Bueno y aqui esta el shot numero 4 y final!

me he divertido mucho haciendolos xDDD RUMBELLE 4ever!

Bueno, tengo más proyectos de este pairing y espero que les guste mucho.

También, no olviden pasar a ver mi drabbel Rumbelle llamado "Sirenas"

DISCLAIMER: OUaT no es de mi propiedad, es de ABC

Sacrifice Four: No Possessive.

Belle se coloca un abrigo y una capucha, para luego tomar una canasta hecha de paja.

—Bueno… vuelvo en seguida. — Dice al momento que voltea para ver a su maestro sentado frente a la rueca, produciendo oro.

—Asegúrate de no tardarte tanto como la otra vez. — Fue la respuesta de Rumpelstiltskin, sin quitar sus ojos de la ruleta.

Belle hizo una mueca y apoya su mano libre en la cadera.

—Con un simple "Ten cuidado" bastaba.

—No te hagas ilusiones, Dearie.

Belle hace un movimiento negativo con la cabeza, sin dejar de sonreír, y salió del comedor, prometiendo que trataría de volver pronto.

El viaje de ida había sido sin problema alguno, consiguió la paja y paso a comprar algunos dulces que encontró delicioso y creyó que a Rumpelstiltskin le encantaría. Ignorando los comentarios de lo bonita que era o de la preciosa manta verde que la protegía del congelante invierno, Belle da marcha regresiva hacía el Dark Castle.

La nieve estaba siendo algo molesta, le alentaba el paso y le helaba las rodillas. A este paso, llegaría enferma al castillo. Pero no se daba por vencida, tomándolo como una aventura, trata de cruzar ese camino de nieve levantando lo más que puede las piernas, teniendo cuidado de no caer o que no se le caiga las compras.

El ruido de caballos la pone en alerta, asustándose, los jinetes no le daban buena espina a pesar de la larga distancia, así que hace lo posible para esconderse en el bosque y así no ser encontrada. Lo malo es que tenía mala suerte y termina tropezando, girando en la nieve y golpeándose con un árbol, aunque no se da por vencida y pesca su canasta, tratando de no perder la paja, continua avanzando en lo profundo del bosque.

Al pensar que estaba segura oculta detrás de un árbol enorme y muy ancho, lleva una mano al pecho para controlar su corazón, rogando que pasen de largo en el camino o que no tenga la necesidad de llamar a Rumpelstiltskin. Su cuerpo da un sobresalto de miedo al sentir violentamente una mano grande alrededor de su cuello, apretándoselo, pero lo suficiente para que ella continúe respirando. La otra mano la toma violentamente de la muñeca, acorralándola en el tronco. Forcejea, pero su fuerza era insignificante al lado de él.

—Miren lo que hemos encontrado. — Canturreo su opresor muy contento, sus compañeros de viaje iban apareciendo poco a poco, viendo a Belle de una forma tan sucia que ella sintió asco. — Una mujer perdida.

—No estoy perdida… voy a la casa de mi maestro… — Estaba muerta de miedo, pero se había esforzado por permanecer firme a pesar que estaba acorralada. — Por favor, si es dinero lo que quieren, pueden llevárselo, pero, por favor, déjenme conservar la paja. Mi maestro se enojara si la pierdo.

—Oh, eso es una lástima. — Dijo uno de los espectadores, causando risas entre sus compañeros.

—Esperemos sí que tu maestro no se enoje si vuelves algo tarde. — Había dicho otro.

—Claro, tener un poco de diversión no hace daño a cualquiera. — El hombre que sostenía a Belle volvía a hablar, viéndola de una forma que asustaba mucho a la chica. — Después de todo, eres tan hermosa.

A pesar del mismo, estaba confundida, no comprendía lo que le estaban diciendo hasta que su opresor le arranco el corsé de su vestido verde, ellos se rieron al oírla gritar, tratando de que no se viese su corpiño. El frío aumentó en su cuerpo, más cuando la tiraron al suelo, la falda estaba por el nivel de sus rodillas.

Esto no podía estar pasando, ¿Iba a ser violada por SEIS hombres?

