La conquista de Aris

Miénteme con la verdad

1

-Podría decirle lo que me hace sentir cuando lo veo. Es una persona…no se rara. No habla mucho. Se nota que guarda muchos secretos. Es más lo que yo suelo comentarle de mi vida de lo que el se toma el tiempo de decirme…comunicarme. Todo el tiempo tiene algo que hacer, pero eso si cuando salimos pues... me dedica todo el tiempo del mundo. Se acompleja por cualquier cosa siempre pensando que me interrumpe por alguna razón…la verdad me pregunta usted…o tu verdad perdone no me acostumbro…pero la verdad…es que no me atrevo a decirle lo que siento. Pues por no tomarme el tiempo. Por que siento inseguridad en el. Semejante a llevar una cruz y yo solo seria otra más ¿entiende?. Eso para mi no es manera para llevar una relación y…y no se por que te estoy diciendo esto.

-Te hacia falta. No mucha gente escucha lo que debemos decir. Lo que realmente lleva nuestro corazón. Te puedo dar mi experiencia personal. A veces parece estar bien. Pero las relaciones donde todo luce perfecto por lo general esconden la peor imperfección.

-Perdona el atrevimiento pero…tu mirada es…nunca e sido buena expresándome…de hecho creo es la primera vez. Ni con el puedo hablar de esta manera.

-Creo que todavía duele al recordarlo. Esa persona que una vez ame con todo mi corazón, que me prometió…lo que hacen todos los hombres, el mundo básicamente... me arrebato lo más importante que soñaría cualquier mujer. Supongo que yo había madurado antes que el.

Pero luego su familia se encargo de hacerme la vida imposible…y hasta querer desaparecerme…

-Eso…eso es muy cruel.

-No tienes idea. Pero como el mismo me enseño existe de todo en la vida. Un tiempo para recibir y otro para dar. O pasar la factura…nada es eterno entre cielo y tierra.

-Dios se encargara la venganza no es buena si a eso es que te refieres.

-Dios no esta de mi lado desde hace mucho tiempo. Solo lamento algo Aris.

-Dime Sydney.

-Que un ser como tu pienses que soy tan estupida como para no darme cuenta de quien realmente es.

2

"Tu me mataste. ¿No me digas ya te olvidaste de mi?. Me viste arder en las llamas…¿o acaso ya te dio la peculiar amnesia que te afectaba cuando no querías decir nada o cuando decías en una época que a mi no me importaba nada?. Es tu culpa. Siempre lo será. No soy nadie. Gracias a ti. Pero descuida. Ahora mi amor tengo un nuevo propósito destruirte…"

Despertó sobresaltado. Como siempre eludía cualquier lapso de inconciencia que fuera prolongada para no ser invadido por esas pesadillas. Deseaba tener sus pastillas para no despertar tan nervioso pensando que se la encontraría de frente nuevamente. Era quizás a lo más que le temía pero a la vez en cierta forma lo deseaba. Siempre estuvo conectada con ella por razones desconocidas. Intentaba convencerlo de la muerte. De que era tiempo de proseguir con la vida y lo ocurrido con ella era solo un amargo episodio de la vida que serviría como experiencia. Pero a veces sencillamente no podía. Por qué el era uno de los que visitaba la morgue y veía ese cuerpo calcinado, sabiendo muy en el fondo de que no se trataba de ella. Pero era mejor la ilusión que enfrentarse de nuevo a ese fantasma. A quién solo deseaba pedirle perdón. A sabiendas de que eso no seria suficiente. Ella se encargo en aquellos días de convencerlo de que todo fue su culpa. Su ignorancia. Sus propios sueños y orgullo personal. Muy tarde vio lo que realmente era importante llegando un futuro inesperado. Sacudía su cabeza para borrársela de la cabeza. Por que hasta mencionar el nombre le causaba algo más que simple zozobra.

-Cuando quieras puedes salir del viaje ese.

Sandy abrió los ojos enfocando a quien tenia en frente y percatándose de la situación en la que se encontraba. Amarrado de pies hasta el área del pecho con gruesas cadenas que impedirían cualquier intento de escape. Estaba de cabeza colgando mientras abajo afiladas espinas metálicas los esperaban. Ya con manchas de sangre secas parecía ser que estos dos no serian sus primeras victimas. Tenía a Roberto enfrente hecho un mal de nervios y con una cara de asustado que Sandy solo pedía tener una cámara en ese momento. Roberto estaba bajo la misma condición.

Estaban en una cueva. Tenuemente alumbrada. Con restos humanos esparcidos. Algún animal salvaje quizás los había devorado. Tenuemente alumbrados por antorchas el calor era extenuante. Al mismo tiempo las condiciones desesperaban a cualquiera. Se escuchaban sonidos distantes todos de bestialismo. Gritos horrorizados crujidos y salvajes ladridos. El rostro de Robert seguía horrorizado. Balanceándose añorando una forma para poder escaparse.

-Esta tiene que ser la gente loca esa de la tribu…yo sabia que andar contigo era de mala suerte. Estas del carajo.

La reacción de Sandy fue adversa a la esperada por el atemorizado Robert.

-¡¿De que coño te estas riendo!. ¡No le veo lo "funny"!

-Perdóname Robert. Dijo Sandy sin dejar de reírse. Es que de verdad hace tiempo no me veía de esta manera y por mi madre que quiero tirarte una foto…estas embarrado. Un clásico de verdad. Si los demás pudieran verte te pondrían en el salón de la fama.

-¡¿Me imagino que entre tanta risa guardas una manera de salir de aquí!.

-Nop.

Ahora es Robert el que se ríe como demente.

-¡¿Y tampoco sabes quienes son!.

-A bueno eso si lo se. Respondió Sandy quedamente. No se supone que se hable de eso pero bajo las circunstancias no tendrás tiempo de repartir el secreto puesto que te comerán a ti primero.

-¡Estupido caníbales!...¡No mami siempre me lo dijo que no me metiera a esto y mucho menos que andará contigo o con cualquiera de mis tíos que me iban a joder la vida!. ¡Mira donde vengo a encontrar mi final!.

-Lamento comunicarte que no son caníbales. Son hombres lobo.

-Ja…ja…ja. ¿Todo es un chiste para ti verdad?.

-Yo no me estoy riendo.

-No es la primera vez que te quedas serio. Eso no existe.

