lo que sea que hayas metido ahí? No, claro que no

-De nada, espero que sean de tu agrado Li- no volvió a agregar nada más pero eso me salvo de una terrible explicación, me sonrió, baje la vista por que sentí un ligero sonrojo en mis mejillas, y vi que tenía algo en su regazo.

-Puede ser- conteste refiriéndome a su regalo, después me distraje -¡que bella flor! ¿Puedo?- dije señalando hacia la flor, de esta forma evitaría el silencio incomodo, yo jamás había sido tan abierto con nadie, simplemente yo no era así, ni siquiera me comportaba de tal manera ni con mis hermanas o con mi madre pero ¿Porqué con esta extraña si?

-Claro- con eso colocó la flor en mi mano

-¡Vaya! Es una peonia, ¿de dónde la has sacado?- mi asombro seguía en aumento ¿Por qué demonios me interesaba?

-Yo… pues… yo solo la encontré

-Como sea, me agradan las peonias, por cierto Kinomoto somos compañeros de equipo para el proyecto bimestral, este viernes tenemos que entregar la primera parte

-¿Ehh? ¡Ay no! ¿Qué? ¿Yo? ¿Trabajar contigo? No vamos a lograr nada, ni siquiera nos llevamos bien, ¿Qué vamos a hacer Li? – su cara de preocupación era honesta

-Efectivamente, no nos llevamos bien, ni siquiera somos capaces de trabajar juntos pero yo tampoco tuve elección, así que sugiero que nos limitemos a cumplir con lo que nos piden, espero que no tengas problemas con eso

En ese instante se hizo un silencio incomodo, no tenía un plan en mente que me sacara de esta situación, así que decidí seguir hablando del proyecto hasta que logramos ponernos de acuerdo en un par de cosas.

-Bien, creo que por hoy, con eso bastara- diciendo eso me levante y sin decir nada comencé a caminar, había pasado mínimo una hora hablando con ella del proyecto y había dejado de llover.

-¿Li? ¿A dónde vas?

-Regreso al salón, ya perdí suficiente tiempo por hoy – mi habitual frialdad volvía lentamente a mi

-Iré contigo, no quiero más problemas además de que no puedo seguir perdiendo clases

-Como digas

-¿Sabes? Creo que después de todo parece que nos logramos tolerar y al parecer trabajar bien

-Habla por ti Kinomoto, que yo sigo sin estar seguro si una niña como tu puede trabajar a mi paso pero veremos que sucede

-No deberías subestimarme Li, aun no sabes nada de mí, y mejor no regresemos al salón, digo después de todo sería la única manera de seguir planeando nuestro proyecto porque…

Sus palabras me comenzaron a sonar extrañamente lejanas, su voz se hacía débil, al girarme para verla, podía mirar sus labios moverse pero ningún sonido salía de estos, si estaba haciéndome una broma era una muy mala o ¿me estoy volviendo sordo?

Empezó a moverse todo, me estaba mareando, todo me daba vueltas, la sensación de frio regreso, mi pulso se volvió a acelerar ¿Me estaría enfermando? Mis manos tenían un ligero temblor, mire a Kinomoto otra vez para saber si ella notaba algo raro en mí pero para mi sorpresa, en el estado en el que ella estaba no sabía decir si estaba igual o peor que yo.

Sus ojos se cerraban pesadamente, se tambaleaba ligeramente, sin mencionar que nos encontrábamos lejos del salón de clases, estábamos en una de las partes más lejanas del jardín, no había nadie cerca como para poder ayudarnos, tampoco sabía dónde estaba la enfermería, mi vista se empezaba a nublar así que torpemente me limite a acercarme a ella para evitar que se estrellara contra el piso

-Li- al decir mi nombre intente acercarme un poco más, con mucho trabajo llegue a ella, Kinomoto simplemente se dejo caer sin fuerza con los ojos cerrados hacia mí, también estaba algo pálida, con la poca lucidez que me quedaba la atrapé, se había desmayado y sabia que el siguiente sería yo, ¿Qué enfermedad era esta?

Sosteniéndola por su definida cintura con mi brazo, ahora me sentía más cansado, me costaba mucho trabajo mantener mis ojos abiertos, las piernas me temblaban, y cuando caí al piso procure que Kinomoto no se lastimara, y con el brazo que tenia libre nos arrastre hasta el árbol que tenía cerca de nosotros y así me recargue contra este para tener un mejor soporte, la cabeza de ella estaba contra mi hombro, después no pude volver a abrir los ojos.

