Notas:Holaaaa, pues sin muchos preámbulos aquí les dejo el capítulo 4, el cual, espero les guste... por favor, no olviden dejar review, casi no tengo en esta historia...
claro que si lo prefieren, escriban un mail a: ziddycm@hotmail.com
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EN FUGA....

Capítulo cuarto.


Él miró hacia atrás y descubrió a su amigo Ken Ichijiuoji volando con su Stigmon; el portador de la Amabilidad se dejó caer en el sitio donde estaban Koushiro y Takeru; sonrió satisfecho, por hallarlos con vida.
- Me da gusto que ustedes estén bien - inició con su normal serenidad, luego miró a Izzy y corrigió su frase - ... al menos creo que están vivos.
- ¡Ken!, dime, ¿Qué haces aquí? - exclamó Tk con rostro de alivio y agradecimiento.
Ken volvió a sonreír.
- Eso ya lo sabrás, ¡Stigmon!, destruye el blanco!!
"Pero, ¿Cuál blanco?", pensó Takeru, pues hasta entonces ignoraba de donde provenían los disparos.
Stigmon se alejó, voló hacia la cocina y comenzó a destruir todo.
- ¡Hey, Ken... dile a tu digimon que nos espere! - exigió Yamatto Ishida, que montaba a su Garurumon con extraña agilidad.
- ¡Matt, hermano! - dijo Tk con admiración - ¿Qué hace él aquí?
- Eso también te lo diré después - siguió Ken - lo primero será sacar a Izzy de aquí.
/Aullido Explosivo/ - dijo el lobo digimon, mientras ayudaba al digimon insecto junto a Matt.
Koushiro recuperó un poco la conciencia, vio a sus amigos y se tranquilizó un poco, cogió fuerzas para hablar (la voz sonaba tan tenue y ronca que no parecía ser él) y ponerse de pie.
- Tk... Ken... la bomba...
- ¡Es verdad, Izzy!, la bomba - prosiguió Tk, mientras temblorosamente le daba la bomba a Ken - Escucha, Izzy estuvo a punto de tragarse esta cosa, él dice que es una bomba.
Ken tomó aquel objeto y lo limpió (Recuerde el lector que estaba cubierto de sangre), entonces lo examinó como todo un experto (Aquel joven de 20/21 años, era ya un famoso detective).
- En efecto, es una bomba - dijo tranquilamente - pero no explotará, éstas cosas solo estallan cuando al ingerirse se mezclan con los ácidos estomacales, además, tiene a fuerzas que intervenir el potencial de hidrógeno.
- ¿El PH?
- Algo así - entonces Ken y TK ayudaron a Izzy a recargarse en ellos.
Otras balas salieron de la nada, pero Tentomon y Patamon hicieron acto de presencia y defendieron a sus amigos.
/Burbuja de aire/ /Hyper trueno/
El caso es que todos lograron escapar con éxito y se refugiaron en casa de Ken, donde impacientemente los esperaba Yolei (no lo he mencionado, pero para estas épocas ya se había formado el Miyaken).
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Izzy estaba desmayado de nuevo, reposaba en la cama de Ken. Los demás se hallaban en la sala.
- ¡Auch!!, cuidado Yolei!!, me duele!!
- No te quejes TK - dijo la morada chica - ¿Qué harías sin mis cuidados? - "Por lo menos, llamaría a Joe" pensó el portador de la Esperanza con sarcasmo.

Yamatto reposaba en un cómodo sillón y recitaba una canción de forma estúpida, algo de alcohol le quedaba en su sangre.
- Bueno, iré a ver si Ken localizó a Joe - dijo la chica Inoue con simpatía, mientras se levantaba y movía sus caderas con coquetería hasta donde se hallaba su novio.
El hermano menor se acercó al hermano mayor. Matt tenía el semblante ido y sus incoherencias eran tan tiernas, como insignificantes; TK fijó su atención en él, Matt lo imitó.
- ¿No te dará gangrena con esa herida? - preguntó preocupado de forma estúpida.
- ¡Claro que no! - refunfuñó divertido, con una amplia y hermosa sonrisa en su rostro - Solo me rozó una bala; basta con los cuidados bruscos de Yolei.
- Menos mal - agregó el rubio dueño de la Amistad, y futuro astronauta - Si no, sufriría bastante con tu muerte... "sniff", ¡Ah, hermanito!, la verdad es que te quiero mucho; yo siempre quiero protegerte, pero tú te rebelas contra mi protección, quieres ser autosuficiente.... y lo eres, pero es algo que yo no acepto con tanta facilidad...
