Capitulo 4.-Una falsa realidad; armonía de la creación y el agua. Inconciencia.
-Darien, buenos días.
-Buenos días, Serena.
-¿Qué gustas de desayunar, cariño? - Estaba en la cocina haciendo un desayuno para dos personas con un entusiasmo sin igual: jugo de naranja, unos panqueques, algo de huevo frito con jamón y pan tostado.
La residencia de esa joven pareja no era para menos, era la residencia monárquica de Hilal. Serena sabía que tenía a su disposición la servidumbre adecuada para cada tarea en cualquier momento y en cualquier lugar; podían hacer varias tareas cotidianas pero ella prefirió despertar temprano y hacer las cosas por si misma, tenia en su mente muy grabada que en ella caía la responsabilidad de ser hija de la reina Serenity y que por ese hecho tenia que aprender desde cocina hasta artes plasticas, confeccion hasta canto. Como con todas las personas de la nobleza ella se esmeraba en saludar a sus subditos de igual manera a su y servidumbre así como miembros de la corte todos por igual. Pero lo que casi nadie sabía es que muy pero muy en el fondo ella guardaba un secreto en medio de aquel rostro angelical razón por la cual se escondía en esa área que era su favorita. Una razón simple: escapar de una cruda realidad.
La reina Serenity cayo victima de una extraña enfermedad, poco a poco su salud se deterioraba y llego a quedar postrada en cama. Mucha gente de su alcoba entraba y salía y en el momento más crucial le habia revelado a su hija en su lecho de muerte que ya había arreglado su matrimonio para que la descendencia imperial de Hilal no muriera.
Esta noticia le cayó como balde de agua fria a la joven princesa tomándola por sorpresa, todos los presentes incluido su mejor amigo, su confidente y amor secreto el mejor general de Hilal, Seiya Kou; la ultima voluntad de la reina se habia clavando en lo más profundo del corazon de ambos al escuchar la cruel decisión que acabaría opacando su vida. Fue en ese último instante que todos conocieron a Darién, el príncipe de un reino cercano. El nunca mencionaba su origen o de dónde provenía, todo su pasado sería un misterio para la gente del imperio tanto el pueblo como los cortesanos, todo el mundo en el reino no conocía como, cuando y por qué llegó a lo que era hoy en día. Era un joven apuesto, de ojos azules, porte gallardo y modales elocuentes ... al menos eso aparentaba en actos protocolarios, puesto que en la residencia era frío e indiferente.
-Lo siento Serena.- El joven rey le decia sin tomarle importancia mientras alistaba su armadura. - Tengo que pasar revista a los generales del ejército. - Llevaba puesto en el traje del comandante supremo de las fuerzas armadas de Hilal.
-Pero Darién, he preparado algo para nosotros dos. Hace mucho que no nos damos el tiempo para convivir ...
-La situación en Hilal es crítica, los del gobierno de Delahu no dejan que prosigan en nuestros recursos científicos en aras de la paz.
-¿En domingo se tiene que resolver esto? ¡Es el único día de la semana que nos vemos! ¡No es justo que me abandones y me dejes arrumbada en segundo plano!
Iba caminando el general Seiya Kou para dar el informe de los batallones preparados en el patio de la base militar listos para la revista de hoy. Cuando escucho que su amada y el comandante tenían discusiones de nuevo decidio atras de un muro escuchar atentamente la discusion. Todos pensaban que era una adorable pareja pero en el fondo era una cruel persona el principe Darien y para los ojos de Seiya no era agradable su presencia pero su orgullo de defender a Hilal se lo impedia; se detuvo tras un muro para escuchar detenidamente la discusión que tenía otra vez los soberanos del imperio. No le gustaba como Darién era altivo con ella, su desprecio y su frialdad le hizo rabiar pero lamentablemente no podía hacer nada por que su amor aceptaba la posición antes que decidir su felicidad.
-¡No me hace nada de gracia que me trates así! ¿Acaso tan desagradable soy para qué me evadas como la peste?
-Ya vas a empezar a recriminarme de nuevo.
-¡Si tanto mal te hago deberías decirmelo de frente!
- Serena...
- ¡No entiendo que fue lo que hice mal en lo nuestro! ¿Dónde está la culpa? ¿Cuál fue mi error?
