Summary: Una hermana perfecta, una familia que la ignora y un amor no correspondido llevan a Bella a buscar suerte en otra ciudad ¿Qué pasa si luego de un tiempo ese amor aparece frente a ella pidiendo ser amigos de nuevo?

Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer.


DEL ERROR AL AMOR

By. Yurika Cullen

Capitulo Cuatro

¿Amigos De Nuevo?

—*—

*-B-pov-*

Cuando Edward entro al auto me puse nerviosa, ahora pensaba que tal vez no era buena idea haber aceptado irme con él sin saber a donde, no es que le tuviera miedo pero no tenia la menor idea de lo que iba a pasar y de lo que íbamos a hablar. El arranco el auto en silencio y puso algo de música, me relaje un poco al escuchar la suave música clásica pues viajar en completo silencio seria muy tedioso, recosté mi cabeza en el vidrio de la ventanilla y observe el camino sin decir palabra alguna, si él quería hablar conmigo, era él quien tenia que comenzar a hablar, no yo.

Condujo unos cinco minutos y luego se aparco a un lado de la carretera y apago el motor del auto, el lugar era tranquilo y no habían muchos transeúntes a esa hora, comprendí que nos quedaríamos en el auto conversando.

— Hablemos aquí, no creo que haya un lugar más tranquilo que el auto— yo asentí simplemente— Bella yo…— comenzó nervioso, yo simplemente lo mire en silencio esperando que continuara— quería pedirte perdón— mi corazón se acelero— aunque la ultima vez que nos vimos no dejaste que lo hiciera y alegaste que no nos volveríamos a ver, las cosas han resultado diferentes y ahora que tengo la oportunidad de hablar contigo no quiero perder la ocasión para pedirte disculpas por todo, me porte mal y no voy a tratar de darte escusas para librar mi culpa porque no las tengo, y porque se que nadie mas que yo es responsable de lo que paso. Aunque tal vez ya no te importe, pero de verdad me siento mal por eso, no era mi intención hacerte sentir de ese modo y ahora me da vergüenza la actitud que tuve contigo y me arrepiento mucho de cómo se dieron las cosas, se que tal vez para ti es algo pasado pero no sabes lo feliz que me harías si me concedieras tu perdón— me dijo serio. Yo tome un respiro antes de hablar

— No hay nada que perdonar— le dije seria— ya todo eso esta en el pasado, lo que importa es que ahora reconoces tu error, todos nos equivocamos Edward yo no te dije todas esas cosas con la intención de que te vivieras lamentando por ello, solo quería hacerte ver mi punto de vista, es todo, tampoco es que quisiera que me buscaras para que te perdonara, así que todo queda por la paz— le dije sonriendo— antes yo quería pedirte una disculpa— él alzo ambas cejas sorprendido— ese día estaba muy susceptible y creo que me desquite contigo, tampoco era justo que yo te tratara de ese modo y te dijera todas esas cosas, así que si tu me pides disculpas a mi yo también lo hago contigo—

— De ninguna manera— se apresuro a decir— todo eso me lo merecía, no tienes porque disculparte Bella, el que cometió el error fui yo, no tu— dijo sonriendo con melancolía

— Bueno pues entonces no hay nada que perdonar a nadie así que, nada de lamentaciones— dije de nuevo sonriendo

— Tu siempre siendo tan buena, de verdad no sabes lo mucho que me arrepiento por lo que paso. Pero tienes razón, eso esta en el pasado y el pasado no se puede arreglar, solo podemos preocuparnos por el presente y el futuro ¿No?— yo asentí— por eso, y aunque se que no me lo merezco pero, ¿Podemos volver a ser amigos?— me dijo nerviosamente y tendiéndome su mano. Yo lo mire algo impresionada pero tome su mano sonriendo

— Claro que si. Podemos volver a ser amigos— Edward sonrió y lanzo un suspiro de alivio, lo que hizo después no me lo esperaba, me jalo hasta él y me dio un fuerte abrazo mientras hablaba

— Gracias Bella, no sabes lo mucho que significa esto para mi y las culpas que me liberas con ello— yo solo pude responder su abrazo en silencio

Él tampoco tenia idea de lo que significa esto para mi, él no sabia lo mucho que había soñado con este momento y lo bien que me sentía con ese abrazo. Me dio un suave beso en la frente antes de separarse, el corazón de nuevo se me acelero y agradecí la poca luz que había dentro del auto pues en mi rostro no tardo en aparecer un sonrojo.

