1Cuanto extrañaba su voz, la que también me recordaba que todo había sido rea un día, estaba al otro lado de la linea preguntando y contando un millón de barbaridades.

-¿Cómo estas?, hable con Charlie hoy, tuve una visión dónde pretendías rendirte a la vida...¡Que es lo que habías pensado Isabella Marie Swan! ¡ No sabes lo cerca que estuvo de emprender carrera a tu lado denuevo!, ¡Le debes a Esme prácticamente una casa entera! - Suspiró, supuse que lo peor había pasado, ahora vendría algo mucho más malo que lo anterior... las peguntas...- ¿Por que, Por que lo hiciste Bells, por qué querías rendirte a la vida, por que querías dejarnos Bella? He tenido muchas visiones contigo últimamente en dónde tu vida no significa nada, ¿Que sucede señorita Swan?- supe que jamás podría mentirle a mi mejor amiga, a la que me conocía demasiado bien.

-Alice, tu ... tu conoces el poder de tu hermano, ¿Existe alguna forma en la que tú podrías ocultarle algo?, es decir ¿Que el no se entere de algo?- pregunte en casi un susurro.

-Sí o eso creo, pero Rose le ocultaba su intimidad con Emmett y bueno, Jasper le ha ocultado cuando intentaba relajarlo, Bella el no se percata de nada, y no presta atención a los pensamientos...- Suspiró para luego agregar- Es un muerto en vida y esta forma es mucho más que literal -

No entendí por que había usado la terminación pasada en todas ellas. Tal vez el había ido a algún lugar de vacaciones o algo así.

-Alice, ¿Podrías venir?- ¡Perfecto! Mi pregunta la dejo un poco absorta, y quizás un poco petrificada, de seguro no se lo esperaba...

-¡CLARO!, ¡No sabes las ganas que tengo de verte Bells!, ¡Estaré ahí dentro de un mes o quizás menos!- Genial tiempo, eso era lo que necesitaba planeaba contarselo a Alice para alivianar la carga y para pretender que ella me entendiera... -¿Te parece bien?, es decir nose si puedo encontrar algun pasaje más pronto, pero eso sería más tardar... Si quieres puedo ir corriendo pero también me tomaría algo de tiempo.

-No Alice, ¡Un mes es perfecto!, Nos veremos entonces, hasta pronto- Presione el botón rojo y finalice la llama antes de recibir una respuesta...

Perfecto Alice estaría aquí dentro de un mes a más tardar, dentro de un mes la tendría aquí, una de las pruebas vivientes que todo había sido real.

Presione 3 botones que habían a mi lado, de seguro alguno serviría para llamar a una enfermera.

A los pocos minutos llego una mujer de edad con un rostro angelical.

-Dime querida, ¿Que necesitas?- Le mostré mi brazo izquierdo dejandole claro mi " necesidad".- Oh ya veo- Agregó.

-Es que ya estoy bien y me iré dentro de unos minutos entonces... ya no los necesito- dije con mi voz tranquilizadora y rogando sonar convincente, Me examinó durante unos minutos y luego se concentro con mi brazo izquierdo, sentía unas pequeñas incomodidades, mientras ella hacía su trabajo con mi brazo yo sólo me dedique a pensar, a viajar en los recuerdos de mi mente...momentos agradables, con mi antigua familia, pero ningún recuerdo con el.

-Ya esta querida, que te encuentres bien, espero no verte pronto- Ante su propio chiste río, me limite a asentir y darle una suave sonrisa, para luego ella salir de la habitación.

Me vestí lo más rápido que pude y salí de la habitación, había dejado la bata del hospital bien doblada a los pies de la camilla, también me había dado el tiempo de hacer la camilla y limpiar seguramente lo que había ensuciando en mi causa.