TK volvió a sonreírle a su hermano; esa sonrisa estaba infestada de enorme esperanza.
- Hermano... - recitó contento, Matt no era muy expresivo en cuanto a esos temas; ahora que estaba borracho, la susceptibilidad o volubilidad, se hacían presentes en su seco temperamento que lo acogía a diario - Matt, ¿Por qué has bebido?
- ¿No has oído que la gente se emborracha cuando está triste?, ¡Supuestamente las penas se desahogan y se olvidan!, pero esa es una mentira, Tk; la única forma de dejar de ser desgraciado o eliminar los problemas, es enfrentándolos... y justamente he venido a eso, me enfrentaré al monstruo y pelearé por la princesa... ¡Quise evitarlo, TK!, pero hay cosas en las que el cerebro solo es un súbdito y el corazón es el jefe., ¿Me comprendes?
- Claro que sí; al menos siempre intento hacerlo - refutó seriamente - pero para serte sincero, me da escalofríos el que le llames "monstruo" a tu mejor amigo.
- ¿Cómo sabes que Tai es el monstruo?
- Lo que pasa es que cuando estás ebrio eres muy obvio.
- Yo estoy bien, no me embrutecí, solo intenté alegrarme, pero eso fue en vano; Ahora que pensé en enfrentar mis sentimientos, ha aparecido ese nuevo peligro para la tierra y el Mundo Digital; estaré muy ocupado.
- Matt, ni siquiera sabes de lo que se trata.
- Ya lo sé, no he entendido lo que ha dicho Ken, pero eso se debe a que no capto mucho en este estado mental.... lo siento.
- Ya lo sabrás mañana; pero seguimos en las mismas, no me has dicho el porqué ofendes a Taichi.
- No lo ofendo, solo recito la cruel verdad de una manera más poética; pero con todo y sin metáforas hay que admitir que Tai actúa muchas veces como bestia - admitió Yamatto, sonriendo con idiotez y burla.
- ¿Amas tanto a Sora, como para enemistarte con Taichi? - preguntó con curiosidad, Matt suspiró con confusión.
- ¡Oh, no quiero enemistarme!; pero ella es el cielo, es un paraíso prohibido que quiero explorar; sinceramente no sé que va a pasar, tampoco quiero dificultarme la vida pensando en el mañana, tú has dicho muchas veces eso, ¿No es así?.
- Si, suelo sólo tomar en cuenta el presente, pero eso no quiere decir que sea correcto - agregó Takaishi; Matt se ponía cada vez más nostálgico, también parecía tener sueño.
- ¡Ah, hermano!, he de repetirlo, ¡cómo me da gusto verte!, ¿Sabes porqué?, porque la relación que tengo contigo no cambia, ni se debilita, te quiero igual o más desde que te vi nacer, esa es la gracia de la hermandad, creo que difícilmente se le puede odiar a un hermano..
- ¡Vaya, Matt!, parece que tú eres el escritor y yo el astronauta.
- Pues tienes rostro de jinete del espacio - bromeó el apuesto joven Ishida, que sólo tenía 23 años, en aquél entonces.
Matt pareció quedarse dormido, pero no era así, solo reposaba y pensaba.
"Si mi relación con Takeru no ha cambiado; la que tengo con los demás, sí; mis ojos a ella ya no la ven igual, pero no puedo precisar desde cuando; es verdad que ya ha sido mi novia, ¡Pero sólo tenía 14 años!, ¿Qué puede saber un joven a esa edad?... la dejé ir, nos dejamos ir, y no puedo asegurar si nuestras almas habrán de fusionarse... Takeru tiene razón, estoy ebrio...
- Matt, Matt!!!, hermano!!
- ¿Qué pasa, TK?, no me grites.
- Será mejor que te vayas a mi departamento o a casa de mamá; Patamon puede guiarlos.
- Estoy bien, TK; quiero quedarme para saber qué pasó con Izzy.
- Si tú dices... eres un terco al cual no me gusta contradecir - Takeru se levantó de su asiento con intenciones lógicas de ir a ver que había averiguado su amigo Ken - Por cierto Matt.
- ¿Qué pasa?
- Me da mucho gusto tenerte de regreso.
- A mí también me alegra estar aquí.
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Ken Ichijiouji entablaba una conversación seria con Joe Kido por medio del teléfono; Yolei apenas escuchaba la preocupante plática, lucía muy abatida y consternada al ver a su amigo del Conocimiento en aquél estado tan deprimente, extrañamente recordó su niñez, cuando ella era miembro del club de computadoras de Koushiro, indirectamente lo admiraba y le tenía fe, pero muchas veces Izzy era egoísta y no compartía sus curiosas ideas; hasta eso que muchas veces a nadie le importaban esas ideas...