Tratando de controlar el impulso de llorar, mantiene su mente en blanco, apartando todo pánico a pesar de las miradas lujuriosas de los hombros. No quería hacerlo, no quería llamar a Rumple porque, a pesar de lo malos que eran, no quería que murieran en manos del Oscuro por causa de ella. Lamentablemente, cuando iba a llamarlo, alguien le tapo la boca, diciendo que era para no pedir ayuda, ahogándole sus gritos por las sucias manos que tocaban sus muslos.

Pero ella era valiente, había salvado su pueblo yéndose con el Oscuro, se hizo amiga de él y le hizo cosas traviesas que cualquiera se hubiera ganado la muerte por su parte. Así que, reuniendo toda su valentía, le dio una patada en la cara al hombre que la tocaba y mueve violentamente la cabeza, logrando morder al que le tapaba la boca.

—Rumpelstiltskin. — No perdió un segundo, apenas sus labios se liberaron, llamo a su maestro. Tenía que repetir su nombre otras dos veces.

Lo había llamado mientras se ponía de rodillas, lista para escapar, pero alguien la jala fuerte de los cabellos, gritándole que era una puta.

—Rumpelstiltskin. — A pesar del dolor y sus lágrimas, lo llamo una segunda vez, siendo a continuación lanzada a volar un par de metro, congelándose al sentir la nieve.

—Que nombre tan ridículo es ese.

—Si ese es el nombre de su amo, debe ser un idiota.

—Pero bien afortunado por tener tal zorra.

—De seguro se la folla todos los días. — Dice una vez que la hace poner violentamente de espalda.

—No le molestara compartir. — Con un cuchillo, destruye el corpiño, haciéndolo caer y tener una buena vista de sus pechos.

—¡RUMPELSTILTSKIN! — Belle lo llama por tercera vez, gritando y llorando con los ojos cerrados por sentir de nuevo las manos sobre ella, esta vez, sobre un seno.

—¿Se puede saber que están haciendo con mi criada?

Al momento de lanzar esa pregunta, el hombre que había tocado el seno de Belle, había volado y fue lanzado lejos, golpeándose violentamente en el árbol más cercano.

Como los hombres se habían detenido asustados por ver a su compañero con tal fin, Belle cayó al suelo porque ya nadie la sostenía. Su cuerpo vibro por el contacto de sus pezones con la nieve, pero a pesar de estar casi desnuda (aun conservaba los calzones), se guardo el pudor para apoyar las manos en la mano y levantarse para estar en posición de perro sentado, clavando sus ojos en la silueta del Oscuro… de un no muy contento Oscuro. Belle capto que todos dejaban traslucir su miedo de verlo usar sus poderes para algo no seguro… y eso que aun no sabían la identidad del hombre.

—Tal parece que tienen problema de articulación. — Susurro Rumple reflejando una fingida preocupación bien actuada, que cualquiera pensaría que en verdad le importaba. — He dicho… — Lentamente fue reflejando una mirada sombría, dando mucho más miedo si eso era posible. — ¡¿QUE CREEN QUE ESTAN HACIENDO CON MI CRIADA?!

Ahora el cuerpo de Belle vibraba de miedo… miedo por la vida de aquellas pobres víctimas. Podía ver la ira pura de Rumple mientras los ladrones retrocedían asustados, juraba también que él estaba disfrutando el pánico que ellos reflejaban.

—¡Rumpelstiltskin, detente! — Su voz salió antes de haberlo pensado, fue el instinto al captar que iba a atacar.

Pero el oscuro no había hecho caso, con sólo tronar sus dedos, los hombres gritan de dolor, algo pasaba dentro de ellos y ella sabía que iban a morir por una explosión de sus intestinos. Al ver que algunos ya sangraban por la nariz, pesca la falda de su dañado vestido, usándolo como una toalla de baño, tapándose lo necesario, e ignorando el frío en los pies por tocar la nieve, corre hacía su maestro.

—¡Detente! — Belle lo toma de las mejillas, obligándolo a que se encuentren visualmente. — Estoy bien, no me hicieron ningún rasguño.

—Te tocaron. — Dijo simplemente y los gritos se hicieron más fuertes, dañando los tímpanos de Bella.

Oh no, el Oscuro no iba a matarlos de inmediato, los haría sufrir. Nadie tocaba su criada, ni siquiera él… si él no podía, nadie lo haría, no había ni un puto estúpido digno de ella en este jodido mundo… o en otro. Trataba de no seguir viendo esos ojos azules que le rogaban que parara, pero tenían un poder hipnótico sobre él (lo que él no sabía, a ella le pasaba lo mismo), ella no quería seguir oyendo dolor.

