Kiba, Hinata ni ninguno de los personajes de esta historia (a excepción de Llia y Jake) me pertenecen, todos son propiedad de Masashi Kishimoto.

Aclaraciones: Tal vez se den cuenta de que Kiba gira mucho sobre el mismo punto y repite constantemente las cosas, lo hice con ese propósito. Ya saben está confundido, cuando uno está confundido—bueno por lo menos cuando yo estoy confundida, ocurre muy seguido—me pongo a girar sobre el mismo punto todo el día. Y también ando "ida" como Kiba en este capítulo. Es nada más una aclaración, ya que se repiten bastantes cosas.


1.-Sentimientos (los míos), listo

2.-Los de ella, am…pendientes…

¿¡Por qué maldita sea todo esto del "amor" tenía que ser tan…complicado!?

Bien, estaba bastante confundido, no tenía ni la menor idea de que hacer. Me iba a morir nada más de pura confusión, rayos. Ya me estoy imaginando cosas.

Había dos…no, una, cosa de la que estaba completa y totalmente seguro, hasta lo había anotado en una hojita para no olvidarlo y bueno también para convencerme a mi mismo de que no estaba loco o alguna cosa así.

-Amo a Hinata… No crean que fue fácil escribir eso, wow.

A mi parecer era bastante extraño que yo, el gran, apuesto, sexy, galán, Kiba Inuzuka ¿estuviera enamorado? No, ni yo me lo creía, para empezar "enamorado" era una palabra extraña, era algo así como una combinación entre enano y morado, ósea que…¿Cuándo te enamorabas—o enmoronabas, como decían por ahí—te convertías en un enano morado?

Oh por Dios, me estoy volviendo loco, pero tenía que admitirlo, sí, amaba a Hinata ¿ya que?

Si claro "ya que", cómo que "ya que" Kiba, ¡piensa! No es "ya que" porque lo peor, peor, del asunto es que ni siquiera me había dado cuenta de que estaba enamorado yo solo, sino por una chica que corría hacia la salida como si el mundo se le fuera a acabar.

Flash Back

¡…!

Fin Flash Back

¡Un segundo! Se supone que yo ya conté esa historia. Me estoy volviendo loco. Moriré…bueno todos algún día ¿no?... ¡Agh! Tengo problemas de distracción, o atención…lo que sea.

Volviendo al tema de la estúpida chica que corría hacía la bendita salida de la estúpida prisión estúpidamente, de la cual ya sabemos su historia más que bien…

Era bastante intrigante como un "pequeño" accidente podía cambiar mi perfecto y bien arreglado Kibalandia—donde el estupendo Kiba es el rey—en un desastre completo, algo así como una casa—antes perfecta—después de que pasa una estampida de niños de seis años. Es la etapa en la que juegan con todo lo que ven, pero solo los niños, según mi madre las niñas era más "tranquilas".

Además de todo pudieron haber pasado dos cosas completamente diferentes. A Hinata y a mi—sino es que solo era a mi—nos—o me—pasó una, la más complicada a decir verdad.

La primera, y la que era mi caso, consistía en:

1.- "Beso"= sentimientos encontrados ¿wii?

La segunda:

2.- "Beso"= la mosca voló ¿y que?

Tal vez no fui muy afortunado al saber que "mi opción" era la primera, pero, tal ves no sería lo mismo—obvio—si me hubiera tocado la segunda y me refiero a mi relación con Hinata. Ella era una chica especial, en efecto, y yo la quería, la quería muchísimo. Si era sincero, desde que conocí a Hinata—tiempos aquellos—no pude evitar sentir una leve atracción a ella, en especial por su particular inocente y tierna cara. Pero, aun con eso, esta "atracción" nunca de los nuncas en el nuncoso mundo de los nuncas había paso a mayores y bueno después pasó lo de la chica, la salida, corriendo, ¡zaz!, beso; y bueno, ya saben la historia del huevo y quien lo puso.