— Bien, ya que somos amigos de nuevo, cuéntame ¿Hasta cuando te quedas en New York?— me pregunto él tranquilamente, yo recompuse mi semblante antes de hablar

— Hasta mañana, partimos al medio día— le respondí

— Que lastima, se quedan poco tiempo— dijo algo triste

— Tenemos que volver rápido, Rosalie se casa en un mes más y aun hay muchas cosas que preparar—

— ¡Es cierto! Se van a casar, me llego la invitación esta mañana— me entusiasme por ello, aunque fuéramos amigos, ambos vivíamos en ciudades diferentes, pero al menos lo podría ver de nuevo en la boda de Emmett y Rose. Pero ¿Y si iba en compañía de mi hermana? ¿Aun estarían juntos? ¿Seria muy imprudente preguntarle? Pero, a fin de cuentas él fue quien propuso que fuéramos amigos ¿Era normal preguntarle eso a un amigo? ¿No?

— ¿Iras?— le pregunte

— Claro que si, hace mucho que no veo a Emmett, debe estar mas gigante que antes— comento divertido

— Si, no tienes idea cuanto, a veces pienso que nunca dejara de crecer— él soltó una risita— Edward— le dije seria, él dejo de sonreír y me miro igual— ¿Cómo están todos en Forks?— sabia a que me refería, no tenia que explicar de quienes hablaba

— Bien, o eso creo, hace mucho que no voy a Forks— dijo tranquilamente

— Pero ¿tu y…?— no me dejo terminar

— No, Tanya y yo ya no tenemos nada— me dijo sereno y levantando los hombros para restarle importancia. De nuevo sentí mi corazón acelerarse de alegría

— ¿Por qué?— pregunte con cuidado, no quería revivir algún episodio que le trajera tristeza o algo

— Digamos que, abrí los ojos— dijo riendo, yo lo mire y estaba a punto de preguntar, pero preferí guardar silencio, aun así Edward continuo dándome las explicaciones que silenciosamente le pedía— las cosas cuando te fuiste cambiaron mucho Bella— dijo tomándome una mano y aprisionándola entra las dos suyas, yo me sentí muy bien con ese pequeño gesto— yo estaba tan ciego que no tenia la menor idea de lo que pasaba en tu casa contigo, pero al ver la forma tan tranquila en la que te dejaron ir confirme tus palabras, empecé a hacerles preguntas y sus evasivas y algunas respuestas me lo dijeron todo, esa noche ni siquiera hubo cena de graduación, me fui de esa casa hecho una furia, Tanya estuvo llamándome durante las siguientes dos semanas y yo no le contestaba ninguna, al final fue hasta mi casa y hablamos, volvimos… pero las cosas no fueron igual, cada vez descubrí facetas de tu hermana que no me gustaron nada y la verdad estaba con ella por costumbre, casi ni nos veíamos, hablábamos poco y así nos fuimos distanciando. Cuando vinimos a New York para empezar la universidad, las cosas empeoraron, nos distanciamos mucho mas, la universidad no nos dejaba mucho tiempo libre y yo procuraba tener ese tiempo también ocupado, pero todo exploto hace dos semanas—

— ¿Por qué?— pregunte algo sorprendida

— Bueno… veras— dijo pasándose una mano por el cabello, claramente nervioso— una compañera de la universidad me dio una revista— dijo aun dudoso en continuar— en la que salías tu en la portada— yo abrí los ojos asombrada— Cuando ella la vio armo un escándalo tremendo, pero por las razones mas estúpidas del mundo—

— ¿Por qué razón?— pregunte curiosa, no podía imaginar la cara de mi hermana al ver que Edward tenia una revista en la que yo salía

— Empezó a decir tonterías y a cuestionar el hecho de que fueras modelo, incluso dijo que ella se merecía mas estar en esa portada que tu— ¿Cómo? Yo pensando que sentiría celos, pero claro ahora recuerdo que ella en verdad no lo quería, pero su comentario de que ella se vería mejor de verdad era el colmo

— ¿Por qué no me extraña?— pregunte más para mí que para él, Edward soltó una risita

— Estaba tan furiosa que hasta daba gracia, incluso le dije que te tenia envidia— yo alce ambas cejas asombrada

— ¡¿Tu que?!— Exclame— ¡Dios! No puedo ni imaginármela— dije riendo

— No, no te lo imaginas, casi se muere, continuo discutiendo y bueno una cosa llevo a la otra, un tema dio paso a otro y al final Tanya salió diciéndome que tenia otro y que se iba a casar con él— dijo riendo y yo me quede en shock ¿Cómo podía estar sonriendo cuando tu novia y prometida de decía que se casaba con otro?— No pongas esa cara Bella— me dijo aun riendo