Por unos instantes sin saber cómo, estaba encerrado en una especie de oscuridad, deje de sentir el árbol detrás de mí, deje de sentir a Kinomoto contra mi hombro, deje de sentir el piso en el que estaba sentado, tampoco podía sentir mi cuerpo, simplemente la realidad parecía escaparse de mi alcance, de momento todo se comenzó a poner de un tono azul rey oscuro lo único que alumbraba esta penumbra eran unas pequeñas estrellas.

Aun abrumado por lo que mis ojos veían incrédulo, del otro extremo de este espacio infinito, una sombra negra de apariencia humana, parecía acercarse lentamente mientras su poderosa voz se dejaba escuchar por todo el lugar.

- Es tiempo de recordar- aquella voz masculina me decía, supuse que provenía del cuerpo en frente mío

- ¿Es tiempo? ¿Recordar qué?- tenía que preguntar

-En esta vida joven Syaoran, no existen las consecuencias, solo lo inevitable

-¿Lo inevitable? ¿He estado evitando algo? ¿Por qué estoy aquí y como es que sabe mi nombre?- mi confusión iba en aumento.

-Sakura es la clave de todo esto, el olvido había sido la única solución

-¿La solución a qué? ¿El olvido de qué o quién? ¿Por qué no te muestras?- me sentía como un imbécil haciendo tantas preguntas y más a alguien que no podía ver

-Pronto lo entenderás, te ayudare un poco- con esas palabras todo se volvió blanco, un color blanco que cegaba, sentía la molesta necesidad de cerrar mis ojos ante el cambio pero era inútil, la blanca luz se volvió aun más grande como si fuera una pantalla que se desplegaba enfrente de mí, hasta que una voz se volvió a escuchar como eco sin embargo me resultaba muy familiar.

En la nueva imagen podía apreciar un puente, de color blanco grisáceo, rodeado de árboles frondosos donde por debajo de este corría un riachuelo de aguas claras y poco profundas, para mi asombro me encontré a mi mismo pero más joven, tendría unos doce años, toda esta escena la veía como si fuera un espectador, sin embargo podía sentir todo lo que el pequeño Syaoran sentía.

Escuche a alguien acercarse, así que me gire para ver quién era, pero no había nadie, sin embargo mis labios comenzaban a moverse.

-¿Puedo hablar contigo?- le pregunte a la nada, estaba mirando por donde se habían escuchado aquellos pasos, mi voz sonaba mas jovial que ahora y un tanto menos rasposa, apenas era un niño.

No escuche nada, solo los mismos misteriosos pasos acercándose más a mí, y como si hubiera tenido una respuesta seguí hablando.

-Ayer recibí una llamada de parte de mi madre- comente, alguien me respondía pero yo solo escuchaba el silencio y no veía a nadie

-Y yo… yo le … Mmmph… le conté que todas las cartas Clow habían sido cambiadas y que no sucederán cosas extrañas por estos alrededores- mi voz tenía un tono amargo y depresivo, sin mencionar que tenía la cabeza hecha un tornado de emociones

Pero nuevamente, ¿a quién le decía todo esto? Otra vez como era de esperarse nadie me contesto a lo que decía pero yo proseguí

-¿Sabes? Me siento muy feliz de haberte conocido cuando vine por primera vez a este país, lo único que hacía era pensar solo en mi, solo quería recolectar las cartas Clow e incrementar mi nivel de magia, yo solo quería hacer eso, en cambio tu luchabas con todas tus fuerzas por alguien, siempre tomabas en cuenta los sentimientos de los demás, tienes muchas cualidades de las cuales yo carezco…-

Por supuesto que nadie me contesto, solo el silencio

-Hmmph… muchas gracias, eso era todo lo que quería decirte… nos vemos- me podía ver como salí corriendo de aquel lugar.

Justo antes de que esta imagen se desapareciera, vi a una niña de cabello corto, con guantes rojos, gabardina negra y falda blanca, no podía ver su rostro claramente pero era obvio que ella era a quien le decía todo esto, ¿Por qué la podía ver ahora y antes no?

