Lo seeeeeeeeeeee T_T no tengo perdon, ni gracia divina u_u, aceptaré ir a la horca.

Me he demorado una eternidad, pero ahora pretendo retomar todas mis historias, ya que la universidad, me ha tenido algo acomplejada...

sin mas... las dejo con el capitulo :D


En el Capitulo Anterior:

Como todo un caballero le abrí la puerta y la invite a tomar asiento, a lo que ella aceptó gustosa, rodee el auto y me subí yo también. Noté como no estaba nerviosa, ni impaciente, raro – quizás ella no sea como las otras – pensé, pero me auto corregí de inmediato, todas eran iguales, ella solo se estaba haciendo la difícil, ya llegaría al punto en que no se podría aguantar y pensando esto encendí el motor para ir al restaurante.


Como todo caballero la llevaría a un lugar de mi nivel, lujoso, elegante y moderno. A las mujeres les gustaba lo caro, rozando lo ostentoso, pero con un toque de delicadeza.

En unos minutos llegamos al restaurante y me bajé rápidamente del auto, lo rodee para abrirle la puerta, y extendí mi mano para ayudarla a bajar, ella aceptó gustosa mi mano y nos adentramos al local. Nos atendió un caballero entrado en edad y nos llevó a la mejor mesa que tenía, o sea, con la mejor vista. De nuestro lugar se podía ver un hermoso jardín japonés con fuentes de agua y un hermoso árbol de Sakura.

Después de ordenar lo que almorzaríamos, la noté algo incómoda y me adelanté en preguntar…

- Bueno, ¿te molestaría si comenzamos con los negocios? – pregunté calmadamente.

- No en lo absoluto, de hecho, ¿no se supone que a esto venimos? – respondió aliviada.

- Por supuesto – ¿Cuál es su problema?, ni que fuera un ogro feo - entonces… ¿como van esos modelos nuevos? – si no quería venir, mejor no demorar mucho esta "reunión" – pensó molesto, ¡¿quién no estaba a gusto junto con él!

- Bien, de hecho ya los he terminado – le entregó unos papeles con los distintos bocetos y planos de cómo eran. Sasuke los tomó y estudió durante unos momentos de tensión - ¿Qué opinas? – preguntó rompiendo con el silencio que la ponía nerviosa.

- Son… singulares – finalizó levantó la mirada, clavándola directamente en sus ojos verdes – Habías dicho que los hiciste tu, ¿Cierto? –

- Cierto, a decir verdad me he entretenido un poco durante mi viaje y mi tía Tsudane me ha ayudado bastante – sonrió feliz ya que al final al pelinegro le había gustado su trabajo, más no se dio cuenta que el que estaba en frente de ella, había quedado maravillado con su sonrisa.

Sacudió su cabeza casi imperceptiblemente para dejar de verla como un imbécil antes de que ella se diera cuenta. Sonrió con arrogancia, esta chica le encantaba, iba a disfrutar de lo máximo cuando la tuviera bajo su cuerpo. Deslizó discretamente su vista por el resto de su cuerpo – si que lo voy a pasar bien – pensaba mientras mentalmente se saboreaba los labios por su futura conquista.

Esperaron los platos que pidieron y continuaron la conversación hablando de trivialidades, hasta que una llamada cortó la conversación, era el celular de Sakura.

- Si me disculpas Sasuke – el aludido inclinó la cabeza dándole a entender que no había problema en que contestara – Sakura al habla – contestó cortante.

- Hola frontuda – dijo Ino con voz melosa – Y dime, ¿ya te has ido a la cama con ese semental? O ¿todavía te haces la difícil?

- ¿Qué pasa cerda? – dijo algo molesta. Sasuke que se hacía como que no escuchaba la conversación, pero en realidad permanecía atento a todo, desde expresiones faciales, hasta tonos de voz y según sus suposiciones la persona con la que encontraba conversando Sakura era una amiga, pero a juzgar de su anterior sonrojo, tuvo que preguntarte algo vergonzoso y que ha hecho que se molestara.

- Quería saber si sigues "hablando de negocios", con ese dios o si ya haz llegado a segunda base y te haz molestado por que interrumpí – Sakura cerró los ojos, y los volvió a abrir, completamente sonrojada.

- No cerda, nada de segunda base y déjate de hablar estupideces, ahora, dime por que es que me haz llamado, por que no creo que haya sido de pura cotilla – dijo maliciosamente.

Con que segunda base… parece que están hablando de mi – Pensaba el arrogante pelinegro, por lo que pudo percibir, la pelirosa estaba sonrojada y bastante avergonzada – adorable – se decía mentalmente el chico.

- No a decir verdad quería saber si mañana quieres desayunar conmigo – finalizó la rubia.

