Capítulo 4.- Problemas sobre ruedas.- por Lily de Wakabayashi.
Lily refunfuñó y maldijo en español. La hermana de Michel estaba haciendo migas con uno de los sospechosos que se suponía que debían de vigilar, cosa que podría causarle conflictos a ella y a Michel. Dicho en otras palabras, Hady podría echarles a perder la misión...
Hady habló algunos momentos con Karl y después el rubio alemán se alejó en dirección a quien sabía donde. Lily entonces bajó del auto y se dirigió a Hady. La chica se veía nerviosa, y no era para menos, las sirenas de las patrullas se oían cada vez más cerca...
- Hola.- dijo la mexicana, aparentando calma.- ¿Qué haces por estos rumbos?
- Hola.- respondió Hady, simplemente.- Corriendo.
- Eso ya lo noté.- replicó Lily.- ¿Sabe tu hermano que estás aquí?
- No es mi niñero, no tengo por qué avisarle a donde voy.- replicó Hady.- Pero sí, sí sabe en donde estoy
- Como quieras.- gruñó la mexicana.- Pero ten cuidado, no vayas a interponerte...
- ¿Interponerme en qué?.- cuestionó Hady.- No estoy haciendo nada malo...
- Pero sí haces algo ilegal, y eso básicamente es lo mismo.- contradijo Lily.
Hady no respondió, porque en ese momento se acercó Karl. El alemán miró a la mexicana con curiosidad.
- Lo siento, creo que lo mejor será que nos vayamos.- Karl hizo alusión a las sirenas que se escuchaban desde lejos.
- No pienso dejar mi carro aquí.- gruñó Hady.
- No hay remedio, parece ser que hay fuga en el tanque y no podremos arreglarlo aquí.- replicó Karl.- Lo mejor será que nos vayamos en mi coche y remolquemos el tuyo.
- ¡JA!.- Lily soltó una exclamación de burla.- ¿Es broma? ¿Cómo vas a remolcar un automóvil y al mismo tiempo escapar de la policía.
- Tengo mis maneras.- replicó Karl.- ¿Vienen o no? Si no responden en cinco segundos, me iré sin ustedes.
Hady y Lily intercambiaron miradas y las dos aceptaron irse con el alemán en su coche. Schneider enganchó entonces el coche de Hady al suyo propio y después arrancó. Lily dio gracias por recordar el haber cerrado su coche con llave y haberle puesto la alarma. Las dos chicas subieron entonces al automóvil de Karl y éste arrancó.
- No me lo explico.- comentó Hady.- Ya había dejado las patrullas muy detrás. ¿Por qué se siguen escuchando las sirenas?
Y en ese momento, ella tuvo la respuesta: la dichosa sirena pertenecía a un camión de bomberos. Al parecer las sirenas sonaban muy similares a las de una patrulla...
Lily no comentó nada. Había aceptado el irse con Schneider para ponerle un alto a Hady y para ver a donde llegaba Karl. Según los informes, era el rubio uno de los principales sospechosos del caso que investigaba...
Después de darle la vuelta a la ciudad por un buen rato, Schneider llegó a un taller que se veía simple pero que en realidad estaba bien equipado. El lugar estaba tan bien camuflajeado que podía pasar por una tienda común y corriente. Sin embargo Lily, con su mirada escrutadora, notó por aquí y por allá algunas piezas que delataban el verdadero origen del lugar. Un muchacho, de donde solo se notaba la espalda musculosa y los fuertes brazos, estaba recargado intentando componer algo en un automóvil. Karl estacionó el coche y lo apagó.
- Bueno, señoritas, bienvenidas a mi humilde morada.- dijo Karl.- Te ayudaré a componer tu coche.
- Gracias.- musitó Hady.
Ella sentía como Lily la hacía trizas con la mirada a través del espejo retrovisor. Obvio era que la mexicana no estaba conforme y estuvo a punto de hacer un reclamo, pero entonces Karl se bajó del coche y Hady se bajó con él. El joven inmediatamente se puso a hacer todo lo necesario para arreglar el coche de Hady.
- Aquí podré ayudarte mejor.- dijo Karl.- Tengo todo lo necesario aquí.
- Vaya... Gracias, no quiero causarte molestias... .- dijo Hady.
- No es ninguna molestia, será todo un placer.- sonrió Karl.- Solo te pediré una cosa a cambio...