-¿Y por que debería yo mentirte?. Mírame como estoy. Tengo experiencia con ellos. Así que se que se fijaran en ti primero.

-¿Y por que en mi primero que tienes tu nalgas o testículos de oro?.

-No que yo sepa…además como te dije tengo experiencias con esta gente si quieres puedo seguir dándote razones.

-Dime una que yo entienda.

-Eres más goldo que yo. Alimentaran a los pequeños.

-¡¿Por qué todo lo malo siempre me pasa a mi!. ¡¿Qué tu eres más blanco que yo me lleva bafanapolis!.

-Con frases de tu hermana. Cuidado te acusara de plagio.

-¡Es tu culpa!. ¡Es tu culpa todo lo que me esta pasando!.

-Bueno yo no te pedí que vinieras fuiste tu el que te ofreciste. Esto te enseña a no ser tan entrometido la próxima vez.

-¡Pero si tan solo era buscar información de la iguana de cuneta esa con la que piensas casarte!.

-Ok Robert. Primero deja de decirle iguana de cuneta jodio manatí con pelo.

-¡¿Eso te molesta!. ¡¿Te molesta eso!. ¡Maldito pendejo!. ¡Por lo menos yo me invento un insulto diferente!. ¡¿ Qué es lo que te pasas diciéndome todo el tiempo!. (Imitando la voz de Sandy) ¡Robert cierra la boca esa llena de sapos y escorpiones!. ¡Cállate manatí con pelo!. ¡Yo tengo un repertorio pero tu no cambias!.

-Si quieres te complazco.

-¡Lo que quiero es que me respetes!.

- OK. Dijo Sandy suspirando por que sabía a donde se dirigía esta conversación. Tu hermana es la psicóloga. ¿Por qué siempre debes hablar estas cosas conmigo?.

-¡Por qué tu me buscas!. ¡Nos están a punto de devorar y tu pareces un suicida!. ¡Nunca me toman en serio!. ¡Todo es para el idiota de Ema!. ¡Hay Ema esta grave tiene disfunción eréctil!.

-Eh no era con el sistema inmunológico.

-¡Es la misma mierda y no me corrijas!.

-Lo que usted diga.

Robert continúa hablando. Quejándose por las ocurrencias de la familia que siempre lo tildaban de fracasado sin aptitud para seguir la tradición familiar. Se debía a que Robert era un muchacho en cierta manera rebelde. Muy diferente a Emmanuel que de por si era muy violento. Robert era un poco más pasivo, lento para las cosas. Desprevenido que rara vez se tomaba las cosas muy en serio. Era quizás que no se le brindaba la oportunidad. O que ciertamente poseía otros intereses. Sandy por otro lado en vez de seguirlo escuchando agudizo los sentidos aunque la mirada la mantenía fija en su sobrino. Mejor verlo hablando lo que para el eran cosas sin importancia que verlo gritando desesperado. Era lo menos que necesitaba. Notó que los gritos se detuvieron así también tuvo la sensación más bien por instinto de que alguien se aproximaba. El afinado olfato le decía que eran hombres lobos de esos que tenían la posibilidad de controlar deliberadamente la transformación de hombre a mitad bestia. Otra persona o ser los acompañaba. Un olor peculiar. Entre lo reconocido aparecía un aroma femenino. Sandy rara la vez que se le escapaba el olor de alguien aunque este fuere imperceptible. Incluso lo habían entrenado para identificar maneras de caminar. En caso de perder la vista depender de otros sentidos era esencial. A Sandy solo le tocaba pensar que todo de pronto se volvía muy interesante sin descartar lo peligroso. Por eso eligió la vida de pacifista. Intentar hacer las pases con una inestable raza como esta terminaba por lo general en crueles baños de sangre.

-…A mi papa no le importa lo que yo realmente quiera ser. Yo no creo tener algún talento especial no sirvo para esta mierda. Decía Robert casi llorando. No soy como Zaira o tú. Eso…ahí tienes. ¿Eres feliz?. Lo admito. Ahora deja de mirarme…( grita de pronto exaltado) ¡¿Qué es eso que tienes corriéndote por el cuello!.

Un raro objeto para Robert. Posiblemente por que nunca lo había visto.

Era un avanzado teléfono celular de color negro. Cuatro pequeñas patas de color metálico hacían que se moviera por el cuerpo de Sandy. Hacia sonidos peculiares que Sandy parecía entender.

-Justo a tiempo Glitch. Exclamo Sandy con una sonrisa.

-¿Qué es eso?. Pregunto Robert sin salirse del asombro.

-Ah donde están mis modales. Robert te presento a Glitch.

El celular giro su pequeña pantalla iluminada mostrando una cara feliz anaranjada.

"Saludos manatí con pelo"

-¡Eres un desgraciado!. Dijo Robert molesto.

-Oye no deberías insultarme.

-¡Dame una razón!.

-Bueno…

Glitch como Sandy llamaba al celular que de tantas lo había sacado aunque era un poco antiguo y se veía algo maltratado saco un pequeño láser rojo muy potente que derretía las cadenas.

-No lo creo…¿por eso era que no tenias un plan?.

-Más o menos.

-¿Pero cómo?...creo que nos quitaron todo.

-Ahh Glitch puede hacerse invisible o mejor dicho camuflajearse con el ambiente.

-¡¿Y donde se escondió en tus nalgas!. Añadió Robert riéndose. ¿No te esperabas esa verdad?. Me imagino que usas mucha vaselina. Por eso a veces caminas con las piernas media…(ve como las cadenas se rompen poco a poco hasta Sandy ser liberado lo siguiente que hace Glitch es derretir la que le sujetan los pies con suma rapidez y Sandy se agarra de la cadena que quedaba pegada al techo impulsándose para no caer en las espinas llegando al suelo) de pronto reconozco lo mucho que te quiero tío lindo.

-La vida tiene sus momentos divertidos. Repuso Sandy estirando sus músculos y moviendo la cabeza Glitch se poso en su mano izquierda y le tiro una foto a Robert la cual le mostró en su pequeña pantalla. Te dije que pondrían esta en el salón de la fama.

-Sandy…¿no iras a dejarme aquí?.

-Bueno no es una mala idea…pero tu madre me hablaría más mierda que tu. Aparte tengo curiosidad por eso de los chamburguitos. Solo imita lo que hice no quiero verte destripado.