Yo bien sabía que Hinata había estado enamorada, claro soy su mejor amigo. Ella misma me lo dijo—aunque era medio obvio, pero bueno—, fue en uno de esos días en que se te ocurre por ocurrencias de la vida decir todo lo que sientes a la primera persona que ves, y Hinata me vio a mí.

Naruto, el primer amor de Hinata—dicen que me parezco a él, ¿verdad que no?— ¡Agh! Solo de imaginarlos siento que el desayuno—que esta muy rico, por cierto—se me regresa—asco—y me dan unas ganas de arrancarle el cuello al hiperactivo ese…

En serio, no podía ni simular un poquito que no estaba celoso ¡oh soy patético!

Juro que moriré…bueno ya dije que todos moriremos algún… ¡Repito mucho las cosas!

Por otro lado, aparte de mi locura, Naruto ya no me preocupaba más, ya que Hinata en otro de sus días de "dile todo a la primera persona que veas" –y de nuevo fui el primero que vio—me contó que había visto a Naruto besándose con Sakura—lo que no supo es que esta lo golpeó tan fuerte que voló casi media calle—y se resignó. Ese día lloro tanto, pero tanto, tanto, tanto que mi camisa de la escuela terminó empapada de un hombro. Jamás la había visto llorar así, la había visto llorar varias veces, lo más curioso era que yo siempre estaba así. Pero ese día creí que se secaría por tantas lágrimas que soltaba, pero bueno, no se secó.

Bien, bueno no tanto, por lo menos había algo claro en mi sucia y retorcida mente de perro… ¿lo ven? ¡Locura infinita! ¿Mente de perro? Bueno probablemente tenga la inteligencia de uno, pero supongo que viviré, ¡Wouf!

Como decía… Había algo que estaba más que claro en mi mente, la amaba; si eso ya lo sabían todos…

La cuestión era:

¿Ella, me amaba a mí?

***

Entre clase y clase me la pasé pensando en ella y la famosa cuestión. Mi mirada divagaba entre ella, la ventana y mi mano, donde había escrito algunos "datos importantes" para mi súper ultra secreta operación: "Kiba 008 Los sentimientos de mi mejor amiga" o en nombre clave: "La mosca voló ¿y qué?" El nombre, claro, era porque tal vez para Hinata la opción número 2 había sido la elegida, pero nadie lo sabe. En realidad la única que lo sabe es…

-¡Ring!—

¡Ah!, por Dios estoy más que seguro que salté hasta el techo por el maravilloso sonido ese, me asusté, pero por fin se había acabado y, técnicamente, ya era sábado. Tomé mis cosas sin siquiera saber si nos habían dejado eso a lo que los maestros llaman…tarea, creo. La verdad era que no había estado atento a ninguna de las clases, ¡ni siquiera al recreo! Aunque no fuera una clase. Solo estuve pensando en "la mosca voló ¿y qué?" ah, y, claro, en la famosa inmortalidad del cangrejo.

-Kiba…—escuché pero no hice caso—Kiba… Kiba, ¡Kiba!—no me griten, les juro que yo no me robé las galletas.

-¡Ah!—me asusté por segunda vez en el día— ¿Qué, cuándo y a qué hora?—dije—haciéndome el payaso—mientras giraba mi cabeza hacia todos lados.

-Am… muévete—mencionó Hinata algo apenada, mira de arriba abajo y descubrí que estábamos en mi limosina nueva deportiva color rojo que vuela—o moto, como le quieran llamar—. ¿Me pregunto cuanto tiempo llevaba sentado allí?

-Oe, Hinata. —La llamé, ella volteó de inmediato a verme— ¿Cuánto tiempo llevamos aquí sentados?—pregunté dudoso. En realidad me había perdido tanto en mis pensamientos que no sabía ni en donde estaba.

-Am…—dijo mientras revisaba su reloj de pulsera—Unos 15 minutos más o menos— concluyó.

