Discleimer: Los personajes de Sakura Card Captor no me pertenecen, son de Clamp, pero la historia es de mi completa autoria.
Capitulo 4
La noche había caído y con ella, 5 chicas terminaban con su labor para salir, habían bajado a cenar y les habían avisado a sus guardaespaldas que estarían en la habitación haciendo cosas de chicas por supuesto.
- Hay chicas se ven divinas - chillo la amatista con la mirada soñadora.
- Y tú te vez hermosísima Tomoyo - dijo Chiharu.
- Ahí Tomoyo, necesito ayuda con esto - Sakura le pedía ayuda a su amiga pues la coleta que intentaba hacerse aun no le salía como ella quería.
- A ver - dijo acercándose a la castaña quien estaba con la cabeza inclinada hacia adelante intentando amarrarse el pelo - ¿cómo quieres el pelo? -
- Quiero una coleta alta pero no me sale - seguía luchando por poder peinarse.
- Enderézate Sakura -
Cuando esta hizo caso y miro a su amiga quedo impresionada
- Tomoyo te vez hermosa - dijo mientras se olvidaba de su propio peinado y soltaba su pelo que caía totalmente desordenado
La amatista se sonrojo ante tales palabras, se miro a sí misma y sonrió al ver el atrevido atuendo que llevaba puesto, un vestido straples con escote en corazón de un lila casi brillante, su pelo largo caía sobre sus desnudos hombros hasta sus caderas con ondas en las puntas, y sus altos tacones daban la impresión que sus tonificadas piernas fueran interminable mente largas.
- Wooow Tomoyo esta noche si serás la reina de la fiesta - la alago Rika.
- Todas nos vemos divinas, pero Tomoyo esta preciosa - dijo Naoko.
- Gracias chicas, pero a ver - tomo el pelo de Sakura para poder peinarla - Si no nos apresuramos se nos ara tarde y tendremos problemas para salir -
Las chicas terminaron de peinarse y maquillarse exactamente a las 10:45 de la noche y cuando estuvieron totalmente listas, se descalzaron los altísimos zapatos para salir sin hacer ruido, gracias a que todas a excepción de Tomoyo y Naoko, llevaban pantalones, no les fue difícil descender.
Comenzaron a bajar expertamente por el balcón, primero Tomoyo seguida por Chiharu, Naoko, Rika y finalmente Sakura, en fila comenzaron a escabullirse por el amplio jardín hasta la parte trasera de la mansión donde ágilmente subieron por la escalera que ahí escondían y saltaron al otro lado, Sakura quien fue la última en subir dio un tirón a la escalera y la dejo caer entre los arbustos.
- Huyyyyy por fin fuera! Ahora a pasarlo bien - grito la amatista y sus amigas la siguieron con silbidos cuan camioneros
2:30 de la madrugada y 2 guapos muchachos salían de la piscina temperada después de un arduo entrenamiento.
- Te volví a ganar Li, apestas nadando -
El castaño frunció el ceño y su única respuesta fue uno de sus acostumbrados gruñidos.
- Vamos Syao mi amor no te enojes y dame un besico - comenzó a caminar más rápido detrás de su amigo estirando los brazos y la trompa en señal de querer darle un beso.
- Deja esos jugueteos tuyos - dijo tajante el castaño - Y mejor ve a cerciorarte que el par de brujas este bien -
- Porque siempre me tocan las peores tareas a mi - dijo el ingles en forma de reproche mientras caminaban hacia el interior de la casa
- Porque tuya fue la idea de cuidar a estas chiquillas mimadas -
- Me reclamaras toda tu vida eso -
- No, solo hasta que este infierno termine - le dirijo la última fría sonrisa a su amigo para después subir las escaleras de dos en dos hacia su habitación.
Ah Eriol no le quedo de otra que hacer lo solicitado, no más bien ordenado por su amigo.
Cuando estuvo frente a la habitación de Sakura dio dos golpes en la puerta, pero no oyó respuesta, volvió a repetir el acto para luego decir.
-¿Kinomoto? ¿Daidoji? Están bien, necesitan algo -
Espero unos segundos por la respuesta pero nada, el ingles no lo pensó dos veces y giro la manilla de la puerta abriéndose paso a la habitación.
Se acerco a la cama y ahí estaban las dos muchachas durmiendo plácidamente o al menos eso se notaba ya que ni siquiera se movían.