- Ósea que si es de pura cotilla – refunfuñó – Pero no creo poder librarme… así que… ¿mañana te paso a buscar? –

- Si tú quieres – dijo inocente – nos vemos mañana a las 10 entonces, bye bye – y cortó la comunicación la rubia.

Cerró el celular y lo guardó en su bolso, miró a Sasuke que estaba bebiendo vino, no podía evitar sentir mariposas en el estómago, ese aire elegante y seductor, nunca lo había sentido tan abrumadoramente en un hombre, ese chico era… interesante.

Carraspeó para llamar la atención de su acompañante, el de inmediato volvió a verla interrogante.

- Lamento la interrupción – dijo apenada.

- No hay problema, ¿Dónde íbamos? –

- En tu opinión sobre los modelos, mira si quieres podrías corregirlos y después me los devuelves para ver que tal – indicó sobre los bocetos.

- No creo la necesidad de eso, los encuentro muy buenos, tendríamos que hacer modificaciones nada más para la aerodinámica y comenzaríamos a fabricarlos –

Sakura se sintió aliviada, no acostumbraba hacer diseños, ni mucho menos de autos, por lo menos no habían quejas de momento. Ahora solo se le presentaba un problema y era que ya no había tema de conversación, por lo tanto la conversación se haría más intima, y ella no tenía ganas de conversar con un completo extraño, - Aun que no era tan extraño… al fin y al cabo era su "socio", la persona con la que trabajaba, por lo tanto debería estar en la clasificación de "cercano", y no en la de "completo extraño"- E inevitablemente su mente se desvió hacia su vida amorosa… que por lo demás… era un desastre, además y por lo general todas las conversaciones terminan en ese punto. Y eso sería para ella algo triste, ya que, ni siquiera tenía a un posible candidato, claro, tenía uno enfrente, pero se le hacía que era un mujeriego, y tampoco era como si quisiera sentirse humillada al lado de un Don Juan. ¡Y no! No es que se sintiera una inexperta o que eso la hiciera sentirse inferior al hombre en frente de ella, por que claro, ella había tenido sus romances, pero nunca llegaban más allá, y daba la casualidad de que siempre que una relación estaba por traspasar la débil línea del Compromiso… le daba una psicosis colectiva y terminaba huyendo de su pretendiente, por eso es que nunca tuvo novio – Y que más decir… más de una vez alguno de ellos me llamó "loca" o "desequilibrada emocional"- , tal vez y Sólo Tal Vez era un poquito excéntrica, pero tampoco era como si lo quisiera divulgar a los siete vientos.

Al fin y al cabo de algo tenía que partir ¿no?, total, un hombre, mientras sea por el rato, no le haría daño a la empresa, tan solo debía ser discreta para no llamar la atención y ¡problema resuelto!, solo debía encontrar al candidato para experimentar, debía cumplir con unos requisitos básicos, y el principal debía ser que no lo conociera, ni que él la conociera.

Que pena… Sasuke ha quedado descartado– La cerda no se lo perdonaría, pero podría traer problemas a la buena relación de la empresa. Era muy comprometedor.

- ¿Y que te parece Tokio? – preguntó Sasuke sacándola de sus pensamientos.

- Bastante bonito, es una gran ciudad – respondió amable – por eso la prefiero a estar en Kioto, prefiero las capitales, hay muchas más cosas que hacer –

- Si eso es verdad, pero también es complicado conseguir un buen Lujar donde vivir, que no sea peligroso, ¿Por donde vives? – preguntó, quería comenzar a sacarle información.

- Vivo por el distrito Shinjuku, es bastante lindo por ahí.

- ¿En el centro de la ciudad?, que coincidencia yo también vivo ahí, no había conocido mujer que le gustara vivir en medio de todo – estaba asombrado.

- Entonces creo que no conoces muchas mujeres – Y tampoco creo que quiera conocer algo más que sus cuerpos – pensó con sarcasmo.

- ¿De verdad tengo esa pinta? – preguntó aparentemente sorprendido.

- A decir verdad no, es más, creo que has de ser un imán de mujeres, pero no tienes esa pinta de querer "conocer" como piensan, lo que creen o anda a saber tu que cosas – Su sarcasmo había hecho su aparición.

- Que ruda – se hizo el ofendido. Debía redirigir la conversación… se le estaba yendo de las manos – Y eso no sería bueno si quería conquistarla – Pero déjame decirte que nunca es bueno confiar en las primeras impresiones, nunca sabes lo que te vas a encontrar -.

- Si tienes razón, pero eso, solo lo dirá el tiempo – Lo desafió implícitamente, a lo que él solo se limitó por formar una sonrisa de medio lado. Desvió su mirada hacia la mesa y fijo la vista en el reloj de su muñeca - ¿¡Has visto la hora! Ya son las tres y media – Dijo dándose cuenta que el almuerzo se había demorado más de lo esperado.