¡15 minutos sin hacer nada de nada! Maldita sea, había perdido 15 valiosos minutos de mi ahora viernes-sábado. ¿Pero me tenía que poner a pensar en la situación de Hinata y bla, bla, bla? La respuesta era fácil, no. Bueno…hasta un punto determinado, no podía ser un rotundo "no", tal vez un "quizás" sonaría mejor, no lo sé, pero si me había metido en ese lío era por algo. ¡Pero es que todo me estaba volviendo loco! Desde repetir más de tres veces el hecho de que me voy a morir y que todos moriremos algún día—repito, soy un repetidor porque, repito. Repito, repito, repito. Incluso estoy repitiendo repito, rayos—hasta decir que tenía la inteligencia de un perro y alguna otra locura así relacionada con los perros. ¿Recuerdan "la mosca voló"? A quién rayos se le ocurre un nombre así, es decir ¿mosca? ¿Voló? Vamos, Kiba… Lo peor del asunto es que estoy pensando esto como si estuviera escribiendo un diario a las personas. Por ejemplo, "¿Recuerdan "la mosca voló"?" Ahí esta, a quién le hablo, ósea ¿recuerdan? ¿Quiénes?...

Definitivamente necesito ir al psiquiatra y al psicólogo…pronto…muy pronto.

-Rayos—musité mientras encendía el motor de mi nave voladora—Son un estúpido—dije casi gritando mientras mi pie sin ninguna delicadeza pisaba el pedal de la maquina a fondo, haciendo que saliéramos como bala de la prisión. Al parecer Hinata se asustó por la brusquedad que utilicé cuando pisé el pedal de la moto que, si miraran justo al pedal en el momento que lo pisé, se confundiría con el resto del negro piso de mi limo.

Se aferró más fuerte a mí en el mismo instante en que dejamos apenas milímetros atrás la prisión, supongo que fue por el susto.

-Tranquilo, Kiba—me dijo Hinata como a la mitad del camino, después de que bajara la velocidad de la maquina voladora.

Estaba muy confundido, ni siquiera me di cuenta de que habíamos llegado a la casa de Hinata, y sin más me seguí, sin mirar atrás.

De nuevo, y sin pensarlo, me hundí en mis pensamientos. Haber si me ahogaba…o encontraba algo.

Busqué en mi mente, alguna señal, o algo que me dijera que Hinata no me odiaba por el beso-accidente…o que por lo menos también me tenía cariño, bueno no de amigos exactamente.

Después de unos diez minutos de oír pequeños zumbidos en mi cabeza, lo descubrí.

Algo que me daba aunque sea un poquito de… ¿qué? ¿Esperanza? …bueno, esperanza.

Hinata había correspondido el beso. Un punto a mi favor, pero también uno en contra yo, ni en mis más secretos sueños, había pensando en besar a Hinata, y en ese momento tampoco lo estaba pensando. Fue algo que pasó. Así que, si hablo "claro", no tenía ningún punto a mi favor. Por que: 1.- yo no había dado el beso. Y 2.- yo también correspondí… Que dilema.

De la nada oí que gritaban mi nombre varias veces, y después un golpe me sacó de mi ensoñación. Siempre tenía que ser algo malo lo que me sacara de mis pensamientos…

-¡Kiba!—oi que gritaban de nuevo, era Hinata, ella me había pegado en la cabeza.

-¿Por qué me pegas?—pregunté

-Porque, primera, ni siquiera sé a donde vamos; y segunda ¡ten cuidado por donde rayos vas, Kiba! ¡Van más de tres veces que casi chocas! ¿Qué te sucede? Estas…estas extraño desde que pasó lo del b…lo que…que—y de la nada se puso tan roja como un semáforo, un tomate y alguna otra cosa roja juntos. Y no habló más.

-Lo del beso—dije yo sin rodeos—si lo sé, pero ignórame no es nada importante. Ni tampoco que tenga que ver con el beso, así que no te preocupes—mentí, mientras daba vuelta para regresar a la casa de Hinata que estaba muy alejada de donde estábamos.

