Disclaimer: Inuyasha & Co. Pertinence a la grandiosa Rumiko T.

Capítulo 4

Even in my heart, I see
You're not being true to me
Deep within my soul, I feel
Nothing's like it used to be
Sometimes I wish I could
Turn back time
Impossible as it may seem
But I wish I could
So bad, baby
Quit playing games with my heart

Kagome quedo petrificada al mirar a la persona que tenía adelante. No podía creer lo que sus ojos veían, lo que ocasionó que trastabillara y cayera. Un aldeano que estaba ahí cerca ayudó a la joven a ponerse de pie y después de agradecerle, ingresó a la casa de la anciana.

- ¿Cómo estás niña? ¡Que alegría verte Kagome!-. Saludo una agradable anciana. Rin por su parte se había ido a recolectar más flores y les había dado privacidad.

- Anciana Kaede, que alegría verla. ¿Cómo ha estado? Ha pasado mucho tiempo-. Comentó una alegre pero melancólica Kagome.

- Es verdad niña, ¿Pero qué te trajo de nuevo a este mundo, acaso vienes por Inuyasha?-. Cuestiono la anciana mujer, esperando pacientemente por una respuesta de la joven miko.

Kagome enmudeció por unos instantes, ya que ese nombre le traía muchos recuerdos, tanto felices como tristes pero paulatinamente respondió.

- No anciana Kaede, no he vuelto por él. La verdad es que no sé qué es lo que estoy haciendo aquí, sinceramente no lo entiendo, es lo que me estoy preguntando desde que regresé. Es tan extraño, yo no poseo ningún fragmento de la perla de Shikon ¿Cómo es posible que haya podido regresar?-. Hizo una pausa y continúo. –Usted sabe bien que cunado Naraku desapareció definitivamente de este mundo deje de sentir la presencia de la perla y fue muy extraño lo recuerdo con claridad-.

Flashback…

En medio de la batalla, Kagome estaba con su arco tensado preparado para lanzar su flecha purificadora. Inuyasha tenía fuertemente sujeta a Tessaiga preparada para lanzar su Kongosouha. Por su parte Sango estaba montada en Kirara en posición para lanzar su Hiraikotsu y el monje Miroku listo para usar su Kazaana En cuanto Shippo estaba escondido con la pulga Myoga que milagrosamente había permanecido en el campo de batalla.

- Naraku, este será tu fin maldito, pagaras el haber jugado con tantas personas-. Decía un furioso hanyou.

- Inuyasha… ¿Estás hablando de ti y tu querida Kikyo o por todos en general?-. Pregunto con sorna ese ser despiadado.

- Maldito, no te atrevas a hablar de ella con tu sucia boca -. Al decir esto el corazón de Kagome se rompió en tantos fragmentos como la perla de Shikon.

- ¡Inuyasha, la perla, está en el lado derecho de Naraku! ¡Está totalmente oscurecida, tiene demasiada maldad hay que purificarla o de lo contrario todos moriremos!- Exclamo Kagome.

- Eso ya lo sé Kagome desde hace tiempo me he dado cuenta que la energía maligna de la perla se ha estado expandiendo-. Reconoció Inuyasha.

En ese momento Kagome estaba pensando en lo cruel que era esa batalla y solo el grito de Inuyasha la trajo de nuevo a la realidad que por descuidada casi es atravesada por una extensión de ese repugnante ser llamado Naraku. Aunque a ella no le paso nada, no se podría decir lo mismo de Inuyasha, a él le habían atravesado el hombro derecho. Si Kagome no lo hubiese visto con sus propios ojos, él le hubiese mentido fingiendo estar bien pero ella lo vio a punto de desmayarse a causa del veneno y la rápida pérdida de sangre. Algo en su interior se quebró al verlo tirado ahí en el piso casi sin sentido diciéndole palabras que no llego a entender del todo bien. Sacudida por las fuertes emociones que predominaban al verlo en esa situación tan desesperada, con una furia y una tristeza que jamás había sentido miro a Naraku con odio y lo enfrentó.

¡Naraku, jamás te perdonare lo que nos has hecho! -. Las lágrimas amargas no cesaban y aún con la vista nublada prosiguió. – ¿Cómo has podido lastimarnos así? Eres tan cruel que me enfermas, me das asco... ¡TE ODIOOOOOO!-. Gritó finalmente a todo pulmón disparando al mismo tiempo la flecha más poderosa que jamás imaginó poder lanzar. Impactó directo en el detestable ser sin que pudiera hacer mucho más que decir sus últimas palabras antes de abandonar este mundo para siempre.-KIKYO-. Y así desapareció por fin liberando a todos de su maléfica tela araña.

Después de ese hecho Kagome trato de ubicar la presencia de la perla pero jamás la volvió a encontrar, razonando eso nunca se atrevió a cruzar el pozo devora-huesos ya que pensaba que si lo llegaba a cruzar nunca volvería a la época feudal. Paso el tiempo y la perla siguió aparecer, y luego Kagome volvió a su época.

