Cap. 04: El mundo que se mueve por mí

01

El mundo cambia, siempre cambia. Es una de las verdades innegables del universo. Así como la gravedad siempre gana, el mundo tiende a cambiar siempre, a veces es más fácil darse cuenta, otras pareciera que no pasó nada. Misato también está consciente de esa verdad inmutable, y también está consciente de que el cambio que ha estado experimentando es peligroso. Es como caminar en hielo muy delgado. Para ella ha sido como haberse despertado en un libro, en una historia. De pronto tiene al hijo de su jefe viviendo con ella, y pocas semanas después llega Asuka y se completa una extraña familia donde el único vínculo que comparten sus integrantes es el miedo a la soledad.

Shinji parecía una persona al borde de un precipicio cuando lo vio por primera vez. Le dio la incómoda impresión de que un día podría despertarse y encontrarlo colgado del techo o con navajas de afeitar atravesándole la garganta. Su mirada fría y ausente la desconcertó mucho, sin embargo también vio algo que le llamo la atención, algo que aún no logra descubrir del todo. Tal vez por eso se ofreció a cuidarlo. Los primeros días fueron realmente complicados, sentía que no lograba que el chico se abriera con ella. Le hacía sentir que su relación era muy superficial y ella quería ser un apoyo para él. Varias veces coqueteo con la idea de simplemente desistir de sus esfuerzos y sencillamente mandarlo al diablo. Pero algo en su propio orgullo se lo impedía. La gente cambia se decía. Una voluntad más fuerte puede lograr que otra menos fuerte cambie. Es lo que todos quieren escuchar cuando sus planes fracasan lentamente.

El cambio vino sin que se diera cuenta. Fue Shinji quien se lo hizo notar cuando empezó a hablarle de sus problemas en la escuela, de sus problemas en la vida. Esa noche no durmieron, y ella sintió como si el chico hubiera pasado toda su vida cargando un dolor innecesario. Un dolor que el mismo provocara. ¿Por qué? Nadie puede saberlo.

Esos días pasaron con la sensación de vacaciones de invierno. Tranquilos y cálidos. Y la confianza mutua se fue acrecentando. Shinji hizo grandes progresos a nivel social y a nivel personal. Su autoestima empezaba a sanar y su relación con el mundo parecía volverse algo bueno.

Un tiempo después, Asuka llego a la ciudad y Misato pensó que sería buena idea que fuera compañera de departamento de Shinji, ya que ella empezaba a ausentarse cada vez más debido a su trabajo. Considero mucho la idea, pero resolvió que el primer pensamiento que tuvo no fue malo, incluso inocente. Los demás pensamientos y comentarios no tenían validez bajo esa reflexión.

El cambio fue por decirlo de alguna manera brutal en su cómodo estilo de vida. Asuka era todo lo contrario a Shinji, su autoestima estaba por las nubes, y su personalidad era alegre y llena de vitalidad, al menos a primera vista y en público.

Las fricciones y los choques de opiniones entre sus 2 protegidos se hicieron más que evidentes desde el primer día.

02

-Puedes decirme por qué los 2 viven contigo.

-Bueno, el padre de shinji no tiene mucho tiempo para él y su madre murió, supuse que sería mejor que yo cuidara lo cuidara y no anduviera deambulando por ahí en una casa de estudiantes o en un departamento él solo, usted me entiende…

-Supongo que si… continúe por favor.

-Asuka llego un poco después, sus padres trabajaban en la misma organización que yo trabajo, al igual que el padre de shinji, así que vi factible el hecho de hacerme cargo de ellos y tenerlos en contactos con sus familias.

-Sus familias eh. ¿Considera usted que estos niños son parte de su familia?

-desde luego que si…

-y como en todas las familias los padres tienen favoritos…

-… yo no me considero la madre de ninguno de los 2. Y definitivamente no tengo preferencia por ninguno de los 2. Los trato con el mismo respeto y atención por igual.

