Miles y millones de disculpas! confundí el cap cuatro con el tres; así que ahora les dejo el capitulo: tres, cuatro y como recompensa por haberme eqivocado ¡les dejaré el cinco tambien!
de nuevo, miles de disculpas, soy una desvolada. Eso me pasa por pensar en tantas pavadas! XD
Isabella Swan.
By: Sofía de Lautner.
Capítulo tres: Castigada.
Bella P.O.V.:
-Bella, prométeme que te comportarás.-pidió Jasper de nuevo.
-No creo saber comportarme.-contesté enojada.
-Por favor.-suplicó. –Podrás faltar el miércoles.
-No, no podré. Rosalie le ordenará a Emmett que me arrastre a la escuela ya que Alice me castigo, porque robé tu coche.-contesté monótonamente, cosa rara en mí.
-Yo te salvo de su castigo por un día, si me prometes no molestar más al pobre Edward.-me dijo.
Lo miré esperanzada. El miércoles era el peor día de la semana, pero dejar a Cullen en paz… no creo poder hacerlo.
-Está bien.-contesté resignada. Me voy a dormir.-le dije. Tomé el control y apagué la película que estábamos viendo. Rosalie y Emmett se habían dormido hace rato, acurrucados en el sillón. Alice dormía cómodamente en el suelo, y Jasper, sentado a mi lado, me miraba sonriente.
-Gracias. –dijo, y se deslizó al lado de Alice.
Al otro día, tuve que ir a clases de nuevo. Me levanté temprano esta vez, causa del revuelo que Alice hacía en la casa. Subí a mi habitación y tomé algo del armario; una pollera de jean corta, una remera con los hombros caídos y el ombligo descubierto, y mis clásicas zapatillas todas rotas de color negro.
Alisé mi pelo después de lavarme la cara, y bajé las escaleras bostezando y arrastrando mi mochila abierta.
-¿estás lista?-preguntó Jasper.
-Creo.-contesté, y los seguí hasta el auto. El viaje fue tranquilo. Como mi mente no puede pensar bien tan temprano, Emmett condujo y yo me dormí un rato en el asiento trasero del brillante jeep.
Al llegar, caminé por el medio del pasillo hasta la clase de Trigonometría. Cullen ya estaba allí, leyendo un libro sobre matemáticas, supuse. Me senté a su lado, mientras Jasper me miraba con expresión de "Recuerda lo que te dije". Le saqué la lengua y revolee la mochila sobre el banco. Sin querer, ésta golpeó uno de los libros de Edward y él me miró mal. Estaba a punto de levantar mi mochila cuando me miró así, entonces lo dejé y lo observé burlonamente. Sin decir nada, corrió mi mochila unos centímetros y acomodó su libro prolijamente sobre el banco.
Decidí no prestarle atención y hacer caso a lo que Jasper dijo. Entonces llegó el profesor con una sonrisa de oreja a oreja.
-Ay no.-dijo Alice.
-¿Qué sucede?-pregunté temerosa.
-O es un trabajo en grupos o una lección oral o tal vez una evaluación sorpresa…
-¿Cómo sabes?-pregunté.
-Lo presiento.-comentó, y el profesor llamó a silencio.
-Bien alumnos, sabe que se está acercando el final de cuatrimestre. Necesito tomarles una evaluación; y como sé que la mayoría de ustedes no está capacitado lo suficiente como para aprobar algún examen… los pondré de a dos para que estudien juntos. Sin excepciones, tendrán que trabajar juntos en clases y reunirse al menos dos veces por semana en sus casas; y entregar un ensayo de tres mil palabras escrito en computadora sobre "identidades trigonométricas". El examen será el próximo mes.-finalizó.-Y los grupos los armaré yo.-agregó. Oh, genial. Lo único que me faltaba era que me toque con Emmett, quien tampoco haría nada y me sacaría un cero. O con Jessica. Aunque si me tocara con alguno de los chicos de esta clase podría convencerlos de hacer el trabajo por mí.
-Emmett Mccarty, usted trabajará con… Reneesme Swullen. –le dijo. No era mala chica, tal vez era sólo un poco… aburrida para mi gusto.
-Alice Swan, usted trabajará con Mike Newton.-señaló el profesor. Pude ver ambas reacciones al mismo tiempo: Alice abrió la boca, pasmada, y luego comenzó a soltar una sarta de insultos al profesor por lo bajo. Y Mike, también abrió la boca, pero luego se paró de un salto y comenzó a hacer una especie de "baile".
