Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen.
Entre Dos Hogares
Y entonces sintió una mirada gélida posarse sobre su persona.
El chico que era igual a Sasuke, lo estaba viendo…
-¡¿Shikamaru?! ¡Responde maldita sea!- Su voz se escuchaba alterada a la vez que se mezclaba con varios golpes sordos de fondo.
-Estoy bien, no me pasa nada- Finalmente pudo articular una oración decente, y por más que su voz se escuchara decidida y verdadera en realidad estaba cargada de duda y sobre todo de frustración.
Solo paso unos segundos en esa posición, segundos infinitos para él, dio una gran bocanada de aire para que este ingresara a sus pulmones y los llenara de vida. "Que fastidio… ¡Qué gran fastidio!..." Apretó el celular con fuerza, pero sin cerrarlo en ningún momento. Los reclamos que se escuchaban desde el móvil en esos momentos se oían lejanos y casi imperceptibles, como si se esfumaran en el espacio. Empezó a caminar dando pasos cortos y torpes, pero a medida que avanzaba sus pasos y su rostro se llenaban de confianza y seguridad. Las miradas de ambos seguían firmes y expectantes, ninguno aparto los ojos por un segundo. Estaban como ensimismados, eran emociones diferentes que se cruzaban y se transformaban que daban paso a infinitas preguntas.
Sasuke estaba ausente a la conversación que mantenían sus dos compañeros, tanto Juugo como Suigetsu no se habían percatado de la cuarta presencia que se acercaba a ellos rápidamente, y cuando levantaron la vista, el joven desconocido para ellos ya estaba ahí.
"Al principio no podía creer que fuera él. No es que no quería, es que simplemente no podía creerlo. Después del shock y la pelea mental conmigo mismo, decidí acercarme y confirmar con mis propios ojos si lo que estaba viendo era una ilusión o no, estaba aturdido, ¿Qué significaba todo eso? ¿Por qué estuvo desaparecido todos estos años? ¿Por qué no se contacto? ¿Cómo sobrevivió? ¿Por qué no estaba con Naruto? ¡Mierda! Tantas cosas revoloteando en mi cabeza me daban jaqueca… En esos momentos ni pensar con claridad podía, las preguntas se agolpaban una tras otra en mi garganta y de esa manera, ninguna de ellas cruzaba mis labios. Tenía ganas de reír, de gritar, de llorar… Todo era muy confuso. Estaba más alto, no recordaba verlo de abajo. También estaba diferente, su expresión no era la que tenía siempre. Y con cada microsegundo que lo veía, las dudas se expiraban. Al menos por unos segundos, estuve convencido de que era Sasuke…"
-¿Mh?- Suigetsu reacciono algo tarde, pero se sorprendió un poco al ver a Sasuke y al recién llegado mirarse tan fijamente, desvió su mirada hacia Juugo y pudo notar que este se encontraba en las mismas condiciones. Al no soportar ser ignorado, carraspeo un poco así rompiendo el silencioso ambiente que había formado.
-Ah, yo… Bueno…- Shikamaru empezó balbuceando, sin dejar de ver a Sasuke ni por un segundo. Esperaba alguna reacción o algo, pero nada había sucedido. Estaba confundido.
-¿Ocurre algo?- Le pregunto Juugo al notar su nerviosismo -¿Te encuentras bien?-
El aludido apenas asintió, volvió a mirar al pelinegro, y este nuevamente le respondió con una gélida mirada. No lo comprendía, aun teniéndolo en frente de él no había dicho ni una palabra, no entendía. Abrió la boca para lanzar todo tipo de preguntas contra su persona; si Sasuke no hablaría, sería el propio Shikamaru quien le saque las respuestas. Sin embargo, todo se concluyo cuando un grito desgarrador y un sonoro golpe borro todos sus pensamientos en un instante.