-Serena, es mejor que te calles. - Decía conteniendo su ira con la calma que podia recolectar del fondo de su ser.
-¡No me pienso callar! ¡Todo lo que quieras ignorar y estoy harta de esto!
-¡ Suficiente! ¡Aprende a respetar a tu marido, infeliz!
Una bofetada resonó en ese lugar. Seiya impotente solo alcanzó un apretar su puño con toda su ira contenida; quería despedazarlo, queria acabar con él por todo lo que estaba pasando pero que tenía grabado que era más grave que el riesgo de la pena máxima por la corte Marcial. Solo se apresuró a entrar en la cocina para no levantar sospechas fingiendo estar agitado.
-Comandante Chiba, reportándose Kou Seiya señor. Las tropas están listas para la revista de hoy.
-¿Todas las áreas están presentes?
-Todas están reunidas en el patio del cuartel excepción del comando especial que tiene la misión "brillo bélico".
-Muy bien.-Mostrando una sonrisa siniestra. - Demonos Prisa para llegar a algunos detalles de defensa. No puedo perder el tiempo con banalidades.
-¿Todo bien su alteza? ¿La reina tiene algo señor? - se acerca con cierto recelo a ayudarle
-Apresúrate general Kou que no tenemos tiempo que perder para la nueva estrategia. Serena es mejor que te prepares para alisar la revista. Tu equipo debe estar listo para ello.
La rubia se cubría el rostro con una mano, en su mejilla la rubicundez era presente después de que recibio el golpe. Las lágrimas comenzaron a salir del fondo de su ser. Arrodillada en el piso para intentar desahogar de todo lo que está pasando en todo su mundo; no hay otra manera de escapar de esa cruel realidad Seiya disimulaba su ira, hubiera querido correr y abrazarla, decirle que todo iría bien y que no tenía que llorar por esos efímeros detalles .
###№#############################
-¿Cómo vamos a la curación de la prisión, doctor Lessing?
-General Kou es sorprendente como su sangre el ayudo a regenerarse de todas sus heridas. - Decía mientras quitaba el equipo de transfusión sanguínea.-Pero insisto, no debió haberse rebajado a una cosa insignificante con un poco de su valiosa sangre.
-Quiero estudiarme, puede tener muchas dudas y puede que con ella las resuelva poco a poco.
-¿Cuándo va a empezar su entrenamiento intensivo?
-Tendra un entrenamiento distinto, pero no al modo de Hilal.
-¿Planea romper las reglas del imperio? ¡Podría acabar en la corte Marcial por ello!
-Solo seria si tu vas de soplón.
La joven Amy estaba durmiendo en una plancha quirúrgica con solo una pijama de franela de color azul, poco a poco fue despertando de aquel sueño inducido reaccionaba poco a poco desesperada por lo frío que era ese cuarto de observaciones, se incorporó para quedar sentada en la orilla, se tocó la cabeza empezando a hablar consigo misma.
-Todo fue muy raro ... me siento liviana. -En ese momento recuerda su hombro y la herida tocándosela pero percibe con los dedos que no tenía nada más que solo tejido cicatrizado con puntos de sutura. Se sorprendió y se abrazó a sí misma, dejando en libertad unas lágrimas rodar por sus mejillas.
-Veo que reaccionaste.
-¿Eh?
-No te muevas, no pasa nada.
El general con su capa negra larga cubriendo su cuerpo hacia el acto de presencia. La mirada de ambos era una conversación inquieta de parte de ella y de su intento de transmitir la tranquilidad y confianza de parte de el, evocaba a la tranquilidad, el general estudiando su figura definitivavente la analizaba en silencio, mientras que Amy intentaba hacerse hacia atrás sintiendose acorralada.
- No vengo a herirte, vengo en paz.
-¿Por qué ... por qué me curaste mis heridas? ¿Por qué me separaron de mis amigas, de mi familia de mi vida? ¡Yo no pedí ser tratada por ustedes!
-¿Cómo te atreves niña insolente a insultar al general Kou? -. El médico estuvo a punto de golpearla cuando el general Taiki se detuvo.
-¡Suficiente! No me sirves de cómplice. -lo derriba al piso no sin antes haberle fracturado la muñeca.