- Eso es lo que pasa cuando tienes buena compañía – dijo mientras pedía la cuenta al mesero.

Pagó y luego, la escoltó caballerosamente al auto para pasar a dejarla a su trabajo. Durante el camino, se formó un silencio abrumador, algo incómodo, pero fue acabado cuando la voz de ella irrumpió.

- Sasuke, de casualidad tú sabes ¿Dónde hay una buena tienda de muebles? –

- ¿Por que? Acaso estás remodelando – respondió algo desilusionado, tenía la esperanza de que ella le preguntara si podrían salir otro día.

- No, verás tengo un departamento, pero no tengo más cosas que una cama – confesó algo avergonzada – ya que, he querido yo decorar mi departamento, y como al parecer conoces esta cuidad muy bien, me gustaría que me recomendaras alguna tienda o persona que pueda ayudarme con la tarea -.

- A decir verdad no conozco mucho tus gustos, por lo que no sabría cual nombrarte, pero si quieres el sábado tengo libre el día libre – ofreció con dobles intensiones.

- Oh no podría hacer eso, sería abusar de tu hospitalidad –

- Claro que no, además ¿pretendes meter los muebles tu sola al departamento? – dijo haciéndole entender que no podría sola.

- Siempre puedo contratar a algunos hombres de mudanzas para que acarreen todo – refunfuñó, nadie le decía debilucha.

- ¿Y arriesgarte a que dos desconocidos se metan a tu departamento? – Con esto si o si la convencía

- Si lo planteas de esa forma… - ¡Dos hombres que podían ser psicópatas! – Está bien – O pensándolo mejor… o pensando como Ino… acabo de aceptar una cita con este tipo y ni me di cuenta, este tipo es astuto – pensó perpleja.

- Entonces… el Sábado ¿a que hora te acomoda? –

- A las nueve de la mañana esta bien, o ¿es muy temprano para ti? – dijo irónica mientras rogaba que así fuera, si la había engañado… al menos lo haría levantarse temprano.

Por que tan temprano, todos los días me levanto temprano, al menos sábado que me levante tarde – se quejaba mentalmente el pelinegro – No claro que no, es una muy buena hora, suelo madrugar – Perfecto… ahora hasta me sacrifico por una cita, genial… -

- Entonces nos vemos el Sábado, bye bye – No dio tiempo para que Sasuke se bajara del auto, para que él la ayudara. Ya se había retrazado mucho en su trabajo, más ceremonias de un tipo para conquistarla que quitarían tiempo precioso.

Había sido un día agotador, luego del almuerzo, tuvo que prácticamente ponerse un megáfono para dirigir la empresa, los empleados al parecer y al darse cuenta que su tía ya no estaba en la empresa, querían dársela de flojos, pero no, nunca pasaría eso con ella como jefa.

Mañana amanecería con la garganta resentida, ya la podía sentir algo reseca.

Estaba por ir a la cocina por algo para tomar, para luego terminar de escribir su libro, cuando su celular la interrumpió. Se arrastró hasta el sofá, donde había dejado sus tacos y su bolso.

- Sakura al habla –

- AHHHHHHHHHH! TÚ amiga ingrata, mira que yo muriendo de ansias de saber como termino tu cita con el monumento sexy y tu ni de enterada de das, pero bueno, eso es algo que conversaremos mañana, tengo que decirte algo importante – dijo de repente sonando muy seria.

- ¿Que pasa? Por que te has puesto seria de repente – Se encontraba muy extrañada, Ino Nunca de los Nunca y a menos que fuera algo grave, se ponía seria.

- Necesito que me acompañes a conocer a mi prometido, mi padre me ha llamado y me ha dicho que es necesario que lo conozca para fin de mes a más tardar – Dijo, mientras yo no cabía de mi asombro, siempre Ino había sabido que su matrimonio había sido arreglado, eso lo sabíamos desde la infancia, pero por que ahora, de la nada, se ponía un plazo para conocerlo.

Ino siempre disfruto de la vida, cuanto ella pudiera darle y al igual que yo, poseía una alergia en cuanto a los compromisos, era cuestión de tiempo que ella estallara y decidiera escapar, pero he ahí el problema… Ahora no podía escapar. Eso era malo, muy malo.

Continuará…


Lo se algo corto el capitulo, pero algo es algo no?

dejadme muchos reviews! :3 y saludos, besos y abrazos a todas las chicas que han sido pacientes. :)

Cabe decir que también retomaré mi otra historia "My Dear Darkness" para que esten pendientes que este capi nuevo esta intenso *-*

bye bye *