La mirada de Misato se siente pesada, inspeccionando cada rincón de la oficina. Sus músculos se notan tensos, justo como los de un animal listo para atacar cuando se siente acorralado. Su respiración denota exaltación, y descontento. Es obvio que no le gusta estar del lado de los que responden a los interrogatorios, por más informales que estos sean.

-¿Por qué no invito usted a Rei Ayanami a formar parte de su familia? Usted sabe muy bien que ella vive sola en una zona de clase media baja. O es que por ella no siente ningún afecto como por sus ehmm "protegidos". El tono de la palabra hace que Misato se sienta más incómoda aun.

-le preguntare de otra forma ¿No consideró nunca que Rei Ayanami podría necesitar el afecto de una familia también? La conocía mucho antes que a Shinji Ikari.

-Ella… - su voz desciende rápidamente hasta convertirse en un murmullo desganado. -…ella está bajo supervisión de mi jefe. Ella no vive sola, ni pasa tanto tiempo como cree en ese departamento deprimente.

-¿Qué puede decirme del suceso ocurrido hace unos días en el que estuvo involucrado Shinji Ikari?

Misato siente la pregunta como una punzada directo al corazón, no había notado que le molestaba que se refieran a Shinji como Shinji Ikari. Sus ojos se abren mostrando sorpresa ante lo que puede responder y ante lo que puede deducir su interlocutora observando sus reacciones corporales. Una gota de sudor frio recorre la base de su cuello, mientras recuerda vagamente todo lo que paso. El miedo, el ruido, la angustia, los gritos.

-veo que es un tema un poco delicado para usted. Me gustaría que viera esto. Le sugiero que ponga mucha atención, tal vez tenga problemas internos…

La cara de la doctora es molesta, una mueca retorcida mezcla de una actitud de sabelotodo y de sentirme superior a los demás. Misato no se deja intimidar por los comentarios y la prepotente actitud de la doctora. Se acomoda en su sillón mientras empieza a ver la grabación del accidente que la ha llevado a esta situación.

-eso es…

Al principio, al igual que la mayoría de las personas, no cree lo que ve ni lo que escucha. La imagen en la pantalla perece sacada de un sueño o de una película surrealista. En la grabación, una mujer corre a abrazar a un niño desnudo que se encuentra cubierto de una sustancia desconocida. La voz de la mujer se escucha muy dolida y angustiada. La mujer abraza al niño mientras lo sacude y le pide que reaccione. Le extiende su chamarra para cubrirlo. Le habla entre lágrimas y gritos. Misato al principio no reconoce la escena, sin embargo la doctora nota rápidamente la respuesta inconsciente de Misato. Observa cómo sus brazos se relajan y como las manos, que antes tenía en forma de puño se vencen y se abren débilmente. Se percata también de un leve rubor y de que empieza a acariciar la cruz que lleva colgada al cuello. Misato parece no enterarse de todos los detalles.

-¿y bien?

No hay respuesta. La doctora quita la grabación y se sienta frente a su paciente. La observa detenidamente esperando notar algo al momento de la respuesta. Sin embargo Misato no articula ni una sola palabra. Mantiene la mirada baja. Su postura ha cambiado, ahora solo se siente como una niña a la que han descubierto besándose con su novio en su cuarto.

-¿Cuál es el punto de todo esto?

-se me ha pedido que evalúe su capacidad para ser la tutora de estos niños. Al parecer, y no lo digo por el padre del chico, al cual parece no importarle mucho, pero como decía, al parecer la efusiva demostración que afecto que tiene para con Shinji Ikari… -Misato arquea la espalda en señal de negativa a que se refiera a Shinji como Shinji Ikari. Le da la sensación de que llamarlo por su nombre completo es como si se refirieran a él como un objeto nada más. Un producto o algo que puede ser desechado después de acabar de realizar su función. -…incomodó a algunas personas, las cuales sienten que este apego puede ser malinterpretado o algo mucho peor…

-¿a qué se refiere con algo mucho peor?