"Na-Naruto…" Su nombre se dibujo en su mente e hizo que su conciencia flaqueara en un instante, todo lo que tenía planeado hacer y decir se derrumbo como un castillo de papel azotado por un viento furioso. Sus ojos estaban abiertos con demasía y sus manos imposibilitadas.
-¡¿Qué-Que fue eso?!- Pregunto exaltado Suigetsu al ver la reacción del joven -¡Alguien grito!-
Sasuke lo miraba interrogante esperando una respuesta a la pregunta de Suigetsu, los ojos que segundos atrás lo observaban incansablemente ahora estaban preocupados y sorprendidos. Desvió la mirada hacia Juugo unos segundos, y noto que estaba en la misma situación que él.
-¡NARUTO!- Grito al celular recuperando completamente los sentidos- ¡NARUTO RESPONDE!- Volvió a gritar, pero no había respuesta. Miro la pantalla asustado, la llamada había sido finalizada. Miro a Sasuke interrogante para ver su respuesta al escuchar ese nombre, pero no se había inmutado ni siquiera un poco, y ahí dudo –Lo-Lo siento… Volveré en un momento…- Y sin decir alguna palabra mas, se alejo corriendo lo más rápido que sus piernas le daban.
-¡¿Qué-Que fue eso?! ¡¿Lo escucharon verdad?!- Exclamo Suigetsu mientras observaba como el joven se alejaba rápidamente y se perdía entre la gente.
-Que extraño, al final no dijo nada- Se inmuto a decir Juugo.
-¿Dijo que volvería?- Volvió a preguntar el albino mientras cruzaba sus brazos detrás de su nuca.
-Eso parece- Fue la única respuesta que obtuvo por parte de Juugo.
-¿Lo conoces Sasuke? Estaba mirándote…- Le interrogo esperando una contestación decente –Yo no, ¿Tu no lo conoces tampoco, verdad Juugo?- El aludido solo negó con la cabeza.
-Yo tampoco lo conozco… Aun quizás, debería decir que no lo recuerdo… Sera ¿Qué él me ha reconocido? No lo creo, en ese caso me hubiera hablado… Tal vez solo quería preguntarnos algo… - El azabache contesto, y luego pensó para sus adentros.
Tiii Tiii Tiii
-¡¿Y ahora que quiere?!- Suigetsu estaba exasperado mirando la pantalla del celular que acababa de sonar, era la séptima vez en el día que ese endemoniado aparato lo molestaba. De muy mala gana lo abrió y se sintió morir, había cientos de llamadas pérdidas y miles de mensajes en la bandeja de entrada –Esto…-
-Ya contéstale, te golpeara después- Le dijo Juugo al ver el aura oscura que se había formado alrededor de su amigo.
-¡Ca-Cállate!- Se sonrojo un poco.
-¿Es tu novia?- Pregunto Sasuke sin inmutarse, no es que le importa la vida de Suigetsu, pero sus reacciones eran algo extraño de ver.
-¡¿Qué dijiste?! ¡No se dé que hablas! ¡Esa zorra no sería mi novia ni en un millón de años! ¡No la toco ni con un palo! ¡¿Entiendes?!- Gritaba a los cuatro vientos de lo nervioso que se había puesto, el sonrojo en sus mejillas persistía.
-Solo te delatas mas- Menciono Juugo para dar un suspiro calmado en señal de frustración, hay cosas como los apodos que en años jamás cambiarían.
-¡Que te calles!- Y sin previo aviso, le aventó el celular directo a la cara.
Tii Tii Tii
Al escuchar el sonido repetirse de nuevo, Suigetsu se acerco peligrosamente a Juugo dispuesto a sacarle el móvil, a lo que el atacado respondió solo como él sabía hacerlo. Con su izquierda freno a Suigetsu poniendo la palma de su mano en la cara del albino y empujándolo hacia el lado contrario, mientras que este ultimo estiraba sus manos para alcanzar el celular pero por más que intentara simplemente no podía, Juugo estiraba ambos brazos, uno para alejarlo y el otro para elevar el celular y así Suigetsu no pudiese alcanzarlo.
