Miércoles 20 de mayo de 2015
El cargo de conciencia estaba acabando conmigo. Aunque pude dormir en la noche, estuve pensando en lo mal que hice sentir a Melissa.
Mis hermanos quisieron saber si me había llegado otra nota, les dije que sí, pero que no les mostraría el contenido.
Eso era entre Melissa y yo.
Comencé a pensar en que tal vez debería pedirle perdón en persona, pero luego, recapacité diciéndome a mí mismo que sería mejor disfrutar del anonimato que ella tenía.
Si Melissa se sentía cómoda hablándome mediante notas, sería por alguna razón.
El día de hoy me dijeron que estaba nuevamente en el cuadro de honor. Me sentí verdaderamente orgulloso de mí mismo. Ante esa noticia, mis hermanos fingieron felicitarme, pero yo sabía que por dentro se estaban mofando.
Siempre ha sido así.
Estaba comiendo un trozo de pizza, cuando siento la presencia de alguien a mis espaldas. Me volteé y encontré a Melissa que me miraba.
–Hola, Boomer.
–Hey… –dije tratando de digerir lo que tenía en la boca lo más rápido posible.
–Felicitaciones por estar en el cuadro de honor. –Sonrió cálidamente al decirme eso. Yo por otra parte, evité sonrojarme calmando mis pulsaciones… no creo que haya funcionado.
–Gracias –correspondí la sonrisa.
–Bueno… adiós… mis amigas me esperan para comer así que…
Se despidió de mí haciendo un gesto con su mano y se fue. Brick me tomó del hombro, me miró fijamente y negó con la cabeza.
–Que no te engañe, hermano. Que no te engañe.
–Concuerdo con Brick –dijo Butch –. Las chicas saben hacer sus jugadas.
La verdad… es que ellos tenían razón, sobre todo con Melissa. Ella pudo haberme dado el año y medio más amoroso de mi vida, pero con las malditas cuatro palabras que me dijo… me destruyó por completo.
"Creo que debemos terminar".
De todas formas… no lo niego… la sigo queriendo.
A la salida, tomé la nota, nuevamente dudoso si debía leerla en ese lugar o en mi casa. Lamentablemente soy muy curioso y no aguanté.
Melissa no me vio leyendo la nota, quizás una de sus amigas sí. Bueno, al menos le gustó mi actitud de ayer. Eso me hizo sonreír, porque ya no está… ¿Sentida? En palabras sencillas, hoy la nota me dejó más tranquilo.