¿Qué clase de persona es él? ¿De dónde saca tanto poder? -sorprendida preguntaba Amy.
-Disculpa mis malos modales. - Leyendo reverencia Taiki - simplemente no es la manera para que te trate así.
-Ustedes que me hicieron ... ¿Qué buscan hacer conmigo? ¿Por qué me curaste mis heridas? Le daba la vuelta al joven y activaba un campo de energía excluyendo al médico de su conversación.
-Eres distinta a todos ellos.-Se acercaba paso a paso hasta donde estaba ella.- Se que no me vas a creer pero te he elegido a ti.
-¿Por qué yo y no otra persona?
-Tienes un poder ilimitado, no se explotó aún pero es fuerte.-Le mostraba su mano que emanaba chispas eléctricas. - Tengo la habilidad de crear y destruir lo que puedes tocar a tu gusto y tu eres muy similar a mi. - Del pecho del joven se mostraba un brillo violeta irradiar de su interior, Amy se sorprendió al ver ese resplandor envolver el campo de energía.-Tu eres similar a mi, cuando el aura de tu pecho salió y ese resplandor azul idéntico al mío es unico e irrepetible, pero no sabes qué clase de secretos escondes en tu interior.
-¿Yo tengo ese brillo? - en automático y al ver la luz violeta de su pecho brillante en la región de su corazón una luz azul iluminaba todo el cuarto de estudio, al ver eso Amy se espanta y de inmediato cae al suelo. -¿Qué significa todo esto.
-Es un brillo especial característico, todos los seres humanos lo poseen pero pocos lo logramos liberar a un nivel que alcance un poder increíble y extraordinario. -Se acerca al suelo y al piso destruyendo de un puñetazo una parte del linóleo acto seguido extrae los pequeños fragmentos reconstruidos en una flor de piedra. . -Este brillo especial que todos tenemos es la zivot zujaj. Nuestra vida se detiene por esta joya del alma y sin ella un ser humano si se la extraen muere inminentemente.
-¿Y deseas que yo...? No deseo matar a nadie, no quiero herir a nadie.
En eso Taiki se acerca al médico, se levanta y se cura con el borde de la mano como nunca, se presiona un botón grande y una melodía electrónica se cubre el lugar:
Touch
I remember touch
Pictures came with touch
A painter in my mind
Tell me what you see
-¿Esa música? -Preguntaba sorprendida Amy.
-No todos somos crueles Amy. No todo es como se ve -Ayuda a levantar al doctor del piso el general.
Esa acción deja una Amy desconcertada de todo lo que su mente intenta pocesar en tan poco tiempo, muchos acontecimientos envueltos en una vorágine.
Los jóvenes que estaban reclutados en un poco iban a sumarse a los malos tratos, a los esfuerzos extremos y a varios tratamientos amnésicos que culminaban con el lavado cerebral y guardados como muñecos en las cápsulas conservadoras. Algunos no lograban hacer reaccionar a su zivot zujaj pero dentro de todo ese ambiente hostil lograban sacar su lado más sanguinario y cruel listo para la guerra; llegaban algunas ocasiones que tenían que controlarlos como si de animales salvajes en caza furtiva se trataban desde dardos tranquilizantes hasta descargas de electroshock, eso para el comandante supremo Darién le enorgullecia mostrándose una sonrisa diabólica en su rostro.
-Generales Kou.- Hablaba altivamente el soberano.-Quiero saber cuál es el avance en este proyecto y qué perdidas hemos tenido. Me han llegado ciertos rumores de fracaso rotundo pero quiero saber de ustedes y de sus resultados.
-Como puede observar.- Decía Seiya mientras tecleaba en una pantalla flotante. - este grupo ha sido reducido gradualmente, pero no todo está perdido - abría una ventana emergente en donde se muestran algunas fotografías en las cuales mostraban rostros de ira, rabia y locura. - Aunque ellos no despertaron las zivot zujaj su instinto primitivo de lucha que prevalece en lo más profundo del subconsciente lo lograron despertar con el adiestramiento adecuado en muchos guerreros poderosos.
