Gatt: -No entiendo por qué continúo escribiendo esto cuando se supone que debería estar haciendo otras cosas más divertidas…-
NK: -¿Cómo qué? ¿Tirarle piedras a una lata?-
Gatt: -…No…- *guardando la piedra en el bolsillo que le iba a arrojar a la lata*
NK: -Admite que esto es mejor que practicar tu puntería-
Gatt: -Nah, ambas son entretenidas: ¡la otra vez, casi le doy a mi gata Neko, y entonces se quedó mirando la piedrita como una monja miraría al diablo!-
NK: -¿¡Le arrojaste una piedra a tu gata?-
Gatt: -No, ella se atravesó en mi camino, no es mi culpa, yo le advertí-
NK: -¡Los gatos no entienden advertencias, son GATOS!-
Gatt: -¿Y qué vas a hacer, denunciarme a la policía de gatos por no hablar "gatonés"?-
(Gatt enfrentó cargos penales por culpa de la denuncia de NK a la Policía Internacional de Felinos Unidos, PIFU en español… No se preocupen, pagamos la fianza y ahora está libre, gracias a que los cargos eran menores y sólo era una infracción… Sin embargo, ahora mantenemos a Gatt en constante vigilancia por si se le ocurre usar a NK como blanco de prácticas de sus letales piedritas. De todos modos, se les aclara que Neko no salió lastimada en ningún momento, así que por favor, no más denuncias, ya tenemos demasiados problemas con el capítulo anterior. Gracias)
Capítulo 4
-Buenos días, muchachos, soy su Profesor Consejero, Kaepora Gaebora- entró el búho al salón de clases, caminando como pingüino de una forma algo torpe en el piso del aula de 7° B. Toon y Aryll miraron a su maestro con sorpresa, pero se resistieron a la tentación de decirse algo a pesar de todo.
-Bienvenidos a este nuevo año escolar: recuerden que ahora son parte de Secundaria, así que espero una conducta digna de muchachos de su edad… Pueden llamarme Profe, no tengo ningún problema con eso, pero por favor, nada de apodos como "Búho", estoy bien claro que soy uno… Además, tenemos una alumna nueva el día de hoy, quiero que sirvan de ejemplo: pasa, jovencita- continuó el ave, girando su cuello hasta quedar con la cabeza volteada boca arriba. Tetra entró tranquilamente y llena de autoestima y confianza, completamente contraria a su hermana:
-Soy Tetra Hyrule de Ciudad Nuevo Hyrule- fue lo que dijo la niña rubia.
-Siéntate donde gustes, Tetra… Por mi parte, debo marcharme; vendrá otro profesor y les dará el horario de clases, pero mientras llega mi colega, por favor pórtense bien- ululó Kaepora, abriendo la puerta con una pata y largándose de allí con un extraño bamboleo. Tetra tomó asiento frente a Toon, que no dejaba de mirarla de arriba abajo, igual que su gemela. Después de un rato de puro silencio, se atrevieron a hablarle:
-Hola, somos Aryll y Toon Kokiri, somos gemelos- dijeron a coro.
-¿Aryll y Toon?... Uhm… Un momento: ¿Son los hermanos menores de Link Kokiri, el alto de ojos azules, con pelo rubio color paja?- preguntó, dándose la vuelta inmediatamente para verlos.
-El mismo y único, ése es nuestro hermano mayor… ¿Lo conoces?-
-Podría decirse: trabaja en la casa de mi Abuelo, tengo entendido-
-¿¡Tu abuelo es el Señor Daphnes, el juez Daphnes Hyrule?-
-Así es, soy su nieta, ahora vivo con él y mi hermana mayor… Un segundo… ¿Link está también en esta escuela?-
-Sí, está en último año, podemos estudiar gracias a las becas que ganamos con mucho esfuerzo, aunque él es más listo, y deben haberlo ubicado en la clase A-
-Oh, Din… Mi hermana también es un cerebrito… ¡Seguramente habrán tocado juntos!... Bueno, no importa, seguramente arreglarán sus diferencias y se llevarán bien, ¿Qué tan malo puede ser?-
No se hablaban, no se miraban, y mantenían todo tipo de contacto entre ellos en cero… Sí, Tetra, se llevan muy, muy bien. Entró el profesor, con paso pesado y torpe, normal en su caso, pues era un Goron.
-Muy bien, vándalos… Soy Darunia Goron, maestro de Deportes y Educación Física, y en la próxima clase los haré sudar hasta que vomiten de la deshidratación… Conmigo no hay preguntas a menos que sea necesario, y con necesario, me refiero a que les estén cayendo a golpes con un bate de baseball, o se estén desangrando, o un ataque asmático crónico- rugió el maestro, serio y terrible.
-Su horario de clases es éste: tomen uno y pásenlo para atrás, lo que hagan con él no me importa, mientras no me golpee en la cabeza… Una vez que terminen, conversen en VOZ BAJA si les da la gana, me importa una nuez Deku si deciden hacer otra cosa- dijo Darunia, entregando a los alumnos de en frente un grupo de hojas con el horario impreso, para luego sentarse a leer en su escritorio una revista.