- Ken... ¿Tú crees que si Izzy nos hubiera dicho antes esto, hubiéramos podido evitar su intoxicación?.
Ken colgó el teléfono y se acercó a Miyako.
- Yo creo que no, él hizo bien en no decir antes nada, el pánico hubiera surgido y eso no ayuda en nada; lo que él quería era asegurarse de que las cosas sólo fueran un rumor, pero parece que no.
Ella guardó silencio unos segundos, sabía lo esencial del problema, pero no entendía cuál era el propósito de todo esto... es más, ni siquiera suponía quienes eran los enemigos, lo único que le rondaba por su inquieta mente era que un susodicho "emblema de la Paz" estaba amenazado a ser hurtado por unos delincuentes o algo así.
- Pero dime, ¿Cuál es el objetivo del enemigo?
- El objetivo es matarnos - respondió con sequedad innata.
- ¿¡Qué dices?! - exclamó angustiada.
- Creo que me escuchaste bien - agregó él, mientras la miraba con ternura.
- ¿Por qué? - indagó la belleza morada.
- Porque han descubierto que sabemos lo de la leyenda del emblema de la Paz; nosotros tenemos el poder necesario para poder opacar sus planes, pero tenemos al tiempo en contra...
- Ya veo.. - replicó la chica Inoue - y dime.. ¿Qué te ha dicho Joe?, ¿Viene para acá?
- Al contrario, nosotros iremos al hospital; es necesario que se le realice a Izzy un transplante de tejido, sino, puede perder la voz...
- ¡Pobre Izzy!... no me imagino a su persona sin sus elocuentes discursos.
- Tragarse o semi-tragarse una bomba tóxica no es algo ligero; es una suerte que Takeru le haya ayudado, si no, Koushiro estaría muerto.
Ambos callaron un momento; Ken sentía su corazón latir con violencia inexplicable, sus ojos tenían espasmos nerviosos y el ver a su compañera le causaba cierta emoción profunda; su turbación podía terminar con desviar su mirada de los ojos de ella, pero no podía terminar de verla, puesto que al mismo tiempo se regocijaba de una manera impresionante, los nervios eran parte del encanto. Una voz al extremo ronca, les interrumpió.
- Mi-mi....
Ellos voltearon hacia Izzy, que susurraba tiernamente cierto nombre.
- Mi..mi... yo te... quie..
- ¿Qué que? - interrumpió Yolei - ¿Qué fue lo que dijo?
- Dijo "Mimi", eso también lo oíste Yolei, parece que te gusta hacerte la sorda - bromeó Ken.
- Es que.. nunca lo hubiera imaginado... Él, ¿Enamorado de Ella?
- El corazón humano es impredecible, ¿De qué te admiras?; tal vez él en su interior lucha por externar sus sentimientos; pero simplemente no puede hacerlo, porque su naturaleza es introvertida... y ahora, que está inconsciente y no tiene control sobre él mismo, externa sus reales deseos.
Miyako miró de nuevo a Ken, y le acarició la mejilla de forma coqueta.
- Pareciera que hablaras de ti mismo, ¿No es así?
- Probablemente - expresó él, con una amplia sonrisa en su apuesto rostro, tomó a la chica de la cintura y la acercó a su piel - Pero creo que yo ya superé esa etapa, ¿Sabes por qué?
- Porque te gusta estar conmigo, cerca de mí... ¿Verdad?
- Eso, tú ya lo sabes - replicó el hombre de lacios cabellos azules, mientras se sonrojaba.
- Ken... ¡Te amo!
Ken la besó con firmeza, tal vez esa fue su afirmación. El tocar de la puerta los interrumpió, inmediatamente se separaron y volvieron a ser la extrovertida Inoue y el introvertido Ichijiouji, anteriormente estaban conectados a través de sus labios; y ahora, que no estaban pegados corporalmente, dejaban de ser uno solo; el amor carnal es una fusión momentánea.
- ¿Puedo pasar? - indagó Tk
- Claro, pasa Tk - contestó Yolei.
- Ken, ¿Ya hablaste con Joe?
- Sí, justamente le acabo del colgar; Takeru, tú e Izzy deben ser atendidos en el Hospital...
- ¡Te dije que esa herida te podría causar gangrena! - insistió Yamatto, mientras interrumpía la conversación con una actitud semi-ebria.
- Matt...
- ¿Sí, Yolei?