-¡Dámelo Juugo!
-Discúlpate.
-¡Que no!
-Discúlpate.
-¡Que me lo des ahora!
-No lo hare.
-¡Juugo!
-Suigetsu…
-¡Maldito vas a ver!
TII TII TII
-¡No No No! ¡No contestes! ¡Dámelo que…!- Suigetsu dejo de forcejear al ver como Sasuke tomaba el celular muy fácilmente y aceptaba la llamada justamente delante de su lloroso rostro, sostenía el celular con la dirección de la pantalla a los ojos del albino para que pudiera contemplar su cometido. Al ver que los segundos de la llamada corrían… Su rostro se volvió piedra y tanto Juugo como Suigetsu cubrieron sus oídos rápidamente dispuestos a recibir el grito de su vida.
-¡¿QUE TANTO HACES QUE NO CONTESTAS IDIOTA?! ¡HACE HORAS QUE TE ESTOY LLAMANDO! ¡¿JUUGO ESTA CONTIGO VERDAD?! ¡RESPONDE!-
-S-Si esta aquí…- Dijo mientras volvía a taparse los oídos al igual que los otros dos presentes. Sasuke tampoco había soportado el primer grito.
-¡ENTONCES MUEVAN SUS RIDICULOS TRASEROS HASTA EL DEPARTAMENTO! ¡¿ENTENDIERON?! ¡NO QUERRAN QUE LOS VAYA A BUSCAR!-
-¡No, no! ¡Ya estamos en camino!- Contesto rápidamente mientras agitaba ambas manos delante del teléfono como si la dueña de esa chillante voz pudiera verlo.
-¡MAS LES VALE!-
Y la llamada termino. Sasuke le entrego el celular a un asustado Suigetsu quien lo recibió de muy mala manera y lo guardo en el bolsillo de su pantalón, si antes lo rodeaba una aura oscura, en esos momentos se estaba convirtiendo en un agujero negro.
-Vamos, no quiero que se desquite conmigo también- Dijo Juugo mientras se disponía a marcharse -Nos veremos, Sasuke-
-¡Lo siento por esto! ¡Pero si nos retrasamos créeme que me dolerá!- Exclamaba mientras reía nerviosamente- ¡Estaremos en contacto! ¡Si pasa algo no olvides llamarme!- Le dijo para luego ir tras de Juugo quien ya se había adelantado un poco.
-Sí, nos vemos- El azabache los saludó con la mano, recibiendo una rápida contestación, los observo cómo se alejaban a toda prisa. Volvió a sentarse en el cálido pasto, donde se había dispuesto a descansar desde un comienzo. Apoyo su espalda contra el tronco y rodo sus ojos por la pequeña plaza.
"Volveré en un momento…"
Eso había dicho ese joven… Pero ya había pasado un buen tiempo y el no había regresado ¿La habrá pasado algo? Bueno, que mas daba. Suspiro cansado. Ese día había sido extraño, pero estaba satisfecho, no solo había recordado algunas cosas, si no que también se había encontrado con esos dos… Al menos sus pequeños teatros le agradaban en cierta manera. También había visto a alguien extraño, cabía una posibilidad de que esa persona lo conociera, aunque era casi nula ya que no había dicho ni una oración completa.
"Volveré en un momento…"
Sus palabras golpeaban contra las paredes de su mente, ¿Debería esperarlo? Bueno, no había nadie en el hotel que lo regañara por llegar tarde ni nada, tampoco tenía nada para hacer, así que simplemente decidió quedarse, al menos por un tiempo más. Sin embargo, al poco tiempo se quedo dormido en ese lugar… Y las horas comenzaron a correr.