Glitch se apresuro a liberar a Robert. Sandy por otro lado sabia que no tendría tiempo para realizar un escape de aquel lugar puesto que solo tenía una salida y era por donde venían directamente hacia el si los sentidos no le fallaban. Cuando Robert se vio liberado cayó al suelo no con la misma habilidad de Sandy pero a salvo. Estaba ansioso.

-¿Qué esperamos la guagua aérea?.

Sandy revisaba el localizador mundial de Glitch que le indicaba donde estaban exactamente. Pero algo bloqueaba la señal de Glitch por lo que saber el lugar específico de donde se encontraban resultaba imposible por el momento.

-Pensaron en todo. Inquirió Sandy de manera conformista.

-¿Qué quieres decir con eso?. Pregunto Robert sin salir de la ansiedad.

¿No puedes hacer que funcione?.

-Creo que no.

-¿Entonces?.

-Bueno todavía te puedo ofrecer como carnada.

-No es tiempo de gracia Sandy.

- O podemos esperar las visitas.

-Ninguna de las dos opciones me gusta.

Sandy ve una espada mohosa entre los huesos humanos. La toma sacando los huesos con los pies y la empuña en su mano derecha. Un amplio rayo azul de Glitch analizo la espada encontrando ningún contenido de plata. Lo necesario para matar hombres lobo. Se aproximaban las sombras que ahora el asustado Robert podía apreciar. Miro para todos lados. No buscaba un arma como Sandy más bien deseaba una ruta de escape. Después se puso a tocar las paredes como esperando encontrar algún pasadizo secreto. Sandy moviendo la cabeza negativamente queriendo ocultar la preocupación se arrecosto de la pared. No era la primera vez que estaba en una situación como esta. Pero en las otras ocasiones no estaba solo como ahora. ¿Qué demonios podría hacer Robert cuando el resultaba ser el responsable de su pellejo?. Al final cuando ya era inevitable el encuentro, Robert disimulaba una manera desafiante pero si Sandy no veía mal el joven temblaba más que una gelatina.

Una mujer de piel trigueña algo obesa vestida con una túnica negra y el pelo del mismo color que le llegaba hasta los hombros. Se apareció frente a ellos. Venia acompañada por dos criaturas que Robert nunca había visto pero Sandy conocía muy bien. Posiblemente por eso no les temía o tomaba esa actitud en cierta manera desafiante. Eran hombres lobo en efecto. Con armaduras grisáceas puestas que cubrían ambos hombres delgados. Con las bocas alargadas llenas de dientes amarillos y afilados así también como unas amenazantes garras. Eran de estos que lograban transformarse a medias cuando quisieran. Por que la transformación completa donde aumentaban considerablemente de tamaño, musculatura y en fin total apariencia física era bajo la luz de la luna llena que contenía todavía una inexplicable influencia. El del lado izquierdo era de un color gris mientras el de la derecha era negro faltándole un ojo. Se veían experimentados y furiosos. Tenían derecho para odiar a Sandy y seguramente ahora que sabían que estaba desarmado pensarían que era una total presa fácil acompañado del otro pasado de peso que también lucia como una excelente comida.

-Me sorprende. Dijo por primera vez la mujer de mediana edad con una sonrisa cínica. Todavía le queda algo señor cazador. Debes explicarme algún día como lo haces.

-Un mago nunca dice los secretos Johanis. Añadió Sandy todavía arrecostado como si se tratase de un encuentro casual. ¿No podrá haber un día que tu y yo podamos hablar como la gente civilizada?.

-Te dije que algún día te haría pagar por lo que le hiciste a los de mi especie. Ha llegado ese momento (mira a Robert con deseo) y hasta trajiste visita…( lo observa de pies a cabeza) se ve más fuerte que tu. Quizás sea un excelente candidato.

-Adelante ¿Por qué no le preguntas?.

-Siempre tan confiado. Reinposto Johanis acercándose un poco a Sandy. Esa será tu perdición. Tu desdichado orgullo.

-Bueno si me ves clamando por mi vida me acusas de cobarde y si me mantengo en esta manera soy un orgulloso. ¿Quién te entiende?.

-¡Quiero comérmelo!. Grito el hombre lobo gris quien tuvo que ser controlado por Johanis. ¡Mato a mi hermano!.

-No sabia que les dolía la familia tanto…bueno son como perros.

-Te esperan tiempos difíciles Sandy Henríquez. Volvió a decir Johanis segura de si misma.

-Oigan…oigan esperen. Interfirió Robert sin saber a ciencia cierta que decía y con una sonrisa nerviosa pero sin moverse de donde estaba. Somos pacificadores.

-¿Somos?. Pregunto Sandy de manera sarcástica.

-Yo todavía estoy de cadete pero…podemos buscar una manera pacifica para resolver nuestras diferencias. Por el bien de la humanidad.

Johanis no pudo evitar reírse hasta Sandy tuvo que acompañarla.

-¿Es este familia tuya?

-Dice mi papa y mi hermana. Pero de eso todavía no estoy seguro.

-Habla mucha mierda.

-De eso me di cuenta.

-Tú no sabes nada muchachito. Quizás tu tío nunca se ha atrevido a decirte lo que hizo en el pasado…

Robert miro a Sandy extrañado como esperando alguna explicación. Sandy no le devolvió la mirada.

-¿Sabes Johanis que estas violando el tratado con esta agresión?.

-Matamos a tu conductor y todavía me hablas de tratado…aparte no es el único. Sigo órdenes de alguien muy superior a ti. Lo que les tiene preparado acabara con toda la liga pacifista. Entonces mi especie tomara la posición que les corresponde en el planeta. No más cazadores ineptos como tú. Tampoco ofrecimientos de cura.

-Cada persona tiene derecho a elegir su camino. No tienes potestad para engañarlos con eso de la verdadera raza…cuando todo lo que es es una enfermedad tan antigua como la misma sociedad.

-Te equivocas tu raza el iracundo homo-sapiens es la enfermedad.

-Si tú lo dices…

-Hay más de una manera para atormentarte Sandy Henríquez y te juro que ahora comienza tu peor pesadilla.

-Bueno (suspira tomando la oxidada espada sin confiar mucho en ella pero todavía guardando un carta bajo la manga el invisible Glitch había salido de su bolsillo posicionándose en un lugar muy cercano a uno de los licántropos) dejemos tanta habladuría ¿por que no terminamos con esto?.