- ¡Ya cállate! - exigió ella, le exasperaba ver a uno de los más maduros del grupo en una faceta tan deprimente, pero luego, típico de la chicas volubles, pareció serenarse - como sea, lo mejor es ir a Hospital y avisarle a los demás.
- Es verdad, todos deben estar enterados de lo que está sucediendo; de ahora en adelante, la vida de todos nosotros, corre peligro - objetó Ichijiouji, mientras levantaba Izzy y lo acomodaba en su espalda.
Los demás asintieron; entonces Takeru Indagó.
- Ken, espero ahora puedas decirme el como te enteraste de que Izzy y yo estábamos en problemas.
- No en balde me encargo de la investigación - dijo él, sin modestia - pero para ser sincero me ayudó mucho el recibir el e-mail de Izzy, donde me explicaba la situación y me pedía ayuda... lo demás lo deduje. - hizo una breve pausa, notó la mirada de Yolei fija en él, sonrió disimuladamente, pero complacido, luego prosiguió - en cuanto a mi encuentro con Yamatto, fue una mera casualidad; estaba caminando por la barda de un puente, así que consideré en aconsejarle que me ayudara a salvarlos. (en pocas palabras, creo que Ken creía que era mejor no dejar a Matt solo en ese estado, jeje) .
- ¡Oye, Ken!, por si no lo sabes, yo soy un experto en mantener el equilibrio en sitios altos! - rezongó Matt.
- Eso nadie lo pone a duda, hermano.
- ¡Vayamos al Hospital! - exigió la única chica presente - O Izzy se intoxicará mucho más.
(Se preguntarán ustedes, ¿Qué ha sucedido con los dijimos?; a lo que contesto que ellos estaban haciendo guardia por órdenes de Ken, quien insistía que de ahora en adelante habría que estar siempre en alerta) .

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Hikari Yagami estaba sentada en el comedor de su hogar , sus ojos veían entretenidos el como su hermano Taichi comía con su típica cerdez, ella tenía que admitirlo, desde que era pequeña le parecía divertido ver engullir alimento a su consanguíneo. Ella suspiró con una profundidad inexplicable; un ligero rubor cubría su femenino y liso rostro, sus ojos tenían un brillo lleno de esperanza, aunque ella no solo quería tener esa esperanza en su mirada, sentía la necesidad de llenar ese vació que la carcomía, tal vez ya era hora de pensar en el futuro, y ello implicaba en pensar en él; pero ¿Acaso esta ese rubio fuera de su cerebro?; eso sería imposible, ya que él estaba tan impregnado en ella, que sin darse cuenta, eran uno solo. Miró su cuaderno y su mejillas se encendieron aún más, había algo escrito ahí; ella lo había plasmado con la maravillosa luz de su corazón, comenzó a leerlo con la mente (jeje, recordemos que nuestro amigo Tai esta alimentándose frente a ella).
**
--Takeru es...
¿Quién es él? No lo sé... Creo que nunca lo he sabido con certeza... Quizá sea un guardián que vela por mí día y noche, o un ángel de cabellos dorados y ojos azules, tan profundos como las aguas de un océano... Sí, creo que es un ángel... Un ángel de Esperanza.
A veces me pregunto por qué nunca he sabido descifrar lo que siente. Tengo la impresión de que ni él mismo lo sabe, o no quiere que yo lo sepa. ¿Cuánto tiempo llevo esperando? Días, meses, quizá años... Quizá lleve esperando toda la vida sin saberlo, sin darme cuenta. Dicen que las personas se pasan la vida buscando a su alma gemela, a la mitad de su ser que les complementa y acompaña siempre... Yo no estoy buscando, simplemente espero... Espero a que tú te decidas y vengas a mí... Espero el día en que me pidas que sea tuya por siempre... Creo que podríamos seguir así eternamente, esperándonos el uno al otro, perdidos en este juego de indecisiones y sentimientos reprimidos... Y sin embargo yo lo tengo tan claro... ¿Qué esperamos exactamente, Tk? ¿Acaso tú me estás esperando a mí, mientras yo te espero a ti? No me importaría correr ahora mismo a tu encuentro, no me importaría lanzarme a tus brazos cada vez que te veo... Pero suelo reprimir todo eso... ¿por qué? Muchas veces te extraño, cuando pasa el tiempo sin tener noticias tuyas... Aunque sólo sean unos días, extraño tanto tu presencia, tu esperanza...