…*…
-¿Entonces ya se encuentra bien?- Pregunto un joven de ojos turquesa claro y cabello corto color rojizo en punta, su piel era pálida pero no en demasía y tenía un extraño contorno negro alrededor de ambos ojos.
-Así es, lamento todos los inconvenientes- Se disculpo mientras hacia una pequeña reverencia, después de todo se sentía un poco culpable por lo que paso.
-No te preocupes, lo importante es que estén bien- Si bien su voz sonaba algo tranquila, en realidad estaba cargada de preocupación.
-Gracias Gaara, le prometo que no volverá a pasar- Dijo mientras dejaba dos carpetas sobre el escritorio.
La puerta de la oficina sonó y después de que el pelirrojo pronunciara un tranquilo pero audible "Adelante", ingreso al recinto una joven de cabello rubio recogido un cuatro coletas y ojos de color turquesa claro, al igual que el joven ya presente.
-¿Mh? ¿Shikamaru?- Dijo para sí misma mientras se acercaba a saludarlo con una hoja entre sus manos.
-Ha pasado tiempo, Temari- Correspondió al saludo de la joven con una sonrisa.
-Es cierto- Asintió para luego mirar a su hermano menor- Gaara, te traje un fax que te llego hace unos momentos- Informo para luego entregarle el papel.
-Gracias-
-Por cierto, me entere lo de Naruto ¿Cómo esta?- Pregunto la rubia un poco angustiada.
-Por suerte bien, no le ha sucedido nada grave- Le comenzó a contar Shikamaru.
-Pueden tomarse un momento si lo precisan, mientras leeré los informes- Dijo Gaara dándole un pequeño empujón a la situación. El sabia que entre su hermana y Shikamaru había algo, pero ninguno de los dos estaba dispuesto a dar el primer paso. Solo los ayudaría un poco ¿Qué tan mal podría salir? –Pueden ir a tomar algo en frente- Y comenzó a leer los informes restándole importancia a la situación.
-¿Estás seguro? Aun no he terminado- Pregunto Temari algo confundida, su hermano no era de actuar así.
-No hay problema-
-Muchas gracias Gaara, volveremos luego- Dijo Shikamaru para que luego ambos jóvenes salieran de la oficina, no planeaba decirle nada sobre esa actitud, Shikamaru estaba consciente de los pensamientos de Gaara y, en cierta manera, estaba agradecido con él.
El pelirrojo observo la puerta cerrarse dando paso a una ligera sonrisa. Y de un momento a otro, el color subió a su rostro repentinamente. Unos brazos lo habían capturado sin darle tiempo a que se negara ante tal contacto, intento soltarse pero le fue imposible, todas las veces que esa situación pasaba perdía.
-O-Oye… Tengo que trabajar…- Intentaba zafarse del agarre vanamente, por más fuerza que pusiera, nunca lograba su cometido y terminaba cediendo ante las demandas del contrario.
Un ligero gemido escapo de sus labios al apreciar como una traviesa mano se adentraba en su camisa, podía sentir como esa mano tan conocida para el contorneaba su pecho haciendo extraños dibujos con sus dedos, deslizándolos por todo su torso. Con cada caricia que le daba, sentía que estaba más cerca de la locura, no podía controlarse, todo su juicio se estaba nublando solo por el roce de sus manos.
El atacante dejo escapar una traviesa sonrisa al percibir como el cuerpo del pelirrojo se estremecía con solo tocarlo, verlo en esas circunstancias lo excitaba en gran manera.
-Y después dices que es mi culpa, cuando tú eres el que pone esa cara tan linda…-Le susurro contra el oído haciéndole asustar un poco.
-E-En serio, te-tengo trabajo…- No podía articular palabras, se sentía avergonzado.
-¿Y porque dejaste que tú hermana salga?- Ahora su voz se torno demandante, estaba perdiendo los estribos, quería hacerlo suyo en ese lugar y en ese momento.
