Cap IV

La mañana siguiente se asomo por la ventana, la televisión estaba apagada y sobre ella una manta color lila se encontraba tapándole del poco frio que pudiera haber en la habitación. Natsuki despertó fastidiada por la luz que entraba y le daba directamente a los ojos. Miro a su alrededor, por un instante se sintió como en un sueño, pero recordó que estaba en la casa de Saeko tras ver la fotografía enorme colgada arriba de la chimenea, fotografía en la cual estaban los tres, Saeko, ella y su padre. Suspiro y se levanto, no recordaba cuanto tiempo se quedo ahí viendo televisión hasta que se quedo nuevamente dormida, preparo algo para almorzar y busco a Saeko en su habitación.

Su madre estaba dormida, no quiso despertarle así que después de comer, dejo algo para ella preparado en la mesa y salió a dar un paseo. Camino por las calles llenas de historia, mirando en todas las tiendas, fruterías, panaderías. Todo era admiración para ella, llego a una tienda de abarrotes donde había diferentes cosas típicas del pueblo. Miro frutas, verduras, especias sus ojos se iluminaron, aquello era un paraíso para ella, todo fresco y a buen precio. Tomo varias cosas que coloco en un cesto y se acercó para pagar en la caja. Su móvil sonó, no lo había apagado, ella misma decía que llevar el móvil adonde quiera era como mantener el trabajo cerca, no tuvo mas remedio que leer el mensaje que llegaba " Kuga, descansa y disfruta todo lo que quieras, porque cuando regreses dudo mucho que vuelva a decirte que tomes tus vacaciones, todo aquí es un caos." Termino de leer y una leve sonrisa apareció en sus labios.

-Ja! Eso te pasa por andarme esclavizando.- menciono casi en un susurro, sujeto la bolsa que le daba el dependiente y salió de ahí.

Tras dar unos cuantos pasos, se encontró una panadería que acababa de sacar diferentes variedades de barras francesas, sonrió y se introdujo en la tienda para comprar una hogaza de pan y sentarse en el mismo lugar, puesto que ofrecían el servicio de una cafetería, pidió un cappuccino, tomo asiento y disfruto el momento pensando en el porque de la noticia que vio la noche anterior.

~~~~~~~~~ FLASH BACK~~~~~~~~~~~~

-" Buenas noches a todo nuestro auditorio, el día de hoy tenemos nuevas noticias que alegraran a nuestro continente…"- Un joven bien parecido, se encontraba dando las ultimas noticias del día.- "La Famosa Y reconocida chef Viola se encuentra en nuestro continente, su representante confirma que se encuentra buscando nuevos y novedosos platillos para poder terminar de escribir el tan afamado y esperado libro que publicara, el tan ya mencionado y esperado Libro de los secretos, dicho libro se encuentra en elaboración y por lo tanto la afamada chef se ah dedicado a viajar por todo el mundo y solo publicara en su libro las recetas mas novedosas y especiales de cada continente…miles de fanáticos de la cocina están ansiosos por tener dicho tesoro en sus manos…esperemos que Viola, encuentre lo que busca en este lado del mundo, en otras noticias…"

Ahí estaba, la razón por la cual le había acosado de aquella manera.

~~~~~~FIN FLASH BACK~~~~~~

El animo de Natsuki se derrumbo por los suelos en aquel instante cuando recordó la noticia de la noche anterior. Viola no haría eso, ella siempre le había admirado por mantenerse en secreto, por mantener sus recetas para ella misma, por demostrarlas al mundo y para…para… No definitivamente ella jamas le daría su receta, es lo que mantenía el restaurant y además, esa receta la había conseguido con el deseo de su aprobación, no para que la vendiera. Cerro los ojos y bebio un poco del café que había pedido, no le sabia tan dulce como cuando lo solicito. Suspiro decepcionada, ni siquiera le había visto por el restaurant lo mas probable era que no había pasado por ahí para probarla y solo por rumores se había dado cuenta de que ella era la autora de aquel gran descubrimiento. Su cabeza era un lio, pago su café y dejando la mitad de la taza se retiro, debía encontrar aquello que buscaba, porque aun estaba buscando.

Shizuru se encontraba en las instalaciones de un lujoso hotel, el mas costoso que le habían podido conceder sus asistentes, mas que capricho, ellos deseaban consentirla ¿Cómo decir que no?,¿como negarse a aquellas atenciones? Sonrió para si misma, se acercó hacia el gran ventanal que daba una de las mas hermosas vistas de aquella ciudad, pero sin embargo aquello no era de su total agrado, preferiría contar con amigas con las cuales salir de compras, prefería la compañía de su familia, la cual en esos momentos se encontraban atendiendo sus asuntos sobre las grandes empresas Kyoto. Su madre era administradora en el área de ventas, viajando…siempre viajando. Su padre no salía por mucho tiempo de la oficina central en NY donde se había instalado la nueva central en EUA. Ella fue criada por sus abuelos en una casa antigua de la ciudad de Kyoto. Se le dio una educación tradicional y llena de lujos, pero ella quería mas, conoció la gastronomía cuando tenia 15 años y desde entonces ese era su mundo, sus padres no se negaron, a final de cuentas ella seria la sucesora junto con su Prometido Kanzaki Reito, dueño de industrias Petroleras a lo largo del mundo.