Camine por los pasillos sin saber bien a dónde dirigirme, hasta que finalmente encontré un letrero con la frase impresa " SALIDA ", me dirigí hacia a ella y en ese momento vi una cabellera de un tono casi rojizo, el mismo rojo que seguramente existe en el infierno, inmediatamente di un paso hacía atrás para luego pestañear, al momento de abrir los ojos, no vi nada... Perfecto, ¡No había nada!

Seguramente fue una ilusión óptica, alguna mala jugada de tantos sedantes.

El camino a casa se me iso muy poco extenso, iba analizando el piso, los árboles, el cielo, cualquier cosa que se me apareciera por el frente, sólo para mantener mi mente ocupada en algo.

Abrí la puerta y inmediatamente me dirigí a la cocina, hace mucho tiempo que no le cocinaba a Charlie, hoy sería el día de volver a hacerlo, para los demás yo estaba intentado volver a la vida, aunque claramente yo bien sabía que jamás sería así.

Luego de una hora de trabajo, mi trabajo había finalizado, preparé ravioli de setas pero hasta el momento dónde el aroma comenzó a inundar la cocina no me dí cuenta de lo que había hecho, había forzado los recuerdos de una manera mucho más tangible, había llevado una esencia de uno de mis recuerdos a ese instante, Recordé aquella noche, dónde había pedido exactamente lo primero que había visto en el menú y el no había pedido absolutamente nada, esa también fue la noche dónde me entere de que me estaba enamorado...Dónde el me conto la verdad... Los recuerdos me llevaron exactamente al momento dónde me tocaba a mi hacer las preguntas... en su auto, en su flameante Volvo plateado.

Flash Back

Me mordí el labio. Me miró con ojos inesperadamente amables.

-No me voy a reir-Prometió.

-Temo más que te enfades conmigo.-

-¿Tan mala es?-

-Bastante, sí.-

Esperó. Tenía la vista clavada en mis manos por lo que no le pude ver la expresión.

-Adelante-me animó con voz tranquila.

-No sé cómo empezar-admití

-Por qué no empiezas por el principio? Dijiste que no era de tu invención.-

-No.-

-¿Cómo empezaste?¿Con un libro?¿Con una película?- me sondeó

-No. Fue el sábado, en la playa- me arriesgue a alzar los ojos y contemplar su rostro. Pareció encontré con un viejo amigo de la familia...Jacob Black-Proseguí-Su padre y Charlie han sido amigos desde que yo era niña.-

Aún parecía perplejo.

-Su padre es uno de los ancianos de los quileute-Lo examiné con atención. Una expresión helada sustituyo al desconcierto anterior-Fuimos a dar un paseo...-Evite explicarle todas mi maquinaciones para sonsacar la historia- y el me estuvo contando viejas leyendas para asustarme-vacilé-Me contó una....-

-Continúa-

-....Sobre Vampiros.-

En ese instante me di cuenta de que hablaba en susurros. Ahora no le podía ver la cara pero sí los nudillos tensos, convulsos, de las manos en el volante.

-¿E inmediatamente te acordaste de mi?-

Seguía tranquilo

-No. Jacob mencionó a tu familia-

permaneció en silencio sin perder la vista de la carretera. De repente me alarmé, preocupada por proteger a Jacob.

-Sólo creía que era una superstición estúpida-añadí rápidamente -No esperaba que yo me creyera ni una palabra-mi comentario no parecía suficiente, por lo que tuve que confesar- fue culpa mía. Le obligue a contarmelo-

-¿Por qué?-

-Lauren dijo algo sobre ti... intentaba provocarme. Un joven mayor de la tribu mencionó que tu familia no acudía a la reserva, sólo que sonó como si aquello tuviera un significado especial, por lo que me llevé a Jacob a solas y le engañe para que me lo contara-Admití con cabeza gacha.

-¿Cómo le engañaste?-

-Intente flirtear un poco...funciono mejor de lo que había pensado-la incredulidad lleno mi voz cuando lo evoqué-

-Me gustaría verlo visto- se rió entre dientes de forma sombría- y tu me acusas de confundir a al gente....¡Pobre Jacob Black!-

Me puse colorada como un tomante y contemple la noche a través de la ventanilla.