-¡E-Eso es diferente!- Y no continuo cuando sintió como sus labios eran sallados por los de su agresor. Al principio cerro la boca pero no permitir que eso pase a mayores, pero no es nada que una pequeña y sutil mordida pueda arreglar. Cuando el pelirrojo sintió el dolor proveniente del disgusto de su compañero por haber cerrado la boca, se limito a abrir su cavidad solo un poco, lo que le basto al contrario para ingresar en ella completamente y saborear con su lengua el exquisito y dulce sabor de la boca de su pareja. Ambas lenguas se juntaron en una batalla campal, no había ganadores ni perdedores, solo gozo del momento que estaban viviendo. El dominante coloco su mano libre en la nuca de Gaara para profundizar más el contacto, se sentía en el paraíso. Incluso pensaba que el paraíso jamás se sentiría tan bien como podría sentirse cada vez que podía estar cerca de la persona que amaba. Soltó el agarre al notar que a su compañero le faltaba el aire. Lo miro unos segundos, interminables para ambos.
-Hermoso- Pensó.
Si, realmente lo amaba, cada que lo veía o lo tocaba, sentía que lo amaba más y más. Amaba cuando su rostro se tornaba completamente rojo, incluso le hacía competencia a su propio cabello. Amaba cuando se ponía nervioso por un simple beso, o cuando no sabía que contestar cada que él le decía cuanto lo amaba. El siempre supo desde el principio que Gaara no era una persona muy demostrativa en sentimientos, pero cuando le encontrabas la vuelta, era la persona más sincera de la Tierra.
Tomo el rostro del pelirrojo con ambas manos y lo acerco hacia él para depositar un suave beso en su frente, se separo un poco y le sonrió de manera sincera, si, realmente lo amaba demasiado. Se separo un poco de él y se reincorporo, después de todo, Gaara no podría trabajar si el siguiera encima suyo aprisionándolo contra la silla de escritorio. A modo de disculpa, comenzó a acomodar los papeles que había desordenado así que se fue del lado contrario, miraba de reojo como el pelirrojo intentaba arreglarse la camisa torpemente, estaba nervioso. Enderezo los papeles y los deposito sobre un costado del escritorio, volvió a acercarse Gaara dispuesto a arreglarle la ropa que minutos atrás había intentado quitarle.
-N-No intentes nada raro- Le dijo mientras el chico le arreglaba la camisa.
-No lo hare, solo quiero ayudarte- Volvió a esbozar una sonrisa y siguió acomodando los papeles.
Permanecieron unos momentos en silencio, Gaara intentaba leer los papeles pero no podía, la mirada fija de aquel joven sobre el solo lograba ponerlo histérico.
-Deja de mirarme- Espeto levantando apenas la vista.
-Cuando termines vayamos a comer algo- Le propuso sin dejar de mirarlo.
-No puedo, iré a visitar a Naruto. Tu también deberías ir- Se negó, el realmente también quería pasar tiempo con el joven, pero sus amigos eran prioridad en esos momentos.
-Tienes razón, cuando salí de la empresa me dijeron que estaba bien pero no pude verlo, Shikamaru me pidió que lo trajera inmediatamente, no tuve tiempo de nada- Le conto.
-Es muy extraño lo que sucedió- Dijo sin dejar de mirar el informe.
-Es cierto, es muy extraño. Shikamaru también pensó lo mismo y llamo a las personas que se encargaron de la instalación de los ascensores para determinar qué fue lo que sucedió. Hasta donde sé, el ascensor dejo de funcionar entre los pisos uno y dos, casi llegando a la planta baja, después hubo un corto circuito que rodeo el ascensor y finalmente la electricidad se descargo en el edificio, por lo que se quedo sin luz. Por suerte no había nadie cerca de algún elemento eléctrico que pudiera explotar y todos están bien- Relataba mientras hacía unos extraños dibujos sobre un papel del escritorio.