-¿Y tu piensas hacer algo con esa vieja espada?. Pregunto Johanis entre risas. Por lo menos mueres con tu estupido orgullo.

-Hey dicen que lo último que se pierde es la fe. Además el tuerto ese huele a alfombra llena de excremento de gato. De verás existe la palabra baño.

-Te veo en el más allá. Dijo Johanis dando la espalda para retirarse.

-No te vallas muy lejos. Inquirió Sandy preparándose para la pelea con los dos licántropos que se aproximaban de manera desafiante. Por que tu serás la próxima. (fulmina a Robert con la mirada) Por primera vez Robert si quieres salir vivo de aquí has lo que te digo.

-Tremenda cena la de hoy…dos por el precio de uno…

-No…no Sandy no saldremos de aquí.

-¿Quieres que te respete?. Pues demuéstrame lo que puedes hacer Robert…

El licántropo gris se lanza sobre Sandy garras al frente esperando impactarlo. Sandy lo esquiva con gran facilidad enviándole diversos movimientos de espada los cuales son infurtivos. Mientras el de color negro jugaba con Robert viendo como este corría en círculos y riéndose de manera siniestra.

-Me da mucha más hambre verte asustado.

Robert vio varias piedras tirándoselas al atacante.

-¡Atrás échate para atrás!. ¡Tu problema es (señalando a Sandy) con el no conmigo.

-A diablo Robert. Decía Sandy mientras continuaba su lucha. Muchas gracias.

-Solo digo la verdad.

-Sabes cual es tu problema…

-¿Crees que este es el momento para estarme analizando?.

-No tienes mucha confianza en ti mismo hombre.

Robert quien caminaba para atrás se tropieza. Al intentar levantarse el licántropo se le tira encima aguantándole ambas manos. Robert sentía el aliento y el olor describido por Sandy que no se diferenciaba mucho a un perro de esos que no se bañan mucho tiempo Varias gotas de saliva cayeron en el rostro de Robert.

-¿Dime muchachito así le haces honor a tu apellido?.

-Esta es tu pelea Robert yo no me voy a meter como siempre…

-Encárgate de mi cazador. Dijo el hombre lobo gris que luchaba con Sandy. Tu sobrino es hombre muerto.

-¿Tienes prisa en morir verdad?.

-¡Sandy…Sandyyyy ayúdame!.

-Todo esta en ti Robert dentro de ti…

-A comer…

El que tenía sujetado a Robert acerco su boca abierta llena de dientes despacio como para seguir asustando a Robert antes de matarlo. Pero en la desesperación de Robert algo inesperado ocurrió. El hombre lobo perdió el control de Robert y termino estrellándose contra el techo. El impacto hizo un estruendoso sonido y libero polvo con algunas rocas. Se escucho un chillido de animal lastimado. Cuando llego al suelo intento levantarse y Robert simplemente lo pateo reventándole la cabeza contra otra pared de piedra.

Ahora Sandy sonreía quizás orgulloso por su sobrino que como siempre en esta extraña aventura que recién comenzaba se quedaba sin palabras. Solo miraba sus manos preguntándose como hizo eso. El licántropo adversario hizo lo propio que haría cualquier animal cuando se ve acorralado aunque Sandy prácticamente no le había hecho nada. Quiso escaparse inmediatamente pero un enfurecido Robert lo sorprendió con un puño en el rostro que lo llevo hacia atrás aprovechando Sandy para cortarle la cabeza. Luego se quedo observando la espada no muy conforme pero satisfecho.

-¿Cómo hice eso?.

-¿Cómo hiciste que?.

-Eso…este pues…

-Ahh bueno esa súper fuerza es parte de ti desde que naciste. Las razones las desconozco pregúntaselo a tu hermana. El punto es que se requería una fuerte experiencia para que saliera y no te siguieran llamando cobarde. Supongo que debe tener sus límites.

-Wow…entonces…

-Nop no planee nada de esto por si acaso eso es a lo que te refieres.

Glitch apareció de nuevo quien no tuvo que ser utilizado en el hombro de Sandy. Había explorado la topografía del lugar lo suficiente para encontrar una posible salida del mismo. La marcaba en la pantalla.

-Creo que es hora de irnos. Sígueme de cerca y ahora no te creas el súper héroe.

-Por fin nos vamos mano estas hablando conciente.

-¿Quién dijo que yo me voy?.

-Sandy…no me asustes mira que no he comido nada pero como quiera las morcillas de horita siguen en mis intestinos. Larguémonos de aquí.

-No sin antes cumplirle mi promesa a Johanis. (se ríe) Digamos que la mujercita me debe unas cuantas. (Empieza a correr) Vamos manatí puedo olerla desde aquí…

-¿Cómo demonios?. Pregunto Robert siguiéndolo. Ni que fueras…

3

Seguro de su destino con los nervios de acero que lo caracterizaban siempre estaba Emmanuel junto a Wick Man quien no se cansaba de hablar pensando que Ema lo escuchaba cuando era todo lo contrario. Se le habían olvidado los días cuando este peculiar personaje a veces pasando por demasiado patético y hasta tonto, era su único amigo por así decirlo. En aquellos días donde estuvo preso en su propio hogar sin capacidad para poder salir a ningún lado confinado a un pequeño espacio. Es cierto que su familia era acomodada y por consiguiente le dieron todas las comodidades. Pero pocas cosan consuelan la soledad. Objetos inanimados, videojuegos que otros de la misma edad venderían su alma por tener. No representaba lo mismo. El calor de un amigo. Conocer a alguien con los mismos intereses que nos haga reír y poder contarle cualquier estupidez. Siempre disponible incluso cuando no existe nada nuevo para contar. En ocasiones cuando se carece de motivos suficientes para reír y casi no hay nada que decir.