Shizuru le conoció cuando tenían 18 años, se presentaron ante la familia como los sucesores y así se haría una alianza de ambas familias. El quedo prendado de aquella joven shizuru, pero pronto ella le hizo saber sus deseos de superación y el simplemente se burlo. Aquello marco lo definitivo, ella jamás aceptaría que el fuera mas que un simple compromiso, un hombre que no te respeta de esa manera, no te respetara jamás. Y mantuvo su distancia, ahora a la edad de 25 años no había tenido ningún contacto con el, Reito simplemente no soporto aquello y se consiguió una chica que le idolatraba a el…Mai Tokiha. La chica era muy común pero al menos había logrado quitárselo de encima, así que estaba bien para shizuru. Ambos hablaron y llegaron a un acuerdo, formalizar el compromiso para la alianza, una vez lograda se separarían, listo simple y sencillo. Así ella se dedicaría por completo a lo que quería lograr y Reito podría vivir tranquilamente al lado de Mai.

Estaba aburrida, recordar a Reito le molestaba de cierta manera, busco su móvil y mando un mensaje a su representante. "Saldré a buscar inspiración, no me busques ". Y con esas palabras, dejo el móvil en la cama, tomo su bolso y salió en busca de algo que aun le hacia falta, un poco de vida normal.

En la calle, decide caminar aunque un chofer le ofrece llevarla, mas sin embargo rechaza la oferta profesionalmente aclarando que va a una tienda cercana. Quería disfrutar de la ciudad, atardecía así que varia gente se encontraba saliendo de sus trabajos, doblo la esquina y se encontró con una librería. Por su profesión, cualquiera intuiría que se dirigiría a tomar un libro de cocina, mas sin embargo ella no solo leía de cocina, la mayoría de los libros ya los conocía, además sus gustos y conocimientos eran amplios, paso por los diferentes pasillos de aquel lugar esperando que alguno le llamara la atención. Un ruido la distrajo de su búsqueda, pues en la parte de afuera una motocicleta se había detenido enfrente del establecimiento, un chico bajo de ella y se dirigió hacia otro lugar, ella se quedo mirando la moto y tras pensarlo por un momento se descubrió en la sección de mecánica, varias revistas sobre motocicletas estaban ahí. Tomo una de ellas, donde había una foto de una Duccati azul, parecida a la motocicleta de aquel chico. Pago la revista y salió de allí.

Caminando por la calle la ojeo levemente, sonrió un poco para si misma, jamás se imaginaria subiendo a una, aunque le parecía interesante la idea de intentarlo, tal vez rentaría una para quitarse esa sensación de aventura.

Estaba concentrada en la revista, giro por la calle y se tropezó con alguien, logro mantener el equilibrio y tras levantar su revista que había dado al suelo, busco con la mirada a la persona con la cual había chocado.

-Disculpe, Estaba distraída y….- Silencio, cual fue su sorpresa, ahí estaba ella. Sonrió para si misma por verla en aquella graciosa situación.

Natsuki por su parte llevo su mano a su frente.

-¿pero que demonios? La próxima vez fíjese por donde camina.- levanto la vista, sus ojos se toparon con los carmín de la castaña.- Tu…-

-ya me disculpe, Natsuki – san – le ofreció la mano para ayudarla a levantarse, pero la peliazul la rechazo, rápidamente se incorporo y junto las cosas que traía con ella, las frutas, las especias y demás que traía consigo, Shizuru contribuyo un poco, mirando cada uno de aquellos ingredientes, se pregunto a si misma si ella nunca descansaba. Aun ella se fastidiaba de vez en cuando.

Una Natsuki sonrojada agradeció la ayuda y trato de despedirse diplomáticamente para safarse de una conversación con la castaña, pero esta era mas hábil de lo que esperaba la ojiverde.

-gracias por todo, me retiro. –

-Natsuki – san, ya que estamos aquí, vamos a tomar algo.-

-Gracias pero no lo creo conveniente, usted es una profesional y por lo tanto tendrá la agenda saturada, no podría perder el tiempo con una novata como yo. – sujeto las bolsas con fuerza y se dio la media vuelta.

-Ara,¿ no será que te sientes inferior delante de mi ?-sonrio

Justo en su orgullo.

-Disculpe, "miss Viola" – se giro Natsuki enfadada –Pero, yo no soy la acosadora, y no tendrá por qué sentirme inferior delante de la maestra que pide una receta a una alumna, una receta que para la mas conocedora, no debía de ser ningún problema.-

-Ara, Ara…Natsuki- san esta molesta, pero tienes razón. – Se acercó mas a ella sin quitarle su mirada carmín de la ojiverde, aquello puso mas nerviosa que asustada a Natsuki.

-Ara, Nat-suki… Tomemos algo, prometo ser buena chica y dejar de "acosarte" por tu Receta. Prometo estar tranquila.-

Natsuki titubeo un poco, y tras analizarlo un segundo…pensó. Habia cosas que quería preguntare, quería saber sobre la noticia de anoche. Pero sobre todo, debía vigilar sus movimientos y poder ganar algo de terreno para también ella sacar ventaja de aquel encuentro, nuevamente…ocacional.

-Esta bien, acepto…- la miro nuevamente –pero con varias condiciones.-

-Mmm…- Sonrio Shizuru, asi que seria más complicado de lo que parecía, le agrado el reto. –Continua escucho.-

-No me preguntaras nada de mi vida laboral, nada de recetas. – la miro seriamente

-Deacuerdo, puedo con eso. ¿Y las demás peticiones?-

-Las dire conforme se vallan dando las cosas, por ahora busquemos algo de beber, me dio un poco de sed.- miro a su alrededor.

Shizuru no dejaba de mirarla, caería…poco a poco pero lo haría y cuando la tuviera desprevenida, sacaría lo que necesitaba y después, ya pensaría en el después.