-¿Qué dijeron los técnicos?- Pregunto Gaara que estaba escuchando atentamente el relato, pero a la vez seguía leyendo los informes.
-Hablaron con Shikamaru, el me pidió que no se lo dijera a nadie, pero supongo que tienes que saberlo ya que eres amigo de Naruto- Levanto la vista y se encontró con la expectante mirada de Gaara, estaba esperando que continuara su relato –El accidente fue provocado-
-¿Qué?- Pregunto incrédulo el pelirrojo, no daba crédito a lo que había escuchado.
-Es cierto, encontraron cables cortados, no hay dudas-
-No lo puedo creer, ¿Quién pudo haberlo hecho?- Se preguntaba a sí mismo.
-No se sabe, además las cámaras de seguridad no captaron nada-
-¡No puede ser!- Su voz sonó alterada, se estaba preocupando.
-Cálmate, termina rápido el trabajo y vamos a visitarlo ¿Si?- Intento consolarlo, no le gustaba verlo preocupado o triste.
-Tienes razón, me apurare así vamos cuanto antes- Y volvió su vista a los documentos que minutos atrás había abandonado sobre el escritorio.
…*…
-Supongo que Gaara querrá ir a visitarlo, así que yo también iré- Dio un sorbo al te que estaba consumiendo y luego lo dejo sobre la mesa.
-Bien… ¡No puede ser!- Shikamaru se incorporo del asiento rápidamente a la vez que golpeaba la mesa -¡Me olvide por completo!
-¿Qué? ¿Qué ocurre?- Temari se paro acercándose al joven intentando saber el porqué de su repentina reacción.
-Te-Tengo que irme, ¡Dile a Sai que se me adelante, no puedo esperarlo! ¡Los veré en casa de Naruto!- Dejo unos billetes sobre la mesa y salió corriendo perdiéndose entre las calles de la ciudad.
-¿Qué ocurre?- Se pregunto la rubia a sí misma, no entendió nada -¿Sai? ¿Vino con Sai?-
…*…
-Soy un idiota… No debí haberlo esperado. Si lo veo de nuevo lo golpeare- Pensaba cierto joven de cabello negro y ojos del mismo color mientras cerraba la puerta de su habitación. Se desprendió de sus ropas y se desplomo en el centro de la cama dispuesto a dormir, estaba cansado. Sus ojos fueron cerrándose hasta caer por completo en un profundo sueño. Seguramente, soñaría otra vez con esos hermosos ojos cielo que lo atormentaban cada noche.
…*…
-¡Mierda, mierda, mierda, mierda! ¡¿Cómo me olvide?!- Era la quinta vuelta que le daba a la plaza y nada, no había rastros de ese joven. Bueno, el ya lo suponía, habían pasado horas… Pero al menos tenía una pequeña esperanza. Aun así… ¿Qué fue todo eso? Shikamaru estaba dudando que ese joven fuera realmente Sasuke, no había reaccionado ante el ¡Ni siquiera le hablo! ¿Lo habrá confundido? No, no era posible. Lo tenía a aproximadamente un metro de distancia y su parecido con Sasuke era sorprendente. Se golpeaba mentalmente por ser un verdadero idiota, ¡Paso toda su vida creyendo que el idiota era Naruto cuando en realidad era el mismo! Maldijo por lo bajo ante tal pensamiento. Después de terminar la sexta vuelta a la plaza se rindió, ese joven ya se había ido. Cansado por su carrera, se sentó en uno de los bancos de la plaza para descansar, levantó su vista hacia el cielo y se quedo contemplándolo unos segundos. Se podían divisar las nubes oscuras que obstruían en el firmamento. "Lloverá…" pensó relajando sus facciones, ver el cielo le agradaba con demasía. Se quedo contemplándolo unos momentos, y cuanto más pasaba más oscuro se volvía su entorno. Pensaba en lo que había ocurrido, sin embargo en ningún momento sus facciones cambiaron, permanecían intactas, permanecían serenas.