-es un hecho que usted no se ve como su madre. ¿Una hermana mayor tal vez? No. Nunca es tan fácil.

-… doctora…

-¿qué siente usted por Shinji Ikari? Pero… antes de responder piense en esto primero. No es malo querer a las personas, usted puede decirme que lo quiere porque tienen tiempo viviendo juntos y es normal. Se desarrolla un cierto aprecio por las personas con las que convivimos. Pero, mi pregunta es en otro sentido… como decirlo… quiero saber cuáles son sus sentimientos, que siente cuando la saluda en la mañana, cuando le da las buenas noches, cuando le prepara el desayuno…

Misato se muestra sorprendida por este último comentario. Reflexiona muy bien antes de contestar. No puede darse el lujo de un desplante. No. Aquí no tiene lujos ni privilegios, es otra vez la niña asustada que se quedó sin padre cuando era pequeña. Aquí solo se tiene a sí misma y la oscuridad en su corazón para encerrar todos sus miedos y frustraciones.

-veo que se sorprendió un poco. Tómese unos minutos, espero su respuesta.

Las palabras no salen. El solo hecho de pensar en la posibilidad de que algo así sea –incluso en broma- insinuado le llega como una brutal humillación. Como una falta de respeto.

-¿usted cree que estoy enamorada de Shinji?

-No. No usemos la palabra enamorada, el amor es extraño y entre usted y yo, solo vendría a complicar más las cosas. Le seré honesta. Yo no veo nada malo con esto. Sin embargo, a algunos allá arriba les preocupa que su apego por estos niños, en especial Shinji Ikari pueda derivar en un bajo desempeño en sus funciones. -La doctora examina el rostro de Misato. Ahora bien debe estar consciente que estos niños son menores de edad. Están en la pubertad y usted los tiene viviendo bajo el mismo techo. Además le recuerdo que ellos no son parientes.

Misato rápidamente descubre que está siendo atacada desde diferentes lados. Rápidamente repasa toda la sesión de preguntas y respuestas y se da cuenta de que la doctora ha estado cambiando de tema cada pocas preguntas. Manteniendo como único hilo entre todas a Shinji.

-mire doctora, el desempeño en mi trabajo no se ve afectado por todo esto que está proponiendo. Además, lo que suceda con mi vida personal es asunto mío…

-aquí se equivoca. – Misato se siente acorralada por la tajante interrupción a la que se vio sometida. –desde el momento en que esos niños entraron en su vida, su vida privada dejo de ser privada.

Misato reprime lágrimas de coraje mientras observa como la doctora se levanta de su sillón y se dirige a la puerta. Avanzando como quien ha ganado una importante batalla legal y no oculta su alegría, por más molesta que resulte para los perdedores. Misato comprende que esto no ha terminado, que tendrá que seguir respondiendo a varias preguntas. Y mientras se aleja empieza a preguntarse qué es lo que ha pasado ahí dentro. Que ha sido todo esto sobre sus sentimientos hacia shinji. Y por primera vez desde que las cartas fueron puestas en la mesa por la doctora hace apenas unos minutos, sinceramente se pregunta cuáles son sus sentimientos por él.

03

Shinji se pasea torpemente por los pasillos del hospital tratando de reconocer donde se encuentra. Sus recuerdos son más borrosos y fragmentados que los de Misato. De hecho el no tiene ningún recuerdo de antes ni de después de despertar en la cama del hospital. Lo único que se lleva de todo eso es el extraño sueño que tuvo. Llega hasta una sala de espera que se encuentra vacía y decide sentarse a descansar ahí. Trata de poner su mente en orden pero no logra ningún resultado.

-Rei, Asuka… ellas estaban ahí…

Finalmente se queda dormido en la banca donde se encuentra.