¿dónde está Yuri? Y si lo encuentran, ¿en qué estado le encontrarán?
Si no saben: POV = point of view (punto de vista)
ADVERTENCIA: violencia / lenguaje soez / non-con intent
Sasuke apretaba los puños, debatiendo internamente si debía atacar al ninja o salir inmediatamente en busca del compañero perdido. Saizou se quedó ahí parada sin decir palabra. Finalmente, Rokuro intervino antes de que sucediera algo.
"No es momento de buscar culpables, Sasuke. Hay que concentrarnos en hallar a Yuri. Está cansado, hambriento, y molesto, no debe estar muy lejos, pero debemos hallarlo pronto. Este lugar está lleno de gente peligrosa y él es sólo un niño, seguramente perdido en el bosque. Una vez que lo encontremos, veremos que hacer con este problema" dijo calmadamente Rokuro aunque por dentro no se sentía muy seguro de cómo terminaría todo aquello.
"Ok, entonces vamos! Por dónde empezamos?" dijo Seikai, listo para partir.
"No" dijo Saizou saliendo de su estupor. "Ustedes quédense aquí en el campamento. Yo iré a buscarle. Es muy peligroso allá afuera" esto enfureció a Sasuke.
"Si piensas que nos quedaremos aquí sin hacer nada estás muy equivocado! Además si Yuri escucha tu voz o te ve cerca seguramente saldrá corriendo. En cambio Seikai y yo po—"
"Sasuke" intervino Rokuro nuevamente. "Si bien lo que dices es cierto, es muy riesgoso que vayamos todos juntos. Además, si Yuri sólo se fue para calmarse un rato y decide volver, sería mejor que los vea a ustedes aquí esperando por él. No se sentirá amenazado, como tú mismo dijiste, y eso le dará más confianza para regresar"
"P-pero.." intentó rebatir Sasuke.
"Rokuro tiene razón. Ustedes deberían estar aquí para recibirle si es que regresa. Nosotros saldremos a buscarle por los alrededores." Jinpachi colocó su mano sobre la cabeza de Sasuke. "No te preocupes, yo le encontraré y le traeré de regreso por más que se resista. Todo va a estar bien. Tan sólo esperen aquí, ok?" Seikai y Sasuke afirmaron moviendo sus cabezas. Finalmente los 3 jóvenes se pusieron en marcha, adentrándose en la oscuridad el bosque, cuesta abajo. Aunque intentaron parecer impasibles frente a sus pequeños amigos, muy en el fondo sabían que iba a ser una tarea muy difícil encontrar a Yuri en ese lugar, sin luna que ilumine su camino.
Media hora antes.
Yuri's POV
Por fin llegamos al campamento. Jinpachi y Rokuro están ahí esperando por nosotros. Deben haber esperado bastante tiempo pues ya tienen cocinada la cena. Huele bien pero ya no tengo apetito. Mis pulmones parece que están en llamas, me cuesta respirar apropiadamente; mi pierna derecha me duele horrores, creo que está bastante hinchada por la carrera; y me duele la cabeza para colmo de males. Cuando finalmente consigo regular mi respiración, Rokuro está diciendo algo sobre ir a unos manantiales. Aunque la idea suena tentadora, mis músculos ya no dan más, así que declino la invitación para descansar cerca a un árbol.
Saizou no está aquí, seguramente se fue más molesto aún porque por mi culpa nos demoramos tanto en llegar. De verdad me odia y no lo culpo. Para lo único que era bueno y de utilidad era para pelear y ya ni siquiera puedo hacer eso. De nueve años no podía si quiera blandir correctamente una espada. Tenía razón, era un inútil. Sólo les estorbaba, ni siquiera podía seguirles el paso. Jinpachi tuvo que cargarme parte del camino, retrasándole y poniéndole en peligro si alguien decidía atacarnos. Había dicho que me cuidaría pero…. Tal vez en el fondo me odiaba tanto como Saizou…. Tal vez también pensaba que era una molestia…
"uh?" algo húmedo cayó sobre mi mano… una lágrima? Estoy llorando? De verdad soy un idiota como dicen, no sirvo para nada. Hace tiempo que no lloro y no pienso empezar ahora. Estarán mejor sin mi, tal vez ni se dan cuenta que me he ido. Me las arreglaré solo, ya lo hice una vez y puedo hacerlo nuevamente.
Normal POV
Yuri se levantó rápidamente de su sitio bajo el árbol y empezó a descender la cuesta. No era muy empinada pero sí bastante abrupta. A mitad de camino se tropezó con una roca y el resto lo terminó rodando cuesta abajo, impactando bruscamente con el suelo y algunas rocas pero sin hacerse mucho daño, afortunadamente. Ya abajo, en el camino, decidió seguir la rivera del río, escondido en las sombras pues sabía que había gente peligrosa vigilando el sendero en busca de posibles víctimas.