¿Recuerdas nuestra infancia? Cuando éramos pequeños, cuando éramos casi como uña y carne... A veces, cuando me pongo a pensar, lloro recordando aquello. Quizá sea por el simple hecho de que ya no te veo a diario, de que te siento lejos... Siento que me falta algo vital cuando tú no estás... Tk, sé que tú sabes que formamos un solo ser, nos complementamos, estamos unidos por un vínculo irrompible... Tú sabes todo eso, siempre decías que sin Luz no hay Esperanza, y sin Esperanza no hay Luz... Todavía piensas de esa forma, no necesitas decírmelo... Siempre nos hemos entendido con una sola mirada, basta una simple mirada... Tus ojos me han dicho tantas cosas... Pero ahora necesito que me digas algo, algo que sólo tus labios me pueden decir...
¿Cuánto tiempo aguantaré esperando? Está claro, aguantaría una eternidad por el simple hecho de estar contigo al final. Y aún así cada vez me siento más débil, más indispuesta a la espera... ¿Por qué está ocurriendo esto? ¿Por qué la indecisión entre dos viejos amigos? Y tú eres muchísimo más que eso, Tk, eres la mitad de mi ser... Ojala esta espera ya hubiese terminado, quiero oír de tus labios lo que nunca me has dicho con palabras... ¿Por qué no lo haces? ¿Por qué no lo he hecho yo? Un par de buenas preguntas, ¿verdad? ¿Por qué ocurren las cosas que ocurren? Ambos nos necesitamos y ambos nos separamos, no sé si podré aguantar más estas idas y venidas, este juego de emociones, esta espera, este torbellino de sentimientos que me ahoga el alma... Hay cosas que no puedo afrontar yo sola... Sabes que te necesito, siempre lo has sabido y siempre me has brindado tu ayuda y apoyo incondicionalmente... Pero ahora es otro tipo de ayuda la que te pido, te necesito de una forma muy distinta a cuando éramos pequeños...
Te sorprenderías si supieras lo que siento cada noche o lo que me cruza la mente cada vez que oigo pronunciar tu nombre, incluso por mi propia conciencia, dentro de mí... Son demasiadas cosas, Tk, cosas que ni yo misma puedo controlar... Me gustaría no pensar de esa forma, no imaginar lo que imagino... Pero hay veces en que no se puede luchar contra los impulsos del corazón, ¿no te parece? A nosotros nos une algo aún más fuerte, algo que provoca en mí estas reacciones... Prendes fuego a mi alma cada vez que me miras con esos ojos, como si me atravesaras el corazón con la mirada... Tu tacto me eriza la piel y me da escalofríos... Cada vez que estás cerca, cada vez que estamos juntos... cada vez deseo con más fuerza que me envuelva tu calor, que tus brazos me estrechen y protejan, que tus manos me acaricien y tus labios me besen... ¿Cómo se puede luchar contra algo tan intenso? ¿Cómo luchar contra un sentimiento así? Es imposible... Además, yo no quiero enfrentarlo, quiero darle rienda suelta... Quiero que me estreches entre tus brazos y me digas lo que llevo años esperando oír...
Yo no sé si en verdad me amas, nunca me dejas llegar hasta el fondo de tu alma... Pero creo que tengo la esperanza de que la respuesta sea sí... Cuando nuestras miradas se cruzan, siento un calor tan intenso en el pecho... Sé que mi corazón arde por ti cada vez que me miras, pero tú no quieres darte cuenta... No quieres darte cuenta de que te amo con todo mi ser, de que te adoro y necesito más que el aire para respirar o el agua para beber... No quieres verlo, y si lo ves ¿por qué no alivias este calor que me carcome el alma? Sólo tú puedes calmar el fuego que tú mismo prendiste... ¿Cuánto tiempo más me dejarás en esta agobiante espera? Probaría el néctar de tus labios una y mil veces, sólo eso me daría fuerzas para seguir adelante el resto de mi vida... El mero hecho de tenerte cerca y sentir tu calor... Es lo único que necesito y lo único que no tengo... No ves que pienso en ti día y noche, quizá pienso demasiado... ¡Pero yo quiero dejar de pensar y empezar a sentir!
Sabes que te seguiré esperando, día tras día, mes tras mes, año tras año... Ya estoy acostumbrada a esperar... Y si algún día escucho esas palabras que tanto deseo oír, si algún día siento tus labios besando los míos... Ese día sabré que habrá valido la pena esperar cien años...
Takeru... ¿Quién eres? Siempre lo he sabido... Eres parte de mí, lo más especial que hay en mi alma... Eres mi fuerza y mi apoyo, mi amistad y mi amor, mi Luz y mi Esperanza... Tú lo eres todo en mi vida, mi día y mi noche, mi Sol y mi Luna, mi agua y mi sed... Eres absolutamente todo, todo lo que me falta y necesito más que nada en el mundo... ¿Tendré que esperar mucho tiempo para estar completa? Ya no quiero esperar más, y sin embargo lo seguiré haciendo, lo seguiría haciendo durante siglos, y por ti... ¡sólo por ti! Takeru Takaishi, sabes... siempre has sabido que yo... te amo.