- ¿Cuál?.- a Hady se le hacía que era demasiado bueno para ser cierto.
- Que me digas tu nombre.- Schneider sonrió de manera cautivadora.
Hady se puso colorada pero se sobrepuso. Ni siquiera conocía a ese muchacho, aunque era algo que podía arreglarse.
- Me llamo Hady.- dijo la chica, simplemente.
- Karl.- respondió el rubio.- Mucho gusto.
Los dos se sonrieron con amabilidad... Demasiada amabilidad... Pero había ahí dos personas que estaban con el entrecejo fruncido. El joven del coche se había incorporado y miraba con cara de pocos amigos a Hady.
- Karl, ya sabes que no debemos traer a nadie aquí.- gruñó Genzo.
- Fue una emergencia, no lo teníamos planeado.- se excusó Karl.
- Siempre con eso... Un día de éstos... .- Genzo refunfuñaba, pero entonces sus ojos se toparon con los de Lily Del Valle.
Ella estaba enojada también por la intromisión de Hady, pero entonces vio a Genzo y supuso que podía sacar un buen partido de eso. Genzo y Lily intercambiaron miradas y se sonrieron.
- Señorita Lily, no sabía que estaba usted aquí.- dijo Genzo, sonriente.
- Yo tampoco.- rió Lily.- No sé como llegué a aquí... Fue un accidente, quizás.
- Pues fue un accidente muy agradable.- replicó Genzo.
Karl y Hady se miraron y rieron por lo bajo. Él le hizo señas a ella.
- Supongo que ya la conoces, Wakabayashi.- dijo Karl.- Yo aun no tengo el placer, pero te presento a la señorita Hady... Hady, él es Genzo Wakabayashi, mi socio.
- Mucho gusto.- dijo Genzo.- Ella es la señorita Lily Del Valle. Señorita Del Valle, él es Karl Heinz Schneider, y como él ya lo dijo, es mi socio.
- Es un placer.- dijo Karl.
- Lo mismo digo.- dijo Lily.
- Mucho gusto.- dijo Hady.
Bueno, ahora los cuatro estaban presentados, de manera que Karl empujó a Genzo para que se fuera con Lily y así la distrajera y los dejaran solos a él y a Hady, cosa que no molestó a Wakabayashi ya que le daba gusto el volver a ver a la reina de los motores en dos ruedas. Genzo se llevó a Lily hacia su automóvil, de manera que los otros dos se quedaron solos.
- Eres muy buena corriendo.- dijo Karl.- Además de que tu máquina es fabulosa.
- Gracias.- sonrió Hady.- Tú tampoco lo haces tan mal...
Schneider se rió. Nunca antes nadie le había dicho eso...
Mientras tanto, Michael esperaba a Hady, pero ésta no aparecía. Hacía mucho que la había perdido de vista y no sabía si había sido capturada por la policía o no. Michael esperaba que su hermana no fuera tan tonta como para haberse dejado atrapar...
- Ey, grandulón.- dijo una muchacha, a un lado suyo.- No es momento para soñar despierto.
Michael volvió y entonces vio a Marie Schneider hablándole a través de la ventanilla de su máquina.
- ¿Qué haces aquí?.- preguntó Michael.
- Ando buscando a mi hermano, no ha regresado a casa.- respondió Marie.- ¿Lo has visto?
- No desde hace rato.- replicó Michael.- ¿Qué pasa? No tiene nada de qué esconderse, ¿o sí?
- Como si no supieras que estas carreras son ilegales.- rió Marie.- A veces me pregunto si eres ingenuo o solo te haces...
Michael no dijo nada, Marie tenía una sonrisa muy linda...
- Bueno, creo que lo mejor será que regrese.- dijo Marie.- Espero que mi hermano haya regresado ya.
- Déjame acompañarte.- pidió Michael.- Éste es un barrio peligroso.
- Sé cuidarme sola.- Marie volvió a reír.- Soy una chica fuerte.
- Eso lo sé.- sonrió Michael.
Y sin embargo, ella no aceleró al arrancar, lo que le dio a entender a Michael que podía ir tras ella. La hermana de Schneider era linda, pero Michael necesitaba concentrarse. Karl era uno de los principales sospechosos del robo de autos más grandes de la historia... Y sin embargo, Michael no creía que Marie pudiera estar involucrada; ella podía ser una víctima más, quizás... El muchacho siguió a la chica por casi media ciudad hasta que ella se detuvo frente al taller de su hermano. Michael se bajó de su auto y se sorprendió de ver a Hady y a Lily ahí.