A pesar del dolor en su pierna, salió corriendo a toda marcha. Lo primero para él era alejarse lo más posible del campamento donde estaban los otros. No quería que le reprendieran nuevamente, ya tenía suficiente por un día escuchando lo idiota que era. Corrió hasta que sus fuerzas no le dieron más y cayó al suelo pesadamente. Quería quedarse ahí mismo tirado para descansar pero sabía que tenía que buscar un lugar más apropiado. Se levantó lentamente y vio que había un tronco que cruzaba al otro lado del río. Con las últimas fuerzas que le quedaban y tambaleando un poco, consiguió cruzar al otro lado sin caerse. Estaba bastante alto y el río tenía mucha agua que corría velozmente.
Caminó un poco más y vio restos de una fogata y comida. Esto era peligroso. En el mejor de los casos, los dueños del campamento hace mucho que ya se habían ido y dejaron sus sobras detrás. En el peor de los casos, aún seguían por aquí cerca y podían atacarle en cualquier momento. A pesar del hambre, Yuri decidió que lo más seguro sería salir lo más pronto posible de ahí, pero no tuvo tanta suerte.
"Miren que tenemos acá! Te has extraviado, nenita?" dijo una voz ronca detrás suyo. Cuando Yuri se dio la vuelta, vio como de entre las sombras salieron 3 hombres con pinta de maleantes, quienes le rodearon. Estaba atrapado.
"No soy una niña, hijo de puta" gritó lo más que pudo para demostrarles que no tenía miedo. Esperaba que eso les hiciera perder el interés y lo dejen paz. No iba a poder escapar de otra manera.
"Uy! que boca tan sucia. No te han enseñado que así no se le habla a tus mayores?" dijo con una sonrisa siniestra el que parecía el jefe de los 3.
"Haha. Debe ser que la pequeña puta sabe usar su boquita para otra cosa, no amigos?" los 3 rieron al unísono ante este comentario del más feo. Yuri apretó las manos y los dientes en furia, listo para huir en cualquier momento. Justo entonces, los hombres se le acercaron aún más.
"Aléjense de mi! Váyanse!"
"Vamos nenita, sólo queremos ser tus amigos y divertirnos un poco"
"Si nos haces pasar un buen rato, pueda que hasta te demos algo de comer" dijo el que hasta ese momento había permanecido callado, un hombre flaco de dientes amarillos. El más feo cogió a Yuri de sus brazos, se los colocó en la espalda y le levantó del suelo. Yuri empezó a moverse frenéticamente para soltarse y a patear con todo lo que tenía, en vano. El jefe se acercó frente suyo y le cogió entre las piernas, apretando fuertemente.
"AAaahh!" protestó Yuri, lo que causó la risa de los otros.
"Bueno chicos, parece que decía la verdad. La nena en verdad es un nene" declaró el hombre, apretando una vez más la entrepierna de Yuri antes de soltarle.
"Pero está tan bonito jefe" dijo el de dientes amarillos, rozando con su huesudo dedo la mejilla de Yuri. El jefe cogió el pin que sostenía el pelo del niño y se lo quitó, dejando suelto sus rojos cabellos. Le tomó de la barbilla, presionando fuerte, y le levantó el rostro para verle los ojos.
"Sí que está lindo. Podemos venderlo a esos tipos que trafican con niños. De seguro nos darán un buen precio. Éste es uno bastante exótico, con cabellos rojo fuego y estos ojos verde esmeralda, además es bastante joven, como les gustan. Sí, conseguiremos un buen trato, incluso si ya está usado. Desvístanlo!" ordenó el jefe, lo que hizo abrir mucho los ojos a Yuri. Otra vez comenzó a patear en el aire hasta que, en un golpe de suerte, pateó al jefe en la entrepierna –lo que hizo que éste se aleje in poco y se doble de dolor- y a quien le tenía sujeto por los brazos, le propinó un talonazo en la rodilla, logrando liberarse.
Ya otra vez con los pies en el suelo, intentó correr, pero el de dientes amarillos le cogió del brazo. Yuri no dejaba de dar batalla a pesar de todo. Acercó su cara a la mano que le cogía y mordió con todas sus fuerzas. El bandido le soltó, gritando y maldiciendo al niño, lo que fue aprovechado por Yuri para avanzar unos pasos. Sin embargo, una cacheta en su mejilla derecha lo tumbó en el suelo. Una vez ahí, una patada en el estómago le dejó sin aire, doblándose hacia adelante de dolor, cogiéndose el abdomen.