Zelda le dio una ojeada, pero se aburrió luego de un rato… Sin embargo, no podía hablar con Link, lo había prometido, y ella nunca rompía su palabra. Estaba bastante entretenida diciéndose lo importante que era mantener sus promesas, cuando sintió que Link la miraba:
-Oye… Yo quisiera que… perdona como te he tratado todo el rato, no tenía derecho a hablarte como lo he hecho hasta ahora… Simplemente…no estuvo bien- le dijo el muchacho, rascándose la cabeza.
-Oh, ahora sí quieres hablar conmigo… No te preocupes, entiendo que estás bajo mucha presión y todo eso, aunque te agradecería que dejaras de tratarme tan mal- contestó la rubia.
-Trato hecho: ya no te hablaré mal, princesa… A menos que tenga derecho a estar enojado contigo-
-¿Por qué me dices princesa?, soy una persona normal y corriente, como tú-
-No estoy seguro, pero te queda bien, así que te lo digo… ¿Puedo preguntarte cosas?-
-Hagámoslo justo: tú preguntas algo, yo pregunto algo, y así vamos; comienza tú-
-¿Por qué viniste a pueblo Windfall, de tantos lugares que hay en Hyrule?-
-Mis padres murieron en Año Nuevo, en un accidente aéreo… No teníamos más familia, así que el Abuelo asumió nuestra tutoría… Mi turno: ¿Qué edad tienen tú y tus hermanos?-
-Yo cumplí 17 el verano pasado, y mis hermanos tienen 12… ¿Cómo es Ciudad Nuevo Hyrule?-
-Uff… Ruidosa, sucia, llena de concreto, peligrosa… Bastante distinto de acá… ¿Qué piensas hacer cuando logres tu meta de sacar a tus hermanos del orfanato?-
-Ni idea, sólo que viviré una vida honesta y correcta, como hasta ahora… ¿Por qué tu hermana tiene la piel más oscura que tú?-
-Sale más de casa que yo, adora las aventuras y los espacios abiertos, así que se broncea fácil-
-… Y es por eso que pienso que hay algo mal con tu hermano, logró estresar a mi hermana- concluyó Tetra, cruzándose de brazos.
-Es extraño: él también estaba de mal humor ayer, y eso no es común… ¿Será que sus personalidades chocan?- se preguntó Toon, rascándose la barbilla al estilo "Sherlock Holmes".
-¡Exacto!¡Cerró la puerta con llave cuando se fue a dormir, y se saltó el desayuno!- hizo resaltar Aryll.
-Es demasiado misterioso, que ambos simplemente exploten con poca provocación… O por lo menos en el caso de mi hermana: ella le hizo demasiadas preguntas a Link, así que él si tiene razón de ser, por Din, pero…- se quejó Tetra, jugando con un mechón de cabello.
-¡Por el Amor de Nayru! ¿No parece sacado de alguna novela mala de televisión? ¡O una canción de Internet!- exclamó Toon… (Y tiene más razón de lo que cree, el muy malnaci… Bah, no importa…)
-No lo sé, pero me suena a algo interesante… Bien, de ahora en adelante, somos un equipo: yo vigilaré a Zelda, ustedes a Link, y veremos cómo resulta todo … Tengo la retorcida idea de que la cosa se pone buena entre nuestros hermanos mayores- sonrió la pícara niña.
-¡Necesitamos un nombre para nuestro grupo!- dijeron a coro los gemelos, emocionados.
-Ya rugieron… Seremos como una brisa que sopla pero no levanta sospechas en esta nueva aventura de hermanitos metiches… ¿Qué les parece los Wind Waker?- inquirió Tetra, encantada con sus nuevos amigos y su entusiasmo.
-¡Queda genial, Tetra! ¡Somos los Wind Waker, operación "Hermanos Mayores" inicia!-.
-…Y fue así como mi pescadito dorado acabó en el retrete- terminó de contar Link, disfrutando del interrogatorio, que cada vez se volvía más y más entretenido e ilógico.
-Bendita Trifuerza, no sabía que algo así podría ocurrirle a una mascota- exclamó Zelda, igual de divertida.
-Muy bien, última pregunta para quedar satisfecho… ¿Alguna vez has sentido que no puedes evitar ciertas cosas, y te molesta?- preguntó el muchacho, mirando el cielo por la ventana, repentinamente serio.
-No… Es cierto que la vida está llena de esos momentos en que sucede lo inevitable, pero en lugar de molestarme por ello y morir enfadada, prefiero ver esas situaciones con una sonrisa, y seguir adelante, tratar de enmendarlo, o buscar otro camino- respondió la rubia, deseando saber por qué semejante pregunta cuando la estaban pasando tan bien hace unos minutos… ¿Qué debía hacer para que un buen momento le durara más que un rato? ¿Por qué no podía simplemente tener algo más que segundos de felicidad?... "Porque si no hubiesen momentos como éstos, entonces no apreciaría la verdadera alegría, todo ocurre por una razón" pensó entonces.