Hinata, que aún me tenía agarrado fuertemente como si me abrazara, de repente medio se soltó, así como si se le hubiera ido algo, o como si se hubiera quedado dormida.

-Ah, ya veo—mencionó en un susurro… ¿triste?

Me di cuenta de inmediato de que mi—estúpido—comentario, había hecho que Hinata se…no sé…desanimara, entristeciera…o tal vez se relajara.

-Si, bueno, no importa—dije mientras tomaba su mano que se había soltado de mí, y la puse de nuevo en su lugar. Estrechándola entre la mia.

-Si, no importa—comentó mientras se recargaba su cabeza en mí espalda y yo pisaba el acelerador.

De regreso a la casa de Hinata, de donde, por cierto, no debería haber un "de regreso", no pensé en nada y me concentré en el camino que tenía adelante. No podía desconcentrarme se me podía pasar la casa de Hinata otra vez, así que mi fui fijando en cada detalle para no pasármela de nuevo. Necesitaba concentrarme, me iba a ir mal si seguía así.

Por fin llegamos hasta la mansión Hyuga, con unos 20 minutos de retraso, pero "nada grave".

-Ah—suspiró Hinata.

-¿Qué pasa?—

-Que no sé que lo voy a decir a mi papá cuando entre—contestó.

-Oh—fue lo único que dije y después me callé.

-Bueno, nos vemos mañana, Kiba—se despidió de mí con una sonrisa.

-Hasta mañana, Hinata—mencioné mientras me bajaba de mi moto y me acercaba a ella.

-Se me olvidaba—comentó sonriente mientras se acercaba a mí y me daba un beso en la mejilla, no al aire, en la mejilla. Y antes de que se separara por completo de mi, puse mi mano—no peculiarmente pequeña—en su hombro y la besé. En la mejilla, claro.

Me separé de ella me encaminé hasta mi nave voladora último modelo deportivo rojo con propulsión y cuando estaba arriba me volteé hacia Hinata y le dije:

-Oe, Hinata…am…bueno…mañana quie-quiero hablar contigo ¿si?—

-Ah, etto, claro Ki…Kiba, no hay problema—contestó.

-Bien—dije relajado encendí mi chatarra—¿?—y me fui.

Ahora el problema era…de que rayos iba a hablar con Hinata, tenía pensado hablar lo del dichoso beso, pero debido a mi pequeña mentira Hinata me cuestionaría, aunque creo que ella tiene bien en mente de lo que quiero hablar, y por lastima es eso.

Apenas llegué a mi casa y estacioné la bla, bla, bla, maquina. Subí a mi habitación y esa vez me ahogué por completo. No salí del "agua" hasta la cena.

¡Odio el amor! ¡Odio ser adolescente! ¡Odio estar confundido! ¡Odio no saber por qué! ¡Odio estar diciendo esto! ¡Odio no saber ni que hago! ¡Odio saber que necesito un psiquiatra! ¡Odio repetir mucho las cosas! ¡Odio decir que me voy a morir! ¡¡Odio odiar!! ¡Odio estar enamorado…de Hinata…!

¡No! eso no lo odio, puedo odia r el amor…pero ¿odiar estar enamorado? No lo creo…

Ah medité hasta que mi madre entró a la habitación y me dio la gritadera de mi vida, me empezó a decir que por qué había llegado tarde—le expliqué—luego por qué no había bajado a comer—le dije que no tenía hambre—y por último que por qué no había salido de mi cuarto—le dije que tenía sueño, y ahí se acabó la discusión—

Me acosté en mi cama dispuesto a pensar un rato más, pero al parecer mi cerebro estaba algo cansado de cuestionarse y odiar lo que se cuestionaba, así que, apenas me acosté…me dormí…caí en los brazos de Morfeo. ¡Ña! Me hetié*.