"Puta traicionera! Ahora verás. Sujétenle los brazos" Los otros dos hombres, cogieron cada uno un brazo del niño y lo presionaron contra el suelo para inmovilizarlo. El jefe se agachó, separó las piernas de Yuri y se colocó entre ellas. Le propinó otra sonora cachetada antes de hablar con una voz molesta.
"Te vas a quedar ahí sin moverte, con las piernas abiertas, gimiendo como la puta que eres, carajo! Vete acostumbrando pues es todo lo que harás una vez que te entreguemos a esos hombres" el jefe rasgó el top de Yuri hasta abrirlo por el frente, se agachó sobre él y mordió su cuello con fuerza, haciendo gritar al niño.
"Sigue gritando, se me pone duro no más con pensar lo que te haré cuando sea mi turno" dijo el de diente amarillos, relamiéndose los secos labios. El jefe descendió por el cuello, chupando y mordiendo con fuerza, dejando marcas e hiriendo a Yuri, quien se resistía a llorar. No les daría esa satisfacción.
Mientras el hombre lastimaba su pecho, se dio cuenta como los otros dos que le sujetaban por los brazos, disminuían su agarre, disfrutando lo que su jefe le hacía al cuerpo de Yuri. "Sólo tendré una chance" pensó Kamanosuke, aguantando lo que le estaban haciendo hasta que finalmente el jefe se incorporó para ver su obra.
"Todo sumiso ahora, así me gusta. Te ves tan lindo con esas marcas. Ahora viene lo mejor" dijo el mal hombre, dispuesto a bajar los pantalones del chico para continuar asaltando su cuerpo. Justo en ese momento, Yuri levantó sus piernas y pateó con todas su fuerzas al jefe en la cara, rompiéndole la nariz. Por la sorpresa, el de dientes amarillos soltó su brazo y Yuri aprovechó eso para levantarse un poco y morder al otro hombre en la mano, haciendo que le libere.
"No dejen que se vaya!" gritó el jefe, muy molesto y en mucho dolor, mientras le sangraba la nariz. Yuri se arrastró para luego levantarse y correr en dirección al río. El de dientes amarillos le alcanzó pronto y le tiró del cabello.
"Ramera miserable!" bramó el hombre, jalando con fuerza de los rojos cabellos. Yuri se dio la vuelta y pateó a su agresor en la rodilla y luego en la entrepierna, logrando liberarse para huir apresuradamente. El más feo y panzón corrió detrás suyo, tropezó pero mientras caía logró coger a Yuri por el abrigo blanco que llevaba. Yuri cayó al suelo y se deshizo de su abrigo para escapar, pero el hombre fue más rápido y le cogió del tobillo derecho.
"NOO!" gritó Yuri.
"Ahora si no te me escapas" dijo el gordo, apretando el tobillo con fuerza y torciéndolo hasta hacer gritar a Yuri del dolor. Esa era su pierna hinchada, así que le dolió aún más, por lo que derramó algunas lágrimas sin quererlo, producto del intenso dolor. Se repuso rápido y pateó al hombre en la cara con su otro pie, escapando de su agarre, para salir corriendo nuevamente. Cuando estaba ya a punto de cruzar el tronco que llavaba al otro lado del río, escuchó a uno de sus asaltantes gritar.
"MUERE PUTA" dijo el jefe apuntándole desde lejos con un arma. Se oyó el disparo como un gran estruendo en la oscuridad del bosque. Yuri sintió que algo pasó rozando su pierna e impactó en el tronco. Debido a la sorpresa, perdió el equilibrio y cayó al río.
Los hombres fueron corriendo hacia donde vieron caer al chico para asegurarse que había perecido.
"Allí se va nuestro dinero extra. MALDITA SEA!" exclamó el jefe, escupiendo al río. Al meter su mano al bolsillo de su chaqueta, encontró el pin de cabello que le había quitado al chico y lo usó para atar una de sus propias trenzas. El hombre que cogió el abrigo de Yuri, partió el abrigo por diferentes lados, haciéndole jirones, sin llegar a romperlo del todo y lo lanzó al río, siendo llevado por la corriente.
Saizou, Jinpachi y Rokuro habían buscado por los alrededores antes de salir al sendero para buscar por allí. Habían avanzado algunos metros siguiendo el camino cuando escucharon un disparo a lo lejos que los dejó helados. Se miraron unos a otros antes de salir corriendo rumbo al sitio de donde provino el disparo, esperando que no sea lo que estaban imaginando.