-Jasper Cullen, con Ángela Weber.-vi como el rostro de ambos se iluminaba. Los dos eran demasiado… psicoanalistas; y se llevaban bastante bien. Sólo que ella no se juntaba con él por ser amigo mío.
-Rosalie Hale, su compañero será Jacob Black.-ordenó el profesor, señalando al gigante que se sentaba al fondo, pero del lado izquierdo. Él murmuró algo que no alcancé a escuchar del todo, pero oí bastante bien la parte en que llamaba a Rosalie "rubia hueca". Sonreí para mis adentros. Si Rosalie hubiera escuchado…
-Señorita Swan, usted está con… el señor Cullen.-dijo el profesor, mirando la planilla por encima de sus lentes.
-¡¿QUÉ? ¡¿Con CULLEN? ¡¿Usted está loco o qué?-grité enfurecida, mientras edward se achicaba en su asiento. La clase enmudeció y se giró para verme.-no puede obligarme a trabajar con él, no esta semana… yo… no puedo. Hice una… especie de promesa.-solté, parada e inclinada sobre la mesa.
-¿Qué promesa?-preguntó el profesor, enojadísimo por los insultos que solté; pero se ve que le picó la curiosidad cuando nombré la "promesa".
-Prometí no molestar a cullen, yo se lo prometí a Jasper… No creo poder hacerlo, si usted me obliga a trabajar con él no se si podré comportarme.-expliqué, sentándome y hundiendo la cabeza entre los brazos. La clase entera se quedó quieta y callada, observando algo que nunca antes habían visto: a Isabella Swan cumpliendo una promesa.
Me di cuenta que parecía estar perdiendo mi puesto de chica mala y me enderecé de repente, desafiando al profesor con la mirada.
-Lo siento Isabella, no hay excepciones. Ah, y por cierto… estás castigada. Por dos semanas.-comentó.-Hablaré hoy con tu padre.-dijo, y siguió dictando nombres.
Alice me miró algo molesta; pero Jasper sonreía de oreja a oreja.
Aunque estaba castigada, la expresión en cara de Jasper me hizo sentirme bien por dentro; una sensación tan extraña que ni siquiera yo la comprendí.
-Bueno… aunque te opongas tendrás que hacerlo igual.-susurró Cullen, y me giré a verlo. Alice lo escuchó también; y corrió la silla; lista para saltar y defenderlo si yo perdía los estribos.-Yo estoy disponible los martes y jueves por la tarde, a partir de las cinco. Los lunes podríamos usarlos a partir de las siete de la noche; pero es muy tarde y a esa hora tengo que estudiar para el día siguiente. - ¿A las siete es demasiado tarde? ¿¡De qué planeta viene este marciano?-Los miércoles y viernes no puedo en ningún momento; ya que tengo inglés, computación y reuniones con el club de ajedrez.-¿Había todo eso en Forks?- Supongo que tú no haces ninguna materia extracurricular así que…
-¿Extracurricuqué? –pregunté, enojándome cada vez más.
-Ex-tra-cu-rri-cu-lar.-dijo, remarcando las sílabas. Mi rostro se puso rojo y mis ojos soltaban fuego, pero decidí cerrarlos y empezar a contar interiormente.
1… 2… 3…
-Significa fuera de la escuela. Suponía que no sabías que significaba, pero bueno. Trabajaré en enseñarte Lengua más tarde.-comentó, cerrando uno de sus libros.
4… 5… 6…
-Ahora deberíamos focalizarnos en este tema, ¿si? ¿Sabes lo que es focalizar?-preguntó, como si hablara con una retrasada mental.
7… 8… 9…
-Bella, si no me prestas atención no podrás aprender nada. –me regañó, y entonces la ira me encegueció. Todo lo que veía era color rojo. El lápiz que tenía en mi mano estalló en dos, y Alice y Emmett se pararon de un salto. Pero no podrían detenerme, no esta vez…
-¡CULLEN! ¡CLARO QUE SÉ QUE ES FOCALIZAR! ¡Y NO CREAS QUE PODRÁS ENSEÑARME ALGO A MÍ, PORQUE ERES HOMBRE MUERTO!-grité, y me arrojé contra él, que estaba paralizado por el pánico.
Lo tomé por la camisa y cerré el puño de la mano que quedaba libre. Sonreí cuando cerró los ojos con temor y lancé mi mano hacia él, impactando de lleno contra sus lentes; que se quebraron en dos.