El rostro del joven que vio en la mañana azoto su mente nuevamente, debía estar volviéndose loco. Pero estaba seguro que lo volvería a ver ¡No había duda alguna de eso! Iría a la plaza todos los días si fuera necesario, pero lo volvería a ver. No estaba seguro si era Sasuke, podría haberse confundido. Además estaba con personas que Shikamaru no recordaba, y ni siquiera le había hablado. Si, debía estar volviéndose loco, ya le pediría unas pequeñas vacaciones a Naruto. Sí, eso debía ser. Tanto trabajo estaba haciendo que el viera visiones… Aunque tal vez si se pareciera mucho a Sasuke, no podía ser el, de ninguna manera. El seguramente hubiera vuelto con Naruto, esa era una contrariedad grande en ese asunto, puesto que Shikamaru estaba consciente de cuanto amor sentía el azabache por Naruto.
[-¡No permitiré que le sigas haciendo daño!- Estaba furioso, la ira desbordaba de sus palabras.
-¡Cállate Shikamaru! ¡Tú no entiendes nada!- Le contesto el azabache con la misma furia.
-¡¿Qué debería entender, ah?!-
-¡No te interesa!- Y se dispuso a marcharse pero un empujón del joven lo volvió a sentar en la silla.
-¡Ahí estas otra vez! ¡Si eres lo suficientemente hombre lárgalo de una vez!-
-Yo… Yo… ¡Yo lo amo! ¡Y si tengo que ir contra el mundo para estar con él, lo hare!- Se confesó lo mas sinceramente que pudo mientras le devolvía el empujón con todo la rabia que sentía.
-Mi-Mientes…- Shikamaru retrocedió un paso, sus palabras lo habían dejado paralizado.
-Haz lo que quieras, puedes creerme o no. Es tu elección- Y salió del recinto dejando al otro joven solo y ensimismado. ]
Sasuke lo amaba, eso era seguro, en ese entonces Shikamaru no había sentido ni una sola pizca de duda o mentira en sus ojos o en sus palabras, estaba seguro de que Sasuke decía la verdad. Si, seguro que él hubiera movido cielo y tierra para volver con Naruto, igual que lo que hizo Naruto para encontrarlo. Si ese era el caso, entonces era imposible que ese joven que vio fuera Sasuke… Pero aun así, el quería sacarse la duda completamente.
Bajo la vista para observar su celular "Estamos en la casa de Naruto, apúrate." Decía. Sonrió para sí mismo, Temari siempre siendo oportuna, su nombre aparecía cuando el más la necesitaba. Se levanto y a paso tranquilo se dirigió a la casa de su amigo, no es que no quisiera llegar, es que ya estaba tarde y… ¿Para qué se apuraría cuando ya sabía lo tarde que era? Total ya había visto al rubio en la mañana, ¡Es más! Lo primero que hizo antes de dirigirse a Suna Corp fue comprobar que Naruto estuviera físicamente bien, cuando lo vio estaba hablando ¡E incluso comiendo ramen! No estaba preocupado por lo que sucedió, porque solo había sido un susto…
Estaba preocupado, porque lo que sucedió fue no fue ningún accidente, había sido provocado…
Si, estaba dudando acerca de ello. Naruto le había contado sobre los anónimos que llegaron a su casa pero nada más, incluso al contárselo le resto la importancia completamente diciendo que seguramente solo eran bromas. Pero no era así, y Shikamaru ya lo sabía. Lo que había sucedido en ese día era la prueba más clara de ello. Apenas termino la charla con el rubio se dirigió a hacer su propia investigación. Sabía de antemano de que era peligroso, después de todo habían amenazado a Naruto diciéndole que no le dijera a nadie nada. En unos días le llegarían los informes de las empresas de telefonía celular y móvil, había contactado con ellos para pedirles algunos datos sobre las llamadas que había recibido Naruto en las últimas tres semanas, cuando esa información este en sus manos… La persona responsable pagaría muy caro todo lo que hizo.