-Muy bien, montón de rufianes… Es hora de que llegue su siguiente profesor, y más les vale que se comporten como se debe, o la clase de Deportes va a ser el segundo Infierno- amenazó Darunia, levantándose del escritorio y saliendo del aula.
-¿Qué nos toca ahora según el horario?- preguntó Link, sin apartar su mirada del exterior.
-Química, luego recreo… ¿Quién es el profesor de Química?- preguntó Zelda, observando el horario.
-¡Buenos días clase! ¡Muchos de ustedes ya me conocen de los dos años anteriores, pero por si hay nuevos, soy la Profesora Twinrova, a su servicio! ¡Ehehehehe!- entró de un portazo la anciana con exceso de maquillaje, mirando a todos con sus ojos saltones, casi tan grandes como su nariz: parecía la típica bruja de cuento de hadas, pero graciosa.
-A ver a ver, veamos… Normalmente los colegas como Darunia se limitan a leer una revista mientras ustedes básicamente se quedan sentados, pero como ya sabrán, conmigo las cosas son un poquito distintas: vamos a ver qué recuerdan del año pasado, ¡Ehehehehe!- siguió la anciana, sacando un gigantesco libro de quién sabe dónde, como un truco de magia. Lo abrió y buscó con sus dedos huesudos entre las páginas, hasta encontrar la que quería.
-Oh, algo sencillo: frío y calor, dilatación y contracción en materias… ¡Ehehehehe!-
-¿Está seguro de que desea verlo, Señoría?- preguntó el guardia de seguridad mientras miraba de arriba abajo a Daphnes, confundido.
-Por supuesto, caballero… ¿Le parece que estoy bromeando?- inquirió el anciano, con rostro serio, que solo usaba cuando era completamente necesario, como ahora. El guardia asintió, y abrió la reja de acero para dejar pasar al abuelo. Daphnes caminó de memoria por el pasillo, hacia una celda especial.
-Es usted de nuevo… ¿Por qué siempre me visita, juez Nohansen?- gruñó el prisionero desde la oscuridad, oculto en las sombras, con voz agotada.
-Sólo pocas personas me llaman por mi segundo nombre, Rune… ¿No quieres saber cómo les va a tus hijos?- dijo con paciencia Daphnes.
-Ellos no se han tomado la molestia de querer saber de mí, así que prefiero hacerlo recíproco… Además, fuiste tú quien me condenó a 25 años de prisión, ¿Por qué querría escucharte?-
-Porque incluso siendo un hombre destrozado y perdido, sigues siendo su padre… Link está sufriendo mucho por ti, al igual que Toon y Aryll-
-Te dije que me importa una mierda, viejo… Sólo quiero podrirme en paz en este maldito lugar, así que deja de burlarte de mí, y lárgate-
-Hoy es un día especial, Rune: tus hijos comenzaron clases, junto con mis nietas-.
-_-_-Fin del Capítulo-_-_-
Gatt: -No puedo creer que la PIFU sólo tenga atún y leche como comida de prisioneros…-
NK: -Y yo no puedo creer que a pesar de eso, y que te estuvieron vigilando, el cirujano esté sacándome la maldita piedra que me encajaste en el cráneo…-
Cirujano: -Por favor señor NK, manténgase quieto, para que le duela menos-
Gatt: -Te lo merecías por mandarme a la cárcel por un accidente en que nadie salió herido, así que disfruta tu materia mineral enterrada en el coco, llorica-
NK: -Todavía no entiendo cómo alcanzaste a darme desde una distancia de medio kilómetro…-
Cirujano: -Y yo no comprendo cómo hizo para encajarla a diez centímetros de profundidad-
Gatt: -¿Alguna vez ha escuchado "cabeza dura, cráneo grueso"?-
Cirujano: -Sinceramente, jamás en todos mis años de trabajo, señorita-
Gatt: -Pues bien, ya lo escuchó, sea feliz y bla bla bla… El cráneo de NK es duro y de 15 cm de espesor, lo cual le deja poco espacio para el cerebro, lo que explica por qué lo tiene tan apretado y chico-
(Después de una cirugía que necesitó de bastante morfina para mantener a NK calmado gracias al comentario de Gatt, se les aclara que es cierto, tiene el cráneo grueso, y su cerebro es chico, pero con mucha memoria: ya saben lo que dicen, "las cosas buenas vienen en envases apretados y que no dicen Made in China". Por cierto, si les gusta el fic, díganle a sus amigos, amigas, enemigos, enemigas, a los normales, a los raros, a los sexys, a los abortos, a los bravucones, al pobre nerd que están torturando mientras les dices, a las decentes, a las furcias, al vecino, al perro, al gato, no importa a quien, y dejen un comentario… Pero no le digan a la PIFU, ya tenemos antecedentes con ellos. Gracias)