Sentí un millón de gritos llenando el salón, y dos manos calientes que me sujetaron cuando me deponía a golpearlo nuevamente.
Varias personas lo sostuvieron cuando dejé caer a Cullen y se estrelló en el piso; pero no pude ver nada más debido a que las manos de quien sea que me estaba sujetando me obligaron a girarme y acurrucarme contra una gran remera negra. Podía sentir la sangre de Cullen en mi mano, justo encima de los nudillos. No me di cuenta que estaba llorando hasta que vi las lágrimas en su remera, y entonces me sequé rápidamente para que nadie lo notara. Quien sea que me estaba abrazando, no se daba cuenta que se estaba metiendo en grandes problemas para cuando el profesor lo vea.
-¡Isabella Swan!-gritó el profesor cuando comprobó que Cullen seguía vivo.- ¡Ya suéltala, Jacob!-gritó otra vez, y las manos que me rodeaban me soltaron. Entonces pude ver, cara a cara; a mi protector: Jacob Black.
-Señorita Weber y señor Cullen, lleven a Edward a enfermería. Y usted, señor Black…-dijo, señalando a Jacob.-Usted y la señorita… ni siquiera puedo decirle señorita, porque sería mentira. Lleve a Isabella a la oficina del director que yo iré en un segundo.-ordenó.
Salí junto con Jacob, quien parecía algo incómodo por la situación.
-Perdón por abrazarte, fue un impulso. –murmuró, con las manos en los bolsillos y la cabeza baja.
-Esta bien, no hay problema. Perdón por empaparte.-dije, tocando la mancha de agua que había en su camisa negra.
-Es raro verte llorar. Por lo general eres grosera, cruel y agresiva.-comentó.
-Cierto. Pero es que Cullen me saca de mis casillas. Juro que yo no le habría hecho nada si él hubiera mantenido su boca cerrada.-dije, recordando el momento.
-Si, puede ser. Pero te darán una buena reprimenda en la oficina del director por haberlo golpeado. ¿Viste cómo quedó su cara? ¡Le quedará una buena cicatriz, eso te lo aseguro!-dijo, riéndose.
Sonreí. Me sentía bien con este chico, era como estar con Emmett o Jasper… sólo que con él había algo diferente.
Llegamos a la oficina del director y nos hicieron pasar cuando llegó el profesor. Después de una hora de retos, sermones y gritos me dejaron libre, llevándome de premio cuatro meses en el aula de castigo todos los sábados a las tres de la tarde.
¡Condenada a cuatro meses en el calabozo! Y todo por culpa de Cullen. Pero él no espera mi venganza… Abrí el celular antes de salir al comedor, y busqué en la lista de contactos: "Fortachón sentimental"
-¿emmett? ¿Quisieras ayudarme a molestar a alguien?-pregunté maliciosamente cuando atendió.
-No bella. ¿No te alcanzan los cuatro meses de castigo?-me dijo.
-¿estás en la cafetería?-pregunté.
-Sí, ¿por qué?
-No, por nada… es sólo que aquí acabo de encontrar una foto de Rosalie y tú… en una posición bastante comprometedora…-mentí.-y apuesto que no te gustará que entre al comedor gritando y mostrándosela a todo el mundo.
-No harías eso.-dijo, y pude sentir el miedo en su voz. Saqué una foto de Alice, Rosalie y yo hace unos años, que siempre llevaba en la mochila, y entré en la cafetería con la foto en alto, mostrando el reverso solamente.
-¿Me ves?-pregunté, y divisé a Emmett con la boca abierta en una mesa del fondo.
-¡No, por favor! ¡Yo te ayudo, yo te ayudo!-exclamó, colgando el teléfono y corriendo hacia mí.
Guardé la foto antes que la vea; y cuando llegó le sonreí de oreja a oreja.
-Bien, esto es lo que vamos a hacer…-Y emmett frunció el ceño, asustado.
…..
ADELANTOS DEL PRÓXIMO CAPÍTULO:
-Isabella Swan, voy a cambiarte de escuela.-anunció mi padre con su vozarrón. Nunca lo había escuchado tan enojado, quizás porque nunca había golpeado a alguien en la nariz tan fuerte como lo hice con Edward.
….
-Vamos Jacob, sólo es una salida de amigos.-le dije, sonriendo para infundirle confianza. Él me miró intimidado, pero enseguida sonrió contento. Tomó mi mano y me llevó hasta su auto.
PERSONAJES DE STEPHENIE MEYER.
HISTORIA SIN FINES DE LUCRO.