— Es que no se que cara poner, tu estas tan tranquilo luego de lo que te dijo que no te comprendo—

— Ya te lo dije, las cosas entre los dos habían cambiado mucho y yo desde antes ya tenia claro que no me casaría con Tanya, es mas ni siquiera se que me motivo a pensarlo la primera vez, ella pensó que yo me arrodillaría a llorarle y suplicarle, pero cuando le dije que me sacaba un problema de encima al ser ella quien terminara esa farsa se fue bufando y dando un portazo— yo no pude evitarlo y me puse a reír, solo imaginar la cara de mi hermana haciendo una rabieta me daba mucha gracia

— Pobre del hombre que se case con ella— dije de nuevo mas para mi— no sabes la lastima que me da, mi hermana es realmente terrible cuando quiere serlo—

— Si, creo que ya puedo dar fe de eso—

— ¿Y dime?— pregunte luego de unos segundos en silencio y queriendo cambiar un poco el tema de mi hermana— ¿Cómo va la universidad? ¿Qué esas estudiando?—

— Música— dijo simplemente

— Vaya, no optaste por seguir los pasos de Carlisle— le dije— siempre debatiste entre la música y la medicina— volví a decir mas para mi que para él

— Si, dos cosas totalmente diferentes, pero ambas me gustan por igual, aun así, a veces acompaño a mi padre en algunas operaciones, me gusta mucho ver esas cosas, pero la que me sorprendiste fuiste tu ¿Por qué escogiste Comunicación Social?—

— Quería probar algo nuevo, cuando fuimos a la universidad para inscribirnos aun no tenia muy seguro que escoger, pero cuando entramos a Comunicación Social y detalle bien la carrera me gusto y al final Rose y yo terminamos estudiándolo—

— Vaya, ¿Cómo terminaste siendo modelo?— me pregunto curioso y yo ya me estaba preguntando cuando tardaría en hacer esa pregunta, era lógico que me la hicieran, pero no me molestaba, para nada

Continuamos hablando de todo un poco, de algunas cosas que hicimos en este tiempo sin vernos, de los nuevos discos de música preferidos, libros, en fin, de todo un poco, resumidamente nos contamos lo que hicimos estando lejos el uno del otro. Luego de un rato mire mi reloj de mano y me asombre.

— ¡Mierda! Son las doce de la noche— el tiempo se había ido volando— creo que debo irme, mañana tenemos que partir y no he empacado nada— dije algo melancólica por el hecho de separarme de nuevo de Edward

— Es cierto, esta tarde, pero el tiempo siempre va rápido cuando disfrutas— yo asentí por eso— entonces te llevo a tu hotel, ¿En donde te estas hospedando?— me pregunto

— En Hudson Hotel, ahí estamos hospedadas todas— le dije, Edward asintió y arranco a toda velocidad, quince minutos después estábamos frente a mi hotel

— Es una pena que mañana tenga que viajar en la mañana hasta Seattle— Edward me había contado que mañana presenciaría una cirugía en Seattle con su padre— me encantaría despedirme en el aeropuerto, pero supongo que será en otra ocasión— comento algo triste

— Si ya nos veremos en el matrimonio de Emmett y Rosalie, después de todo vas a ir— le dije sonriendo él respondió mi gesto— bueno Edward, fue un gusto hablar contigo y saber que somos amigos de nuevo, nos vemos después, buenas noches— dije abriendo la puerta para salir

— Espera— me dijo deteniéndome de un brazo y haciéndome girar hacia él— la ultima vez que te despediste de mi, lo hiciste con un beso— el corazón se me detuvo— es justo que esta vez yo haga lo mismo—

Y sin darme tiempo a razonar me dio un beso en los labios, pero, no se podía comparar con el que yo le había dado a el año y medio atrás, yo le había dado un beso fugaz, un simple rose, Edward me estaba dando un beso de verdad y no saben lo feliz que me sentía por ello. Sin poder evitarlo le correspondí, suave y lentamente abrí mis labios para responderle, el beso era suave y lento, sin prisas ni desesperos, además los labios de Edward sabían tan dulces que estaba disfrutando cada roce, mas si combinábamos el sabor a fresa que dejaba mi brillo labial, era una mescla adictiva, jamás imagine compartir un beso como este con él y mucho menos que fuera él mismo el que lo iniciara. Luego de un rato y después de que necesitáramos aire para respirar nos separamos, nos miramos a los ojos y sentí mi rostro caliente por el sonrojo, Edward tenia el rostro sin expresión, pero aun así tranquilo, por otro lado yo debía tener una cara de confusión terrible.