-Hikari Yagami-

**
Cuando finalizó, volvió a suspirar, acto seguido sonrió, ésta vez ella fue más obvia, pues hasta Taichi lo notó.
- ¿Tienes fiebre? - preguntó preocupado, con su ingenuidad ardiendo; luego, al ver bien a su hermanita, sonrió - No, esas mejillas rojas se deben a otra cosa, ¿verdad?
- Hermano, tú también te ves muy bien, creo que el encuentro con Sora te ha ayudado - desvió ella, con su voz mística, sin ironía ni ingenuidad, con su acento sublime, lleno de energía misteriosa que puede enloquecer a cualquiera.
- ¡Ah, Kari!; me ha pasado algo maravilloso, ¡Se lo he dicho!; casi lo grito a los cuatro vientos; mi corazón revoloteó de gusto... y ella, ¡Ella me ha premiado!, pero...
- ¿Pero qué?
- La magia, hermana... se ha esfumado - replicó nostálgico - ya no es como antes; no quiero que lo que había entre nosotros se acabe... la extraño, extraño a la vieja Sora; a mi amiga de la infancia, a la niña con la que jugaba fútbol... a mi mejor amiga, ¿Acaso mi amor ha provocado su lejanía?; ignoro si me ama de esa manera, y eso me angustia... tampoco se si ama a Matt, ¿Qué haré si lo prefiere?, ¿Él ha provocado que la magia se acabe?, ¡no lo se!, también él es mi mejor amigo... - Tai bebió un poco de jugo que contenía el vaso que sostenía - ¡Bah!, dejaré por la paz esos sentimientos, me torturo demasiado, ¿Desde cuando me volví reflexivo?, insisto en lo mismo: "Me desconozco"... desgraciadamente hecho de menos al antiguo yo, todo me lo tomaba a la ligera.
- Hermano, no te angusties - aconsejó ella con candidez - la cosas o situaciones siempre pasan por algo; disfruta el momento, tal vez te toque ganar o perder, pero dependiendo en caso, debes saber afrontar ambas cosas, deberás seguir teniendo amistad con Sora y Matt sobre todas las cosas, si pierdes, deberás hacerte a un lado y tendrás que conformarte con verla sonreír... si ganas, tendrás la difícil misión de hacerla feliz... Todo es complejo, la vida misma lo es... Tai, la magia no se pierde, ¡Está viva en ti!, probablemente solo esté oculta por confusión.
Tai miró admirado a Kari, la profundidad y franqueza con que hablaba no era común en ella, si bien Hikari era sabia y misteriosa, siempre dejaba las cosas a medias, a veces hablaba en claves y de forma compleja; pero ella era así, tan variada como sorprenderte; tan extrovertida como introvertida, simplemente era, maravillosa.
- ¿Qué haría yo si ti, Kari? - agregó sonriente, con la boca llena de comida.
- Me gusta verte contento - afirmó ella, con ternura llena de hermandad, sobra decir que su hermano era una de sus personas favoritas.
El teléfono sonó y Hikari se puso de pie para contestar dicho aparato; fijó su mirada en el identificador de llamadas; era el celular de Yolei. Contestó sin mucha prisa, pero con interés.
- Hola, ¿Eres tu, Yolei?
- ¡Kari, cuanto gusto!, menos mal que te encuentro.
- ¿Qué pasa?, Te oyes turbada - expresó la hermosa chica de cabellos color nuez.
- No es para menos, traigo noticias, y no muy buenas.
- Dime qué es lo que ha pasado - dijo con nueva expresión de angustia; Tai lo notó y se acercó al teléfono.
- Te lo explicaremos cuando lleguen al hospital. - respondió Miyako.
- ¿Hospital!? - indagó ella.
- ¿Cómo que hospital? - cuestionó Taichi, que se hallaba al lado de su hermana.
- Tk e Izzy están heridos; lo de Takeru es algo sin importancia; pero a Izzy lo están operando; no puedo decir mucho por teléfono, aún debo avisarle a los demás, estamos en el Hospital Odaiba #7, donde Joe hace su servicio social.
- Tk.... -susurró Kari, dejando caer el teléfono, su rostro pálido parecía haber abandonado el mundo real.
- Kari, ... Kari... ¡Kari!!; reacciona, ¡Dime que ha pasado!