Eriol se quedo ahí un minuto pensando que algo raro había ahí, pero no podía hacer más que observar puesto que si se acercaba más de la cuenta de seguro y las muchachas lo acusaban de pervertido y lo mandaban a punta de bofetada fuera de la habitación, el muchacho se tenso ante aquella visión de su cara siendo aporreada por las pequeñas manos de las jóvenes, cuando estaba por marcharse noto que el ventanal estaba abierto.
Como podían estas chicas ser tan despistadas, con el frió que hacía a esa altura de la noche, sin más remedio se acerco al ventanal pero antes de cerrarlo se asomo por el balcón a dar la última mirada de que allí todo estuviera tranquilo, pero grande fue su sorpresa al mirar hacia abajo.
- Malditas chiquillas - mascullo por lo bajo – Casi, casi caigo, pero esto no se queda así -
Volvió a entrar a la habitación, se dirigió nuevamente a la cama y corrió el edredón de este.
- O no - hizo una mueca de disgusto y algo de gracia al ver de lo que eran capaces esos diablos con cara de ángeles.
Ahí en la cama habían dos maniquís, cada uno llevaba puesto una peluca idéntica al pelo de las chicas y por su fuera poco, como si esas chiquillas quisieran burlarse de él se dieron el tiempo hasta de ponerles el pijama, pero esto no se quedaría así como que se llamaba Eriol Hiraguisawa que no se quedaría así
Salió rápidamente de la habitación con destino a la del castaño quien ya estaba al borde de caer en los brazos de Morfeo.
- Syaoran despierta - el castaño se sobresalto al escuchar el tono de voz que traía Eriol y de un salto se incorporo quedando sentado en la cama.
- Que pasa zopenco porque entras así, estaba a punto de rendirme al sueño -
- Las chiquillas - menciono sin importarle el insulto del castaño - Se escaparon -
- Queeeee ! - inmediatamente se puso de pie - Pero como... donde... cuando -
- No lo sé, fui hacer lo que dijiste y cuando no escuche respuestas entre y Dios las Descaradas dejaron unos maniquíes con pelucas acostadas en la cama en lugar de ellas -
- Lo sabía, sabía que estos demonios serian un dolor de cabeza -
- Bueno ya no es hora de lamentarnos vístete, iré hacer lo mismo y cuando las encontremos... - apretó los dientes y los puños para luego dar media vuelta y salir con destino a su habitación.
5 minutos más tarde ya estaban listos en el salón de la mansión.
- Me comunique con Yamazaki, le pedí que buscara en las discoteca de menores de edad los registros y si hay alguno con los apellidos de las brujas y sus amigas, dijo que en cuanto tenga noticias me llamaran -
- Bien Syaoran creo que deberíamos salir a buscarlas por los alrededores tal vez alguna fiesta en alguna mansión de por aquí -
- Si buena idea, yo iré a dar una vuelta y tu encárgate de preguntarles a todos los de seguridad de la casa si las vieron salir o rondar o algo -
Eriol asintió mientras Syaoran tomo dirección a la cochera donde tomo una moto y salió con ella a recorrer el vecindario.
El chino estaba furioso, no lo que sigue, maldita hora en la que decidió a serle caso a Eriol de cuidar a un par de chiquillas, " Que podrían hacer esas chiquillas de terrible " Aun resonaban aquellas palabras en su cabeza, maldito Eriol y su poder de convencimiento y maldito el por dejarse convencer
Recorrió por una hora y media las calles del lujoso condominio privado, anotando en una libreta cada una de las mansiones que parecían tener fiesta, no eran muchas, tres para ser exactos, Pero cada una tenía un número no menor de 500 invitados aproximadamente, llego a la conclusión que solo no las encontraría así que decidió ir por el ingles.
Estaciono la moto frente a la puerta principal y vio al ingles dirigirse a él.
- Y como te fue - pregunto el hombre de ojos azules.
- Ahí tres mansiones de por aquí en fiesta, pero no las revise hay demasiada gente por eso vine por ti, y a ti como te fue -
- Pésimo, nadie vio nada, ni siquiera las vieron merodeando por ahí, absolutamente nada -
- Creo que una de las cosas que hablaremos con el señor Kinomoto será sobre la seguridad de la casa -
- Concuerdo contigo, ah llamado Yamazaki -
- Si, pero tampoco ahí registro alguno de los apellidos en ni un antro -
- Entonces vamos a buscarlas a las fiestas de por aquí -
Los guardaespaldas decidieron ir a pie pues las mansiones antes mencionadas no quedaban lejos.