Fin Flashback…

-Y desde entonces no estoy en contacto con la perla ni con esta época -. Finalizo Kagome.

- Pues la verdad es muy extraño, yo tampoco puedo sentir la presencia de la perla, no me explico cómo es que llegaste aquí-.

- Anciana Kaede…todavía me evade la pregunta que hice cuando desperté, ¿Qué está haciendo esa persona aquí y adonde se fue ahora?

- Oh no te estaba evadiendo, quería saber si estabas bien por eso no te respondí, pero ahora puedo, y también te puedo decir el motivo por el que está aquí.- Kagome se estaba poniendo nerviosa y presentía que la respuesta que Kaede le daría no sería buena.

- Dígame por favor, que está haciendo aquí Kikyo y por qué si yo misma vi como Naraku le dio fin de la manera más cruel-. Con la mirada Kagome rogaba que lo que fuera a escuchar no fuera lo que estaba pensando.

- Kagome, niña, Kikyo esta con vida, nadie sabe cómo paso ni por qué, es un misterio. Tu no estabas cuando ella apareció de nuevo, pero lo que tú no sabes es que esta vez ella ya no vive de almas, ahora es una persona normal, bueno no tan normal, sigue siendo la sacerdotisa de la aldea además que siempre se va de viaje con Inuyasha a hacer purificaciones o….- Kagome interrumpió a Kaede antes de que terminara su relato.

- ¿Con…con…Inuyasha?-. Cuestiono Kagome evitando las ganas de llorar que sentía en ese momento.

- Su Kagome, ella e Inuyasha siempre viajan, Kagome escúchame bien, lo que te voy a decir, por favor es importante. Inuyasha… Inuyasha la ha marcado como su pareja, días después de que te arrojo al pozo y…- . No pudo terminar de explicarle porque Kagome se desmayó de la angustia que había invadido su corazón.

Paso un día completo y Kagome no reaccionaba, Kaede se empezaba a preocupar puesto que tenía que despertarla para finalizar la historia y ponerle un hechizo protector, ya que Inuyasha aún no la perdonaba y con Kikyo a su lado esto se iba a poner muy feo. A pesar de que Kikyo estaba con vida ella no volvió a ser la sacerdotisa amable y pacifica que fue, ahora si bien con los aldeanos y los demás era buena, a Kagome le guardo un profundo rencor, Kaede pensaba que ella podría ser muy peligrosa para Kagome.

- Mmmm, que bien dormí, a pesar de esa pesadilla tan horrible…. ¡Mama! tengo hambre me puedes preparar algo para…-. De repente se dio cuenta que no estaba en su casa.- No, no, no por favor no.-. Así como estaba y sin importarle nada más salió corriendo hacia el bosque para intentar regresar a su tiempo.

- Kagome, regresa es peligroso, vuelve aquí, Kagome…- Gritaba desesperada la anciana Kaede.

- Anciana Kaede, ¿Que sucedió, por qué grito el nombre de Kagome?- Pregunto Sango que estaba en la aldea con Shippo.

- ¡Sango! Esto es terrible, Kagome está de regreso y ni siquiera ella sabe por qué regresó es muy extraño, por lo que le entendí ella no está aquí por propia voluntad. Además tú bien sabes que ella no tendría que haber vuelto ¿Si no pudo hacerlo en estos años por que ahora pudo? Sabes que Inuyasha no la ha perdono todavía, esto no va a ser bueno.- Decía con preocupación la anciana miko.

- Para mí, por más que suene egoísta, me alegra que este de regreso, desde que se fue me he sentido muy mal, el no haber creído el ella, no se lo merecía. Ella amaba a Inuyasha y no solo la abofetee, sino que ni siquiera le di la oportunidad de explicarse, creo que la vida me da demasiadas oportunidades y no he sabido ser agradecida con ello. Anciana Kaede quiero hablar con ella, quiero disculparme y escucharla, ahora solo espero que ella me pueda perdonar a mi-. Y diciendo eso se dirigió hacia el bosque en busca de Kagome.

Mientras tanto en el bosque Kagome, la miko del futuro lloraba debajo del milenario árbol, el majestuoso Goshimboku. Había intentado no solo una, sino tres veces en volver y no hubo ni siquiera un ápice de magia, no había sucedido nada. El pozo estaba sellado.

- ¿Y ahora que are? No tengo donde ir, ahora sí que estoy completamente sola… Inuyasha… ¿Tan poco me amabas, me amaste alguna vez?...-.

Y mientras Kagome lloraba, la sombra que acechaba desde hacía tres años, se acercaba peligrosamente…

Continuara…

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Notas: Gracias por leer =)

Fragmento Quit playing games with my heart- Backstreet boys