—Estoy bien… tú llegaste a tiempo. — Suavemente le va acariciando las mejillas, transmitiéndole paz, queriendo distraerlo del enojo. — Me encontraste y me salvaste.

—No es suficiente, que sigan sufriendo. — A pesar que discutían con la mente fría para no ceder a sus emociones, hablaban despacio, casi como dos amantes en un acto sexual… había MUCHA frustración sexual entre ellos después de todo.

—Mírame… — Ese calor que recorría su cuerpo y le brindaba un molesto y placentero picazón entre los rizos de abajo, le ayudaba a no sentirse helada por estar semidesnuda en el frío clima. — Sólo mírame. — Continuaba acariciándole las mejillas, pasando ahora a juntar su frente con la de él. Sus narices también se tocaban y sus alientos se fusionaron. — Estoy a salvo… viva… gracias a ti…

Como si no le creyese y estuviese ante un fantasma, las manos del Oscuro se van moviendo lentamente, tocándola primero por las caderas, disfrutando internamente el cómo Belle cierra los ojos por el placer. El recorrido continuaba sobre la tela azul, atacando la espalda que su criada se arquea y se vio obligada a usar a Rumple para no caerse, agarrándolo por los hombros. Todo estaba ocurriendo sin separarse, sin que sus labios y frente se separen de dónde estaban.

—Por favor… — Susurro Belle en un gemido, favoreciendo el orgullo masculino de la Bestia. —, no los mates… por mí. Sólo… vámonos a casa.

A casa. Ella era suya, podrían llamarlo bestia, hipócrita, egoísta… lo que quieran, pero ella era suya, suya, suya, suya… por muy que no estaba al nivel de aquella belleza, no pensaba entregarla a nadie.

Los gritos habían cesado y los ladrones cayeron brutalmente al suelo como si fuesen muñecos de trapos. Rumpelstiltskin no se tomo la molestia de verlos o se enojaría de nuevo, por eso no dejaba de ver a Belle, volviendo a agarrarla posesivamente de las caderas, pegando sus cuerpos por instinto animal y ella vuelve a gemir por el roce de sus sexos a pesar que la ropa era un obstáculo.

La magia los había llevado de vuelta al Dark Castle, técnicamente, la habitación de Belle. Ninguno se había movido, querían disfrutar de ese pasional contacto, temiendo que en cualquier momento su autocontrol y sacrificios se vayan al diablo y follen sobre el mueble más cercano. Placentero, pero no. Lentamente Rumpelstiltskin se iba apartando, dejando como recuerdo un beso fantasma en la garganta y una fogosa caricia en el muslo derecho, frustrando más a Belle, se capto en su quejido.

—Te dejare para que te arregles y tengas un momento. — Ella no quería irse, lo necesitaba para superar su casi violación, lo necesitaba en su cama. — No te preocupes por la cena, yo me encargo.

Sus pisadas fue lo único que se oía, quería salir rápido de la habitación y darse un baño helado para su pobre pene que sufría dentro del cuero, exigiendo entrar en Belle.

—Rumpelstiltskin. — Belle lo llamo a unos segundos de irse. Aun estaba jadeando, pero menos que antes, y su piel estaba sintiendo bruscos cambios de temperatura, aun tenía la nieve como recuerdo en el cuerpo, como el calor brindado por el Oscuro. No le sorprendería terminar enfermar.

—Dime, Dearie. — Girando para verla mejor.

—No tienes que ser tan posesivo conmigo. — A pesar de todas las emociones que la atacaban sin compasión, pudo sonreír. — Recuerda que te dije "por siempre".

Él no le respondió por volver a sentir más duro la polla, ella se estaba entregando en una bandeja de oro en cuerpo y alma. Ella quería lo mismo que él. La urgencia de estamparla en la pared y tomarla como un animal, volvieron a aparecer en su cabeza.

Pero era un cobarde y no podía perder sus poderes al anhelar un beso, necesitaba el poder para encontrar a Bae. Así que hace un movimiento afirmativo con la cabeza y se marcho.

Era un puto posesivo hipócrita.

Fin.