Lentamente la imagen ante mi volvió a cambiar, pestañe varias veces para volver a acostumbrar mis ojos a la nueva luz, estaba dentro de lo que parecía ser una torre, esta estaba llena de agujeros, parecía que un desastre había querido arrasar con el lugar, por uno de estos agujeros mire hacia afuera, podía contemplar toda la ciudad.

Esta torre era muy alta, también el cielo pintaba tonos rosados, naranjas y azules parecía ser que comenzaba a amanecer, me podía ver parado en una parte de sus largas escaleras en forma de caracol, llevaba puesto un traje verde botella, con el filo dorado, incluso los guantes y los zapatos combinaban con el resto de este, a pesar de que el traje no era feo estaba algo desgastado, sucio, yo me veía totalmente exhausto, y golpeado.

Me sentía sin fuerzas, como si me hubieran succionado todas mis energías

-Qué bueno que llegue a tiempo, parece que me quedaba algo de magia, es natural que estés cansada porque usaste muchas cartas en un solo día- comencé a decirle a alguien, que estaba a mi derecha justo del otro lado de las escaleras, estábamos separados porque las escaleras y la pared que las unían estaban destruidas. Automáticamente volví a pensar en aquella chica del puente de hace un momento, ¿estaría hablando con ella otra vez? – Aunque este sentimiento se pierda, no importa qué cosa suceda, te prometo que aun así te seguiré- al terminar de decir eso lo último que vi era otra vez a la misma chica llorando, aun sin ver su rostro, ella llevaba un traje similar al mío pero en rosa, instantáneamente una oscuridad me atrapo.

Dentro de esta esfera de energía negra que me envolvía, me sentía solo, y triste, mis sentidos se aturdían, no sé cuánto tiempo llevaba aquí adentro, o que sucedió, pero de alguna manera después de lo que se sintió una eternidad, la esfera se rompió.

Aun sintiéndome vacio y confundido, alguien dijo mi nombre

-¿Sabes Syaoran? A decir verdad no importa lo que pienses ahora de mí, tú me gustas mucho Syaoran, siempre serás la persona más valiosa para mí…

Esas palabras ya me las habían dicho antes, pero ¿Quién? Y ¿por qué no le podía ver el rostro a esta niña? Yo miraba esta escena totalmente ajena a ella, pero me observe, mi cara no mostraba emoción alguna pero esa voz, esas palabras, ese escenario…

- Para mí también… Sakura- me volví a verme a mí mismo, sonreí estúpidamente y me sentía feliz, pero mi actual yo, desde donde observaba todo esto me seguía cuestionando muchas cosas, esas palabras me hicieron reaccionar, ¿Sakura? Yo no conocía a ninguna Sakura más que a Kinomoto, después ¿magia? ¿De qué rayos estaba hablando? ¿Magia? ¿Cartas Clow? ¿un país extraño, y una niña llamada Sakura? Y aun lo que era peor yo me sentía estúpidamente feliz hablando con ella y que me correspondiera me hacía sentirme completo, mis pensamientos se volvieron a interrumpir con la salida del sol que se podía observar por el gigantesco hoyo en la pared, lo único que me dividía de esta niña era la falta de escaleras, ella iba a saltar eran mínimo unos diez metros que nos separaban

-Aquí voy

- Espera por favor, enseguida estaré contigo- acabe por decir antes de que ella saltara y gritar

-Me encantas

Nuevamente la escena que acababa de ver cambio repentinamente, ahora parecía que me volvía consiente otra vez de mi realidad, todo se volvió oscuro por última vez, mi cuerpo me dolía, mi espalda estaba sobre una superficie muy cómoda, al mismo tiempo sentía algo cálido y ligeramente pesado sobre mi pecho, no podía moverme en absoluto y para empeorar el asunto la cabeza también me dolía bastante.

¿Qué estaba sucediendo? ¿Qué acababa de ver? Era mucha información que digerir y procesar, miles de preguntas rondaban mi mente y eso no ayudaría a mi jaqueca, pero también la última imagen.

En un débil susurro casi ininteligible dije –"Para mí también Sakura"

Nuevamente mi atención se vio dirigida hacia un suspiro y algo que se movía muy cerca de mí, no podía abrir los ojos, simplemente como por intuición mi única reacción fue fruncir el ceño y apretar más a mi lado a ese algo que profirió ese suspiro, ese algo era tibio y suave.