- Debemos ir al hospital no. 7 - dijo ella, con voz casi imperceptible, cuando por fin pudo abrir la boca, al menos tenía el consuelo de que Tk no estaba tan mal de salud.
Tai la miró intrigado, él seguramente esperaba otros datos, pero su hermana, en vez de contestar sus dudas salió del departamento Yagami con rapidez desesperada; su hermano mayor solo la siguió.
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Mimi se reunió con sus amigos, su melena castaña lucía despeinada, seguro que con la prisa no había podido peinarse bien. Caminó presurosa hacia la sala de esperas; sonrió nerviosamente al ver a todos reunidos. Cody, que era el más joven, estaba sentado mirando a todos, pero sin enfocar a nadie, tenía en semblante tranquilo y los ojos algo cansados, seguro que había sido despertado de forma brusca, como ella. Cerca de Hida se hallaba Davis, a Mimi le causó gracia ver al nuevo líder en ese estado. Daisuke tenía un ojo abierto y otro cerrado, se notaba que hacía un esfuerzo extraordinario para mantenerse despierto, pero hasta eso que nadie podía asegurar que lo estuviera, un delgado hilo de saliva emanaba de su boca entreabierta, a cualquiera le hubiera causado mucha gracia verle, pero nadie le prestaba la suficiente atención.
Tai platicaba con Ken de forma seria, Kari y Yolei también hablaban.
Sora llegó tras ella.
- ¡Mimi! - la llamó, la chica Tachikawa miró para atrás y saludó a su amiga.
- Sora... - agregó nostálgica, extrañamente abrazó a su amiga, como si necesitara consuelo.
- ¿Qué te pasa, Mimi?, luces consternada... - Sora fue comprendiendo poco a poco el porqué del exceso de preocupación de su amiga - No te preocupes Mimi, Tanto Izzy, como Tk están bien.
Ambas tomaron asiento junto a los demás.
- ¿Qué ha pasado?, ¡No entiendo! - chilló Mimi
- Está más claro que el agua - expresó Davis, que más bien parecía un sonámbulo - El Digimundo está en peligro.....zzzzzzzz
- ¿Qué es lo que dice este incoherente? - preguntó Sora.
- ¡Bah!, no le hagan caso, Davis está más cerca de Morfeo que de la tierra - siguió Cody, con una sonrisa serena.
- Eso ni quien lo dude... "hip"- interrumpió Matt, que llegaba de no se donde; Todos le miraron atentamente, había algo en Yamatto que no ere normal, era una mirada impertinente y sensual la que compartía con el mundo, lógicamente no estaba en sus cabales.
- ¿Cómo está Takeru? - preguntó Yolei.
- No creo que le amputen el brazo - expresó el ebrio, todos volvieron a mirarlo perplejos - ¡Porque sencillamente no permitiría que dejaran sin brazo al buen mozo de mi hermanito!
- ¡¿Cómo que le amputan el brazo!? - preguntó Kari, con preocupación infinita.
- Tranquila Kari, Matt está ebrio y no sabe ni lo que habla, Tk solo fue levemente herido, la bala solo le rozó el brazo; yo ya lo había curado, pero creo que no fue suficiente - dijo con tono de reproche.
La chica de la Luz se tranquilizó.
Era un ambiente pesado el que se vivía esos instantes, nadie hablaba en concreto, solo se entretenían con pláticas triviales y mirabas ausentes de profundidad.
- Entonces a Izzy lo están operando - dijo Mimi, con intenciones fijas de romper el hielo en el ambiente.
- Joe está en el quirófano - siguió Ken - Me ha dicho que le harán un transplante de tejido en la garganta, pues ahí fue hasta donde llegó la bomba.
- ¿Y no es peligroso?
- Es una cirugía menor, estará bien el día de mañana, se hace esto para evitar que su voz sea afectada, ya que las células de su laringe se dañaron.
- @_@, ya no sigas... - rogó Tai, en son de broma.
Hubo otro silencio crítico, Durante ese tiempo, Matt se dedicó a mirar a su princesa sin disimulo, Tai lo notó y pareció molestarse.
Sora sentía dos atentas miradas estancadas en su ser, comenzó a sentirse nerviosa y encerrada en un ambiente confuso, lo único que le restaba para salir de su turbación, era huir de ese sitio incómodo.
- Iré al baño - anunció mientras se ponía de pie y comenzaba a andar .
Yamatto la imitó.
- Te acompaño - dijo firmemente.
Taichi también se levantó, y fue tras ellos, al parecer los celos lo habían invadido.