Era cierto que después de ese traje especial experimental diseñado especialmente para Emmanuel la vida le había cambiado. Podía sentir oler a través de este quien se encontraba conectado directamente a su sistema nervioso y cerebral. No paso mucho tiempo para que quisiera ampliar sus horizontes. Soñando con volar lejos como un ave migratoria donde nadie pudiera restringirle la libertad nuevamente. Seguro debía ser ese el motivo de su rebeldía. A pesar de odiar estar solo, no era capaz de admitirlo. Le faltaban las experiencias de una persona normal. Tanto tiempo encerrado recibiendo casuales visitas, pero a su vez la visita constante del único amigo que en un tiempo no muy distante no lucia como una carga molestosa. Más bien solía extrañarlo por que no tenía con quien hablar y cuando aparecía alguien no tenían mucho tiempo para escucharlo, tampoco le prestaban atención. A Emmanuel le faltaba la virtud del agradecimiento. Se creía poder hacer las cosas solo debido a la experiencia de sentirse abandonado. Así se creía no tener nada que agradecerle a la pequeña plaga que solía perseguirlo para todos lados y quien según parecía no se daba cuenta de la ignorancia y hostilidad de Emmanuel. Se habrá acostumbrado a los ataques de histeria del increíble Barón Rojo. O muy en el fondo había visto el anterior rostro de Ema y de esa forma sabia que detrás de toda esa armadura y altanera actitud se encontraba el mejor amigo. Claro todavía cabía la posibilidad de que Will (el verdadero nombre de Wick Man) fuera un idiota de esos especiales que también goza de una ingenuidad excepcional.

Volaban entre las nubes a toda velocidad. Ema pudo apreciar la pequeña isla desde la altura cuando ya se escondía el sol en este lado del mundo. Sin duda una vista que no todos apreciarían. El verdadero vaticinio de la existencia de Dios. Pero Ema estaba cansado de ver lo mismo y rara la vez le prestaba atención a estas bellezas naturales. Recordó las palabras de Zaira diciendo que no encontraría nada sobre la superficie y después de sobrevolar la isla muy de cerca sus censores no detectaron nada fuera de lo normal. No obstante extrañas emanaciones de energía muy diminutas se mostraban en los censores diciendo que en la isla debía estar ocurriendo algún acontecimiento obviamente debajo de la superficie. Irónicamente fue el supuestamente inservible de Wick Man el que encontró una cueva submarina algo alejada de la isla quien contaba con emanaciones de energía muy fuerte y que se daban directamente a la pequeña isla. Debajo del agua las habilidades de su armadura se veían reducidas por esa razón Ema no se acordaba de haberse tomado el tiempo de probar las capacidades de la misma. No sabía cuanta presión resistiría y por primera vez en mucho tiempo torció la vista hacia su compañero Will quien interpretaba el temor.

-¿Qué vamos a hacer Ema?. Es solo una agüita monga eso no nos detendrá. Al despiadado Barón Rojo y al increíble Wick Maaaaaaan nada los detiene.

-Solo le pido a Dios. Pensó Ema moviendo su cabeza en señal de desaprobación por las palabras de Will. Que aparezca Godzilla y se coma al imbécil este. Si eso seria más que un milagro…seria un pago por este trabajito de gratis. (lanzándose al agua) Maldita sea la familia…

Se zambulleron en el agua. Ema equipo su sistema de visibilidad para la oscuridad del océano. Will siguiéndolo muy de cerca no teniendo la misma capacidad en su armadura que Ema utilizo una pequeña linterna acoplada de color azul, quitando el efecto sorpresa que deseaba crear Ema.

-Es que será anormal.

Las señal se intensificaba según adquirían mayor profundidad al mismo tiempo la presión. Varias alarmas y advertencias dibujadas en el visor preocuparían a otros. Quizás los motivarían a regresar. Pero no a Ema y tampoco a Will. Entre la boca visibilidad y ya con problemas para respirar la armadura acoplada a Ema le hacia sentir los cambios casi directamente. No paso mucho tiempo para que el cristal supuestamente indestructible de su visor empezara a agrietarse. La condición de Will era muy parecida. Quizás hasta peor. Ya esta hiperventilando y la energía quántica en sus turbinas perdían potencia. Se le hacia difícil mantener el curso junto a Ema. Hizo memoria recordando en lo que iba la primera armadura de su amigo. El total prototipo que nesecitaba mejorías y el se arriesgo a utilizar. Fue abandonado antes de perfeccionarse por gustos de Emmanuel. A pesar de todo Will se mantenía con las dificultades llegando finalmente a una cueva llena de laberintos y especies acuáticas muy extrañas y de aspecto escalofriante. Abriéndose camino entre rocas que bloqueaban el camino la cueva era una espaciosa lo suficiente para que algún tipo de submarino reducido pasara. Eso fue efectivamente con lo que se encontraron.

Un puerto submarino con sumergibles pequeños pero muy avanzados. Puentes metálicos ayudaban a llegar a los sumergibles y aquello aparentaba ser una base de ya algún tiempo considerable. Ema le hizo una señal a Will quien la entendió inmediatamente pero no sabia si su prototipo lograría ejecutar la orden por más que sus impulsos nerviosos se lo indicaran. Sumergidos en el agua Ema se hizo invisible y como era costumbre se olvido completamente de Will quien también creía estar invisible. Salieron del agua con lentitud para no ser notados. Ema caminaba por la base viendo el ajetreado movimiento y percatándose de quienes eran. Una avanzada sociedad de Licántropos. De veras eso era suficiente motivo de asombro. Era cierto que los Licántropos se dividían en familias pero de ninguna manera conseguían tanto avance tecnológico. Después pudo Ema percatarse de la cantidad de submarinos existen y el ajetreado movimiento. Bajaban cargamentos al parecer de armas y otras municiones altamente explosivas. ¿Qué estarían tramando esta gente?. No estaría mal un poquito de diversión y tomarlos desprevenidos en algo que Emmanuel se consideraba profesional. Pero primero aunque no quisiera debía seguir la señal del transmisor subcutáneo de sus familiares el cual señalaba que estaba muy cerca.

Se proponía a seguir completamente invisible algo ya casi rutinario para el. Pero esta vez se saldría de la rutina al escuchar una explosión que capto su atención. Will estaba completamente visible de la cintura para abajo. Dispararle fue la reacción inmediata de todos lo que estaban en los alrededores y el increíble Wick Man accidentalmente hizo de las de el.

Primero quito su invisibilidad volando por todos lados haciendo estupidas piruetas y disparando mientras se reía de esa manera tan peculiar. Una esfera de energía de un color rojo intenso impacto a Will quien para su mala suerte como si todo fuera rotundamente planeado término estrellándose contra unos tanques de algún tipo de líquido de volátiles proporciones.