Con algo de pánico, y con un esfuerzo sobrehumano abrí los ojos para entender que estaba estrujando tan cerca de mí, lo primero que vieron mis ojos fue que no había ninguna luz, todo estaba negro, pero con solo observar el techo pude concluir que estaba en una habitación desconocida, ya que no era la mía, pero tampoco parecía la de un hospital o bueno eso me gustaba pensar lo cual era un alivio.

Aun recostado sobre esa cómoda cama, y arropado tan delicadamente me sentía muy adolorido, muy lentamente baje mi vista hacia donde estaba el objeto que suspiraba y estrujaba con mi brazo, cerca de mí, mi corazón se detuvo en seco una joven estaba a mi lado, su cabellera se desparramaba por mi pecho hasta caer en la almohada, y un leve brillo rosado se expandía por todo su cuerpo.

Su fina mano estaba hábilmente aferrada a mi playera, haciéndome imposible moverme, ahora el que suspiró fui yo, ya que sin razón alguna el tenerla ahí a mi lado me hacía sentir feliz y me daba una sensación de paz que no había sentido en años, este momento me parecía tan irreal que con todo lo que había visto y sentido en los últimos momentos no parecía imposible que siguiera soñando, pero para comprobar si era real mi voz hizo un débil intento por hablar.

Simplemente me salió un susurro con voz algo pastosa

-Mi bello cerezo, Sakura- con esas palabras la joven a mi lado pareció cobrar vida, como si despertara de un hechizo que solo mis palabras la podía despertar, en medio de esa loca situación, y de oscuridad

Dos grandes y expresivos ojos color esmeralda me observan, sus ojos brillaban de tal manera que era imposible que creer que no había luz que los iluminara para que brillaran de tal manera, me seguía mirando de una manera muy fija.

-Syaoran- su dulce voz pronuncio mi nombre, sonreí confundido pero antes que otra cosa tenía que dejarme llevar, al amanecer tendría suficiente tiempo para aclarar la situación, y contestar todas mis preguntas

¿Dónde estaba? ¿Por qué estaba con Sakura? ¿Por qué llamarla por su nombre no me incomodaba? ¿Qué hacia ella aquí a mi lado? ¿Cómo llegamos aquí? ¿No estábamos en la escuela? ¿Alguien podría explicarme algo? ¿Magia? ¿Por qué me decía Syaoran? Mi mente parecía estallar con más preguntas como estas pero mi ego las ignoro fácilmente

Torpemente por la falta de energía y el dolor en todo mi cuerpo más el cansancio lo único que pude hacer fue acercarme hasta su rostro y con sumo cuidado no creyendo lo que iba a hacer, me deje llevar.

La sensación de sus labios contra los míos era simplemente gloriosa, se llevaba todos mis malestares, eran tan suaves, cálidos, me sentía en casa, aun dejándome sin palabras Sakura respondió fervientemente a mi caricia, nuestros labios hablaban entre si un lenguaje que al parecer conocían demasiado bien pero que yo ignoraba completamente, separándome un poco para recuperar algo de aire

-Yo…- Sakura comenzó a decir, como tratando de darme una explicación a todas mis dudas cuando una luz dorada apareció enfrente de nosotros

Aquella luz tan dorada y cálida como el sol, nos mostraba…

A.N. Algunas explicaciones

Gymnasium Schule: En el sistema de división de escuelas en Alemania el Gymnasium es el nivel más prestigioso de estudio, es el equivalente a la preparatoria, ya que solo contando con esta puedes asistir a la universidad.

Dentro del mismo sistema escuelas tanto privadas como públicas están: el Real Schule que es el equivalente a solo tener la primaria, después el Haupt Schule seria la secundaria, durante los años de primaria (de primero a quinto) todos asisten a la escuela obteniendo el mismo nivel educativo solo que al final de quinto, se analizan todas tus calificaciones lo cual indicara a que escuela deberás ir para continuar los estudios, así se decide quién tiene la capacidad de ir solo hasta la secundaria y quienes podrán ir directamente a la universidad.

Muchas gracias a todos los que siguen leyendo espero no decepcionarlos como a chabely0996, .me,01 y a todos los demás que me han escrito por favor dejen un review para decirme que esperan de la historia y si les sigue gustando, ya que con su apoyo busco mejorar, así como también quejas comentarios y/o críticas constructivas son bienvenidas

Espero que tengan un buen fin de semana. .