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- Sora... - dijo el rubio mayor, mientras se acercaba a su "amiga" y le tomaba las manos con ternura, con , Ella se estremeció y sus ojos se llenaban de un brillo místico.
- Matt, estás ebrio.
- Ya lo se, ¿Me perdonas?
- Yo no tengo porqué perdonarte.... haz sido sólo tú el que se ha perjudicado - habló ella, con voz temblorosa.
- No, quiero que me perdones, porque he bebido por ti, en tu honor... ¿Sabes porqué? - indagó mientras dulcemente le acariciaba el rostro - Porque te extrañaba demasiado; cuando bebo, querida Sora, mi imaginación me lleva lejos... siento entonces que te veo, que te toco, que amo.
La voz de Yamatto se quebró debido a la emoción, le tocó la barbilla a la chica, que no hacía más que mirarlo con notoria turbación.
- ¿Lo dices en serio? - preguntó, con algo de coquetería.
- ¡Claro que sí!; eres el paraíso reencarnado, eres una astilla clavada en mi corazón, molesta, pero necesaria (mmm, hasta eso que a nadie le parece esencial tener una astilla atascada, pero tomen en cuenta que Matt está borracho)... El amor es molesto, ¿Verdad?, pero es la esencia del alma.
Él acercó sus labios a los de ella y los rozó suavemente y con atenta pasión; Sora se dejó llevar, no sabía porqué, ella lo único que quería era dejar de pensar.
Tai los miraba desde lejos, sobra decir que sentía impotencia a más no poder, la sangre le ardía de furia.
¿Qué significaba ese beso?; ese mismo día él la había besado, pero al parecer, Matt no podía quedarse atrás.
Taichi dio un paso al frente de forma ruidosa y se decidió interrumpir. No sabía lo que sentía, pero por nada del mundo quería seguir viendo aquello.
- Matt, Sora... - replicó con recelo.
Sora agrandó sus ojos y exclamó con admiración.{
- ¡Tai!
Tai ignoró esa exclamación.
- Matt - dijo por su parte - ¿Qué no ves que la molestas?
- ¡No la molesto! - renegó el antiguo cantante.
- Claro que sí!, estás borracho, y a cualquiera le molestan los ebrios..
- ¡Cállate Tai! - gritó Yamatto, molesto ante los comentarios celosos e incoherentes de su amigo - ¡Más molesto eres tú, que interrumpiste!
- ¡Ya quisieras!
- Celoso... ¡Ella no es tuya!
- ¿Acaso tuya si?
Sora estaba paralizada, su estática era tanto interna, como externa, ella solo miraba y observaba con atención.
El rubio se acercó a Tai decidido a golpearlo, estaba enojado, por su parte, Tai estaba histérico.
Tai reinició.
- Tal vez no sea mía ni hoy ni nunca, pero lo que hay entre Sora y yo es... especial, y no permitiré que lo desaparezcas!!!
- ¡El monstruo amenaza, pero el caballero ha de proteger a la princesa! - exclamó solemnemente mientras le lanzaba un puñetazo con firmeza, Taichi cayó al suelo y su nariz comenzó a sangrar. - No me gusta pelear contigo, Tai... ya no son peleas absurdas como cuando chicos... es irónico que seas mi mejor amigo y a la vez, mi peor enemigo; Te declaro la guerra - dijo con disposición.
Tai miró a Sora y la notó al extremo angustiada.
- Pues yo... - El antiguo líder se puso de pie y golpeó a Matt, el cual perdió el equilibrio por la torpeza que le causaba el alcohol - Yo no te declaro la guerra, por lo mismo: eres mi amigo, y deseo conservarte.
Yagami se dio la vuelta, con la intención de retirarse, Sora reaccionó.
- Tai, no debiste provocarlo, él está borracho, estoy segura de que si estuviera cuerdo no te hubiera declarado la guerra.
- ¡Soy un idiota, Sora! - expresó Tai - Pero no por ello dejo de sentir dolor cuando le besas; como dice él: "Somos amigos, pero a la vez, enemigos". ¡Yo que se!, él te ama, yo te amo... pero ¿y tu?, ¿a quien amas?, Dilo Sora!
- ¡No tienes ningún derecho a presionarme!, solo quiero hallar paz--- ¡Váyanse!, déjenme sola!
- ¿Yo también? - preguntó Matt, con rostro de perrito regañado.
- Tú más que nadie.
Ella no esperó a que los jóvenes se fueran, ella empezó a retirarse.
- Sora. Por favor, perdóname - le dijo Tai, antes de que ella desapareciera de su vista.

Fin del capítulo 3
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