Lily platicaba con Genzo sobre automóviles. Él le comentó sobre que tenía un problema con su coche y que no podía hacerlo arrancar, y ella dijo que era mecánica y que quizás podía ayudarlo. Genzo se echó a reír al escuchar esto.
- ¿De qué te ríes?.- Lily se puso seria.
- Es solo que una chica no suele saber de máquinas.- se explicó Genzo.
- Eso suele ser verdad la mayoría de las veces, pero no siempre.- replicó Lily.- ¿De dónde crees que aprendí a hacer que mi moto corra como la mejor?
- Sé que no tiene nada que ver, pero te ves linda cuando te enojas.- sonrió Genzo.
Lily se ruborizó un poco y desvió la mirada hacia un lado. Schneider componía la máquina de Hady al tiempo que charlaba alegremente con la chica. Lily frunció aun más el entrecejo, esa chica se estaba metiendo demasiado en algo que no debía...
- Pareciera que te molesta que Schneider hable con tu amiga.- comentó Genzo.
- No es que me moleste, es solo que esta chica suele meterse en problemas.- suspiró Lily.- Es hermana de un buen amigo y no me gusta tener que hacerle de niñera.
- ¿Un buen amigo, o un novio?.- quiso saber Genzo.
- No es algo que te interese saber, ¿o sí?.- replicó Lily.
Genzo hizo una mueca. Ella tenía razón, a él no le importaba si Lily tenía pareja o no... En fin, Wakabayashi nada perdería con intentar y le pidió a Lily que le diera un vistazo al motor.
- ¿Qué, ahora sí crees que puedo servirte en algo?.- cuestionó Lily, con ironía.
Genzo estuvo a punto de contestar que ella podía servirle para muchas cosas, pero se contuvo. Lily entonces se quitó su chamarra de mezclilla y se puso a mirar el motor del coche de Wakabayashi. Él se quedó momentáneamente con la boca abierta, puesto que ella debajo traía únicamente un top negro muy ajustado al cuerpo y escotado. Lily estaba revisando la máquina cuando entonces Michael entró con Marie.
- Miren lo que trajo el gato.- comentó Karl.
- Lo mismo podría decir yo.- bufó Michael, mirando a Lily y a Hady.- No esperaba encontrarme a estas dos chicas aquí...
- ¿Las conoces?.- preguntó Schneider.
- Quizás.- suspiró Michael.- Como que son mi hermana y amiga...
- Pues tú vienes con mi hermana.- gruñó Karl.
- Ya, que esto no es una pelea para ver quien anda con la hermana de él.- intervino Lily.- ¿Cómo llegaste aquí, Michael?
- Eso debería de preguntárselo a ustedes.- replicó él.
- Si te molesta, es culpa tuya.- terció Hady.- Si no me hubieras dejado sola...
Mientras esos tres discutían, Genzo se acercó a Karl. A Wakabayashi le molestaba la presencia de Michael, en parte por Lily, en parte porque él le daba mala espina.
- ¿Conoces a ese tipo?.- cuestionó el japonés.
- Solo de pasada.- replicó Schneider.
- ¿Es amigo tuyo?
- No.
- Entonces córrelo, nos va a meter en problemas.- gruñó Genzo.- Ya sabes que mientras menos gente haya aquí, mejor... Ya fue suficiente con las dos chicas que trajiste...
- Pues no parece que te moleste que haya traído a la chica Del Valle.- replicó Karl.
Mientras esos dos discutían y Hady y Michael intercambiaban reclamos, con algunas intervenciones por parte de Marie, Lily se acercó sutilmente a Genzo y Karl para escuchar su plática. El japonés le reclamaba algo al alemán sobre el "negocio" que tenían pendiente. Era evidente que a Genzo no le gustaba la presencia de Michael...
Lily suspiró. Lo más prudente por esa noche sería el irse cuanto antes y volver después, dejando el auto de Hady como pretexto. La mexicana había trabajo en varios casos similares como para saber que lo principal era no despertar sospechas para ganarse la confianza. Así pues, si ellos querían acercarse a Genzo y a Karl y ganárselos a los dos, lo mejor era fugarse de ahí.
Eso, si Marie dejaba marchar a Michael y éste y su hermana dejaban de discutir...