Emmanuel aprovecho la ocasión para ocultarse queriendo por raro que pareciera en el, apreciar mejor la situación. A la distancia una armadura casi idéntica a la que el llevaba puesta apareció volando muy cerca del suelo. Sin duda una obra de arte. De color azul claro. Un rápido análisis con la microcomputadora de Emmanuel le hizo darse cuenta de que era una mujer la que iba adentro de tal cosa. Aparte la armadura estaba igualmente equipada que la de Emmanuel cosa que lo sorprendió y lo lleno de envidia al mismo tiempo, al notar unos pequeños detalles técnicos que carecían en su armadura. Sin duda un formidable adversario.

Wick Man salio de entre las llamas dispuesto a dar pelea. O a hacer el ridículo nuevamente. La segunda era más de su especialidad.

-¡Soy el increíble Wick Man!. ¡¿Crees que una simple explosión me destruirá!. Soy invencible…¡Ahhh!...¡Eso es trampa!.

Una esfera de energía transparente de color azulado obligo a Wick Man a bajar a tierra. Atrapado por este campo de fuerza cada intento de tocarlo electrificaba su mano.

-¡No puedes atraparme aquí por siempre!.

-Esa armadura que llevas no te pertenece. No fue hecha para ti.

La mujer buscaba por los alrededores notando inmediatamente a Ema aunque este estuviera invisible. Claro lo hizo con total disimulo haciendo creer a Ema que todavía no había sido visto.

-¡Sácame de aquí!. ¡Pelea como hom…digo no se lo que eres!.

Los licántropos guardaban su distancia.

-Llegaste justo a tiempo. ¿Dime donde se esconde el despiadado Barón Rojo?.

-¡¿Queee!. Pregunto Will tartamudeando. Es conmigo la cosa no con el . Te digo que me saques de aquí.

-Supongo que tendré que buscarlo yo misma.

La armadura se desvaneció y Ema no pudo detectarla sintiéndose por primera vez anticuado. Apareció detrás de este cuando ya era demasiado tarde y prácticamente no podía hacer nada. Ningún rápido movimiento lo salvaría de esta y de nuevo escucho las palabras de su hermana antes de que esta lo acusara de cobarde. Era raro como esta en la mayoría de ocasiones siempre tenía la razón.

-Por fin nos vemos las caras Emmanuel.

El golpe lo elevo del suelo sacándolo del escondite y al intentar tomar vuelo para amortiguar la caída la mujer lo sorprendió clavándole ambas piernas en su pecho hundiéndolo en el metálico suelo. Ya de por si su armadura no se encontraba en optimas condiciones.

-No sé quien eres. Dijo Ema mientras se levantaba. Pero nadie me llama por mi verdadero nombre. Si quieres pelea te la daré y te aseguro te arrepentirás de haber mencionado mi nombre.

-Ohhh y ¿Por quién luchas con tanto animo?. Pregunto la mujer tras la armadura de manera sarcástica. ¿Por tu amiguito el escudero?.

-Cuidado con el Barón. Dijo Will de pronto. El nunca me abandonaría somos el mejor equipo…el dúo dinámico.

-A mi me importa un carajo ese negro estupido. Añadió Ema enfurecido. Por mi puedes matarlo a es una maldita plaga para mi.

-Ema…

-¡Donde quiera que me muevo me persigue me jode la vida!. ¡¿Por qué no me hiciste el favor de matarlo de una vez!.

Will se quedo mudo. No pudo decir nada debido a que no sabía como reaccionar. Deseaba convencerse de que Ema debía estar muy enojado pero algo diferente se mostraba en su voz esta vez. Sencillamente destrozado por las palabras de quien era su amigo, perdió todo ese orgullo y optimismo que siempre lo acompañaba. Muy atenta estaba la de la armadura. Sobre todo cuando Will se arrodillo en suelo cabizbajo sin entender lo que ocurría con lágrimas ocultas. Por qué después de todo seguía siendo humano. Ya no era tan increíble…ahora en cuestión de segundos era una persona que desconocía su camino y en donde estaba. Los segundos en el que una persona se detiene se quebranta.

Ema empezó su lucha con la de la armadura que solo jugaba con el por que un escudo invisible la protegía de todos los ataque de Ema. En el aire se lanzaron golpes pero como era de esperarse la mujer era mucho más rápida. Una esfera de energía de enorme proporciones sorprendió a Ema sumergiéndolo de nuevo en el agua estremeciéndose el suelo. La mujer se aproximo a Wick Man quien ahora observaba con atención la caída de su amigo a quien estaba acostumbrado a socorrer pero no sabia que hacer.

-Es el final del despiadado Barón Rojo. Pero por otro lado puede ser tu comienzo muchacho…piénsalo mientras regreso.

La mujer de la armadura azulada tomo altura nuevamente y a toda velocidad se sumergió en el agua a terminar la batalla que había empezado.

4

-¿Estas seguro que la cosa esa funciona?.

-Nunca me ha fallado. ¿Quieres que te consiga uno?.

-Seguro…

-Pues no.

-Y ¿para que ofreces?.

- Joder.

-¿Te diviertes con esto verdad?...

-Siempre preguntas lo mismo y obtienes la misma respuesta.

-Es para ver si algún día tu alma se arrepiente. Decía un sabio que debemos perdonar siete veces siete a cualquiera que nos hace daño.

-Ese era Jesucristo imbécil.

-No me acuerdo en que parábola. De nuevo no leemos el mismo li… me lleva quien me trajo…Sandy explícame…

Después de seguir el oscuro camino alumbrándose y dirigiéndose a la vez por Glitch, Sandy llego a la conclusión de que esta no era una cueva ordinaria. Se hallaba dividida en niveles y encontrar una salida viable sin amenazas en cada esquina no parecía viable. Esa era una de las razones por las cuales Robert maldecía en este momento. Se encontraron con una pared de piedra que les bloqueaba el camino. Robert reviso si se trataba de algún pasadizo secreto pero no mostraba ninguna fisura o pedazo de roca falso que al hundirse diera paso a un camino.

-No lo creo esto no puede ser posible. Dijo Robert en otro ataque de histeria. Vamos señor de las grandes ideas. ¿No puedes decir nada ahora?. ¿Qué el celular maravilla ese no tiene bombas integradas o algo?.