…*…
-Gracias por no decirle a nadie, Ino- Dijo en un susurró mientras abría la puerta de su coche.
-No sé si hice bien, pero la próxima no lo hare, ¡Naruto debería saberlo! ¿Qué tal si te enfermas? Andar desmayándose así no es nada normal- La joven de cabello rubio largo y ojos de un azul opacado se mostraba algo molesta.
-Es solo que no quiero preocuparlo, el trabajo…- La peli rosa no pudo terminar de hablar ya que su amiga la interrumpió abruptamente.
-¡Nada de eso! ¡O te tomas un descanso o le digo la verdad!- Le decía a modo de roma mientras ingresaba al auto y aseguraba las puertas –Por cierto, gracias por llevarme ¡No puedo creer que Chouji no haya venido a buscarme!
-No te enojes con él, no fue su culpa- Intentaba consolarla.
-No lo defiendas Sakura, ¡Cuando lo vea lo golpeare!-
-Sí, me da pena por el - Término de decir entre risas mientras encendía el coche para dirigirse a la casa de Ino, después de eso hablaría con Naruto. La situación le estaba afectando demasiado, además estaba consciente de que cuanto más tiempo pasara… Más dolorosa seria la verdad.
…*…
-¿Tu trabajo fue impecable, verdad? Después no quiero tener problemas con la justicia- Le pregunto mientras ingresaba en el recinto con un vaso de agua en sus manos.
-¡Cállate estúpido! ¡Solo me estas molestando!- Le contesto raudamente sin dejas de teclear en su computadora portátil, no le agradaba siquiera mirarlo.
-Cálmate. No me agradan los ruidos- Se escucho una voz desde el fondo de la habitación, ese hombre estaba sentado en un lujoso sillón y sostenía en sus manos una copa de vino.
-Discúlpeme, no volverá a suceder- Y ni bien termino de hablar, volvió a teclear en su computadora.
-¿Está vivo verdad?- Le pregunto el cuarto presente, que hasta esos momentos no había dicho ni una sola palabra.
La joven dejo de mirar ese instrumento tecnológico que tanto apreciaba y se volteo hacia los presentes, los tres la estaban observando expectantes. Su hermoso cabello rojo y sus ojos combinaban perfectos, tenía un peinado extraño, cortó y descuidado por un lado mientras que por el otro era largo y acomodado, le daba un aspecto singular. Llevaba unas gafas color marrón que le daban un aire intelectual. Una sonrisa adorno sus facciones y con una voz condenadamente tétrica respondió la pregunta que se le había hecho.
-El objetivo solo era amenazarlo, no matarlo. Y yo he cumplido, es más, en estos momentos debe estar felizmente en su casa con su esposa. Hm, no me subestimen. Se lo que hago. Cuando deba matarlo…
¡Simplemente lo matare!-
Notas finales: Dije que actualizaría el fin de semana ¡Pero ya ven! n.n Bueno, antes de despedirme quiero pedirles a los que leen mi humilde historia un gran favor, sé que es algo extraño pero bueno. El punto es que este es mi último año de secundaria (Q.Q) Y el próximo entro a la Universidad (Doble - Q.Q) Y… No sé qué hacer con mi vida T.T Quiero ir a la Universidad, pero como que a veces me agarra la rebeldía (¿) Si alguien de ustedes que en este preciso momento me está leyendo (¿) va a la universidad y me pueda decir un poco como es la cosa con diferencia al cole ¡Estaría felizmente agradecida!
Mi facebook es: Chriis Alejandra Veliz, pueden agregarme:D
¡Desde ya gracias a todos! ¡Y bueno, nos leemos en el siguiente capítulo!
¿Review? :D