— Ahora si son buenas noches Bella, que tengas un buen viaje— dijo ahora dándome esa sonrisa torcida, yo aun estaba en shock así que alcance a responderle un "buenas noches para ti también" y a salir del auto rápidamente, en cuanto entre al hotel solté todo el aire de mis pulmones y analice lo que había sucedido.

¡Había besado a Edward! no, corrección, ¡Él me había besado a mi! Y solo Dios sabe lo feliz que estaba en estos momentos.

Luego de unos minutos en los que pude componer mi semblante pero no así el errático latir de mi corazón, subí al ascensor y cuando llegue al piso decimo baje corriendo hasta mi habitación. Al menos Alice no estaba esperándome como la mama preocupada y chismosa que a veces era, de todas formas, mañana no me salvaría del interrogatorio. Dándome una ducha rápida y cambiándome por mi pijama para estar mas cómoda, me fui derecho a la cama y dormí como nunca, la sonrisa estúpida no se borraba de mi rostro ni aun estando dormida.

—*—

— ¡¡Despierta!!— sentí que gritaban casi en mi oído, estaba durmiendo tranquila cuando sentí que brincaban a mi lado y me gritaban, me desperté sobresaltada y trate de levantarme pero perdí el equilibrio y caí de la cama, cuando había reaccionado del shock vi a Alice y Rosalie sentadas en mi cama ambas mirándome con una sonrisa estúpida en el rostro

— ¡¿Pero están locas?! ¡Casi me matan de un susto!— ambas soltaron una risita, yo me levante y me senté junto a ellas

— Sentimos despertarte de tu maravilloso sueño, pero tenias una sonrisa tan estúpida en el rostro que me sentí en la obligación de hacerlo ¿Qué estabas soñando?— dijo Alice, no me acordaba de haber soñado nada, pero lo mas seguro es que solo hubiera sido con el beso de Edward, no había apartado su imagen ni en sueños

— Ni siquiera se si estaba soñando— les respondí

— Lo estabas— aseguro Rosalie— estabas hablando dormida como siempre— yo la mire preocupada

— ¿Qué dije?— ambas compartieron una mirada de complicidad

— Mas bien dinos ¿Qué hiciste anoche? No hacías otra cosa que mencionar a Edward, ¿Sabes desde hace cuanto tiempo que no lo haces?— me pregunto Rosalie, mi rostro se sonrojo

— ¡Cuéntanos! Tienes que agradecer al menos que no nos quedamos esperándote anoche ¿A que hora llegaste?— chillo Alice

— Pasadas las doce— ambas volvieron a mirarse

— ¿Qué paso? ¿Qué te dijo?— solté un suspiro y me prepare para hablar

Estuvimos veinte minutos hablando sobre lo que paso con Edward, lo que el me dijo y finalmente lo del beso, ambas gritaron y brincaron emocionadas pero yo les reste importancia alegando que, solo fue porque yo también le había robado un beso en el pasado.

— Bella, por amor a Dios, eso no es escusa suficiente para que te besara, además de haber sido así te habría robado un beso tal cual tu lo hiciste, rápido y fugaz. Pero Edward se tomo las "molestias" de darte un beso completo— dijo Alice

— No lo se Alice, de todos modos no quiero hacerme ilusiones, él esta aquí y yo en Los Ángeles, no tenemos oportunidad de nada—

— Te equivocas Bella— me dijo Rosalie— cuando uno verdaderamente quiere algo la distancia es lo de menos—

— Bien, pero Edward tampoco me dijo nada, solo me beso y nada mas, así que ¿Por qué no vamos a empacar y dejamos este tema finalizado?— ambas me miraron y luego se miraron entre ellas, aceptaron, pero era lógico que el tema no estaba finalizado. Por ahora era suficiente, ya vería como aguantarlas después

Ambas me ayudaron a empacar pues ellas ya lo habían hecho la noche pasada, dos horas mas tarde teníamos todo listo y luego de darme una ducha y cambiarme estábamos partiendo rumbo al aeropuerto, no pude evitar sentir algo de tristeza al saber que me iba de nuevo lejos de Edward, pero eso era algo que había elegido hace tiempo y que hasta ahora me había funcionado, mi vida había cambiado para bien aun sin él, y aunque Edward ya no estuviera con mi hermana, mi hogar ya estaba establecido y no podía cambiarlo solo porque el había regresado. Si algún día íbamos a tener algo, ya se daría, por ahora debía continuar igual que antes.

Luego de registrarnos y de esperar treinta minutos en la sala de espera abordamos el avión rumbo a Los Ángeles, rumbo a nuestro hogar.

—*—