-¿Que hiciste entonces?- pregunto un minuto después

-Busqué en internet-

-¿Y eso te convenció?- su voz apena era interesada, pero sus manos aferraban con fuerza el volante

-No. Nada encajaba. La mayoría eran tonterías, y entonces...- me detuve

-¿Qué?

-Decidí que no importaba.-susurré

-¡¿Que no importaba?!- el tono de su voz me hizo alzar los ojos. La mascara tan cuidadosamente urdida se había roto finalmente. Tenía cara de incredulidad, con un leve atisbo de la rabia que yo temía.

-No- dije suavemente- No me importa lo que seas.-

-¿No te importa que se un monstruo?-su voz reflejo una nota severa y burlona-¿Que no sea humano?

-No-

Se callo y volvió a mirar al frente. Su rostro era oscuro y gélido.

-Te has enfadado-suspiré-No debería haberte dicho nada-

-No. Dijo con un tono tan severo como la expresión de su cara. Prefiero saber que piensas, incluso cuando lo que dices sea una locura.

-¿Asique me equivoco otra vez?-le desafié

-No me refiero a eso. No importaba-citó, apretando los dientes.

-¿Estoy en lo cierto?-contesté con un respingo

-¿Importa?-

Respiré hondo.

-En realidad, no- hice una pausa- siento curiosidad. Al menos mi voz sonaba tranquila. De repente se resigno.

-¿Sobre que tienes curiosidad?-

-¿Cuántos años tienes?

-Diecisiete-respondió de inmediato.

-¿Y cuanto hace que tienes diecisiete años?-

Frunció los labios mientras miraba la carretera.

-Bastante- Admitió al fín.

Fin Flash Back.

No me percaté en que momento de mis ahora dolorosos recuerdos había quedado tirada en el suelo de la cocina. Con los ojos llenos de lágrimas. Díos, cómo podría vivir...

¿Estaría así toda mi vida?, lo más probable es que sí.

Lo extrañaba lo necesitaba... de pronto oí el ruido de la cerradura de la puerta, seguramente Charlie ya había llegado, me pare lo más rápido posible, y me seque las lágrimas que se habían quedado marcadas en mi rostro. Mientras Charlie colgaba su cinturón de policía en el perchero Yo estaba sirviendo cada plato y colocandolos en la mesa.

Cuando tenía el segundo plato listo para colocar en la mesa levanté la mirada y me encontré con mi progenitor congelado en el marco de la puerta con lágrimas en los ojos, dejé el plato encima de la mesa y lo miré un segundo y me acerque a su posición.

-¿Que sucede padre?- le cuestioné, Charlie rara vez lloraba, sólo tenía un recuerdo de el con lágrimas en los ojos... Cuando mi madre me alejo de el, hace muchos años.

-Bella, es.. Es solo que hace mucho tiempo que no hacías esto, hace mucho tiempo que no cocinabas, estas volviendo Bells. Y eso me da alegría, ¡No sabes cuanta!- asiqué era eso... debí suponerlo, pasar de un zombie, a un humano silencioso... debía ser un gran cambio para el.

-¡Bah!, que no es nada...Anda sientate, que se enfriaran, si están malos, no me lo digas, es la primera vez.. En mucho tiempo que no lo hago, ¡asique ten un poco de consideración eh!- le contesté con el mayor entusiasmo que pude.

Esta vez no comimos en silencio, más bien, hablamos de Jake, y de su día en el trabajo.

Me levante para lavar la loza cuando sentí que charlie me daba un beso en la mejilla.

-Bienvenida a casa Bella- susurró.

Reí para luego añadir.

-Si eso creo, es bueno estar de vuelta- mentí.

Nunca estaría de vuelta... no sin él en mi vida.