- Me alegra escuchar eso. ¿Podrán soportar condiciones extremas? Porque si es eso podriamos llevar a cabo un proyecto muy digno e esta absurda guerra.
-Todavia no ha completado el entrenamiento adecuado, señor.- fue la respuesta del peliplata.- Hemos visto que la modalidad intensiva ejercida en ellos a un nivel que ni siquiera el ejército ha llevado a cabo los estandares y estatutos mas extremos, aplicandolos en ellos logramos despertar el lado sanguinario muy oculto de su subconsciente. -En ese momento un joven quien ha sido sometido a fuertes entrenamientos mostraba su rostro con una sonrisa siniestra, deshumanizada mientras unas armas le apuntan. La metralla sale disparada envolviéndolo en una nube oscura. Una vez disipada la niebla la figura antropomorfa de una piel roja con detalles oscuros y dientes filosos hacia acto de presencia. Un rugido salio de su boca e inmediatamente Yaten lanzaba los dardos tranquilizantes. Poco a poco la criatura regresaba a su condición humana original tirado en el piso inconsciente y unos droids lo llevaban lejos de esa área destruida.- Seguir con los lineamientos prohibidos podría desatar la caja de Pandora, señor
Darién se había quedado maravillado con semejante demostración de poder , meditaba un poco y con esa sonrisa altiva les dirigía la palabra.
- Háganlo,
-¡Pero señor ...!- Dijeron a coro los dos generales Kou.
-¿Acaso no oyeron mis órdenes? Quiero que ustedes logren crear el más puro y perfecto soldado que ningun otro imperio, República o estado jamás haya concebido ni en sus más remotas pesadillas. Creando lo mejor y realizando todo con nuestra tecnología podremos doblar cabezas sin rechistar por la paz y el bien de todos nuestros habitantes.
En ese momento la cara de Seiya se quedó con un reflejo de asombro al ver la risa sardónica de su alteza Real.
"Este tipo nos quiere llevar a la ruina total. Busca la destrucción y la supremacía para su beneficio propio. ¿Por qué lo habrá elegido la reina Serenity para esposo de su hija y rey de Hilal?No, probablemente estoy soñando. el es el jefe supremo y vela por todos nosotros. Debo hacer que elija bien y quizas logre algo."
-Señor, si usted me permite mostrar un archivo para que tome en cuenta las dimensiones el potencial tecnológico para preservar la paz de Hilal. De no ser prudentes con los avances correlacionados el riesgo de ocasionar algo de lo que quizás podamos lamentar...
- ¿Estás cuestionando mi autoridad, general Seiya Kou? Se de antemano que no hay nada mejor que estar todos preparados para una catastrofe o urgencia con estos prototipos. No pretendas engañarme ni a mi ni a tu patria de que no quieres ser fiel al reino que te lo ha dado todo.
- No señor, solo que no es pertinente hacer derramamiento de sangre innecesariamente.
- Por lo que veo estas preocupado por otra cosa y no por lo que realmente importante que es el armamentístico poder que hemos conseguido.- La cara de Seiya había mostrado que habiah dado con el clavo. -Muy pensante en eso ¿Cierto? Déjame recordar que el no prevenir con buenas armas nuestro pueblo caería en decadencia como en Delahu y eso no puedo permitirlo. ¿Entendió General Seiya Kou?
- Si señor.- dijo con una resignada e inconforme voz.
La pantalla ahora se enfocaba en otro ángulo de semejanza con la brutalidad militar caracteristica de ese momento: Rei estaba en una cápsula de color rojo jadeante, la habían puesto a luchar y destruir a un Cyborg pero como era de esperarse al no saber nada de defensa personal termino con heridas y contusiones considerables. Los débiles intentos fueron inútiles e inservibles, al final de cuentas el Cyborg le tomaba de la pierna y la aventaba hacia un muro destrozando sus piernas.
-¿Quién es esa persona? - Preguntaba con desprecio Darién.
- Una de las últimas mujeres que capturamos en el prestigioso colegio de Balfourd, Rei Hino, nuestras estadísticas no nos dicen mucho de ella, y al paso que va probablemente no sea más que una simple muñeca. - Respondía de un modo irónico un soldado monitor.
-¡No me hagas perder el tiempo! ¡Muéstrame tu brillo bélico! -Gritaba un enfurecido Yaten quien visto todo desde la cabina.