"Manatí con pelo"

-¡Tengo mi nombre pedazo de mierda!.

Robert intenta pisar a Glitch quien se le escabulle por todos lados. Cada nuevo pisotón de Robert sobre el suelo hace que la tierra se estremezca. Trepando por la pared con gran rapidez Glitch le dispara con su láser quemando el pie de Robert.

-¡Hay coño me lleva el diablo!. ¡Esa me dolió!.

Glitch busco refugio sobre la espalda del agachado Sandy quien tocaba la pared viéndose muy analítico. Una cara de burla se dibujo en la pequeña pantalla de Glitch.

-Robert hazme un favor.

-La cosa esa empezó…

-¿Empezó que?. Pregunto Sandy quien no había estado prestando atención. Se que quieres uno pero déjalo en paz.

-¡Pero…!

-Solo derrumba la pared esta y no fastidies.

-¿Estas loco?. Pregunto Robert exaltado. ¿Y si nos esperan del otro lado?.

-Bueno Glitch lo marca como la única salida…

Distantes sonidos salvajes al parecer ladridos mezclados con alaridos asustaron a Robert. Sandy se quedo de la misma manera como si se esperara tal cosa.

-Si quieres regresamos por donde vinimos. Exclamo Sandy de manera sarcástica.

-No es gracioso…( Robert examina la pared nuevamente dudoso) Oye ¿y si me duele?.

-Bueno estas acostumbrado a los enemas de mi hermana para el estreñimiento. ¿Qué tan malo puede ser un golpecito en la pared?.

-¡Cuidado con lo que hablas…esa madre mía tiene muchos ( otros sonidos lo motivaron a acercarse a la pared) Muy bien aquí voy…¡Hi Ho Silver!

Como era de esperarse a pesar de la falta de confianza de Robert la pared de piedra cedió inmediatamente iluminando más el pasillo y dejando considerables cantidades de polvo. Robert no pudo evitar toser siendo acompañado por Sandy en esta reacción alérgica.

-Ja es que yo soy una jodienda…¿Quién contra mi?. Dime Sandy por que soy más fuerte que tu ya no tienes palabras. Más vale que me respetes si no te obligo (cuando empieza a aclarar todo observa mejor los alrededores sin creérselo) Ehhh… explícame de nuevo.

Centenares de hombres lobo acompañado de hermosas mujeres todos semi desnudos o completamente sin ropa. Era un enorme salón con pisos en mármol y camas con sabanas de ceda roja por todos lados y una inmensa piscina que había sido dañada por la roca que vino de la nada. Sin duda Robert había interrumpido una especie de celebración u orgía. Sandy de nuevo no pudo evitar reírse.

-Bueno sabes que son como perros verdad. Pues digamos que es la manera de reproducirse de algunos clanes…

-Ohh. Dijo Robert muy pendiente de una rubia de abundantes senos. Y ¿ellas también?.

-Algunas creo…

-¡El cazador y el maldito manatí!. Gritó un Licántropo que reconoció a los que habían llegado. ¡Se suponen que estén muertos!.

-¡Tengo mi nombre bola de pelo!. Grito Robert alterado. ¡¿ Cuanta gente me conoce por tu increíble apodito tío del alma!.

-Unas cuantas al parecer. Tuvo que haber sido Johanis. Espero que eso te motive a encontrarla. Tiene facilidad para regar rumores.

-¿Me mientes?.

-No lo hice hace un rato.

-Oh es que esa mujer…

-¡Es hora de morir cazador!.

-¡Si matémoslo y comámonos al manatí!.

-Al parecer eres más apetecible que yo.

-¿Tienes algo en mente?. Pregunto Robert un poco más confiado y preparándose para la pelea que se aproximaba.

-Pues no. Respondió Sandy empuñando la vieja espada que levantaba nuevas risas. Pensaba hacer esto a la antigua…

-¿Correr?...

-Gracioso Robert…sin duda muy gracioso.

Y con esto Sandy se lanzo al ataque antes que los Licántropos seguido muy de cerca por Robert. Para muchos seria una descabellada idea. Pero hace mucho tiempo que Sandy no tenia nada que perder en su vida y pocas cosas valorizaba. Irónicamente Aris no formaba parte de la motivación. Una imagen diferente de tiempos que lucían tan lejanos. Donde era el temido cazador. El hombre al que apodaban el milagro…

No estaba solo…y posiblemente era la culpa lo que lo hizo alejarse de todo este mundo…el sueño. La mentira. La verdad que siempre significa un silencio y hasta agonía…

5

Le satisfacía ver el sufrimiento de esta criatura. Aunque esta nunca le brindaba respuestas y después de otra sesión solo volvía a burlarse. Era una forma de verlo pagar por todo lo que le hizo exactamente 43 años atrás. Desde ese tiempo había capturado a este ser a quien hacia sufrir buscando una respuesta. Le hacia la misma pregunta…¿Acaso regresaran?. ¿Existen más de tu especie en nuestro planeta?.

La tortura no era suficiente. Llevaba desde muy joven y la criatura se había acostumbrado a su presencia. A verlo envejecer con el paso del tiempo mientras el sin embargo continuaba básicamente en el mismo estado.

Guardaba el secreto de la existencia así como otros incluso el mismo presidente se dedico a olvidar lo ocurrido con sus habituales problemas de memoria. No siempre fue así un total descuidado.

Era un lugar altamente clasificado solo conocido por el. El acceso era casi imposible por medios convencionales, pero el experimentado hombre tenia otras maneras secretas enseñadas por los mismos años. Después de pasar todos los renglones de seguridad y todos los guardias pagados para el solo y único oficio de vigilar lo que se encontraba detrás de la gruesa puerta de titanio.

La criatura media cerca de 8 pies. Encadenado como siempre nunca se le había dado un plato de alimento. Ametralladoras láser automáticas obviaban sus intentos de escape y una corona metálica puesta en la cabeza evitaba que sus poderes psíquicos afectaran la frágil mente humana. Aparte un escudo de plasma por aquello de mayores precauciones. Sus brillantes ojos amarillos se alzaron para recibir a su única visita. No tenía labios comunicándose telepáticamente. De igual manera el recién llegado sentía esa actitud desafiante proveniente de esos flamantes ojos amarillos que atormentaron su sueño incluso cuando otros daban por terminado el tema.