Y no supe más de la vida, hasta que amaneció y agradecí que ese día no hubiera prisión, pero habalaba con Hinata...

-Bueno días, aire—saludé a la nada y me volví a acostar.

-Bien, Kiba. Hoy hablas con Hinata sobre tu sabes que, así que no falles—me dije.

-Hoy empieza tu misión 008—mencioné mientras me levantaba y me veía en un espejo, imitando una voz grave como de jefe— Kiba Jones 008 y el cofre de la muerte, bueno no—seguí diciendo para mi miso mientras me veía en el espejo.

-Esta misión se llamará am…La mosca voló…no. Lo misterioso que es el amor, no muy romántico…mmm… ¡ya sé! Descubriendo los sentimientos de mi mejor amiga.
No ¿verdad? ¡Oh, rayos! Necesito más imaginación—

-Mmm, que tal algo como...—

"-Te amo

-¿En serio?

-Sí

-¿Cómo lo sabes?

-Porque lo siento

-¿Y que se supone que tengo que sentir yo?"

Eso era lo que venía escrito en un libro para la clase de literatura que tenía por ahí votado. Me gustó le de: "¿Y que se supone que tengo que sentir yo?"
Así que, así se llamara mi misión: ¿Qué se supone que tengo que sentir?
Bien, paso uno listo, ahora paso dos: Hinata, necesitamos hablar…


Hetié*: Ok, la palabra en sí no existe. Es un término que se usa en México para cuando uno se duerme. Se dice "Ya se hetió" cuando alguien ya está dormido. Bien dormido. Es un terminó coloquial, no sé—por que soy algo ignorante—si se utilice en otro lugar, si sí se usa, ps…mmm…ignoren la explicación, jeje ^^U


Hola!!
¡Perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, PERDÓN!
Lo siento mucho, mucho, mucho, por el retraso, es que con el regreso a clases y toda la cosa se me fue un poquito la onda, sorry.
Pero aquí está. No es muy largo debido a la falta de inspiración de esta autora que por las clases y trabajos se está muriendo T-T
Bueno, a otra cosa…o persona como sea xD

Aire: Buuuaaah, me mentiste, sniff, sniff.

Yo: Culpa a la inspiración, no a mí, además Kiba te saluda al final. ¿Eh? ¿Qué tal? Nunca te habían saludado.

Aire: Bueno, eso sí.

Yo: Ya ves, bueno te juro juradito por el poder jurador que en próximo cap apareces más, mucho, mucho más.

Aire: Ok, por que si no te mataré, muajajaja

Yo: Aja, sí como sea.


Mistress of Nightmare: Tienes razón bien armada.
Uuuh pobre Kiba, no recibirá sus hurras u.u.
Que bueno que te gustó, muchas gracias por comentarme ami ^.^
Lo hice con el propósito de que fuera…gracioso, Wii lo logré xD
Y, bueno aire tampoco aparece mucho, pero trataré de que en próximo aparezca más, se lo juré ;)
Nos estamos leyendo eh!!
Bye bye :D

Lenna Paris: Yo me cuestiono lo mismo xD No es cierto. Que bueno que te gustó la perspectiva de Kiba, me da gusto. Aquí ta la conti!! xD
Chaito :D

Hitomi black dark:Que bueno que ahora lo has leído :)
Gracias, gracias, seguiré escribiendo no lo dudes ;)
Nos leemos, sayo ;P

Vero-vero-chan: A mi también me encanta mi fic xD
No te creas, me recontra alegra que ayas puesto un review en este cap.
Lo sé cuando tienes muchos amigos…bueno a veces hay problemas :D
Creme que pa' lo del beso, me quemé el cerebro…bueno no, de la nada me vino la idea jeje xP
Nos leemos amiga!
Bye ^.^


Gracias a todos los que leen, pero no dejan review ^.^
Nos estamos leyendo, espero que les guste este capítulo, no tenía mucha inspiration...
Bueno, bye bye xD

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