Se detuvieron frente a la primera mansión y para su sorpresa la fiesta ya estaba llegando a su fin
- Disculpa, estoy buscando a Kinomoto Sakura y Daidoji Tomoyo -
Pregunto Eriol a una de las niñas que estaba despidiendo a los invitados fuera de la fiesta al parecer era la dueña de la mansión
- No - respondió ella adsorba mientras se devoraba a Syaoran con la mirada - Pero si gustan podemos pasar y hacer nuestra propia fiesta -
La muchacha era guapa, ojos azules cabello rubio y largo, no le quitaba los ojos de encima al chino quien muy a pesar de la chica contesto
- No podemos perder el tiempo, tenemos cosas más Importantes que hacer - la chica solo se le quedo viendo un tanto horrorizada por la actitud del muchacho - Están aquí o no las chicas que buscamos -
- Ya les dije que no - soltó cruzándose de brazos y fulminándolo con la mirada.
- Bueno muchas gracias -
Eriol saco casi arrastras al castaño de ahí.
- No era necesario ser tan pesado Syaoran -
- Estamos buscando al par de brujas no haciendo vida social -
- Nunca cambiaras - el ingles solo rodó los ojos y siguió caminando alado de su amigo.
Llegaron a la siguiente mansión y grande fue su sorpresa.
- Mira esa es Sasaki - dijo Syaoran un tanto sorprendido al ver a la muchacha con la falda en la cintura y besándose apasionadamente con un hombre
- Wooow creo que está bastante entretenida no ahí que... -
- Sasaki - grito el chino sin importarle a ver interrumpido a su amigo
La chica se separo inmediatamente del muchacho arreglándose su ropa, al ver que la persona que la llamaba era ni más ni menos que el guardaespaldas de su amiga.
Intento correr hacia la casa para avisarles a ellas lo que ocurría, pero fue inútil, sus pasadas copas y obviamente su diferencia de velocidad con los hombres le pasaron la cuenta.
- Donde están el par de brujas - gruño más que furioso el castaño, tomando a la muchacha por el brazo
- Suéltame guapo ogro gruñón - la muchacha con suerte podía hablar, los tragos de mas se lo impedían
- ¿Guapo... ogro gruñón? - pregunto el ingles intrigado y un poco entretenido ante el apodo
- Si, así es como le dice Sak, bueno lo de guapo lo añadí yo pero lo de ogro gruñón si es de mi amiga y bien que te queda - se zafo del agarre del chino
- Bueno de los apodos hablaremos otro día -
- No, no otro día cegatón misterioso - se acerco a la cara de él ingles intentando indagar algo que a él lo desconcertaba
- Apuesto que esa... - cerró los ojos en señal de intentar relajar los nervios - Chiquilla de Daidoji es la causante de ese desagradable apodo
- Así es, pero porque te puso así si no eres cegatón ni siquiera usas gafas -
- Pues si las uso cuando estoy en la oficina o cuando leo en las noches, pero como ahora estamos en terreno uso lentillas ópticas - explico algo cansado ya de este asunto.
- Bueno, bueno dejemos las explicaciones para después, donde están las brujas - volvió a repetir Syaoran
- Adentro - a Rika no le quedo más remedio que responderlas, pero se sentía traicionera por eso
Sin perder más tiempo los guardaespaldas se mezclaron entre los jóvenes que disfrutaban de su fiesta buscando a la castaña y la amatista que los sacaban de quicio
- No las veo por ni un lado - comento un tanto abrumado Eriol
- Sigue buscando, de aquí no me voy si no es con ellas -
Los chicos decidieron salir al patio trasero y ¡BINGO! Ahí estaban las jóvenes conversando animadamente con dos muchachos y sin ni una pisca de remordimiento cosa que enfureció mas a sus custodios
- Kinomoto...
Notas de la Autora: Holaaaaa, perdón por la demora u.u* Resulta que comencé de nuevo con mis obligaciones, trabajo, u, etc por lo tanto, estoy ultra atareada, tratare de estar actualizando lo antes posible si ? Gracias por su compresión, espero que ayan disfrutado del capitulo, y espero ver sus comentario Gracias.