Nunca fue un hombre fanático de pedir ayuda. Y creía que sus hijos padecían del mismo problema de orgullo. Por eso pasaba por hostil. Amargado. Insensible. Disciplinado hasta la exageración. Todo lo contrario. Continuaba siendo un hombre lleno de conflictos. De pesares y arrepentimientos. De frustraciones y lágrimas nunca derramadas. Mantenía a esta criatura viva por que sabía que algo más ocurriría. Pero no sabía definir cuando. La mantenía viva por que pensaba era la única respuesta al mayor de sus secretos. Al que oculto con una mentira que todo el mundo después creyó como una verdad.

Cambio su vida completamente el día que por obligación decidió ocultarla. Quería que sus tres hijos la recordaran de una forma diferente no en el estado dejado por la maldita especie que tenia en frente. La silla metálica lo esperaba en el mismo lugar de siempre. Cómo si fuera la primera vez que se sentó en esta usando las artimañas que le decía la experiencia. Lleno de rabia con el corazón destruido. Todavía sin la oportunidad de derramar una lagrima. Se sentía igual de joven debido a que nada había cambiado.

Se sentó con el rostro preocupado. No con la misma actitud retante de siempre donde demostraba una seguridad ejemplar. Esta vez ya no aguantaba más. Esta criatura debía hablar. Llevaba un objeto metálico en la cintura que la criatura reconoció muy bien.

-Por fin conseguiste el valor. Dijo telepáticamente la criatura. Yo volveré a renacer. La esencia de mi especie no es nada comparada a la primitiva especie humana.

-Creo que ya hemos tocado ese tema.

-Tienes razón y me deprime ver tu deterioro constante. Es lo más patético que he visto en mis cuarzos de vida…o años debería decir para que te sientas más cómodo anciano.

-Escúchame bien…debes decirme…al menos como curarla. Tú puedes hacerlo. Merecen verla.

-El amor…sentimiento tan…débil y a la vez tan motivador. Yo no puedo hacer nada por ella. Si no lo hubiera hecho para no escucharte más ni tener que verte…

-No puede ser posible…no puedo creerlo.

-Haz perdido toda esa decencia y confianza de antes. Te tomo tiempo. Pero estas desesperado. Llevar ese objeto en la cabeza para atrapar mis ondas psíquicas y ponerlas a tu nivel no te protege de yo poder detectar los cambios de tu carácter. Te sorprenderá saber que el final esta cerca y no debes sentirte afectado. Tu especie iba camino a la extinción de cualquier forma…

-Llevas diciendo lo mismo desde el primer día en que te vi.

-Y tú llevas cambiando desde el primer encuentro…humanos inestables. Cuando comprenderás…una eternidad para ti solo existe en fantasías…sueños.

Tomando el objeto metálico en su mano formándose un sable de luz color verde que se puso muy cerca del cuello de la criatura. El hombre se veía seriamente enojado.

-Te mandare al otro mundo…habla desgraciado.

-En el otro mundo he estado desde siempre. Yo no le temo a lo que ustedes llaman muerte por que para mí si existe algo mas a diferencia de los humanos…como decía el dicho…del polvo eres y al polvo volverás. Un simple accidente de mi especie que se propago demasiado rápido como los parásitos que son… aceptar la esclavitud cuando tuvieron la oportunidad era lo menos que podíamos hacer por ustedes.

-Ultima oportunidad. Dijo el hombre de entrada edad. Hablas o te mato.

-No deberías mentir tanto…una vida con tanto misterio. Tarde o temprano se convierte en tu verdad y no sabes como deshacerla y mucho menos lo que es correcto…sin duda una vejez demasiado trastornada…

-¡Maldito seas!...

El hombre amenazaba con cortarle el cuello con la pieza de tecnología de origen fuera de este mundo. Pero como siempre después de miradas fijas desistía y estrellaba la silla para luego ponerla en su lugar. ¿Cuántas veces no había repetido la misma secuencia en 43 años?. Le dio la espalda guardando el sable.

-¿De nuevo con segundos pensamientos Leonardo?.

-No claro que no amigo mío. Solo que quiero tenerte cerca por algún tiempo más para demostrarte mis nuevas formas de cariño.

Dos hombres entraron a la celda. Armados con raros diamantes brillantes por alguna fuerza energética miraban de manera inexpresiva a la criatura.

-¿Dónde…donde conseguiste eso?...

-Ahh un mago nunca dice sus secretos mi querido amigo del espacio. Pero estoy seguro que lo encontraras de lo más entretenido. Tu podrás vivir hasta el fin del mundo. Pero si no cooperas entonces hasta el fin del mundo continuara tu sufrimiento…espero lo disfrutes.

Y así salio por la puerta dejando atrás los atroces gritos de dolor de la criatura, esperando que por fin esta se motivara a hablar. El no sabia que hacer por primera vez. Este hombre que tenia fama de controlarlo todo sufría el mal de la indesición. Quería ir a tantos lados que se quedaba en el mismo lugar y el tiempo se había burlado de el. Eran otros síntomas de lo mucho que pesaba la mentira. Lo difícil que era expresar una sonrisa. Eran los síntomas dichos por el refrán; " no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista"…

))"

Algún tiempo después del descubrimiento de la mentira estas fueron las palabras que recibí de mi mejor amiga…

A veces me gusta que me mientas, porque se que la verdad es más dura y a veces revienta. Pero a la vez me engañas y ocultas lo esencial; la honestidad y todo lo demás.

Dime una mentira con un poquito de verdad. Aunque sea la mitad que sea de un corazón sincero de verdad. Miénteme con la verdad.

A veces me gusta que hables con la verdad. Por qué una mentira crece y crece hasta deshacerme y hacerme explotar. Pero a la vez me llenas de sinceridad y dejas lo oscuro atrás. Dime la verdad pero miénteme un poquito. Aunque sea la mitad que sea de un corazón sincero de verdad. Miénteme con la verdad.

A veces me gusta tu silencio, por qué no existen verdades tampoco mentiras en las que estemos envueltos. Dime todo lo que quieras aunque me mientas o digas la verdad. Aunque sea la mitad que sea de un corazón sincero de verdad. Miénteme con la verdad.

Estas fueron las palabras de mi mejor amiga…

Irónicamente las verdades no trajeron paz sino algo más…

Hipocresía…