-¡No sé de qué diablos estás hablando! ¡Auch! - intentaba incoroorarse, acto seguido la máquina le dio un golpe que la hizo rebotar en un muro.
La sangre que salía de una ceja y el moreton del ojo derecho dejaban ver qué Rei estaba en su límite, sus fuerzas habían sido diezmadas con ese último golpe que caía fatigada en el suelo.
"¿Iré a morir? ¿Acaso no hay nada que pueda hacer? ¿Sería destruida por esto?"
-Señor, el espécimen muestra nulas capacidades de batalla, su brillo bélico es cero. Ni siquiera tengo ninguna muestra de que sea apta para el proyecto. Otra información que se ve a través de una pantalla que monitoriza los signos vitales y la calorimetría.
-Es un desperdicio y una perdida de tiempo el seguir cuidando de ella.-Menciona el mordaz el joven comandante supremo de pelo oscuro.- Llevensela al depósito de desperdicios. Ahí podra descansar en paz. Al dar la orden de una compuerta grande emanaba una garra metálica que arrastra metales y objetos pesados.
-¡No! ¡No quiero ir al depósito, no quiero acabar así! -gritaba mientras la memoria le recordaba la muerte tan cruel de esa chica que había sido usada como ratón de laboratorio. Quería escapar pero su cuerpo ya no reaccionaba, los huesos de las piernas estaban después de ese impacto rotos en su totalidad; una garra enorme la recogía y abriéndose una puerta era echada a un montón de metales, cacharros y fierros viejos.
-¡No quiero acabar asi! ¡No! La compuerta inferior se abría, el viento soplaba fuerte dejaba notar que iría libre a una superficie desconocida. -¡No! Sin poder soportar ni de dónde apoyar gritaba con mucho terror. Un bloque de metal le golpeó en su nuca perdiendo el conocimiento de inmediato.
###################################
Había unos niños con ropas viejas y harapos jugando alrededor de un barril metálico que era usado como hoguera. Era una estampa común en la vida cotidiana de las personas de Delahu quienes estaban acostumbrados a vivir en la pobreza extrema caracteristica de la region. Unos pequeños con una sonrisa en la cara y la boca abierta admiraban a un adivino de piel canela y de ojos serenos: su nombre Mohammed Avdol.
Los niños aplaudían los trucos con alegría y felicidad. Era respetado como una eminencia pero tambien querido y apreciado como si fuera un sincero amigo, en medio de ese mar de chatarra y de desperdicios con su dominio del fuego lograba realizar trucos de magia dedicados a los pequeños.
-Señor Avdol, déjenos ver su truco del ave de fuego.-Rogaba un pequeño con la carita sucia pero feliz.
-Podria ser peligroso niños, no los quiero arriesgar. -Le respondía el adivino los niños empezaron a corear para que hiciera su truco con fuego. Nadie sabía cómo y cuándo lograba hacer llamas o controlar el elemento de fuego a su voluntad, pero el truco que sabía que era el favorito de muchos era un espectaculo hermoso pero hacía la imagen de un homínido con cabeza de águila que en ciertas ocasiones era dificil de controlar.
-¡Señor Avdol! ¡Señor Avdol! - corría desesperado un joven de pelo castaño oscuro hacia donde estaba él.
-¿Qué ocurre Nicolás? ¿Por qué tanta agitación?
-¡Rápido! ¡No hay tiempo que perder! ¡Encontré una chica, una chica hermosa desangrándose y con las piernas rotas
! El adivino puso su rostro en serio, se levantó y se disculpó con los niños al lado del joven, al llegar al lugar donde estaba la joven de pelo negro se acercó y tomó su pulso; fue retirándome cables, fierros retorcidos y pedazos de hierro para poderla sacar de ahí.
-Hilal está cometiendo muchas atrocidades, lo puedo ver.
-Ella está…?
-No Nicolás.- le habla detalladamente mientras se entrega en sus manos.
- Vive pero su daño es demasiado fuerte.
-¡No podemos dejarla morir tenemos que ayudarla!
-Lo sé, pero las medicinas en Delahu son muy pocas, solo un milagro la mejor salvar.
